Semana del Discernimiento Ignaciano
Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
Del 4 al 8 de agosto de 2025
“Discernir: camino de comunión y de búsqueda de la voluntad de Dios”
Justificación
El presente tiempo eclesial, marcado por el camino sinodal impulsado por el Papa
Francisco, es una oportunidad propicia para que las comunidades parroquiales se
renueven en su modo de ser Iglesia. En este horizonte, el discernimiento se revela
no solo como un ejercicio espiritual individual, sino como un estilo eclesial, una
manera de caminar juntos a la escucha del Espíritu que habla en la historia.
Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha venido recuperando la dimensión del
discernimiento como práctica evangélica, anclada en la experiencia de Jesús,
quien vivió en constante sintonía con la voluntad del Padre. Esta misma actitud es
la que San Ignacio de Loyola enseñó a cultivar en sus Ejercicios Espirituales,
ofreciendo a la Iglesia un camino de sabiduría espiritual que ayuda a buscar y
hallar a Dios en todas las cosas.
En este contexto, la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa desea
ofrecer una Semana del Discernimiento Ignaciano como una propuesta formativa y
orante para todos los fieles y grupos pastorales. Se trata de renovar la fe desde
una experiencia comunitaria, donde cada persona pueda volver la mirada a su
vida, a su misión, y a la voz de Dios que le llama desde lo concreto de su realidad.
El discernimiento no es un lujo de unos pocos, sino una necesidad vital de todos
los que desean seguir a Cristo con libertad y fidelidad.
Objetivo general
Fomentar en la comunidad parroquial una experiencia espiritual y pastoral de
discernimiento, iluminada por los rasgos de la espiritualidad ignaciana, para que
cada fiel, y los grupos que conforman la parroquia, crezcan en su capacidad de
buscar y elegir el querer de Dios en sus vidas, en comunión con la Iglesia y al
servicio del Reino.
Objetivos específicos
Introducir a los participantes en los fundamentos del discernimiento
cristiano, desde la experiencia de Jesús y la tradición ignaciana.
Profundizar en los principales rasgos de la espiritualidad ignaciana
mediante experiencias simbólicas, orantes y comunitarias.
Favorecer que los grupos pastorales asuman el discernimiento como un
camino compartido para leer la realidad y tomar decisiones en clave
evangélica.
Propiciar una vivencia orante que permita a cada persona ponerse a la
escucha del Espíritu y renovar su disponibilidad al servicio eclesial.
Itinerario temático
Día 1 – “Discernir es vivir desde la voluntad de Dios”
Rasgos de la espiritualidad a trabajar: Búsqueda de la Voluntad de Dios –
Libertad y desapegos (indiferencia).
Día 2 – “En todo amar y servir: llamados a un amor que se demuestra en
obras”
Rasgos de la espiritualidad a trabajar: Magis – Amor demostrado en obras –
Misión y servicio.
Día 3 – “Dios habita en lo cotidiano: aprender a contemplar en la acción”
Rasgos de la espiritualidad a trabajar: Examen diario – Centralidad en Cristo -
Acompañamiento espiritual.
Día 4 –“Espíritu que guía: una Iglesia que discierne en oración”
Rasgos de la espiritualidad a trabajar: Contemplativos en la acción – Síntesis
de todos los rasgos en clave comunitaria y orante. (Hora Santa, Oración
cantada)
Ejemplo día 1:
Taller Experiencial
Tema del día: “Discernir es vivir desde la voluntad de Dios”
Rasgos a trabajar: Búsqueda de la voluntad de Dios. Libertad y
desapegos.
Duración aproximada: 1 hora
Metodología: Signos – Señales – Palabra
SIGNO – “Soy creado por amor” (25 minutos)
Materiales:
Una silueta humana impresa en papel opalina tamaño carta, una por
persona.
Piezas adhesivas de colores con cualidades, dones, valores y frutos
espirituales escritos en ellas (amor, servicio, escucha, alegría, humildad,
valentía, oración, creatividad, etc.).
Piezas adhesivas grises u opacas con limitaciones, apegos o sombras
(miedo, soberbia, necesidad de control, necesidad de aprobación,
comodidad, apego al dinero, a personas, desánimo, etc.).
Lápiz o marcador.
Desarrollo:
1. Se entrega a cada persona su silueta y se le pide que la observe.
“Esta silueta representa tu vida, eres creado por amor y tu vida es un camino,
tu historia ante Dios.”
2. Primera parte del ejercicio:
En una mesa central están los adhesivos de colores.
Cada persona elige con libertad los que sienta que lo representan o lo
llaman, y los adhiere dentro de su silueta.
Puede ubicarlos simbólicamente (el amor en el pecho, la creatividad en las
manos, etc.)
3. Segunda parte del ejercicio:
Ahora se acercan a la mesa de adhesivos grises.
Eligen aquellos apegos, heridas o límites que sienten que están presentes
en su camino.
Los colocan en el borde exterior de la silueta.
4. Reflexión silenciosa personal (3 minutos):
¿Cómo me siento al ver mi figura?
¿Qué está más presente: lo que reconozco como don o lo que me limita?
5. El/la animador/a concluye diciendo:
“Esta figura no es un dibujo. Es tu vida ante Dios. Eres creado por amor y Dios
te mira con ternura y te llama a vivir en libertad, con todo lo que eres, con todo
que late en ti, no desde la culpa, sino desde su amor creador.”
SEÑAL – “¿Qué es lo que más me mueve hoy?” (15 minutos)
Ejercicio de decisión interior:
1. Se entrega a cada participante una hoja en forma de corazón troquelada.
En ella escriben una respuesta libre a la pregunta:
“¿Qué deseo entregarle hoy a Dios para vivir más libremente su voluntad?”
Puede ser un apego, un miedo, una costumbre, una relación mal vivida, etc.
2. En el centro del espacio hay una imagen impresa o proyectada del momento
de la creación de Adán de Miguel Ángel (Capilla Sixtina), donde el dedo de
Dios se acerca al del hombre.
Bajo la imagen, una caja decorada como "corazón del Creador".
3. Se invita a que cada persona, en silencio, acerque su corazón y lo deposite
en esa caja como gesto de entrega y deseo de transformación.
4. Se concluye con esta frase, dicha en voz alta por el/la animador/a:
“Señor, Tú me creaste con amor. Hoy quiero elegir tu camino. Guía mi
libertad hacia tu voluntad.” Se puede hacer el poema: ¿Qué es lo que
quiere Dios?
PALABRA – “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad” (20 minutos)
Lectura bíblica sugerida:
📖 Lucas 1,38
> María dijo: “Aquí está la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que tú
dices”.
Oración guiada:
1. Se invita a cerrar los ojos.
2. Se proclama lentamente el versículo de Lucas.
3. Se guía una oración en tres momentos breves:
1. Gratitud: “Gracias, Señor, por haberme creado con amor, por confiar en mí y
darme tantos dones”.
2. Reconocimiento: “Te presento lo que me cuesta entregarte: mis apegos, mis
temores, mis formas de pensar que me alejan de ti”.
3. Petición: “Dame tu Espíritu para que como María, pueda decir: Hágase en
mí tu voluntad”.
4. Canto de cierre:
🎵 “El barro que amó”
Se escucha el canto completo en silencio, y si se desea, se proyecta el video.
Puede haber una vela encendida junto a la imagen del Creador, como signo de
la luz que guía.