UNIDAD 1:
CAP1
• Se describen aspectos de la vida personal, familiar y académica de John B.
Watson con el fin de humanizar y desmitificar su figura para entender sus
contribuciones. Se reseñan las características más importantes de sus
aportes a la evolución científica de la psicología. Finalmente, se retoma la
crítica al objeto de estudio propuesto por Watson, a la luz de la metateoría de
Kantor, y se proporcionan dos ejemplos reconceptualizados con la teoría de
campo.
• Escribir sobre el conductismo de Watson es difícil porque ya se ha discutido
mucho sobre él y su rol en la psicología. La mayoría de los textos de historia o
introducción a la psicología mencionan su gran contribución. Las
recomendaciones de Watson se han vuelto parte de las prácticas científicas
normales de los psicólogos, aunque no haya consenso sobre sus
planteamientos. Después del conductismo de Watson, la imagen de la
psicología cambió, especialmente en los países anglosajones. El autor de este
trabajo espera que sirva como un homenaje hispanohablante al legado de
Watson.
• John Broadus Watson nació el 9 de enero de 1878 en Travelers Rest, Carolina
del Sur, y murió el 25 de septiembre de 1958 en Nueva York. Fue el cuarto de
seis hijos de una familia con condiciones económicas precarias. Su padre,
Pickens Butler Watson, los abandonó cuando John tenía 13 años. Su madre,
Emma Kesiah (Roe) Watson, era muy religiosa y quería que se hiciera ministro.
A los 12 años, la familia se mudó a Greenville, lo que aparentemente fue
beneficioso para su desarrollo.
• Watson ingresó a la Universidad Furman a los 16 años. Se graduó con una
maestría a los 21 y obtuvo su doctorado en filosofía en 1903, a los 25 años, en
la Universidad de Chicago. Durante su tiempo en la Universidad de Chicago y
en la Universidad Johns Hopkins, donde estuvo de 1908 a 1920, realizó
psicología experimental principalmente con animales, ya que se sentía más
cómodo con ellos. A la edad de 36 años, en 1915, se convirtió en presidente de
la Asociación Psicológica Norteamericana (APA).
• En 1904, se casó con su estudiante María Ickes, con quien tuvo dos hijos.
Mientras trabajaba con su asistente Rosalía Rayner, se sintieron atraídos el
uno por el otro. La esposa de Watson descubrió cartas de amor que él le había
escrito a Rosalía. Su infidelidad se hizo pública, y el rector de la Universidad
Johns Hopkins le pidió su renuncia. El divorcio de Watson se formalizó en
1920, y se casó con Rosalía pocos días después. Tuvieron dos hijos. Rosalía
falleció a los 35 años en 1935.
• La renuncia de Watson a la universidad significó su retiro definitivo de la vida
académica. Su amigo E. B. Titchener lo recomendó para trabajar en la agencia
de publicidad J. Walter Thompson. Watson empezó desde abajo, vendiendo
zapatos, y llegó a ser vicepresidente de la compañía a finales de 1924. Se retiró
en 1946. En 1957, la APA le otorgó una medalla de oro por sus contribuciones a
la psicología. Watson no asistió a la ceremonia y envió a su hijo William en su
lugar. Antes de morir, quemó muchos de sus documentos personales, lo que
privó a los historiadores de material valioso.
• La obra de Watson se entiende mejor a la luz de su vida de rebelde y ateo
confeso, que desafió las normas sociales. Cuestionó por qué la psicología
usaba términos inobservables como imágenes y sentimientos, y por qué se
basaba en la introspección para estudiar la experiencia consciente. Se divide
su trabajo en dos etapas: el periodo pre-manifiesto de 1913 y la fase que va del
manifiesto de 1913 hasta su retiro en 1920.
• Durante el periodo pre-manifiesto de 1913, Watson realizó estudios con
animales dentro de la tradición de la psicología funcionalista. Se vio
influenciado por la teoría de la evolución de Darwin, que refutó la división
entre humanos y animales y fomentó el uso de métodos de observación y
experimentación naturales en la psicología. En uno de sus estudios, trató de
determinar la importancia de los sentidos de la rata blanca en el aprendizaje
de un laberinto. También hizo investigaciones con aves en Florida para
encontrar comportamientos ligados a la especie, independientemente del
aprendizaje.
• A partir de 1913, Watson formalizó su postura de que la conducta observable
debía reemplazar a la conciencia como objeto de estudio legítimo de la
psicología. Propuso usar la observación y la experimentación de las ciencias
naturales en lugar de la introspección. Esta revolución conceptual se presentó
en su artículo de 1913, "La psicología como la ve el conductista," y en su libro
de 1919, "La psicología desde el punto de vista de un conductista". Su enfoque
fue recibido con hostilidad por estructuralistas y funcionalistas.
• A Watson se le acusó de ambientalismo extremo, lo cual tiene justificación
porque enfatizó la influencia de las experiencias de aprendizaje. Se hizo
famoso por su frase de que podría tomar a un niño sano y, al controlar su
entorno, convertirlo en cualquier tipo de especialista (médico, abogado, etc.).
Este mensaje transmitía esperanza y optimismo, sugiriendo que la crianza y la
educación son cruciales para que una persona se convierta en un ser
socialmente útil.
• En un estudio con recién nacidos, Watson y Morgan (1917) descubrieron que
solo existían tres emociones innatas en los humanos: el miedo, la ira y el amor.
El experimento más famoso de este periodo fue el del "pequeño Alberto," en el
que demostró la adquisición del miedo a una rata blanca en un niño de 11
meses. A través del condicionamiento, el miedo natural del niño a un ruido
fuerte se transfirió a la rata. Este miedo se extendió a otros objetos similares.
Este estudio se considera un hito que inauguró la investigación experimental
de las emociones humanas desde una perspectiva naturalista y de
aprendizaje.
• Watson rechazó la conciencia como objeto de estudio científico, pero al
proponer el estudio exclusivo de la conducta observable, siguió siendo
dualista, según Boring (1979) y Kantor (1971a, 1971b). Su fisicalismo extremo
lo llevó a un reduccionismo ontológico, ya que creía que las leyes
fisicoquímicas subyacentes explicarían las relaciones estímulo-respuesta. La
meta de Watson de predecir y controlar la conducta fue novedosa y atrajo la
atención del público.
• A fines de 1920, B. F. Skinner continuó con la meta teórica de Watson de la
predicción y el control de la conducta. En su discurso como presidente de la
APA en 1915, Watson adoptó el reflejo condicionado de Bechterew como
unidad explicativa para todo tipo de conducta. Watson concibió el
pensamiento como "habla subvocal," un proceso que enfatiza los movimientos
de la laringe.
• Desde la perspectiva de la psicología interconductual de Kantor, el evento
psicológico implica la participación simultánea de un conjunto de elementos,
todos con la misma importancia. Los aspectos del entorno solo son
psicológicamente relevantes cuando se relacionan con una respuesta
particular del individuo, creando lo que se conoce como "función de estímulo"
y "función de respuesta". Estas funciones existen coordinadamente y no de
manera independiente. También se requiere un "medio de contacto" (físico,
químico, biológico, social o cultural) para que se activen estas funciones.
• Reinterpretando el experimento del pequeño Alberto con la teoría de campo,
se puede decir que la rata blanca no tenía inicialmente una función de
estímulo que provocara miedo. Al crear una historia de contacto entre el ruido
fuerte (que ya provocaba miedo) y la rata, la rata adquirió la función de
estímulo para provocar el miedo. El enfoque de Watson priorizó el análisis de
la conducta orgánica manifiesta y los estímulos físicos, reduciendo el evento
psicológico a un nivel físico y biológico. En contraste, la psicología de campo
interconductual considera que lo psicológico es más complejo que lo físico y
lo biológico. Finalmente, el documento concluye que el valor de las
contribuciones de Watson aún no ha sido comprendido y valorado por
completo.
CAP 2
Hace 100 años, J.B. Watson publicó "Psychology as the behaviorist views it"
(1913), un artículo influyente que dio origen al conductismo. El sistema de
Watson buscaba una psicología basada en las ciencias naturales y el estudio
objetivo del comportamiento. Este artículo fue una crítica a la psicología
mentalista y propuso una perspectiva centrada en la conducta objetiva, sin
considerar la conciencia ni la introspección.
Vida de Watson
John B. Watson nació en 1878 y murió en 1958. Estudió en la Universidad
Furman y en la de Chicago, donde se interesó por la filosofía y la
epistemología, lo que lo llevó a la psicología experimental. Influido por los
funcionalistas de la Escuela de Chicago, obtuvo su doctorado en 1903 y se
trasladó a la Universidad Johns Hopkins en 1908. Allí realizó investigaciones
con animales y humanos, y en 1915 se convirtió en presidente de la American
Psychological Association (APA). En 1920, un escándalo por razones
personales de índole sexual y afectiva lo obligó a renunciar a la universidad.
Luego se dedicó a la psicología aplicada, trabajando en publicidad y
escribiendo sobre la crianza de los niños. En 1957, la APA le otorgó una
medalla de oro por sus contribuciones a la psicología.
El Manifiesto Conductista y sus ideas
o Objeto de estudio: Watson propuso que la conducta observable debía
reemplazar a la conciencia como objeto de estudio legítimo de la
psicología. La psicología, como la ve el conductista, es una "rama
puramente objetiva y experimental de la ciencia natural" cuyo objetivo
es la "predicción y el control de la conducta".
o Método: Rechazó la introspección como método, abogando por la
observación y experimentación de las ciencias naturales. Su psicología
era una "psicología en tercera persona", sin presupuestos filosóficos
especulativos.
o Ambientalismo: El Manifiesto Conductista se caracterizó por su
énfasis en el ambiente, a pesar de que Watson nunca desconoció el
papel de la biología. Es famoso por su frase sobre la capacidad de
entrenar a cualquier niño para que se convierta en cualquier
especialista, sin importar sus talentos o raza. Este ambientalismo
extremo transmitía una filosofía optimista sobre el comportamiento
humano y la sociedad, sugiriendo que los seres humanos son
modificables y que "biología no es destino".
o El experimento del "pequeño Alberto": Este fue uno de sus
experimentos más famosos, en el cual demostró la adquisición del
miedo a una rata blanca en un niño de 11 meses mediante
condicionamiento. Este estudio se considera un hito que inauguró la
investigación experimental de las emociones humanas desde una
perspectiva naturalista y del aprendizaje.
Evolución del Conductismo
La propuesta de Watson polarizó a la comunidad científica, pero dio forma a
un nuevo "paradigma" que se opuso a otras corrientes como el
estructuralismo y el psicoanálisis. Aunque la recepción inicial del artículo de
1913 no fue tan grande como se creía, el conductismo evolucionó y se
diversificó con figuras como Hull, Tolman y Skinner. Con el tiempo, se
introdujeron variables organísmicas (E-O-R), pero se mantuvo el énfasis en el
estudio científico del comportamiento.
CAP 3
Condicionamiento de Reacciones Emocionales
Se han hecho especulaciones sobre la posibilidad de condicionar distintos
tipos de respuestas emocionales, pero hasta ahora no existía evidencia
experimental directa. Según Watson y Morgan (1917), los patrones de reacción
emocional en la infancia son pocos (miedo, ira, amor) y simples. Por lo tanto,
debe existir un método simple para extender la gama de estímulos que
provocan estas emociones, ya que la complejidad de las respuestas de los
adultos no podría explicarse de otra manera. Los autores de este artículo han
puesto a prueba experimentalmente estos supuestos.
El experimento se realizó con un niño llamado Alberto B., criado en un
ambiente de hospital desde casi su nacimiento. El niño, de nueve meses de
edad, era "más bien impasible y falto de emocionalidad". Se le practicaron
pruebas con diversos objetos (una rata blanca, un conejo, un perro, máscaras,
etc.) y en ningún momento mostró miedo, solo reacciones de manipulación.
Sin embargo, a los ocho meses y veintiséis días, un fuerte ruido provocado por
un martillazo en una barra de hierro le causó un sobresalto y, en una tercera
estimulación, rompió en llanto. La brusca eliminación del sostén no fue
efectiva para producir una respuesta de miedo en Alberto.
El Establecimiento de Respuestas Emocionales Condicionadas
A los once meses y tres días, los experimentadores comenzaron el proceso de
condicionamiento. Se le presentó una rata blanca a Alberto y, justo cuando
intentaba tocarla, se golpeó la barra de hierro detrás de su cabeza. El niño se
sobresaltó y se ocultó, pero no lloró. En un segundo intento, el niño volvió a
sobresaltarse y a lloriquear. Una semana después, el niño mostraba un poco
de negativismo hacia la rata. Después de varias estimulaciones simultáneas
(rata + sonido), el niño comenzó a llorar y a alejarse de la rata cuando se le
presentaba sola. Esto se consideró una muestra convincente del
condicionamiento de una reacción de miedo.
La Transferencia de una Respuesta Emocional Condicionada
Después de cinco días, se hicieron pruebas para ver si la respuesta de miedo
se había transferido a otros objetos. Al presentarle un conejo, la respuesta del
niño fue muy pronunciada: intentó alejarse, gimoteó y finalmente lloró y gateó
para escapar. También mostró una reacción de miedo, aunque no tan violenta,
ante un perro, y una actitud negativa hacia un saco de piel y un paquete de
algodón. Estos resultados demostraron que se produjo una transferencia
emocional que puede llegar a ser muy extensa.
El "Desligamiento" de la Respuesta Condicionada
Desafortunadamente, Alberto salió del hospital, por lo que no se pudo
concebir una técnica para eliminar las respuestas emocionales que se le
habían implantado. Los autores especularon sobre varios métodos posibles si
hubieran tenido la oportunidad, como la habituación constante, el
reacondicionamiento con estimulación erógena o comida, o la imitación de
actividades constructivas alrededor del objeto temido.
Observaciones Incidentales
Los autores sugieren que la mayoría de las fobias pueden ser reacciones
emocionales condicionadas, ya sea de forma directa o por transferencia.
Creen que los trastornos emocionales de los adultos no son únicamente
producto del sexo, sino que las tres emociones humanas fundamentales
(miedo, ira, amor) pueden ser la base del condicionamiento y la transferencia
de respuestas perturbadas.
CAP 4
La evolución de una cultura
• El niño nace con características genéticas y empieza a adquirir un repertorio
de conductas bajo contingencias de refuerzo, la mayoría dependientes de
otras personas. Estas contingencias conforman lo que se llama una cultura.
• Los antropólogos ven las costumbres y conductas de las personas para
explicar una cultura, no ideas ni valores. Las contingencias sociales son las
"ideas" y los reforzadores son los "valores" de una cultura.
• Una persona no solo está expuesta a las contingencias de una cultura, sino
que contribuye a mantenerla, lo que la hace autoperpetuable.
• Lo que un grupo llama "bueno" es lo que resulta reforzante para sus miembros,
como resultado de su dotación genética y contingencias naturales y sociales.
Esto conduce al relativismo cultural, donde lo que es bueno para una cultura
no necesariamente lo es para otra.
• Las culturas no se mantienen en un equilibrio permanente; las contingencias
cambian debido a factores físicos (clima, recursos) y sociales (tamaño del
grupo, contacto con otros). Una cultura puede fortalecerse o debilitarse y su
supervivencia puede preverse.
• La supervivencia de una cultura es un nuevo valor que debe considerarse junto
con los bienes personales y sociales. El hecho de que una cultura sobreviva o
perezca sugiere una evolución cultural.
• Existe un paralelo entre la evolución cultural y la evolución de las especies.
Una cultura se asemeja a una especie, descrita por sus prácticas, las cuales
se transmiten a sus miembros. Se selecciona por su adaptación al ambiente,
ayudando a sus miembros a sobrevivir y transmitirla. Las dos evoluciones
están entrelazadas: la capacidad para la cultura se adquirió en la evolución de
la especie, y la cultura influye en las características biológicas que se
transmiten.
• Las prácticas nuevas corresponden a las mutaciones genéticas. Una nueva
práctica puede fortalecer o debilitar una cultura, y su origen no siempre se
relaciona con su valor de supervivencia.
• El paralelismo con la evolución biológica termina en la transmisión: la
evolución cultural es lamarckiana, ya que las prácticas adquiridas se
transmiten, a diferencia de las características genéticas. Las prácticas pueden
transmitirse a nuevos miembros y por "difusión" a otras culturas.
• A menudo se asocia una cultura con un grupo humano, pero la cultura es un
conjunto de prácticas, no de personas. El aislamiento geográfico o racial, o
una institución (gobierno, religión, economía), pueden unificar un conjunto de
prácticas.
• La evolución cultural ha sido utilizada para justificar la competencia entre
culturas, en la llamada "doctrina del Darwinismo social". Sin embargo, tanto
especies como culturas compiten principalmente con el ambiente físico, y la
mayoría de las prácticas de una cultura se refieren al sustento y la seguridad.
• Una cultura no es producto de una "mente colectiva". Se desarrolla cuando
nuevas prácticas aumentan la supervivencia de quienes las practican. Cuando
es evidente que una cultura puede sobrevivir o perecer, algunos miembros
actúan para promover su supervivencia.
• El bien de la cultura se convierte en un tercer valor, junto a los bienes
personales y de los demás. Lo que una persona siente sobre su cultura
depende de las medidas que esta usa para inducir a sus miembros a trabajar
por su supervivencia.
• La mayoría de las acciones a favor de la supervivencia de una cultura no son
"intencionales". Una cultura sobrevive si los que la transmiten sobreviven, lo
que depende de sensibilidades genéticas al refuerzo.
• La única respuesta "honrada" a la pregunta de por qué alguien debería
preocuparse por la supervivencia de su cultura es que, si la cultura no ha sido
capaz de convencerle, es "tanto peor para esa cultura".
• Los grandes problemas globales (población, recursos, contaminación,
holocausto nuclear) son universales, pero señalar las consecuencias no es
suficiente; se necesitan contingencias para que las consecuencias tengan
efecto.
• Hablar de una cultura como "progresiva" o de su evolución como
"crecimiento" es problemático. El desarrollo se confunde con el crecimiento y
la madurez se convierte en una meta, pero es un error pensar que todo cambio
o desarrollo es crecimiento. El lenguaje de un niño no crece como un embrión,
sino que se desarrolla por las contingencias ambientales.
• El papel del futuro es selectivo: las contingencias de supervivencia y
reforzamiento modelan y mantienen la conducta de una especie y un
individuo. Un planificador cultural debe acelerar el desarrollo de prácticas que
hagan efectivas las consecuencias remotas de la conducta.
• La evolución de una cultura introduce un bien o valor adicional: el bien de la
cultura, que se promueve con un diseño explícito. Una ciencia y tecnología de
la conducta son "mutaciones" importantes en la evolución cultural. Si hay una
dirección en la evolución de una cultura, se relaciona con hacer a las personas
más sensibles al control de las consecuencias de su conducta.
CAP 5
La planificación de una cultura
• Muchas personas intentan planificar y replanificar prácticas culturales,
haciendo cambios en las cosas que usan y cómo las usan1. No hay un método
perfecto para criar hijos o mantener la ley y el orden, pero es posible proponer
métodos mejores que los actuales, prediciendo resultados más reforzantes2.
• Un análisis científico de la conducta humana es relevante porque ayuda a
definir qué hacer y sugiere procedimientos3. Un texto común sobre problemas
sociales tiene dos defectos: no describe la conducta problemática y no
menciona qué hacer para cambiarla4. Por ejemplo, se atribuyen problemas a
"ansiedad" o "alienación" en lugar de describir la conducta y las contingencias
que la controlan5555. Las contingencias son las que deben cambiarse para
modificar la conducta6.
• La acción selectiva del ambiente ha permanecido oculta porque es difícil de
observar casualmente; solo un análisis experimental revela el significado de
las contingencias de reforzamiento7. Las contingencias preparadas en un
laboratorio son más simples, pero la observación casual rara vez las revela,
haciendo difícil interpretar lo que sucede en la vida diaria8888. Un análisis
experimental permite prescindir de detalles irrelevantes y enfocarse en
características que de otro modo se considerarían triviales9.
• Las contingencias son accesibles, y al entender las relaciones entre conducta
y ambiente, se descubren nuevas formas de cambiar la conducta10. La
tecnología de la conducta es más eficaz donde la conducta es fácil de
especificar, como en cuidados infantiles o escuelas11. Esta tecnología es
"éticamente neutra" y puede usarse por cualquier persona, sin que su
metodología determine los valores que la guían12.
• En la planificación de una cultura se pueden detectar tres clases de valores: el
bien personal, el bien de los demás y la supervivencia de la cultura13131313. El
planificador individualista diseña un mundo para su propio bien; uno influido
por un ambiente social adecuado lo hace para el bien de otros; y uno que se
preocupa por el valor de supervivencia diseña una cultura con la atención
puesta en su buen funcionamiento14.
• La evolución de una cultura es lamarckiana, ya que las prácticas adquiridas
se transmiten15. Los valores de supervivencia cambian con las condiciones; lo
que antes era útil, como el reforzamiento por el alimento o la procreación,
ahora puede ser perjudicial16. Una de las funciones de la cultura es corregir
estas disposiciones innatas mediante el diseño de técnicas de autocontrol17.
• Se critica la planificación cultural con argumentos como "No me gustaría", que
es la queja del individualista que quiere que sus susceptibilidades al
reforzamiento prevalezcan18181818. El problema es diseñar un mundo que agrade
a quienes vivirán en él, no a las personas como son ahora19.
• El problema de "¿Quién ha de controlar?" se aborda no enfocándose en el
controlador, sino en las contingencias bajo las cuales ejerce ese control20202020.
El autogobierno soluciona este problema al identificar al controlador con los
controlados21. El principio de convertir al controlador en miembro del grupo
controlado debería aplicarse también al planificador de una cultura22.
• Las utopías son diseños culturales que buscan la felicidad y la supervivencia
de la comunidad23232323. Se simplifican las condiciones para evitar problemas
de la vida real, como en el aislamiento geográfico24242424. La simplificación de
los escritos utópicos, similar a la de la ciencia, no siempre es viable a escala
mundial25. A pesar de los fracasos históricos, la verdadera equivocación es
renunciar a seguir intentándolo; es posible diseñar prácticas mejores, aunque
sea de forma fragmentaria26.
• Los problemas sociales como el desorden estudiantil, la deserción militar o la
baja calidad del trabajo no se resuelven con conceptos como "respeto al
saber" o "patriotismo", sino cambiando las contingencias que inducen la
conducta272727272727272727. La tecnología de la conducta es necesaria para
abordar los grandes problemas de la humanidad, y el desafío es lograr que las
personas la utilicen28.