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Ir Anunciar Demostrar Josias Garcia INTRODUCCIÓN

El documento aborda el concepto de un avivamiento sobrenatural que transformará la vida cotidiana de los creyentes, enfatizando la importancia de que el evangelio del reino se manifieste en diversas esferas de influencia. A través de ejemplos como el de una joven que ora por sus compañeros en la escuela, se ilustra cómo los hijos de Dios pueden impactar su entorno y ser instrumentos del Espíritu Santo. Se destaca la necesidad de actualizar la manera en que se vive la fe para alinearse con lo que Dios está haciendo en el mundo hoy.

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Ir Anunciar Demostrar Josias Garcia INTRODUCCIÓN

El documento aborda el concepto de un avivamiento sobrenatural que transformará la vida cotidiana de los creyentes, enfatizando la importancia de que el evangelio del reino se manifieste en diversas esferas de influencia. A través de ejemplos como el de una joven que ora por sus compañeros en la escuela, se ilustra cómo los hijos de Dios pueden impactar su entorno y ser instrumentos del Espíritu Santo. Se destaca la necesidad de actualizar la manera en que se vive la fe para alinearse con lo que Dios está haciendo en el mundo hoy.

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EVANGELISMO SOBRENATURAL PARA LA VIDA COTIDIANA

IR · ANUNCIAR · DEMOSTRAR

AVIVAMIENTO EN LA VIDA COTIDIANA


EL PRÓXIMO GRAN MOVER DE DIOS

Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo


para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.
–Mateo 24:14 RVC

J
esús profetizó que, antes de que llegue el fin de nuestra era,
habrá un gran avivamiento que conmoverá a cada nación de
la tierra. El mensaje (que incluye la demostración) del evan-
gelio del reino, será el enfoque principal de este gran mover.
Para comprender con claridad la dimensión de las palabras
dichas por Jesús debemos tener en cuenta que cada nación está
compuesta por personas que desenvuelven sus vidas en distintos
ambientes de influencia, el cual para cada una es parte de “su vida
cotidiana”. Por ejemplo, para un hijo de Dios que trabaja en el
ejército, dicho ambiente le es totalmente cotidiano y familiar, lo
mismo sucede con aquellos que desarrollan su vida o profesión,
ya sea en el área de la educación, el comercio, o el deporte, entre
otros. Debemos comprender que para que el mensaje del reino afecte
a cada nación, deberá afectar las esferas de influencia que la confor-
man; y esto sucederá a través de los hijos de Dios.
Romanos 8 no nos dice que la creación espera a los hijos de Dios,
sino su manifestación. Es decir, hay hijos de Dios en la mayoría
de las esferas de influencia: política, medicina, educación, artes.
Ellos ya están ahí, la cuestión es que muchos no han despertado. De
todos modos, este despertar es inminente. Al escuchar semejan-
te promesa podemos preguntarnos como lo hizo María: “¿Cómo
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INT ROD U CCI Ó N JO S Í AS G AR C Í A

será esto?”. Será obra del Espíritu Santo, quien producirá un


hambre tal por Jesús y por ver el reino de los cielos manifestarse,
que aquellos plantados por Dios en los distintos ambientes serán
transformados en puertas de entrada para el Rey de gloria. Será
el inicio de la cosecha de almas y el mover de Dios más grandes
de la historia, aun en medio del tiempo de mayor oscuridad de
la misma.
Sabemos que “tinieblas cubrirán la Tierra y a sus moradores”
en el fin de esta era, pero la promesa que reposa sobre nosotros,
su pueblo, es impactante: sobre ustedes amanecerá Jehová, y será
vista su gloria (Isaías 60:2).
Fuimos llamados por Dios a influenciar con su gloria uno o
más ambientes de la sociedad, en los cuales desarrollamos nues-
tra vida de forma “cotidiana”. Y mientras lo hagamos, veremos el
reino de los cielos avanzando a través de nosotros como lo hizo
con el profeta Daniel quien, mientras atendía los negocios del
rey en el Imperio Babilónico, cambió la historia y anunció la
venida de Jesús.
En este libro encontrarás principios bíblicos y ejemplos de la
vida real, diseñados para inspirarte y equipar tu vida, para cum-
plir con la asignación que portás de parte de Dios.
Ofrezco este libro en las manos del Maestro, como aquel niño
le ofreció sus cinco panes y dos peces. Solo en sus manos pudo
ser de alimento para miles. Es mi deseo que a través de estas pá-
ginas un despertar del Espíritu Santo suceda en nuestros corazo-
nes. Cristo en nosotros es la esperanza de gloria de cada barrio,
ciudad y nación. ¿Estás listo para el gran despertar? Ni tu vida
cotidiana, ni el mundo que te rodea, jamás volverá a ser el mismo.

UNA ESCUELA EN LLAMAS


Priscila, una joven de 16 años, no había imaginado que hablar
de Jesús en su escuela provocaría meterse en problemas. Pero
ahí se encontraba, sentada en la oficina de los directivos de su

16
EVANGELISMO SOBRENATURAL PARA LA VIDA COTIDIANA I NT R O D U C C I Ó N

colegio, esperando ser informada sobre el motivo por el cual la


habían citado.
Cuando la persona encargada del establecimiento llegó y miró
a Priscila, preguntó:
—Jovencita, ¿cómo es eso de orar por tus compañeros en la
escuela? Varios padres comenzaron a preguntar qué les pasó a
sus hijos; algunos de los jóvenes aseguraron que dejaron de sentir
dolor cuando oraste por ellos.
Cabe aclarar que el colegio en el cual sucedió esto tiene valores
cristianos, aunque es entendible la preocupación de sus directi-
vos, teniendo en cuenta que no todos los alumnos que asisten son
cristianos, ni sus familias.
El interrogatorio continuó:
—¿Con qué autoridad haces esto? ¿Sos líder en tu iglesia o algo
así? —Le preguntaron, a lo que ella respondió negativamente.
La directora prosiguió:
—¿Quién te enseñó a hacer eso?
Priscila respondió:
—En mi iglesia me enseñaron.
La charla continuó unos momentos más, en los cuales se le dio
a entender a Priscila que ya no podía estar haciendo “aquello de
orar por enfermos” dentro de su escuela.
Pocos días después de este incidente, vi a Priscila en una reunión
de sábado en la iglesia. Hacía unas semanas me venía contando
sobre las sanidades que estaban sucediendo en su escuela. Ella
preguntaba quién sufría dolores de cadera, chequeaba si tenían
una pierna más corta que otra, oraba por sanidad y los milagros
ocurrían allí, en el patio del colegio. Esguinces eran sanados, pies
planos, escoliosis, hasta los estudios médicos lo corroboraron.
Pero esta vez Priscila me habló preocupada:
—Ya no puedo orar por las personas en la escuela. Me retaron
por hacerlo.
Y como nosotros no aconsejamos pasar por encima de la auto-
ridad del establecimiento, le respondí:

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INT ROD U CCI Ó N JO S Í AS G AR C Í A

—Bien, no lo hagas en la escuela. Pero podés hacerlo fuera del


horario de clases.
El fuego que había comenzado en esta joven no podía ser
apagado por nada ni nadie. Luego de nuestra charla, Priscila in-
vitaba a quienes sufrían de algún dolor o enfermedad a que se
encontraran con ella a la salida del colegio, y allí oraba por ellos.
Claro que Dios continuaba respaldando a su hija, y muchos más
fueron sanados.
Por cierto, Priscila no era una líder de la iglesia o parte de al-
gún ministerio de la congregación. No hacía mucho que conocía
a Jesús con su familia, pero su corazón estaba ardiendo por su
salvador. Las sanidades y la predicación continuaron sucediendo
fuera del colegio y, a decir verdad, a veces también dentro. Como
si fuera poco, la muchacha había logrado formar una especie de
equipo junto con otros adolescentes de nuestra congregación, y
también de otras, donde juntos hacían la tarea del reino.
Todo esto volvió a llegar a oídos de los directivos de la escuela,
y decidieron volver a llamar a Priscila a su oficina. Al comenzar
la charla la joven pudo ver que no intentaban ya retarla por lo
sucedido, sino que buscaban otra cosa, buscaban hacerle una pro-
puesta. Le dijeron que lo habían estado pensando y querían que
una vez al mes pudiera tener un micrófono y predicar el evangelio
en el patio de la escuela, frente a todos los alumnos. Lo cual co-
menzó a suceder desde ese momento, y a causa de esto muchos
adolescentes conocieron a Jesús y fueron sanados por él.
Esto no es ficción, es real. Es lo que sucede en una generación
que no está satisfecha con las palabras, porque necesita ver a Je-
sús en acción. Podría contarte muchos más de estos testimonios,
algunos los irás conociendo a medida que continúes leyendo.
En lo personal, me siento desafiado al vivir y servir junto a esta
generación. Al volver de cada lugar a los que Dios me permite
enseñar sobre cómo orar por los enfermos, con el correr de las
semanas o meses, comienzo a recibir reportes con testimonios de
sanidad. Los pastores dicen: “¡Tuvimos que hacer reuniones de
sanidad, pero los adolescentes son quienes oran por los enfermos
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EVANGELISMO SOBRENATURAL PARA LA VIDA COTIDIANA I NT R O D U C C I Ó N

y muchos son sanados!”. Algunos otros cuentan que sus jóvenes


quieren ir a los funerales y orar por los que acababan de morir
(todavía no recibí reportes de resurrecciones, pero creo que eso
está pronto a suceder), en las redes sociales recibimos continuos
mensajes de los jóvenes o hermanos de las iglesias con reportes
de sanidad, liberación y salvación que ocurren en sus lugares de
influencia, sus trabajos, universidades, familias.
Si me hubieran dicho que íbamos a estar envueltos en esto hace
algunos años atrás, me hubiera costado creerlo. Pero hoy entien-
do que a medida que nos acerquemos al fin de los tiempos, el Es-
píritu de Dios se derramará como nunca antes. Esas obras mayo-
res de las cuales habló Jesús comenzarán a suceder en los lugares
menos imaginados hoy, no solo las señales se darán dentro de los
templos o en los grandes estadios, sino que Dios se manifestará
en tantos lugares al mismo tiempo a través de sus hijos, que no se
podrá tomar cuenta de cuántas sanidades, milagros y salvaciones
se darán. Este ejemplo de lo que sucedió en una escuela de mi
ciudad es simplemente una pequeña muestra de lo que se está
derramando desde el cielo. Debemos entender el tiempo en el
que se nos permite vivir, del cual también daremos cuenta. Las
puertas para ver cosas mayores están abiertas, solo debemos to-
mar una decisión: la de ser parte de lo que Dios está gestando en
las naciones. ¡¿Estás listo?!

ACTUALIZANDO EL SOFTWARE
Podría asegurar que casi un cien por ciento de las personas
que están leyendo este libro tuvieron, tienen o conocen lo que
es un teléfono celular, también llamado smartphone. Hace un
tiempo aprendí una lección a través del mío, y quiero compar-
tirlo para extraer de ella algo que estoy seguro será provechoso
en este tiempo.
Para quienes conocen estos aparatos inteligentes, cada cierto
tiempo la empresa que provee el sistema operativo nos envía una
notificación, un mensaje diciéndonos algo así: “Hay una actua-
19
INT ROD U CCI Ó N JO S Í AS G AR C Í A

lización de software disponible para tu dispositivo”. Lo que nos


están diciendo es que existen novedades en lo que al sistema ope-
rativo respecta.
Confieso que no siempre tuve un gran smartphone con tanta
capacidad de almacenamiento, por lo cual cada vez que este men-
saje se disparaba en mi pantalla, siempre elegía la opción “Recor-
dármelo mas tarde”. Lo que me empujaba a no querer la nueva
actualización era que yo debía “hacer espacio” en mi dispositivo, y
hasta algunas veces, borrar fotos o archivos antiguos para poder
descargarla. Pero al pasar los días, luego de aquella primera no-
tificación, siempre volvía a aparecer el mismo recordatorio, y una
vez más elegía la opción “Recordármelo mas tarde”. Un día, luego
de varios meses de que mi dispositivo trabajara con un modelo
“antiguo” de sistema operativo, quise utilizar aplicaciones de uso
diario y me percaté que funcionaban muy lento. Días después
habían aplicaciones a las que ya no podía ingresar; debido a esto
me pregunté si sería que mi dispositivo estaba funcionando mal
o tal vez algún virus había ingresado. Pero la respuesta a mi inte-
rrogante era más sencilla: mi smartphone ya no podía funcionar
sin una nueva actualización de software.
A través de esta sencilla y cotidiana historia comencé a com-
prender que a muchos en la iglesia nos ha sucedido, o sucede,
algo similar. No hemos llegado a entender que, aunque Dios es el
mismo y no cambia, sí se renueva en sus maneras. No compren-
der que las estrategias o “formas” de hacer las cosas de Dios no
siempre son las mismas puede costarnos caro, puede estancarnos
y limitar nuestro accionar en el reino. Por eso el apóstol Pablo
nos dice, por el Espíritu, que debemos “renovar la mente… para
comprobar”. Sin renovación no hay comprobación. Puede que
haya teoría o testimonios antiguos, pero para estar en sintonía
con lo que el cielo está haciendo debo estar dispuesto a abando-
nar “viejas formas” para ser una vasija que pueda contener el vino
nuevo del Espíritu.

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EVANGELISMO SOBRENATURAL PARA LA VIDA COTIDIANA I NT R O D U C C I Ó N

APOLOS RECIBE LA ACTUALIZACIÓN DE SOFTWARE

Por aquel tiempo llegó a Éfeso un judío llamado Apolo, que


era de la ciudad de Alejandría. Era muy elocuente y cono-
cía muy bien las Escrituras. Estaba instruido en el camino
del Señor, y hablaba con mucho entusiasmo enseñando con
claridad acerca de Jesús, aunque sólo conocía el bautismo de
Juan. Apolo se puso a hablar abiertamente en la sinagoga;
pero cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo llevaron aparte y
le explicaron más exactamente el camino de Dios.
–Hechos 18:24-26 DHH

En el libro de Hechos encontramos la historia de un hombre


llamado Apolos; dice la Escritura que era poderoso en la palabra,
que hablaba con denuedo y que iba por todas partes predicando
el arrepentimiento y el bautismo de Juan. Apolos tenía buenas
intenciones y lo hacía de corazón, pero necesitaba la última “ac-
tualización del software celestial”. El capítulo 18 nos cuenta que
cierto día unos discípulos del apóstol Pablo, llamados Priscila
y Aquila, fueron parte de una de sus reuniones y escucharon
su mensaje en la ciudad de Éfeso. Pero podemos ver algo muy
interesante sobre aquel encuentro, una enseñanza clave para este
tiempo: la Escritura cuenta que cuando Apolos finalizó de ha-
blar, Priscila y Aquila se acercaron y “le expusieron más exacta-
mente el camino de Dios”. Lo que había dicho o predicado no
era incorrecto, solo que Dios estaba en ese tiempo moviéndose,
ya no solo a través del bautismo en aguas para arrepentimiento,
sino que ahora estaba el Espíritu Santo bautizando a los creyen-
tes. Podemos darnos cuenta que ellos, al estar cerca del apóstol
Pablo y ser parte de su equipo, sabían que este precioso hombre
de Dios tenía buenas intenciones y un llamado legítimo, pero
también tenía el software desactualizado.

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INT ROD U CCI Ó N JO S Í AS G AR C Í A

A partir de ese día la vida de Apolos no fue la misma, tampoco


su mensaje lo fue. Estoy convencido de que algo similar nos está
sucediendo en este tiempo, el Espíritu Santo está exponiéndo-
nos más claramente su camino, para que seamos efectivos en la
asignación que portamos como generación; aquellos que sean lo
suficientemente humildes para reconocerlo, y alinearse al cielo,
disfrutarán el ser parte de “lo nuevo de Dios”.

ÉFESO RECIBE SU ACTUALIZACIÓN

Y aconteció que mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo,


habiendo recorrido las regiones superiores, llegó a Éfeso y en-
contró a algunos discípulos, y les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu
Santo cuando creísteis? Y ellos le respondieron: No, ni siquie-
ra hemos oído si hay un Espíritu Santo. Entonces él dijo: ¿En
qué bautismo, pues, fuisteis bautizados? Ellos contestaron:
En el bautismo de Juan. Y Pablo dijo: Juan bautizó con el
bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creye-
ran en aquel que vendría después de él, es decir, en Jesús.
Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Se-
ñor Jesús. Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre
ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban.
–Hechos 19:1-6 LBLA

En el capítulo 19 del libro de Hechos la Escritura narra que Pa-


blo visitó a la iglesia de Éfeso (recordemos que este había sido el
sitio donde días atrás estuvo predicando Apolos). Al llegar al lu-
gar el apóstol comenzó a hacerles algunas preguntas a los creyen-
tes allí reunidos. Preguntó si habían recibido al Espíritu Santo
cuando creyeron; a lo que le respondieron: “Ni siquiera sabemos
que hay Espíritu Santo, solo sabemos del bautismo de Juan” (v.
2-3). Entonces Pablo comenzó a hablar de la nueva “actualiza-
ción” del cielo para los hombres, la preciosa persona del Espíritu
Santo y su bautismo.
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EVANGELISMO SOBRENATURAL PARA LA VIDA COTIDIANA I NT R O D U C C I Ó N

En ningún momento vemos que Pablo atacó la predicación de


Apolos, ni la desmereció para exaltarse él; simplemente les habló
de lo que Dios estaba haciendo en esos días. No es bueno criticar
o desmerecer el trabajo de otros en el Señor, o lo que genera-
ciones anteriores nos dejaron como legado, ya que Él es quien
juzgará la obra de cada uno. Debemos comprender que cada uno
camina según la revelación que porta de Cristo.
Pero regresando a la historia de Hechos 19, podemos apreciar
que el episodio finaliza mostrando que luego de que Pablo ora-
ra por los creyentes, no solo recibieron el bautismo del Espíritu,
sino que también comenzaron a profetizar. La iglesia de Éfeso
había sido “actualizada en su software interior”.
Con esta historia de la iglesia primitiva debemos aprender algo
poderoso: podemos llegar a la conclusión de que al no estar co-
nectados con lo que Dios está haciendo en el presente, no solo
nos privamos de experimentarlo nosotros mismos, sino que algo
más doloroso sucede: también privamos a quienes están bajo
nuestra influencia (en el caso de que seamos líderes) de ser parte
del mover de Dios. Estoy sumamente convencido de que Apolos
tenía la mejor de las intenciones, como muchos de nosotros hoy;
por eso Dios va a darnos el favor para que reconozcamos su obrar
en nuestra generación, y que seamos parte de lo nuevo.

RECONOCIENDO DOS ENEMIGOS DE “LO NUEVO”


Antes de adentrarme en lo que pienso que Dios está hacien-
do hoy (desde mi limitada perspectiva) quiero que hablemos un
poco sobre algunos de los obstáculos que observo a menudo y
que impiden que reconozcamos, recibamos y seamos parte del
mover actual de Dios. Cada generación se enfrentó a estos desa-
fíos, y puedo suponer que cada nueva generación también deberá
sortear estos obstáculos para experimentar a Dios en su tiempo.
Pero podemos confiar en que Él nos dará su gracia para ser
entendidos, y así reconocer, disfrutar y ser parte de su avance en
las naciones de la tierra en nuestra generación.
23
INT ROD U CCI Ó N JO S Í AS G AR C Í A

Dos de las actitudes que, a mi parecer, impiden que estemos


conectados con lo que el corazón de Dios está haciendo son:

Amar más las formas que la presencia.


Mirar más el precio del cambio que el beneficio del mismo.

AMAR MÁ S LAS FORMAS QUE LA PRESENCIA

Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.


–Proverbios 3:6 RVC

Este versículo de Proverbios proporcionó a mi vida mucha cla-


ridad respecto a lo que venimos hablando. Cuando lo pienso, me
gusta entender que a través de él recibimos una promesa y un
desafío de parte de Dios.
Primero debemos reconocer su promesa; Él nos asegura que “es-
tará en todos nuestros caminos”, como más tarde el Señor Jesús
nos prometió: “Estaré con ustedes todos los días”. Pero lo segundo
también es crucial, ya que se nos dice que deberemos aprender
a “reconocerlo” en esos caminos para que nuestras veredas sean
enderezadas. En otras palabras, su presencia siempre estará, pero la
disfrutaremos y nuestro camino será enderezado a medida que “lo re-
conozcamos a Él”. Aquí se nos está dando un mensaje implícito, el
cual puede ser: “Aunque estaré siempre, deberás aprender a reco-
nocerme, porque no siempre me moveré de las mismas maneras,
no siempre me vestiré igual; voy a desafiar tus formas, si realmen-
te amas más las formas que mi presencia te perderás de mucho”.
Por eso Pablo escribió que no debemos conocer a las personas
según la carne, o las apariencias, sino según quienes ellas son en
el espíritu, solo de esa manera reconoceremos el tesoro que está
dentro del vaso de barro.
Al ministrar en muchos lugares distintos y predicar sobre cómo
Dios quiere moverse con aquellos que están dispuestos a ser par-
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EVANGELISMO SOBRENATURAL PARA LA VIDA COTIDIANA I NT R O D U C C I Ó N

te, sin importar el nivel educativo, edad o clase social, puedo ver
cómo algunas personas no logran reconocer a Jesús cuando Él se
presenta en una forma distinta a la que ellos ya conocían. Quiero
darte un ejemplo:

Una enseñanza muy común en mis visitas es “Cómo orar por


los enfermos”, y luego de impartir el conocimiento llega la hora
de la parte práctica donde suelo pedirles a las personas que se
dividan en dos filas, una compuesta por aquellos que van a recibir
oración por sanidad y la segunda compuesta por aquellos que
quieren orar y ver a Dios sanar. A este segundo grupo de perso-
nas suelen pasar muchos adolescentes, jóvenes y aun niños para
aprender a orar por los enfermos. En dichas ocasiones suelo ver
un patrón que se repite muy a menudo: al poner frente a la per-
sona a la cual van a ministrar sanidad a un adolescente, o quizás
a un joven o un niño, muchos fallan en reconocer a Jesús en ellos;
algunos incluso se niegan a ser ministrados y esperan que yo u
otro pastor o líder pueda ministrarles. Sin juzgar sus intenciones,
a menudo pareciera como si para aquellas personas Dios solo pu-
diera moverse a través de los ministros ordenados o de aquellos
que tienen algún cargo especial en la iglesia. Algunos equivocan
lo que venimos exponiendo, les cuesta reconocer a Jesús en una
forma distinta. Estoy seguro de que muchos de ellos se perdieron
de experimentar a Dios por no “reconocerlo” en quienes Él envió
en ese momento. Jesús fue algo severo al hablar de esto al pueblo
de Israel, dijo que iba a haber consecuencias por no reconocer
el día de su visitación, y el gran obstáculo que lo impidió fue no
reconocer la forma del Mesías.
Aprender a reconocer a Jesús en la forma en la que quiera pre-
sentarse será un desafío diario y extraordinario. Es hermoso que
aprendamos a reconocerlo en un niño, un adolescente, a través de
nuestros hijos o tal vez en alguien de una denominación distinta
a la nuestra, o en quien Dios utilice para manifestarse. Las pri-
meras manifestaciones de Jesús, luego de su resurrección, fueron
muy peculiares, tanto para las mujeres fuera de la tumba, como
25
INT ROD U CCI Ó N JO S Í AS G AR C Í A

para los discípulos camino a Emaús, no fue fácil reconocer la for-


ma en las que Jesús se les apareció.
Quizás el avivamiento no lucirá como esperamos en nuestras
mentes; quizás desafiará nuestras formas antiguas, que sirvieron
para un buen y bendecido tiempo, pero Dios en su soberanía las
decidió cambiar. ¿Estaremos atentos para reconocerlo? Tratemos
siempre de ver a Jesús; esto entrenará nuestros sentidos para que
permanezcamos familiarizados con su rostro y su voz. Dios nos
dará de su favor para poder verlo, cualquiera sea la forma en la
que se nos presente. Pero para eso debemos poner un valor en
nuestro corazón: aprender a amar y reconocer su presencia en la
forma que Él quiera aparecer. Un buen ejercicio es comenzar a
reconocer su presencia, su voz, sus consejos y enseñanzas a través
de quienes no son “iguales a nosotros”, quizás personas de otra
denominación o tal vez a través de aquellas con las que discrepa-
mos en algún que otro punto. ¡Dios va a poder aumentar el fluir
de su voz hacia nosotros cuando aprendamos a verlo mas allá de
las formas! Será un gran desafío, y valdrá totalmente el esfuerzo.

MIRAR MÁ S EL PRECIO DEL CAMBIO QUE EL BENEFICIO DEL MISMO


Otro de los impedimentos posibles, a la hora de comprender
y ser parte del mover actual de Dios, es mirar más el precio de
tener que cambiar las formas, que apreciar el resultado y la re-
compensa de hacerlo.
Un claro ejemplo de esto fue aquel que los evangelios denomi-
nan “el joven rico”. Podemos ver que él estaba familiarizado con
servir a Dios a través de los mandamientos y las leyes, las cuales
según su parecer cumplía con total esmero; pero luego de escu-
char las palabras del Señor: “una cosa te falta, vende todo lo que
tienes y dalo a los pobres, y hazte tesoros en el cielo, luego ven y
sígueme” (Marcos 10:21), este joven se entristeció porque tenía
muchas riquezas. Suelo pensar que se perdió la mayor oportuni-
dad de su vida, ya que el Maestro no a todos los llamaba a que
dejaran todo y lo siguieran.
26
EVANGELISMO SOBRENATURAL PARA LA VIDA COTIDIANA I NT R O D U C C I Ó N

Otro ejemplo es el de aquel hombre atormentado por legiones


de demonios, que luego de ser liberado le dijo al Señor “déjame
ir contigo”, pero Jesús respondió: “quédate en la ciudad y anuncia
las cosas que Dios hizo contigo” (Marcos 5:19). A mi parecer una
persona como el gadareno hubiese sido un excelente discípulo,
pero Jesús no lo llamó a seguirlo, mas al joven rico sí. El costo de
mirar más el cambio, que la recompensa de cambiar, ha dejado a
muchos sin disfrutar del propósito que Cristo compró para ellos.
La Palabra de Dios dice que Jesús sufrió la cruz porque tenía
puestos sus ojos en el gozo después de la misma. Y esa debe ser
nuestra actitud ante los cambios que debamos hacer para seguir-
lo, siempre que pongamos los ojos en el galardón, que es cono-
cerlo más a él y ser parte de su obrar en la tierra, jamás nos arre-
pentiremos. El enemigo siempre va a susurrar a nuestra mente
sobre lo riesgoso de seguir el camino que el Señor nos ofrece,
pero debemos centrarnos en vivir en el centro de su voluntad y no
en los privilegios o comodidades que este mundo nos ofrezcan.
Hace unos días atrás escuché la voz de Dios en mi corazón
mientras pensaba en lo que estoy escribiendo. Sentí cómo Dios
ponía un desafío para los próximos años en mi corazón, dicién-
dome: “Josías, es probable que la próxima generación desafíe tus
formas; debes estar listo para reconocerme y ser parte de lo que
voy a hacer en aquel tiempo”. Por eso mantendré ese desafío de-
lante de mis ojos cada día, para reconocerlo en la forma que Él
quiera aparecerse, y si fuere necesario cambiar deberé hacerlo
por amor a Él y para ser parte de su obrar. Esto será un reto y un
gran privilegio.

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