RIÑÓN Y VEJIGA URINARIA
Los riñones y la vejiga urinaria son órganos muy fácilmente accesibles para su visualización ecográfica.
En el ámbito de la Medicina Interna, sobre todo en la medicina de urgencias, deberemos ser capaces
de valorar la presencia de hidronefrosis y la confirmación de un globo vesical en casos de retención
aguda de orina.
La evaluación de la presencia de litiasis dentro del riñón o de la vía excretora no será un objetivo en
nuestro estudio, dada la escasa sensibilidad y la variabilidad de los hallazgos dependiendo de la
experiencia del ecografista. Es preciso tener en cuenta además que la TAC es mucho más sensible y
específico que la ecografía para observar litiasis ureteral. Sin embargo, ante un paciente con sospecha
de cólico nefrítico, la detección de hidronefrosis leve o moderada y aorta abdominal normal sirve para
confirmar el diagnóstico y evita realizar otras pruebas radiológicas. Esto es especialmente relevante en
individuos mayores de 55 años con dolor lumbar agudo sugerente de cólico nefrítico y factores de
riesgo cardiovascular que favorecen el desarrollo de aneurisma aórtico y sus complicaciones.
Las masas renales tampoco serán el objetivo de nuestro estudio. En caso de ser apreciadas deberemos
solicitar pruebas adicionales para su filiación y diagnóstico final.
La vejiga urinaria, especialmente si hay retención urinaria, se detecta muy fácilmente. En un paciente
con insuficiencia renal aguda siempre es obligado descartar la etiología obstructiva.
Por otra parte, tampoco es difícil comprobar la presencia de lesiones papilares en la pared vesical, así
como de formaciones diverticulares. En el contexto de un paciente con hematuria, la realización de una
ecografía vesical bien replecionada puede condicionar la solicitud de un estudio urológico más amplio
en caso de detectar lesiones en la pared de la vejiga, y sobre todo, la detección precoz de posibles
tumores vesicales.
Anatomía
La corteza renal tiene una apariencia homogénea en la ecografía y es ligeramente menos ecogénica
(brillante) que el parénquima hepático. La médula renal, constituida fundamentalmente por pirámides
cuyo vértice apunta hacia la pelvis renal es significativamente menos ecogénica que la corteza. En
algunos pacientes, las pirámides renales son sorprendentemente prominentes e hipoecoicas y pueden
confundirse con quistes renales o hidronefrosis. Desde el punto de vista de la ecografía, estas
estructuras se denominan parénquima renal, englobando la corteza y las pirámides medulares. El seno
renal ecográfico está formado por el
sistema colector, ramas principales
de la arteria renal, vena renal y
grasa. En una ecografía renal es
muy importante valorar que existe
una buena diferenciación entre la
ecogenicidad del parénquima renal
(cortical) y del seno.
En condiciones normales las
pirámides son espacios
discretamente anecoicos que no
conectan entre sí o con la pelvis
renal. La pelvis renal tiene es una
estructura ecogénica (brillante) en el
centro del riñón. La fascia de Gerota que rodea al
riñón es hiperecogénica.
Los riñones miden:
9 a 12 cm de longitud
4 a 5 cm de anchura.
No debería haber más de 2 cm de diferencia en el
tamaño entre ambos riñones.
Como el tamaño del bazo es menor que el del hígado,
el riñón izquierdo está localizado en una posición más
alta y posterior que el riñón derecho. Los uréteres no
suelen verse mediante la ecografía en condiciones
normales, aunque si es posible si están muy dilatados.
Amarillo: pirámide renal (hipoecogenica)
Verde: cálices renales
Naranja: cápsula renal
Azul: pelvis renal
Blanco: uréter
Rosado: Arteria renal
En las estructuras ecográficas del riñón, en el lado
derecho vamos a ver la estructura hepática que va a
estar como en borde marginal y va a tener una
estructura vecina siendo el vaso como estructura
limítrofe, externamente vamos a ver el espacio de
Morrison que es un espacio virtual muy parecido al
espacio plural, donde existe una separación con las
estructuras vecinas y en la parte posterior del retroperitoneo, donde se va a visualizar como una línea
ecorefrigente (muy raras veces se va a ver bien delimitada, no se va a ver como se ve en la imagen
siempre tiende a ser a hacer una línea que no se visualiza perfectamente) su función al igual que la
pleura parietal sirve para nutrición de los órganos y protección)
La cápsula renal es la porción que contiene al riñón propiamente en su estructura y que además le
confiere protección al momento de llevar golpes y lo que es la parte del polo inferior lo vamos a ver
hacia la parte de arriba. Cuando nosotros hablemos de polo inferior se van a ubicar en la punta que
está más hacia arriba del riñón y el polo superior va a estar en la parte de abajo
El seno renal es la estructura donde están los calices renales y en la corteza que será separada en
dos, corteza y médula, la médula va a ser todo lo que es la parte eh que se encuentra dentro de las
pirámides renales y la corteza va a ser la parte gruesa que se encuentra alrededor del riñón
Técnica: ayunas de 6 horas con vejiga llena
La visualización de los riñones y de la vejiga urinaria utilizaremos una sonda convex de 3,5 a 5 MHz
Riñón derecho con Angulo de 45`
Riñón izquierdo horizontal
En un corte longitudinal desde la línea axilar anterior, el riñón derecho puede observarse bien en
decúbito supino por detrás del hígado en inspiración profunda (fig. 45-2a). Una alternativa consiste en
colocar el transductor paralelo a los espacios intercostales, con el paciente en decúbito lateral izquierdo
(fig. 45-1a).
Ambos riñones deben ser examinados completamente en dos planos.
<9cm se puede considerar normal en
hispanoamericanos
Se considera normal después del metro 1cm
por encima o 1cm por debajo
Ahora si una persona mide 1.90cm esta 5cm el
riñón, ahí ya hay problema
Verde long
Rijo: transversal
Amarillo corteza
En el limite entre el parénquima renal ubicado
en el exterior (29) y el sistema pielocalicial hiperecoico y de ubicación central se encuentran en el corte
longitudinal típico (fig. 45-2) alineadas en forma de collar de perlas las pirámides medulares (30)
hipoecoicas, que no deben ser confundidas con los cálices ni con quistes libres de ecos. La
hiperecogenicidad de la región central del riñón se debe a los numerosos saltos o diferencias de
impedancia entre las paredes de los vasos y los conductos urinarios, el tejido conectivo y el tejido
graso.
El riñón izquierdo suele visualizarse algo peor que el derecho ya que está ubicado más alto que el
derecho (superposición de las costillas) y además también puede haber interferencias debido al aire de
la cámara gástrica y de las asas intestinales. Para mejorar la visualización puede ser muy útil que el
paciente mantenga una inspiración profunda. De esta manera el riñón desciende y se puede esquivar
mejor las costillas y gases del tubo digestivo. Otra posibilidad es colocar al paciente en decúbito lateral
derecho.
La imagen del riñón se obtiene en decúbito supino y lateral, en el plano longitudinal y transversal.
Por otra parte, es preciso recordar que, las sondas sectoriales, utilizadas para visualizar el corazón
generalmente tienen mejor ventana entre las costillas y pueden ayudar a ver mejor los riñones en caso
de dificultades técnicas.
En condiciones normales el parénquima del riñón derecho presenta la misma ecogenicidad que el
parénquima hepático (fig. 45-3), debe medir por lo menos 1,3 cm.
Estimación del volumen urinario
Con cortes transversales y longitudinales, El volumen urinario se puede calcular con fórmulas simples
que se relacionan de forma bastante exacta con los volúmenes obtenidos tras el sondaje urinario. Una
de las más sencillas es la que resulta de multiplicar 0,5 por la anchura (cm), longitud (cm) y altura de la
vejiga (cm). Con el resultado de esta multiplicación se obtiene el volumen de orina en la vejiga en mL.
Para ello es necesario hacer corte transversal (anchura y longitud) y longitudinal (altura) de la vejiga.
La estimación del volumen urinario es muy útil para diagnosticar a los pacientes con retención aguda de
orina y para saber si existe volumen residual significativo tras la micción. Más de 150 mL de volumen
residual es clínicamente relevante.
FRACASO O INJURIA RENAL
ERA
(figura 1)
Hay adelgazamiento de la
corteza renal, una diferencia
cortico medular importante, si
hay litiasis no se verá alteración
entre la relación cortico medular,
ahora si hay alteración no solo
es litiasis renal
Se ha visto muchísimos ecos
con gente que dicen tener litiasis renal,
y colocan relación cortico medular
comprometida, y NO es así, ahí no
habrá relación cortico medular
comprometida porque las estructuras
no están siendo afectadas, lo que está
siendo afectado es la parte del sistema
colector o las pirámides, por tanto, se
debe referir lo que se evidencia y la
estructura que está siendo afectada
Ahora si usted está viendo que alguna
alteración renal, donde hay disminución
de la corteza renal, que no se distingue
lo que es la corteza de la médula,
entonces usted puede decir hay una
relación cantico medular inadecuada
con disminución del parénquima renal con deterioro progresivo de la estructura corteza renal la cual se
encuentra hipoecogénicas de apariencia difusa con un eco patrón difuso que también lo pueden
describir de esa manera
HIDRONEFROSIS
Se define hidronefrosis como la dilatación de la pelvis y cálices renales con compresión secundaria del
parénquima (corteza renal). Estrictamente no tiene por qué indicar obstrucción de la vía urinaria, ya
que, por ejemplo, el reflujo vesicoureteral produce hidronefrosis sin ser una causa en sí obstructiva
Cuando existe una dilatación de la vía excretora se visualiza el contorno del sistema colector con
contenido anecoico, que resalta sobre la hiperecogenicidad del seno renal. Es necesario bascular el
transductor para apreciar que los cálices renales (también dilatados) confluyen en una cavidad común
(la pelvis renal).
La identificación de una uropatía obstructiva se realiza habitualmente a nivel renal, dado que, como ya
hemos comentado, raramente es posible explorar el uréter con ecografía.
La ecografía es muy sensible para la detección de uropatía obstructiva (sensibilidad de un 98%),
especialmente si el grado de la hidronefrosis es moderado o grave (figuras 3-4, 3-5 y 3-6). Esto implica
que los falsos negativos no son frecuentes. Dicho de otro modo, es raro que una obstrucción real del
tracto urinario pase desapercibida a la exploración ecográfica. No obstante, puede ocurrir en pacientes
deshidratados (escaso volumen de diuresis que impide que el sistema colector almacene suficiente
cantidad de orina que posibilite su identificación). Más raros son los casos en los que la obstrucción sea
tan reciente que no produzca las imágenes típicas.
En cambio, la especificidad de los ultrasonidos para la detección de obstrucción es menor (78%), lo que
hace que sea más frecuente la existencia de falsos positivos. En otras palabras, no siempre que se
visualiza una dilatación del sistema colector corresponde a una uropatía obstructiva. Además, existen
otras estructuras distintas al sistema colector que pueden producir imágenes similares. Las situaciones
más habituales que producen dichos falsos positivos son: Quistes renales. Aunque los quistes renales
muchas veces se
observan en la periferia,
a veces se localizan en
el seno renal
(sinuquistosis) y pueden
confundirse con un
sistema colector dilatado
(figura 3-7). Se suele
diferenciar basculando el
transductor: con este
movimiento se
demuestra que la pelvis
renal y los cálices,
además de presentar la
forma típica del sistema
colector, confluyen entre
sí mostrando que son
una única estructura.
Los quistes se disponen
como estructuras más
irregulares e
independientes entre
ellos. Pirámides
sonolucentes. Son una
variante de la
normalidad. En
determinados pacientes,
las pirámides de la
médula renal son
hipoecogénicas respecto
al parénquima de
alrededor. A diferencia
de la uropatía
obstructiva, las
pirámides sonolucentes
no confluyen entre sí.
ENFERMEDAD
GLOMERULAR
Situaciones clínicas particulares que nosotros vamos a ver como la enfermedad glomerular que se va a
dar en las primeras etapas de la enfermedad renal y que suele verse de tipo normal las fases más
avanzadas vamos a encontrar lo que son los hallazgos ecográficos que van a ser característico de la
enfermedad ¿Qué vamos a encontrar nosotros ecográficamente que nos va a dar la idea de que
estamos en presencia de una enfermedad renal crónica? Lo que viene siendo las imágenes de el riñón
transverso con una forma de C con una imagen de B alta y el Palenque Mardenal que va a estar de
1.4cm con una línea de puntos en imagen que es lo que ustedes van a ver en este momento
Entonces va a estar caracterizado por una hipoecogenicidad de la estructura parenquimatosa con
degradación de la forma del riñón y con uréteres que se van a ver comprometidos y posiblemente
dilatados
Relación contico-medular inadecuada caracterizada por hipoecogenicidad marcada y curvatura que da
aspecto de riñón en herradura Hidronefrosis
NEFROCALCINOSIS
es una enfermedad que se caracteriza por el depósito de calcio anormal en forma de oxalato de calcio o
fosfato de calcio, vamos a ver un parenquima renal con tubulos en la nefrona del rinon que va a dar la
sospecha de que existe un trastorno conocido
nefrocalcinosis
¿Qué va a hacer? Típicamente observado como una
cantidad anormal de litiasis en las pirámides renales, es
mas común que se vea en los niños que en adulto, aunque
se puede presentar en aduktos mayores principalmente en
diabéticos.
Existen algunas clasificaciones que van a ser por los
depósitos de calcio, si es medular, si es medible por el
aumento del calcio intracelular, si es microscópico, si va a
ser visible el microscopio óptico o macroscópico con visible
imagen radiológica y según la causa que se generen que
también se pueden clasificar el tipo de distrofia debido a la desnaturalización del tejido renal por
necrosis, los abscesos o hematomas que también puedan estar presentes si hacer metastásicas debido
a estaban hipercalsémicos o según la localización el depósito de calcio que va a ser la última que
nosotros vamos a utilizar o la que nosotros como ecografistas vamos a utilizar, es la nefrocalcinosis
cortical y medular
97% medula renal
3% córtex renal
QUISTES RENALES
Los quistes disontogenéticos (64), al igual que en el
higado, generalmente son anecoicos y a partir de un
tamaño determinado muestran como en la figura 46-2 un
refuerzo dorsal de la onda de ultrasonido (70).
En el riñón los quistes periféricos que protruyen hacia
afuera y desplazan la cápsula renal se diferencian de los
quistes parenquimatosos (fig. 46-2) y pelvianos (parapiélicos intrapélvicos). Estos últimos pueden ser
confundidos, dada su localización, con una estasis urinaria en la pelvis renal (31) Llegado el caso el
examinador debe informar del diámetro del quiste y su localización (en el polo craneal/caudal, en el
tercio superior, medio o inferior del riñón) y descartar si en la inmediata vecindad del quiste se
encuentra una lesión ocupante de espacio. Algunos tumores malignos del riñón tienen precisamente
áreas de contenido quístico y estas regiones tumorales llaman la atención considerablemente más
rápido que el característico componente sólido del tumor. Los quistes renales aislados carecen de
significado patológico y simplemente deben realizarse controles evolutivos periódicos Por el contrario, la
forma adulta de la poliquistosis familiar (fig 46-3) se presenta en la edad media de la vida con quistes
múltiples (64) de crecimiento progresivo. Estos quistes pueden alcanzar un tamaño considerable.
Principalmente afecta la corteza y la médula renal,
aquí se describe la relación cortico-medular irregular
comprometida con imagen anecogénica, circular, con
reforzamiento acústico anterior, que corresponde a
quiste simple
Un quiste complejo se describe como un panal de
abejas dentro y nosotros y normalmente se va a ver
en la enfermedad poliquística renal
PIELONEFRITIS AGUDA
es una enfermedad que se caracteriza por el
aumento del tamaño renal que normalmente
tiende a resolver después de dos a tres
semanas de forma espontánea, se produce la
perdida de la relación cortico-medular, con
compresión del seno renal, hay ecogenicidad
disminuida o aumentada, va hacer
características del edema con focos
hiperecogénicos que están relacionados a las
hemorragias o focos hiperecogenicos cuando
hay inflamación del parénquima se verá
como una hidronefrosis y masa o masas mal
definidas como bordes
regulares en caso del riñón
Disminución de la densidad en
la corteza y aumento de la
hipoecogenicidad de las
pirámides renales (pielonefritis
aguda)
PIELONEFROSIS AGUDA
se caracteriza por la presencia de material
purulento en el sistema coledoco obstruido
y se puede dar en cualquier nivel, incluso
en el uréter, el tratamiento que se utilizara
los medicamentos antiespasmódicos de
vías urinarias más los antibióticos
ahora los hallazgos ecográficos a
diferencia de lo que viene siendo las
infecciones por pielonefrosis se van a
visualizar de forma óptima mediante la
ecografía y no hay otro método
diagnóstico que la ecografía para
determinarlo. Aquí vamos a ver que
hidronefrosis y ureterihidronefrosis con
presencia de ecos persistentes en el sistema excretor, ecos gruesos que evidenciara dentritus móviles
en el sistema colector y depósitos de residuos
en la parte de declive que se puedan observar
al modificar la posición del paciente, vamos a
ver gas en el sistema colector, se evidenciara
ecos con trazos hiperecogénicos, con
contenido líquido.
En verde disminución de la densidad de la
corteza renal en fucsia hipoecogenicidad
marcada de las pirámides renales
Morado Áreas de ecogenicidad aumentada por
áreas de coleccion purulenta, en verde corteza
y médula disminuida (pielonefrosis)
TU RENAL
El cáncer renal siempre va a ser otra de las
coincidencias que aunque son raras pudieran llegar
a nuestro consultorio de ecografía podemos ver
nada más isoecogénica que son normalmente las
más consecuentes que se van a a evidenciar o van a
destacar por una forma irregular que altera la ergonomía y la anatomía del riñón en el caso de las
lesiones que son eh de tipo vamos a decir o menos ecogénicas con referente al parénquima renal que
no van a tener reacción Doppler color vascular y las isoecogénicas tiene mas vascularización y por
supuesto las lesiones sólidas que son lesiones que van a ser más más hiperecogénicas y que se van a
ver blanquecinas que por lo general crecen en tamaño y que o por raras veces no están relacionadas
con una metástasis que esté eh en riñón, posiblemente por personas que han tenido cáncer de vejiga o
cáncer en otras zonas que se traspasa bazo o a órganos vecinos
NEFRITIS
El riñón reacciona ante diferentes causas de inflamación con un cuadro ecomorfológico relativamente
uniforme. Ante una pielonefritis aguda o una inflamación limitada exclusivamente a los glomerulos el
riñón todavía puede parecer normal; más tarde se desarrolla un aumento de tamaño secundario al
edema y debido a la infiltración intersticial también hay un aumento de la ecogenicidad del parénquima
(29), que entonces aparece claramente contrastado (fig. 49-3) en relación con las pirámides medulares
(30) hipoecoicas. Se habla entonces de "pirámides medulares esculpidas". Al comparar la ecogenicidad
del margen parenquimatoso con el vecino bazo o con el tejido hepático (9) los alones con infiltración
inflamatoria tienen un aspecto claramente más ecogénico (fig. 49-3)
ESTASIS URINARIA
En condiciones normales el sistema pelviano central de un riñón es muy rico en ecos y esta
ecogenicidad solo se ve interrumpida por lineas delgadas pobres en ecos que corresponden a
pequeños vasos sanguíneos o a sectores del sistema excretor renal. Con una diuresis aumentada por
la ingesta abundante de líquidos, se puede observar con mayor claridad que la habitual (fig. 50-1)
debido al efecto secretorio del sistema excretor (87) pobre en ecos en la pelvis renal (31). En una
variante normal de la posición, la pelvis en forma de ampolla, se observa un aspecto similar. Es común
que en ambas situaciones fisiológicas en la dilatación no incluya los cuellos de los cálices.
En los adultos se definen tres grados de estasis urinaria. En la de primer grado el seno renal está
realmente dilatado (87) pero al igual que en las variantes mencionadas antes, la dilatación no
compromete los cuellos de los cálices (fig. 50-2). El ancho del parènquima no se modifica. En la estasis
urinaria de segundo grado hay una deformación adicional del cuello calicial y de los cálices (fig. 50-3).
Además, empieza a ser evidente el adelgazamiento parenquimatoso. La estasis de tercer grado se
caracteriza además por una atrofia extensa del parénquima renal.
Las posibles causas de la estasis solo pueden ser diagnosticadas en forma parcial por medio de la
ecografía. Si se trata de una litiasis ureteral ésta solamente podrá observarse si se encuentra en la
salida proximal del uréter, o en su extremo distal, directamente prevesical. La porción central del uréter
por la general no es visible debido a la superposición de gas intestinal En la figura 50-4 se presenta una
excepción: en este caso fue posible obtener la imagen de un cálculo (49) en el uréter (150)
Las causas menos frecuentes incluyen tumores de la vejiga e del uréter y una fibrosis retroperitoneal
posradiación o en el contexto de la enfermedad de Ormond. El uréter también puede ser comprimido
por conglomerados de ganglios
linfáticos retroperitoneales. Una
estasis latente por pérdida del tono
ureteral puede ocurrir durante el
embarazo, por infecciones opor
alteraciones motoras del vaciado
vesical (vejiga neurogénica a casos
de hipertrofia prostática avanzada)
(véase pág. 73). En estos casos se
determinară rutinariamente el
volumen de orina residual después de
la micción (véase pág. 57).
CÁLCULOS RENALES
El diagnóstico de cálculos renales (litiasis renal) es más dificil que el diagnóstico de cálculos en la
vesicula biliar, porque los cálculos (49) ricos en ecos se localizan en la pelvis renal (31), que también es
rica en ecos (fig. 54-1), y por eso no hay contraste con alguna estructura con liquido pobre en ecos
alrededor del cálculo. La excepción está dada por los cálculos presentes en un seno renal dilatado,
caso en el que naturalmente se produce un fuerte contraste. El examinador también debe prestar
atención especial a las sombras acústicas (45), que se extienden en sentido posterior a los cálculos
renales o las calcificaciones. El ejemplo de la imagen de la figura 54-2 muestra numerosas
calcificaciones (49) en un paciente con hiperparatiroidismo y un nivel de calcio sérico sumamente
elevado. Según su composición un cálculo renal (49) puede ser atravesado totalmente por el haz de
ultrasonido (fig. 54-1) 0 reflejar las ondas ultrasónicas con tanta fuerza que solo las partes cercanas al
transductor aparezcan en la imagen como una cumbre rica en ecos (fig. 54-2). El diagnóstico diferencial
incluye las arterias arcuatas en el limite entre la corteza renal y las pirámides medulares (ecos claros sin
sombra acústica), calcificaciones
vasculares en diabéticos o
calcificaciones cicatrizales después
de una tuberculosis renal. Una
causa mucho más rara es la
calcificación papilar por abuso de
fenacetina.
Los cálculos piélicos coraliformes
de gran tamaño son dificiles de
diagnosticar si la sombra acústica
dorsal es pequeña porque estos
cálculos grandes se confunden con
la pelvis renal rica en ecos.
Cuando los cálculos renales se
disuelven y penetran en el uréter
(fig. 50-4) según su tamaño pueden
transitar hasta la vejiga sin causar
síntomas, producir un doloroso
cólico renal durante te trayecto o
provocar una retención urinaria
aguda por enclavamiento. Además
de ser útil para verificar una eventual estasis urinaria la ecografia sirve para descartar otras causas de
dolor, como por ejemplo una pancreatitis o una colitis, y para confirmar o descartar la presencia de
liquido libre en el espacio de Douglas (véase pág. 58).
VEJIGA
Técnica:
La vejiga se examinară
sistemáticamente no solo en el corte
transversal suprapubiano (fig. 57-1a),
sino también a lo largo del corte
sagital (fig. 57-16). El estudio debe
realizarse lentamente para que el
examinador pueda reconocer
engrosamientos sospechosos de la
pared o lesiones ocupantes de espacio intraluminales. También es importante estudiar al mismo tiempo
el tejido paravesical, lateral a la vejiga, de uno y otro lado. Dentro de lo posible la imagen se obtiene con
la vejiga llena y en tensión, es decir después de administrar una importante hidratación por via oral y
antes de la micción (o en los pacientes con sonda vesical después de cerrar la sonda con la
correspondiente anticipación), para que la pared de la vejiga pueda ser correctamente evaluada. Un
estudio de la vejiga después de la micción no permite extraer conclusiones diagnósticas.
En el corte transversal característico (fig. 57-2) la vejiga normal (38) se ubica en posición dorsal con
respecto a ambos músculos rectos (3) y craneoventral en relación con el recto (43) y en estado de
llenado máximo muestra la forma de un rectángulo redondeado. En el corte sagital (fig. 57-3) la imagen
vesical adquiere una forma mäs triangular. En dirección caudal a la vejiga pueden observarse la
próstata (42) o la vagina (veånse figs. 73-2y75-1).
Determinación del volumen de orina residual
Si se sospecha la presencia de un trastorno de vaciamiento neurogénico de la vejiga o una obstrucción
por hipertrofia prostática (véase pag. 73) podrá determinarse después de la Fig. 57-1 b micción el
volumen de orina residual. Para ello deberán medirse en el corte transversal el diámetro máximo (fig.
57-2b) y en el corte sagital el diámetro máximo craneocaudal (linea punteada horizontal en la figura 57-
3b). Por lo tanto, con frecuencia es necesario inclinar el transductor en dirección caudal como lo indica
la flecha en la figura. 57-3a, para que la sombra acústica (45) del pubis (48) no impida la visualización
de la vejiga. Además debe medirse en alguno de estos dos planos de corte el diametru máximo
ventrodorsal (linea punteada vertical en ambos ejemplos de las figuras 57-2by 57-3b).
El volumen de orina residual se determinará en mi con una fórmula de volumen simplificada, en la que
los tres resultados de las mediciones se multiplicaran entre sí y luego por un factor de 0,5. A pesar de
que en la literatura se menciona como fisiológica un volumen de orina residual de hasta 100 ml, debe
considerarse el diagnóstico de trastorno de vaciado vesical a
partir de un volumen de orina residual de 50 ml.