Debate: ¿Debe aprobarse la pena de
muerte en Ecuador?
Moderador: Buenas tardes a todos. Hoy discutiremos un tema muy controversial y
delicado: la posibilidad de aprobar la pena de muerte en Ecuador. Tenemos cuatro
panelistas con posturas claras y bien fundamentadas. Cristian y Anderson defenderán la
aprobación de la pena de muerte, mientras que Jeremy y Danilo argumentarán en contra.
Comencemos con las presentaciones.
Presentaciones iniciales
Cristian (a favor): . Estoy convencido de que Ecuador debe aprobar la pena de muerte, al
menos para los delitos más graves, como homicidios múltiples, violaciones con asesinato o
terrorismo. La inseguridad ha crecido mucho en los últimos años y nuestra justicia no es lo
suficientemente disuasiva ni efectiva. La pena de muerte podría enviar un mensaje claro y
contundente para quienes cometen crímenes atroces.
Jeremy (en contra): Desde mi perspectiva, aprobar la pena de muerte en Ecuador sería un
grave error. Nuestro sistema judicial tiene muchas fallas y arbitrariedades, y la pena de
muerte es irreversible. Además, el Estado debe proteger la vida y promover la
rehabilitación, no la venganza. Hay otras formas más justas y humanas de enfrentar la
inseguridad.
Anderson (a favor): Saludos. Estoy de acuerdo con Cristian. Ecuador vive un momento
crítico en materia de violencia, con un aumento alarmante de asesinatos y crímenes
violentos. La pena de muerte sería una herramienta necesaria para salvaguardar a los
ciudadanos y proteger la paz social. No podemos permitir que la impunidad siga
campeando.
Danilo (en contra): Buenas tardes. Mi posición es contraria a la pena de muerte por
razones éticas, legales y sociales. No podemos dar al Estado la potestad de quitar la vida,
especialmente en un país donde la justicia está permeada por la corrupción y el racismo
estructural. La pena de muerte profundizaría las desigualdades y no solucionaría el
problema de la violencia.
Ronda 1: Contexto de la violencia y la inseguridad en Ecuador
Cristian: Ecuador ha experimentado un crecimiento preocupante en la tasa de homicidios.
Según datos oficiales, en 2024 la tasa alcanzó niveles alarmantes, sobre todo en grandes
ciudades como Guayaquil y Quito. Nuestra justicia es lenta, y los criminales muchas veces
quedan libres o con penas mínimas. La pena de muerte sería una medida necesaria para
acabar con esa impunidad, desincentivando a quienes cometen delitos graves.
Jeremy: Es cierto que la inseguridad ha aumentado, pero la pena de muerte no es la
solución. Ecuador enfrenta problemas estructurales en su sistema judicial, como la falta de
recursos, corrupción y lentitud. Aplicar la pena de muerte sin resolver esas fallas puede
llevar a errores irreversibles, como la ejecución de inocentes. Además, estudios
internacionales muestran que la pena de muerte no reduce significativamente la
criminalidad.
Anderson: Aunque reconozco los problemas del sistema judicial, la pena de muerte puede
ser un catalizador para que mejore la justicia. Si sabemos que la sociedad exige castigos
ejemplares para crímenes atroces, eso puede presionar a que se investigue y se juzgue con
mayor rigurosidad. También debe ir acompañada de reformas para evitar abusos, pero no
podemos dejar de aprobarla porque el sistema sea imperfecto.
Danilo: Por el contrario, aprobar la pena de muerte en un sistema corrupto solo agravaría
los problemas. En Ecuador, históricamente, la justicia ha sido más severa con los pobres y
las minorías. La pena capital podría convertirse en un instrumento de represión política o
social. En lugar de fortalecer la justicia, perpetuaría la injusticia y aumentaría el sufrimiento
de los sectores vulnerables.
Ronda 2: Aspectos legales y constitucionales
Cristian: La Constitución ecuatoriana actualmente prohíbe la pena de muerte, pero ninguna
Constitución es inmutable. Si el pueblo así lo decide y el Congreso lo aprueba, podemos
reformar el marco legal para adaptarnos a las nuevas necesidades. Otros países
latinoamericanos han debatido medidas similares para enfrentar la criminalidad. El derecho
a la vida debe ser protegido, pero también la seguridad de la sociedad.
Jeremy: La Constitución ecuatoriana protege el derecho a la vida como un derecho
fundamental y prohibe expresamente la pena de muerte. Modificarla para permitir
ejecuciones sería retroceder en derechos humanos y en el compromiso internacional de
Ecuador, que ha ratificado tratados como el Pacto de San José. Además, la Corte
Constitucional ya se ha pronunciado contra la pena capital.
Anderson: Las normas pueden evolucionar. Si la mayoría de la población y sus
representantes políticos consideran que la pena de muerte es necesaria para proteger a los
ciudadanos, entonces es válido impulsar esa reforma. No podemos quedarnos estancados en
normas que no responden a la realidad actual. El derecho a la vida es fundamental, pero
debe convivir con el derecho a la seguridad.
Danilo: Pero la vida es un derecho absoluto y no negociable. Abrir la puerta a la pena de
muerte implicaría violar tratados internacionales y perder credibilidad ante la comunidad
internacional. Ecuador podría quedar aislado y sufrir sanciones. Además, el sistema legal
debe garantizar procesos justos y humanos, no eliminar a las personas de forma definitiva.
Ronda 3: Ética, derechos humanos y riesgos
Cristian: Éticamente, creo que quienes cometen crímenes atroces han renunciado a su
derecho a la vida al destruir otras vidas inocentes. La sociedad debe proteger a sus
ciudadanos y aplicar justicia proporcional. La pena de muerte es un castigo justo y
necesario en ciertos casos extremos, y no debe considerarse venganza sino justicia.
Jeremy: Éticamente, no podemos legitimar que el Estado mate a un ciudadano, incluso si
es culpable. La pena de muerte perpetúa el ciclo de violencia y deshumaniza a la sociedad.
Además, hay riesgos enormes: errores judiciales, discriminación, y arbitrariedad. Ecuador
es un país donde la justicia no es imparcial, lo que hace la pena de muerte aún más
peligrosa.
Anderson: Creo que el argumento sobre errores es válido, pero no debemos paralizarnos
por miedo. Con las debidas garantías, procedimientos rigurosos y revisiones, la pena de
muerte puede aplicarse con justicia. No podemos permitir que el miedo a errores nos
impida castigar adecuadamente a quienes destruyen vidas y familias.
Danilo: Pero en Ecuador no existen esas garantías suficientes. La corrupción y la falta de
transparencia son problemas reales. Además, la pena de muerte no atiende las causas
estructurales de la violencia: pobreza, desigualdad, falta de educación. Castigar con la
muerte es una solución simplista y cruel, que no contribuye a una sociedad más justa.
Ronda 4: Impacto social y psicológico
Cristian: La aprobación de la pena de muerte puede generar un efecto positivo en la
sociedad, restaurando la confianza en la justicia y ofreciendo un sentido de reparación a las
víctimas y sus familias. Vivimos en un contexto de miedo y desesperanza. Necesitamos
medidas contundentes que muestren que el Estado protege a sus ciudadanos.
Jeremy: Pero el miedo no se combate con muerte. La pena de muerte puede generar más
violencia y resentimiento. La justicia debe ser restaurativa y humana, buscando la
reinserción cuando sea posible. La sociedad debe trabajar en prevención, educación y
equidad, no en castigos extremos.
Anderson: La reinserción está bien para delitos menores, pero en casos de crímenes atroces
la pena de muerte es la única forma de garantizar que esos criminales no vuelvan a hacer
daño. La sociedad tiene derecho a protegerse y a exigir castigos proporcionales a la
gravedad.
Danilo: El castigo desproporcionado no genera justicia social ni paz. En Ecuador, donde la
desigualdad es alta, la pena de muerte solo profundizará las divisiones sociales. Además, la
muerte no es un cierre para las víctimas, sino una prolongación del dolor. Hay mejores
formas de hacer justicia.
Conclusiones finales
Cristian: Ecuador necesita la pena de muerte para enfrentar la creciente violencia y
proteger a sus ciudadanos. La justicia debe ser firme, proporcional y enviar un mensaje
claro a quienes atenten contra la vida.
Jeremy: La pena de muerte no es la solución para Ecuador. El país debe enfocarse en
reformas estructurales para mejorar la justicia, garantizar derechos humanos y prevenir el
delito desde sus causas.
Anderson: La pena de muerte, bien regulada, es un paso necesario para restablecer el orden
y la seguridad en Ecuador. No podemos seguir permitiendo que los criminales más
peligrosos queden impunes.
Danilo: La pena de muerte representa un retroceso ético y legal para Ecuador. La solución
está en fortalecer la justicia, combatir la corrupción y trabajar en políticas de prevención y
rehabilitación, no en matar.