Universidad Xochicalco
Martínez Rivera Alejandro
Dogma de la biología celular
(Actualizado)
Retomemos un tema básico tanto para los biólogos como para los genetistas: el dogma de la
biología celular. Como recordaremos, el dogma de la biología celular es un modelo compuesto
por tres procesos que trata de explicar el flujo de transmisión de la información genética de la
siguiente forma: de ADN a ARN y de ARN a péptidos y, posteriormente, a proteínas. Lo que en
otras palabras conocemos como replicación (una cadena de ADN se replica y da origen a otra
cadena de ADN), transcripción (la secuencia de ADN da origen a una secuencia de ARN) y
traducción (la secuencia de ARN es convertida en una secuencia de aminoácidos para luego dar
origen a las proteínas).
Replicación
La replicación inicia cuando la enzima helicasa separa el par de hebras que componen a la
cadena de ADN, esto en un sentido 3’ a 5’; al estar ambas hebras separadas por la helicasa, el
sitio resultante para la transcripción adquiere el nombre de horquilla de replicación. Para evitar
que las hebras vuelvan a unirse, ciertas proteínas conocidas como proteínas de anclaje
monocatenarias se unen a ambas hebras de ADN para mantenerlas separadas.
La enzima topoisomerasa se encarga de evitar que la cadena de ADN esté superenrollada para
facilitar el proceso de replicación. Al entrar en acción la enzima primasa, esta se encarga de
colocar una especie de “modelos” de ARN denominados cebadores y que sirven como puntos de
referencia para la enzima ADN polimerasa; la ADN polimerasa se une a los cebadores y
comienza a sintetizar una nueva hebra de ADN tomando como punto de inicio el cebador en una
dirección 5’ a 3’.
Entonces se forman dos hebras nuevas de ADN, una dominante y una retardada. La dominante se
sintetiza de forma continua y la retardada de manera discontinua al ser elaborada en el sentido
opuesto (3’ a 5’) y dando origen a una cadena fragmentada, siendo estos fragmentos conocidos
como fragmentos de Okazaki.
En la hebra retardada, la primasa coloca un cebador y después de eso la ADN polimerasa I pone
una pequeña cantidad de bases que corresponden con las bases de la cadena de ADN original.
Entonces la enzima exonucleasa se encarga de eliminar los cebadores de ambas hebras y luego la
ADN polimerasa II rellena esos huecos con una secuencia de ADN.
La ADN ligasa une las hebras para dar origen a dos cadenas de ADN bicatenarias. Esta
replicación se considera semiconservativa al unir una hebra nueva con una hebra vieja.
Transcripción
La transcripción es un proceso similar al de la replicación. Para que se dé la transcripción, la
helicasa rompe los puentes de hidrógeno que unen a ambas hebras de la cadena de ADN y se
forma una horquilla de la transcripción. Para evitar que se vuelva a unir, las proteínas de unión o
de anclaje evitaran que ambas hebras se vuelvan a unir.
A diferencia de la replicación, en la transcripción participa la ARN polimerasa y se une a una
hebra de ADN para dar origen a una hebra de ARN mensajero. Este es el primer paso de la fase
de iniciación, siendo esta fase caracterizada porque luego de que se inicia la horquilla de
transcripción aparecen unos grupos de bases llamados promotores y que servirán como puntos de
referencia para la ARN polimerasa.
Posterior a la fase de iniciación, es seguida por la fase de elongación. En la elongación, la ARN
polimerasa desenrolla una pequeña sección de ADN y empieza a moverse en dirección opuesta
para comenzar a sintetizar una cadena de nucleótidos y usando al ADN como plantilla.
Entonces se crean varias secuencias de nucleótidos hasta que llega un codón de terminación, una
secuencia que indica el fin de la secuencia de nucleótidos (UAA, UAG y UGA) y se libera como
pre-ARN mensajero. Esta fase es conocida como fase de terminación.
Para que el pre-ARN mensajero salga del núcleo y pueda ir hacia el ribosoma en el citoplasma
para iniciar la traducción de proteínas, tiene que pasar por otros procesos para poder convertirse
en ARN mensajero y así poder participar en la traducción.
En el proceso denominado procesamiento, se añade en un extremo un nucleótido denominado
“casquete” o “cap” y una hilera de adenina, a la cual abreviamos como poli-A, en el otro
extremo. Una vez que el pre-ARN mensajero es procesado, este pasa por un proceso denominado
empalme o “splicing”, caracterizado porque se eliminan las regiones no funcionales llamadas
intrones. Al finalizar el procesamiento y el splicing, la molécula resultante se denomina ARN
mensajero (ARNm).
El ARN mensajero ahora es capaz de salir del núcleo y viajar hacia el citoplasma para poder
participar en la traducción, localizada en los ribosomas.
Traducción
La traducción es la parte final del dogma de la biología celular y consiste en la transformación de
la información genética almacenada en el ARN mensajero en aminoácidos.
Una vez que el ARN mensajero llega al ribosoma, la porción cap de uno de sus extremos se une a
la subunidad menor ribosomal en el extremo 5’. La subunidad se desplaza en sentido 5’ a 3’ hasta
que encuentra el codón de iniciación (AUG), iniciando la traducción.
En la fase de iniciación, el aminoacil ARNt-metionina (unión del ARN de transferencia [ARNt] a
metionina con ayuda del aminoacil ARNt sintetasa) se une al codón AUG por medio del
anticodón UAC. Posteriormente se une la subunidad mayor ribosomal, quedando el aminoacil
ARNt-metionina en el sitio medio de la subunidad mayor ribosomal: el sitio P. La subunidad
mayor ribosomal tiene tres sitios: sitio E, sitio P y sitio A.
En la etapa de elongación, un segundo aminoacil ARNt llega al sitio A y con un anticodón que
coincide con el segundo codón de la secuencia. Entonces el ARNt que estaba en el sitio P
interactúa con la enzima peptidil transferasa, liberando el aminoácido del ARNt. El aminoácido
liberado se une al aminoácido del ARNt que está en el sitio A.
El ribosoma se desplaza por medio de la enzima translocasa y el ARNt inicial pasa a estar en el
sitio E, quedando ahora el segundo ARNt en el sitio P. Es aquí cuando se repite el proceso hasta
generar una secuencia de aminoácidos que luego dará origen a las proteínas.
La traducción acaba una vez que se llega a un codón de terminación: UAA, UAG y UGA. Esto
con ayuda de un factor de terminación que se une al codón de terminación e impide que se siga
añadiendo aminoácidos a la cadena, la cual es liberada por la enzima peptidil transferasa como
una proteína.