El Hangar de la Traición
Sinopsis del guion:
En un oscuro hangar de Veracruz, siete agentes se enfrentan a una verdad devastadora:
alguien entre ellos traicionó la ubicación de una base secreta. Las tensiones aumentan
mientras los sospechosos se enfrentan y las armas se preparan. Cuando descubren que
enemigos se aproximan, deben dejar de lado sus dudas para sobrevivir a una emboscada
mortal. La lealtad, la culpa y el sacrificio se cruzan en una noche donde el pasado cobra
factura.
(Un viejo hangar militar. Oscuro, húmedo. El eco de las botas suena sobre el concreto. En el
centro, bajo una lámpara colgante, los siete se reúnen alrededor de una mesa de metal.)
DAVID (moreno, gordito, de rostro serio y sudoroso)
(apoya ambas manos sobre la mesa, firme)
—Nos llamaron porque el Fénix ha caído. El cuartel de Oaxaca fue borrado del mapa. Y
solo siete personas sabían la ubicación.
RAFA (moreno claro, delgado, de mirada inquieta)
—¿Estás diciendo que hay un traidor entre nosotros?
DIEGO (chaparrito, moreno, con los brazos cruzados y mirada afilada)
—Y no suena tan absurdo. Lo que pasó allá fue una ejecución… no una coincidencia.
EDUARDO (Apiñonado, fuerte, con barba cerrada y brazos cruzados)
—Entonces vamos a dejar de perder el tiempo. ¿Quién fue?
OBED (moreno, alto, con cara de pocos amigos y un suero colgando de su mochila)
(alzando la voz)
—¡Murieron hermanos allá adentro! Yo los vi… vi sus cuerpos. ¡Nos dejaron una trampa!
CARLOS (güero, flaco, con gafas tácticas y laptop abierta en una caja de municiones)
(tecleando sin parar)
—Detecté un acceso satelital externo… hace tres noches. Cifrado… pero viene de dentro.
(levanta la vista)
—Emiliano.
(Silencio. Todos giran hacia Emiliano, flaco, moreno, con la mirada baja y temblando un
poco. Suda y da un paso atrás.)
EMILIANO (con voz tensa)
—Yo… no los traicioné. ¡Lo juro! Me amenazaron. Tienen a mi hermana. No supe qué
hacer…
EDUARDO (mirándolo con dureza)
—¿Y pensaste que callarte era mejor? ¡Nos vendiste, Emiliano!
RAFA (tenso, con el dedo en el gatillo)
—Una traición es una traición… aunque venga con lágrimas.
DIEGO (cruzando los brazos, hablando bajo y directo)
—No confío en llantos. Confío en hechos. ¿Te vendiste… sí o no?
EMILIANO (al borde de quebrarse)
—No… me usaron. Me obligaron a enviar un código falso. Pero yo no revelé la ubicación
exacta, ¡lo juro!
OBED (con tono severo, apuntando con el dedo)
—Tú abriste la puerta, y cincuenta agentes murieron por esa grieta.
DAVID (con voz firme, alzando la mano)
—¡Alto! Aquí no matamos sin pruebas. Emiliano va a hablar… y si miente, yo mismo lo
entierro.
(Carlos teclea con rapidez. Sus ojos se abren.)
CARLOS (rápido)
—¡Drones en aproximación! Cinco… armados. Código de identificación Delta… ¡pero no
son nuestros!
DAVID (gritando, mientras toma su arma)
—¡Todos en posición! ¡Esto es una emboscada!
RAFA (recargando su rifle mientras corre hacia el costado del hangar)
—¡Sabía que esto olía a trampa!
EDUARDO (subiendo a una torre metálica con su rifle de francotirador)
—Tengo vista alta. Denme cinco segundos.
DIEGO (desapareciendo en las sombras con un cuchillo en mano)
—Los quiero cerca. Me encargo de los que entren.
OBED (tomando su mochila médica y un fusil)
—¡No se mueran hasta que los revise!
EMILIANO (tomando su arma con manos temblorosas)
—Esta vez… no me voy a esconder.
DAVID (mirando a Emiliano a los ojos)
—Entonces demuestra de qué lado estás, hermano.
(Se escuchan los motores de los drones aproximándose. Una explosión sacude la entrada
del hangar. Luces rojas parpadean. El combate comienza.)
2 guion
Operación Fénix
Sinopsis:
Siete exagentes de élite se reúnen en un viejo hangar militar tras la caída de un cuartel
secreto en Oaxaca. Entre ellos hay un traidor… o una víctima. Mientras las dudas y las
armas se levantan, un ataque sorpresa desata una guerra en la que tendrán que confiar
unos en otros para sobrevivir. La traición fue el inicio. La redención, el verdadero combate.
Personajes principales:
• David: moreno, gordito, líder del equipo, calculador pero con corazón firme.
• Diego: chaparrito, moreno, sigiloso y letal, el mejor en combate cuerpo a
cuerpo.
• Eduardo: güero, fuerte, francotirador y estratega. Serio y directo.
• Rafa: moreno claro, delgado, experto en explosivos y tecnología improvisada.
• Carlos: güero, flaco, genio hacker y piloto. Ligero pero rápido.
• Obed: moreno, alto, médico de combate e interrogador. Calmado pero
imponente.
• Emiliano: flaco, moreno, exagente doble, inteligente, pero marcado por la
culpa.
CAPÍTULO 1: EL MENSAJE
Una noche húmeda en Veracruz. Un viejo hangar militar. El sonido de botas golpeando
concreto llena el aire. David, moreno y de complexión gruesa, esperaba frente a una mesa
metálica bajo una sola lámpara colgante.
—Fase Roja —susurró—. El Fénix ha caído.
Uno a uno, los hombres llegaron. Rafa, flaco y moreno claro, llegó con una mochila llena de
explosivos improvisados. Carlos, güero y delgado, bajó de un helicóptero robado con su
laptop y antenas portátiles. Eduardo, de brazos grandes y mandíbula firme, entró con su rifle
francotirador colgado del hombro. Diego, pequeño y ágil, apareció sin hacer ruido. Obed,
alto y moreno, entró con un maletín médico en una mano y un fusil en la otra. Emiliano fue
el último… nervioso, sudando, flaco y con la mirada clavada en el suelo.
—Alguien vendió nuestra ubicación —dijo David—. Y de los siete… sólo nosotros sabíamos
del cuartel en Oaxaca.
Silencio.
—¿Estás diciendo que uno de nosotros es un traidor? —preguntó Rafa, apretando los
dientes.
Carlos ya estaba tecleando.
—Hace tres noches —murmuró—. Un acceso remoto desde dentro. El rastro… lleva a
Emiliano.
Emiliano dio un paso atrás.
—No… me obligaron. Fue El Cuervo. Tiene a mi hermana. Me chantajeó.
Eduardo lo miró como si fuera una mira láser.
—Y tú ¿qué hiciste? ¿Nos pusiste en bandeja?
—No revelé todo. Solo una señal falsa…
David lo interrumpió.
—Ya no importa. Nos encontraron.
Carlos levantó la cabeza.
—Drones en camino. Armados. Y vienen por nosotros.
CAPÍTULO 2: LA EMBOSCADA
En segundos, todo se transformó en guerra.
Los drones sobrevolaron el hangar disparando ráfagas. Rafa lanzó una carga EMP y apagó
dos. Eduardo subió a la torre de control y desde allí voló a los enemigos con precisión
quirúrgica. Diego, cuchillo en mano, se deslizó por las sombras y eliminó a un infiltrado con
movimientos rápidos. Obed aplicaba torniquetes con una mano y disparaba con la otra.
Carlos corrió entre chispas de fuego, bloqueando la señal de rastreo. David dirigía todo
desde el centro, calmado pero firme.
Emiliano, con el sudor cayendo por su cara morena, tomó un arma y se lanzó junto a Diego.
Lo cubrió con disparos certeros. No dudó. No tembló.
Al terminar, había humo, fuego, y una verdad quemando en el aire.
David miró a Emiliano.
—Podías haberte ido. ¿Por qué te quedaste?
—Porque tengo que redimirme —dijo Emiliano, respirando con dificultad—. Y porque sé
dónde está El Cuervo.
CAPÍTULO 3: SELVA ROJA
Chiapas. Selva profunda. Territorio de El Cuervo.
El equipo se dividió en dos escuadras. Diego, Carlos y Emiliano se infiltraron en sigilo por el
lado este. David, Eduardo, Obed y Rafa atacaron por el frente, creando una distracción con
explosivos.
En la jungla, los enemigos eran fantasmas. Pero los siete se movían como un solo
organismo.
Eduardo cubría desde lo alto con su rifle. Rafa colocaba trampas con precisión. Carlos
hackeó los sistemas de defensa del campamento. Obed rescató a prisioneros en medio del
fuego. Diego se movía como una sombra entre bambús y lodo.
En una torre del centro estaba ella: la hermana de Emiliano. Viva. Atada.
Y junto a ella… El Cuervo. Excomandante de Sombra Delta. Su rostro lleno de cicatrices.
Su voz igual de afilada que antes.
—¿Viniste a morir como un buen peón, Emiliano? —dijo.
—No. Vine a matarte.
CAPÍTULO 4: ÚLTIMA SOMBRA
El combate final fue brutal.
El Cuervo activó una bomba con cuenta regresiva. Seis minutos. Todo el campamento
estallaría.
Eduardo cubría desde una ventana mientras Rafa corría con cables a desactivar la bomba.
Diego enfrentó a los hombres de El Cuervo con una daga y furia pura. Carlos y Obed
evacuaban a los rehenes.
David y Emiliano subieron a la torre.
El Cuervo estaba armado. Disparó. Emiliano protegió a David… y cayó herido.
David se lanzó sobre El Cuervo y lo enfrentó con puños. Fue una pelea intensa, con sangre
y sudor cayendo sobre la madera vieja.
Finalmente, David lo lanzó por la ventana. El cuerpo de El Cuervo cayó hasta el suelo de
concreto.
Rafa desactivó la bomba con 8 segundos restantes.
David tomó el comunicador.
—Aquí Fénix. Objetivo neutralizado. Todos vivos. Todos de pie.
EPÍLOGO: EL FÉNIX RENACE
Días después, en una base provisional, el equipo observa en silencio un amanecer.
Emiliano está en recuperación, su hermana a su lado. El mundo piensa que El Cuervo murió
en un operativo oficial.
Pero los siete lo saben: ellos salvaron a México desde las sombras.
David, con una taza de café, sonríe apenas.
—Mientras uno de nosotros respire… Sombra Delta no cae.
FIN
Rafael Bonilla García #04
José Eduardo Castillo Zendejas #06
Axel Emiliano Díaz Espinoza #11
Axel David Hernández Hernández #20
Obed Jazael Loeza Utrera #24
Carlos Alfredo Patiño Peña #34
Diego Iván Zamora #48