Nos
prepara
mos
Colegio San Judas Tadeo
Corazonistas
2018
Para entender la Cuaresma
Hoy, 14 de febrero, comenzamos la Cuaresma. Lo importante
de la Cuaresma, lo que da consistencia a este tiempo es la
Pascua –¡no a la inversa!-.
1. Lo central
En la vida cristiana no hay “reparaciones baratas”,
“maquillajes”, “disfraces”, “dos por uno”… La vida de
seguimiento de Jesús, que es la vida cristiana, exige la
conversión personal y comunitaria: dejar una manera de vivir
y vivir como persona y comunidad renovadas interiormente.
Lo esencial es desear “ser persona nueva”. Todo lo que
propone la Cuaresma va en esa dirección. El Evangelio
apunta directamente al corazón y lo quiere limpiar.
2. El protagonismo
El protagonismo de la tarea cuaresmal no lo tengo yo, sino el
Espíritu bueno de Jesús. Es el él quien lleva a Jesús al
desierto y allí se enfrenta con los espíritus perversos que le
tientan.
Yo colaboro, acepto, este protagonismo del Espíritu
bueno y me pongo libremente a su disposición, para combatir
con él los espíritus negativos que quieren adueñarse de mi
vida y manejarme.
No nos hacemos buenos con nuestras fuerzas solamente.
No podemos quitar las manchas de nuestro corazón solos. No
podemos solos cambiar el corazón. Lo hace el Espíritu con
nuestra cooperación indispensable para que sea realidad la
conversión. No hay que olvidar aquellas palabras de san
Pablo: “Nadie puede decir “Jesús es Señor” si no es bajo la
acción del Espíritu”.
3. Días especiales
Los días fundamentales de la Cuaresma son los seis
domingos que la componen. Las lecturas de cada domingo
dan el “aire”, el “aroma” a la semana cuaresmal. Después, la
tradición cristiana ha señalado el viernes como día
especialmente penitencial en conmemoración del Viernes
Santo. Por eso se pone en este día un “algo especial”: la
abstinencia. Tradicionalmente es abstenerse de carne, pero
hay otras abstinencias que el Señor ve con buen agrado en la
realidad familiar, social y educativa: abstenerse de ser jueces
de los otros, abstenerse de mi ego “maravilloso”, abstenerse
de “descansar” excesivamente eludiendo las tareas a las que
nos comprometemos libremente…
En ningún caso se trata de hacernos “daño” para
fastidiarnos; se trata de acciones que hacen la vida más
sanamente vivible y nos ayudan a ir a lo esencial y ayudarnos
a escuchar a Dios y convertirnos de corazón.
No podemos perder de vista la finalidad de las acciones
realizadas: crecer como personas y como cristianos.
El miércoles de ceniza y el Viernes Santo son los días
especiales que se celebran con ayuno y abstinencia.
4. Otros días importantes en la Cuaresma
El 19 de marzo es la fiesta de san José. No es un día
cuaresmal, sino un día dentro dela Cuaresma que nos centra
en la figura de José, el hombre justo y silencioso.
Fiesta de relevancia es el 25 de marzo, la Anunciación del
Señor. En ella celebramos el sí de María a la solicitud de
Dios.
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Celebración de la ceniza
1. Comenzamos
El tiempo de Cuaresma, que hoy iniciamos, es propicio para
quitar las manchas que afean nuestro corazón, el corazón de
nuestro colegio San Judas Tadeo Corazonistas y el corazón
del Perú. Manchas incrustadas en la raíz de nuestra vida, y
manchas que afligen, injustamente, a nuestros familiares,
colegas, alumnos y a tantos seres humanos.
No se trata de sustituir esto por otra cosa, o de hacer esto
en lugar de otra cosa. No. Lo de Jesús no es cambio de
fachada, no es limpieza de maquillaje. Es conversión.
¡Comencemos!
Momento de perdón
Si hay un “quitamanchas” que llega hasta el último residuo,
hasta la más insignificante mota y es capaz de acabar con
toda mancha grande, pequeña, difícil es el amor de Dios.
Presentemos nuestras manchas al Padre bueno y
misericordioso:
• Por las manchas de egoísmo y falta de solidaridad…
Oh Señor, ten piedad. Oh Señor, ten piedad. Ten piedad de
nosotros. Oh Señor, ten piedad.
• Por las manchas de mentira y de evadir la verdad…
Oh Cristo, ten piedad. Oh Cristo, ten piedad. Ten piedad de
nosotros. Oh Cristo, ten piedad.
• Por las manchas de intolerancia hacia los otros…
Oh Señor, ten piedad. Oh Señor, ten piedad. Ten piedad de
nosotros. Oh Señor, ten piedad.
• Por las manchas de violencia verbal, y por no ser
constructores de paz con justicia en nuestra labor docente…
Oh Cristo, ten piedad. Oh Cristo, ten piedad. Ten piedad de
nosotros. Oh Cristo, ten piedad.
2. Proclamación del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuiden de
hacer obras delante de los hombres para ser vistos por ellos;
de lo contrario no tienen recompensa del Padre celestial. Por
tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta
ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las
calles para ser honrados por la gente; en verdad les digo que
ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas
limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu
derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve
en lo secreto, te recompensará.
Cuando oren, no sean como los hipócritas, a quienes les
gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las
plazas, para que los vean los hombres. En verdad les digo que
ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores,
entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está
en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo
recompensará.
Cuando ayunen, no pongan cara triste, como los
hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los
hombres que ayunan. En verdad les digo que ya han recibido
su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza
y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres,
sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en
lo escondido, te recompensará».
Reflexión
Jesús nos señala un camino de conversión: Vivir sin
apariencias. Ante Dios no vale el aparentar, como a veces
pensamos que puede valer de cara a los otros. Somos los que
somos, ni más ni menos. Las apariencias son manchas que
por más que tratemos de ocultarlas, al final se ven. Y ante
Dios nada podemos ocultar, pues ve el corazón: Mi corazón,
el tuyo… Hoy se nos anuncia que tenemos delante un
tiempo bueno, largo, pero de oportunidad.
No lo olvidemos: ser buena persona, buen cristiano, buena
cristiana, no está en nuestras manos. Que nadie se esfuerce
solo. Necesitamos de la ayuda amorosa de Dios.
No matar, no robar… no es señal de ser buena persona en
sí mismo. Lo que hace que una obra sea “obra maestra” son
los detalles. Lo que a ti te gusta en tus relaciones familiares,
comunitarias o laborales no es solo que te digan que te
quieren, que te estiman…, con palabras habladas o escritas,
sino los detalles que hacen verdad las palabras. No
olvidemos los detalles con los otros.
3. Imposición
de la ceniza
Oración
Oh Dios, tú nos quieres mujeres
y hombres limpios de manchas.
No te gusta que caminemos
por caminos de egoísmos.
Tú quieres que vivamos alegres en el seguimiento de tu Hijo
Jesús.
Derrama tu bendición sobre estas cenizas
de manera que al imponérnoslas
como signo del deseo de conversión que tenemos
manchen nuestras frentes con tu gracia
y nos ayuden a recordar nuestra fragilidad
y a poner nuestra confianza en ti,
Dios nuestro que vives y reinas
por los siglos de los siglos. Amén.
4. Oración por todos
• Por los que escuchan la voz de Dios que les llama a la
conversión. Por los que no quieren escuchar la voz de
Dios.
Silencio.
• Por los que usan sus manos, sus ojos, su boca para
aparentar. Por los que entregan sus manos, sus ojos, su
boca para ayudar.
Silencio.
• Por los que se endiosan y se creen que lo pueden
todo. Por los que sienten que sin el auxilio del Señor no
son nada.
Silencio.
• Por los que no viven en la verdad. Por los que son
responsables, honestos y veraces en todo.
Silencio.
• Por los que sufren en su cuerpo. Por los que se
desgastan por dar vida, dignidad y educación de calidad
Silencio.
• Por nosotros, educadores y educadoras. Por nuestros
alumnos y sus familias.
Silencio.
Padrenuestro
5. Cantamos a María
En el trabajo de cada día,
como vivías y amabas tú,
queremos, Madre, servir
amando
sirviendo siempre junto a Jesús.
1. En el silencio de aquella aldea
la casa humilde de Nazaret
se va empapando de tu ternura,
de tu trabajo, de amor y fe.
2. Tú te afanabas como mi madre
en mil trabajos que da un hogar.
Mujer humilde de hermosas manos
encallecidas de trabajar.
3. Dios quiso honrarte como a ninguna
con mil encantos enriquecer,
te hizo humilde, de gracia llena,
trabajadora te quiso hacer.