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Patrullaje Vehicular

El patrullaje vehicular de la Policía Nacional del Perú en Puno es crucial para la seguridad ciudadana, combinando vigilancia, prevención y respuesta ante delitos. A pesar de las limitaciones operativas, se busca mejorar la flota y la capacitación policial, integrando esfuerzos con otras instituciones para optimizar la seguridad. Esta modalidad de patrullaje no solo disuade el crimen, sino que también fortalece la confianza entre la policía y la comunidad.

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Patrullaje Vehicular

El patrullaje vehicular de la Policía Nacional del Perú en Puno es crucial para la seguridad ciudadana, combinando vigilancia, prevención y respuesta ante delitos. A pesar de las limitaciones operativas, se busca mejorar la flota y la capacitación policial, integrando esfuerzos con otras instituciones para optimizar la seguridad. Esta modalidad de patrullaje no solo disuade el crimen, sino que también fortalece la confianza entre la policía y la comunidad.

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Introducción

El patrullaje vehicular de la Policía Nacional del Perú (PNP) en la ciudad de Puno es una de las
estrategias más importantes para garantizar la seguridad ciudadana y el orden público en esta
zona del altiplano peruano. Este tipo de patrullaje consiste en el desplazamiento continuo y
planificado de personal policial a bordo de vehículos motorizados —como patrulleros,
motocicletas y camionetas 4x4— con el fin de vigilar, prevenir, disuadir y responder ante
situaciones delictivas o emergencias que puedan afectar a la población. En un contexto
geográfico y social diverso como el de Puno, donde conviven zonas urbanas densamente
pobladas, áreas rurales cercanas y zonas comerciales y turísticas de alta afluencia, el patrullaje
vehicular se vuelve indispensable por su rapidez de desplazamiento, su capacidad de cobertura
territorial y su visibilidad como elemento disuasivo frente al crimen. En la ciudad de Puno, esta
modalidad operativa cumple una función policial múltiple y esencial. Primero, tiene un carácter
preventivo, al mantener una presencia constante de la autoridad en las calles, lo cual reduce
las oportunidades para que se cometan delitos comunes como robos, hurtos, violencia familiar
o alteraciones del orden público. Segundo, cumple una función reactiva, ya que permite que las
unidades policiales respondan con inmediatez a llamadas de auxilio del ciudadano, accidentes
de tránsito, riñas callejeras, disturbios o actos delictivos flagrantes. Tercero, tiene un rol
disuasivo, al generar en la población una percepción de vigilancia y control permanente, lo cual
influye directamente en la reducción de conductas delictivas o infractoras. Una característica
destacada del patrullaje vehicular en Puno es su integración con otras formas de vigilancia y
control, como el patrullaje integrado, desarrollado en coordinación con el Serenazgo Municipal.
En este modelo, un efectivo policial patrulla junto a personal municipal a bordo de vehículos
compartidos, cubriendo sectores estratégicos previamente identificados mediante mapas del
delito y análisis del entorno social. Esta labor conjunta permite un mayor alcance territorial, la
atención más eficiente de incidentes y una mejor articulación entre las instituciones
responsables de la seguridad local. La función del patrullaje vehicular también incluye la
vigilancia de zonas de alta concentración ciudadana, como centros educativos, mercados,
terminales terrestres, zonas turísticas y barrios periféricos con mayor índice delictivo. En estos
espacios, los patrulleros realizan rondas programadas, puntos de control vehicular,
identificación de personas sospechosas, fiscalización de normas municipales y apoyo a
operativos de inteligencia o intervención policial. Asimismo, colaboran en operativos especiales
durante festividades locales, marchas sociales o situaciones de emergencia (como bloqueos de
vías o protestas), manteniendo el control del orden interno en coordinación con otras unidades
especializadas. Sin embargo, esta labor enfrenta limitaciones operativas importantes. Informes
recientes de la Defensoría del Pueblo han advertido que la flota vehicular en la ciudad de Puno
es insuficiente para cubrir la demanda ciudadana: se cuentan con apenas unas cuantas
unidades plenamente operativas para una población creciente, lo que limita la capacidad de
patrullaje continuo y eficiente. A pesar de ello, se han realizado esfuerzos desde el gobierno
local y regional para renovar y ampliar la flota de patrulleros, motocicletas y otros medios
logísticos, además de fortalecer la capacitación del personal policial y mejorar la coordinación
institucional. El patrullaje vehicular en la ciudad de Puno cumple una función policial integral
que combina vigilancia, prevención, reacción y articulación comunitaria. Su presencia visible en
las calles no solo reduce el temor al delito, sino que también consolida el rol de la PNP como
garante de la seguridad pública. Para que esta labor sea plenamente efectiva, se requiere una
adecuada planificación territorial, la dotación de recursos logísticos suficientes, la actualización
tecnológica de los sistemas de patrullaje y, sobre todo, un enfoque de proximidad ciudadana
que fortalezca la confianza entre la policía y la población puneña.
Marco Teórico
Manual de Operaciones Policiales – MINTER - 2013
La actual era de la globalización, brinda a las personas nuevos instrumentos
que facilitan el manejo de sus actividades personales y profesionales; este
orden de ideas también crea nuevos escenarios para la Policía Nacional del
Perú encargadas de garantizar, mantener y restablecer el orden interno, que
permanentemente se ve resquebrajada por actuaciones de la delincuencia
común, la violencia y el crimen organizado, quienes también se perfeccionan
con nuevas modalidades delictivas. En este contexto, con la finalidad de
actualizar y unificar los criterios y procedimientos del personal de la Policía
Nacional del Perú y asegurar el cumplimiento de la ley, es necesario proveer de
una herramienta legal de trabajo actualizada acorde con la normatividad
vigente que responda a las necesidades de los nuevos escenarios que plantea
la delincuencia en sus diversas manifestaciones que permitan optimizar la
ofensiva mediante el potenciamiento de la capacidad operativa de la PNP
integrando los procedimientos para la prevención policial e investigación de los
delitos y faltas compilados en el Manual de Procedimientos Operativos
Policiales.
El Libro I - Procedimientos Operativos para la Prevención Policial,
comprende los Procedimientos y Técnicas orientadas al cumplimiento de la
misión de prevención de la PNP como: Procedimientos Policiales en el
patrullaje policial, en la prestación de garantías, control de disturbios civiles,
control de armas, munición y explosivos de uso civil, seguridad en
establecimientos penitenciarios, seguridad de servicios públicos esenciales,
turismo, salvataje, casos de desastres, seguridad vial, control de carreteras,
control en fronteras, derechos humanos en las intervenciones policiales,
accidentes de tránsito, Investigación de infracciones a la ley de extranjería,
Código Administrativo de Contravenciones de Policía y Primeros auxilios.
El Libro II - Procedimientos Operativos policiales para la Investigación de
delitos y faltas, comprende Concepto, Base Legal y Procedimientos
Operativos Policiales en cada uno de los delitos y faltas tipificados en el Código
Penal y Leyes Especiales como: delitos contra la vida, el cuerpo y la salud, El
honor, la familia, la libertad, el patrimonio, la confianza y la buena fe en los
negocios, derechos intelectuales, patrimonio cultural, el orden económico, el
orden financiero y monetario, la seguridad pública, la ecología, la tranquilidad
pública, el estado y la defensa nacional, Los poderes del estado y el orden
constitucional, voluntad popular, la administración pública, fe pública,
procedimientos en la intervención e investigación de faltas y Leyes especiales
del delito de Terrorismo y Delitos Aduaneros. (MINTER, 2013)
Plan de patrullaje integrado - Prof. May DIAZ PEREZ - 2024
El Plan de Patrullaje integrado 2024, elaborado por la secretaria técnica de
Seguridad Ciudadana de la Municipalidad Provincial de Lamas y la Policía
Nacional del Perú (Comisaria PNP. Lamas) es el resultado del trabajo
consensuado entre los diferentes actores entre públicos y privados, con la
finalidad de contar con un instrumento de gestión para reducir los índices
delictivos y violencia desde una óptica integral y multisectorial coadyuvando al
desarrollo de Lamas dentro de las políticas del Consejo Nacional de Seguridad
Ciudadana y en concordancia con la Ley Nro. 27933 – Ley de Sistema
Nacional de Seguridad Ciudadana. Cabe mencionar que la inseguridad
ciudadana, atenta contra las condiciones básicas que permiten la convivencia
pacífica en la sociedad y pone en peligro los derechos fundamentales en la
Provincia de Lamas, debido al incremento de los hechos ilícitos, siendo los más
comunes violencia familiar, pandillaje juvenil y barras bravas, hurtos, robos en
todas sus modalidades y micro comercialización de drogas, etc. En este
contexto, la Municipalidad Provincial de Lamas, se propone a coadyuvar
esfuerzos con los vecinos y moradores en aplicación de la Ley Nro. 27933, Ley
del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, asimismo el presente Plan
enumera las modalidades de patrullaje, las zonas a patrullar, los turnos, los
recursos logísticos, los recursos humanos, los horarios y otras que permitirán
cumplir con el Plan de Acción Provincial de Seguridad Ciudadana 2024, de la
Provincia de Lamas. (Prof. May DIAZ PEREZ, 2024)
Patrullaje Urbano – PNP MINTER - 2025
Que el Decreto 1512 del 11 de agosto de 2000 defi ne la estructura orgánica
del Ministerio de Defensa Nacional, y en sus artículos 33 y 34 determina la
misión, dirección y mando de la Policía Nacional; Que el numeral 8 del artículo
21 del Decreto 4222 del 23 de noviembre de 2006 “por el cual se modifi ca
parcialmente la estructura del Ministerio de Defensa Nacional”, facultó al
Director General de la Policía Nacional de Colombia, para expedir dentro del
marco legal de su competencia las resoluciones, manuales, reglamentos y
demás actos administrativos necesarios para administrar la Policía Nacional en
todo el territorio nacional; Que se hace necesario expedir el Manual de
Patrullaje Urbano, con el propósito de satisfacer las exigencias del servicio de
Policía teniendo en cuenta el actual entorno y los procedimientos del servicio;
ARTÍCULO 1; Aprobar el “REGLAMENTO DE PATRULLAJE URBANO”, el cual
se identifi cará así: REGLAMENTO DIPON-OFPLA-15-2 PÚBLICO. (PNP
MINTER, 2025)
Capitulo I
Patrullaje vehicular
El patrullaje vehicular en la Policía Nacional del Perú constituye una de las
principales formas de presencia operativa en el espacio público y cumple un rol
esencial en la protección de la ciudadanía y el mantenimiento del orden interno.
Mediante el uso de vehículos motorizados como patrulleros, camionetas,
motocicletas y unidades móviles especializadas, los efectivos policiales
recorren de manera constante diferentes zonas de su jurisdicción, tanto en
espacios urbanos como rurales, ejecutando labores de vigilancia, supervisión y
control del entorno. Esta modalidad de patrullaje permite una acción inmediata
ante hechos delictivos, emergencias o situaciones de alteración del orden, ya
que otorga a la policía la capacidad de desplazarse con rapidez y eficacia por
distintos puntos estratégicos del territorio asignado. El patrullaje vehicular se
realiza las 24 horas del día en turnos rotativos, abarcando circuitos planificados
según el análisis delictivo local, las denuncias ciudadanas, las zonas
vulnerables y las rutas de mayor tránsito o concentración poblacional. Los
vehículos suelen estar equipados con radios de comunicación, sistemas de
geolocalización, luces de emergencia, cámaras, botiquines y, en algunos
casos, habitáculos para el traslado seguro de personas intervenidas. Esta
capacidad técnica y logística fortalece la operatividad de las comisarías y
unidades especializadas, ya que facilita el apoyo entre patrullas, la articulación
con centrales de emergencia y la coordinación de operativos policiales en
tiempo real. En la ejecución del patrullaje vehicular también se contempla la
cooperación interinstitucional, como es el caso del patrullaje integrado, en el
que participan miembros de la Policía Nacional y del serenazgo municipal,
quienes patrullan juntos en una misma unidad móvil, bajo una estrategia
conjunta orientada a brindar mayor cobertura y eficiencia en la atención de
incidentes. Esta sinergia permite optimizar recursos, fortalecer el vínculo con la
comunidad y mejorar los niveles de seguridad local, especialmente en ciudades
donde la delincuencia, el comercio informal, los conflictos sociales o las
problemáticas del transporte urbano generan dinámicas complejas que
requieren una vigilancia más activa y sostenida. El patrullaje vehicular también
está vinculado al cumplimiento de funciones específicas del servicio policial,
como la intervención ante delitos en flagrancia, el apoyo en la captura de
requisitoriados, el control de personas y vehículos sospechosos, la prevención
de actos delictivos en zonas críticas, la supervisión de eventos públicos, la
protección de infraestructuras estratégicas y la respuesta inmediata ante
llamados de emergencia por parte de los ciudadanos. Asimismo, cumple una
función de enlace comunitario, ya que los efectivos que patrullan en sus
unidades motorizadas suelen interactuar con la población, recoger información
relevante sobre hechos delictivos o problemáticas vecinales y orientar sobre
medidas de prevención o seguridad personal. En muchas ciudades, esta
modalidad de patrullaje también se apoya en tecnologías de vigilancia urbana,
como cámaras interconectadas a los centros de monitoreo y sistemas de
control vehicular que permiten al personal policial actuar con mayor precisión.
De igual manera, el patrullaje vehicular forma parte de planes de seguridad
más amplios, como operativos de control territorial, intervenciones
multisectoriales y campañas de sensibilización, donde el uso de vehículos
permite movilizar rápidamente al personal y los recursos necesarios para cubrir
objetivos operativos determinados.

Objetivos de la PNP
Los objetivos del patrullaje vehicular en la Policía Nacional del Perú están
orientados a cumplir con la misión constitucional de garantizar el orden interno,
proteger a la ciudadanía, prevenir delitos y faltas, y brindar una respuesta
rápida y eficaz ante situaciones que puedan afectar la seguridad pública. Estos
objetivos no son estáticos, sino que se ajustan de acuerdo con las
características del entorno, el análisis delictivo de cada jurisdicción y las
necesidades operativas de la institución policial. A continuación, se desarrolla
de manera extensa y detallada cada uno de los principales objetivos que guían
esta modalidad de patrullaje.
1. Prevención del delito
A través de la circulación constante y planificada de vehículos policiales por
zonas estratégicas de la ciudad o el área rural, se busca reducir las
condiciones que propician la comisión de actos delictivos. La sola presencia
visible de una unidad policial en movimiento representa un factor disuasivo
para los potenciales infractores, ya que genera incertidumbre sobre la
vigilancia activa en un determinado espacio. Esta presencia actúa sobre el
comportamiento delictivo al romper rutinas delictivas, reducir oportunidades
y aumentar la percepción de riesgo para quien pretenda delinquir. En ese
sentido, el patrullaje vehicular cumple una función anticipatoria, orientada a
evitar que el delito ocurra.
2. Intervención oportuna y rápida ante emergencias o delitos en
flagrancia
El patrullaje vehicular permite a los efectivos policiales desplazarse
rápidamente hacia el lugar donde se ha producido un incidente, ya sea por
una llamada de emergencia, una denuncia ciudadana, la activación de una
cámara de videovigilancia o una alerta emitida por el sistema de monitoreo
policial. Esta capacidad de respuesta inmediata resulta clave para intervenir
en tiempo real, detener a los autores del delito, auxiliar a las víctimas,
preservar el lugar de los hechos y contener situaciones que puedan escalar
en violencia o desorden. Asimismo, esta acción rápida fortalece la confianza
ciudadana en el accionar de la Policía Nacional, al demostrar eficacia,
compromiso y presencia activa frente a los hechos.
3. Vigilancia y supervisión del espacio público
La circulación constante de patrulleros permite monitorear en tiempo real
zonas residenciales, vías principales, espacios comerciales, áreas
escolares, centros de recreación, terminales, plazas y lugares de alta
afluencia. Esta vigilancia no solo implica observar lo que ocurre, sino
también detectar comportamientos sospechosos, intervenir ante
infracciones al reglamento de tránsito o normas municipales, desalentar la
venta ilegal, prevenir la violencia entre personas y garantizar el
cumplimiento de las normas de convivencia. De esta manera, el patrullaje
vehicular refuerza el principio de autoridad y la observancia del orden
normativo en el entorno público.
4. Fortalecer la presencia institucional del Estado
En muchas zonas del país, especialmente aquellas que presentan
dificultades sociales, económicas o geográficas, la presencia de una patrulla
policial representa el contacto más directo que la población puede tener con
el aparato estatal. La labor de patrullaje, en este caso, no solo comunica la
existencia del control institucional, sino que también simboliza la garantía de
derechos, la protección contra amenazas y la disponibilidad de auxilio en
situaciones críticas. Esta presencia territorial y permanente contribuye a
mejorar la percepción de seguridad, reducir el sentimiento de abandono
estatal y consolidar el vínculo entre la policía y la comunidad.
5. Recoger información del entorno social y delictivo
A través de la observación directa, el contacto con la ciudadanía y la
identificación de patrones o situaciones anómalas. Los efectivos que
patrullan las calles, mediante su interacción con los vecinos, comerciantes o
transeúntes, pueden obtener información valiosa sobre puntos de venta de
drogas, personas sospechosas, conflictos vecinales, posibles actos
vandálicos o estructuras delictivas que operan en la zona. Esta información,
sistematizada mediante reportes, contribuye a alimentar los sistemas de
inteligencia y análisis criminal que permiten rediseñar estrategias policiales,
definir zonas de patrullaje prioritario y planificar intervenciones más
complejas.
6. brindar protección a personas y bienes
Tanto públicos como privados. El patrullaje vehicular está orientado a
garantizar la seguridad de los ciudadanos en su vida diaria: al dirigirse a su
centro de trabajo, escuela o domicilio; al participar en actividades culturales,
religiosas o deportivas; o al transitar por zonas con riesgo de delitos. Al
mismo tiempo, protege bienes públicos como instalaciones
gubernamentales, colegios, centros de salud, redes de transporte,
monumentos y espacios naturales. También puede brindar protección
temporal a personas en situación de vulnerabilidad, como víctimas de
violencia familiar, testigos protegidos o menores de edad en riesgo.
7. Garantizar el orden público
En contextos de aglomeraciones, manifestaciones, fiestas patronales,
celebraciones masivas o protestas sociales, el patrullaje vehicular permite
controlar el tránsito, prevenir desmanes, responder a disturbios, custodiar
concentraciones humanas y aplicar los principios de proporcionalidad,
legalidad y necesidad en el uso de la fuerza. De este modo, contribuye a
mantener la paz social y a evitar que los conflictos escalen o deriven en
situaciones de violencia.

Características
El patrullaje vehicular de la Policía Nacional del Perú (PNP) posee una serie de
características que lo definen como una modalidad operativa clave dentro del
sistema de seguridad ciudadana y control del orden interno. Estas
características permiten comprender la forma en que se organiza, despliega y
ejecuta esta estrategia de vigilancia policial en distintos contextos urbanos,
rurales y especiales del país. Cada una de ellas responde tanto a criterios
funcionales como técnicos y logísticos, y está relacionada con la capacidad de
respuesta, cobertura territorial, tecnología, coordinación institucional y
acercamiento comunitario. A continuación, se presentan de manera extensa y
detallada las principales características que definen el patrullaje vehicular en la
PNP.
 Movilidad estratégica.
Lo que permite a las unidades policiales desplazarse de manera rápida y
eficaz por amplios sectores de su jurisdicción. A diferencia del patrullaje a
pie, que tiene un alcance limitado al entorno inmediato, el patrullaje
vehicular cubre grandes extensiones de terreno en menor tiempo. Esta
movilidad es clave para intervenir en situaciones de emergencia, realizar
rondas preventivas y alcanzar puntos de difícil acceso en zonas urbanas
congestionadas o áreas rurales alejadas. Además, esta característica le
otorga a la policía la capacidad de mantener un control constante sobre
diferentes espacios, adaptándose a cambios repentinos en el entorno o a la
ocurrencia de hechos delictivos.
 Presencia visible y disuasiva
Los patrulleros de la PNP, al transitar por las calles con luces
estroboscópicas, sirenas y señalización institucional, generan un efecto
inmediato en la percepción ciudadana de vigilancia y autoridad. Esta
visibilidad no solo brinda sensación de seguridad a la población, sino que
también actúa como un elemento disuasivo frente a posibles infractores de
la ley. El patrullaje vehicular contribuye así a crear un entorno hostil para el
delito y favorece el cumplimiento de las normas de convivencia social,
tráfico, comercio, entre otros.
 Obertura operativa territorial
Le permite intervenir en distintos tipos de escenarios geográficos y sociales.
La Policía Nacional del Perú emplea este patrullaje tanto en áreas urbanas
densamente pobladas como en zonas periurbanas, rurales o de frontera.
Además, se adapta a diversos tipos de intervenciones, como operativos de
control de identidad, supervisión de establecimientos comerciales, vigilancia
en eventos masivos, protección de infraestructuras críticas y presencia en
zonas escolares, entre otras. Esta capacidad de cobertura lo convierte en
una herramienta de aplicación versátil y funcional frente a la diversidad de
realidades que enfrenta la labor policial en el país.

Uso de tecnología y equipamiento especializado


Las unidades móviles utilizadas en este servicio están equipadas con
sistemas de comunicación radial que permiten el enlace con las centrales
de emergencia, otras patrullas y comisarías. También cuentan con
dispositivos GPS para la geolocalización en tiempo real, cámaras de video
vigilancia, luces de emergencia, altavoces, botiquines de primeros auxilios
y, en muchos casos, jaulas de seguridad para el traslado de personas
detenidas. Estas herramientas aumentan la capacidad de vigilancia, la
coordinación institucional y la recopilación de evidencia en el marco de
procedimientos policiales.
 Planificación basada en análisis delictual
Lo que significa que su ejecución no es aleatoria ni improvisada, sino que
responde a estudios previos sobre las zonas de mayor riesgo, los horarios
con mayor incidencia de hechos delictivos y las rutas críticas. A partir de
esta información, las unidades policiales diseñan rutas de patrullaje, puntos
de control, circuitos de intervención y frecuencias de paso, optimizando así
los recursos disponibles y garantizando una cobertura eficiente. Esta
planificación dinámica puede modificarse en función de nuevas amenazas,
eventos especiales o cambios en el comportamiento criminal.
 Flexibilidad operativa
La capacidad del patrullaje vehicular de adaptarse a distintas formas de
intervención. Puede actuar de forma preventiva, reactiva o disuasiva,
dependiendo del contexto, y puede complementarse con otras modalidades
como el patrullaje a pie, el patrullaje motorizado en motocicleta o el
patrullaje mixto junto a las autoridades locales. También puede desplegarse
en operativos especiales como Plan Cerco, control de tránsito,
intervenciones con fiscalía, inspecciones multisectoriales o desplazamientos
de unidades especializadas como la DINOES, SUAT o DIRCOTE. Esta
flexibilidad hace del patrullaje vehicular una herramienta indispensable
dentro del accionar policial integral.
 Articulación con la comunidad y otras instituciones
Especialmente en el modelo de patrullaje integrado, donde las unidades
policiales trabajan conjuntamente con los servicios de serenazgo de los
municipios, juntas vecinales de seguridad ciudadana y comités locales. Esta
articulación fortalece la vigilancia comunitaria, mejora la relación entre
policía y población, y promueve la participación activa del ciudadano en la
prevención del delito. De igual modo, se generan sinergias entre
instituciones que permiten responder de manera más completa y
coordinada a las demandas de seguridad.
 Acción continua y permanente
Ejecutada en turnos rotativos durante las 24 horas del día, los siete días de
la semana. Esto permite una cobertura constante del territorio, una
vigilancia sostenida de los espacios públicos y una respuesta inmediata
ante cualquier eventualidad. La permanencia del patrullaje vehicular
garantiza que la presencia policial no sea eventual, sino sistemática, lo cual
resulta fundamental para mantener el orden público, reducir los índices de
criminalidad y fortalecer la percepción de seguridad ciudadana.
Tipos de patrullaje vehicular
El patrullaje preventivo
Es el tipo más común y frecuente. Se caracteriza por el desplazamiento
sistemático de unidades móviles por sectores estratégicos de la jurisdicción con
el fin de generar presencia policial, disuadir la comisión de delitos y brindar
tranquilidad a la población. Este patrullaje se basa en circuitos previamente
establecidos según el análisis delictivo, la densidad poblacional, los reportes
ciudadanos y las zonas de riesgo. Generalmente se realiza en turnos rotativos
las 24 horas del día e incluye vigilancia en mercados, calles principales,
colegios, hospitales, plazas, terminales y otros espacios públicos. Su objetivo
principal es anticiparse a la comisión de ilícitos y reducir la sensación de
inseguridad en la comunidad.
El patrullaje reactivo
Tiene como finalidad dar respuesta inmediata a hechos delictivos o situaciones
de emergencia reportadas por la ciudadanía a través de los números de
emergencia, sistemas de videovigilancia u otros canales de comunicación. En
este caso, las unidades móviles se movilizan directamente al lugar del incidente
para intervenir en tiempo real. Esta modalidad requiere un alto nivel de
coordinación entre la central de operaciones y las patrullas en campo, así como
una adecuada preparación del personal para actuar ante situaciones
imprevistas. Es una modalidad crucial para atender delitos en flagrancia,
auxilios por accidentes, riñas, alteraciones del orden, entre otros casos
urgentes.
El patrullaje disuasivo
Es una modalidad que, aunque cercana al patrullaje preventivo, tiene un
énfasis más directo en la intimidación delictiva mediante la exhibición de
presencia policial activa en zonas consideradas de alto riesgo. Se caracteriza
por movimientos visibles, con luces encendidas, sirenas y presencia reforzada
de personal, incluso en horarios y sectores específicos con mayor incidencia
delictiva. Esta clase de patrullaje busca impactar psicológicamente en el
entorno, recordando a posibles infractores que la vigilancia policial está en
curso y que existe un alto riesgo de detención si se incurre en actos delictivos.
El patrullaje selectivo o focalizado
Se orienta a intervenir sectores o puntos críticos previamente identificados
como focos de actividad criminal o conflictiva. A diferencia del patrullaje
general, esta modalidad se concentra en áreas geográficas delimitadas, con
base en el análisis estadístico de delitos, mapas del delito y reportes vecinales.
Su finalidad es reducir los niveles delictivos mediante una presencia policial
intensiva y sostenida en dichos lugares. Este patrullaje suele aplicarse en
campañas temporales, planes de contingencia o situaciones de incremento
delictivo localizado.
El patrullaje programado
Responde a una planificación detallada que organiza las rutas, horarios y
turnos de las unidades policiales de forma anticipada, tomando en cuenta la
demanda operativa de la jurisdicción. Este tipo de patrullaje se ejecuta
siguiendo una estructura establecida, con informes de cobertura, metas de
vigilancia y puntos de control previamente definidos. Es común en las
estrategias de supervisión institucional, control territorial y vigilancia de rutina
en zonas urbanas o periféricas. Permite tener un control preciso sobre el uso
de recursos y la eficiencia del patrullaje en el tiempo.
El patrullaje de intervención rápida
Es una modalidad utilizada para el despliegue inmediato de unidades
motorizadas ante situaciones imprevistas que requieren atención urgente.
Suele involucrar a equipos tácticos con entrenamiento especial, patrullas de
alto rendimiento o vehículos preparados para movilizaciones veloces. Se activa
generalmente en respuesta a delitos violentos, persecuciones, enfrentamientos
armados, operativos especiales o intervenciones de alto riesgo. Este patrullaje
requiere de vehículos en óptimas condiciones mecánicas y de personal
capacitado en reacción y técnicas operativas.
El patrullaje de control de tránsito
Es otra variante del patrullaje vehicular, orientada específicamente al
ordenamiento vial, fiscalización del cumplimiento de normas de tránsito,
prevención de accidentes y apoyo en zonas de alto flujo vehicular. Las
unidades móviles se posicionan en intersecciones, avenidas principales,
entradas y salidas de la ciudad, así como en zonas escolares o de alto
congestionamiento. Además, participan en operativos de alcoholemia, control
de documentación, sanción de infracciones y auxilio vial.
El patrullaje de apoyo a operativos policiales
Es aquel que se realiza en coordinación con otras unidades especializadas de
la PNP o con instituciones del Estado. Por ejemplo, se emplea durante
operativos antidrogas, intervenciones de fiscalización en coordinación con
municipalidades, operativos de control migratorio, acciones contra el
contrabando o actividades de inteligencia. Las patrullas vehiculares brindan
cobertura perimetral, traslado de personal, apoyo táctico y control del entorno
durante el desarrollo de estas acciones.
El patrullaje conjunto o integrado
Es una modalidad que involucra la participación simultánea de la Policía
Nacional y el Serenazgo municipal, generalmente a bordo de un mismo
vehículo o en caravanas coordinadas. Esta estrategia busca aprovechar los
recursos logísticos y humanos de ambas instituciones para maximizar la
cobertura y fortalecer la relación con la comunidad. Este patrullaje se aplica
sobre todo en áreas urbanas con presencia activa del gobierno local y requiere
protocolos compartidos de actuación, rutas comunes y canales de
comunicación permanente entre ambas entidades.
El patrullaje rural
Es aquel que se realiza en zonas alejadas del entorno urbano, como
comunidades campesinas, centros poblados, zonas agrícolas o rurales. Se
utiliza especialmente en regiones donde la distancia geográfica y las
condiciones del terreno exigen el uso de camionetas 4x4 u otros vehículos
adaptados. En este tipo de patrullaje, se pone énfasis en la vigilancia de
caminos, apoyo a poblaciones vulnerables, control de abigeato, protección de
recursos naturales y prevención del tráfico ilegal de bienes o personas.
Patrullaje especial o táctico
Desarrollado por unidades especializadas como la SUAT, DINOES, UDEX,
Policía Fiscal, entre otras. Se emplean vehículos adaptados con equipamiento
de protección, blindaje, armas no letales y sistemas de comando. Esta
modalidad está orientada a intervenir en contextos de alta complejidad, como
terrorismo, narcotráfico, secuestros, amenazas explosivas o delincuencia
organizada.
Conclusiones
La Policía Nacional del Perú, o PNP, tiene una forma muy importante de cuidar
a todas las personas que viven en nuestras ciudades y pueblos, y eso se llama
patrullaje vehicular. El patrullaje vehicular es cuando los policías usan sus
carros, camionetas o motos para recorrer las calles, avenidas y caminos de un
lugar. Lo hacen todos los días, de día y de noche, y no paran nunca, porque su
trabajo es estar siempre atentos para protegernos. Cuando un policía está
patrullando en su vehículo, está mirando que todo esté bien, que no haya
robos, peleas, accidentes ni personas en peligro. Los carros de la policía no
son como los autos comunes. Tienen sirenas que hacen un sonido fuerte y
luces que parpadean de colores, como rojo y azul, para que la gente sepa que
hay policías cerca. A veces solo pasan por un lugar para que los vecinos se
sientan seguros, y otras veces van muy rápido porque alguien los llamó porque
algo malo está pasando. Por ejemplo, si alguien ve un robo y llama al número
de emergencias, los policías suben a su patrullero y van corriendo al lugar para
ayudar. También hay diferentes tipos de patrullaje. A veces los policías solo
pasan por lugares tranquilos para vigilar. Otras veces se quedan en un lugar
donde siempre hay problemas para que los malos se alejen. En algunos casos,
los patrulleros ayudan a los policías que están haciendo operativos con otras
personas, como los trabajadores del municipio. Cuando hacen eso, se llaman
patrullajes integrados, porque trabajan juntos para que todo salga mejor. Los
policías usan mapas, radios y computadoras para saber por dónde tienen que
ir. Ellos planean bien sus recorridos para no perder tiempo y estar en los
lugares donde más se necesita su ayuda. También revisan sus vehículos antes
de salir, para asegurarse de que todo funcione bien: las ruedas, el motor, las
luces, todo debe estar en orden para que puedan moverse rápido y sin
problemas. En ciudades como Puno, que está muy alta y tiene muchas calles
con subidas y bajadas, los patrullajes vehiculares son muy importantes. Allí, los
policías usan camionetas fuertes que pueden andar por caminos difíciles.
También trabajan con los serenos del municipio, que son personas que ayudan
a mantener el orden, para que entre todos puedan cuidar mejor a los
ciudadanos. Así, si hay una emergencia en el centro o en un barrio lejano, los
policías llegan con su patrullero y ayudan lo más rápido posible.
Referencias
 Policía Nacional del Perú – 1992 – Manual de Patrullaje a Pie,
Motorizado y a Caballo de la PNP – disponible en Scribd y repositorios
académicos Scribd+11Scribd+11Scribd+11
 Policía Nacional del Perú – 2006 – Cartilla para Choferes PNP –
disponible en Scribd
 Policía Nacional del Perú – 2022 – Cartilla temática PNP 265-2022: Uso
de vehículos Policiales – disponible en Jurispol [Link]
 Policía Nacional del Perú – 2020 – Manual de Normas y Procedimientos
para las Intervenciones de Prevención e Investigación de Accidentes de
Tránsito – disponible en Scribd
 Policía Nacional del Perú – ca. 2023 / 2024 – MAPRO CUSCO-2024:
Manual de Procedimientos Operativos Policiales (patrullaje motorizado y
a pie) – Scribd+5Studocu+5Studocu+5

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