Estimado lector, el presente ensayo que tiene por título relación entre la Teología y la
pastoral tiene como fin presentar aquellos hechos concretos que reflejan en la iglesia
actual la complementariedad entre teología y pastoral, su importancia radica en el
análisis de las situaciones actuales que afronta nuestra iglesia actual y de una manera
más específica de la iglesia nicaragüense.
Sabemos que la teología no se puede concebir, desarrollar o enseñar al margen de la
vida cristiana y de la misión eclesial, pero tampoco cabe una pastoral o un practica
cristina al margen de la teología, teología y pastoral deben ir de la mano, la teología nos
proporciona los fundamentos doctrinales y bíblicos y la pastoral aplica estas teorías a la
vida práctica, por ello en las siguientes líneas exponemos los hechos que defienden
nuestros argumentos.
La teología es el estudio de Dios en cuanto aquello que El mismo se ha revelado, pues
es Dios mismo quien baja al hombre y ofrece la salvación como una gracia inmerecida,
el hombre por su parte responde va respondiendo a Dios llevando una vida espiritual,
en nuestra cotidianidad nos encontramos con muchos elementos que nos pueden
ayudar en nuestra vida espiritual, como los sacramentos, los sacramentales y los actos
de piedad. Los sacramentos están ordenados a la santificación de los hombres (CEC
1123), de estos la Eucaristía es fuente y cima de toda la vida cristiana (LG 11), los actos
de piedad a los que el catecismo de la iglesia católica llama religiosidad popular ayudan
a la espiritualidad de los fieles prolongando la vida litúrgica, estos pueden ser
peregrinaciones, procesiones, vía crucis, santo rosario.
Ejemplo concreto son las pequeñas comunidades que forman los laicos en las
diferentes parroquias, a cuantos grupos pastorales no se les ve rezando el santo
rosario, a cuantos grupos no se le ve orando ante el santísimo, a cuentos grupos no se
le ve peregrinando hacia un lugar, a cuantos grupos no se les ve reunidos reflexionando
sobre la vida de un santo, o visitando enfermos
Enseñanzas de homilía, con base teologicas, con aplicación del mensaje en la
trasnculturacion.
En una homilía, se pueden utilizar diversas bases teológicas, incluyendo la Sagrada
Escritura, la Tradición de la Iglesia, el Magisterio, y la experiencia de fe de los
fieles. Estas bases ayudan a construir un mensaje coherente y relevante para la vida de
la congregación.
En la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium el Santo Padre Francisco vuelve a
tratar la homilía con particular interés y extensión, prolongando su reflexión sobre la
preparación de la predicación. En "Evangelii Gaudium", el Papa Francisco dedica un
espacio importante a la homilía, considerándola un elemento crucial en la tarea de
evangelización. Destaca su importancia como un momento de encuentro con la Palabra
de Dios y con el pueblo, y subraya la necesidad de una preparación cuidadosa y una
entrega sincera por parte del predicador.
El Vaticano II ofrece una definición de la homilía como explanación del texto sagrado y
exposición al ritmo del año litúrgico de los misterios de la fe y normas de la vida
cristiana. El Concilio Vaticano II define la homilía como una parte esencial de la liturgia,
recomendada para la explicación de los misterios de la fe y las normas de la vida
cristiana a partir de los textos sagrados, durante el ciclo litúrgico. La homilía, por tanto,
no es un mero discurso, sino una predicación que ilumina la vida de los fieles a la luz de
la Palabra de Dios.
En consecuencia, la homilía está al servicio del texto sagrado, al servicio de la Sagrada
Escritura proclamada en la primera parte de la Misa que, como tal, es llamada liturgia
de la palabra. Esto significa que la homilía, aunque no sea un trabajo de exégesis
científica ni tampoco una clase de exégesis, no puede hacerse sin cierto grado de
exégesis, ya que es verdadera explanación del texto sagrado que requiere conocer «los
temas fundamentales, la exégesis bíblica, la enseñanza doctrinal y el testimonio
personal; ciertamente en una homilía pueden resultar elementos eficaces»
Catequesis de la fe creída
Esto pide considerar ahora la dimensión catequética que le es consustancial a la
homilía en la exposición de los elementos que en ella convergen, se puede deducir que
la homilía, sin ser una catequesis propiamente dicha, tiene asimismo algunos
elementos catequéticos tales como la exposición de los misterios de la fe a la luz de la
sagrada Escritura, en los cuales se halla contenida la misma fe creída. Se plantea así la
cuestión de la instrucción como fin de la predicación homilética. Ciertamente, la homilía
no es una catequesis propiamente dicha, como lo recuerda el Papa Francisco, sino la
proclamación de las maravillas de Dios propuestas siempre de nuevo. Las catequesis
son una forma de preparación a los agentes de pastoral desde los ámbitos doctrinales
teológicos, puesto que su pastoral se desarrolla en dar a conocer la fe y la entrega
diaria a aquellos que buscan de Dios.
Transculturación.
Aunque la realidad pluricultural, América Latina y el Caribe está profundamente
marcada por la cultura occidental, cuya memoria, conciencia y proyecto se presentan
siempre en nuestro predominante estilo de vida común. De aquí el impacto que han
producido en nuestro modo de ser la cultura moderna y las posibilidades que nos ofrece
ahora su período postmoderno.
La cultura moderna se caracteriza por la centralidad del hombre; los valores de la
personalización, de la dimensión social y de la convivencia; la absolutización de la
razón, cuyas conquistas científicas y tecnológicas e informáticas han satisfecho muchas
de las necesidades del hombre, a la vez que han buscado una autonomía frente a la
naturaleza, a la que domina; frente a la historia, cuya construcción él asume; y aun
frente a Dios, del cual se desinteresa o relega a la conciencia personal, privilegiando al
orden temporal exclusivamente. La Iglesia ante la diversidad de culturas en un
determinado territorio, busca la manera en como el mensaje del Evangelio sea llevado a
todos, tratando de rescatar algunos elemento de cada cultura para así poder mostrar la
palabra de Dios.
En el descubrir y vivir la propia vocación y misión, los fieles laicos han de ser formados
para vivir aquella unidad con la que está marcado su mismo ser de miembros de la
Iglesia y de ciudadanos de la sociedad humana. Se revela hoy cada vez más urgente la
formación doctrinal de los fieles laicos, no sólo por el natural dinamismo de
profundización de su fe, sino también por la exigencia de «dar razón de la esperanza»
que hay en ellos, frente al mundo y sus graves y complejos problemas. Se hacen así
absolutamente necesarias una sistemática acción de catequesis, que se graduará
según las edades y las diversas situaciones de vida, y una más decidida promoción
cristiana de la cultura, como respuesta a los eternos interrogantes que agitan al
hombre y a la sociedad de hoy (Ext. Apost. Chritisfidele Laici, num. 60).
Esto nos lleva a pensar en la noble necesidad de una formación teológica en la cual se
incluyen muchas materias como la cristología, la eclesiología, la misionología entre
otras áreas. Es importante resaltar que muchas iglesias particulares están haciendo un
gran esfuerzo por formar muy bien a sus agentes de pastoral, brindando y haciendo
posible el acceso a una formación mas integral de los laicos.
Otro ejemplo claro de la atención a los laicos sobre todo en lo que respecta a la
formación doctrinal son las llamadas escuelas de agentes de pastoral, que es un
servicio de la diócesis que pretende ofrecer a los agentes una formación cristiana
básica e integral, para responder a los desafíos de nuestro tiempo. Están también los
centros de formación, las escuelas catequéticas entre otras iniciativas que tienen como
único propósito educar a los laicos, con el objetivo de provocar un encuentro con Jesus
Maestro y un amor mas profundo a la Iglesia.
Son muchos los esfuerzos que ha hecho y sigue haciendo la Iglesia para formar a los
laicos, y también acompañarles, de tal manera que la Iglesia como madre y maestra
siempre esta preocupada por el creciente integro de sus hijos, es todas sus
dimensiones. Ejemplo de ello es El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida el
cual es competente para la valoración del apostolado de los fieles laicos, la atención
pastoral de los jóvenes, de la familia y su misión según el plan de Dios y de los
ancianos, y para la promoción y la protección de la vida.
En conclusión, los hechos concretos que reflejan la relación entre la teología y la
pastoral recaen en la celebración de los sacramentos, sacramentales y actos de piedad,
en las enseñanzas teológicas reflejadas en las homilías, en la formación de los laicos
que se da en las escuelas bíblicas, colegios, universidades y catequesis.
por ultimo recalcamos los hallazgos encontrados, entre ellos la consulta a documentos
magisteriales como el Concilio Vaticano II, el Catecismo de la iglesia católica.
Bibliografía.
Mons. Adolfo González Montes ( 2015), SERVIR LA PALABRA TEOLOGÍA Y
PRÁCTICA DE LA HOMILÍA, Presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la
Fe.
Papa Francisco (2023) Ser coherentes entre lo que se cree y lo que se vive, entre fe y
obras, audiencia general 22 de marzo.
Sacrossantum conciliun 52
Dei verbum 10
Conferencia de santo domingo,conclusiones 252.
CELAN, homilía y preparación en el Evangelli Gaudium, Medellin, biblia, teología
pastoral en América Latina.
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[Link]/documentos/mision_diocesana_y_doctrina_social.pdf
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e-la-vita/[Link]