0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas4 páginas

Nuestro Sol

El Sol es una estrella enana amarilla que se encuentra en el centro de nuestro sistema solar, a unos 150 millones de kilómetros de la Tierra, y es esencial para la vida en nuestro planeta. Su estructura incluye varias capas, siendo el núcleo la más caliente, donde se producen reacciones nucleares que generan energía. La fotosfera, que es la capa visible del Sol, emite luz y tiene una temperatura de 5.500 grados Celsius, mientras que el Sol completa su órbita alrededor de la Vía Láctea cada 230 millones de años.

Cargado por

fotoprint2023
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas4 páginas

Nuestro Sol

El Sol es una estrella enana amarilla que se encuentra en el centro de nuestro sistema solar, a unos 150 millones de kilómetros de la Tierra, y es esencial para la vida en nuestro planeta. Su estructura incluye varias capas, siendo el núcleo la más caliente, donde se producen reacciones nucleares que generan energía. La fotosfera, que es la capa visible del Sol, emite luz y tiene una temperatura de 5.500 grados Celsius, mientras que el Sol completa su órbita alrededor de la Vía Láctea cada 230 millones de años.

Cargado por

fotoprint2023
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Nuestro Sol (del latín sol, y “solar” es el adjetivo principal que empleamos para todo lo

relacionado con el Sol.)


El Sol es la estrella que está en el corazón de nuestro sistema solar. Su gravedad mantiene
unido al sistema solar y hace que todo —desde los planetas más grandes hasta los fragmentos
más pequeños de escombros— se conserve dentro de su órbita. La gravedad del Sol mantiene
unido al sistema solar y hace que todo —desde los planetas más grandes hasta las partículas
más pequeñas de escombros— se mantenga dentro de su órbita. La conexión entre el Sol y la
Tierra y las interacciones entre ambos impulsan las estaciones, las corrientes oceánicas, el
estado del tiempo, el clima, los cinturones de radiación y las auroras. Aunque es especial
para nosotros, existen miles de millones de estrellas como nuestro Sol dispersas por la galaxia
de la Vía Láctea.
Nuestro Sol es una estrella enana amarilla de 4.500 millones de años que está en el centro de
nuestro sistema solar. Se encuentra a unos 150 millones de kilómetros de distancia de la Tierra
y es la única estrella de nuestro vecindario cósmico. Sin la energía solar, la vida tal como la
conocemos no podría existir en la Tierra. Es una estrella de tamaño mediano con un radio que
mide unos 700.000 kilómetros (435.000 millas).
El Sol no podría albergar vida tal como la conocemos debido a su temperatura y radiación
extremas. Sin embargo, la vida en la Tierra solo es posible gracias a la luz y la energía del Sol.
El Sol está situado a unos 150 millones de kilómetros (93 millones de millas) de la Tierra. Su
vecino estelar más cercano es el sistema estelar triple Alfa Centauri: la estrella enana roja
Próxima Centauri está a 4,24 años luz de distancia, y Alfa Centauri A y B, dos estrellas parecidas
al Sol que se orbitan entre sí, están a 4,37 años luz. Un año luz es la distancia que recorre la luz
en un año, lo que equivale a unos 9,5 billones (millones de millones) de kilómetros (6 billones, o
millones de millones, de millas).
El Sol gira en órbita alrededor del centro de la Vía Láctea, llevando consigo los planetas,
asteroides, cometas y otros objetos de nuestro sistema solar. Nuestro sistema solar se desplaza
a una velocidad promedio de 720.000 kilómetros (450.000 millas) por hora. Pero incluso a esta
velocidad, el Sol tarda unos 230 millones de años en completar su movimiento de traslación
alrededor de la Vía Láctea.
El Sol habría estado rodeado por un disco de gas y polvo en los comienzos, de ese polvo todavía
existe hoy en día, en varios anillos de polvo que rodean el Sol. Estos anillos siguen la órbita de
los planetas, cuya gravedad arrastra el polvo y lo va depositando alrededor del Sol.

Estructura El Sol es una enorme esfera de hidrógeno y helio que se mantiene unida por su
propia gravedad. El Sol tiene varias regiones. Las regiones interiores son el núcleo, la zona
radiativa y la zona convectiva. De adentro hacia afuera, le siguen: la superficie visible o
fotosfera, la cromosfera, la zona de transición y luego la corona, que es la atmósfera exterior
expansiva del Sol. Cuando el material sale de la corona a velocidades supersónicas, se
convierte en viento solar, el cual forma una enorme “burbuja” magnética alrededor del Sol
llamada heliosfera. La heliosfera se extiende más allá de la órbita de los planetas de nuestro
sistema solar. Por lo tanto, la Tierra existe dentro de la atmósfera del Sol. Fuera de la heliosfera
se encuentra el espacio interestelar.

El núcleo es la parte más caliente del Sol. Las reacciones nucleares en el núcleo —donde el
hidrógeno se fusiona para formar helio— producen la energía del calor y la luz del Sol. El núcleo
tiene temperaturas que superan los 15 millones °C.
La energía del núcleo es transportada hacia afuera por la radiación. Esta radiación rebota
alrededor de la zona radiativa y tarda unos 170.000 años en llegar desde el núcleo hasta la
parte superior de la zona convectiva. En dirección hacia afuera, en la zona de convección, la
temperatura cae por debajo de los dos millones °C (3,5 millones °F). Allí, grandes burbujas de
plasma caliente (una sopa de átomos ionizados) se mueven hacia arriba, hacia la fotosfera, que
es la capa que consideramos la superficie del Sol.

Superficie El Sol no tiene una superficie sólida como la Tierra y los demás planetas y lunas
rocosos. La parte del Sol que comúnmente llamamos su superficie es la fotosfera. La palabra
fotosfera significa “esfera de luz”, el cual es un término apropiado porque esta es la capa que
emite la luz más visible. Esto es lo que vemos desde la Tierra a simple vista. (Esperamos que no
haga falta decirlo, pero nunca debes mirar directamente al Sol sin protegerte los ojos).

Aunque la llamamos la superficie, la fotosfera es en realidad la primera capa de la atmósfera


solar. Tiene unos 400 kilómetros (250 millas) de espesor y temperaturas que alcanzan los
5.500 grados Celsius (10.000 grados Fahrenheit). Eso es mucho más frío que el núcleo ardiente,
pero aun así es lo suficientemente caliente como para hacer que el carbono —como sucede con
los diamantes y el grafito— no solo se derrita, sino que hierva. La mayor parte de la radiación
del Sol se escapa al exterior, desde la fotosfera hacia el espacio. La atmósfera del Sol es donde
vemos características como manchas solares, agujeros coronales y erupciones solares.
El Sol gira sobre su eje mientras da vueltas alrededor de la galaxia.
Duración del día: 25 días terrestres en el ecuador y 36 días terrestres en los polos.
Duración del año: El Sol no tiene un “año” de por sí. Pero el Sol completa su órbita alrededor
del centro de la Vía Láctea cada 230 millones de años terrestres, más o menos, llevando
consigo los planetas, asteroides, cometas y otros objetos celestes.
Temperatura de la superficie (fotosfera): 5.500 grados Celsius (10.000 grados Fahrenheit).
Una llamarada solar destella en el borde del sol el 10 de septiembre de 2017. F O T O G R A F Í A N A S A

También podría gustarte