Resumen de roma
Este artículo trata sobre la capital de Italia. Para otros usos de este término, véase Roma
(desambiguación).
Roma
Capital de Italia
Desde arriba hacia la izquierda: Coliseo, Plaza de San Pedro, Panteón de Agripa, Fontana di
Trevi, Castillo de Sant'Angelo y Puente de San Angelo
Bandera
Escudo
Otros nombres: La Ciudad Eterna.
Lema: Senatus Populusque Romanus
(en latín: «El Senado y el Pueblo Romano»)
Roma ubicada en ItaliaRomaRoma
Localización de Roma en Italia
Roma ubicada en LacioRomaRoma
Localización de Roma en Lacio
Coordenadas 41°53′35″N 12°28′58″E
Idioma oficial Italiano
Entidad Capital de Italia
• País Italia
• Región Lacio
• Ciudad metropolitana Ciudad metropolitana de Roma Capital
Alcalde Roberto Gualtieri (PD)
Eventos históricos
• Fundación 21 de abril de 753 a. C. (2778 años)
Superficie
• Total 1287,36[1] km²
Altitud
• Media 37 m s. n. m.
Clima Mediterráneo Csa
Población (2018)
• Total 2 857 321 hab.
• Densidad 2232 hab./km²
Gentilicio Romano, -na
• Moneda Euro
Huso horario UTC+01:00 y UTC+02:00
• en verano CEST
Código postal 00118–00199
Prefijo telefónico 06
Matrícula RM
Código ISTAT 058091
Código catastral H501[2]
Código ISTAT 058091
Fiestas mayores 29 de junio
Hermanada con París
Patrono(a) San Pedro y San Pablo
Sitio web oficial
Miembro de: Eurocities, Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial
[editar datos en Wikidata]
Ubicación de Roma (en rojo) dentro de la Ciudad Metropolitana de Roma Capital.
Roma es una ciudad, capital de la región del Lacio y de Italia. Con una población de 2 857 321
habitantes,[3] es el municipio más poblado de Italia y la tercera ciudad más poblada de la
Unión Europea.[4] Por antonomasia, se le conoce desde la Antigüedad como la Urbe (Urbs).
También es llamada «La Ciudad Eterna» (en italiano: Città Eterna).
En el transcurso de su historia, que abarca tres milenios, llegó a extender sus dominios sobre
toda la cuenca del Mediterráneo y gran parte de Europa, Oriente Próximo y África del Norte.
Como capital de la República y del Imperio romano, llegó a ser la primera gran metrópolis de la
humanidad,[5][6] centro de una de las civilizaciones antiguas más importantes. Influyó en la
sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, la música, el arte, la arquitectura, la filosofía, la
política, la gastronomía, la religión, el derecho y la moral de los siglos sucesivos.[7]
Es la ciudad con la más alta concentración de bienes históricos y arquitectónicos del mundo;[8]
su centro histórico delimitado por el perímetro que marcan las murallas aurelianas,
superposición de huellas de tres milenios, es la máxima expresión del patrimonio histórico,
artístico y cultural del mundo occidental.[9] En 1980, junto a las propiedades extraterritoriales
de la Santa Sede que se encuentran en la ciudad y la basílica de San Pablo Extramuros, fue
incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.[10][11]
Roma es el corazón geográfico de la religión católica, ciudad santa del catolicismo y destino de
peregrinación (vías romeas), y también la única ciudad del mundo que tiene en su interior una
entidad estatal autónoma: el enclave de la Ciudad del Vaticano, que se encuentra bajo el poder
temporal del papa.[12] Por tal motivo se le ha conocido también como la capital de dos
Estados.[13][14]
Etimología
Existen varias hipótesis sobre el origen del nombre Roma;[15] el nombre podría venir:
de Roma, hija de Italio (o de Télefo, hijo de Hércules), esposa de Eneas o de su hijo Ascanio;[16]
de Romano, hijo de Odiseo y Circe;[16]
de Romo, hijo de Ematión, al cual Diomedes hace huir de Troya;[16]
de Romide, tirano de los latinos, que expulsó a los etruscos de la región;[16]
de Rommylos y Romos (Rómulo y Remo), hermanos gemelos descendientes de Ascanio que
fundaron la ciudad.;[17]
de Rumon o Rumen, nombre arcaico del Tíber, que tenía raíz etimológica análoga a la del verbo
griego ῥέω (rhèo) y del verbo latino ruo, que significan "fluir";[18]
de la palabra etrusca ruma, que significaba ubre, y podría por tanto hacer referencia al mito de
Rómulo y Remo, o también a la forma de las colinas del Palatino y del Aventino;[19]
del griego ῤώμη (rhòme), que significa fuerza;[20]
de Roma, una joven troyana que conocía el arte de la magia, de la cual existen referencias en
los escritos del poeta Estesícoro de Himera.[21]
Símbolos
La descripción del escudo de Roma está contenida en el primer artículo de los estatutos
municipales:[22]
El emblema del municipio está constituido por un escudo de forma puntiaguda, de color
púrpura, con cruz griega de oro, colocada arriba a la derecha, seguida de las letras mayúsculas
de oro S. P. Q. R. dispuestas en banda y en escalado, coronado por ocho florones de oro, cinco
de las cuales son visibles
La Loba capitolina
Otros símbolos de Roma, aparte del escudo municipal, son la loba capitolina, estatua de bronce
que representa a la legendaria loba que amamantó a los dos gemelos Rómulo y Remo; el
Coliseo, el anfiteatro más grande del imperio romano, reconocido, en el 2007, como una de las
siete maravillas del mundo moderno (la única en Europa);[23] la Cupulota, la cúpula de la
basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, que domina toda la ciudad y simboliza también
al mundo cristiano.[24] El águila imperial ―efigie militar― fue símbolo de la ciudad durante la
antigüedad;[25] también lo fue durante la Edad Media el león, animal emblemático de la
supremacía.[26]
El lema de la ciudad es SPQR, en latín Senatus Populusque Romanus (el Senado y el Pueblo de
Roma), que en la antigüedad indicaba las dos clases que constituían a la sociedad romana, la
de los patricios y la de los plebeyos.[27]
Geografía
Las siete colinas
Roma se encuentra en las riberas del río Tíber; la aldea originaria se desarrolló sobre las colinas
que están frente a la curva de este río en la cual surge un promontorio de tierra.
Territorio
El territorio del municipio de Roma es amplio, habiendo absorbido áreas que habían estado
abandonadas por siglos, en su mayoría plagadas de paludismo y poco aptas para la agricultura,
áreas no pertenecientes a ningún municipio: se extiende sobre una superficie de 1287,36 km² y
es el territorio ocupado por la ciudad más grande de Italia[28] y uno de los más extensos en
contraste con otras capitales de Europa. Roma gobierna un área que por sus dimensiones es
tan grande como, aproximadamente, la suma de los territorios de Milán, Nápoles, Turín,
Palermo, Génova, Bolonia, Florencia, Bari y Catania, y es superior a las ciudades como la de
Nueva York, Moscú, Berlín, Madrid y París.[29]
La densidad poblacional no es muy elevada, por la notable presencia de áreas verdes dispersas
en todo su territorio: Roma representa un caso excepcional en el mundo occidental por la
vastedad de áreas verdes que sirven de corona a la ciudad lo cual genera una compenetración
entre ciudad y campo.[8] Roma, además, es la ciudad italiana con el más alto número de
municipios vecinos: 29 municipios italianos más el enclave de la Ciudad del Vaticano, sumando
un total de 30 territorios limítrofes.
Vista aérea del centro de Roma
El territorio sobre el cual la ciudad ha surgido y sobre el cual se ha desarrollado tiene una
historia geológicamente compleja: el substrato reciente está constituido por material
piroclástico producido hace de 0.6 a 0.3 millones de años por los volcanes, hoy en día inactivos,
ubicados en el área sudeste de la ciudad, el volcán Laziale que se encuentra en las actuales
colinas Albanas, y al noreste, los montes Sabatinos. De estos depósitos se forma gran parte de
las colinas que abundan en el territorio romano. Sucesivamente la actividad fluvial del Tíber y
del Aniene contribuye a la erosión de los relieves y a la sedimentación, caracterizando aún más
al terreno. Sísmicamente, Roma está clasificada como una zona 3 (sísmicamente baja), de
acuerdo con la Ordenanza PCM n. 3274 del 20/03/2003.[30]
El territorio de Roma, por lo tanto, presenta diversos paisajes naturales y características
ambientales: algunos relieves montañosos y colinas (entre ellas las históricas siete colinas), las
zonas forestales, el río Tíber y sus afluentes, las marranas o pequeños riachuelos típicos del
paisaje urbano, los lagos como el lago de Bracciano y el lago de Martignano así como aquellos
artificiales, una isla fluvial (la isla Tiberina), y la costa arenosa del balneario de Ostia, frente al
mar Tirreno.
Orografía
Imagen de satélite de Roma
El núcleo central y antiguo de la ciudad está constituido por las históricas Siete colinas de
Roma: la Colina Palatina, el Aventino, el Capitolio, el Quirinal, el Viminal, el Esquilino y el Celio.
La ciudad comprende también otros relieves, entre los cuales el monte Mario, el monte
Antenne, el monte Brianzo, el monte de las Joyas, el monte Giordano, el Gianicolo, el Pincio, los
montes Parioli, el monte Savello, el monte Sacro y el monte Verde.
Hidrografía
La ciudad, aparte del Tíber, está atravesada también de otro río, el Aniene, que confluye con el
Tíber en la zona septentrional del territorio urbano. El municipio Roma XIII se encuentra frente
al mar Tirreno (Roma es el municipio costero más grande de Europa, con alrededor de 20 km
de costa[31]), el municipio Roma XX sobre los lagos de Bracciano y de Martignano (con su
enclave de Polline Martignano, en el parque natural regional del complejo lacustre Bracciano-
Martignano).
Clima
De acuerdo con la clasificación climática de Köppen, Roma posee un clima mediterráneo
("Csa") es decir: templado de latitudes medias, con veranos cálidos,[32] particularmente suave
en primavera y en otoño.[33] Estas son, también, las estaciones más lluviosas, especialmente
los meses de noviembre y abril.
El verano, con una temperatura máxima media superior a los 31 °C, es muy caluroso; si bien la
influencia del mar, el Tirreno se halla a 25 km al oeste de la ciudad, atenúa esta característica,
gracias al llamado "Ponetino", la brisa marina del crepúsculo. Sin embargo, el crecimiento
urbano ha creado una isla de calor, por lo cual el centro de la ciudad registra temperaturas de
hasta 3 ° / 4 °C más que la campaña circundante.
En verano, la combinación de la humedad y las altas temperaturas, junto con las infiltraciones
de aire fresco del noroeste, pueden dar lugar a tormentas raras pero intensas; esta situación se
prolonga hasta octubre, cuando las infiltraciones de aire más frío se encuentran con un mar
todavía muy cálido. Durante el resto del año se alternan periodos más secos con periodos
moderadamente lluviosos, con picos máximos en los meses de noviembre, diciembre y abril. La
precipitación media anual ronda los 750 mm.
El invierno es generalmente frío y lluvioso, con notables bajadas de temperatura. La nieve es
un fenómeno poco frecuente en la ciudad, aunque se ha incrementado en los últimos años.
Generalmente ocurre cuando entra aire frío desde el norte.[34]
Prevalecen los vientos septentrionales, como la tramontana y el grecale, y occidentales; el
maestrale, el libeccio y el ya mencionado ponentino.
Parámetros climáticos promedio de Aeropuerto de Roma-Ciampino, normales 1991-2020,
extremos 1944–presente
Mes Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov.
Dic. Anual
Temp. máx. abs. (°C) 20.8 23.0 26.6 30.0 34.2 39.3 39.7 40.6 40.0
32.0 26.1 21.2 40.6
Temp. máx. media (°C) 12.0 13.0 15.8 18.8 22.3 28.1 31.0 31.6 26.7
22.2 16.9 12.7 21.0
Temp. media (°C) 7.5 8.0 10.7 13.6 18.0 22.5 25.1 25.4 21.0
17.0 12.4 8.5 15.8
Temp. mín. media (°C) 3.4 3.4 5.9 8.6 12.6 16.7 19.3 19.8 16.0
12.4 8.5 4.7 10.9
Temp. mín. abs. (°C) -11.0 -6.9 -6.5 -2.4 1.8 5.6 9.1 9.3 4.3
0.8 -5.2 -6.6 -11.0
Precipitación total (mm) 65.6 62.8 58.6 68.6 56.9 30.1 19.8 30.2
64.9 88.1 108.2 98.3 752.0
Días de precipitaciones (≥ 1.0 mm) 7.40 7.48 6.85 7.42 5.54 3.38 2.16
2.20 6.00 7.32 8.84 9.44 74.03
Horas de sol 155.9 171.9 203.1 221.1 276.5 298.8 337.6 320.2 237.9 200.6
153.3 146.9 2723.9
Humedad relativa (%) 75.8 71.5 70.6 70.4 69.0 65.4 63.3 64.1 69.1
74.0 77.9 77.2 70.7
Fuente n.º 1: NOAA[35]
Fuente n.º 2: climaintoscana[36]
Altitud
La altitud de Roma es de 13 m sobre el nivel del mar (en la Piazza del Popolo) en lo más bajo
hasta los 120 m en el monte Mario.
Historia
Artículo principal: Historia de Roma
Antigüedad
Rómulo y Remo, de Peter Paul Rubens (Museos Capitolinos).
Roma fue fundada, según la tradición, por Rómulo y Remo, ambos amamantados por una loba
llamada Luperca, el 21 de abril de 753 a. C.[37]
En latín, la palabra «lupa» hace referencia a una loba y a una prostituta; por eso, se dice
también que Rómulo y Remo en realidad fueron amamantados por una prostituta que los
encontró en la orilla del Tíber.
Previo a la fundación de la ciudad, y también en forma contemporánea a ella, Italia estaba
habitada por distintos pueblos: los latinos, que ocupaban la llanura entre el río Tíber y los
montes Albanos; el Tíber separaba a los umbros al sur y los etruscos al norte, al este y sureste
del Lacio se encontraba la cadena Apenina que sería el dominio de pastores nómadas
emparentados entre sí: los sabinos, samnitas, marsos, volscos, campanos en Nápoles, ausones
y oscos. Todavía más al sur, los lucanos y brucios.
Roma tuvo un gobierno monárquico por un período de 244 años, con soberanos inicialmente
de origen latino y sabino, y posteriormente etrusco. La tradición cuenta que hubo siete reyes:
su fundador Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Tarquinio Prisco, Servio Tulio
y Tarquinio el Soberbio.[38]
Sin embargo, el consenso general es, hoy en día, que Roma fue fundada por Tarquinio Prisco, y
que la ciudad no puede haber existido antes del 600 a. C.. Los datos arqueológicos arrojados
por la investigación moderna nos hablan de una fundación antes del 625 e incluso del 575 a. C.
Este desfase cronológico coincide con la época en que Roma habría sido gobernada por reyes
legendarios tales como Rómulo, Numa pompilio, y Anco Marcio, por lo que es muy probable
(en el caso de Rómulo no hay duda) que estos reyes no hayan existido y que sean producto de
la tradición historiográfica.[39]
Expulsado de la ciudad el último rey etrusco e instaurada una república oligárquica en el 509 a.
C, Roma inicia un periodo que se distingue por las luchas internas entre patricios y plebeyos y
continuas guerras contra los otros pueblos de la antigua Italia: etruscos, latinos, volscos y
ecuos, entre otros. Convertida en la población más poderosa del Latium, Roma lleva a cabo
varias guerras (tanto contra los pueblos de la Galia Cisalpina, como contra los demás pueblos
itálicos oscos y la polis italiota de Tarento, aliada de Pirro, rey de Epiro) que le permitieron la
conquista de toda la Italia peninsular, desde la zona central hasta la Magna Grecia, en el sur.
[40]
El siglo III y el II a. C. estuvieron caracterizados por la conquista romana del Mediterráneo y del
Oriente, debida a las tres guerras púnicas (264-146 a. C.) en las que se combatió contra la
ciudad de Cartago y a las tres guerras macedónicas (212-168 a. C.) contra el Reino de
Macedonia. Fueron instituidas las primeras provincias romanas: Sicilia, Cerdeña, Hispania,
Macedonia, Grecia (Acaia), África.[41]
En la segunda mitad del siglo II y del I a. C. se registraron numerosas revueltas, conspiraciones,
guerras civiles y dictaduras: son los siglos en los que aparecen en el panorama político y social
figuras como Tiberio y Cayo Graco, así como Marco Furio Camilo, Catón el Viejo, Escipión el
Africano, Apio Claudio, Yugurta, Cayo Mario, Lucio Cornelio Sila, Marco Emilio Lépido,
Espartaco, Gneo Pompeyo, Marco Licinio Craso, Lucio Sergio Catilina, Marco Tulio Cicerón, Julio
César y Augusto,[42] quien, después de haber sido miembro del segundo triunvirato junto con
Marco Antonio y Lépido, en 27 a. C se convierte en princeps civitatis y le fue conferido el título
de Augusto o emperador.[43]
Recreación de la Roma imperial.
Instituido de facto el Imperio, que alcanzará su máxima expansión en el siglo II, bajo el
mandato del emperador Trajano, Roma se confirmó como caput mundi, es decir, la capital del
mundo, expresión que se le había atribuido ya en el período republicano. El territorio del
imperio, en efecto, se extendía desde el océano Atlántico hasta el golfo Pérsico,[44] y desde la
parte centro-septentrional de la Britannia (actual Gr