La bicicleta es un vehículo de transporte personal de propulsión humana.
Es impulsada
por el propio viajero, que acciona el vehículo con el esfuerzo muscular de las piernas, en
particular mediante pedales o manivelas.[2] Sus componentes básicos son dos ruedas,[2]
generalmente de igual diámetro y dispuestas en línea, un sistema de
transmisión de pedales, un cuadro que le da la estructura e integra los componentes,
un manillar para controlar la dirección y un sillín para sentarse. El desplazamiento
unidireccional se obtiene al girar con las piernas los pedales dispuestos de forma
simétrica, cada uno con una palanca conocida como manivela están ensamblados en el
cuadro, y en general el pedal derecho es el que tiene la estrella mayor o plato donde se
monta la cadena que a su vez hace girar el piñón, el cual finalmente hace girar la rueda
trasera sobre el suelo provocando entonces el desplazamiento. El diseño y la
configuración básicos de la bicicleta han cambiado poco desde la primera transmisión de
cadena desarrollada alrededor del año 1885.[3]
Es un medio de transporte sano, ecológico, sostenible y económico, válido para
trasladarse tanto por ciudad como por zonas rurales. Su uso está generalizado en la
mayor parte de Europa, y llega a ser, en países como Suiza, Alemania, Países
Bajos, Bélgica, algunas zonas de Polonia y los países escandinavos, uno de los
principales medios de transporte. En Asia, especialmente en China y la India, es el
principal medio de transporte. En Latinoamérica también es un método de transporte
muy utilizado. Por ejemplo en Argentina, específicamente en la Ciudad de Buenos Aires,
el uso de las bicicletas se incrementó 4 % incluso antes de la pandemia de COVID-19 en
el 2020 y para finales del 2023, la ciudad estima alcanzar un millón de viajes diarios en
bici.
La paternidad de la bicicleta se le atribuye al barón Karl Drais, inventor alemán nacido en
1785. Su rudimentario artefacto, creado alrededor de 1817, se impulsaba apoyando los
pies alternativamente sobre el suelo. En la actualidad hay más de mil millones de
bicicletas en el mundo, utilizadas como medio de transporte o vehículo de ocio.
Las bicicletas fueron muy populares en la década de 1890 y, más tarde, en las de 1950 y
1970. Actualmente está experimentando un nuevo auge y su uso crece
considerablemente en todo el mundo debido al alto precio del combustible, pues la
bicicleta resulta muy ecológica y económica.
Nombre
Al ser un vehículo popular, la bicicleta recibe numerosos nombres coloquiales o
regionales. Entre ellos se puede citar la forma abreviada: bici.[4] En Colombia y Cuba se la
denomina, además, cicla o ciclo ,[2][5] en México: Vayca , virula o vicla y en Chile: cleta.[6]
[7][8]
Historia
Ciclista montado en un velocípedo en Cracovia, Polonia.
Supuestos antecedentes
Pierre Lallement montado en su invención
Hasta la segunda mitad del siglo XX, se aceptó que el primer antecedente de la bicicleta
era el celerífero(célérifère) inventado en 1790 por el conde francés Mede de Sivrac, el cual
consistía en un listón de madera terminado en una cabeza de animal montado sobre dos
ruedas. No tenía articulación alguna y era propulsado por una persona sentada a
horcajadas, impulsándose con sus propios pies. En los años 1950, sin embargo, se
descubrió que ni el conde Mede Sivrac, ni su invención existieron; ambos fueron creados
en 1891 por el periodista francés Louis Baudry de Saunier (1865-1938), copiando el
diseño de Karl Drais y basándose en una patente de 1817 para un coche de caballos
llamado celerífero.
En 1974 se difundió un bosquejo de un diseño de bicicleta, impulsada por unos pedales y
con transmisión de cadena, hallado en el Codex Atlanticus, de Leonardo da Vinci. Sin
embargo, un estudio del códice muestra que tal dibujo no es original y fue añadido por un
falsario durante la restauración del mismo entre 1967 y 1974.[9]
La draisiana
La draisiana (ca. 1820) era el primer vehículo de dos
ruedas dispuestas en línea, y el primer vehículo práctico de propulsión humana.
En 1817, el barón alemán Karl Christian Ludwig Drais von Sauerbronn inventó el primer
vehículo de dos ruedas, al que llamó máquina andante (en alemán, laufmaschine),
precursora de la bicicleta y la motocicleta. Esta «máquina andante» consistía en una
especie de carrito de dos ruedas, colocadas una detrás de otra, y un manillar. La persona
se mantenía sentada sobre una pequeña montura, colocada en el centro de un pequeño
marco de madera. Para moverse, empujaba alternativamente con el pie izquierdo y el
derecho hacia adelante, en forma parecida al movimiento de un patinador. Con este
impulso, el vehículo adquiría una velocidad casi idéntica a la de un carruaje. Sus brazos
descansaban sobre un apoyabrazos de hierro, y con las manos sostenía una vara de
madera, unida a la rueda delantera, que giraba en la dirección hacia la cual quería ir el
conductor.
Este invento estaba basado en la idea de que una persona, al caminar, desperdicia
mucha fuerza por tener que desplazar su peso en forma alternada de un pie al otro. Drais
logró crear este sencillo vehículo que le permitió al hombre evitar ese trabajo. Esta
máquina, denominada inicialmente draisiana en honor a su inventor y posteriormente
llamada más comúnmente velocípedo, el diseño lo mejoraron rápidamente.
El herrero e inventor francés Pierre Michaux también es considerado uno de los
desarrolladores de la bicicleta moderna.
La bicicleta de pedales
Véase también: Bicicleta de seguridad
Como puede observarse en este modelo de los años
1900, el diseño del cuadro «diamante» se ha mantenido más de cien años.
La construcción de la primera bicicleta con pedales se atribuye al escocés Kirkpatrick
Macmillan, en el año 1839. Una copia de la bicicleta de Macmillan se exhibe en el Museo
de Ciencias en Londres, Inglaterra. Macmillan nunca patentó el invento, que
posteriormente fue copiado en 1846 por Gavin Dalzell de Lesmahagow, quien lo difundió
tan ampliamente que fue considerado durante cincuenta años el inventor de la
bicicleta.[10]
Cerca de 1890, el escocés John Boyd Dunlop (aficionado al ciclismo y creador de la
empresa homónima) inventó una cámara de tela y caucho, que se inflaba con aire y se
colocaba en la llanta. Para evitar pinchazos, Dunlop inventó además una cubierta
también de caucho. Estos inventos de Dunlop casi no han sufrido variaciones
significativas desde su invención.
Cada vez que veo a un adulto sobre una bicicleta, no pierdo la esperanza para el futuro de
la humanidad.
H. G. Wells.[11]
DESARROLLO HISTÓRICO DE LA BICICLETA
Evolución histórica de la bicicleta.
Clasificación general de bicicletas
Bicicleta doméstica neerlandesa.
Bicicleta doméstica.
Existen diversas modalidades deportivas, englobadas dentro del ciclismo, que se
practican con este vehículo. La principal clasificación de las bicicletas toma en cuenta la
función para la que están diseñadas, así los principales tipos de bicicletas son:
La bicicleta doméstica
Artículo principal: Bicicleta doméstica
Véase también: Ciclismo urbano
La bicicleta es el medio de transporte personal preferido por muchas personas.
800 000 000 de bicicletas son utilizadas diariamente en el mundo, la mayoría
son bicicletas domésticas y de paseo, denominadas genéricamente «bicicleta urbana»
o City-bike (ver: bicicleta híbrida). Son dedicadas a todo tipo de usos cotidianos,
especialmente cuando se trata de recorrer numerosos trayectos cortos, ya que se
pueden recorrer cuatro veces más rápidos que a pie. Destaca su énfasis en la comodidad
a costa del peso, con asiento y manubrio cómodos, sistemas de transmisión integrados
en el propio buje, o de un solo cambio, guardabarros, además de contar generalmente
con una o más canastillas para el transporte de objetos. También es común que tengan
accesorios urbanos como timbre, candado, luces y retrorreflectores.
Las bicicletas tradicionales también están en auge en Europa, siguiendo el arquetipo del
diseño clásico, aunque con componentes modernos y ligeros. Entre estos se encuentran
los modelos de Batavus, Gazelle, Kronan y Pashley entre muchos otros, que abundan en
ciudades como Ámsterdam y Copenhague (véase también: Bicicleta inglesa).
Otro modelo que se encuentra en las grandes ciudades son las plegables como la
también clásica Brompton, cuyos simpáticos y compactos diseños optimizan su
utilización combinándola con el transporte público.