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Arco Iris

El arcoíris es un fenómeno óptico y meteorológico que resulta de la descomposición de la luz solar en gotas de agua, formando un arco multicolor con el rojo exterior y el violeta interior. A lo largo de la historia, varios filósofos y científicos, desde Aristóteles hasta Newton, han intentado explicar su formación, destacando la importancia de la refracción y reflexión de la luz. Las características del arcoíris, como su ángulo de 138 grados y la influencia del tamaño de las gotas de agua, son fundamentales para entender su apariencia y variaciones.
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Arco Iris

El arcoíris es un fenómeno óptico y meteorológico que resulta de la descomposición de la luz solar en gotas de agua, formando un arco multicolor con el rojo exterior y el violeta interior. A lo largo de la historia, varios filósofos y científicos, desde Aristóteles hasta Newton, han intentado explicar su formación, destacando la importancia de la refracción y reflexión de la luz. Las características del arcoíris, como su ángulo de 138 grados y la influencia del tamaño de las gotas de agua, son fundamentales para entender su apariencia y variaciones.
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Un arcoíris12 o arco iris es un fenómeno óptico y meteorológico que causa la

[ ][ ]

aparición en la atmósfera terrestre de un arco multicolor, a veces, doble, por la


descomposición de la luz solar en el espectro visible. Se produce por refracción,
cuando la luz atraviesa gotas de agua. Está formado por
arcos concéntricos de colores, sin solución de continuidad entre ellos, con
el rojo hacia la parte exterior y el violeta hacia el interior. A altitud suficiente, por
ejemplo cuando se viaja en avión, el arcoíris se puede observar en forma de
círculo completo.

Colores del espectro visible.

Arcoíris visto desde un avión.

Doble arcoíris en la Ciudad de Verona. Obsérvese


la banda oscura de Alejandro entre el arcoíris primario y el secundario.
Cuando se observa un arcoíris doble, el arco secundario rodea al primario. Su
intensidad es más tenue y el orden de los colores está invertido.

Para los colores vistos por el ojo humano, la secuencia más comúnmente citada y
recordada es la de Isaac Newton, definida por siete colores
fundamentales: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta. Una lectura
cuidadosa del trabajo de Newton indica que el color que llamó azul es lo que
actualmente llamaríamos cian.3 También a veces el color índigo es llamado azul
[ ]

cuando el otro azul es llamado cian.4 [ ]

Historia de la ciencia del arcoíris


Arcoíris doble. Obsérvese los colores invertidos respecto
al otro.
El erudito filósofo griego clásico Aristóteles (384-322 a. C.) fue el primero en
dedicar una atención seria al arcoíris.5 En Meteorológicos, Aristóteles explicó el
[ ]

fenómeno como un reflejo, aunque no es la luz, sino el "rayo visual" (ópsis).6 [ ]

Según Raymond L. Lee y Alistair B. Fraser, «A pesar de sus muchas fallas y su


atractivo para la numerología pitagórica, la explicación cualitativa de Aristóteles
mostró una inventiva y una coherencia relativa que no tuvo parangón durante
siglos. Después de la muerte de Aristóteles, gran parte de las teorías sobre el
arcoíris consistieron en reacciones a su trabajo, aunque no todas ellas fueron
acríticas».7
[ ]

El filósofo griego helenista Epicuro (341-271 a. C.) escribió en su Carta a


Pítocles varias explicaciones atomistas de fenómenos astronómicos así como a
los meteorológicos, entre ellos el arcoíris: «El arco iris surge cuando el sol brilla
sobre el aire húmedo; o también por una cierta mezcla peculiar de la luz con el
aire, que causará todas las cualidades distintivas de estos colores o algunos de
ellos pertenecientes a un solo tipo, y por el reflejo de esta luz el aire alrededor se
coloreará como nosotros. Véalo como es, como el sol brilla sobre sus partes. La
forma circular que adopta se debe a que nuestra vista percibe que la distancia de
cada punto es igual; o puede ser que, una vez unidos los átomos del aire o de las
nubes y los que proceden del sol, el conjunto de ellos presenta una especie de
redondez».8 [ ]

En el Libro I de Naturales Quaestiones (c. 65 d. C.), el filósofo romano Séneca el


Joven (4 a. C. - 65 d. C.) analiza ampliamente varias teorías sobre la formación del
arcoíris, incluidas las de Aristóteles. Observa que los arcoíris aparecen siempre
opuestos al sol, que aparecen en el agua rociada por un remero, en el agua
escupida por un batidor sobre la ropa estirada por pinzas o en el agua pulverizada
través de un pequeño orificio en una tubería reventada. Incluso hablaba de arcoíris
producidos por pequeñas varillas (virgulae) de vidrio, anticipándose a las
experiencias de Newton con los prismas. Tenía en cuenta dos teorías: una, que el
arcoíris era producido por el sol reflejándose en cada gota de agua; y la otra, que
era producido por el sol reflejándose en una nube con forma de espejo cóncavo;
favorecía la segunda. También analizaba otros fenómenos relacionados con el
arcoíris: las misteriosas "virgas" (varillas), los halos y la parhelia.9
[ ]

Según Hüseyin Gazi Topdemir, el físico árabe y polimata Alhacén (965-1039),


intentó proporcionar una explicación científica del fenómeno del arcoíris. En
su Maqala fi al-Hala wa Qaws Quzah (‘sobre el arcoíris y el halo’), Alhacén
«explicó la formación del arcoíris como una imagen, que se forma en un espejo
cóncavo. Si los rayos de luz provenientes de una fuente de luz más lejana reflejan
a cualquier punto en el eje del espejo cóncavo, forman círculos concéntricos en
ese punto. Cuando se supone que el sol como una fuente de luz más lejana, el ojo
del espectador como un punto en el eje del espejo y una nube como una superficie
reflectante , entonces se puede observar que los círculos concéntricos se están
formando en el eje».10 No pudo verificar esto porque su teoría de que «la luz del
[ ]

sol es reflejada por una nube antes de llegar al ojo» no permitía una posible
verificación experimental.11Esta explicación fue repetida por Averroes,[cita requerida] y,
[ ]

aunque incorrecta, proporcionó la base para las explicaciones correctas dadas


más tarde por Kamāl al-Dīn al-Fārisī en 1309 e, independientemente,
por Teodorico de Freiberg (ca. 1250 - ca. 1311)[cita requerida] —ambos habían
estudiado el Libro de Óptica de al-Haytham.12 [ ]

Un contemporáneo de Ibn al-Haytham, el filósofo y erudito persa Ibn Sīnā


(Avicena, 980-1037), proporcionó una explicación alternativa: «que el arco no se
forma en la nube oscura sino más bien en la niebla muy fina que se encuentra
entre la nube y el sol o el observador. La nube, pensaba, sirve simplemente como
fondo de esta sustancia delgada, al igual que cuando se coloca un revestimiento
de mercurio sobre la superficie posterior del vidrio en un espejo. Ibn Sīnā
cambiaría el lugar no solo del arco, sino también de la formación del color,
sosteniendo que la iridiscencia es simplemente una sensación subjetiva en el ojo».
13
[
Esta explicación, sin embargo, también era incorrecta.[cita requerida] El relato de Ibn
]

Sīnā aceptaba muchos de los argumentos de Aristóteles sobre el arcoíris. 14 [ ]

En la China de la dinastía Song (960-1279), un polimata y funcionario erudito


llamado Shen Kuo (1031-1095) planteó la hipótesis —como había hecho antes un
tal Sun Sikong (1015-1076)— de que los arcoíris se formaban por un fenómeno de
la luz solar al encontrarse gotas de lluvia en el aire. 15 Paul Dong señala que la
[ ]

explicación de Shen del arcoíris como un fenómeno de refracción


atmosférica «está básicamente de acuerdo con los principios científicos
modernos».16[ ]

Según Nader El-Bizri, el astrónomo persa Qutb al-Din al-Shirazi (1236-1311), dio
una explicación bastante precisa del fenómeno del arcoíris. Esta fue elaborada por
su alumno, Al-Farisi (1267-1319), quien dio una explicación más satisfactoria
matemáticamente del arcoíris. «Propuso un modelo en el que el rayo de luz del sol
era refractado dos veces por una gota de agua, ocurriendo uno o más reflejos
entre las dos refracciones». Se realizó un experimento con una esfera de vidrio
llena de agua y Al-Farisi mostró que las refracciones adicionales debidas al vidrio
podían ignorarse en su modelo.11 17Como señaló en su Kitab Tanqih al-Manazir [La
[ ] [ ]

revisión de la Óptica], al-Farisi usó un gran recipiente de vidrio transparente en


forma de esfera, que se llenó con agua, para tener un modelo experimental a gran
escala de una gota de lluvia. Luego colocó ese modelo en una cámara oscura que
tenía una apertura controlada para dejar pasar la luz. Proyectó luz en la esfera y
finalmente dedujo a través de varios ensayos y observaciones detalladas de los
reflejos y las refracciones de la luz que los colores del arcoíris eran fenómenos de
descomposición de la luz.

Bosquejo de René Descartes de cómo se forman los


arcoíris primarios y secundarios
En Europa, el Libro de óptica de Alhacén fue traducido al latín y estudiado
por Robert Grosseteste. Su trabajo sobre la luz fue continuado por Roger Bacon,
quien escribió en su Opus majus de 1268 sobre experimentos con luz brillando a
través de cristales y gotas de agua que mostraban los colores del arcoíris. 18 [ ]

Además, Bacon fue el primero en calcular el tamaño angular del arcoíris. Afirmó
que la cima del arcoíris no puede aparecer a más de 42° sobre el horizonte. 19 Se [ ]

sabe que Teodorico de Freiberg dio una explicación teórica precisa tanto del
arcoíris primario como del secundario en 1307 (que luego fue desarrollada
por Antonius de Demini en 1611[cita requerida]). Explicó el arcoíris primario, señalando
que «cuando la luz del sol cae sobre gotas individuales de humedad, los rayos
experimentan dos refracciones (al entrar y salir) y un reflejo (en la parte posterior
de la gota) antes de la transmisión al ojo del observador». 2021 Explicó el arcoíris
[ ][ ]

secundario a través de un análisis similar que involucraba dos refracciones y dos


reflejos.

René Descartes, en su tratado de 1637, Discurso del método, avanzó aún más en
esta explicación. Sabiendo que el tamaño de las gotas de lluvia no parecía afectar
el arcoíris observado, experimentó con el paso de rayos de luz a través de una
gran esfera de vidrio llena de agua. Al medir los ángulos en los que emergían los
rayos, concluyó que el arco primario era causado por un único reflejo interno
dentro de la gota de lluvia y que el arco secundario podría ser causado por dos
reflejos internos. Apoyó esta conclusión con una derivación de la ley de refracción
(posterior a, pero independientemente de la ley de Snell) y calculó correctamente
los ángulos para ambos arcos. Sin embargo, su explicación de los colores se basó
en una versión mecánica de la teoría tradicional de que los colores se producían
mediante una modificación de la luz blanca.2223 [ ][ ]

Isaac Newton demostró que la luz blanca estaba compuesta por la luz de todos los
colores del arcoíris, que un prisma de vidrio podía separar en el espectro completo
de colores — descomposición de la luz blanca—, rechazando la teoría de que los
colores se producían mediante una modificación de la luz blanca. También mostró
que la luz roja se refractaba menos que la luz azul, lo que llevó a la primera
explicación científica de las principales características del arcoíris. 24 La teoría
[ ]

corpuscular de la luz de Newton fue incapaz de explicar los arcoíris


supernumerarios, para los que no se encontró una explicación satisfactoria hasta
que Thomas Young se dio cuenta de que la luz se comportaba como una onda
bajo ciertas condiciones y que podía interferir consigo misma.

El trabajo de Young, más tarde elaborada en detalle por Richard Potter, fue
refinado en la década de 1820 por George Biddell Airy, que explicó que había una
dependencia entre fuerza de los colores del arcoíris y el tamaño de las gotas de
agua..25 Las descripciones físicas modernas del arcoíris se basan en la dispersión
[ ]

de Mie, obra publicada por Gustav Mie en 1908.26 Los avances en los métodos
[ ]

computacionales y en la teoría óptica continúan conduciendo a una comprensión


más completa de los arcoíris. Por ejemplo, Nussenzveig ofrece una visión general
moderna.27 [ ]

Arcoíris en Losar de la Vera, Cáceres, España, abril


de 2012
Explicaciones sobre el fenómeno
Este artículo o sección necesita referencias que
aparezcan en una publicación acreditada.
Busca fuentes: «Arcoíris» – noticias · libros · académico · imágenes

Este aviso fue puesto el 17 de noviembre de 2013.


Arcoíris en un bosque

Doble arcoíris sobre la autovía del Norte (España).

Arcoíris en la ciudad.
Arcoíris en el mar.

Descomposición de la luz en una gota de agua.

Diagrama que muestra como se forman los arcoíris


primarios y secundarios debido a la descomposición de luz blanca en gotitas esféricas.
Antelia en la Ciudad de México.

Antelia en la Ciudad de Guatemala.


Cuando la luz solar incide sobre las gotas de lluvia, estas se encargan de producir
el efecto, pero en algunas mucho más que en otras. Los rayos
del Sol involucrados con la formación del arcoíris salen de las gotas de lluvia con
un ángulo de aproximadamente 138 grados respecto de la dirección que llevaban
antes de entrar en ellas. Este es el «ángulo del arcoíris», descubierto por René
Descartes en el año de 1637. Como el ángulo de salida es de solo 138 grados, la
luz no se refleja exactamente hacia su origen. Esto hace posible que el arcoíris
sea visible para el observador, que no se suele encontrar exactamente entre el Sol
y la lluvia. De manera que siempre, si se está frente a un arcoíris, el Sol estará
detrás.

Para ser más precisos, es la luz amarilla la que es dispersada a 138° de su


trayectoria original. La luz de otros colores es dispersada en ángulos algo
distintos. La luz roja del arcoíris se dispersa en una dirección ligeramente menor
que 138°, mientras que la luz violeta sale de las gotas de lluvia en un ángulo un
poco mayor.

Un rayo de luz solar, de los que forman un arcoíris, cambia su dirección tres veces
mientras se mueve a través de una gota de lluvia: Primero entra en la gota, lo cual
ocasiona que se refracte ligeramente. Entonces se mueve hacia el extremo
opuesto de la gota, y se refleja en la cara interna de la misma. Finalmente, vuelve
a refractarse cuando sale de la gota de lluvia en forma de luz dispersa. La
descomposición en colores es posible porque cada longitud de onda se refracta
con un ángulo diferente, generando cada color del arcoíris.

La luz solar emerge de muchas gotas de lluvia a un tiempo. El efecto combinado


es un mosaico de pequeños destellos de luz dispersados por muchas gotas de
lluvia, distribuido como un arco en el cielo. Los diversos tamaños y formas de las
gotas afectan la intensidad de los colores del arcoíris. Gotas pequeñas hacen un
arcoíris pálido y de colores con tonalidades pastel; gotas grandes producen
colores muy vivos. Además, las gotas grandes son aplastadas por la resistencia
del aire mientras caen. Esta distorsión ocasiona que el "final" del arcoíris tenga
colores más intensos. Quizás sea esta la causa de la leyenda que sugiere la
existencia de una olla que contiene oro resplandeciente en el final del arcoíris.

A veces, es posible ver también lo que se conoce como arcoíris secundario. El


arcoíris primario, que se ha dado en llamar simplemente «arcoíris», es siempre un
arco interior y más próximo al observador que el arcoíris secundario. Si la luz que
incide sobre la gota de agua realiza al menos dos refracciones y tres reflexiones
internas se puede deducir su trayectoria. El resultado es la formación de un
arcoíris secundario de colores invertidos, más débil y que queda por encima del
primario. Su debilitamiento se debe a la luz que se refracta y sale al exterior en
cada reflexión interna.

Los ángulos que forman los rayos incidente y refractado hacia el ojo son mayores
en el rayo secundario: 50° para la luz roja y 54° para la violeta. Ya se vio que en la
formación del primario ese ángulo era de 138° para la luz roja, esto es, 42°
respecto al observador.

El orden de los colores en el arco secundario está invertido debido a la doble


reflexión interna. Teóricamente puede haber más de tres reflexiones internas, que
darían lugar a cuatro y cinco arcoíris. El tercero y cuarto estarían entre el
observador y el sol y quizás nunca se puedan ver. El quinto se produce en la
misma zona del primero y del segundo y no es perceptible porque es muy tenue.
Es posible, en un experimento de laboratorio, demostrar que se pueden conseguir
hasta 13 arcoíris visibles, aunque, lógicamente su luminosidad se reduce
considerablemente.

Es interesante señalar que ninguna luz emerge en la región entre los arcoíris
primario y secundario. Esto coincide con algunas observaciones, que señalan que
la región entre los dos arcos es muy oscura, mientras que en la parte exterior del
arco secundario y en la parte interior del arco primario es visible una considerable
cantidad de luz, lo cual se debe al reflejo de la luz blanca concentrada justo antes
de su refracción para formar el arcoíris. Esta zona oscura intermedia se debe a la
intensidad de la cortina de agua, que absorbe toda la luz posible hacia el interior
de la misma, por lo que el arco secundario es simplemente un reflejo del primario
en dirección hacia el observador y es conocida como banda de Alejandro.28 [ ]

En algunas ocasiones, cuando los arcoíris primario y secundario son muy


brillantes, se puede observar un tercero dentro del primario y un cuarto fuera del
secundario. A estos arcos se les llama arcos supernumerarios y se deben a
efectos especiales de interferencia luminosa.
Cuando alguien mira un arcoíris, lo que está viendo en realidad es luz dispersada
por ciertas gotas de lluvia. Otra persona que se encuentre al lado del primer
observador verá luz dispersada por otras gotas. De manera que puede decirse
que cada quien ve su propio arcoíris, distinto (hablando en un sentido estricto) del
que ven todos los demás.

Es común pretender estimar la posición del arco, especialmente sus "extremos",


es decir, allí donde desaparece por no existir gotas que descompongan la luz.
Pero el arcoíris es, en realidad, un cono iris: todas las gotas situadas en la misma
posición respecto del espectador y del sol descomponen la luz de igual manera. Si
existen solamente gotas lejanas, el espectador tendrá la percepción de que el arco
se encuentra en una posición determinada. En cambio, si unas gotas se
encuentran próximas y otras alejadas, el espectador percibirá que la situación del
arco es indeterminada.

Si las condiciones atmosféricas y el sitio de observación son perfectos, entonces


la lluvia y el Sol trabajan juntos para crear un anillo de luz completo,
denominado arcoíris circular, como el que se vio el 6 de agosto de 2007 en la isla
de Langkawi, Malasia.[cita requerida] En los arcoíris normales el rojo es el color exterior,
y el violeta el interior, pero en los circulares la variación es la contraria.

Respecto de las condiciones para ver un arcoíris se reducen a que el observador


tiene que estar localizado entre el sol y una lluvia de gotas esféricas (una lluvia
uniforme). Es posible que el observador crea que la lluvia no es uniforme donde él
se encuentra, pero sí debe serlo desde donde localizaría el arcoíris. ¿Y cuándo
son las gotas esféricas? Las gotas son esféricas cuando caen a una velocidad
uniforme, constante. Esto es posible en condiciones de aceleración gravitatoria
contando con las fuerzas viscosas de oposición del aire. Cuando se cumple que la
velocidad de las gotas es uniforme, la gota adquiere un volumen máximo con la
mínima superficie (esfera). Únicamente en estas condiciones es posible la
dispersión luminosa dentro de la gota y por tanto el arcoíris, aunque ligeras
variaciones de la esfera puedan dar diversas variaciones en un arcoíris. Por lo
tanto, la lluvia no debe ser torrencial, ni estar afectada por el viento. Es por ello
que no siempre se contempla el arcoíris cuando hay lluvia y sol.

Es importante notar la altura del Sol cuando uno observa un arcoíris, pues es algo
que ayuda a determinar qué tanto alcanza uno a ver de él: cuanto más bajo se
encuentre el Sol, más alta será la cresta del arcoíris y viceversa. Alguien que
pueda elevarse un poco sobre la superficie de la Tierra, se daría cuenta de que
ciertos arcoíris continúan por debajo del horizonte. Quienes escalan montañas
altas han logrado ver en ocasiones una buena parte de arcoíris circulares
completos. Pero ni siquiera las montañas poseen la suficiente altura como para
poder llegar a observar un arcoíris circular en su totalidad.

Los aviadores han informado algunas veces haber visto genuinos arcoíris
circulares completos, los cuales curiosamente han pasado inadvertidos para los
pasajeros de sus aeronaves. Esto puede deberse a que las ventanas de los
viajeros son muy estrechas y ofrecen un campo de visión muy reducido, a
diferencia del impresionante campo visual que tiene el piloto.

Religión y mitología
Leyenda de Gilgamesh
Otra antigua representación del arcoíris se da en la

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