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UN TESTIMONIO (Fúnebre)

El documento es un testimonio de fe y perseverancia en la despedida de una hermana en la fe, basado en 2 Timoteo 4:7-8. Se destaca su valentía, dedicación y la fe que la sostuvo a lo largo de su vida, así como la promesa de una recompensa eterna para quienes perseveran. Se ofrece consuelo a los dolientes, recordando que la muerte no es el final y que hay esperanza en la resurrección y la vida eterna en Cristo.
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UN TESTIMONIO (Fúnebre)

El documento es un testimonio de fe y perseverancia en la despedida de una hermana en la fe, basado en 2 Timoteo 4:7-8. Se destaca su valentía, dedicación y la fe que la sostuvo a lo largo de su vida, así como la promesa de una recompensa eterna para quienes perseveran. Se ofrece consuelo a los dolientes, recordando que la muerte no es el final y que hay esperanza en la resurrección y la vida eterna en Cristo.
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UN TESTIMONIO DE FE Y PERSEVERANCIA

Texto: 2 Timoteo 4:7-8


Queridos hermanos y hermanas,
Nos hemos reunido hoy con el corazón pesado
para despedir a nuestra amada hermana en la
fe. En momentos como este, es natural sentir
tristeza y vacío, pero también es momento de
recordar la esperanza y la victoria que tenemos
en Cristo Jesús.
Quiero compartir con ustedes un pasaje muy
especial que nos habla directamente al corazón
en estos momentos: 2 Timoteo 4:7-8
“He peleado la buena batalla, he acabado la
carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me
está guardada la corona de justicia, la cual me
dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo
a mí, sino también a todos los que aman su
venida.”

1. “He peleado la buena batalla”


Nuestra hermana luchó con valentía y fe a lo
largo de su vida. En medio de pruebas y
dificultades, nunca perdió de vista su confianza
en Dios. Su vida fue un testimonio de
perseverancia y entrega.

2. “He acabado la carrera”


Cada uno de nosotros tiene un propósito en
esta tierra. Ella corrió su carrera con
dedicación, cumpliendo el llamado que Dios le
dio. Su ejemplo nos inspira a seguir adelante
con empeño en nuestro caminar cristiano.
3. “He guardado la fe”
La fe fue el ancla que sostuvo su alma. A pesar
de las tormentas, jamás renunció a su confianza
en el Señor. Hoy podemos estar seguros de que
esa fe la ha llevado a la presencia de Dios.

4. “Me está guardada la corona de justicia”


La promesa de Dios es clara: hay una
recompensa eterna para quienes perseveran
fieles. Nuestra hermana se nos adelantó para
recibir esa corona, esa gloria eterna que Dios
ha preparado para todos los que aman su
venida.
Palabras de consuelo
Queridos hermanos, aunque el dolor de la
separación es profundo, recordemos que la
muerte no es el final. En Cristo, tenemos la
esperanza de la resurrección y la vida eterna.
Nuestra hermana vive ahora en la presencia
gloriosa del Señor, libre de dolor y tristeza.
Que este momento nos fortalezca para seguir
fieles, para guardar la fe y para correr con
alegría la carrera que Dios ha puesto delante de
nosotros. Sigamos su ejemplo y mantengamos
la mirada en la promesa de la corona que un
día recibiremos.

Oración final
Señor, gracias por la vida de nuestra hermana.
Te pedimos que consueles a su familia y
amigos, que les des paz y esperanza. Ayúdanos
a todos a vivir con fe firme, hasta que nos
encontremos contigo en tu gloria. En el nombre
de Jesús, amén.

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