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Capítulo III

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Capítulo III: El contexto latinoamericano y la eutanasia

La eutanasia, como práctica médica y ética, ha sido objeto de intensos


debates a nivel global. En el contexto latinoamericano, este debate se
entrelaza con tensiones históricas, culturales y filosóficas propias de la
región, donde las concepciones sobre la vida, la dignidad y la autonomía
están marcadas por experiencias de exclusión, desigualdad y luchas por
los derechos humanos. Panamá, como parte de esta realidad
latinoamericana, enfrenta desafíos específicos en cuanto a la
legalización y comprensión ética de la eutanasia, en un escenario donde
los marcos jurídicos son insuficientes y los discursos religiosos y
conservadores dominan el espacio público.

Desde una perspectiva filosófica, es necesario considerar cómo el


pensamiento crítico latinoamericano puede aportar a la comprensión de
la eutanasia, especialmente en su relación con la dignidad humana y la
autonomía individual. El filósofo argentino Enrique Dussel, por ejemplo,
plantea una ética de la liberación que parte del sufrimiento de las
víctimas como criterio fundamental de reflexión ética. Según Dussel
(1998), “la ética debe partir del clamor de los oprimidos” (p. 45), lo que
implica considerar la voz y el sufrimiento de aquellos que solicitan la
eutanasia como un llamado ético que no puede ser ignorado. Esta
postura invita a pensar la eutanasia no como una mera decisión técnica
o jurídica, sino como una respuesta ética a situaciones de sufrimiento
intolerable.

A su vez, el filósofo colombiano Santiago Castro-Gómez propone una


crítica a la colonialidad del saber, cuestionando cómo las estructuras de
poder han definido qué vidas merecen ser vividas y qué cuerpos pueden
ser intervenidos. Desde esta crítica, se puede pensar la eutanasia como
un acto de desobediencia epistémica frente a sistemas médicos y
jurídicos que niegan la agencia de los sujetos. Castro-Gómez (2005)
sostiene que “la biopolítica colonial produce cuerpos dóciles,
dependientes de la tutela estatal o religiosa” (p. 92), lo que permite
vincular la negativa institucional a la eutanasia con prácticas históricas
de control sobre la vida y la muerte en América Latina.

En este sentido, el caso panameño se presenta como un terreno fértil


para el análisis filosófico, especialmente por su ausencia de legislación
específica en torno a la eutanasia. La falta de un marco legal no solo
deja a los ciudadanos en una situación de incertidumbre jurídica, sino
que también refleja una omisión ética por parte del Estado. Tal como
advierten Adorno, Horkheimer, Lukács y Weber, una sociedad que relega
la responsabilidad de atender el sufrimiento humano a decisiones
burocráticas o técnicas sin consideración por la dignidad, se convierte en
una estructura deshumanizante.

Desde la perspectiva crítica de Theodor Adorno y Max Horkheimer, en su


obra Dialéctica de la Ilustración, la racionalidad moderna ha sido
instrumentalizada al punto de transformar los fines humanistas en
medios de control. En este contexto, la eutanasia puede ser analizada no
solo como un acto individual, sino también como un síntoma de la crisis
de la razón moderna: una razón que, al buscar eficiencia y control,
termina olvidando el sufrimiento y la subjetividad del ser humano.
Adorno (1970) afirma que “el sufrimiento tiene más derechos que el
pensamiento que lo niega” (p. 21), recordando que cualquier sistema
que ignora el dolor humano pierde su legitimidad ética.

Por su parte, Georg Lukács, en Historia y conciencia de clase, resalta


cómo el proceso de cosificación convierte al ser humano en objeto,
privándolo de su subjetividad. Esta idea puede aplicarse a la forma en
que muchos sistemas de salud tratan a los pacientes en fase terminal:
como cuerpos que deben mantenerse funcionales, aun cuando ellos
mismos claman por el derecho a morir dignamente. Lukács (1923)
señala que “el alma humana es triturada por el mecanismo cosificado
del mundo moderno” (p. 182), lo que invita a repensar la eutanasia
como una lucha contra esa cosificación.

Max Weber, por otro lado, en su análisis de la racionalización moderna,


advirtió sobre el “desencantamiento del mundo” y el surgimiento de una
“jaula de hierro” de la burocracia. En el contexto de la eutanasia, esta
metáfora es pertinente para describir cómo las decisiones médicas y
legales pueden quedar atrapadas en estructuras frías e impersonales
que no responden a la experiencia concreta del sufrimiento. Weber
(1919) advierte que “el destino de nuestra época es la racionalización, la
intelectualización y, sobre todo, la desespiritualización de la vida” (p.
56), lo que evidencia una ruptura entre las instituciones y las
necesidades humanas fundamentales.

Estas lecturas permiten pensar que la eutanasia no debe ser reducida a


un dilema jurídico o médico, sino comprendida desde su dimensión
filosófica y social. En América Latina, esta comprensión exige además un
análisis crítico de las estructuras coloniales, capitalistas y patriarcales
que han configurado las formas de vida y muerte. Por ello, la discusión
sobre la eutanasia en Panamá debe abrirse a un diálogo con las
tradiciones filosóficas latinoamericanas y con la teoría crítica, buscando
siempre el respeto por la autonomía, la dignidad y el sufrimiento
humano como pilares de cualquier política pública.

Referencias

 Adorno, T. W. (1970). Mínima moralia: Reflexiones desde la vida


dañada. Ediciones Ariel.

 Castro-Gómez, S. (2005). La hybris del punto cero: Ciencia, raza e


ilustración en la Nueva Granada (1750-1816). Pontificia
Universidad Javeriana.

 Dussel, E. (1998). Ética de la liberación en la edad de la


globalización y la exclusión. Trotta.

 Horkheimer, M., & Adorno, T. W. (1947). Dialéctica de la Ilustración.


Trotta.

 Lukács, G. (1923). Historia y conciencia de clase. Grijalbo.

 Weber, M. (1919). La ciencia como vocación. Alianza Editorial.


Capítulo 3: El Contexto Latinoamericano y la Eutanasia

3.1 Panorama General de la Eutanasia en América Latina

3.1.1 Tendencias y Desafíos Comunes En América Latina, la discusión


sobre la eutanasia se enmarca en un contexto sociopolítico complejo,
donde confluyen desigualdades estructurales, tensiones religiosas y una
creciente demanda por derechos individuales. Aunque la mayor parte de
los países de la región prohíben legalmente la eutanasia, se percibe un
avance gradual hacia su despenalización, impulsado por los
movimientos sociales, el activismo bioético y ciertos fallos judiciales.
Adorno advertía que “frente al sufrimiento humano, toda organización
que no lo combate, lo perpetúa” (Adorno, 1970, p. 201), una afirmación
que cobra fuerza en una región donde los sistemas de salud pública son
limitados y muchas veces excluyentes.

Las tendencias comunes incluyen un creciente reconocimiento del


derecho a una muerte digna, pero también una resistencia legal y moral
que obstaculiza su institucionalización. Lukács señala que “el drama del
sujeto moderno es que su libertad está mediada por estructuras que la
condicionan” (Lukács, 1923, p. 85), una idea central para comprender
los desafíos que enfrentan quienes desean ejercer su autonomía frente
al final de la vida en un contexto institucional que no los respalda.

3.1.2 Influencia de Factores Culturales y Religiosos La religión sigue


siendo un eje central en la construcción moral de las sociedades
latinoamericanas. En particular, la doctrina católica influye de manera
significativa en la legislación y en el imaginario colectivo, promoviendo
la idea del sufrimiento como redención y oponiéndose a cualquier forma
de intervención para acortar la vida. Tal como Max Weber explicó en su
análisis sobre la ética protestante, la religión puede moldear la
racionalidad social e institucional, funcionando como una estructura de
poder que legitima ciertas formas de acción y condena otras (Weber,
1905/2001).

Esta influencia también se manifiesta en la estigmatización de quienes


solicitan la eutanasia, vistos muchas veces como "pecadores" o
"rebeldes contra la voluntad divina". En palabras de Axel Honneth, el
reconocimiento social es un componente esencial de la dignidad
humana, y cuando este se niega, el sujeto experimenta una forma de
desprecio estructural (Honneth, 2007, p. 139). En este sentido, la falta
de reconocimiento legal y simbólico hacia quienes desean morir con
dignidad constituye una forma de violencia simbólica.

3.2 Casos Relevantes en la Región

3.2.1 Colombia: Un Modelo Pionero Colombia es el primer país de


América Latina en despenalizar la eutanasia, a partir de una sentencia
de la Corte Constitucional en 1997. Desde entonces, ha desarrollado un
marco normativo que permite a pacientes con enfermedades terminales
acceder al procedimiento bajo ciertos requisitos. Esta decisión fue
reforzada con la sentencia C-233 de 2021, que amplió el derecho más
allá de condiciones terminales, reconociendo el sufrimiento insoportable
como justificación válida.

Este modelo ha sido citado como ejemplo de cómo el derecho puede


responder a una demanda ética. Como afirma Honneth: “la autonomía
individual solo se realiza plenamente cuando es reconocida
institucionalmente” (Honneth, 2007, p. 147). La experiencia colombiana
representa un avance en ese sentido, aunque no exento de tensiones
sociales y religiosas.

3.2.2 México y Argentina: Avances y Limitaciones En México, si bien la


eutanasia activa está penalizada, existe la posibilidad de rechazar
tratamientos médicos mediante la Ley de Voluntad Anticipada en
algunos estados. Esta opción, aunque limitada, refleja una apertura
hacia la autonomía del paciente. En Argentina, la Ley de Muerte Digna
(Ley 26.742 de 2012) permite a los pacientes rechazar tratamientos que
prolonguen su sufrimiento, lo que constituye un paso intermedio hacia
una legislación más completa sobre eutanasia.

Sin embargo, ambos países muestran los límites de las reformas


parciales. Como advierte Adorno, “una racionalidad que ignora el dolor
de los individuos es una forma disfrazada de barbarie” (Adorno y
Horkheimer, 1947/2006, p. 185). Sin una regulación clara sobre la
eutanasia activa, los ciudadanos siguen dependiendo de marcos legales
ambiguos y de la voluntad médica, lo que reproduce la desigualdad.

3.2.3 Ecuador y Canadá: Legislación desde el ámbito judicial Ecuador, en


2024, se convirtió en el segundo país latinoamericano en permitir la
eutanasia, gracias a un fallo de la Corte Constitucional que reconoció el
derecho a morir con dignidad en casos de sufrimiento extremo. Este fallo
establece una jurisprudencia progresista que, sin embargo, enfrenta una
fuerte oposición cultural y religiosa.

Canadá, aunque no es parte de América Latina, ofrece un modelo


relevante por su enfoque judicial y legislativo. En 2015, la Corte
Suprema declaró inconstitucional la prohibición de la eutanasia, lo que
condujo a la aprobación de la ley federal MAiD (Medical Assistance in
Dying). Esta experiencia demuestra que el poder judicial puede ser un
agente transformador en materia de derechos humanos. Lukács
afirmaba que “la conciencia crítica debe ser capaz de trascender la
legalidad positiva cuando esta perpetúa la opresión” (Lukács, 1923, p.
101).

3.3 Implicaciones para el Debate Panameño

3.3.1 Lecciones Aprendidas de Otros Países Panamá puede extraer


valiosas lecciones del caso colombiano en cuanto a la capacidad del
sistema judicial para abrir caminos hacia la legalización de la eutanasia.
Además, la experiencia argentina y mexicana sugiere que una
legislación parcial no es suficiente si no se garantiza el acceso equitativo
a los servicios de salud. La implementación efectiva requiere más que
normas: demanda infraestructura, formación profesional y voluntad
política.

Tal como lo expresa Weber, “la burocracia moderna tiene la capacidad


de mantener el orden, pero también puede sofocar el cambio si no se
articula con una ética de responsabilidad” (Weber, 1922/2002, p. 76).
Por tanto, cualquier iniciativa panameña debería ir acompañada de un
compromiso ético e institucional que priorice la dignidad de los
individuos.

3.3.2 Adaptación al Contexto Sociocultural de Panamá En Panamá, la


influencia de la religión católica y evangélica, así como la escasa
cobertura del sistema de salud, plantea serios retos a la implementación
de una ley sobre eutanasia. Es fundamental articular un debate que
contemple las particularidades culturales del país, pero sin renunciar a
los principios universales de autonomía y dignidad.

Adorno y Horkheimer ya advertían sobre los peligros de una razón


instrumental que pone la norma por encima del sujeto: “la razón se
convierte en opresión cuando se separa de la experiencia vital del ser
humano” (Adorno y Horkheimer, 1947/2006, p. 165). De allí que la
discusión sobre la eutanasia en Panamá deba incorporar una mirada
filosófica que priorice la experiencia del sufrimiento, el reconocimiento
social y el derecho a decidir sobre el propio cuerpo.

Referencias

 Adorno, T. W., & Horkheimer, M. (2006). Dialéctica de la Ilustración.


Madrid: Trotta. (Obra original publicada en 1947).

 Honneth, A. (2007). La sociedad del desprecio. Barcelona: Herder.

 Lukács, G. (1923). Historia y conciencia de clase. México: Grijalbo.

 Weber, M. (2001). La ética protestante y el espíritu del capitalismo.


Madrid: Alianza. (Obra original publicada en 1905).

 Weber, M. (2002). Economía y sociedad. México: Fondo de Cultura


Económica. (Obra original publicada en 1922).

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