Los vehículos de tracción humana (VTH),[1][2] son cualquier vehículo impulsado
exclusivamente por la fuerza muscular del ser humano. Los diseños de VTH varían según
la función y el objetivo que se pretendan.
Los VTH más comunes son los velocípedos -como la bicicleta-,
los patinetes, longboards, monopatines, rollers, las embarcaciones de remos, como
las canoas y los artefactos de pedales; aunque muchos otros tipos de vehículos pueden
moverse con fuerza humana, incluyendo submarinos, aeronaves, aerodeslizadores y
vehículos de escultura cinética.
Las aeronaves de propulsión humana deben ser capaces de despegues impulsados de
este modo para considerarse como tales; esto excluye a los planeadores. Quizás el
ejemplo más conocido de una aeronave propulsada con fuerza humana es el Gossamer
Albatross, o Albatros Gossamer, el cual atravesó volando el Canal de la Mancha en 1979.
La bicicleta reclinada es el vehículo de tracción humana más veloz: Sam
Whittingham tiene la marca (para el 2004) de la mayor velocidad, habiendo pedaleado a
130,36 km/h una distancia de 200 m con su bicicleta, una Varna Diablo III, que no es del
todo convencional, ya que tiene forma de gota aerodinámica, está hecha de fibra de
vidrio con esqueleto de fibra de carbono y Kevlar.
En la actualidad y desde un punto de vista ecológico, este tipo de vehículos es utilizado
por quienes promueven el movimiento por el transporte alternativo, como una solución
recomendable al ser carbono neutral, que ayuda a la reducción de gases contaminantes
en la atmósfera terrestre.