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Núcleo 2025

El núcleo es la organela distintiva de las células eucariotas, que alberga el genoma y regula la expresión génica a través de mecanismos postranscripcionales. La envuelta nuclear actúa como una barrera selectiva, permitiendo el tráfico controlado de moléculas entre el núcleo y el citoplasma mediante complejos de poro nucleares. Este proceso de transporte es esencial para la importación de proteínas y la exportación de ARN, facilitando funciones celulares clave.

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Núcleo 2025

El núcleo es la organela distintiva de las células eucariotas, que alberga el genoma y regula la expresión génica a través de mecanismos postranscripcionales. La envuelta nuclear actúa como una barrera selectiva, permitiendo el tráfico controlado de moléculas entre el núcleo y el citoplasma mediante complejos de poro nucleares. Este proceso de transporte es esencial para la importación de proteínas y la exportación de ARN, facilitando funciones celulares clave.

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Núcleo

La existencia del núcleo es la característica principal que diferencia a las células eucariotas
de las procariotas. Por contener el genoma celular, el núcleo sirve de almacén de la
información genética y como centro de control celular. La replicación del ADN, la transcripción
y el procesamiento del ARN ocurren en el interior del núcleo, y solo la última etapa de la
expresión génica (traducción) tiene lugar en el citoplasma.
Debido a que la envuelta nuclear separa el genoma del citoplasma, la expresión génica está
regulada por mecanismos exclusivos de los organismos eucariotas. Mientras que los ARNm
procariotas son traducidos a la vez que ocurre la transcripción, los ARNm eucariotas sufren
procesos transcripcionales antes de ser transportados desde el núcleo hasta el citoplasma. La
presencia de un núcleo, por tanto, permite que la expresión génica sea regulada por
mecanismos postranscripcionales. Debido a que la envuelta nuclear limita el acceso de las
proteínas al material genético, proporciona nuevas posibilidades para el control de la
expresión génica a nivel de la transcripción. Por lo tanto, la separación entre el genoma y el
lugar de la traducción del ARNm desempeña un papel fundamental en la expresión génica de
las células eucariotas.
El núcleo es la organela más característica de las células eucariotas y se encuentra en la
mayoría de ellas. En los animales, es la organela de mayor tamaño, fácilmente identificada por
microscopía de luz. Se encuentra delimitado por una doble unidad de membrana, denominada
cubierta nuclear, formada por las membranas nucleares interna y externa. Estas a su vez
delimitan un espacio perinuclear. La cubierta está interrumpida por numerosos complejos de
poro, estructuras que
comunican el núcleo con el
citoplasma. Por debajo de la cubierta nuclear se encuentra la lámina nuclear,
una estructura formada por proteínas fibrosas, que le dan forma y soporte.
Sobre la membrana nuclear externa encontramos un número variable de
ribosomas y esta membrana se continúa con el retículo endoplasmático
rugoso. En el interior del núcleo encontramos la cromatina (eucromatina y
heterocromatina), que no es otra cosa que el ADN con distinto grado de
empaquetamiento con proteínas, y el ARN transcrito a partir de este. La
cromatina se encuentra rodeada por el nucleoplasma, un complejo coloidal
acuoso que contiene proteínas, iones y moléculas de ARN con distintos
grados de procesamiento. Otra estructura notable que se destaca en el núcleo
es el nucleolo, sitio en el que se sintetiza y procesa el ARN ribosomal que
forma las unidades mayor y menor de los ribosomas.

Envuelta nuclear y tráfico entre el núcleo y el citoplasma


La envuelta nuclear separa el contenido del núcleo del citoplasma, y proporciona un armazón estructural al núcleo. Las membranas
nucleares actúan como una barrera selectiva que impide el libre paso de las moléculas entre el interior nuclear y el citoplasma,
manteniéndolos como dos compartimentos metabólicamente independientes. Los únicos canales en la envuelta nuclear están representados
por los complejos de poro nucleares, que permiten un intercambio controlado de moléculas entre el núcleo y el citoplasma. El tráfico
selectivo de proteínas y ARNs a través de los complejos de poro nucleares no sólo mantiene la composición interna del núcleo sino que tiene
un papel clave en la regulación de la expresión génica.

Estructura de la envuelta nuclear


La envuelta nuclear posee una estructura compleja, constituida por dos membranas nucleares, la lámina nuclear en su cara interna, y
por los complejos de poro nucleares. El núcleo está delimitado por un sistema de dos membranas concéntricas, las membranas nucleares
interna y externa. La membrana nuclear externa se continúa con la membrana del retículo endoplasmático, por lo que hay una
comunicación directa entre el espacio intermembrana (o espacio perinuclear) y el lúmen del retículo endoplasmático. Además la membrana
nuclear externa es funcionalmente similar a la del retículo endoplásmico y también posee ribosomas (que realizan la síntesis de proteínas),
adheridos a su superficie citoplasmática. Las proteínas producidas por estos ribosomas son transportadas al espacio perinuclear. Por el
contrario, la membrana nuclear interna tiene proteínas únicas que son específicas para el núcleo, como aquellas que unen la matriz nuclear
de láminas.
La función principal de las membranas nucleares es actuar como una barrera que separa el contenido del interior nuclear, del citoplasma.
Como otras membranas celulares, la membrana nuclear es una bicapa fosfolipídica, permeable sólo a pequeñas moléculas apolares. Otras
moléculas son incapaces de difundir a través de esta bicapa fosfolipídica. Las membranas interna y externa se unen en los complejos de poro
nuclear, siendo los únicos canales que permiten el paso de pequeñas moléculas polares y de macromoléculas a través de la envuelta nuclear.
El complejo de poro nuclear es una estructura compleja, responsable del tráfico selectivo de proteínas y de ARNs entre el núcleo y el
citoplasma.
Por debajo de la membrana nuclear interna se localiza la lámina nuclear, una red fibrosa que
proporciona soporte estructural al núcleo. La lámina nuclear está compuesta por una o varias
proteínas relacionadas llamadas láminas. Por ejemplo, la mayoría de los mamíferos contienen
cuatro tipos distintos de láminas llamadas A, B1, B2 y [Link] las láminas son proteínas fibrosas,
relacionadas con las proteínas de los filamentos intermedios, las láminas se ensamblan entre ellas
para formar filamentos. El primer nivel de asociación es la interacción entre dos láminas para
formar un dímero en el que las zonas 𝞪-hélice de dos polipéptidos están enrolladas una alrededor
de otra en una estructura llamada “bobina o espiral enrollada”. Los dímeros se asocian entre sí
dando lugar a los filamentos que constituyen la lámina nuclear. La asociación entre las láminas y
la membrana nuclear interna está facilitada por la adición postraduccional de lípidos. Además, las
láminas interaccionan con proteínas de la membrana nuclear interna, mediando su unión a la
envuelta nuclear y localizando y organizándolas en el interior nuclear.
Una matriz de láminas nucleares de organización mucho más laxa se extiende hacia el interior del núcleo. Estas láminas sirven como
sitios de unión para la cromatina. La cromatina en el interior del núcleo se organiza en grandes bucles de ADN, y regiones específicas de
estos bucles se unen a la matriz de láminas. La organización laminar normal es esencial para la replicación del ADN y puede jugar un papel en
la regulación de la transcripción.

Complejo de poro nuclear


Los complejos de poro nuclear (NPC) son los únicos canales a través de los cuales pueden viajar pequeñas moléculas polares, iones y
macromoléculas (proteínas y ARNs) entre el núcleo y el citoplasma. El complejo de poro nuclear es una estructura muy grande con un
diámetro de aproximadamente 120 nm y un peso molecular estimado de aproximadamente 125 millones de daltons. En los vertebrados, el
complejo del poro nuclear está compuesto por entre 50 y 100 proteínas distintas. Mediante el control del tráfico de moléculas entre el núcleo
y el citoplasma, el NPC tiene un papel fundamental en la fisiología de todas las células eucariotas. Las moléculas de ARN que son sintetizadas
en el núcleo deben ser exportadas de manera eficiente al citoplasma, donde intervienen en la síntesis de proteínas. Por otro lado, las
proteínas necesarias para las funciones nucleares deben entrar en el núcleo procedentes de los lugares de síntesis en el citoplasma. Además,
muchas proteínas sufren un traslado continuo entre el núcleo y el citoplasma.
Dependiendo de su tamaño, las moléculas pueden pasar a través del NPC mediante uno de dos mecanismos diferentes:
-​ Las moléculas pequeñas y algunas proteínas con un peso molecular inferior a 50 kDa pasan libremente a través de la envuelta
nuclear en ambas direcciones: del citoplasma al núcleo o del núcleo al citoplasma indistintamente. Estas moléculas difunden de
manera pasiva a través de los canales acuosos abiertos, los cuales tienen un diámetro de
aproximadamente 9 nm, en el interior del NPC.
-​ La mayoría de las proteínas y ARNs, sin embargo, atraviesan el NPC mediante un proceso activo, en el
que las proteínas y los ARNs adecuados son reconocidos y transportados selectivamente en una
dirección específica: del citoplasma al núcleo por mecanismos de importación nuclear, y del núcleo al
citoplasma por mecanismos de exportación nuclear.
La visualización de los complejos de poro nuclear por microscopía electrónica revela una estructura con
una simetría de octámero o simetría octogonal organizada alrededor de un canal central grande, que es la vía
que utilizan las proteínas y los ARNs para atravesar la envuelta nuclear. Otros estudios estructurales más
detallados han permitido construir modelos tridimensionales del NPC. Este diagrama al lado
revela que el complejo de poro en su conjunto tiene forma de rueda puesta de lado en la
envuelta nuclear. Dos anillos paralelos perfilan el borde de la rueda, cada uno consta de las
ocho subunidades que se pueden ver en micrografías electrónicas. Ocho radios (en verde) se
extienden desde los anillos hacia el centro de la rueda (rosa oscuro). Forman un gránulo central
al que se denomina normalmente transportador ya que se piensa que mueve macromoléculas.
Se cree que las proteínas que se extienden desde el borde hacia el espacio perinuclear ayudan a
anclar el complejo de poro a la envuelta. Además, las fibras se extienden desde los anillos hacia
el citosol y hacia el nucleoplasma, las que están del lado del nucleoplasma forman una cesta (a
la que a veces se denomina jaula o red). Cambios en la conformación del canal central durante
el paso de macromoléculas modifican su apertura desde 9 nm hasta 40 nm, lo que es lo
suficientemente amplio como para acomodar a las mayores partículas capaces de atravesar la
envuelta nuclear.

Transporte selectivo de proteínas desde y hacia el núcleo


El mecanismo del tráfico selectivo a través de la envuelta nuclear se encuentra mejor caracterizado en el caso de las proteínas que son
importadas desde el citoplasma al núcleo. Estas proteínas son las responsables de todas las características de la estructura y de la función
del genoma; incluyen las histonas, las ADN polimerasas, las ARN polimerasas, factores de transcripción, factores de splicing y muchas otras.
Estas proteínas se etiquetan para ser destinadas al núcleo con secuencias de aminoácidos específicas, denominadas señales de localización
nuclear, que dirigen su transporte a través del NPC.
Se han identificado señales de localización nuclear en muchas proteínas. La mayoría de estas secuencias, como la del antígeno T, son
cortas y ricas en aminoácidos básicos (lisina y arginina). En muchos otros casos, sin embargo, los aminoácidos que forman la señal de
localización nuclear están juntos pero no necesariamente contiguos en la secuencia. Por ejemplo, la señal de localización nuclear de la
nucleoplasmina (proteína que participa en el ensamblaje de la cromatina) consta de dos partes: una secuencia Lys-Arg separada por diez
aminoácidos de otra secuencia de cuatro lisinas. Tanto las secuencias Lys-Arg como Lys-Lys-Lys-Lys son necesarias para el transporte
nuclear, pero los diez aminoácidos entre estas secuencias pueden sufrir mutaciones sin afectar al transporte nuclear. Debido a que esta
secuencia de localización nuclear está compuesta por dos elementos separados, se denomina secuencia bipartita.
Dos tipos de proteínas juegan papeles críticos en el importe de proteínas a través del NPC: un receptor de transporte nuclear y una
pequeña proteína que se une a GTP denominada Ran. Existen dos tipos de receptores de transporte nuclear: las importinas, que transportan
macromoléculas al interior celular desde el citoplasma, y las exportinas, que exportan macromoléculas desde el núcleo hasta el citoplasma.
Durante la importación de proteínas, una importina específica reconoce la secuencia de localización nuclear sobre la proteína. Su
capacidad de hacerlo se ve facilitada mediante la interacción con Ran. La conformación y la actividad de Ran está regulada por la unión e
hidrólisis de GTP. Las enzimas que estimulan el intercambio de GDP por GTP sobre Ran se localizan en el lado nuclear de la envuelta nuclear,
mientras que las enzimas que estimulan la hidrólisis de GTP se localizan en el lado citoplasmático. En consecuencia, existe un gradiente de
RanGTP a través del poro nuclear, con una elevada concentración de RanGTP en el núcleo y una elevada concentración de RanGDP en el
citoplasma. Se cree que este gradiente de RanGTP determina la direccionalidad del transporte nuclear.
La importación de proteínas a través del complejo del poro nuclear puede dividirse en un ciclo de cinco pasos:
1)​ El complejo importina-RanGDP se une a la proteína mercancía que posee la señal de localización nuclear.
2)​ Este complejo mercancía-receptor se une a dos proteínas de los filamentos citoplasmáticos del complejo de poro nuclear. El
transporte ahora procede mediante la unión secuencial a proteínas específicas del poro nuclear, localizadas cada vez más próximas
al lado nuclear del complejo de poro.
3)​ Una vez en el núcleo, el RanGDP es intercambiado por GTP. Esto
cambia la conformación de la importina y desplaza a la proteína
mercancía, liberándola en el núcleo.
4)​ El complejo importina-RanGTP se exporta a través del complejo del
poro nuclear.
5)​ Por último, en el citoplasma, el GTP es hidrolizado a GDP para
regenerar el RanGDP necesario para la siguiente ronda de transporte.
Algunas proteínas permanecen en el interior del núcleo una vez
transportadas desde el citoplasma, pero muchas otras viajan continuamente
entre el núcleo y el citoplasma. Algunas de estas proteínas actúan como
transportadores (carriers) de otras moléculas, como los ARNs; otras coordinan
las funciones nucleares y citoplasmáticas (por ej. regulando la actividad de los
factores de transcripción). Las proteínas se etiquetan para ser exportadas del
núcleo mediante una secuencia de aminoácidos específica, llamada señal de
exportación nuclear. Al igual que las señales de localización nuclear, las señales
de exportación nuclear son reconocidas por receptores en el interior del núcleo
que dirigen el transporte a través del NPC al citoplasma. Al igual que la
importina 𝞫, las exportinas se unen a Ran, necesaria tanto para la exportación
nuclear como para la importación nuclear. Sin embargo, RanGTP promueve la
formación de complejos estables entre las exportinas y las proteínas diana,
mientras que disocia los
complejos entre las
importinas y sus
proteínas diana. Este
efecto de la unión de
RanGTP sobre las exportinas dirige el movimiento de las proteínas con señales de
exportación nuclear desde el núcleo hasta el citoplasma. Por tanto, las exportinas
forman complejos estables con sus proteínas diana y con RanGTP en el interior del
núcleo. Una vez que se ha producido el transporte al lado citosólico de la envuelta
nuclear, la hidrólisis de GTP provoca la disociación de la proteína diana, que es
liberada en el citoplasma.
La concentración de Ran-GTP se mantiene elevada en el interior del núcleo gracias a
un factor intercambiador de nucleótidos de guanina (GEF), que promueve la unión de
GTP a Ran a cambio de GDP. Por el contrario, el citosol contiene una proteína
activadora de GTPasa GAP, que promueve la hidrólisis de GTP por Ran, disminuyendo
además la concentración de Ran-GTP fuera del núcleo.

Regulación del transporte de proteínas al núcleo


Un aspecto interesante del transporte de proteínas al interior del núcleo es que constituye otro nivel de control de la
actividad de las proteínas nucleares. El transporte regulado al núcleo, de los factores de transcripción y de la proteína
quinasa, tiene un papel importante en el control del comportamiento de las células en respuesta a los cambios ambientales,
porque proporciona un mecanismo por el cual las señales recibidas en la superficie celular pueden ser transmitidas al núcleo.
En uno de los mecanismos de regulación, los factores de transcripción (u otras proteínas) se asocian con proteínas
citoplasmáticas que enmascaran las señales de localización nuclear. Como estas señales ya no se reconocen, las proteínas
permanecen en el citoplasma. El transporte al interior del núcleo de otros factores de transcripción está regulado
directamente por su fosforilación, más que por su asociación con proteínas inhibitorias.

Transporte de ARNs
La mayoría de los ARNs son exportados desde el núcleo al citoplasma. Puesto
que las proteínas se sintetizan en el citoplasma, la salida de los ARNm, ARNr y ARNt
es un proceso fundamental en la expresión génica en las células eucariotas. Al igual
que la entrada de las proteínas al núcleo, la salida de los ARNs a través de los
complejos de poro nuclear es un proceso activo, dependiente de energía, que
requiere la intervención de la proteína Ran que une GTP.
Los ARNs son transportados a través de la envuelta nuclear como complejos
ribonucleoproteína (RNPs). Algunas proteínas del complejo poseen señales de
exportación nuclear que son reconocidas por los receptores de transporte
nucleares. Los pre-ARNm y ARNm se asocian con un conjunto de al menos 20
proteínas durante su procesamiento en el núcleo y transporte al citoplasma. Al
menos dos proteínas del RNPm contienen señales de exporte nuclear y se cree que
funcionan como transportadoras de ARNm durante su exportación al citoplasma.
Los ARNs ribosómicos se asocian en primer lugar con proteínas ribosómicas y con proteínas específicas del procesamiento de ARN en el
nucleolo, y las subunidades 60S y 40S nacientes son entonces transportadas al citoplasma. Su exportación del núcleo está mediada por
señales de exporte nuclear presentes en las proteínas del complejo de la subunidad. En el caso de los ARNt, las proteínas específicas que
median el exporte nuclear no han sido identificadas.
A diferencia de los ARNm, los ARNt y los ARNr, que funcionan en el citoplasma, muchos ARNs pequeños intervienen en el núcleo como
componentes de la maquinaria del procesamiento del ARN. Estos ARNs se transportan inicialmente desde el núcleo al citoplasma, donde se
asocian con proteínas para formar RNPsn funcionales y entonces regresan al núcleo. Las proteínas que se unen a los cap de los extremos 5’
de los ARNsn parecen estar implicadas en la exportación de los ARNsn al citoplasma, mientras que las secuencias presentes en las proteínas
RNPsn son las responsables de la importación de los RNPsn.

Organización interna del núcleo


El núcleo parece tener una estructura interna que organiza el material genético y localiza las funciones nucleares a sitios o dominios
específicos. La mayoría de éstos dominios, sino todos, parecen basarse en la estructura y localización, altamente organizada, de la cromatina
en el interior nuclear.

Cromosomas y estructura de orden superior de la cromatina


La cromatina se condensa durante la mitosis para formar los cromosomas
compactos metafásicos que se distribuirán a los núcleos hijos. Durante la
interfase, la heterocromatina permanece muy condensada y es
transcripcionalmente inactiva, mientras que la eucromatina está
descondensada y distribuida por todo el núcleo. Las células contienen dos
tipos de heterocromatina: la heterocromatina constitutiva, que está formada
por secuencias de ADN que nunca se transcriben; y la heterocromatina
facultativa, que contiene secuencias que no se transcriben en la célula
observada, pero sí se transcriben en otros tipos celulares. La cantidad de
heterocromatina facultativa varía dependiendo de la actividad transcripcional
de la célula. Normalmente es baja en las células embrionarias pero puede ser
importante en células muy diferenciadas.
Aunque la cromatina interfásica parece que se distribuye uniformemente,
los cromosomas se disponen de manera organizada y se dividen en distintos
dominios funcionales que desempeñan un papel fundamental en la regulación
de la expresión génica. En otras palabras, en vez de localizarse al azar,
enrollados unos con otros, cada cromosoma
ocupa un lugar determinado en el interior
nuclear, con centrómeros y telómeros
adheridos a lados opuestos de la envuelta nuclear. Se ha demostrado entonces que las fibras de cromatina
correspondientes a los cromosomas individuales ocupan compartimentos diferenciados dentro del núcleo,
referidos como “territorios cromosómicos". Sin embargo, las posiciones de estos territorios no parecen ser
fijas. Varían de célula a célula del mismo organismo y parecen cambiar durante el ciclo de vida de una célula,
reflejando quizás cambios en la actividad de los genes de los diferentes cromosomas.
Además, los cromosomas están íntimamente asociados a la envoltura nuclear en muchos puntos. La envoltura
nuclear ayuda a organizar la cromatina uniendo ciertos segmentos a sitios específicos de la superficie interna
de la envuelta, asociados estrechamente a los poros nucleares. Los segmentos de cromatina que se unen de
esta forma están muy compactados (es decir, son heterocromatina). En las micrografías electrónicas, este
material aparece como una capa oscura irregular alrededor de la periferia nuclear.
Cada uno de los cromosomas también ocupa una zona distinta en el núcleo de las células eucariotas. Los genes que se transcriben
activamente parece que se localizan en la periferia de estas zonas, próximos a unos canales que separan los cromosomas. Se cree que los
ARNs recién transcritos son liberados a estos canales entre los cromosomas, donde tiene lugar el procesamiento del ARN. Gran parte de la
heterocromatina se localiza en la periferia del núcleo porque las proteínas asociadas con la heterocromatina se unen a la matriz de la lámina
nuclear. Puesto que distintos tipos celulares expresan diferentes genes, su heterocromatina facultativa es diferente y distintas regiones de
sus cromosomas interaccionan con la lámina nuclear en las diversas células y tejidos. Algunas células poseen sus centrómeros y telómeros
agrupados en polos opuestos, mientras que otras poseen sus cromosomas
organizados radialmente. Aunque las localizaciones de los cromosomas en
el interior nuclear no son aleatorias, probablemente difieren entre los
distintos tipos de organismos y tejidos, como se menciona anteriormente.
Al igual que el ADN en los cromosomas metafásicos, la cromatina de los
núcleos interfásicos parece que está organizada en dominios en forma de
bucle que contienen de 50 a 100 Kb de ADN. Estos dominios de cromatina
parece que representan unidades funcionales discretas, que de manera
independiente regulan la expresión génica.
Dominios funcionales en el interior del núcleo
La organización interna del núcleo está demostrada por la localización de otros procesos nucleares a regiones concretas del núcleo. Una
variedad de componentes del núcleo se localizan en estructuras o dominios subnucleares concretos. Sin embargo, la naturaleza y función de
estas subestructuras nucleares todavía no están claras, y la comprensión de la organización del interior nuclear en dominios funcionales es
un campo inexplorado de la biología celular.
Los núcleos de las células de mamífero parecen contener sitios agrupados de replicación del ADN, en los cuales tiene lugar la replicación
de múltiples moléculas de ADN. Estos sitios discretos de replicación del ADN se han caracterizado mediante experimentos que permiten
visualizar en el interior de los núcleos celulares la síntesis de nuevas moléculas de ADN. Dado que una célula diploide de mamífero posee
aproximadamente 4000 orígenes de replicación activos en un momento determinado, cada una de estas agrupaciones de replicación del
ADN debe contener unas 40 horquillas de replicación. Por lo tanto, parece ser que la replicación tiene lugar en estructuras grandes que
contienen múltiples complejos de replicación organizados en distintos dominios funcionales, denominados fábricas de replicación.
Los genes que se transcriben activamente parece que se distribuyen por todo el núcleo, pero los componentes de la maquinaria de
splicing (corte y empalme) se concentran en dominios estructurales subnucleares discretos. En vez de distribuirse uniformemente por todo
el núcleo, los componentes del aparato de splicing están concentrados en 20 a 50 estructuras discretas denominadas motas nucleares. Se
cree que estos puntos son el sitio de almacén de los componentes responsables del splicing, y desde aquí son reclutados hacia los genes
transcripcionalmente activos, donde ocurre el procesamiento del pre-ARNm.
Aparte del moteado, los núcleos contienen otros tipos de estructuras o dominios estructuralmente diferentes. Los tres tipos principales
de estos dominios nucleares son los nucléolos, los cuerpos de Cajal o enrollados y los cuerpos PML. Los cuerpos de Cajal o enrollados están
enriquecidos en RNPs y no son sitios de replicación y transcripción de ADN. Así que aunque estos cuerpos nucleares muestran la presencia
de dominios subestructurales en el interior nuclear, sus funciones permanecen sin aclarar.

Nucleolo
La subestructura que más destaca en el núcleo es el nucleolo, que es el sitio donde tiene lugar la transcripción y el
procesamiento del pre-ARNr, y el ensamblaje de los ribosomas. Las células necesitan una gran cantidad de ribosomas
para satisfacer la necesidad de síntesis de proteínas. Por ejemplo, las células de mamífero en continuo crecimiento
contienen entre 5 y 10 millones de ribosomas, que deben sintetizarse cada vez que la célula se divide. El nucleolo es una
fábrica de producción de ribosomas, diseñada para cubrir las necesidades de producción a gran escala de los ARNr y de
ensamblaje de las subunidades ribosómicas. Evidencias recientes sugieren que los nucleolos también poseen un papel
más general en la modificación del ARN y que varios tipos de ARN entran y salen del nucleolo en estadíos específicos de
su procesamiento.

Organización del nucleolo y Genes de ARN ribosómico


Las células eucarióticas típicas contienen uno o dos nucleolos, pero la presencia de más no es infrecuente.
Normalmente, el nucleolo es una estructura esférica que mide varias micras de diámetro, pero se observan
grandes variaciones en forma y tamaño. En micrografías electrónicas de cortes finos, cada nucleolo aparece
como un orgánulo sin membrana que consiste en fibrillas y gránulos. Las fibrillas
contienen ADN que está siendo transcrito en ARN ribosómico, el componente ARN de
los ribosomas. Los gránulos son moléculas de ARNr empaquetadas con proteínas
(importadas desde el citoplasma) para formar subunidades ribosomales. Estas
subunidades son posteriormente exportadas a través de los poros nucleares hasta el
citoplasma.
Morfológicamente, los nucleolos constan de tres regiones diferenciadas: el centro
fibrilar, el componente fibrilar denso y el componente granular. Estas tres zonas
posiblemente reflejan la progresión de las etapas de transcripción del ARNr,
procesamiento, y ensamblaje de ribosomas, respectivamente. La modificación de
otros ARNs pequeños tiene lugar en otro sitio dentro del nucleolo.
El nucleolo desaparece durante la mitosis, por lo menos en las células de
plantas superiores y de animales. A medida que la célula se aproxima a la
división, la cromatina se condensa en cromosomas compactos, este hecho va
acompañado por la reducción y posterior desaparición del nucleolo. Sucede
que los bucles de cromatina del nucleolo extendidos dejan de ser transcritos
a medida que se enrollan y se pliegan y cualquier proteína ribosomal o ARNr
remanente se dispersa o se degrada. A medida que la mitosis termina, la
cromatina se desenrolla, se forman los bucles otra vez y la síntesis de ARNr
continúa.
Después de cada división celular, los nucleolos se forman alrededor de
las regiones cromosómicas que contienen los genes para los ARNr 5.8S, 18S y
28S, y que por esta razón se denominan regiones organizadoras nucleolares
(NOR). Las NOR consisten en un tramo de ADN que lleva copias múltiples de
los genes para ARN ribosomal. Estos genes múltiples para ARNr aparecen en
todos los genomas e incluso son un ejemplo significativo de ADN repetido
que porta información genética. El número de copias de los genes de ARNr varía de forma significativa entre especies. Las copias múltiples se
agrupan en uno o más NOR, que pueden residir en más de un cromosoma; en cada NOR, las copias múltiples del gen se disponen en tandem.
Un único nucleolo puede contener genes de ARNr derivados de más de un NOR. La formación de los nucleolos requiere la transcripción del
pre-ARNr 45S, que parece ser que dirige la fusión de los cuerpos prenucleolares que contienen los factores implicados en el procesamiento y
otros componentes del nucleolo. Por lo tanto, en la mayoría de las células, los nucleolos que están inicialmente separados se fusionan para
formar un único nucleolo.
El tamaño del nucleolo depende de la actividad metabólica de la célula. En las células que tienen una elevada tasa de síntesis de proteínas y
por tanto necesidad de muchos ribosomas, los nucleolos tienden a ser grandes. En las células menos activas, los nucleolos son mucho más
pequeños. La principal diferencia es la cantidad de componente granular presente. Las células que producen muchos ribosomas transcriben,
procesan y empaquetan grandes cantidades de ARNr y tienen niveles más altos de subunidades ribosomales parcialmente completas y
estables disponibles en el nucleolo, a lo que debe su destacado componente granular.
Como bien se dijo, el nucleolo no está rodeado por ningún sistema de membranas y se organiza alrededor de las regiones de los
cromosomas que contienen los genes para los ARNr 5.8S, 18S y 28S. Los ribosomas eucariotas contienen cuatro tipos de ARN, denominados
5S, 5.8S, 18S y 28S. Los ARNr 5.8S, 18S y 28S son transcritos como una única unidad en el nucleolo por la ARN polimerasa I, dando lugar a un
ARN precursor ribosómico 45S. Este pre-ARNr 45S es procesado y da lugar al ARN 18S de la subunidad ribosómica 40S y a los ARNr 5.8S y 28S
de la subunidad ribosómica 60S. El ARN 5S que también forma parte de la subunidad ribosómica 60S, se transcribe fuera del nucleolo por la
ARN polimerasa III.

Las células contienen múltiples copias de los genes de ARNr para poder satisfacer la demanda de transcripción de un
elevado número de moléculas de ARNr. El genoma humano por ejemplo, contiene aproximadamente unas 200 copias del gen
que codifica para los ARNr 5.8S, 18S y 28S, y aproximadamente unas 2 mil copias del gen que codifica para el ARNr 5S. Los
genes del ARNr 5.8S, 18S y 28S se disponen en tándem en cinco cromosomas humanos diferentes (cromosomas 13, 14, 15, 21 y
22). Los genes para el ARNr 5S se localizan en una única secuencia en tándem en el cromosoma 1.

Transcripción y Procesamiento del ARNr


Cada región de organización nuclear contiene un grupo de genes de ARNr repetidos en tándem y que están separados entre sí por
regiones de ADN espaciador que no se transcriben. Estos genes son transcritos activamente por la ARN polimerasa I, lo que permite que la
transcripción se pueda visualizar fácilmente por microscopía electrónica. En las micrografías electrónicas, cada uno de los genes de ARNr
colocados en tándem se encuentra rodeado de cadenas de ARN en crecimiento densamente empaquetadas, dando lugar a una estructura en
forma de “árbol de navidad”. La alta densidad de las cadenas de ARN en crecimiento es debida a la gran cantidad de moléculas de ARN
polimerasa, presentes en una densidad máxima de, aproximadamente, una polimerasa por cada cien pares de bases del ADN molde.

El transcrito primario de los genes de ARNr es el pre-ARNr 45S de gran tamaño, que contiene los ARNr 5.8S, 18S y 28S, además de las
regiones espaciadoras transcritas. Dos espaciadores externos que son transcritos se localizan en los extremos 5’ y 3’ de los pre-ARNr, y dos
espaciadores internos se sitúan entre las secuencias de los ARNr 18S, 5.8S y 28S. La etapa inicial del procesamiento es una escisión dentro del
espaciador externo cerca del extremo 5’ del pre-ARNr, que tiene lugar durante las
etapas iniciales de la transcripción. Esta escisión necesita la RNP nucleolar
pequeña U3 que se une al extremo 5’ del pre-ARNr, formando las características
protuberancias que se observan. Una vez finalizada la transcripción, se elimina el
espaciador del extremo 3’ de la molécula. En las células humanas, tras esta etapa
se produce una escisión en el extremo 5’ de la región 5.8S originando dos
precursores, uno del ARNr 18S y otro que contiene el 5.8S y el 28S. Escisiones
posteriores originan los ARNr maduros. Este procesamiento sigue un modelo
similar en otras especies, aunque hay ciertas diferencias en el orden de algunas
escisiones.
Además de las escisiones, el procesamiento del pre-ARNr implica importantes
modificaciones en las bases nitrogenadas, debido a la adición de grupos metilo a
algunas bases concretas y a residuos de ribosa, y por la conversión de uridina en
pseudouridina. La mayoría de estas modificaciones ocurre durante o
inmediatamente después de la síntesis del pre-ARNr, aunque algunas tienen lugar en etapas posteriores del procesamiento del pre-ARN.
El procesamiento del pre-ARNr requiere la intervención de proteínas y ARNs localizados en el nucleolo. Los nucleolos contienen más de
300 proteínas y aproximadamente 200 ARNs nucleolares pequeños (ARNsno) que intervienen en el procesamiento del pre-ARNr. Los
ARNsno están unidos a proteínas, formando RNPsno. Cada RNPsno está constituida por un único ARNsno asociado a ocho o diez proteínas.
Las RNPsno se unen al pre-ARNr para formar un complejo de procesamiento. Algunos ARNsno son los responsables de la fragmentación del
pre-ARNr en productos 18S, 5.8S y 28S. Sin embargo, la función de la mayoría de los ARNsno es dirigir las modificaciones de bases específicas
del pre-ARNr, incluyendo la metilación de residuos específicos de ribosa y la formación de pseudouridinas.

Ensamblaje de ribosomas
La formación de los ribosomas implica el ensamblaje del ARN ribosómico precursor con las proteínas ribosómicas y con el ARNr 5S. Los
genes que codifican para las proteínas ribosómicas se transcriben fuera del nucleolo por la ARN polimerasa II, lo que origina ARNm y que
luego se traduce en los ribosomas citoplasmáticos. Las proteínas ribosómicas se transportan posteriormente desde el citoplasma al nucleolo,
donde se ensamblan con los ARNr para formar partículas prerribosómicas. Aunque los genes para el ARNr 5S también se transcriben fuera
del nucleolo, en este caso por la ARN polimerasa III, se ensamblan igualmente en el interior del nucleolo para formar las partículas
prerribosómicas.
La asociación de las proteínas ribosómicas con el ARNr comienza mientras ocurre la síntesis del ARNr, y más de la mitad de las proteínas
ribosómicas están unidas al pre–ARNr antes de su procesamiento. Las restantes proteínas ribosómicas y el ARNr 5S se incorporan a las
partículas prerribosómicas mientras tiene lugar la escisión del pre-ARNr. Durante la primera etapa de la asociación ribosómica, la
maduración de las dos subunidades ribosómicas emergentes se diferencia. La maduración de la unidad más pequeña, que solo contiene ARNr
18S, es más sencilla e implica únicamente cuatro escisiones de la endonucleasa. La escisión final que resulta en la ARNr 18S madura
normalmente se produce tras el transporte de la subunidad 40S al citosol. La maduración de la unidad mayor, que contiene 28S, 5.8S y ARNr
5S, implica múltiples escisiones del núcleo y se completa dentro del nucleolo. Por lo tanto, la mayoría de las partículas prerribosómicas del
nucleolo son precursores de las subunidades grandes (60S). Las etapas finales de la maduración de los ribosomas siguen a la salida de las
partículas prerribosómicas al citoplasma, formando las subunidades ribosómicas eucariotas 40S y 60S.

Cromosomas y Cromatina
El ADN de las células eucariotas se encuentra organizado de forma diferente al de las células procariotas. Los genomas de los procariotas
contienen cromosomas únicos, que normalmente son moléculas de ADN circulares. Por el contrario, los genomas de los eucariotas, están
compuestos por múltiples cromosomas, cada uno de los cuales contiene una molécula de ADN linear. Aunque el número y el tamaño de los
cromosomas varía considerablemente entre las especies, su estructura básica es la misma en todos los eucariotas. El ADN de las células
eucariotas está fuertemente unido a unas pequeñas proteínas básicas (histonas) que empaquetan el ADN de manera ordenada en el núcleo de
la célula. Esta característica resulta primordial y se da en el ADN de la mayoría de las células eucariotas. Por ejemplo, la longitud total
extendida del ADN en una célula humana es de unos 2 metros, pero este ADN debe caber en un núcleo con un diámetro de tan solo 5 a 10
µm. Casi todo el ADN de una célula eucariota se halla recluido en el núcleo, que en muchas células ocupa alrededor del 10% del volumen
celular.
La función más importante del ADN es contener los genes, la información sobre todas las proteínas y moléculas de ARN que componen
un organismo (incluyendo la información sobre cuándo, en qué tipo de células y en qué cantidad se tiene que fabricar cada proteína). En los
organismos eucariotas, el ADN está distribuido en un conjunto de diferentes cromosomas que se encuentran en el núcleo. Las células
humanas, con excepción de las células germinales y algunas células muy especializadas que no pueden reproducirse y que no tienen ADN,
contienen dos copias de cada cromosoma, una heredada de la madre y otra del padre. Los cromosomas materno y paterno de una pareja se
denominan cromosomas homólogos. La única pareja de cromosomas no homólogos es la de los cromosomas sexuales en los machos, de los
cuales un cromosoma Y es heredado del padre y un cromosoma X es heredado de la madre. Así pues, cada célula humana tiene 46
cromosomas: 22 pares comunes a hombres y mujeres, y otros dos cromosomas sexuales (XY en hombres y XX en mujeres).
La distribución del genoma en los cromosomas de las diferentes especies eucariotas es diferente. Es decir, que el número de
cromosomas no está relacionado con el tamaño del genoma. Hay especies que poseen un genoma muy grande con un número relativamente
bajo de cromosomas, mientras que en otras se da el caso contrario.

Cromatina
Los complejos entre el ADN eucariótico y las proteínas forman la cromatina, que contiene alrededor del doble
de proteína que de ADN. Las proteínas principales en la cromatina son las histonas (pequeñas proteínas que
contienen una gran proporción de aminoácidos básicos que facilitan la unión con la molécula de ADN cargada
negativamente). Existen 5 tipos importantes de histonas (H1, H2A, H2B, H3 y H4) que resultan muy similares entre
las diferentes especies eucariotas. Las histonas son tremendamente abundantes en las células eucariotas. Además,
la cromatina contiene una variedad de proteínas cromosómicas diferentes a las histonas. Existen más de un millar
de tipos diferentes de estas proteínas, que están implicadas en múltiples actividades, incluyendo la replicación del
ADN y la expresión génica.
La unidad básica estructural de la cromatina es el nucleosoma. Roger Kornberg en 1974 propuso el modelo de nucleosoma de acuerdo
con dos tipos de experimentos. Primero, la digestión parcial de la cromatina con la nucleasa micrococal produjo fragmentos de ADN con una
longitud de 200 pares. Y por otro lado, una digestión similar de ADN no asociado a proteínas produjo una mancha continua de fragmentos de
diferentes tamaños. Estos resultados sugirieron que la unión de las proteínas al ADN en la cromatina protege algunas regiones del ADN de la
digestión por la nucleasa, de manera que la enzima puede atacar al ADN
solamente en lugares separados por aproximadamente 200 pares de bases. De
acuerdo con esta idea, la microscopía electrónica reveló que las fibras de
cromatina tienen una apariencia de collar de cuentas, con las cuentas separadas a
intervalos de unos 200 pares de bases. Por tanto, la digestión por nucleasa y los
estudios por microscopía electrónica sugirieron que la cromatina está compuesta
por unidades que se repiten cada 200 pares de bases, y fueron llamadas
nucleosomas.
Una digestión más extensa de la cromatina con la nucleasa micrococal producía
partículas (llamadas partículas centrales o cores del nucleosoma) que
correspondían a las cuentas visibles por microscopía electrónica. Un análisis
detallado de estas partículas demostró que contienen 146 pares de bases de ADN
enrolladas 1,65 veces alrededor del centro de histonas formado por dos moléculas
de H2A, H2B, H3 y H4. Una molécula de la quinta histona, H1, se encuentra unida al
ADN cuando entra en una partícula central o core del nucleosoma. Esto forma una subunidad de cromatina llamada cromatosoma, que está
compuesto por 166 pares de bases de ADN envuelto alrededor del centro de histonas y sujeto en su lugar por H1.
El empaquetamiento del ADN con histonas produce una fibra de cromatina aproximadamente de 10 nm de diámetro y compuesta por
cromatosomas separados por segmentos de enlace o linker de ADN de unas 80 pares de bases de longitud. En el microscopio electrónico,
esta fibra de 10 nm presenta la apariencia de collar de cuentas que sugiere el modelo del nucleosoma. Empaquetar el ADN en una fibra de
cromatina de 10 nm reduce su longitud aproximadamente 6 veces. La cromatina se puede condensar aún más enrollándola en fibras de 30
nm, estructura que aún no se ha conseguido determinar. Se cree que la hebra de 10 nm adopta una estructura solenoide o en bobina, en la
que se verifica un enrollamiento. Y por cada vuelta de este enrollamiento se disponen 6 nucleosomas, con las histonas H1 dispuestas hacia el
centro de la “bobina”. Esto logra la disminución de unas 1000 veces la longitud de la molécula de ADN. Las interacciones con las histonas H1
parece ser que desempeñan un importante papel en esta etapa de la condensación de la cromatina. Estudios recientes sugieren que la
estructura de la fibra de 30 nm es mucho menos uniforme de lo que sugiere el modelo de enrollamiento. En vez de esto, parece que los
nucleosomas de la fibra de 30 nm se empaquetan de manera tal que forman una estructura tridimensional, irregular, en forma de zigzag, que
puede interdigitarse con sus fibras vecinas.
La duración de la condensación de la cromatina varía según el ciclo de la vida de la célula. En células en interfase (sin dividirse), la
mayoría de la cromatina (eucromatina) se encuentra relativamente sin condensar y distribuida por todo el núcleo. Durante este periodo del
ciclo celular, los genes se transcriben y el ADN se replica como preparación para la división.
La mayoría de la eucromatina en los núcleos en interfase parece presentarse en forma de
fibras de 30 nm en dominios con bucles, que corresponde al siguiente nivel de
empaquetamiento. Se organiza en grandes lazos que contienen de 50.000 a 100.000 pb de
ADN aproximadamente. Alrededor del 10% de la eucromatina que contiene los genes que
son transcritos activamente, se encuentra en un estado menos condensado (10 nm) lo que
permite la transcripción. La estructura de la cromatina está por tanto unida al control de la
expresión génica en los eucariotas. Esta disposición en bucles se mantiene por el
acoplamiento periódico del ADN a una red insoluble de proteínas no histónicas, que forman
un andamiaje proteico (scaffold) al cual se unen los bucles más largos del ADN. Los
dominios de ADN de esta estructura están unidos al armazón o andamiaje proteico por unas
regiones específicas denominadas SARs o Regiones de Asociación a Proteínas Andamio.
Típicamente contienen elementos de secuencia específicos como sitios de unión para
proteínas asociadas con la cromatina. Se sabe que contienen secuencias específicas para la
unión de topoisomerasas.
Al contrario de la eucromatina, alrededor del 10% de la cromatina de la interfase se
encuentra en un estado muy condensado (heterocromatina), que recuerda a la cromatina de
las células que llevan a cabo la mitosis. La heterocromatina es transcripcionalmente inactiva
y contiene secuencias de ADN altamente repetitivas, como aquellas presentes en los
centrómeros y telómeros.
Cuando la célula entra en mitosis, sus cromosomas se condensan para poder ser
distribuidos a las células hijas. Los lazos de fibras de cromatina de 30 nm se cree que se
doblan sobre sí mismos para formar los cromosomas compactos de la metafase de las células mitóticas, en las que el ADN se ha condensado
cerca de 10.000 veces. Esta cromatina condensada no puede ser utilizada como molde para la síntesis de ARN, así que la transcripción cesa
durante la mitosis. Esta hebra también recibe el nombre de hebra de 700 nm.
Los cromosomas de la metafase se encuentran en un estado de concentración muy alto, tanto que su morfología puede ser estudiada a
través del microscopio óptico. La mayoría de la cromatina, en las células activas metabólicamente, está empaquetada laxamente en forma de
eucromatina, pero a medida que la célula se prepara para dividirse, toda esa cromatina se vuelve muy compacta, generando un grupo de
cromosomas distinguibles al microscopio. Debido a que el DNA del cromosoma se ha duplicado recientemente, cada cromosoma se compone
de dos unidades duplicadas denominadas cromátidas.
Finalmente podemos esquematizar en forma resumida los distintos niveles de empaquetamiento del ADN, desde la doble hebra a los
cromosomas metafásicos. Se destaca a continuación la organización de la molécula en los núcleos de las células eucarióticas.

Centrómeros, telómeros y orígenes de replicación


Un cromosoma actúa como una unidad estructural diferenciada: para que cada célula hija reciba una copia en cada división celular, cada
cromosoma tiene que ser capaz de replicarse, y las copias replicadas deben separarse y repartirse correctamente entre las dos células hijas.
Estas funciones básicas están controladas por tres tipos de secuencias de ADN especializadas que se encuentran en todos los cromosomas
de las células eucariotas, y a cada una de estas secuencias se unen proteínas específicas que guían la maquinaria que replica y segrega los
cromosomas:
-​ Un tipo de secuencia de nucleótidos actúa como un origen de replicación del ADN, lugar donde se inicia la replicación del ADN. La
mayoría de los cromosomas de las células eucariotas contienen muchos orígenes de replicación, lo que asegura que todo el
cromosoma se replique con rapidez.
-​ La presencia de una segunda secuencia especializada de ADN, denominada centrómero, permite que cuando una célula se divide,
cada copia de un cromosoma replicado sea arrastrada a cada una de las células hijas.
-​ La tercera secuencia especializada de ADN, denominada telómero, se localiza en cada uno de los dos extremos de un cromosoma.
Los telómeros contienen secuencias de nucleótidos repetidas que permiten la replicación eficiente de los extremos de los
cromosomas. Además, las secuencias repetidas del telómero, junto con las regiones colindantes, forman estructuras que protegen
el extremo de ser confundido por las células como una molécula de ADN rota que necesita ser reparada.

Centrómeros
El centrómero es una región especializada del cromosoma cuyo papel es asegurar la correcta distribución de los cromosomas duplicados
a las células hijas durante la mitosis. El ADN celular se duplica durante la interfase, resultando la formación de dos copias de cada
cromosoma antes de que comience la mitosis. Cuando la célula entra en mitosis, la condensación de la cromatina conduce a la formación de
los cromosomas de la metafase que consisten en dos cromátidas hermanas idénticas. Estas cromátidas hermanas se mantienen unidas por el
centrómero, el cual se considera como una región cromosómica compacta. Una vez iniciada la mitosis, los microtúbulos del huso mitótico se
adhieren al centrómero, y las dos cromátidas hermanas se separan y se dirigen a los polos opuestos del huso.
Al final de la mitosis, las membranas nucleares se restablecen y los cromosomas se descondensan, resultando
la formación de los núcleos de las células hermanas que contienen una copia de cada cromosoma parental.
Los centrómeros, por tanto, sirven como sitios de asociación de las cromátidas hermanas y como sitios de
unión para los microtúbulos del huso mitótico. Son secuencias específicas de ADN a las que se unen
numerosas proteínas de unión asociadas a los centrómeros, formando una estructura llamada cinetocoro.
Cada cinetocoro es una estructura en forma de disco de tres capas, compuesto por proteínas. Dado que los
cinetocoros están situados en lados opuestos del cromosoma, se unen normalmente a los microtúbulos
provenientes de los polos opuestos de la célula. La unión de los microtúbulos a las proteínas del cinetocoro
dirige la unión de los cromosomas al huso mitótico. Las proteínas asociadas al cinetocoro actúan como
“motores moleculares” que conducen el movimiento de los cromosomas a lo largo de las fibras del huso,
segregando los cromosomas a los núcleos de las células hijas.

Telómeros
Las secuencias situadas al final de los cromosomas de eucariotas, llamados telómeros, desempeñan un papel crítico en la replicación y el
mantenimiento del cromosoma. Los telómeros inicialmente se reconocieron como estructuras distintas, ya que los cromosomas rotos eran
altamente inestables en las células eucariotas, implicando la necesidad de secuencias específicas en las terminaciones cromosómicas
normales.
Las secuencias de ADN de los telómeros de los eucariotas son similares, presentando repeticiones de una secuencia simple de ADN que
contiene grupos de residuos de Guanina en una hebra. Estas secuencias se repiten cientos o miles de veces, extendiéndose hasta varias
kilobases y terminando con un resto de ADN de hebra única. Las secuencias repetidas del ADN telomérico forman bucles al final de los
cromosomas además de unir un cierto número de proteínas que protegen los extremos del cromosoma de la
degradación o de ser unidos.
Los telómeros desempeñan un papel importante en la replicación de los extremos de las moléculas de ADN
linear. La ADN polimerasa es capaz de extender una cadena de ADN en crecimiento pero no puede iniciar la
síntesis de una nueva cadena al final de una molécula lineal de ADN. Como consecuencia, las terminaciones de
los cromosomas lineales no pueden ser replicadas por la ADN polimerasa en condiciones normales. Este
problema se ha solucionado mediante la evolución de un mecanismo especial, que implica la actividad de la
transcriptasa inversa, para replicar las secuencias de ADN telomérico. El mantenimiento de los telómeros parece
ser un factor importante a la hora de determinar las expectativas de vida y la capacidad reproductiva de las
células.

Morfología de los Cromosomas


La forma de los cromosomas de las células somáticas es constante y característica de cada especie, y depende fundamentalmente de las
constricciones que presente y de su localización en la cromátida. Esta constricción es básicamente el centrómero, que divide el cromosoma
en un brazo corto que denominamos P, y un brazo largo que denominamos Q. Algunos cromosomas presentan también satélites en el brazo
corto.
En este panel se esquematizan los distintos tipos de cromosomas, clasificados según la posición del centrómero. Así, los cromosomas se
clasifican en metacéntricos, cuando el centrómero se localiza en la mitad del cromosoma y los dos brazos presentan igual longitud. Son
submetacéntricos cuando la longitud de un brazo, brazo Q, es algo mayor que la del brazo P. Acrocéntricos son aquellos cromosomas que
tienen un brazo muy corto y el otro largo, los brazos son significativamente de distinta longitud. Y finalmente el último tipo de cromosomas,
son los cromosomas telocéntricos, en donde solo se aprecia un brazo del cromosoma (el brazo Q), o sea que el centrómero está unido a uno
de los extremos. Cualquier tipo de cromosoma puede presentar las zonas satélites o constricciones secundarias. Generalmente en estas
zonas está altamente heterocromatinizado el ADN.
Morfología de cromosomas bacterianos
La organización del genoma bacteriano es más parecida a la organización de los cromosomas eucariotas de lo que se había pensado
previamente. Incluso, los genetistas bacterianos se refieren a la estructura que contiene lo fundamental del genoma bacteriano como
cromosoma bacteriano. Generalmente, el cromosoma bacteriano es una molécula de DNA circular, que contiene alguna proteína unida,
localizada en una región especial de la célula denominada nucleoide. Aunque el nucleoide no está rodeado por membrana, el cromosoma
bacteriano que reside en esta región forma una masa de fibras con aspecto filamentoso, empaquetada de forma que mantiene unos límites
diferentes entre el nucleoide y el resto de la célula. El DNA del cromosoma bacteriano está superenrollado negativamente y plegado en una
extensa serie de bucles que por término medio tienen una longitud de 20.000 pb. Debido a que los dos extremos de cada bucle están
anclados a los componentes estructurales que se encuentran en el nucleoide, el superenrollamiento de los bucles individuales se puede
alterar sin influir en el superenrollamiento de bucles adyacentes. Se piensa que los bucles se mantienen en su sitio por el RNA y las moléculas
proteicas. Se han obtenido evidencias del papel estructural del RNA en el cromosoma bacteriano a partir de estudios que demostraban que el
tratamiento con ribonucleasa, una enzima que degrada el RNA, libera alguno de los bucles, aunque no relaja el superenrollamiento. Por otro
lado, los pequeños cortes del DNA con una topoisomerasa, relajan el superenrollamiento pero no desorganizan los bucles. El DNA
superenrollado que forma cada bucle se organiza en paquetes de cuentas que contienen pequeñas moléculas proteicas básicas análogas a
las histonas de las células eucariotas. Las evidencias actuales sugieren que la molécula de DNA está envuelta alrededor de partículas de
proteína básica. Incluso a partir de lo que sabemos hasta el momento, el cromosoma bacteriano consiste en DNA superenrollado unido a
pequeñas proteínas básicas y plegado en dominios con bucles.

Cariotipado y Mapeo Cromosómico


La tipificación de la forma de los cromosomas, permite la elaboración de los cariotipos. Un cariotipo es la fotografía del juego completo
de cromosomas de una célula, organizados por pares homólogos y ordenados en base a su tamaño y forma. Este análisis se logra utilizando
fármacos, como la colchicina, que interfieren con la función del huso mitótico para bloquear a las células en metafase. Así, el examen
detallado de estas células permite la identificación y clasificación de los cromosomas individuales atendiendo a sus diferentes formas y
tamaños. El cariotipo es distintivo para cada especie. En la mayoría de los organismos, todas las células somáticas tienen el mismo cariotipo.
Sin embargo, las especies que parecen bastante similares pueden tener cariotipos muy diferentes, lo cual indica que similares potenciales
genéticos se pueden organizar en los cromosomas en formas muy diferentes. Los cariotipos permiten analizar las posibles alteraciones
cromosómicas. En los estudios genéticos, cuando se desea detectar una alteración en el número o en la morfología de los cromosomas, se
recurre a este tipo de cariotipado.

Determinar el orden secuencial y espacial de los genes en un cromosoma basándose en las frecuencias de recombinación se denomina
mapeo genético. En la construcción de tales mapas, la frecuencia de recombinación es la distancia en el mapa expresada en unidades de
mapa. Los mapas cromosómicos o genéticos, muestran la ubicación relativa de los genes y otras características importantes de cada
cromosoma. El mapa se basa en el concepto de ligamiento, el cual significa que cuanto más cerca estén dos genes en el cromosoma mayor
será la probabilidad de que se hereden juntos.
Organización de Genomas
La secuenciación de los genomas de miles de organismos aportó una cantidad enorme de información acerca de la composición de los
ADN cromosómicos y cómo cambiaron sus características conforme se acrecentó la complejidad de los organismos.
La opinión tradicional es que las células procariontes contienen un solo cromosoma circular y que las células eucariontes tienen muchos
cromosomas lineales. Sin embargo, si bien los procariontes más estudiados en efecto tienen un solo cromosoma circular, en la actualidad se
cuenta con gran cantidad de ejemplos de células procariontes que contienen muchos cromosomas, circulares, lineales o incluso de ambos
tipos. En cambio, todas las células eucariontes tienen muchos cromosomas lineales.
Tanto los cromosomas circulares como los lineales imponen desafíos específicos que tienen que superarse para el mantenimiento y la
duplicación del genoma. Los cromosomas circulares necesitan de las topoisomerasas para separar las moléculas hijas después de la
duplicación. Sin estas enzimas, las moléculas hijas permanecerían entrelazadas o encadenadas entre sí después de la duplicación del DNA. En
cambio, los extremos del DNA de los cromosomas eucariontes lineales tienen que protegerse de las enzimas que suelen degradarlos y
presentan un conjunto diferente de dificultades durante la duplicación del DNA.
Toda célula mantiene una cantidad característica de cromosomas. Es típico que las células procariontes tengan una sola copia completa
de su(s) cromosoma(s), condensada en una estructura denominada nucleoide. Sin embargo, cuando las células procariontes se dividen con
rapidez, porciones del cromosoma en proceso de duplicación aparecen en dos y a veces hasta cuatro copias. Además, los procariontes con
frecuencia portan un DNA circular independiente pequeño (uno o más), que recibe el nombre de plásmido. A diferencia del DNA
cromosómico, más grande, los plásmidos no son indispensables para la proliferación bacteriana, sino que portan genes que le confieren a la
bacteria características deseables, como resistencia a los antibióticos. Otra diferencia con el DNA cromosómico es que los plásmidos pueden
estar en muchas copias completas por célula.
Las células eucariontes son, en su mayoría, diploides; esto significa que contienen dos copias de cada cromosoma. Las dos copias de un
cromosoma dado reciben el nombre de homólogos; un homólogo deriva de cada progenitor. Sin embargo, no todas las células en un
organismo eucarionte son diploides: un subgrupo es haploide o poliploide. Las células haploides contienen una sola copia de cada
cromosoma y participan en la reproducción sexual (por ejemplo, los espermatozoides y los óvulos son haploides). Las células poliploides
tienen más de dos copias de cada cromosoma. En efecto, algunos organismos mantienen la mayoría de sus células adultas, en mayor o menor
medida, con la complejidad aparente de un organismo. Así, es típico que las células procariontes tengan genomas menores que 10 megabases
(Mb). El genoma de los eucariontes unicelulares característicos es de menos de 50Mb, aunque los protozoarios, que son más complejos,
pueden tener genomas mayores que 200Mb. Los organismos pluricelulares tienen genomas aún mayores que pueden alcanzar tamaños
superiores a 100.000 Mb.
Aunque hay una correlación grosera entre el tamaño del genoma y la complejidad del organismo, esta dista bastante de ser perfecta.
Muchos organismos de complejidades visibles similares presentan genomas de tamaños diferentes. En ellos, la cantidad de genes, y no el
tamaño del genoma, parece que muestra una relación más estrecha con la complejidad del organismo. Esto se torna obvio cuando se
examinan las densidades génicas relativas de genomas diferentes.
El genoma de un organismo o de un virus comprende el ADN (o para algunos virus, ARN) que contiene una copia completa de toda la
información genética de ese organismo o virus. Para muchos virus y procariotas, el genoma reside en una única molécula o en un número
pequeño de moléculas de ADN lineal o circular. Las células eucariotas tienen un genoma nuclear, un genoma mitocondrial y en el caso de
plantas y algas, también un genoma cloroplástico. Los genomas de mitocondrias y cloroplastos son moléculas sencillas de ADN, normalmente
circular, que se parecen a los de las bacterias. El genoma nuclear generalmente consiste en múltiples moléculas de ADN dispersas en un
juego haploide de cromosomas.
El tamaño del genoma normalmente se expresa como el número total de bases nucleótidos emparejadas o pares de bases (pb). En
términos generales, el tamaño del genoma aumenta con la complejidad del organismo. Los virus contienen suficientes ácidos nucleicos como
para codificar solamente unas pocas o algunas docenas, las bacterias pueden codificar unos pocos miles de proteínas y las células eucariotas
tienen bastante cantidad de ADN (al menos en teoría) como para codificar cientos de miles de proteínas. Sin embargo, el tamaño del genoma
de los eucariotas presenta grandes variaciones que no se correlacionan con ninguna diferencia conocida en cuanto a la complejidad del
organismo. Entonces podemos comentar que el tamaño del genoma es menos importante que el número e identidad de los genes
funcionales y de las secuencias de ADN que controlan su expresión. En otras palabras, la cantidad de genes, y no el tamaño del genoma,
parece que muestra una relación más estrecha con la complejidad del organismo. Esto se torna obvio cuando se examinan las densidades
génicas relativas de genomas diferentes.

Densidad génica
Las diferencias en los tamaños genómicos de los organismos que en apariencia tienen complejidades similares, se relacionan en gran
parte con la densidad génica. Una medida sencilla de la densidad génica es el promedio de la cantidad de los genes por Mb de DNA
genómico. Por ejemplo, si un organismo tiene 5000 genes y un tamaño genómico de 50 Mb, entonces la densidad génica para ese organismo
es 100 genes/Mb. Cuando se comparan las densidades génicas de organismos diferentes, se toma obvio que estos utilizan el potencial
codificador del DNA con eficacias variables. Hay una correlación inversa aproximada entre la complejidad del organismo y la densidad
génica; cuanto menos complejo es el organismo, mayor es la densidad génica.
La densidad génica en los organismos eucariontes es de manera consistente más baja y más variable que en sus homólogos procariontes.
Entre los eucariontes hay una tendencia general a que la densidad génica disminuya conforme aumenta la complejidad del organismo. En la
figura se compara la cantidad de secuencia de DNA dedicada a la expresión de un gen emparentado, que está conservado a través de todos
los organismos. Como puede verse, hay una gran diferencia en la cantidad de DNA dedicado a la expresión de un gen, a pesar del tamaño
muy semejante de la proteína codificada.

Los genes en el ADN cromosómico eucarionte


Dos factores contribuyen a la disminución de la densidad génica observada en las células eucariontes: aumento del tamaño de los genes y
de la cantidad de DNA entre los genes, las llamadas secuencias intergénicas. La razón principal de que el tamaño de los genes sea mayor en
los organismos más complejos no es que las proteínas sean más grandes o que se requiera más DNA para codificar la misma proteína. Lo que
sucede es que los genes codificadores de proteínas, en los eucariontes, con
frecuencia muestran regiones codificadoras discontinuas. Estas regiones no
codificadoras de proteínas, que están interpuestas, son llamadas intrones y
se eliminan del RNA después de la transcripción un proceso conocido como
ayuste del RNA. La presencia de intrones puede aumentar de modo drástico
la longitud del DNA necesario para formar un gen.
Una explosión en la cantidad de las secuencias intergénicas en los
organismos más complejos es la causa del resto de las disminuciones de la
densidad génica. El DNA intergénico es la porción de un genoma que no codifica proteínas ni RNA estructural. Hay dos tipos de DNA
intergénico: singular y repetido. Alrededor de un cuarto del DNA intergénico es singular. Un fenómeno que contribuye al aumento de las
secuencias intergénicas singulares es el incremento de las regiones del DNA necesarias para dirigir y regular la transcripción, las llamadas
secuencias reguladoras. Conforme los organismos se tornan más complejos y contienen más genes, las secuencias reguladoras requeridas
para coordinar la expresión génica también crecen en complejidad y tamaño.
CUESTIONARIO

Núcleo
1.​ Indique Verdadero o Falso en las siguientes afirmaciones. Fundamente sus respuestas en ambos casos.
a.​ La cromatina es la estructura que adopta el ADN dentro del núcleo y nucleoide celular.
Falso. La cromatina es la organización del ADN en células eucariotas, dentro del núcleo, donde está asociado a histonas y
otras proteínas. En procariotas, el ADN no forma cromatina, sino que se encuentra en una región llamada nucleoide,
generalmente en una molécula circular sin histonas (aunque pueden existir proteínas similares a histonas en algunas
bacterias y arqueas).

b.​ Las histonas forman el andamiaje de los cromosomas.


Falso. Las proteínas que forman el andamiaje son proteínas específicas. Las histonas por su parte forman el centro
octamérico de los nucleosomas.
Las histonas son proteínas básicas que participan en la organización de la cromatina, formando nucleosomas, que ayudan
a compactar el ADN. Sin embargo, el andamiaje de los cromosomas está compuesto por proteínas no histónicas, como la
topoisomerasa II y proteínas estructurales de la matriz nuclear. Las histonas contribuyen a la compactación, pero no
forman la estructura principal del andamiaje.

c.​ Las células humanas sólo contienen moléculas de ADN lineal.


Falso. Aunque el ADN nuclear de las células humanas es lineal, las mitocondrias contienen ADN circular (ADN
mitocondrial, o mtDNA). Este ADN mitocondrial tiene un origen evolutivo endosimbiótico y es similar al ADN de
bacterias. Por lo tanto, las células humanas contienen tanto ADN lineal como circular.

2.​
a.​ ¿Qué característica/s de los complejos de poro nuclear intervienen en el transporte molecular y macromolecular
hacia y desde el núcleo celular?
Los complejos de poro nuclear son estructuras multiproteicas que regulan el transporte bidireccional de moléculas entre
el núcleo y el citoplasma. Algunas de sus características clave en el transporte son:
-​ Tamaño selectivo: Permiten el paso libre de moléculas pequeñas (<50 kDa), mientras que las macromoléculas
requieren mecanismos activos de transporte.
-​ Proteínas que lo componen: Forman una matriz de fibrillas y un canal central con regiones que regulan el paso
de proteínas y ARN.
-​ Receptores: Facilitan el tráfico de macromoléculas al reconocer secuencias específicas (señales de localización
o exportación nuclear).
-​ Consumo energético: Algunos procesos requieren GTP, especialmente el ciclo de Ran-GTP, que es esencial en la
dirección del transporte activo.

b.​ Analice y resalte si los transportes son pasivos o activos y fundamente por qué.
El transporte de pequeñas moléculas es pasivo, ya que no implica un gasto energético y ocurre gracias a la porosidad del
canal central del NPC. El transporte de proteínas y ARNs está relacionado con la unión e hidrólisis de GTP, con lo cual es
un transporte activo, ya que estas macromoléculas no pueden difundirse libremente a través de los poros.

3.​ Una molécula de tamaño menor a 50 kDa y otra mayor a 50 kDa necesitan ser importadas al núcleo para que se lleve a cabo la
transcripción (mecanismo por el cual se sintetiza una molécula de ARN a partir de ADN).
a.​ Explique brevemente cómo será el transporte hacia el interior del núcleo en ambos casos.
La molécula menor será transportada al interior del núcleo por difusión pasiva. Dado su tamaño, la molécula podrá
atravesar el canal central del poro nuclear sin necesidad de transportadores ni consumo energético.
La molécula mayor será transportada mediante el proceso de importación nuclear, un transporte activo. En este otro
caso, una importina específica unida a RanGDP reconocería la señal de localización nuclear de la molécula mayor. Luego,
el complejo importina-molécula se une a los filamentos citoplasmáticos del complejo de poro nuclear y mediante la unión
secuencial a proteínas específicas del mismo NPC, atraviesa el canal que se dilata, y así llega al interior del núcleo. Una
vez dentro del núcleo, con la intervención de la enzima Ran GEF, se intercambia el GDP por GTP con lo cual se desprende
la molécula a transportar y es liberada al interior nuclear. El nuevo complejo importina-RanGTP se dirige hacia el exterior
nuclear donde posteriormente el GTP es hidrolizado a GDP.

b.​ ¿Qué cree usted que sucedería con ambas moléculas si, por algún factor desconocido, hay una mutación en el gen de
Ran-GTP, que lleva a su incapacidad de unión a importantes ?
Si hay una mutación en el gen de Ran-GTP que impide su unión a importinas, esto afectaría principalmente el transporte
activo de macromoléculas (>50 kDa) hacia el núcleo.
-​ La molécula <50 kDa no necesita importinas ni Ran-GTP para ingresar al núcleo, ya que puede entrar por
difusión pasiva a través del complejo de poro nuclear. Por lo tanto, su transporte al núcleo no se vería afectado y
seguiría ingresando normalmente.
-​ La molécula >50 kDa sí requiere importinas y Ran-GTP para su transporte. Sin Ran-GTP funcional, el
mecanismo de transporte activo se bloquearía, ya que las importinas no liberarían su carga en el núcleo
(normalmente, Ran-GTP se une a la importina y facilita la disociación de la carga). Además, las importinas
quedarían atrapadas en el núcleo, interrumpiendo el ciclo de importación. Como resultado, la molécula mayor a
50 kDa no podría ingresar al núcleo, lo que interferiría con procesos esenciales como la transcripción.
Esta mutación podría provocar graves disfunciones celulares, ya que muchas proteínas esenciales para la regulación
génica y la respuesta celular no podrían ingresar al núcleo.

4.​
a.​ Explique cómo es el proceso de empaquetamiento de la cromatina, partiendo de la molécula lineal de ADN de 2 nm
hasta llegar al nivel máximo (cromosoma).
El ADN en células eucariotas no se encuentra libre, sino que está altamente empaquetado para compactarse y organizarse
dentro del núcleo. Este empaquetamiento sigue varios niveles de condensación:
I.​ La doble hélice de ADN (2 nm) es la estructura más simple, con dos cadenas antiparalelas enrolladas en una
doble hélice.
II.​ Nucleosoma (10 nm): El ADN se enrolla 1,65 veces alrededor de un complejo de 8 histonas (octámero de
histonas: H2A, H2B, H3 y H4). Estas estructuras forman los nucleosomas, que son la unidad fundamental de la
cromatina. Cada nucleosoma está separado por una sección de ADN enlace o linker.
III.​ Fibra de cromatina de 30 nm: Los nucleosomas se asocian mediante la histona H1, que compacta aún más la
cromatina en una fibra solenoide o en un modelo en zigzag. Las histonas se ubican hacia el centro del solenoide.
IV.​ Lazos de cromatina (300 nm): La fibra de 30 nm forma lazos al asociarse con un andamiaje de proteínas no
histónicas, fijándose a la lámina nuclear. La unión se da mediante secuencias específicas de unión a proteínas
no histonas.
V.​ Cromatina condensada (700 nm): En células en mitosis, los lazos se compactan aún más, formando estructuras
más densas.
VI.​ Cromosoma metafásico (1400 nm): En la mitosis, la cromatina alcanza su máximo nivel de compactación,
formando los cromosomas visibles en la metafase.
El empaquetamiento del ADN permite compactar hasta 10.000 veces las moléculas, regulando su accesibilidad para
procesos como replicación, transcripción y división celular.

b.​ ¿Cuál es la unidad estructural y funcional básica de la cromatina? Descríbala.


El nucleosoma es la unidad estructural y funcional básica de la cromatina. Está formado por un octámero de histonas
(H2A, H2B, H3, H4) y el ADN se enrolla 1,65 vueltas alrededor de este octámero. La histona H1 estabiliza la estructura. Su
función consiste en la compresión del ADN dentro del núcleo, y juega un papel en la regulación de la expresión génica, ya
que la compactación del ADN influye en su accesibilidad para la transcripción.

c.​ Cómo relaciona los conceptos de heterocromatina y eucromatina, con lo descrito en el ítem (a).
Los conceptos de heterocromatina y eucromatina están relacionados con el grado de compactación de la cromatina:
-​ Eucromatina (menos compacta, accesible, activa): Corresponde a niveles bajos de empaquetamiento (fibra de 11
nm y 30 nm). Consiste en ADN transcripcionalmente activo y se encuentra dispersa en el núcleo.
-​ Heterocromatina (más compacta, inactiva): Más condensada (niveles de 300 nm o más). El ADN es
transcripcionalmente inactivo. Se encuentra en la periferia nuclear y se subdivide en:
-​ Heterocromatina constitutiva: siempre compacta, nunca se transcribe (ej. centrómeros, telómeros).
-​ Heterocromatina facultativa: puede descompactarse y volverse eucromatina (ej. cromosoma X inactivo
en mujeres).
En relación con el ítem (a), la eucromatina corresponde a estados menos empaquetados (hasta la fibra de 30 nm) y la
heterocromatina está en estados de mayor condensación (hasta 700 nm o más). Durante la mitosis, toda la cromatina se
empaqueta en cromosomas metafásicos.
5.​
a.​ ¿Cómo está formado el nucléolo y cuáles son sus funciones?
El nucléolo es una estructura densa y sin membrana dentro del núcleo celular, formada por la concentración de ADN,
ARN y proteínas. Se organiza en torno a regiones organizadoras nucleolares (NORs), que contienen genes para los ARN
ribosomales (ARNr). Contiene ARNr, proteínas ribosómicas y enzimas necesarias para el ensamblaje ribosomal, y presenta
tres regiones principales: Centro fibrilar: donde se encuentran los genes del ARNr; Componente fibrilar denso: donde se
transcribe el ARNr; Componente granular: donde ocurre el ensamblaje de las subunidades ribosómicas. Sus funciones
abarcan: Síntesis y procesamiento de ARNr (28S, 18S, 5.8S); Ensamblaje de subunidades ribosómicas, que luego son
exportadas al citoplasma; Regulación del ciclo celular; Participación en el estrés celular, regulando la respuesta ante
condiciones adversas.

b.​ Como usted sabe, las células procariotas no poseen núcleo y por consiguiente, nucléolo. Explique cómo cree usted que
estos organismos, llevan a cabo las funciones que tiene el nucléolo de las células eucariotas.
Las células procariotas no tienen nucléolo, pero deben de igual manera producir ribosomas para sintetizar proteínas. Los
ARNr 16S, 23S y 5S se transcriben en una región específica del ADN procariota. Factores de procesamiento en el
citoplasma ayudan a modificar el ARNr. Las subunidades ribosómicas se ensamblan en el citoplasma, sin la necesidad de
un compartimento especializado como el nucléolo. Entonces, aunque los procariotas no tienen un nucléolo, organizan la
transcripción y ensamblaje ribosomal de manera eficiente en el nucleoide y el citoplasma.

c.​ ¿Qué son las regiones organizadoras nucleolares o NORs (del inglés, nucleolar organizer region) y qué función/s
cumple/n?
Las regiones organizadoras nucleolares (NORs) son segmentos específicos del ADN que contienen los genes que codifican
para los ARNr 28S, 18S y 5.8S. En humanos, se encuentran en los brazos cortos de los cromosomas acrocéntricos (13, 14,
15, 21 y 22). Pueden ubicarse en más de un cromosoma y un nucleolo puede contener NORs de más de un cromosoma.
Son el sitio de transcripción del ARNr, favorecen la formación del nucléolo tras la mitosis y regulan el ensamblaje de
ribosomas, que son esenciales para la síntesis proteica.
Las NORs son esenciales para la producción de ribosomas, lo que permite la síntesis de proteínas en la célula.

d.​ ¿Los genes pueden contener información para la síntesis de ARNs? ¿Qué entiende por regiones no transcribibles del
ADN y dónde puede localizarlas?
Sí, los genes pueden codificar ARNs, no solo proteínas. Existen diferentes tipos de ARN:
-​ ARN mensajero (ARNm): lleva la información para sintetizar proteínas.
-​ ARN ribosómico (ARNr): forma parte de los ribosomas.
-​ ARN de transferencia (ARNt): transporta aminoácidos al ribosoma.
-​ ARNs no codificantes (ARNnc): incluyen microARNs y ARN largos no codificantes, que regulan la expresión
génica.
Las regiones no transcribibles del ADN son secuencias de ADN que, justamente, no se transcriben a ARN y pueden tener
funciones estructurales o regulatorias. Por ejemplo:
-​ Regiones promotoras: regulan la iniciación de la transcripción.
-​ Intrones: segmentos de ADN que se transcriben pero no se traducen (se eliminan en el procesamiento del ARN).
-​ Telómeros: protegen los extremos de los cromosomas.
-​ Centrómeros: regiones esenciales para la segregación cromosómica.
-​ ADN satélite y repetitivo: se encuentra en heterocromatina y tiene función estructural.

En definitiva, no todo el ADN codifica proteínas; por el contrario, muchas regiones tienen funciones regulatorias,
estructurales o están involucradas en la síntesis de ARNs esenciales para la célula.

6.​ La organela núcleo cumple funciones esenciales en las células eucariotas.


a.​ ¿Usted considera que esta organela está delimitada del citoplasma por una membrana de características similares a la
membrana plasmática? Fundamente su respuesta.
No, la envoltura nuclear tiene diferencias significativas con la membrana plasmática. En primer lugar, la envoltura nuclear
está compuesta por dos bicapas lipídicas, mientras que la membrana plasmática tiene solo una. En cuanto al transporte
transmembrana, en la envuelta nuclear se da únicamente a través de los complejos de poro nuclear, que permiten el
intercambio selectivo y controlado de moléculas entre el núcleo y el citoplasma, lo que no ocurre en la membrana
plasmática. En ésta última el transporte de moléculas ocurre mediante difusión simple o facilitada, bombas y
transportadores activos, y endocitosis y exocitosis para moléculas grandes. Además, la envuelta nuclear tiene una
conexión directa con el RER, debido a que la membrana externa es continua con la membrana del retículo
endoplasmático rugoso (RER), algo que no sucede con la membrana plasmática. Por último, la envoltura nuclear contiene
proteínas especializadas, como las del complejo de poro nuclear y las láminas nucleares, que no se encuentran en la
membrana plasmática. Y en conclusión, aunque ambas membranas comparten la estructura básica de una bicapa lipídica,
la envoltura nuclear tiene características únicas que la diferencian claramente de la membrana plasmática.

b.​ Argumente por qué se habría formado esta organela y qué ventajas les habría proporcionado a los organismos
eucariontes respecto a los procariontes.
Se cree que el núcleo se formó por un proceso de invaginación de la membrana plasmática en un ancestro procariota,
rodeando el ADN y originando la envoltura nuclear. Ventajas del núcleo en eucariotas respecto a los procariontes:
●​ Protección del material genético: La compartimentación evita que el ADN esté expuesto directamente a
procesos dañinos en el citoplasma, como la acción de enzimas degradativas.
●​ Regulación más eficiente de la transcripción: Separa transcripción (en el núcleo) y traducción (en el citoplasma),
permitiendo un control más preciso de la expresión génica.
●​ Mayor complejidad genética y especialización celular: Facilita la evolución de organismos con genomas más
grandes y complejos, promoviendo la especialización celular en los eucariotas.
●​ Interacción con el citoesqueleto y tráfico intracelular: Permite un control más sofisticado de la ubicación y
transporte de ARN y proteínas dentro de la célula.
La aparición del núcleo fue un evento clave en la evolución de los eucariotas, otorgándoles ventajas en regulación
genética, especialización y protección del ADN.

7.​
a.​ ¿Qué entiende por organización interna del núcleo interfásico? Descríbala.
La organización interna del núcleo interfásico es compleja y está altamente especializada para separar y coordinar
diversas funciones esenciales. El núcleo está delimitado por una doble membrana, la envoltura nuclear, que contiene
poros nucleares responsables de regular el tráfico selectivo de macromoléculas entre el núcleo y el citoplasma. En el
interior, el nucleoplasma constituye la matriz en la que se encuentra la cromatina, el conjunto de ADN asociado a
proteínas histonas y no histónicas, y que se distribuye en regiones de eucromatina y heterocromatina. La eucromatina,
menos condensada y más accesible, se asocia con regiones activas en las que se llevan a cabo procesos como la
transcripción, mientras que la heterocromatina, más compacta, contiene regiones genéticas inactivas. Además, en el
núcleo se encuentra el nucléolo, que es el sitio donde se sintetizan y ensamblan las subunidades ribosómicas, y se pueden
identificar otros cuerpos nucleares, como los cuerpos de Cajal y los PML, que colaboran en el procesamiento de ARN y en
la regulación de la actividad nuclear.

b.​ Explique cuál es la relación de la organización estructural de la cromatina y de los cromosomas con la transcripción
(mecanismo por el cual se sintetiza una molécula de ARN a partir de una de ADN).
La relación entre la organización estructural de la cromatina y la transcripción es muy estrecha, ya que el grado de
compactación del ADN influye directamente en la accesibilidad de la maquinaria transcripcional. Los genes localizados en
regiones de eucromatina, que se presentan en un estado menos condensado, son fácilmente accesibles para la ARN
polimerasa y los factores de transcripción, lo que permite que se lleve a cabo la síntesis de ARN. En contraste, aquellos
genes que se encuentran en áreas de heterocromatina, donde la cromatina está altamente condensada, presentan una
actividad transcripcional muy reducida o nula. Este equilibrio es regulado por diversas modificaciones epigenéticas, como
la acetilación de histonas o la metilación del ADN, que pueden alterar la estructura de la cromatina y, en consecuencia, la
expresión génica.

c.​ Teniendo en cuenta los esquemas de localización nuclear de la transcripción que se proponen en las clases y
bibliografía recomendada, explique en qué sitios nucleares se produciría la transcripción y en qué estado estructural
debe estar la cromatina.
La transcripción en el núcleo se produce en sitios específicos. Por un lado, la síntesis del ARN mensajero y otros tipos de
ARN ocurre en el nucleoplasma, en áreas que contienen eucromatina activa. Por otro lado, en el nucleolo se transcriben
los genes que codifican para los ARN ribosómicos, gracias a la presencia de las regiones organizadoras nucleolares
(NORs). Estos sitios nucleares especializados permiten que la maquinaria de la transcripción se agrupe y funcione de
manera óptima, favoreciendo la producción de los distintos tipos de ARN en función de las necesidades celulares. En
resumen, para que la transcripción se lleve a cabo, la cromatina debe encontrarse en un estado de menor compactación
(eucromatina) y organizada en dominios funcionales que faciliten el acceso de los factores transcripcionales, mientras
que las áreas de heterocromatina actúan como regiones de inactividad o regulación negativa de la expresión génica.

8.​
a.​ ¿Qué es el cariotipo de una especie?
El cariotipo de una especie es la representación ordenada y característica del conjunto de cromosomas presentes en el
núcleo de sus células. Este se organiza según el número, tamaño y forma de los cromosomas, permitiendo la
identificación de posibles alteraciones genéticas y proporcionando información clave sobre la estructura genética de un
organismo. Para visualizar el cariotipo, se realiza un estudio citogenético en el que se detienen las células en la metafase
de la mitosis, se tiñen los cromosomas y se observan al microscopio.

b.​ En base al cariotipo defina a que se denomina ploidía de una especie.


La ploidía de una especie se refiere al número de juegos completos de cromosomas en sus células. Un organismo diploide
(2n) posee dos copias de cada cromosoma, una heredada de cada progenitor, mientras que los organismos haploides (n)
presentan un solo juego de cromosomas, como es el caso de los gametos en muchas especies. También existen
organismos poliploides, que poseen más de dos juegos de cromosomas completos, algo común en plantas y en algunos
animales.

c.​ ¿Todas las especies tienen el mismo cariotipo?


No todas las especies tienen el mismo cariotipo, ya que este es específico para cada una. El número y la estructura de los
cromosomas varían considerablemente entre organismos, incluso entre especies cercanamente relacionadas.

d.​ ¿Es verdad que a medida que aumenta la complejidad del ser vivo aumenta su número de cromosomas?
La cantidad de cromosomas no está directamente relacionada con la complejidad del ser vivo, por lo que un mayor
número de cromosomas no implica necesariamente un organismo más evolucionado o complejo. Por ejemplo, los seres
humanos poseen 46 cromosomas, mientras que algunas especies de helechos pueden tener cientos de cromosomas sin
ser más complejas en términos biológicos.

e.​ ¿A qué se denomina cromosomas homólogos? ¿Cuál es la diferencia con cromátides hermanas?
Los cromosomas homólogos son aquellos que tienen la misma secuencia de genes en el mismo origen pero pueden
contener diferentes versiones de estos genes (alelos). Cada par de cromosomas homólogos se compone de uno heredado
del padre y otro de la madre.
En contraste, las cromátidas hermanas son las dos copias idénticas de un mismo cromosoma, unidas por el centrómero,
que se generan durante la replicación del ADN en la fase S del ciclo celular y que posteriormente serán separadas en la
mitosis o en la meiosis.

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