DÍA 34: 13 MAYO (Consagración Método San Luis María Grignion de Montfort)
CONSAGRACIÓN DE SÍ MISMO
A JESUCRISTO, LA SABIDURÍA ENCARNADA,POR MEDIO DE MARÍA
¡Oh Sabiduría eterna y encarnada! ¡Oh amable y adorable Jesús, verdadero Dios y verdadero
hombre, Hijo único del Padre Eterno y de María, siempre virgen! Os adoro profundamente en el
seno y en los esplendores de vuestro Padre, durante la eternidad, y en el seno virginal de María, vuestra
dignísima Madre, en el tiempo de vuestra Encarnación.
Os doy gracias porque os habéis anonadado y tomado la forma de esclavo para sacarme de la
cruel esclavitud del demonio.
Os alabo y glorifico porque os habéis sometido a María, vuestra Santa Madre, en todo, a fin de hacerme
por Ella vuestro fiel esclavo. Pero ¡ay! ingrato e infiel como soy, no he cumplido mis deberes, no
he cumplido los votos y promesas que tan solemnemente hice en el bautismo, no he merecido ser
llamado vuestro hijo ni vuestro esclavo; y como nada hay en mí que no merezca vuestra repulsa y
vuestra cólera, no me atrevo a acercarme por mí mismo a vuestra Santísima y Augusta Majestad.
Por esto he recurrido a la intercesión de vuestra Santísima Madre, que Vos me habéis dado
como mediadora ante vos, y por este medio espero obtener de Vos la contrición y el perdón de
mis pecados, la adquisición yla conservación de la Sabiduría.
Os saludo, ¡oh María Inmaculada!, tabernáculo viviente de la Divinidad, en donde la Sabiduría
eterna escondida quiere ser adorada por los ángeles y los hombres; os saludo, ¡oh Reina del cielo y
de la tierra!, a cuyo imperio está sometido todo lo que hay debajo de Dios. Os saludo,
¡Oh refugio seguro de los pecadores!, cuya misericordia no falta a nadie; escuchad los deseos que tengo
de la divina Sabiduría y recibid para ello los votos y las ofrendas que mi bajeza os presenta.
Yo, N…........................... , pecador infiel, renuevo y ratifico hoy en vuestras manos los votos de mi
bautismo. Renuncio para siempre a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y me entrego enteramente
a Jesucristo, Sabiduría encarnada, para llevar mi cruz tras Él, todos los días de mi vida; ya fin de
que sea más fiel de lo que he sido hasta ahora, os escojo hoy, ¡oh, María!, en presencia de toda
la corte celestial, por mi Madre y Señora. Os entrego y consagro, en calidad de esclavo, mi cuerpo y mi
alma, mis bienes interiores y exteriores, y aun el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes
y futuras, otorgándoos entero y pleno derecho de mí y de todo lo que me pertenece, sin excepción,
a vuestro agrado, a la mayor gloria de Dios, en el tiempo y la eternidad.
Recibid, ¡oh virgen benignísima!, esta pequeña ofrenda de mi esclavitud, en honor y unión de la sumisión
que la Sabiduría encarnada quiso observar para con vuestra Maternidad, en homenaje del poder
que ambos tenéis sobre este pequeño gusano y miserable pecador, en acción de gracias por los
privilegios con que os dotó la Santísima Trinidad. Protesto que en adelante quiero, como verdadero
esclavo vuestro, procurar vuestra honra y obedeceros en todo.
¡Oh Madre admirable! Presentadme a vuestro Hijo en calidad de eterno esclavo, a fin de que, pues
me rescató por Vos, me reciba de vuestras manos. ¡Oh Madre de misericordia!, concededme la
gracia de alcanzar la verdadera sabiduría de Dios, y de colocarme, por tanto, entre los que Vos
amáis, enseñáis, guiáis, alimentáis y protegéis como a vuestros hijos y esclavos. ¡Oh Virgen fiel! Hacedme
en todo tan perfecto discípulo, imitador y esclavo de la Sabiduría encarnada, Jesucristo, vuestro Hijo, que
por vuestra intercesión llegue, a imitación vuestra, a la plenitud de la perfección sobre la tierra y de
gloria en los cielos. Así sea