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Cappershumana

El documento aborda la capacidad jurídica de la persona humana, diferenciando entre capacidad de derecho (ser titular de derechos) y capacidad de ejercicio (ejercer esos derechos). Se establece que la capacidad es la regla general y las limitaciones son excepcionales, reguladas por el Código Civil y Comercial, y se enfatiza la importancia de un enfoque interdisciplinario en la evaluación de la capacidad, especialmente en el contexto de la salud mental. Además, se detallan las condiciones bajo las cuales una persona puede ser declarada incapaz y las medidas de apoyo que se pueden implementar para proteger sus derechos.

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El documento aborda la capacidad jurídica de la persona humana, diferenciando entre capacidad de derecho (ser titular de derechos) y capacidad de ejercicio (ejercer esos derechos). Se establece que la capacidad es la regla general y las limitaciones son excepcionales, reguladas por el Código Civil y Comercial, y se enfatiza la importancia de un enfoque interdisciplinario en la evaluación de la capacidad, especialmente en el contexto de la salud mental. Además, se detallan las condiciones bajo las cuales una persona puede ser declarada incapaz y las medidas de apoyo que se pueden implementar para proteger sus derechos.

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LA CAPACIDAD DE LA PERSONA HUMANA

Aclaración: cuando se cite un artículo, es que nos estamos refiriendo al Código Civil y Comercial. Cuando se
trate en cambio, de una ley en particular, se citará el número de la Ley y el número del artículo.

Cuando hablamos de capacidad en sentido jurídico, nos estamos refiriendo a la


capacidad civil, esto es, las aptitud que podemos tener como personas humanas de tener
derechos (ser titular, dueño de derechos) y de ejercer esos derechos, es decir poder
poner “en práctica” esos derechos de los cuales somos titulares. Por ejemplo, puedo ser
titular del derecho de propiedad de una casa, (esta es mi capacidad de derecho), pero en
virtud de esa capacidad, yo puedo “hacer” con esa casa, mi casa, lo que quiera, por
ejemplo, venderla, alquilarla, remodelarla…etc. Es ésta una capacidad civil. No estamos
aquí hablando de capacidad política, que es tema del derecho constitucional, por
ejemplo, si puedo o no votar, si puedo o no ser candidata a un cargo público, etc.
Por ello es que la capacidad es una cuestión de orden público, es decir que queda fuera
del ámbito del acuerdo entre partes. Esto por cuanto es el Estado quien debe proteger a
sus habitantes.
Sentado es concepto entonces comenzamos:

LA CAPACIDAD: es la aptitud que tiene una persona para ser titular de derechos y para
ejercer esos derechos de los cuales es titular. Tenemos aquí entonces las dos especies de
capacidad: la capacidad de derecho (ser titular) y la capacidad de hecho, o de ejercicio
(ejercer)

Capacidad de derecho:
Nuestro Código Civil lo establece así:
Capacidad de derecho- Art. 22- Principio general - Toda persona humana goza de la
aptitud para ser titular de derechos y deberes jurídicos. La ley puede privar o limitarla
respecto de hechos, simples actor o actos jurídicos determinados.-

(Aquí vemos que, la capacidad es la regla y las limitaciones o privaciones son la


excepción)
Esto es así porque ninguna persona podría estar en una situación de no tener ningún
derecho, porque si así fuera esa persona estaría “muerta civilmente”. (Recordemos que
en este tema estamos hablando de capacidad civil, como ya lo explicitamos mas arriba)
Por lo tanto estas limitaciones siempre van a referirse a la persona en relación a
determinadas situaciones, por ejemplo las incapacidades que se establecen para ciertos
cargos en los cuales esas personas tienen una incapacidad de derecho. Por ejemplo, un
juez no podrá contratar sobre bienes que se hallen sujetos a procesos dentro de su
juzgado. Pero sí ese Juez, podrá comprar cualquier otro inmueble. No significa que por
ser juez nunca podrá comprar un inmueble, sino que no podrá hacerlo con aquellos
inmuebles sujetos a su decisión en el proceso. Y es una cuestión de orden público
porque de lo contrario estaría reñido con la moral, las buenas costumbres, la buena fe, la
transparencia, etc.

Capacidad de ejercicio:

Lelia Florencia Sorrrentino


Nuestro Código la define así:
Art. 23.- Capacidad de ejercicio.- Toda persona humana puede ejercer por si misma
sus derechos, excepto las limitaciones expresamente previstas en este Código y en una
sentencia judicial.-

(Es la capacidad de hecho, de ejercer un derecho. Esta es la capacidad de ejercicio.


Entonces, las limitaciones a este tipo de capacidad, deberán estar previstas en la ley, y
en una sentencia judicial. Y siempre por cuestiones que tenga que ver con lo psíquico,
jamás habrá una limitación a la capacidad de ejercicio, por una cuestión física.
La regla es la capacidad, y para limitarla, será necesario que se sustancie un proceso
judicial que establezca, cuales serán las limitaciones concretamente. Esto está en un
todo de acuerdo, con la ley 26657 de Salud Mental, que establece que la capacidad de la
persona se presume, con independencia de su condición de salud mental, sus
antecedentes de tratamientos hospitalarios, etc.

Aquí debemos hacer una relación con el artículo 31 del Código:

Art. 31-Reglas generales. La restricción al ejercicio de la capacidad jurídica se rige


por las siguientes reglas generales:
a) La capacidad general de ejercicio de la persona humana se presume,
aun cuando se encuentre internada en un establecimiento
asistencial;
b) Las limitaciones a la capacidad son de carácter excepcional y se
imponen siempre en beneficio de la persona;
c) La intervención estatal tiene siempre carácter interdisciplinario,
tanto en el tratamiento como en el proceso judicial;
d) La persona tiene derecho a recibir información a través de medios y
tecnologías adecuadas para su comprensión;
e) La persona tiene derecho a participar en el proceso judicial con
asistencia letrada, que debe ser proporcionada por el Estado si
carece de medios;
f) deben priorizarse las alternativas terapéuticas menos restrictivas de los derechos y
libertades.

Limitaciones a la capacidad de ejercicio

Art. 24.- Personas incapaces de ejercicio. Son incapaces de ejercicio:


a) Persona por nacer
b) La persona que no cuenta con la edad y grado de madurez suficiente, con el alcance
dispuesto en la Sección 2ª.del mismo Capítulo;
c) La declarada incapaz por sentencia judicial con la extensión dispuesta en esa
decisión.-
Así:

--Persona por nacer

Art. 19.- Comienzo de la existencia. La existencia de la persona humana comienza con


la concepción.
Es decir, que la persona por nacer, es la que, no habiendo nacido, está concebida ya sea
en el seno materno o fuera de él. (por ejemplo, fecundación in-vitro)

Lelia Florencia Sorrrentino


--La persona que no cuenta con la edad y grado de madurez suficiente, con el
alcance dispuesto en la Sección 2ª del mismo Capítulo.
Se refiere a los menores de edad y adolescentes. (De este tema nos ocuparemos mas
adelante)

--La declarada incapaz por sentencia judicial con la extensión dispuesta en esa
decisión.
Considero que no hay comentarios para hacer sobre este inciso.
Mas adelante trataremos este tema in extenso.

Restricción a la capacidad e incapacidad –Reglas generales


Art. 31-Reglas generales. La restricción al ejercicio de la capacidad jurídica se rige
por las siguientes reglas generales:
a) La capacidad general de ejercicio de la persona humana se presume,
aun cuando se encuentre internada en un establecimiento
asistencial;
b) Las limitaciones a la capacidad son de carácter excepcional y se
imponen siempre en beneficio de la persona;
c) La intervención estatal tiene siempre carácter interdisciplinario,
tanto en el tratamiento como en el proceso judicial;
d) La persona tiene derecho a recibir información a través de medios y
tecnologías adecuadas para su comprensión;
e) La persona tiene derecho a participar en el proceso judicial con
asistencia letrada, que debe ser proporcionada por el Estado si
carece de medios;
f) deben priorizarse las alternativas terapéuticas menos restrictivas de los
derechos y libertades.

En este artículo, se fijan los principios básicos relacionados con la restricción al


ejercicio de la capacidad. Por otra parte, hacemos la salvedad, que esta enumeración no
es taxativa.

--inciso a), en consonancia con el artículo 3º de la ley Nº 26657….. “Se debe partir de
la presunción de capacidad de todas las personas”………….

--inciso b), este inciso nos indica que cualquier restricción a la capacidad siempre son
medidas de excepción, y son dispuestas para beneficio de la persona y no en su contra.

--inciso c), este inciso dispone que siempre las medidas de restricción se determinarán
luego de la intervención de expertos en las distintas áreas a fin de garantizar al máximo
la protección de la persona.

Según la ley de Salud Mental, en su Art. 5° — La existencia de diagnóstico en el


campo de la salud mental no autoriza en ningún caso a presumir riesgo de daño o
incapacidad, lo que sólo puede deducirse a partir de una evaluación interdisciplinaria
de cada situación particular en un momento determinado.

Lelia Florencia Sorrrentino


“La necesidad de un abordaje interdisciplinario que pone en pie de igualdad a
psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros y terapistas
ocupacionales ha sido uno de los aspectos más polémicos de la ley 26.657: ello no
implica poner en juego las incumbencias de cada una de estas profesiones, pero sí
la hegemonía de algunas, fundamentalmente de la psiquiatría. Así, el eje del
tratamiento en salud mental deja de ser el psiquiatra y pasa a ser el equipo
interdisciplinario.” (Según comentarios de: Silvia E. Fernández)

--inciso d), en consonancia con el artículo 7º de la ley Nº 26657, que en su inciso j,


expresa…. “Derecho a ser informado de manera adecuada y comprensible de los
derechos que lo asisten, y de todo lo inherente a su salud y tratamiento, según las
normas del consentimiento informado, incluyendo las alternativas para su atención,
que en el caso de no ser comprendidas por el paciente se comunicarán a los familiares,
tutores o representantes legales;”…..
Obviamente se incluyen aquí tanto el lenguaje oral como la lengua de señas y otras
formas de comunicación no verbal

--inciso e), este derecho de participación, es un derecho inalienable, explicitado en el


artículo 707 del mismo Código: Participación en el proceso de personas con
capacidad restringida y de niños, niñas y adolescentes. Las personas mayores con
capacidad restringida y los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser oídos ne
todos los procesos que los afectan directamente. Su opinión debe ser tenida en cuenta y
valorada según su grado de discernimiento y la cuestión debatida en el proceso.

--inciso f), nuevamente en consonancia con la ley Nº 26657, art. 7º inciso d: Derecho a
recibir tratamiento y a ser tratado con la alternativa terapéutica más conveniente, que
menos restrinja sus derechos y libertades, promoviendo la integración familiar, laboral
y comunitaria.

Art. 32.- Persona con capacidad restringida y con incapacidad. El juez puede
restringir la capacidad para determinados actos de una persona mayor de trece años
que padece una adicción o una alteración mental permanente o prolongada, de
suficiente gravedad, siempre que estime que del ejercicio de su plena capacidad puede
resultar un daño a su persona o a sus bienes.
En relación con dichos actos, el juez debe designar el o los apoyos necesarios que
prevé el artículo 43, especificando las funciones con los ajustes razonables en función
de las necesidades y circunstancias de la persona.
El o los apoyos designados deben promover la autonomía y favorecer las decisiones
que respondan a las preferencias de la persona protegida.
Por excepción, cuando la persona se encuentre absolutamente imposibilitada de
interaccionar con su entorno y expresar su voluntad por cualquier modo, medio o
formato adecuado y el sistema de apoyos resulte ineficaz, el juez puede declarar la
incapacidad y designar un curador.

--En este artículo tenemos dos situaciones diferentes: Incapacidad de ejercicio relativa,
que se refiere a los casos en que la sentencia explicita los actos restringidos para la
persona, (enunciado en el artículo: Persona con capacidad restringida)

Lelia Florencia Sorrrentino


e incapacidad de ejercicio absoluta (enunciada en el artículo: con incapacidad).

--Persona con capacidad restringida.


La condición básica de la persona es la capacidad, pero en este caso, se le va a limitar la
capacidad exclusivamente, para poder ejercer por sí sola ciertos y determinados actos
puntualizados en la sentencia. Entonces, el juez deberá establecer cuales serán las
funciones que deberán cumplir los apoyos que se le designen. Estos apoyos serán los
encargados de propender a la autonomía de esa persona, como así también asistirlo en
las decisiones que tome la persona que están apoyando, protegiéndolo. Esto quiere
decir, que el apoyo designado por el juez, no sustituye la voluntad, la decisión de la
persona, sino que simplemente loa asiste, esto es, la decisión la toma la persona, el
apoyo autorizará esa decisión o no según sea favorable o no para la persona.

Así: el artículo 43.-“Concepto. Función. Designación. Se entiende por apoyo


cualquier medida de carácter judicial o extrajudicial que facilite a la persona que lo
necesite la toma de decisiones para dirigir su persona, administrar sus bienes y
celebrar actos jurídicos en general. Las medidas de apoyo tienen como función la de
promover la autonomía y facilitar la comunicación, la comprensión y la manifestación
de voluntad de la persona para el ejercicio de sus derechos……..”

Ahora bien, existen supuestos en los cuales los apoyos pueden ejercer algunas funciones
de “representación” pero solo para algunos actos, (por ejemplo: artículo 101.- Son
representantes:…… “c) de las personas con capacidad restringida, el o los apoyos
designados cuando, conforme a la sentencia, éstos tengan representación para
determinados actos…….”
Pero, fuera de esos actos especificados en la sentencia, es la persona la que ejerce su
voluntad, su decisión, el apoyo solo autorizará.

--Persona con incapacidad.


Es una medida de “excepción”, debiéndose cumplir estos dos requisitos: …………
Por excepción, (1)cuando la persona se encuentre absolutamente imposibilitada de
interaccionar con su entorno y expresar su voluntad por cualquier modo, medio o
formato adecuado y (2) el sistema de apoyos resulte ineficaz, el juez puede declarar la
incapacidad y designar un curador.
Es decir, aquí lo que deberá tenerse en cuenta es que la persona se encuentra en una
situación tal, que de ningún modo, puede interactuar o comunicarse por cualquier
medio, es decir debe tratarse de una imposibilidad cierta y comprobada, debe estar esa
persona impedida absolutamente de interaccionar con su entorno.
Se trata de supuestos en los cuales la persona se halla en un estado de ausencia de
conciencia tanto de sí, como de su entorno, es decir no tiene la posibilidad cierta de
comunicarse o interaccionar con el otro, con su entorno. En esta situación entonces, no
cabe otra posibilidad de la designación de un curador, ya que el apoyo resultaría
insuficiente, puesto que éste último no tendría qué autorizar, visto que la persona carece
de toda voluntad consiente. En este caso el curador, sí será un representante, las
decisiones las tomará él en nombre de la persona. Obviamente, siempre con la anuencia
del Juez.

Lelia Florencia Sorrrentino


--Legitimación activa
Art. 33.-Legitimados. Están legitimados para solicitar la declaración de incapacidad y
de capacidad restringida:
a) el propio interesado;
b)el cónyuge no separado de hecho y el conviviente mientras la convivencia no haya
cesado:
c) los parientes dentro del cuarto grado; si fueran por afinidad, dentro del segundo
grado;
d) el Ministerio Público.

Sobre este artículo, no hay mucho para comentar. Salvo, aclarar, que el inciso –c- se
refiere en primer término a los primos, y en segundo término a los cuñados.

--Medidas cautelares

Art. 34.- Medidas cautelares. Durante el proceso, el juez debe ordenar las medidas
necesarias para garantizar los derechos personales y patrimoniales de la persona. En
tal caso, la decisión debe determinar qué actos requieren la asistencia de uno o varios
apoyos, y cuáles la representación de un curador. También puede designar redes de
apoyo y personas que actúen con funciones específicas según el caso.

En cuanto a la duración en el tiempo de estas medidas cautelares, todo depende del tipo
que sean. Así entonces, tratándose de medidas cautelares patrimoniales de la persona, se
mantendrán hasta que sea necesario aún luego de dictada sentencia de restricción a la
capacidad.
En este supuesto, se designará un curador a los bienes, cuyo nombramiento podrá recaer
en el cónyuge o un familiar. Este curador, será el encargado de custodiar el patrimonio
del sujeto, tendiendo siempre a la conservación de los mismos, y la representación en
juicio si es que hubiere alguno en el que se halle el sujeto.
Entre las medidas que podría instrumentare el curador para cumplir con su tarea,
encontramos la inhibición general de bienes, un inventario, el secuestro de valores, el
cobro de deudas a favor del sujeto, el pago de deudas, el depósito de los haberes.
Ahora, si se tratara de garantizar derechos de tipo personal, que podría ser una
internación, ésta no podría perdurar en el tiempo más de lo necesario, siempre en
consonancia con la ley Nº 26657. (Ley de Salud Mental). La misma ley prescribe en su
artículo 7º que “las personas con padecimiento mental tienen derecho a recibir
atención sanitaria y social integral y humanizada, a partir del acceso gratuito,
igualitario y equitativo a las prestaciones e insumos necesarios, con el objeto de
asegurar la recuperación y preservación de su salud”…todo ello a fin de asegurarle la
recuperación y preservación de su salud.
En numerosos fallos, por ejemplo, se ha resuelto la reafiliación a la Obra Social de la
persona con discapacidad.

--Sentencia

Art. 37.- Sentencia. La sentencia se debe pronunciar sobre los siguientes aspectos
vinculados a la persona en cuyo interés se sigue el proceso:
a. diagnóstico y pronóstico;

Lelia Florencia Sorrrentino


b. época en que la situación se manifestó;
c. recursos personales, familiares y sociales existentes;
d. régimen para la protección, asistencia y promoción de la mayor autonomía posible.
Para expedirse, es imprescindible el dictamen de un equipo interdisciplinario.
En consonancia con la ley Nº 26657 de Salud Mental, que en su art. 8º dispone:
“Debe promoverse que la atención en salud mental esté a cargo de un equipo
interdisciplinario integrado por profesionales, técnicos y otros trabajadores
capacitados con la debida acreditación de la autoridad competente. Se incluyen las
áreas de psicología, psiquiatría, trabajo social, enfermería, terapia ocupacional y otras
disciplinas o campos pertinentes”, es que cuando se expresa el artículo del Código:
“diagnóstico y pronóstico”, se está refiriendo a que la sentencia no deberá
fundamentarse en una evaluación médica, sino que el diagnóstico y pronóstico, deberá
sustentarse en una evaluación interdisciplinaria.
En cuanto a “época en que la situación se manifestó”, se refiere a que el sujeto puede
haber celebrado algún acto jurídico cuando ya estaba en una situación vulnerable a
causa de su padecimiento mental, y sufriendo daños por haberse aprovechado las otras
personas de dicha vulnerabilidad. De tal forma que esos actos realizados durante ese
período serán revisados a fin de no perjudicar al sujeto. (Esto lo veremos en los
artículos 44 y 45 del Código)

¿Cuál es el alcance de la Sentencia?


Art. 38.- Alcances de la sentencia. La sentencia debe determinar la extensión y alcance
de la restricción y especificar las funciones y actos que se limitan, procurando que la
afectación de la autonomía personal sea la menor posible. Asimismo, debe designar
una o más personas de apoyo o curadores de acuerdo a lo establecido en el artículo 32
de este Código y señalar las condiciones de validez de los actos específicos sujetos a la
restricción con indicación de la o las personas intervinientes y la modalidad de su
actuación.
Así entonces, podrá haber distintos tipos de apoyo, según los actos de que se trate que
deba realizar el sujeto.
El Código, instrumenta entonces los apoyos, como un verdadero sistema, en el cual será
el Estado quien garantizará los derechos fundamentales del sujeto.

La Sentencia, se inscribirá en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas,


con una inscripción marginal en el Acta de Nacimiento. (art. 39 del Código)

Revisión de la Sentencia

La Sentencia, podrá ser “revisada” en cualquier momento, a instancias del interesado. Si


se tratara de sentencias de restricción de capacidad o de sentencias de incapacidad,
deberá ser revisada por el juez en un plazo no mayor a tres años, y otra vez,
fundamentándose en nuevos dictámenes interdisciplinarios y por medio de una
audiencia personal con el interesado. (Según el artículo 40 del Código)

Internación

Art. 41.- Internación. La internación sin consentimiento de una persona, tenga o no


restringida su capacidad, procede sólo si se cumplen los recaudos previstos en la
legislación especial y las reglas generales de esta Sección. En particular:

Lelia Florencia Sorrrentino


a. debe estar fundada en una evaluación de un equipo interdisciplinario de acuerdo a lo
dispuesto en el artículo 37, que señale los motivos que la justifican y la ausencia de una
alternativa eficaz menos restrictiva de su libertad;
b. solo procede ante la existencia de riesgo cierto e inminente de un daño de entidad
para la persona protegida o para terceros;
c. es considerada un recurso terapéutico de carácter restrictivo y por el tiempo más
breve posible; debe ser supervisada periódicamente;
d. debe garantizarse el debido proceso, el control judicial inmediato y el derecho de
defensa mediante asistencia jurídica;
e. la sentencia que aprueba la internación debe especificar su finalidad, duración y
periodicidad de la revisión. Toda persona con padecimientos mentales, se encuentre o
no internada, goza de los derechos fundamentales y sus extensiones

En este artículo podemos ver que el CC y C legisla en consonancia con la ley específica
en esta cuestión (Ley Nº 26657). En el párrafo: “procede sólo si se cumplen los
recaudos previstos en la legislación especial”.
Es que dicha ley, dispone que la internación de una persona no puede ser ordenada por
un juez, ya que solo podrá ser establecido por un equipo interdisciplinario sanitario, y
siempre teniendo en consideración la posibilidad de que exista un riesgo que sea cierto e
inminente (si se tratara de una internación involuntaria) o en el caso de internación
voluntaria, con el consentimiento del paciente en cuestión. Ahora, en el caso de que una
autoridad sanitaria se niegue a ingresar a internación al paciente, (internación
determinada por el equipo interdisciplinario), entonces sí el juez deberá tomar cartas en
el asunto, a fin de hacer cumplir dicha internación.
Tener presente también lo establecido en:

Ley Nª 26657.Art. 20. — La internación involuntaria de una persona debe concebirse


como recurso terapéutico excepcional en caso de que no sean posibles los abordajes
ambulatorios, y sólo podrá realizarse cuando a criterio del equipo de salud mediare
situación de riesgo cierto e inminente para sí o para terceros. Para que proceda la
internación involuntaria, además de los requisitos comunes a toda internación, debe
hacerse constar:

a) Dictamen profesional del servicio asistencial que realice la internación. Se debe


determinar la situación de riesgo cierto e inminente a que hace referencia el primer
párrafo de este artículo, con la firma de dos profesionales de diferentes disciplinas, que
no tengan relación de parentesco, amistad o vínculos económicos con la persona, uno
de los cuales deberá ser psicólogo o médico psiquiatra;
b) Ausencia de otra alternativa eficaz para su tratamiento;
c) Informe acerca de las instancias previas implementadas si las hubiera.

Siguiendo con el comentario de la Ley Nº 26657, será el juez quien deberá garantizar
que toda internación involuntaria cumpla con el criterio de proporcionalidad,
razonabilidad, si los motivos de la internación son válidos, la duración de la internación,
y la revisión periódica de la misma. Como así también el órgano de revisión creado por
dicha ley. “Art. 7º inc. (h) Derecho a que en el caso de internación involuntaria o
voluntaria prolongada, las condiciones de la misma sean supervisadas periódicamente
por el órgano de revisión”.

Lelia Florencia Sorrrentino


Y qué es el Órgano de Revisión?

Ley Nº 26657. Art. 38. — Créase en el ámbito del Ministerio Público de la Defensa
el Órgano de Revisión con el objeto de proteger los derechos humanos de los
usuarios de los servicios de salud mental.

Ley Nº 26657. Art. 39. — El Órgano de Revisión debe ser multidisciplinario, y estará
integrado por representantes del Ministerio de Salud de la Nación, de la Secretaría de
Derechos Humanos de la Nación, del Ministerio Público de la Defensa, de asociaciones
de usuarios y familiares del sistema de salud, de los profesionales y otros trabajadores
de la salud y de organizaciones no gubernamentales abocadas a la defensa de los
derechos humanos.
Además también el Órgano de Revisión, tendrá las siguientes funciones:

Ley Nª 26657. Art. 40. inc (b)--- Supervisar de oficio o por denuncia de particulares
las condiciones de internación por razones de salud mental, en el ámbito público y
privado;
c) Evaluar que las internaciones involuntarias se encuentren debidamente justificadas y
no se prolonguen más del tiempo mínimo necesario, pudiendo realizar las denuncias
pertinentes en caso de irregularidades y eventualmente, apelar las decisiones del juez;

Como corolario entonces, podemos decir que las internaciones pueden ser: voluntarias
e involuntarias, según lo expresado por la Ley de Salud mental (Artículos 18 y 20)
Las voluntarias, tienen como requisito esencial el consentimiento de la persona que
debe permanecer durante toda su internación, ya que si dicho consentimiento se pierde,
esa internación se convertirá en internación involuntaria.

Ley Nª 26657.Art. 18. — La persona internada bajo su consentimiento podrá en


cualquier momento decidir por sí misma el abandono de la internación. En todos los
casos en que las internaciones voluntarias se prolonguen por más de SESENTA (60)
días corridos, el equipo de salud a cargo debe comunicarlo al órgano de revisión
creado en el artículo 38 y al juez. El juez debe evaluar, en un plazo no mayor de
CINCO (5) días de ser notificado, si la internación continúa teniendo carácter
voluntario o si la misma debe pasar a considerarse involuntaria, con los requisitos y
garantías establecidos para esta última situación. En caso de que la prolongación de la
internación fuese por problemáticas de orden social, el juez deberá ordenar al órgano
administrativo correspondiente la inclusión en programas sociales y dispositivos
específicos y la externación a la mayor brevedad posible, comunicando dicha situación
al órgano de revisión creado por esta ley.

En cuanto a la internación involuntaria (art. 20 de la Ley Nª 26657) ya lo comentamos y


transcribimos mas arriba.

Sistema de apoyos al ejercicio de la capacidad

Recordando lo que habíamos dicho respecto a la designación de un apoyo para la


persona con capacidad restringida (artículo 32 del CC y C transcripto mas arriba) se

Lelia Florencia Sorrrentino


transcribirá el artículo 43 de dicho Código, comentando que este sistema lo que
persigue es que la persona dentro de sus posibilidades, pueda desarrollarse plenamente
en su potencial humano, con sentido de su dignidad, de sus habilidades, de su ingenio,
etc.

Art. 43.-Concepto. Función. Designación. Se entiende por apoyo cualquier medida de


carácter judicial o extrajudicial que facilite a la persona que lo necesite la toma de
decisiones para dirigir su persona, administrar sus bienes y celebrar actos jurídicos en
general.
Las medidas de apoyo tienen como función la de promover la autonomía y facilitar la
comunicación, la comprensión y la manifestación de voluntad de la persona para el
ejercicio de sus derechos.
El interesado puede proponer al juez la designación de una o más personas
de su confianza para que le presten apoyo. El juez debe evaluar los alcances
de la designación y procurar la protección de la persona respecto de eventuales
conflictos de intereses o influencia indebida. La resolución debe establecer la condición
y la calidad de las medidas de apoyo y, de ser necesario, ser inscripta en el Registro de
Estado Civil y Capacidad de las Personas.

En principio es dable aclarar que existen distintas clases o niveles de apoyo. Todo según
la situación de capacidad en la que se halle la persona en cuestión. Así entonces podría
suceder que la persona necesite tan solo un apoyo para poder ejercer el derecho de
comunicar y ser comunicado, asistiéndolo en cuanto al lenguaje o ciertas cuestiones
tecnológicas. (Siempre a los fines de poder comunicarse)
Ahora, si su grado de capacidad lo requiriera, podría tratarse del apoyo, de una persona
elegida por él mismo pero, para la toma de sus decisiones.
Estos apoyos podrán ser una sola persona o varias. Podrán ser también instituciones.
Pero en todos los casos, lo que se busca es que la persona pueda tener autonomía en el
ejercicio de sus derechos. Aquí se está tratando de incentivar, estimular, los derechos de
la persona.

Cese de la incapacidad y de las restricciones a la capacidad

Art. 47.- Procedimiento para el cese. El cese de la incapacidad o de la restricción a la


capacidad debe decretarse por el juez que la declaró, previo examen de un equipo
interdisciplinario integrado conforme alas pautas del artículo 37, que dictamine sobre
el restablecimiento de la persona.
Si el restablecimiento no es total, el juez puede ampliar la nómina de actos que la
persona puede realizar por sí o con la asistencia de su curador o apoyo.

A pesar de lo establecido por este artículo del Código, la persona siempre podrá
organizarse en cuanto a sus propias medidas de apoyo. Y si el restablecimiento no
pudiera ser total, se podrá dar al sujeto una moderación de las restricciones a fin de
lograr un mayor accionar de la persona, siempre a los fines de promover su mayor
autonomía.

¿Qué pasa con los actos realizados por persona incapaz o con
capacidad restringida?

Lelia Florencia Sorrrentino


Habrá que tener en cuenta si esos actos han sido realizados antes o después de la
inscripción de la sentencia. (Tema que ya se trató anteriormente)

Art. 44.- Actos posteriores a la inscripción de la sentencia. Son nulos los actos de la
persona incapaz y con capacidad restringida que contrarían lo dispuesto en la
sentencia realizados con posterioridad a su inscripción en el Registro de Estado Civil y
Capacidad de las Personas.

“En el caso de la declaración de incapacidad, la situación es más sencilla, pues el efecto


es global; en el caso de las restricciones a la capacidad, deberá analizarse sus límites a
fin de determinar si la prohibición y/o limitación está contenida en la sentencia y/o
cuáles son las condiciones establecidas para su celebración. Ello, en razón de que en los
actos no vedados rige la regla o principio general de capacidad. Sea en el caso de
declaración de incapacidad o de parciales restricciones, lo trascendente es la
contradicción con las condiciones y modalidades impuestas en la sentencia que ha sido
inscripta”. (Comentario de: Silvia E. Fernández)

Art. 45.- Actos anteriores a la inscripción. Los actos anteriores a la inscripción de la


sentencia pueden ser declarados nulos, si perjudican a la persona incapaz o con
capacidad restringida, y se cumple alguno de los siguientes extremos:

a. la enfermedad mental era ostensible a la época de la celebración del acto;


b. quien contrató con él era de mala fe;
c. el acto es a título gratuito.

Los requisitos para que se puedan declarar nulos los actos, es que de esos actos resulte
un perjuicio para la persona, y luego además, se cumpla alguno de los extremos
enumerados en los incisos que se comentan a continuación.
***El primer inciso, (a) se refiere a una situación obvia. Si la enfermedad era notoria,
quien hubiera contratado con el sujeto, no podría desconocer dicha enfermedad, y por lo
tanto, no tendría que haber celebrado el acto. Aquí no hubo buena fe de la persona que
contrató con la persona incapaz o con capacidad restringida.
***En el inciso (b) encontramos lo que comentamos mas arriba: si la enfermedad era
notoria, el cocontratante seguramente obró de mala fe, por contratar con una persona
afectada en su capacidad.
***El inciso (c) es obvio, puesto que aquí el sujeto cuya capacidad se encontraba
afectada, está realizando un acto sin ninguna contraprestación de la otra parte y por lo
tanto su patrimonio se vería afectado perjudicialmente.
Por último, si la persona incapaz o restringida en su capacidad falleciera, los actos
anteriores a la inscripción de la sentencia ya no podrán impugnarse.
Pero, --si la enfermedad mental resultara del acto mismo, --si la muerte hubiera sucedido
después de promovida la acción para la declaración de incapacidad o capacidad
restringida, --si el acto fuera a título gratuito, o --si se probara que quien contrató con la
persona ahora fallecida actuó de mala fe, entonces sí podrán declararse nulos.

Inhabilitados

Lelia Florencia Sorrrentino


Art. 48.- Pródigos. Pueden ser inhabilitados quienes por la prodigalidad en la gestión
de sus bienes expongan a su cónyuge, conviviente o a sus hijos menores de edad o con
discapacidad a la pérdida del patrimonio.
A estos fines, se considera persona con discapacidad, a toda persona que padece una
alteración funcional permanente o prolongada, física o mental, que en relación a su
edad y medio social implica desventajas considerables para su integración familiar,
social, educacional o laboral. La acción sólo corresponde al cónyuge, conviviente y a
los ascendientes y descendientes.

En principio hay que aclarar que se entiende por pródigo.


Es una persona que despilfarra o gasta sin cuidado sus bienes. Quizás recordemos aquí
la parábola de la Biblia del hijo pródigo. El hijo que se va de su casa y malgasta todo el
dinero que su padre le había dado, y al quedarse sin nada vuelve a su casa natal. De aquí
surge entonces la palabra pródigo. Por aquel hijo pródigo, el que dilapidó los bienes que
su padre le había dado.
Aclarado el significado del término, tenemos que aquí lo que la ley persigue es la
protección del patrimonio familiar.

****….”la prodigalidad en la gestión de sus bienes”…….


Se está refiriendo entonces a la persona que dilapida sus bienes. Es decir los “malgasta”
Ahora bien, no podemos medir ese “malgasto” de la misma forma en todas las
personas. ¿Por qué? Y porque, no es lo mismo el concepto de dilapidar en un magnate,
que en un trabajador asalariado que solo se mantiene económicamente con ese salario
laboral. Por lo tanto habrá que tener en cuenta esa situación.

****….”expongan a su cónyuge, conviviente o a sus hijos menores de edad o con


discapacidad a la pérdida del patrimonio”…….
Aquí vemos que el Código pretende como ya se expresara, proteger el patrimonio
familiar, ya que está designando quienes son los que pueden quedar “expuestos” a esa
prodigalidad. Entonces, el cónyuge, el conviviente, los hijos menores de edad o con
discapacidad.
Esto también nos dice que si el sujeto no tuviera ninguno de esos parientes, podría
dilapidar sus bienes, ya que no pondría en peligro a ningún pariente, sino a él mismo.

****¿Quiénes pueden pedir la inhabilitación?


La acción sólo corresponde al cónyuge, conviviente y a los ascendientes y
descendientes.
Esto no amerita mayor comentario, pero sí aclarar que aunque el Código no lo
contemple en el artículo antes citado, también podría ser el propio pródigo quien inste la
acción, sabiendo que con su conducta podría perjudicar su patrimonio y el de su familia.
Según lo establecido por el artículo 49 del Código, la consecuencia de la declaración de
inhabilitación importa la designación de un apoyo. En este caso, dicho apoyo será el que
asista al inhabilitado en todos los actos de disposición entre vivos, (una venta, una
donación, la apertura y manejo de una cuenta bancaria, etc.) y todos los demás actos que
el juez en la sentencia determine.
Y aunque el Código no lo establezca, aquí también se podría dar la revisión cada tres
años del sujeto, a fin de poder determinar si aquella conducta de dilapidar los bienes ha
cesado, y entonces cesar las restricciones impuestas por la sentencia de inhabilitación.
Pero en cualquier momento, luego de la sentencia, según lo establece el Código en el
artículo 50, se podrá decretar el cese de la inhabilitación si previo examen

Lelia Florencia Sorrrentino


interdisciplinario se dictamina el restablecimiento de la persona. Y si éste
restablecimiento no fuera total, entonces el juez podría, ya que alguna mejora hubo,
ampliar la nómina de actos que la persona puede realizar por sí o con apoyo.

Persona menor de edad


Art. 25.- Menor de edad y adolescente. Menor de edad es la persona que no ha
cumplido dieciocho años.
Este Código denomina adolescente a la persona menor de edad que cumplió
trece años.
Así es que, en el Código Civil, se establecen dos categorías de personas: los
adolescentes, son los que ya han cumplido 13 años. Y los menores de edad que son los
que aún no han cumplido los 13 años. O sea: el límite son los 13 años. Y los
adolescentes que cumplan 18 años son mayores de edad.

Ejercicio de los derechos por las personas menores de edad


Art. 26.- Ejercicio de los derechos por la persona menor de edad. La persona menor
de edad ejerce sus derechos a través de sus representantes legales.
No obstante, la que cuenta con edad y grado de madurez suficiente puede
ejercer por sí los actos que le son permitidos por el ordenamiento jurídico. En
situaciones de conflicto de intereses con sus representantes legales, puede intervenir
con asistencia letrada.
La persona menor de edad tiene derecho a ser oída en todo proceso judicial
que le concierne así como a participar en las decisiones sobre su persona.

Se presume que el adolescente entre trece y dieciséis años tiene aptitud para decidir
por sí respecto de aquellos tratamientos que no resultan invasivos, ni comprometen su
estado de salud o provocan un riesgo grave en su vida o integridad física.

Si se trata de tratamientos invasivos que comprometen su estado de salud o


está en riesgo la integridad o la vida, el adolescente debe prestar su consentimiento
con la asistencia de sus progenitores; el conflicto entre ambos se resuelve teniendo en
cuenta su interés superior, sobre la base de la opinión médica respecto a las
consecuencias de la realización o no del acto médico.

A partir de los dieciséis años el adolescente es considerado como un adulto


para las decisiones atinentes al cuidado de su propio cuerpo.

Este artículo da la posibilidad al menor de edad si es que cuenta con edad y grado de
madurez suficiente, de ejercer por si todos los actos que le sean permitidos por la ley. Y,
en caso de que exista un conflicto de intereses con sus representantes legales, tiene el
derecho de intervenir con la asistencia de un abogado.
Además, vemos que entre los 13 y los 16 años, puede ya decidir sobre los tratamientos
que no resulten invasivos o que no pongan en riesgo su vida. Ahora, si está en riesgo su
vida tendrá que contar con la autorización de sus padres o tutores. Y, a partir de los 16
años, ya es considerado como una persona mayor de edad, pero solo para lo que se
refiera al cuidado de su cuerpo.
Detengámonos en la frase: “grado de madurez suficiente puede
ejercer por sí los actos que le son permitidos por el ordenamiento jurídico”

Lelia Florencia Sorrrentino


Es decir que, no basta con contar con la edad, sino que además la ley impone que el
menor cuente también (además de la edad) con la madurez suficiente para el acto de que
se trate. Esto en cuanto a que el Estado, a través de quien o quienes corresponda, debe
controlar y regular el concepto de capacidad progresiva. Es que tener dos o más
menores la misma edad, no significa que tengan iguales capacidades.
Ahora, el hecho de que el adolescente pueda tomar decisiones referidas a tratamientos
médicos, no quiere decir que tenga la capacidad para, por ejemplo, celebra el contrato
médico, ya que en este caso no se trata de un acto personalísimo, sino de un acto
jurídico patrimonial para el cual el adolescente aún no tiene capacidad suficiente.
Para terminar, analizamos los supuestos que describe este artículo 26 del Código.
Supuesto (1)
Se refiere al ejercicio de derechos y actos que no comprometan la salud ni constituyan
riesgo a su vida o integridad física.
En este supuesto, tan solo basta la solicitud del adolescente.
Supuesto (2)
Se refiere a tratamientos invasivos que comprometen su estado de salud o está en riesgo
la integridad o la vida. Aquí entonces, será necesaria la asistencia del representante, con
el consentimiento del menor. Entonces: el adolescente presta su consentimiento, y es
asistido por su representante. (progenitores).
Si en este supuesto hubiera conflicto de intereses entre las opiniones entre el
adolescente y sus representantes, entonces deberá resolverse la cuestión judicialmente,
pero siempre, obviamente teniendo en consideración el interés superior del menor.
Supuesto (3)
La persona es considerada como mayor de edad, como un adulto, para todo lo
relacionado al cuidado de su propio cuerpo.

Como vemos, aquí nos estamos refiriendo a los derechos que tienen las personas
menores de edad, ya sean niños/as o adolescentes. Es decir, menores de 13
años,(niños/as) o entre 13 y 18 años (adolescentes).

-Ablación e implante de órganos

En materia de ablación e implante de órganos rige el artículo 15 de la ley 24193


(B.O. 26/4/1993) para la ablación de personas en vida, que dispone: “ARTICULO
15. - Sólo estará permitida la ablación de órganos o materiales anatómicos en vida
con fines de trasplante sobre una persona capaz mayor de dieciocho (18) años... En
los supuestos de implantación de médula ósea, cualquier persona capaz mayor de
dieciocho (18) años podrá disponer ser dador sin las limitaciones de parentesco
establecidas en el primer párrafo del presente artículo. Los menores de dieciocho
(18) años -previa autorización de su representante legal- podrán ser dadores sólo
cuando los vincule al receptor un parentesco de los mencionados en el citado
precepto. El consentimiento del dador o de su representante legal no puede ser
sustituido ni complementado; puede ser revocado hasta el instante mismo de la
intervención quirúrgica, mientras conserve capacidad para expresar su voluntad,
ante cuya falta la ablación no será practicada. La retractación del dador no genera
obligación de ninguna clase”.
La norma especial contradice las disposiciones del artículo 26 CCC, de modo que en
estos supuestos debe primar la ley 24193 y por tanto sólo las personas mayores de
18 años pueden ser dadores de órganos en vida. Por su parte, en el caso de
ablación de personas menores de 18 años fallecidas, rige el artículo 19 ter
incorporado por la ley 26066.
Vale señalar que ya hay Doctrina respecto a que en materia de ablación de
órganos rige la ley 24193 y no rige el artículo 26 CCC.

Lelia Florencia Sorrrentino


. Ley 26130 de esterilización

Dispone el artículo 1ro. de la ley 26130 (B.O. 29/8/2006) de intervenciones de


contracepción quirúrgica: “ARTICULO 1º - Objeto. Toda persona mayor de edad
tiene derecho a acceder a la realización de las prácticas denominadas "ligadura de
trompas de Falopio" y "ligadura de conductos deferentes o vasectomía" en los
servicios del sistema de salud”.
En consecuencia, aquí también sedaría el caso que la regla general del artículo 26
ceda ante la clara disposición de la norma especial, máxime si consideramos la
gravedad y difícil reversibilidad que tiene la decisión de someterse a una
esterilización. Adviértase que en este tema la Dra. Kemelmajer y otros juristas,
consideran que estas acciones exceden al cuidado del propio cuerpo y deben
considerarse como permitidas recién desde la mayoría de edad.

-LEY 26529 derechos del paciente

ARTICULO 2º — Derechos del paciente. Constituyen derechos esenciales


en la relación entre el paciente y el o los profesionales de la salud, el o los
agentes del seguro de salud, y cualquier efector de que se trate, los siguientes:

a) Asistencia. El paciente, prioritariamente los niños, niñas y adolescentes,


tiene derecho a ser asistido por los profesionales de la salud, sin menoscabo
y distinción alguna, producto de sus ideas, creencias religiosas, políticas,
condición socioeconómica, raza, sexo, orientación sexual o cualquier otra
condición. El profesional actuante sólo podrá eximirse del deber de
asistencia, cuando se hubiere hecho cargo efectivamente del paciente otro
profesional competente;

b) Trato digno y respetuoso. El paciente tiene el derecho a que los agentes


del sistema de salud intervinientes, le otorguen un trato digno, con respeto a
sus convicciones personales y morales, principalmente las relacionadas con
sus condiciones socioculturales, de género, de pudor y a su intimidad,
cualquiera sea el padecimiento que presente, y se haga extensivo a los
familiares o acompañantes;

c) Intimidad. Toda actividad médico - asistencial tendiente a obtener,


clasificar, utilizar, administrar, custodiar y transmitir información y
documentación clínica del paciente debe observar el estricto respeto por la
dignidad humana y la autonomía de la voluntad, así como el debido
resguardo de la intimidad del mismo y la confidencialidad de sus datos
sensibles, sin perjuicio de las previsiones contenidas en la Ley Nº 25.326;

d) Confidencialidad. El paciente tiene derecho a que toda persona que


participe en la elaboración o manipulación de la documentación clínica, o
bien tenga acceso al contenido de la misma, guarde la debida reserva, salvo

Lelia Florencia Sorrrentino


expresa disposición en contrario emanada de autoridad judicial competente
o autorización del propio paciente;

e) Autonomía de la voluntad. El paciente tiene derecho a aceptar o rechazar


determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos, con o sin
expresión de causa, como así también a revocar posteriormente su
manifestación de la voluntad.

Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a intervenir en los términos


de la Ley 26.061 a los fines de la toma de decisión sobre terapias o
procedimientos médicos o biológicos que involucren su vida o salud.
) Situación de los niños: si bien el artículo 2 inciso e establece que “los
niños, niñas y adolescentes tienen derecho a intervenir en los términos
de la Ley Nº 26.061 a los fines de la toma de decisión sobre terapias
o procedimientos médicos o biológicos que involucren su vida o
salud”, los artículos 4, 5, 8, 9, 10 y 19 prevén la intervención de los
“representantes legales”, referencia que remite a las disposiciones del
Código Civil referidas a las personas incapaces de hecho, entre los que
se encuentran las personas por nacer y los menores de edad

En el marco de esta potestad, el paciente que presente una enfermedad


irreversible, incurable o se encuentre en estadio terminal, o haya sufrido
lesiones que lo coloquen en igual situación, informado en forma fehaciente,
tiene el derecho a manifestar su voluntad en cuanto al rechazo de
procedimientos quirúrgicos, de reanimación artificial o al retiro de medidas
de soporte vital cuando sean extraordinarias o desproporcionadas en relación
con la perspectiva de mejoría, o produzcan un sufrimiento desmesurado.
También podrá rechazar procedimientos de hidratación o alimentación
cuando los mismos produzcan como único efecto la prolongación en el
tiempo de ese estadio terminal irreversible o incurable.

En todos los casos la negativa o el rechazo de los procedimientos


mencionados no significará la interrupción de aquellas medidas y acciones
para el adecuado control y alivio del sufrimiento del paciente. (Inciso
sustituido por art. 1° de la Ley N° 26.742 B.O. 24/5/2012)

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)


Noviembre de 2017

La Argentina ha atravesado un avance en términos del reconocimiento del derecho a la


salud integral de los y las adolescentes y su formalización en instrumentos legales. Sin
embargo, aunque a nivel normativo se haya dado un cambio del paradigma tutelar al de
derechos, a nivel político y comunitario se atraviesa por un período transicional, con
tensiones, consensos, divergencias y convivencia de aspectos de uno y otro paradigma.

-Identidad de genero: Ley 26.743

Lelia Florencia Sorrrentino


ARTICULO 1º — Derecho a la identidad de género. Toda persona tiene derecho:

a) Al reconocimiento de su identidad de género;

b) Al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género;

c) A ser tratada de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificada


de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los nombre/s
de pila, imagen y sexo con los que allí es registrada.

ARTICULO 2° — Definición. Se entiende por identidad de género a la vivencia interna


e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no
con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del
cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a
través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea
libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta,
el modo de hablar y los modales.

ARTICULO 3º — Ejercicio. Toda persona podrá solicitar la rectificación registral del


sexo, y el cambio de nombre de pila e imagen, cuando no coincidan con su identidad de
género autopercibida.

ARTICULO 4º — Requisitos. Toda persona que solicite la rectificación registral del


sexo, el cambio de nombre de pila e imagen, en virtud de la presente ley, deberá
observar los siguientes requisitos:

1. Acreditar la edad mínima de dieciocho (18) años de edad, con excepción de lo


establecido en el artículo 5° de la presente ley.

2. Presentar ante el Registro Nacional de las Personas o sus oficinas seccionales


correspondientes, una solicitud manifestando encontrarse amparada por la presente ley,
requiriendo la rectificación registral de la partida de nacimiento y el nuevo documento
nacional de identidad correspondiente, conservándose el número original.

3. Expresar el nuevo nombre de pila elegido con el que solicita inscribirse.

En ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital
total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.

ARTICULO 5° — Personas menores de edad. Con relación a las personas menores de


dieciocho (18) años de edad la solicitud del trámite a que refiere el artículo 4º deberá ser
efectuada a través de sus representantes legales y con expresa conformidad del menor,
teniendo en cuenta los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a
de acuerdo con lo estipulado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley
26.061 de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Asimismo,
la persona menor de edad deberá contar con la asistencia del abogado del niño prevista
en el artículo 27 de la Ley 26.061.

Cuando por cualquier causa se niegue o sea imposible obtener el consentimiento de


alguno/a de los/as representantes legales del menor de edad, se podrá recurrir a la vía

Lelia Florencia Sorrrentino


sumarísima para que los/as jueces/zas correspondientes resuelvan, teniendo en cuenta
los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a de acuerdo con lo
estipulado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley 26.061 de
protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes.

ARTICULO 6° — Trámite. Cumplidos los requisitos establecidos en los artículos 4° y


5°, el/la oficial público procederá, sin necesidad de ningún trámite judicial o
administrativo, a notificar de oficio la rectificación de sexo y cambio de nombre de pila
al Registro Civil de la jurisdicción donde fue asentada el acta de nacimiento para que
proceda a emitir una nueva partida de nacimiento ajustándola a dichos cambios, y a
expedirle un nuevo documento nacional de identidad que refleje la rectificación registral
del sexo y el nuevo nombre de pila. Se prohíbe cualquier referencia a la presente ley en
la partida de nacimiento rectificada y en el documento nacional de identidad expedido
en virtud de la misma.

Los trámites para la rectificación registral previstos en la presente ley son gratuitos,
personales y no será necesaria la intermediación de ningún gestor o abogado.

ARTICULO 11. — Derecho al libre desarrollo personal. Todas las personas mayores de
dieciocho (18) años de edad podrán, conforme al artículo 1° de la presente ley y a fin de
garantizar el goce de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas totales y
parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su
genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir
autorización judicial o administrativa.

Para el acceso a los tratamientos integrales hormonales, no será necesario acreditar la


voluntad en la intervención quirúrgica de reasignación genital total o parcial. En ambos
casos se requerirá, únicamente, el consentimiento informado de la persona. En el caso
de las personas menores de edad regirán los principios y requisitos establecidos en el
artículo 5° para la obtención del consentimiento informado. Sin perjuicio de ello, para el
caso de la obtención del mismo respecto de la intervención quirúrgica total o parcial se
deberá contar, además, con la conformidad de la autoridad judicial competente de cada
jurisdicción, quien deberá velar por los principios de capacidad progresiva e interés
superior del niño o niña de acuerdo con lo estipulado por la Convención sobre los
Derechos del Niño y en la Ley 26.061 de protección integral de los derechos de las
niñas, niños y adolescentes. La autoridad judicial deberá expedirse en un plazo no
mayor de sesenta (60) días contados a partir de la solicitud de conformidad.

Dadas las cuestiones tratadas hasta aquí, referidas a los derechos de los niños/as y
adolescentes, considero ineludible tratar el tema de la responsabilidad parental.

La responsabilidad parental, según el Código Civil y Comercial:


ARTÍCULO 638. Responsabilidad parental. Concepto La responsabilidad parental es
el conjunto de deberes y derechos que corresponden a los progenitores sobre la
persona y bienes del hijo, para su protección, desarrollo y formación integral mientras
sea menor de edad y no se haya emancipado.

Lelia Florencia Sorrrentino


Ahora bien, puede suceder, que quien tenga que ejercer esa responsabilidad, sea un
menor de edad. Es decir, habrá un menor de edad, que a su vez está ejerciendo la
responsabilidad parental sobre otro menor de edad, que es su hijo.
El Código Civil y Comercial, en este tema expresa lo siguiente:
ARTÍCULO 644. Progenitores adolescentes Los progenitores adolescentes, estén o no
casados, ejercen la responsabilidad parental de sus hijos pudiendo decidir y realizar
por sí mismos las tareas necesarias para su cuidado, educación y salud. Las personas
que ejercen la responsabilidad parental de un progenitor adolescente que tenga un hijo
bajo su cuidado pueden oponerse a la realización de actos que resulten perjudiciales
para el niño; también pueden intervenir cuando el progenitor omite realizar las
acciones necesarias para preservar su adecuado desarrollo. El consentimiento del
progenitor adolescente debe integrarse con el asentimiento de cualquiera de sus
propios progenitores si se trata de actos trascendentes para la vida del niño, como la
decisión libre e informada de su adopción, intervenciones quirúrgicas que ponen en
peligro su vida, u otros actos que pueden lesionar gravemente sus derechos. En caso de
conflicto, el juez debe decidir a través del procedimiento más breve previsto por la ley
local. La plena capacidad de uno de los progenitores no modifica este régimen.

Por lo tanto, los adolescentes que sean progenitores, con independencia de si están
casados o con quién convivan, ejercen la responsabilidad parental sobre sus hijos, y
pueden realizar ellos mismos todo lo referido al cuidado de sus hijos, cuidando de su
salud, propendiendo a su educación….
Pero como el adolescente no es un adulto, el Código Civil y Comercial, si bien les
permite ejercer las tareas resumidas mas arriba, establece pautas con la finalidad de no
dejar solo al adolescente padre o madre. Entonces, quienes tienen el ejercicio de la
responsabilidad parental de un padre o madre adolescente, (abuela/o) a fin de no dejarlo
solo/a en el ejercicio de esa responsabilidad puede actuar en ciertas situaciones …..
Por ejemplo en circunstancias que puedan resultar nocivas para el niño/a, también en el
caso que el progenitor no proceda adecuada o favorablemente acerca de cuestiones que
se relacionen con el conveniente desarrollo del niño/a. Si se tratara de intervenciones
quirúrgicas, situación ésta que debe contar con el asentimiento del adolescente
progenitor y de su progenitor/a.
O sea, que el progenitor adolescente, no está solo, sino que en ciertas situaciones será
acompañado por sus propios progenitores en la tarea del cuidado de su hijo/a.

Emancipación
Art. 27.- Emancipación. La celebración del matrimonio antes de los dieciocho años
emancipa a la persona menor de edad.
La persona emancipada goza de plena capacidad de ejercicio con las limitaciones
previstas en este Código.
La emancipación es irrevocable. La nulidad del matrimonio no deja sin efecto
la emancipación, excepto respecto del cónyuge de mala fe para quien cesa a partir del
día en que la sentencia pasa en autoridad de cosa juzgada.
Si algo es debido a la persona menor de edad con cláusula de no poder percibirlo hasta
la mayoría de edad, la emancipación no altera la obligación ni el tiempo de su
exigibilidad.

Entonces, para celebrar el matrimonio es necesario contar con la edad de 18 años.

Lelia Florencia Sorrrentino


Si la persona lo celebra antes de esa edad, quedará emancipado. Es decir que su
situación jurídica será la de una persona mayor de edad, pero con las limitaciones
previstas en el Código.
Si la persona que quiere contraer matrimonio tiene 16 años, la autorización se la podrá
dar su representante legal, padres o tutor. Pero si aún no tiene 16 años la autorización
deberá prestarla el juez. En este último caso, claro está, la dispensa judicial se hará
siempre teniendo en cuenta las condiciones psíquicas y de madurez de la persona para
que no se perjudique con la celebración del acto.
El artículo expresa que la emancipación es irrevocable. La nulidad del matrimonio, no
afecta la emancipación. Salvo el supuesto del cónyuge de mala fe, para quien la
emancipación cesa desde el día en que la sentencia de nulidad de matrimonio pase en
autoridad de cosa juzgada.
Habíamos dicho anteriormente, que el emancipado por matrimonio, goza de la plena
capacidad de ejercicio, con las limitaciones previstas en el Código.

¿Cuáles son esas limitaciones?

Art. 28.- Actos prohibidos a la persona emancipada. La persona emancipada no


puede, ni con autorización judicial:
a. aprobar las cuentas de sus tutores y darles finiquito;
b. hacer donación de bienes que hubiese recibido a título gratuito;
c. afianzar obligaciones.

El inciso (a): La tutela requiere que anualmente el tutor presente las cuentas del
ejercicio de la misma al juez, ya que está “tutelando” está cuidando a un menor.
Entonces si ese menor de 18 años se emancipa, aunque sea considerado mayor de edad,
tiene esta limitación: no puede aprobar esas cuentas.
El inciso (b): el emancipado no podrá hacer donación de bienes que hubiese recibido
por herencia, donación o legado. (estos son los bienes obtenidos a título gratuito).
Si nos referimos a herencia, es el caso en el cual una persona recibe algún bien por
muerte de algún pariente al que tiene legalmente el derecho a heredar. Si nos referimos
a donación, es el caso en el cual, por contrato, una persona le dona (le da, podaríamos
decir: le regala, porque no solicita nada a cambio, sino sería una venta) un bien, una
cosa a otra. Si nos referimos a legado, estamos ante la situación en la que se encuentra
un sujeto que recibe por testamento una parte de una herencia, por ejemplo un
departamento, un auto, etc. (Aquí no se trata de heredero, sino de legatario. El heredero,
es el que tiene vocación hereditaria, es decir, por ley le corresponde heredar a su
pariente. En cambio el legatario, puede ser un ajeno, no un pariente del sujeto que en el
testamento le deja un bien.)
El inciso (c): afianzar obligaciones, se refiere a que no puede constituirse como fiador
en obligaciones de terceros. No puede, como vulgarmente se dice: salir de garantía en
un contrato.

Art. 29.- Actos sujetos a autorización judicial. El emancipado requiere autorización


judicial para disponer de los bienes recibidos a título gratuito. La autorización debe ser
otorgada cuando el acto sea de toda necesidad o de ventaja evidente.

En el artículo anteriormente explicado, estaban los actos prohibidos, aquí nos


encontramos con actos que si bien no los puede realizar por sí mismo, sí lo puede hacer
con autorización judicial.

Lelia Florencia Sorrrentino


El artículo se refiere a disponer de los bienes obtenidos a título gratuito. Claro está que
esta disposición de los bienes será una venta o una permuta onerosa. Esto por cuanto en
el artículo anterior el Código se refiere a la donación (que es un acto de disposición pero
a título gratuito, porque no hay nada a cambio, la persona dona, entrega, pero no recibe
nada a cambio). Y lo que además requiere el artículo 29 para que el juez autorice el
acto, es que ese acto resulte necesario o ventajoso para el emancipado.

¿Qué sucede si se trata de una persona menor de edad con título profesional?

Art. 30.- Persona menor de edad con título profesional habilitante. La persona menor
de edad que ha obtenido título habilitante para el ejercicio de una profesión puede
ejercerla por cuenta propia sin necesidad de previa autorización. Tiene la
administración y disposición de los bienes que adquiere con el producto de su profesión
y puede estar en juicio civil o penal por cuestiones vinculadas a ella.

Esto es así, porque resultaría paradójico que habiéndosele otorgado un título


profesional, tuviera que pedir autorización judicial para ejercer esa profesión. Y la
capacidad que se le reconoce es para administrar y disponer de los bienes que hubiera
obtenido con el ejercicio de dicha profesión.

Lelia Florencia Sorrrentino

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