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Diaguitas J 3ros

El documento presenta una propuesta educativa para el tercer año de Ciencias Sociales centrada en el estudio de los pueblos originarios, específicamente los Diaguitas, promoviendo el reconocimiento de su diversidad cultural y formas de vida. Se busca que los estudiantes comprendan la continuidad y transformación de estas culturas a través de actividades prácticas y el uso de diversas fuentes de información. La evaluación es continua y se enfoca en el proceso formativo, fomentando actitudes de respeto y compromiso hacia los derechos indígenas.

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Diaguitas J 3ros

El documento presenta una propuesta educativa para el tercer año de Ciencias Sociales centrada en el estudio de los pueblos originarios, específicamente los Diaguitas, promoviendo el reconocimiento de su diversidad cultural y formas de vida. Se busca que los estudiantes comprendan la continuidad y transformación de estas culturas a través de actividades prácticas y el uso de diversas fuentes de información. La evaluación es continua y se enfoca en el proceso formativo, fomentando actitudes de respeto y compromiso hacia los derechos indígenas.

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E.P.

N°2 “DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO”

3° A y B- 2025

DOCENTE: M. AYELEN CURIN

CIENCIAS SOCIALES: FORMAS DE VIDA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS: LOS


DIAGUITAS.

FUNDAMENTACIÓN

El área de Ciencias Sociales en tercer año busca que los/as estudiantes reconozcan
y valoren la diversidad cultural, analicen modos de vida del pasado y reconozcan las
continuidades y transformaciones en las formas de vida presentes. Este eje se enmarca en
el Bloque "Sociedades, culturas: cambios y continuidades", que promueve la construcción
de identidades nacionales incluyentes y plurales.

En este sentido, la propuesta se centra en el estudio de los pueblos originarios


realizando un recorte didáctico sobre la comunidad Diaguita, un pueblo agrícola y
sedentario del noroeste argentino cuya presencia cultural, social y territorial sigue vigente
desde hace siglos. El trabajo apunta a fortalecer en los niños/as:

• El derecho a la identidad étnica: reconocer que los pueblos originarios son


sujetos históricos y actuales, con derechos culturales, lingüísticos y
territoriales.
• El análisis comparativo entre pasado y presente: comprender las formas de
vida tradicionales (vivienda, producción, organización social) y sus
transformaciones, para valorar la continuidad cultural y los cambios en un
contexto moderno.
• El uso de fuentes diversas: promover la lectura de textos, relatos orales,
imágenes, objetos, mapas y testimonios, desarrollando habilidades de
investigación y análisis.
• Valoración de la interculturalidad: fomentar actitudes de respeto y
reconocimiento hacia modos de vida y cosmovisiones diferentes a la propia.
• Participación activa: a través del diálogo con informantes clave, visitas y
creación de productos, los estudiantes se posicionan como protagonistas de su
aprendizaje.

Esta secuencia responde directamente a los objetivos del Diseño Curricular, que
incluyen: distinguir formas de vida sedentarias y nómadas; reconocer organizaciones
sociales y políticas; identificar trabajos, técnicas y herramientas tradicionales; valorar las
manifestaciones culturales; y expresar respeto por la diversidad cultural.

Además, la propuesta busca promover aprendizajes clave del ciclo: formular y


responder preguntas, buscar información en diferentes fuentes, emplear mapas para
ubicación territorial, comparar formas de vida, construir productos gráficos y

1
comunicarse en diferentes formatos (oral, escrito, visual). Se contempla también el
desarrollo de actitudes democráticas y de convivencia, al abordar conflictos intergrupales
y modos de resolución basados en el diálogo y el respeto.

Finalmente, la educación intercultural se convierte en eje transversal: esta


propuesta no busca un conocimiento anecdótico o folklórico, sino un abordaje profundo
que reconozca la actualidad de los diaguitas —su cosmovisión, organización, lengua y
derechos—, fortaleciendo el sentido de una ciudadanía activa e inclusiva en la
construcción de la identidad provincial y nacional.

PROPÓSITOS

• Valorar la diversidad cultural e identitaria de los pueblos originarios.


• Reconocer formas de vida (en el pasado y presente) de los Diaguitas.
• Establecer conexiones entre las características sociales, económicas y
culturales del pasado y actuales.
• Impulsar actitudes de respeto y compromiso por los derechos indígenas.

OBJETIVOS

• Describir la vida cotidiana de los pueblos originarios.


• Comparar modos de producción (agricultura vs. caza/recolección).
• Identificar organización social y política.
• Reconocer técnicas, herramientas y viviendas tradicionales.
• Valorar la cultura Diaguita como parte de la identidad nacional

2
EVALUACIÓN

La evaluación es continua y se inserta en las actividades mismas (proceso formativo),


permitiendo ajustes sobre la marcha. Para cada actividad, trabajamos con criterios y
evidencias previamente acordadas (coevaluación y autoevaluación), promoviendo la
reflexión sobre el aprendizaje y el crecimiento individual y colectivo.

SECUENCIA DIDÁCTICA

SITUACIÓN 1: LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

La docente comienza la clase informando que comenzarán a conocer sobre una


comunidad que hace muchos años habita en nuestro territorio. Les presentará el mapa de
distribución de las sociedades indígenas (Siglos XVI y XVII aproximadamente) del
Instituto Geográfico Nacional (IGN). Se les explicará que el mapa muestra los límites
actuales de la Argentina (y de sus provincias) pero que ésta como tal no existía en ese
momento, sino que se trata de referencias para ubicarnos en el territorio tal como lo
conocemos. En el análisis del mapa, se hará foco en la diversidad de los pueblos y en la
ocupación de buena parte del actual territorio argentino.

Se ubicará en el mapa a la comunidad Diaguita, y se analizará cuáles son los


pueblos vecinos y en qué zona de la actual Argentina se encuentran. La docente
especificará que los Diaguitas se asentaron en la zona de los Andes y que, por eso, los
consideramos pueblos andinos. Son pueblos que comparten muchas características.

A continuación, se propone la lectura del siguiente texto, y se abrirá un posterior


espacio de intercambio donde circularán y se recuperan las ideas principales. Los/as
estudiantes irán resaltándolas en sus textos, marcándolas con lápiz.

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Se realizará una nube de palabras en el pizarrón que registrarán en su cuaderno:

-Distribución indígena S. XVI y XVII -Territorio argentino -muchos y diferentes


pueblos originarios -a lo largo y ancho de toda Argentina -Diaguitas = pueblos
andinos

SITUACIÓN 2: LOS DIAGUITAS

La docente propone trabajar con el texto y la ilustración del pueblo Diaguita.

Para contar la historia de los diaguitas vamos a ubicarnos alrededor del año 1000 –hace unos 1000
años–. Aunque se los llama con un mismo nombre, los diaguitas eran en realidad un conjunto de
pueblos diferentes que eran independientes entre sí: los Quilmes, los tolombones, los pulares, los
abaucanes, los famatinas y muchos otros.

Cada pueblo respondía a su propio jefe, vivía en su propia aldea y cultivaba sus propias tierras, pero
todos tenían mucho en común. Todos los diaguitas hablaban un mismo idioma, el kakán. Y para todos
ellos era muy importante cultivar la tierra y también defender su independencia.

Los pueblos diaguitas vivían en aldeas ubicabas en los cerros, valles y quebradas del noroeste del
actual territorio argentino, en tierras que hoy corresponden a las provincias de Jujuy, Salta, La Rioja,
parte de Tucumán y Catamarca.

Entre ellos eran muy frecuentes los conflictos por los recursos (por ejemplo, los montes de algarrobo). Por eso, se
instalaban en lugares altos de las montañas para vigilar los accesos a sus aldeas y para que a los enemigos les fuera
más difícil llegar.

En lo más alto de los cerros construían su pucará, que era una especie de fuerte para vigilar y para refugiarse en caso
de guerra. Las casas de los jefes estaban en esa zona. Bajando por la montaña, cerca de los lugares de cultivo, se
encontraban las casas de la mayoría de la población.

La docente destacará los siguientes aspectos del pueblo y quedarán registrados en un


afiche:

4
• Se llama diaguitas a una diversidad de pueblos diferentes e independientes entre
sí que habitan los Valles Calchaquíes (parte de las actuales provincias de
Catamarca, La Rioja, Tucumán, Salta y Jujuy) y hablan una misma lengua, el
kakán. Cada pueblo (quilmes, amaichas, famatinas, tolombones, etc.) tienen
autoridades, aldeas y territorio propio.
• Viven en las montañas (valles, quebradas, cerros) del actual noroeste argentino.
• Los diaguitas tenían conflictos entre sí y con otros pueblos con los que competían
por los recursos. Por eso sus aldeas estaban construidas para poder vigilar, así
como para refugiarse y defenderse de posibles ataques.

La ilustración permite apreciar algunas de estas características.

SITUACIÓN 3: LAS MONTAÑAS Y LA FORMA DE PRODUCCION

Se propone la visualización de audiovisuales, y se les pedirá a los/as estudiantes que


vayan registrando en sus cuadernos la información respecto a los siguientes temas:

• Las características del ambiente mediante el análisis de imágenes (los cerros, los
valles, la vegetación, los ríos o arroyos, la aridez).
• Las aldeas: las viviendas, las aldeas fortificadas, el pucará y su ubicación.
• Las terrazas de cultivo (contraste entre la coloración amarronada general y el
verde de las zonas bajo riego).
• El sistema de riego y de cultivo.

AUDIOVISUALES:

• Poder, trabajo y movilidad en los Andes: los poblados del NOA


• Cap. XX. Diaguitas. La lucha por la tierra.

5
• Cap. XXI. Diaguitas. Los hijos de los valles.
• Cap. XXII. Diaguitas. Los ecos de la puna.

Luego, se propone un espacio de intercambio para poner en común las ideas registradas,
emitir opiniones e interpretaciones al respecto, y la docente irá anotando en un afiche los
conceptos principales, por medio del dictado.

SITUACIÓN 4: LA AGRICULTURA DIAGUITA

Los pueblos diaguitas vivían en el noroeste del actual territorio argentino, en una zona pedregosa y de montañas altas.
Construyeron sus poblados en las laderas de los cerros y en el fondo de los valles. Así se protegían del frío y de los vientos
fuertes que soplan en las cumbres de los cerros.

Los diaguitas eran agricultores: cultivaban distintas variedades de maíz, papas, porotos, zapallos, quínoa. Conocían muy bien su
territorio y otros ambientes cercanos. Por eso sabían cuáles eran los mejores lugares para cultivar sus productos y también
dónde encontrar otros recursos:

• Vieron que la papa y la quínoa aguantaban el frío de los vallecitos y quebradas de las “tierras altas”, y que allí las
llamas y las alpacas estaban a su gusto porque su lana las protegía.
• Conocieron las salinas y canteras de la Puna, una planicie de gran altura. Allí obtenían sal para procesar sus alimentos
y piedras de obsidiana para hacer puntas de flecha.
• En los valles de las “tierras medias” notaron que crecían muy bien el maíz, los zapallos, los porotos, los ajíes y muchas
otras plantas.
• Comprobaron que los tallos y ramas secas de las plantas de los cerros (el churqui, la tola, los cardones) servían como
leña para cocinar y calentarse. Y que podían usar las espinas de los cardones para hacer agujas.
• Aprendieron a procesar las semillas de los algarrobos que crecían en los valles para hacer una harina muy nutritiva y
para preparar la aloja, una bebida alcohólica que usaban en los festejos comunitarios y para hacer ofrendas a sus
dioses.
• En los valles y quebradas cazaban venados y guanacos para comer su carne y usar su cuero para fabricar objetos.

Los distintos pueblos diaguitas se fueron organizando para aprovechar todos estos recursos. Si bien cada pueblo tenía su aldea,
no todos los parientes vivían allí todo el tiempo. Unos se iban a las tierras más altas y se ocupaban de cultivar las papas y la
quínoa y de criar las llamas y las alpacas. Otros se instalaban cerca de las salinas de la Puna en invierno y cosechaban sal. Y así,
por grupos o familias, iban y venían por senderos polvorientos y pedregosos con sus productos. Siempre con pendiente, hacia
arriba o hacia abajo, transportaban la carga en el lomo de las llamas. Así llevaban lo que producían a los parientes y recibían de
ellos lo que necesitaban.

Además, intercambiaban algunos productos con sus vecinos. A cambio de maíz, por ejemplo, obtenían caracoles y pescados de
los pueblos de la costa del Pacífico; o plumas, miel y frutas de los pueblos de la selva.

Para esta clase, la docente propone la lectura del texto que aborda las formas de cultivo
de los Diaguitas, y las producciones que sostenían para alimentarse y vivir.

La docente, luego de la lectura guiará el espacio de intercambio, recuperando ideas


principales que resalten:

• La diversidad de alimentos producidos por los pueblos diaguitas.


• La organización de un sistema que, con mucha “precisión e ingenio”, permitió
producir alimentos para una población numerosa y en crecimiento.
• Los problemas que supone cultivar en las montañas del NOA y los modos en
que los pueblos andinos los resolvieron:
• La gran pendiente de los terrenos y la construcción de andenes o terrazas de
cultivo.

6
• La escasez de agua y las obras de riego (construcción de reservorios de agua
en las zonas más elevadas, canales de riego y acequias).

En relación con la pendiente de los terrenos, se resaltará el esquema de la ladera de


montaña natural y la modificación que realizaron mediante la construcción de andenes de
cultivo, para favorecer la producción.

El texto desarrolla, por otra parte, el problema de la aridez del ambiente y de las obras de
riego construidas por los pueblos diaguitas con gran trabajo, así como con conocimientos
muy precisos del ambiente y de diversas técnicas. En este sentido, la docente destacará:

• El depósito a mayor altura de los cultivos para que el agua descienda por la
pendiente para el riego.
• La salida del agua hacia los canales de riego.
• Las acequias que conducen el agua a los diferentes andenes de cultivo.
• Campesinos trabajando en el riego y en los andenes.

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SITUACIÓN 5: EL CALENDARIO AGRICOLA DE GUAMÁN POMA DE AYALA

En esta oportunidad, para abordar la organización del sistema de cultivo y de los trabajos
requeridos para la producción agrícola en la montaña, la docente propone analizar el
calendario agrícola de Guamán Poma de Ayala. Se les explicará a los/as estudiantes que
Guamán Poma de Ayala fue un descendiente de los incas que vivió durante la época
colonial y trabajó como intérprete al servicio de distintos funcionarios españoles. Escribió
crónicas en las que denunciaba los malos tratos y la explotación que padecían los pueblos
originarios. El calendario agrícola realizado por Guamán Poma de Ayala nos permite
conocer el sistema de cultivo de los pueblos andinos, como los diaguitas, así como sobre
los trabajos que realizaban las agricultoras y los agricultores para producir alimentos en
la montaña.

Luego leeremos el siguiente texto acompañado de las imágenes del calendario:


En el calendario están representadas las tareas agrícolas que los pueblos andinos realizaban en
los diferentes meses del año para cultivar sus productos principales: el maíz (zara, en lengua
quechua) y la papa. El año agrícola comienza en agosto, con la ceremonia de la Pachamama: la
comunidad agradece lo recibido a la Madre Tierra y le pide buenas cosechas.

La cosecha y la siembra son los momentos de mayor trabajo para los agricultores. Pero
mientras las plantas crecen, también hay que realizar tareas: las mujeres quitan las malezas
que crecen junto a los cultivos con la ayuda de herramientas (como podés ver en el mes de
febrero) en tanto que los hombres ahuyentan a los animales. Otra tarea muy importante es el
riego. En el recuadro del mes de noviembre, podes ver un reservorio de agua construido con
piedras. Los campesinos realizaban estas construcciones en las zonas más elevadas para
almacenar agua durante los meses de verano, en la estación húmeda. El resto del año, mientras
duraba la estación seca, regaban sus cultivos con el agua almacenada.

Una descripción del calendario

Guamán Poma de Ayala representó el paisaje de los Andes en sus grabados sobre la
producción agrícola. Como fondo de escena dibujó a los cerros y montañas de la zona y
ubicó a las personas en los vallecitos y quebradas donde estos pueblos cultivaban.

En el calendario están representadas las tareas agrícolas que los pueblos andinos
realizaban los diferentes meses del año para cultivar sus dos productos principales: el
maíz (zara, en quechua) y la papa. En cada mes aparece escrito en la segunda línea de
texto el nombre del cultivo: zara (maíz) o papa. Luego del nombre sigue el texto que
refiere a las tareas de cada mes. Debajo de la imagen (generalmente a la derecha), el autor
indica el mes junto con otras anotaciones.

Ordenamos el calendario empezando por el mes de agosto con la ceremonia de la


Pachamama, un ritual fundamental en las comunidades andinas para agradecer a la madre
tierra los dones recibidos (la lluvia, el aire, los alimentos) conducida por el jefe o curaca.
En el grabado, los hombres remueven el suelo y las mujeres agradecen a la tierra. Una
mujer reparte chicha o aloja –bebidas alcohólicas usadas en las ceremonias–. Todos visten
ropas especiales para la ocasión y, en particular, el curaca (al frente a la izquierda): lleva
una túnica con diseños geométricos, tobilleras, sandalias y tocado. En este mes comienzan
los trabajos de preparación de la tierra para la siembra del maíz, el cultivo principal del
mundo andino (producían más de doce variedades).

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En el mes de septiembre se realiza la siembra del maíz: un hombre perfora la tierra con
un palo cavador y las mujeres colocan las semillas en los orificios. En las representaciones
de los meses que siguen, se puede observar cómo las plantas de maíz van creciendo mes
a mes. En mayo es el tiempo de cosecha: los hombres cortan las plantas con la ayuda de
herramientas y las mujeres trasladan las varas sobre su espalda y las colocan en parvas.
Allí se produce el secado de las mazorcas. En julio, los campesinos cargan los granos
secos del maíz en el lomo de las llamas y los transportan hasta los depósitos donde los
almacenan. Los hombres descargan las llamas y llevan el maíz embolsado en el depósito.
El acopio de granos permitía a las comunidades tener una reserva de alimentos para
utilizar cuando se presentaran dificultades, por ejemplo, una mala cosecha.

La cosecha y la siembra son los momentos de mayor trabajo para los agricultores. Pero
mientras las plantas crecen, también hay que realizar tareas: las mujeres quitan las
malezas que crecen junto a los cultivos con la ayuda de herramientas cortantes (como se
puede ver en el mes de febrero), los hombres ahuyentan a los animales (aves pequeñas –
como se ve en el grabado del mes de octubre, papagayos –en marzo– o zorrillas de la
noche –en febrero). Además, vigilan los cultivos por las noches para evitar que alguna
persona robe las mazorcas maduras, como se observa en la ilustración del mes de abril.

Otra tarea muy importante es el riego. En el recuadro del mes de noviembre, se observa
un reservorio de agua construido con piedras. Los campesinos realizaban estas
construcciones en las zonas más elevadas para almacenar agua durante los meses de
verano (estación húmeda). El resto del año, mientras duraba la estación seca, regaban sus
cultivos con el agua almacenada. Si se observan los cielos, se puede ver cómo Guamán
Poma representó las nubes y la lluvia en los meses de enero, febrero y marzo. En
diciembre también llovía, pero sólo en la parte alta de los cerros. Por eso, en el grabado
de diciembre, se pueden ver unas líneas onduladas en las montañas que representan los
arroyos que se cargaron de agua de lluvia y bajan por sus laderas. La estación seca duraba
muchos meses, por eso era muy importante almacenar el agua para su uso durante el resto
del año.

El cultivo de la papa aparece representado en el mes de diciembre, cuando se siembra, y


en el mes de junio, cuando se cosecha. Durante la siembra los hombres hacen orificios
con el palo cavador y las mujeres colocan los tubérculos de papa. En junio se realiza la
cosecha: hombres y mujeres desentierran las papas y las recogen en las bolsas que tienen
a su lado. Una mujer transporta una bolsa que ya está llena y cerrada.

Termina el ciclo de la papa y el maíz. Pasó un año… todo vuelve a empezar.

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SITUACIÓN 6: LOS JEFES DIAGUITAS

Para esta clase, la docente presentará la figura de los jefes de los pueblos diaguitas en
relación con la organización del sistema de cultivo. Se buscará analizar otras funciones
de los jefes y algunas características de esta figura de autoridad. Además, propone
observar el grabado de Guamán Poma que representa la celebración de la Pachamama.
La propuesta es identificar al jefe a partir del análisis de su rol en la escena y de algunos
atributos de autoridad de su vestimenta.

Los jefes o curacas se encargaban de organizar todas las tareas agrícolas. También dirigían la
construcción de las aldeas (con su pucará y sus murallas) y el trabajo de los artesanos especializados.
Entre los especialistas estaban los alfareros que trabajaban la cerámica para hacer recipientes (platos,
vasijas, ollas, urnas); las tejedoras, que producían textiles para sus ropas o bolsas para trasladar sus
cosas; los metalúrgicos, que fabricaban objetos de metal como discos, brazaletes, hachas o adornos.
Otros artesanos se especializaban en el pulido de la piedra, por ejemplo, para la confección de
adornos.

Además, cada cacique estaba al mando de sus guerreros en las campañas militares y era el
responsable de organizar los rituales y las fiestas religiosas.

El cacique podía ser hijo o sobrino del jefe anterior pero no alcanzaba con eso: para ser elegido, debía
ser un muy buen guerrero y también tener capacidad para la negociación.

Los jefes se vestían con ropas especiales y usaban adornos y objetos solo reservados para ellos, como
tocados de plumas de colores, brazaletes, tobilleras o discos de metal. Vivían con sus familias en lo
más alto del cerro, la zona más protegida de la aldea.

El jefe preside la ceremonia: si bien sostiene


un palo cavador, no está haciendo orificios
en la tierra como los hombres que están a su
lado.

A diferencia de ellos, está calzado con


ushutas (sandalias) y su vestimenta y
accesorios son diferentes a los del resto:

• Viste una túnica con diseños


geométricos mientras que las de los
demás son lisas.

• Lleva tocado y peinado especiales.

• Usa tobilleras y perneras.

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SITUACIÓN 7: LOS PUEBLOS DIAGUITAS EN LA ACTUALIDAD

Para esta clase, la docente propone la lectura y análisis de un texto y fotografías de los
Amaicha, una comunidad asentada en Amaicha del Valle que se define como una etnia
de la nación diaguita-calchaquí. En el mismo, se describe el gobierno indígena de los
Amaicha (conformado por un cacique, un consejo de ancianos y una asamblea general) y
algunos de sus proyectos actuales: una bodega comunitaria (la primera bodega
comunitaria indígena de América Latina), el desarrollo del turismo local y la producción
de artesanías.

Se propone visualizar imágenes de la bodega y de los productores tomadas de un video


de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Agroindustria
producido en 2017: “Bodega comunitaria Los Amaichas”

Luego se mirará el video: “Diaguitas. Los hijos de los valles” (Capítulo XXI de la Serie
Pueblos originarios de Canal Encuentro) y se abrirá un posterior espacio de intercambio
para resaltar las ideas principales.

En Amaicha del Valle –provincia de Tucumán– viven los amaichas, una comunidad originaria
diaguita-calchaquí. La comunidad vive en tierras que ocupan desde tiempos muy remotos en
los Valles Calchaquíes. Tienen un gobierno indígena formado por un cacique elegido por los
miembros de la comunidad y un Consejo de Ancianos. Para tomar decisiones importantes se
reúnen en la Asamblea General.

Uno de los proyectos actuales de los amaichas es una bodega comunitaria en la que
producen vinos orgánicos, sin químicos ni fertilizantes. Desde hace siete años, agricultores
de unas sesenta familias se encargan de la producción de uvas y de la elaboración y venta de
vinos. Es la primera bodega indígena de América Latina.

Los amaichas se dedican también al turismo rural. Brindan alojamiento y comida en las
casas familiares y trabajan como guías nativos en diferentes lugares de la comunidad
como el bosque petrificado, el desierto, el salar o la Ciudad Sagrada de los Quilmes (otro
pueblo diaguita que vivió en los Valles Calchaquíes). Combinan la actividad turística con la
producción de artesanías.

Para preservar su cultura, hace unos años organizaron la Casa de la Memoria Comunitaria
de los Amaichas. Allí estudian su pasado y se ocupan de registrar y conservar sus saberes,
sus experiencias, sus tradiciones y sus historias.

Los amaichas realizan ceremonias religiosas. La ceremonia de la Pachamama es la más


importante, igual que para otras comunidades andinas. Cada año, el primer día del mes
agosto, las comunidades agradecen todo lo recibido: tocan la mejor música, cantan y
bailan, comen y beben los frutos de la tierra que más aprecian y hacen ofrendas para
devolverle a la Pachamama lo que recibieron de ella. Además de agradecer, la comunidad
pide permiso a la Madre Tierra para usar sus recursos durante el nuevo año agrícola que
comienza con esta ceremonia.

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SITUACIÓN 8: VISITAMOS UN MUSEO VIRTUAL

Se propone a los/as estudiantes explorar otras producciones de los pueblos originarios


que habitaron en el Noroeste Argentino, mediante la visita virtual, guiada por la docente
(proyector). En el Museo, durante la recorrida, iremos deteniéndonos sobre cada objeto
interactivo para obtener más información de cada uno: Museo Etnográfico sobre los
pueblos del NOA.

SITUACIÓN 9: INFOGRAFIA COLABORATIVA

Se les propone a los/as estudiantes realizar una infografía de manera colaborativa. Para
ello se dividirán en pequeños grupos y cada uno recibirá una imagen perteneciente a todas
las trabajadas en la secuencia, y deben agregar un epígrafe con toda la información que
obtuvimos durante las actividades. Esto pude llevar mas de una clase, para lograr
planificar y revisar los textos hasta obtener un producto final con el que estén de acuerdo.
Se armará en un afiche que quedará en el aula.

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