GEORGE DAVID HERNANDEZ DE LA CRUZ
A00167134
Análisis Crítico de los Periodos Gubernamentales en República Dominicana
(1966-1996)
Durante las tres décadas comprendidas entre 1966 y 1996, la República Dominicana
vivió una serie de transformaciones marcadas por el retorno del Dr. Joaquín Balaguer al
poder, así como por breves intentos de alternancia democrática con los gobiernos de
Antonio Guzmán y Salvador Jorge Blanco. Cada periodo tuvo un impacto significativo en
el desarrollo económico, político, social y en materia de derechos humanos.
El primer ciclo de gobierno de Balaguer (1966-1978), conocido como “los 12 años”, se
caracterizó por un crecimiento económico basado en la inversión extranjera y la
construcción de grandes obras de infraestructura. No obstante, fue un periodo marcado
por la represión política, desapariciones forzadas y violaciones sistemáticas a los
derechos humanos. Aunque hubo avances materiales, estos se dieron a costa de la
participación democrática y la libertad de expresión.
Con la llegada de Antonio Guzmán (1978-1982), se abre un ciclo democrático. Su
administración intentó humanizar el Estado, mejorar la institucionalidad y respetar los
derechos civiles. Aunque la economía enfrentó dificultades y no logró grandes avances
en infraestructura, sí se produjo una apertura política significativa, donde cesaron
muchas prácticas represivas de la era anterior. Socialmente, se promovió un ambiente de
mayor inclusión.
El gobierno de Salvador Jorge Blanco (1982-1986) estuvo marcado por una grave crisis
económica: inflación, devaluación y un alto endeudamiento externo. Esta situación
generó descontento popular y protestas sociales, que fueron duramente reprimidas.
Aunque se mantuvo el discurso democrático, la realidad mostró retrocesos en derechos
humanos y una frágil estabilidad política. Fue un periodo complejo, donde las tensiones
económicas erosionaron los avances institucionales.
El retorno de Balaguer (1986-1996) trajo consigo nuevamente un modelo centrado en
obras públicas y clientelismo político. Si bien se desarrollaron importantes proyectos de
infraestructura, la corrupción, el fraude electoral y la represión de opositores marcaron
esta década. El autoritarismo se mantuvo, aunque con una apariencia democrática.
Socialmente, persistieron grandes desigualdades, y aunque hubo mejoras visibles,
muchas se lograron sin una planificación a largo plazo.
En resumen, los 30 años analizados muestran un vaivén entre autoritarismo y
democratización. Balaguer priorizó el desarrollo físico del país, pero con altos costos
sociales y democráticos. Guzmán y Jorge Blanco representaron una pausa
esperanzadora, aunque limitada por factores económicos y estructurales. La historia de
este periodo refleja los desafíos de construir una democracia estable en un contexto de
profundas tensiones sociales y económicas.