República Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular De La Educación Universitaria
Ciencia Y
Tecnología
Universidad Politécnica Territorial Del Norte Del Táchira
“Manuela Sáenz”
Programa Nacional De Formación En Administración
VULNERABILIDAD Y GESTIÓN DE DESASTRES
Estudiante:
Álvarez Hernández Christian Efrén
C.I 25.889.833
TSU Administración
Sección: B
Gestión de riesgo y protección civil
Docente: Msc. Aurora Ortega
Moncada
Rubio, enero 2025
FACTORES DE VULNERABILIDAD EN CASOS DE TERREMOTO,
INUNDACIONES Y DESLIZAMIENTOS
TERREMOTOS: Es un evento de movimiento brusco y temporal en la
superficie terrestre, resultado de la liberación de energía almacenada en forma
de vibraciones sísmicas. Los que se presentan con mayor frecuencia son
generados por la actividad de fallas en la tierra. También pueden surgir por
otras razones, como la fricción en los bordes de las placas tectónicas, o a
través de procesos volcánicos, entre otros.
Factores de vulnerabilidad:
Ubicación de poblaciones en áreas propensas a sismos.
Normas y prácticas inadecuadas en la construcción de infraestructuras.
Alta concentración de edificaciones con niveles de ocupación
significativos.
Carencia de sistemas de alerta y de educación de la comunidad sobre
los peligros de un terremoto.
INUNDACIONES: Las inundaciones se originan cuando el agua excede su
nivel normal en el suelo. Estas pueden ser consecuencias indirectas de
seísmos, debido a los daños que pueden ocasionar en las estructuras de
contención. Además, pueden provocar deslaves en las áreas ribereñas, lo que
a su vez genera colapsos e inundaciones.
Factores de vulnerabilidad:
Comunidades ubicadas en llanuras de inundación.
Estructuras y bases poco resistentes.
Falta de sistemas de alerta y de sensibilización acerca del riesgo de
inundaciones.
Baja capacidad del suelo para absorber la lluvia, como puede suceder
por la erosión o el uso de cemento en la superficie.
DESLIZAMIENTOS: Los deslizamientos de tierra ocurren con mayor
frecuencia que cualquier otro tipo de fenómeno geológico. Se caracterizan por
el desplazamiento de tierra y rocas a lo largo de pendientes, provocado tanto
por factores naturales como por intervenciones humanas. Existen diversas
categorías de estos movimientos: caída, deslizamiento, colapso, extensión
lateral y flujos.
Elementos que aumentan la vulnerabilidad:
Deforestación severa y pérdida de la capa superficial del suelo.
Desarrollo de asentamientos humanos en áreas susceptibles a
deslizamientos.
Vías y rutas de comunicación en regiones montañosas.
Edificaciones con cimientos inadecuados.
Tuberías bajo tierra.
Falta de conocimiento sobre el riesgo de deslizamientos y carencia de
sistemas de alerta.
CICLO DE DESASTRES: FASES Y ETAPAS
Ciclos de los desastres: El ciclo de desastres abarca varias etapas. No
obstante, se pueden condensar en tres fases o períodos:
Antes: Se refiere a un periodo de tranquilidad o alerta, dependiendo del
evento adverso que se esté considerando. Se divide en las siguientes etapas:
- Prevención: un conjunto de acciones que se realizan en momentos
donde no se prevé la inminencia de un desastre, con el objetivo de
impedir su ocurrencia.
- Mitigación: la mitigación busca reducir los efectos de un evento
destructivo, reconociendo que en algunas situaciones no es posible
evitar que se produzca.
- Preparación: ciertos fenómenos que podrían ser devastadores pueden
ser anticipados con cierta antelación. En estos casos, es posible iniciar
la preparación y estructurar una respuesta adecuada.
Durante: Esta fase de respuesta a desastres varía en duración según el
impacto del evento. Incluye evacuación, rescate y atención médica a los
afectados. Se desarrolla en emergencia, cuando la comunidad está
desorganizada y sin servicios básicos.
Después: En este lapso se llevan a cabo actividades para recuperarse
de las secuelas del desastre, pudiendo ser a corto, medio o largo plazo.
Se puede resumir de la siguiente manera:
- Rehabilitación: comienza una vez que la respuesta de emergencia ha
terminado, en esta fase se restablecen los servicios básicos, que son
cruciales en el corto plazo, como la provisión de agua potable.
- Reconstrucción: se enfoca en la reparación de la infraestructura y la
recuperación del sistema productivo, a mediano o largo plazo, con el
objetivo de alcanzar o incluso superar el nivel de desarrollo existente
antes del desastre.
ETAPAS Y FASES DE LOS DESASTRES
Generalmente se consideran las siguientes secuencias de etapas
relacionadas con lo que se denomina "Ciclo de los Desastres", dichas fases,
con sus respectivas etapas son las siguientes:
Gestión de riesgos: Componente del sistema social constituido por un
proceso eficiente de planificación, organización, dirección y control dirigido al
análisis y la reducción de riesgos, el manejo de eventos adversos y la
recuperación ante los ya ocurridos. Hasta hace pocos años se hablaba del ciclo
de los desastres, con fases y etapas, hoy se consideran áreas y componentes
que mantienen una relación simbiótica y que no necesariamente tienen una
secuencia temporal.
Áreas y componentes: Análisis de riesgos: Estudio de amenazas y
vulnerabilidades Reducción de riesgos: Prevención, mitigación Manejo de
eventos adversos: tiene que haber una preparación, alerta y respuesta.
Recuperación: rehabilitación, reconstrucción.
Antes: Comprende las actividades que se desarrollan previamente a la
ocurrencia del desastre:
- Prevención: La prevención incluye actividades para evitar desastres,
como normas de construcción sísmica y diques contra inundaciones.
Estas medidas tienen efecto a medio y largo plazo, requiriendo
mantenimiento adecuado. También se incluyen acciones a corto plazo,
como limpieza de drenajes antes de la temporada de lluvias intensas.
- Mitigación: La mitigación busca reducir los daños de eventos
catastróficos, con medidas estructurales y no estructurales.
Construcciones a prueba de huracanes y alertas tempranas son
ejemplos de acciones para proteger a la población de desastres
naturales.
- Preparación: Algunos fenómenos catastróficos pueden predecirse con
antelación para preparar respuestas rápidas y eficientes.
- Alerta
Durante: Son las actividades que se desarrollas inmediatamente
después de ocurrido el fenómeno natural, durante el período de emergencia.
- Respuesta: Las actividades de respuesta a un desastre se llevan a cabo
inmediatamente después del evento, durante la emergencia. Incluyen
evacuación, rescate, asistencia sanitaria y otras acciones dependiendo
del tipo de catástrofe. Esta fase es corta en la mayoría de los desastres,
pero puede prolongarse en casos como sequías, hambrunas y conflictos
civiles. Es la etapa más dramática y traumática, atrayendo la atención de
los medios y la comunidad internacional.
Después: Son la serie de actividades que se desarrollan después de
ocurrido el desastre, y comprende:
- Rehabilitación: La rehabilitación, periodo de transición que se inicia
después de terminada la respuesta de emergencia, en esta etapa se
restablecen los servicios básicos, indispensables en el corto plazo, como
por ejemplo el servicio de abastecimiento de agua potable.
- Reconstrucción: La reconstrucción consiste en la reparación de la
infraestructura y la restauración del sistema productivo, a mediano o
largo plazo, con miras a alcanzar o superar el nivel de desarrollo previo
al desastre.
MAPAS DE RIESGO EN EL HOGAR, TRABAJO Y COMUNIDAD
Los mapas de riesgo son instrumentos que asisten en la identificación y
evaluación de peligros en un espacio, ya sea en la residencia, en el lugar
laboral o en la comunidad. Su propósito es incentivar a los individuos a llevar a
cabo acciones para evitar o mitigar las consecuencias de un eventual desastre.
Existen diversas modalidades de estos mapas de riesgo, tales como el de
factores de riesgo, el de aquellos que están en situación de riesgo y el de las
potenciales pérdidas.
¿PARA QUÉ ES ÚTIL EL MAPA DE RIESGOS?
Su función es asegurar que las empresas mantengan la continuidad del
negocio, así como su sostenibilidad y éxito en el tiempo. A continuación, se
explican las principales razones para su uso:
Detección de riesgos: Ofrece la posibilidad de reconocer y evaluar los
riesgos potenciales que enfrenta tu empresa en sus áreas operativas, en su
entorno, normativas y más.
Evaluación de riesgos: Ayuda a clasificar y valorar los riesgos según la
probabilidad de su aparición y su repercusión, lo que permite dirigir los recursos
hacia los riesgos más relevantes.
Decisiones basadas en información: Proporciona una representación
gráfica, clara y significativa de los riesgos, lo que te ayuda a tomar mejores
decisiones sobre estrategias de prevención, mitigación y gestión eficaz.
Cumplimiento de normativas: Facilita el cumplimiento de las
normativas y requisitos legales a nivel nacional e internacional, ya que aborda
riesgos laborales, ambientales u otros que podrían afectar la conformidad con
las reglas.
Seguimiento y evaluación: Permite un seguimiento y análisis rápido y
sencillo de la gestión de riesgos, generando informes de manera eficiente y en
el momento adecuado.
Hogar: Identificación de áreas vulnerables y rutas de evacuación.
Trabajo: Evaluación de riesgos en el entorno laboral y planes de
emergencia.
Comunidad: Mapas que indiquen zonas de alto riesgo y recursos
disponibles.
MEDIDAS EN CASO DE TERREMOTOS, MAREMOTOS, DESLIZAMIENTOS
DE TIERRA E INCENDIOS DE EDIFICIOS
Terremotos: ¿Qué hacer antes, durante y después de un terremoto?
¿Qué hacer antes?
En su hogar y otras edificaciones:
Evite construir en terrenos inadecuados y siga regulaciones sísmicas.
Identifique riesgos en su hogar, comunidad y trabajo.
Asegúrese de la solidez estructural de su hogar y sistemas.
Coloque controles de gas, electricidad y agua accesibles.
Asegure muebles y objetos para prevenir accidentes durante un sismo.
Asegurar objetos colgantes en el techo y alejar camas de lugares
peligrosos.
Identificar lugares seguros y vías de escape en sitios frecuentados.
Evitar colocar objetos pesados en estantes altos.
Contar con extintores y equipo de emergencia portátil.
Preparar un morral de emergencia familiar y equipo de Primeros
Auxilios.
Mantener una caja de herramientas accesible con llaves ajustables.
Anclar mobiliario en edificios altos para evitar desplazamientos.
Evaluar recursos del vecindario como personal médico y herramientas.
Conocer rutas alternas en caso de bloqueo de caminos.
¿Qué hacer durante?
Mantener la calma y no caer en pánico durante un terremoto.
Tranquilizar a quienes estén perdiendo el control.
Reaccionar rápidamente ante el movimiento de tierra.
Protegerse de objetos que caen, resguardándose debajo de muebles
sólidos.
Evitar usar ascensores y salir de edificios durante un sismo.
Alejarse de la cocina, ventanas y objetos que puedan caer.
En la playa, salir del agua y alejarse de la orilla.
Detener el automóvil y resguardarse en su interior.
No correr hacia las salidas en lugares públicos.
Permanecer en un lugar seguro dentro de la edificación.
No intentar salir corriendo de la casa durante el sismo.
Permanecer en el vehículo si es seguro.
Evitar cruzar puentes o caminos dañados después de un terremoto.
Mantenerse alejado de edificios, árboles, postes y cables eléctricos.
Recordar que la tierra no traga edificios ni personas.
¿Qué hacer después?
Mantener la calma y permanecer en áreas de concentración designadas
en caso de emergencia.
Profesionales de la medicina, enfermería, ingeniería civil, entre otros,
deben presentarse a las autoridades.
No correr hacia el exterior en caso de evacuación, tranquilizar a los
demás.
Inspeccionar posibles heridos y brindar primeros auxilios si es necesario.
Desconectar la electricidad en caso de daños y reparar cortocircuitos
con asesoría especializada.
Evitar llamadas innecesarias y mantener actualizados los números de
emergencia.
Limpiar sustancias peligrosas derramadas y sintonizar emisoras locales
para información.
Estar preparado para réplicas de temblores y ejecutar planes de
emergencia familiar y comunitaria.
Ayudar a niños, ancianos y vecinos, y hacer ruido para recibir ayuda si
está atrapado.
Abrir puertas y cajones con precaución debido a posibles objetos
desplazados.
Deslizamiento: ¿Qué hacer antes, durante y después?
Antes
Evitar construir en zonas inestables o inundables.
Usar materiales adecuados en terrenos débiles.
Asegurar que las construcciones estén firmes.
Conservar la vegetación para evitar la erosión.
Mantener drenajes despejados y alerta ante filtraciones.
No acumular objetos en pendientes.
Conocer zonas vulnerables y rutas de evacuación.
Preparar un plan de emergencia familiar.
Aprender Primeros Auxilios.
Enseñar a niños y ancianos cómo actuar.
Tener un morral de emergencia y reserva de alimentos.
Reportar peligros a autoridades y evacuar si es necesario.
Durante
Conservar la calma y dirigirse a un lugar seguro.
Evitar recoger pertenencias y alejarse del material en movimiento.
No ingresar a zonas afectadas.
Ayudar a los demás y utilizar herramientas seguras para rescates.
En caso de estar en un vehículo, dirigirse rápidamente a un lugar
seguro.
Después
Manténgase alejado del área hasta autorización oficial y siga
instrucciones.
No pise escombros indiscriminadamente.
Ayude a rescatar, sin mover a heridos graves a menos que estén en
peligro.
Revise peligros en electricidad, gas y agua.
No encienda fuego cerca de fugas de gas.
Limpie y desinfecte su vivienda, pida ayuda si sospecha daños.
Si es inseguro, vaya a casa de familiares.
Tome medidas sanitarias, hierva agua.
Ayude a limpiar calles.
Combata emociones negativas con apoyo y descanso.
Recupere y reconstruya con vecinos.
Acate instrucciones de autoridades y evite servicios públicos
innecesarios.
Aplique medidas preventivas para evitar futuros daños.
Recuerda que la prevención y la preparación son clave para actuar de manera
segura antes, durante y después de un deslizamiento.
¿Qué hacer en un incendio?
Para reducir los riesgos ante un incendio es necesario Considerar las
siguientes medidas:
En relación a la electricidad:
- Identificar el tablero eléctrico y el interruptor electromagnético (Breakers)
asociado al suministro de energía eléctrica en la infraestructura.
- Evitar sobrecarga en los circuitos eléctricos.
- Utilizar una toma corriente para cada artefacto.
- Utilizar reguladores de voltaje en los artefactos eléctricos que lo
requieran, tener cuidado especialmente con los de alto consumo como
calentadores, lavavajillas, lavadoras y planchas, entre otros.
- Canalizar los conductores eléctricos a través de tubería o canaletas.
- Evitar pasar conductores (cables) eléctricos por debajo de las alfombras,
a través de las puertas o cruzando los lugares de paso de personas.
- Reemplazar los conductores (cables) eléctricos desgastados o
deteriorados inmediatamente.
- Evitar los empalmes deteriorados de conductores.
- Cubrir las tapas protectoras los tomacorrientes que no se encuentren en
uso.
- Al percibir un olor a quemado, revisar el sistema eléctrico para
determinar el origen, ya que puede tratarse de una sobrecarga, lo que
presenta un riesgo de cortocircuito, o de un incendio.
En relación al material combustible o líquidos inflamables:
- Almacenar los líquidos inflamables (por ejemplo el kerosén, gasolina,
alcoholes, entre otros), si es posible fuera de las instalaciones en un
lugar seguro, fresco y ventilado.
- Utilizar los líquidos inflamables y aerosoles sólo en lugares ventilados,
sin focos de calor próximos.
- Almacenar este tipo de sustancias en recipientes apropiados,
identificados con el contenido clasificados de acuerdo al riesgo que
presenten.
- Evitar almacenar material combustibles (periódicos, ropa vieja, cartón,
plásticos, entre otros), que puedan propagar el fuego.
En relación y vigilancia de los niños, niñas y adolescentes:
- Acompañar permanentemente bajo cuidado y vigilancia a los niños y
adolescente, para garantizar su seguridad.
- Orientar a los niños, niñas y adolescentes en el uso y el cuidado de las
sustancias y/o productos que puedan generarles cualquier lesión o daño.
En relación al área de cocina.
- Mantener vigilancia permanente mientras se éste cocinando.
- Evitar dejar aparatos eléctricos en funcionamiento al momento de salir.
- Ubicar la cocina (artefacto) donde no haya corrientes de aire que puedan
apagar la llama producida por el gas.
- Al percibir olor a gas, localizar el escape y tratar de so ventar o solicitar
ayuda.
¿Qué hacer durante un incendio?
Conserva la calma, evaluar la situación, actuar rápido, pero sabiendo
qué hacer.
En caso de que su ropa o de la otra persona se prenda de fuego,
detenerse, resistir el impulso de correr o evitar que la persona corra, lo
cual sólo avivaría las llamas, arrojarse al suelo o tierra o rodar una y
otra vez hasta que las llamas hayan desaparecido, o sofocar el fuego
con una manta o cobija, si se tiene al momento.
Acciones para el desalojo en un hogar que se encienda:
mantenerse agachado para atravesar los pasillos y habitaciones con
la boca y la nariz protegidas con un pañuelo, toalla o trozo de tela,
de ser posible mojado en agua.
Desplazarse lo más cercano piso, evitando respirar el humo,
protéjase con una tela o su propia vestimenta.
Observar si el humo pasa por los bordes de la puerta, palpado con el
dorso de la mano para saber si está caliente, de ser as´, no la abra,
busque otra ruta de escape.
Evitar las corrientes de aire cerrando las puertas y ventanas, esto
permitirá que no se avise el fuego.
Acciones en caso de quedar atrapado en un edificio
En caso de que el humo, el calor o las llamas bloqueen la ruta o vía
de escape, se recomienda quedarse en un lugar seguro con la
puerta cerrada, envié cualquier señal de auxilio o ruido con un
objeto, o efectúe llamadas telefónicas a los organismos de atención
ciudadana, facilitando información específica del lugar en que se
encuentra.
Dirigirse a la azotea si todo el edificio se encuentra en llamas,
mantenga la calma hasta que pueda ser rescatado y posteriormente
evacuado mediante helicóptero u otro medios.
¿Qué hacer después de incendio?
Manténgase en la zona de reunión y no regrese al lugar hasta que las
autoridades lo permitan.
Verifique que se encuentre en perfectas condiciones físicas; de a
padecer alguna lesión, solicite atención médica.
Solicite a las autoridades una inspección minuciosa del lugar para
asegurarse que la estructura no haya sufrido daños.
Asegúrese de eliminar toda amenaza para evitar nuevos focos de
incendios.
Cumpla con las indicaciones de las autoridades competentes.
MEDIDAS EN CASO DE EVACUACIÓN: SISTEMA DE ALERTA Y ALARMA
En caso de una alarma o evacuación, es importante conservar la calma y
seguir las instrucciones de los brigadistas.
Algunas medidas que se pueden tomar son:
Evacuar en fila india
Seguir por la derecha
Dirigirse al punto de encuentro
No gritar
Tomar la baranda en las escaleras
Asignar acompañantes a personas con discapacidad, embarazadas y
niños
Llevar documentos, dinero y celular
Cerrar las puertas con llave y asegurar las ventanas
Desenchufar los equipos eléctricos
En caso de emergencia, también se puede:
Alertar a los servicios de emergencia
Facilitar datos de lugar, número de heridos, estado y número de contacto
Aplicar técnicas de primeros auxilios
Colaborar con la policía, bomberos y el director del plan de
autoprotección
DEFINICIÓN DE CRISIS Y TIPOS DE REACCIONES CONDUCTUALES
Crisis: Una crisis es un cambio abrupto o una alteración significativa en
un evento, que puede ser físico o simbólico, y también se refiere a situaciones
complicadas o falta de recursos. Las crisis, emergencias y calamidades
impactan negativamente la vida de las personas y su entorno, causando
pérdida de vidas, deterioro de la salud, interrupción de actividades laborales y
disminución del bienestar social, lo que afecta el funcionamiento social y la
calidad de vida en general.
Efectos individuales: Acompañada de una experiencia de fragilidad y
carencia de dominio sobre los eventos, la desorganización mental
característica de la crisis se refleja en cambios en diversas áreas del
desempeño. Así, los individuos que enfrentan una crisis, emergencia o
catástrofe pueden experimentar algunos de los efectos siguientes:
Efectos cognitivos
Los principales efectos cognitivos que pueden aparecer ante una
situación de crisis, emergencia o desastre son:
Incredulidad y dificultad para dimensionar la magnitud del evento crítico
Confusión
Dificultad para pensar
Dificultad para focalizar y tendencia a la dispersión
Dificultad para encontrar alternativas de solución a los problemas
Dificultad para tomar decisiones
Dificultades de concentración
Dificultad para incorporar nuevas informaciones
Re experimentación del evento crítico
Asociación de objetos, personas o situaciones con la emergencia o
desastre
Efectos emocionales: Las reacciones emocionales más habituales ante una
situación de crisis, emergencia o desastre son:
Fuerte impacto emocional, estado de shock
Emociones intensas de angustia, tristeza, rabia, miedo o impotencia
Desborde emocional
Labilidad emocional
Tensión e irritabilidad
Aplanamiento afectivo
Negación o minimización
Desconexión emocional
Revivir los efectos emocionales generados por la emergencia o desastre
Efectos conductuales: En situaciones de crisis o emergencias, es probable
que aparezcan algunas de las siguientes conductas:
Sobre activación o conductas erráticas
Impulsividad
Paralización o inhibición de la conducta
Conductas de evitación
Aumento de consumo de alcohol u otras sustancias psicoactivas
Conductas de aislamiento, reducción de la vida social
Efectos fisiológicos: Los principales efectos fisiológicos que pueden
aparecer en este tipo de situaciones adversas son:
Dolores corporales generalizados y difusos
Jaquecas, mareos o desmayos
Taquicardia y alteraciones abruptas de la tensión arterial
Presión en el pecho («sofocamiento» o «falta de aire»)
Problemas gastrointestinales
Cansancio
Trastornos del sueño; insomnio, pesadillas o dormir en exceso
Trastornos del apetito, inapetencia o comer en exceso
Efectos en las relaciones: Una crisis o calamidad no solo tiene un impacto en
las personas de manera individual, sino que también influye en los vínculos
entre las personas dentro de la familia, la comunidad, los grupos, los equipos
laborales, las instituciones o la sociedad en su conjunto. Por ende, los
facilitadores deben resaltar de alguna manera la repercusión comunitaria que
posiblemente aumentará los efectos en las interacciones personales. Por tanto,
es esperable que se produzca:
Cambio de las formas habituales de relación
Descoordinación en las acciones
Dificultades para ponerse de acuerdo acerca de cómo proceder
Las responsabilidades se superponen y/o se diluyen
Culpabilización mutua
Descalificación de los recursos de otro
Activación de conflictos previos
CONFLICTOS SOCIALES DE CARÁCTER VIOLENTO
Estos conflictos pueden surgir en situaciones de crisis debido a la competencia
por recursos limitados, desigualdades sociales o falta de comunicación.
Ejemplos de situaciones de violencia social incluyen: Conflictos bélicos,
Agresiones entre pandillas, Actos terroristas, Desplazamientos forzados, y
Discriminación. Los orígenes de las situaciones de violencia social pueden ser:
Desigualdad en la economía
Desigualdad entre géneros
Desigualdad étnica
Desigualdad religiosa
Crisis en la economía
Falta de presencia del Estado
Para evitar las situaciones de violencia social, se pueden implementar acciones
como: Promover la equidad, Fomentar la solidaridad, Instruir en principios.
ELABORACIÓN DE PLANES DE PREVENCIÓN INTEGRAL
Los planes deben incluir análisis de riesgos, estrategias de mitigación,
capacitación de la comunidad y simulacros de emergencia. Es fundamental
involucrar a todos los sectores de la sociedad para garantizar una respuesta
efectiva ante desastres. Para elaborar un plan de prevención integral, se
pueden seguir los siguientes pasos:
Identificar los riesgos
Evaluar la probabilidad y gravedad de los riesgos
Establecer medidas de control
Planificar la ejecución de las medidas
Capacitar a los trabajadores
Supervisar la implementación de las medidas
Evaluar y mejorar el plan
Algunos aspectos que se pueden considerar en la elaboración de un plan de
prevención integral son:
La organización del trabajo
La selección de equipos de protección personal
La elaboración de protocolos de actuación
La formación de los trabajadores
La vigilancia de la salud de los trabajadores
La señalización
La atención a poblaciones vulnerables
La promoción de la resiliencia
CONTROL DE INCENDIOS; FASES DEL INCENDIO, CARACTERÍSTICAS
DEL FUEGO, CLASIFICACIÓN DE LOS INCENDIOS, TÉCNICAS DE
EXTINCIÓN DE INCENDIOS.
El control y extinción de un incendio requiere conocimiento de la naturaleza del
fuego, combustibles y condiciones ambientales. Los incendios pueden ocurrir
en cualquier momento, siendo crucial descubrirlos en fase inicial. La ventilación
cuidadosa en edificaciones confinadas es fundamental para prevenir daños. El
estudio de las tres etapas del fuego es esencial para los bomberos.
Fases del fuego:
Fase incipiente o inicial: En esta etapa, el fuego produce vapor de
agua, dióxido de carbono y otros gases, generando calor gradualmente.
Fase de Combustión Libre: Durante esta etapa, el aire rico en oxígeno
alimenta las llamas, generando calor intenso y obligando a los bomberos
a mantenerse en niveles bajos.
Fase Latente: Si el área está cerrada, las llamas pueden extinguirse,
convirtiéndose en brasas incandescentes y llenando el lugar con humo
denso y gases combustibles, aumentando el riesgo de explosión.
En resumen, el fuego atraviesa tres fases distintas, desde su inicio con la
producción de gases y calor, pasando por la combustión libre con altas
temperaturas, hasta la fase latente con la presencia de humo denso y peligro
de explosión. Es crucial que los bomberos se mantengan alerta y protegidos
durante todas las etapas para evitar situaciones peligrosas.
Características
El fuego aparece siempre que existe un material que puede arder, en compañía
de oxígeno a temperaturas muy elevadas, se transforma en vapor. Las llamas
sirven como la señal visible del vapor calentado. También es posible que se
genere fuego a temperaturas más bajas. Con el paso del tiempo, los elementos
combustibles, como las brasas, pueden llegar a su temperatura de iniciación.
El triángulo del fuego
El triángulo del fuego es una manera sencilla de entender los elementos de
fuego. Los lados del triángulo representan los ingredientes necesarios que al
interactuar producen fuego: calor, combustible y oxígeno.
Calor: La fuente de calor juega un papel clave en el inicio del fuego y es
esencial para su sostenimiento y expansión. Este calor facilita la propagación
del fuego al secar y calentar el combustible cercano, así como al elevar la
temperatura del aire que lo rodea.
Material Inflamable: Un material inflamable se refiere a cualquier
sustancia que tiene la capacidad de prenderse. Se distingue por su
humedad, dimensiones, forma, cantidad y la manera en que se
distribuye por el entorno. La humedad presente se relaciona
directamente con la facilidad de ignición.
Oxigeno: El aire tiene una composición de aproximadamente 21 por
ciento de oxígeno, y la mayoría de los incendios necesitan un contenido
mínimo de oxígeno del 16 por ciento para poder arder. El oxígeno juega
un papel clave en las reacciones químicas que suceden durante un
incendio. Al quemarse el material inflamable, este se combina con el
oxígeno del aire que lo rodea, produciendo calor y generando
subproductos de la combustión (gases, humo, brasas, etc. ). Este
acontecimiento se denomina oxidación.
Clasificación
En el ámbito europeo, la normativa UNE-EN 2-1994/A1:2005 regula los
incendios, estableciendo cinco categorías de fuego según el tipo de material
combustible. Esta clasificación es bastante simple y se ha diseñado
principalmente para facilitar el desarrollo eficaz de agentes extintores y equipos
manuales de protección contra incendios. Resulta especialmente útil en la
extinción de incendios mediante el uso de extintores. Además, existe otra
clasificación de los materiales inflamables que es más compleja y que se
fundamenta en parámetros físico-químicos como la temperatura de inflamación,
el rango de inflamabilidad y la temperatura de ebullición. Las cinco clases son:
- Clase A: SÓLIDOS. Incendios que implican sólidos inflamables que
normalmente forman brasas y que son, generalmente, de naturaleza orgánica:
madera, tejidos, goma, papel, algunos tipos de plástico...
- Clase B: LÍQUIDOS. Incendios que implican líquidos inflamables: petróleo,
gasolina, aceites, pintura, alcohol y sólidos licuables como la parafina, el
asfalto, algunas ceras y plásticos...
- Clase C: GASES. Incendios que implican gases inflamables: metano o gas
natural, hidrógeno, propano, butano, acetileno...
- Clase D: METALES. Incendios que implican metales combustibles: sodio,
magnesio, potasio y muchos otros cuando están reducidos a virutas muy finas
(como el aluminio).
- Clase F: Aceites y grasas de cocina. Incendios derivados de la utilización de
estas materias en aparatos de cocina. Esta clase se creó en 2005 al observar
que estos líquidos no se comportaban igual que el resto y no se podían usar los
mismos agentes extintores como el CO2 o el polvo ABC.
Extinción de un incendio
Una oportunidad que sabemos cómo se inicia y desarrolla un incendio (Teoría
del incendio) y qué tipos de combustibles tenemos (Clases de incendio)
podemos comprender cómo se puede reprimir un ignición. Y si quia podemos
extinguirlo y el ignición es en nuestra domicilio debemos desempeñarse
(NoRAE) con velocidad o que existe contingencia de entusiasmo por los
humos, aprende qué efectuar (Incendios en domicilio). Lo inseparable que hay
que efectuar es resquebrajar el tetraedro del incendio retirando inseparable de
los cuatro componentes que conforman. Los cuales son:
Eliminación: Este método es el ideal para la extinción de incendios de
gases ya que si puedes cortar el suministro de gas se apagará el fuego. No
debes extinguir con agua o un extintor de polvo si no estás seguro de que vas a
poder cortar el gas, porque seguirá saliendo y se acumulará pudiendo provocar
una explosión.
Sofocación: Puedes extinguir un incendio por sofocación eliminando el
contacto del combustible con el aire con un elemento que no arda, por
ejemplo, con una tapadera, un trapo húmedo o una manta ignífuga en una
sartén como puedes ver en las siguientes imágenes y en el vídeo.
Enfriamiento: Este procedimiento de apagado es el más frecuente y
ampliamente conocido, ya que el agua es el más eficaz agente
extintor mediante enfriamiento. Sus beneficios incluyen: abundante
disponibilidad, fácil almacenamiento, nulo requerimiento de
mantenimiento, transporte sencillo a través de mangueras y tuberías,
gran capacidad de disolver sustancias que optimizan su eficacia
(como retardantes de llama, humectantes, espesantes y tensioactivos
para generar espuma. . . ), y la posibilidad de proyección en diversas
formas (chorro sólido, cono de ataque, cortina de protección,
pulverización en rociadores o sprinklers. . . ) y, evidentemente, su
excelente capacidad para absorber calor.
Inhibición: Los extintores portátiles BC y ABC contienen polvos que
separan y reaccionan con radicales libres en incendios. Los extintores
ABC son obligatorios en edificios, empresas y vehículos pesados. Su
acción evita la reacción en cadena de sustancias de alta energía en
llamas.
Efecto múltiple: Los agentes extintores tienen efectos múltiples: el
agua enfría y sofoca, el CO2 sofoca y enfría, la espuma sofoca, tapa el
combustible y enfría, y el polvo ABC inhibe la reacción en cadena,
sofoca, enfría y actúa por eliminación. Cada agente extintor tiene
diferentes métodos de acción, como enfriamiento, sofocación y
eliminación del combustible, para lograr la extinción del fuego de
manera efectiva.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[Link]
[Link]
Publicado por Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Actualizado el 5 de
septiembre de 2021. Crisis - Qué es, definición y concepto. Disponible en
[Link]
[Link]
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[Link]
%202_Fuego_CEMI.pdf
[Link]
[Link]