UNIVERSIDAD DINAMO DE AMERICA
INGENIERA CIVIL
ÉTICA PROFESIONAL
TAREA SEMANA 6
Alumno: Brian Josué Castañeda Ortiz
Docente: Ana Marianne Alfaro Pedroza
Fecha: 20 de Junio de 2025
Un juicio ético es una evaluación mental que determina si una acción, decisión o conducta es
moralmente correcta o incorrecta, basándose en un sistema de valores personales o sociales. Es
la capacidad de discernir entre lo que se considera bueno o malo, justo o injusto, y de aplicar esos
criterios a situaciones concretas.
En otras palabras, un juicio ético implica:
• Identificar un dilema moral:
Reconocer que existe una situación donde se enfrentan diferentes valores y opciones con
consecuencias éticas.
• Evaluar las alternativas:
Considerar las posibles acciones y sus impactos desde una perspectiva ética.
• Aplicar principios morales:
Utilizar un conjunto de valores y normas para determinar cuál opción es la más apropiada desde
un punto de vista ético.
• Llegar a una conclusión:
Formular un juicio sobre la moralidad de la situación y la acción a tomar.
El juicio ético es fundamental para la toma de decisiones en diversos ámbitos de la vida, tanto
personal como profesional. Permite guiar nuestras acciones de acuerdo con nuestros valores y
principios, contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa y responsable.
Ejemplos de juicios éticos:
• "Mentir es incorrecto porque afecta la confianza en las relaciones interpersonales."
• "Donar a organizaciones benéficas es una acción buena porque ayuda a personas
necesitadas."
• "Es ético denunciar un acto de corrupción, aunque pueda tener consecuencias
negativas para mí."
Los valores éticos fundamentales, como la verdad, la responsabilidad, la justicia y la libertad, son
pilares para la convivencia social y el desarrollo personal. Estos valores guían nuestras acciones y
decisiones, promoviendo la armonía y el respeto mutuo.
Verdad: Implica la honestidad, la sinceridad y la búsqueda de la realidad. Es la base para la
confianza y la transparencia en las relaciones interpersonales y sociales.
Responsabilidad: Se refiere a la capacidad de asumir las consecuencias de nuestros actos, tanto
positivas como negativas. Es fundamental para el cumplimiento de deberes y obligaciones, así
como para el cuidado de uno mismo y de los demás.
Justicia: Implica dar a cada quien lo que le corresponde, actuando con imparcialidad y equidad. Es
la base para la construcción de una sociedad justa y equitativa, donde se respeten los derechos de
todos.
Libertad: Se define como la capacidad de actuar conforme a la propia voluntad, sin más limitaciones
que las impuestas por la ley y el respeto a los derechos de los demás. Es esencial para el desarrollo
individual y la autonomía personal.
Estos valores se entrelazan y se complementan, creando un marco ético que nos permite vivir de
manera más plena y satisfactoria. La práctica de estos valores contribuye a la construcción de una
sociedad más justa, pacífica y armoniosa.