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G8. de La Cruz, Lora, Morillo Doc - Antiplagio

El estudio titulado 'Inteligencia Emocional y Empatía en Estudiantes de Psicología Clínica' busca determinar la relación entre estas dos variables en 90 estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Los resultados indican niveles adecuados de inteligencia emocional, pero con áreas que requieren mejora, y una correlación significativa entre la percepción emocional y la empatía. Se concluye que desarrollar estas habilidades es crucial para el bienestar y la efectividad en la práctica psicológica.
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G8. de La Cruz, Lora, Morillo Doc - Antiplagio

El estudio titulado 'Inteligencia Emocional y Empatía en Estudiantes de Psicología Clínica' busca determinar la relación entre estas dos variables en 90 estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Los resultados indican niveles adecuados de inteligencia emocional, pero con áreas que requieren mejora, y una correlación significativa entre la percepción emocional y la empatía. Se concluye que desarrollar estas habilidades es crucial para el bienestar y la efectividad en la práctica psicológica.
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República Dominicana.

Universidad Autónoma De Santo


Domingo
Primada de América
Fundada el 28 de octubre de 1538
Facultad de Humanidades
Escuela de Psicología

Título:
Inteligencia Emocional y Empatía en Estudiantes de Psicología Clínica de la
Universidad Autónoma de Santo Domingo, Sede Central

Curso Monográfico Equivalente a Tesis de Grado para Optar por el Título de:
Licenciado en Psicología Mención Clínica.

Sustentantes:
Roselin De La Cruz Antigua.
Las informaciones especificadas
Laura Nastajssa Lora Cordero. en este monográfico son
responsabilidad exclusiva de las
Catherine Del Carmen Morillo Rosario. sustentantes.
Asesora:
Ana Patricia Sosa Cross.
Coordinadora:
Alexia Jape Collins
Fecha:
San Pedro de Macorís, República Dominicana.
Julio 2025.
República Dominicana.
Universidad Autónoma De Santo
Domingo
Primada de América
Fundada el 28 de octubre de 1538
Facultad de Humanidades
Escuela de Psicología

Título:
Inteligencia Emocional y Empatía en Estudiantes de Psicología Clínica de la
Universidad Autónoma de Santo Domingo, Sede Central

Curso Monográfico Equivalente a Tesis de Grado para Optar por el Título de:
Licenciado en Psicología Mención Clínica.
Sustentantes:
Roselin De La Cruz Antigua. 100381028 Las informaciones especificadas
en este monográfico son
Laura Nastajssa Lora Cordero. 100319756
responsabilidad exclusiva de las
Catherine Del Carmen Morillo Rosario. 100450492 sustentantes.

Asesora:
Ana Patricia Sosa Cross.
Coordinadora:
Alexia Jape Collins
Fecha:
San Pedro de Macorís, República Dominicana.
Julio 2025.

Título:
INTELIGENCIA EMOCIONAL Y EMPATÍA EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA
CLÍNICA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO, SEDE
CENTRAL.
TABLA DE CONTENIDOS

AGRADECIMIENTOS
RESUMEN
CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN
1.1 Planteamiento y Formulación del Problema..............................................................................2
1.2 Preguntas de investigación........................................................................................................4
1.2.1 Pregunta general..................................................................................................................4
1.2.2 Preguntas específicas...........................................................................................................4
1.3 Justificación...............................................................................................................................5
1.4 Objetivos....................................................................................................................................7
1.4.1 Objetivo General.................................................................................................................7
1.4.2 Objetivos específicos...........................................................................................................7
CAPITULO II: MARCO TEÓRICO
2.1 Inteligencia Emocional............................................................................................................14
2.1.1 Concepto de la inteligencia...............................................................................................14
2.1.2 Concepto de Emoción.......................................................................................................15
2.1.3 Inteligencia Emocional......................................................................................................16
2.1.4 Conceptualizaciones de la Inteligencia Emocional...........................................................17
3. Historia de la Inteligencia Emocional (IE)................................................................................20
CAPITULO III: MARCO METODOLÓGICO
3.1 Tipo de estudio y tipo de investigación:..................................................................................37
3.2 Cuadro de Operacionalización de las Variables......................................................................39
3.3 Ubicación del lugar de estudio:...............................................................................................42
3.3.1 Descripción de la población:.............................................................................................42
3.3.2 Instrumentos:.....................................................................................................................43
3.3.3 Procedimiento:..................................................................................................................44
CAPITULO IV: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS
Tabla 1........................................................................................................................................46
Tabla 2........................................................................................................................................48
Tabla 3........................................................................................................................................49
Tabla 4........................................................................................................................................50
CAPITULO V: DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
5.1 Interpretación y Discusión de los Resultados..........................................................................54
CONCLUSIÓN:............................................................................................................................58
RECOMENDACIONES:..............................................................................................................59
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS..........................................................................................60
ANEXOS
Test para evaluar los estados emocionales (TMMS-24)
Agradecimientos.

Agradezco primeramente a Dios por darme el privilegio, la dicha y la oportunidad de


forjar mi destino y llegar hasta aquí, Quiero agradecer le a mis padres, Corpo Cristo de la Cruz
Jose, que aunque ya no esté físicamente entre nosotros le agradezco su esfuerzo y creer que lo
puedo lograr, lo que me impulsa a seguir adelante para honrar su memoria, a mi Madre Carlixta
Antigua Portorreal por siempre creer en mí por darme apoyo y fortaleza en los momentos más
difíciles, por no desmayar por siempre estar ahí para mí por darme ánimo para yo lograr mis
sueños y cumplir los de ellos al verme realizada como profesional, También quiero agradecerle a
todos lo que colaboraron conmigo para llegar hasta este punto de mi vida, también quiero
agradecerle a mis hermanos/as, sobrinos/as Maestros y colaboradores por el apoyo la dedicación
y el esfuerzo.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a mis compañeras de equipo, Laura


Nastajssa Lora Cordero y Catherine del Carmen Morillo Rosario, por su compromiso, apoyo
constante y valiosa colaboración a lo largo de este proceso investigativo. Su dedicación,
compañerismo y esfuerzo conjunto fueron fundamentales para la realización de este
monográfico. Gracias por compartir conmigo esta experiencia académica tan significativa.

A nuestra querida asesora. Ana P. Sosa Cross, por su dedicación, paciencia y enseñanza
para nosotras lograr nuestras metas.

Finalmente quiero auto agradecerme por mi esfuerzo, por persiste y nunca desistir por
más difícil que fuesen las adversidades, por la lucha constante a cumplir mis objetivos.

Roselin De La Cruz Antigua.


Agradecimientos:

Antes que todo, agradezco a Dios, fuente de mi fuerza y esperanza, por guiar mis pasos y
sostenerme en los momentos más difíciles de este camino.

A mi madre, Ligia Antonia Lithgow, por ser mi ejemplo de valentía, por su amor
incondicional y por enseñarme, con su vida, el valor del esfuerzo y la dedicación, que, aunque no
puede estar en cuerpo presente por su partida de este mundo, sé que está en espíritu
acompañándome en este momento el que fue siempre nuestro sueño.

A mis hijos quienes, con su cariño, sus sonrisas y su presencia me impulsaron cada día a
seguir adelante, dándome razones para no rendirme.

Y me agradezco a mí misma, por no desistir, por levantarme a pesar de cada caída, y por creer
que era posible alcanzar esta meta, aun cuando el trayecto se llenó de obstáculos.

Laura Nastajssa Lora Cordero.


Agradecimientos

Agradezco a Dios, A mi madre Eliset Rosario y a mi abuela Maria Mirella, por siempre
estar presentes y ser un pilar en mi vida, por apoyarme incondicionalmente y creer en mi incluso
en los momentos en que yo no podía. Les agradezco por siempre animarme a seguir luchando
por mis sueños y por enseñarme a ser una persona resiliente que a pesar de las adversidades
sigue de pie, ustedes dos son mi ejemplo y lo que soy hoy en día se debe a los valores que me
han inculcado y al amor incondicional que me han brindado.

A mis hermanas Sandra Morillo y Yolanny Hernández por siempre estar para mí y
brindarme su cariño sincero, ustedes siempre han creído en mi potencial y me han animado a
alcanzar mis sueños y metas.

A mi pareja Elvi Sánchez, por creer en mi e impulsarme a superarme constantemente,


motivándome siempre a crecer y sacar el mayor provecho de mi potencial.

A mi amiga especial, Ericka cruceta, quien ha sido mi soporte desde el momento en que
la conocí, gracias por ser un rayito de luz en mi vida y por creer en mi a pesar de los tropiezos,
gracias por motivarme constantemente a terminar mi carrera, eres a quien más admiro, mi única
amiga.

A mi tío querido José librado, por haberme apoyado y preocupado por mí en mis años
de más carencias, gracias por el apoyo.

A mis compañeras y colegas Roselin y Laura, por haber caminado por este sendero
conmigo, no fue fácil, pero lo hemos logrado, gracias, chicas.

Catherine del Carmen Morillo Rosario.


Resumen

El presente estudio, titulado Inteligencia Emocional y Empatía en Estudiantes de


Psicología Clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Sede Central,
correspondiente al período febrero-mayo 2025, tuvo como objetivo Determinar la relación entre
inteligencia emocional y empatía en una muestra de 90 estudiantes de término, de ambos sexos y
en un rango de edad de 18-59. La metodología utilizada fue de tipo cuantitativa, descriptiva,
correlacional, de campo y de corte transversal. Se aplicaron varios instrumentos: un cuestionario
sociodemográfico, la Escala TMMS-24 (para inteligencia emocional) y el Cuestionario de
Empatía de Toronto (TEQ).

Los resultados reflejaron niveles adecuados de inteligencia emocional: percepción 59


%, comprensión 50 % y regulación 41 %. Sin embargo, un 28% necesita mejorar en percepción y
comprensión, y un 19 % en regulación. Adicionalmente, un 13 % presenta una atención excesiva
a sus emociones, un 22 % mostró excelente comprensión y un 40 % excelente regulación. En
cuanto a la empatía, el 67 % presentó un nivel alto, mientras que el 33 % obtuvo un nivel bajo.

El análisis de correlación mediante la prueba de Chi-cuadrado indicó una relación


significativa entre percepción emocional y empatía (p = 0.0137), pero no entre comprensión (p =
0.1999) ni regulación emocional (p = 0.953) con la empatía. Estos hallazgos sugieren que la
capacidad de percibir emociones influye de manera significativa en el nivel de empatía de los
estudiantes.

Palabras clave: inteligencia emocional, empatía, percepción, comprensión, regulación,


etc.
CAPITULO I: INTRODUCCION
1

CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN

El presente trabajo de investigación lleva como tema la inteligencia emocional y


empatía en estudiante de psicología clínica de la (UASD) Sede Central, correspondiente al curso
monográfico equivalente a Tesis de grado para optar por el título de licenciatura en psicología
clínica en la universidad autónoma de santo domingo, siendo la inteligencia emocional y empatía
las variables correspondientes para esta investigación.

La inteligencia emocional es la capacidad que tienen los individuos para reconocer y


comprender sus propias emociones y la de los demás con el objetivo de preservar, controlar los
impulsos y regular el estado de ánimo, a pesar de las frustraciones, así será más fácil ponerse en
el lugar de los demás.

La inteligencia emocional (IE) y la empatía son habilidades esenciales en la formación


de los estudiantes de Psicología Clínica, especialmente en los últimos semestres de la carrera,
cuando se enfrentan a prácticas supervisadas y experiencias directas con pacientes (Zeidner,
Matthews, & Roberts, 2009).

Este concepto es fundamental para aplicarlo tanto en la vida diaria en lo social como
también en el ámbito laboral, se establece con el fin de describir la importancia que tiene para
nosotros, la inteligencia emocional debido que al trabajar con personas que pueden estar
atravesando dificultades psíquicas como emocionales, es importante tener el control de las
emociones para poder general confianza en los demás y un rendimiento adecuado para el
bienestar del paciente y de nosotros mismos.

El objetivo principal de este monográfico es examinar la conexión existente entre el


nivel de inteligencia emocional (IE) y grado de empatía, en estudiantes de psicología clínica,
destacando su relevancia en diversos ámbitos, con especial énfasis en el contexto educativo a
nivel superior, el contenido se divide entre diversos capítulos entre ellos se desglosa la estructura
del primer capítulo dando a conocer el abordaje de lo que queremos demostrar, en el Segundo
capítulo se establece el marco teórico, en el que se desglosan los conceptos claves, sus
elementos fundamentales y las teorías más representativas. En el tercer capítulo, se analizan
investigaciones y datos que evidencian la relación entre ambas variables y su impacto en la
2

conducta humana. El cuarto capítulo está dedicado a la exposición de propuestas y acciones que
pueden contribuir al desarrollo de la inteligencia emocional (IE) y la empatía en distintos
escenarios. Finalmente, en el quinto capítulo se incluyen las conclusiones, donde se recogen los
aspectos más significativos del estudio y se ofrece una recomendación sobre su aplicación en la
práctica.

En este período, los estudiantes deben desarrollar competencias emocionales que les
permitan manejar el estrés, la carga emocional y la interacción terapéutica (Thompson, Amatea,
& Thompson, 2014). La inteligencia emocional (IE) facilita la regulación emocional y el manejo
de situaciones difíciles, mientras que la empatía mejora la relación con los pacientes y la
efectividad de la terapia (Schutte et al., 2007).

1.1 Planteamiento y Formulación del Problema.

La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de identificar, comprender y gestionar las


emociones propias y ajenas (Mayer, Salovey, & Caruso, 2004). En la sociedad actual, las
habilidades emocionales juegan un papel fundamental en el desarrollo personal, académico y
profesional de los individuos. La inteligencia emocional (IE) y la empatía son dos competencias
clave que influyen en la calidad de las relaciones interpersonales, la toma de decisiones y el
bienestar psicológico. Sin embargo, a pesar de su importancia, muchas personas carecen de un
adecuado desarrollo en estas áreas, lo que puede derivar en conflictos personales, dificultades de
comunicación y problemas de salud mental.

Dado que los psicólogos clínicos trabajan directamente con el bienestar emocional de
las personas, es fundamental que desarrollen habilidades emocionales que les permitan
comprender, manejar y responder de manera efectiva a sus propios estados emocionales y a los
de sus pacientes.
Lo expuesto sugiere que la inteligencia emocional (IE) se cultiva mediante procesos de
introspección y extrospección, los cuales permiten al individuo identificar tanto sus fortalezas
como sus áreas de mejora en distintos aspectos de su vida, como el académico, social,
3

emocional, familiar y físico. En este sentido, Salovey y Mayer (1990) definen la inteligencia
emocional (IE) como la habilidad de observar y regular tanto las propias emociones como las de
los demás, diferenciarlas adecuadamente y utilizar esta información para guiar el pensamiento y
la conducta. Por ello, en este estudio se adopta el concepto de manejo emocional como uno de
los componentes fundamentales de la inteligencia emocional, según lo propuesto por estos
autores. Asimismo, Gutiérrez Carmona y Expósito López (2015) entienden la inteligencia
emocional como la capacidad para reconocer nuestras propias emociones, comprender las de los
demás, enfrentar adecuadamente el estrés y la frustración, potenciar el trabajo en equipo y
fomentar una actitud empática y social.

Diversos estudios han demostrado que la falta de inteligencia emocional (IE) está
relacionada con el estrés, la ansiedad y la dificultad para manejar situaciones de presión.
Asimismo, la ausencia de empatía puede generar actitudes egocéntricas, baja tolerancia a la
frustración y problemas en la resolución de conflictos. En entornos laborales y educativos, esta
carencia puede afectar la productividad, la cooperación y la convivencia armónica entre los
miembros de una comunidad.

Estudios han demostrado que los estudiantes con baja inteligencia emocional (IE)
experimentan más estrés académico y agotamiento emocional (Ruiz-Aranda et al., 2014).

A pesar de los avances en psicología y educación emocional, aún persisten desafíos en


la enseñanza y el fomento de la inteligencia emocional y la empatía desde edades tempranas.
Por lo tanto, este estudio busca analizar la importancia de la inteligencia emocional (IE)
y la empatía en diferentes ámbitos de la vida, identificando los factores que influyen en su
desarrollo y las estrategias más efectivas para potenciarlas. Con ello, se pretende aportar
conocimientos y herramientas que permitan fortalecer estas competencias, promoviendo una
mejor calidad de vida y relaciones interpersonales más saludables.

La inteligencia emocional (IE) es crucial para los psicólogos clínicos, ya que permite la
gestión adecuada de sus emociones y facilita la relación terapéutica. Estudios han demostrado
4

que los terapeutas con mayor inteligencia emocional logran mejores resultados en la práctica
clínica (Martínez et al., 2019).

Asimismo, el entorno actual, caracterizado por interacciones sociales complejas y


emocionalmente cargadas, hace que este tema sea particularmente pertinente. Por lo tanto, este
monográfico busca investigar de qué manera la inteligencia emocional (IE) influye en la empatía
y cómo esta interacción puede ser aprovechada en la formación de individuos más competentes
emocionalmente. Al abordar este problema, se pretende contribuir a la literatura existente y
ofrecer recomendaciones prácticas para la mejora de competencias emocionales en diversos
contextos.

1.2 Preguntas de investigación

1.2.1 Pregunta general.

1. ¿Cuál es el nivel de inteligencia emocional y grado de empatía en estudiantes de psicología


clínica de la Universidad Autónoma De Santo Domingo (UASD) Sede Central?

1.2.2 Preguntas específicas.

1. ¿Cuál es el nivel de inteligencia emocional de los estudiantes de psicología clínica de la


Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)?

2. ¿Cuál es el grado de empatía que presentan los estudiantes de psicología clínica de la


Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)?

3. ¿Cuál es la relación que existe entre la inteligencia emocional y empatía en los estudiantes de
psicología clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)?
5

1.3 Justificación.

En un mundo cada vez más interconectado y demandante, la capacidad de reconocer,


comprender y gestionar las emociones, tanto propias como ajenas, se ha convertido en un factor
importante para el éxito y el bienestar.
La inteligencia emocional (IE) está relacionada positivamente con el bienestar
psicológico, la calidad de las relaciones interpersonales y la adaptación social de los estudiantes
universitarios.

La presente investigación sobre la inteligencia emocional (IE) y la empatía en


estudiantes de psicología clínica, busca comprender cómo se desarrollan estas competencias en
los futuros profesionales. Las cuales son habilidades esenciales para el desarrollo personal, social
y hasta profesional de los individuos.

La inteligencia emocional (IE) predice un rendimiento superior en el entorno laboral, al


facilitar la gestión del estrés, la resolución de conflictos y la empatía con los demás (Goleman &
Cherniss, 2013).

Este estudio es relevante porque permitirá comprender cómo la inteligencia emocional


(IE) y la empatía influyen en la vida cotidiana, en el ámbito educativo y social. La inteligencia
emocional (IE) está vinculada a las aptitudes que implican habilidad a la hora de gestionar y
regular las emociones en uno mismo y en los demás, que a su vez pronostican un rendimiento
adecuado en el entorno laboral. (Goleman y Cherniss, 2013,).

A pesar de la relevancia de la inteligencia emocional (IE) en el ámbito educativo y


profesional, su enseñanza sigue siendo limitada en muchas instituciones académicas (Fernández-
Berrocal & Extremera, 2005).
6

A nivel académico, esta investigación contribuirá al conocimiento sobre la inteligencia


emocional (IE) y la empatía, proporcionando herramientas prácticas para mejorar las relaciones
interpersonales y la calidad de vida. En el ámbito social, los hallazgos podrán ser utilizados para
sensibilizar a la población sobre la importancia de estas habilidades en la construcción de una
convivencia más armoniosa y solidaria.

La empatía permite conectar emocionalmente con los demás, facilitando la cooperación,


la solidaridad y una convivencia social armoniosa (Decety & Jackson, 2004).

Asimismo, este estudio servirá como base para futuras investigaciones y propuestas de
intervención, brindando una perspectiva integral sobre cómo el desarrollo de la inteligencia
emocional y la empatía puede impactar positivamente en distintos contextos.
7

1.4 Objetivos

1.4.1 Objetivo General

Determinar el nivel de inteligencia emocional y grado de empatía en estudiantes de


psicología clínica de la Universidad Autónoma De Santo Domingo (UASD) Sede Central.

1.4.2 Objetivos específicos

1- Identificar el nivel de inteligencia emocional de los estudiantes de psicología clínica de la


UASD.

2- Describir el grado de empatía que presentan los estudiantes de psicología clínica de la UASD.

3- Analizar la relación entre inteligencia emocional y empatía en los estudiantes de Psicología


clínica de la UASD.

5.1 Antecedentes internacionales.

Sauceda, Diaz y López (2023) título: inteligencia emocional (IE) en estudiantes


universitarios, el objetivo de esta investigación fue conocer el nivel de inteligencia emocional en
una muestra de estudiantes universitarios. La metodología de la investigación fue cuantitativa,
descriptiva y comparativa, la muestra fue aleatoria por conveniencia conformada por 204
estudiantes pertenecientes a diferentes programas de una misma institución. El instrumento
empleado fue el TMMS-24 para medir la inteligencia emocional (IE) percibida por los
participantes. Los resultados indican que el 50,2% y el 43,3% de los hombres y mujeres,
8

respectivamente, obtuvieron una adecuada atención emocional. Además de esto, 50,2% de la


muestra masculina debe mejorar la comprensión de sus emociones y el 57,8% de la muestra
femenina cuenta con una adecuada y excelente claridad. Al final se plantea que el 76,9% de los
hombres presentaron una reparación emocional adecuada y excelente, mientras que las mujeres
presentaron un 61,7%. Con el estudio concluyeron que es importante poner atención a la
inteligencia emocional (IE) de las poblaciones más jóvenes, así como velar por una educación
integral que incluya el aprendizaje y enseñanza del manejo emocional.

Angarita Abaunza y Chacón Pardo (2019) realizaron un estudio con el propósito de


examinar la inteligencia emocional (IE) y las dimensiones de la empatía (cognitiva y emocional)
en una muestra de 69 estudiantes del programa de Psicología. Este análisis se fundamenta en la
relevancia de estos dos aspectos para la formación profesional del psicólogo, así como en el
desarrollo de competencias que incluyen conocimientos, habilidades, actitudes y destrezas
necesarias para enfrentar problemas o demandas sociales.

La investigación utilizó los instrumentos TMMS-24 para evaluar la inteligencia


emocional (IE) e IRI para medir la empatía en sus componentes cognitivo y emocional. Los
resultados indicaron la existencia de una relación moderada entre inteligencia emocional (IE) y
empatía en estudiantes de cuarto a séptimo semestre. Además, se encontró que el nivel de
inteligencia emocional (IE) es adecuado y que la empatía está por encima del promedio en la
mayoría de los participantes evaluados.

Los resultados obtenidos a través del TMMS-24, instrumento que evalúa la inteligencia
emocional en tres dimensiones (atención, claridad y reparación emocional), muestran
puntuaciones promedio dentro o por encima de la media. En la subescala de atención, las medias
oscilaron entre 2.41 y 3.90, lo que indica que los participantes tienden a estar conscientes de sus
emociones y pueden expresarlas adecuadamente. En la subescala de claridad emocional, las
puntuaciones medias se ubicaron entre 3.41 y 3.71, reflejando una buena comprensión de los
estados emocionales propios. En cuanto a la subescala de reparación emocional, las medias
variaron entre 3.13 y 4.10, lo que evidencia una adecuada capacidad para regular emociones
negativas y mantener un equilibrio emocional.
9

En relación con el Índice de Reactividad Interpersonal (IRI), que mide la empatía en


cuatro dimensiones (adopción de perspectiva, fantasía, interés empático y malestar personal),
también se encontraron resultados relevantes. La adopción de perspectiva mostró una media de
25.46, sugiriendo que los participantes poseen una habilidad notable para comprender los puntos
de vista ajenos. La subescala de fantasía presentó una media de 21.06, indicando una capacidad
moderada para identificarse con personajes ficticios. El interés empático obtuvo una media de
25.00, reflejando una sensibilidad emocional hacia el sufrimiento ajeno. Finalmente, el malestar
personal arrojó una media de 17.19, lo cual sugiere niveles moderados de angustia emocional
frente a situaciones negativas que afectan a otros.

Los análisis se realizaron en una muestra conformada por estudiantes de cuarto a


séptimo semestre del programa de Psicología de la Universidad Autónoma de Bucaramanga con
edades entre los 18 y 31 años, de ambos géneros. Los datos revelan que, en general, los
estudiantes presentan un adecuado nivel de inteligencia emocional y empatía, lo cual se traduce
en consciencia emocional, regulación afectiva y capacidad para comprender y compartir los
sentimientos ajenos desde diversas perspectivas.

Chang y Chávez (2022) realizaron una investigación cuyo título es Empatía y Estrés
Académico en Estudiantes de una Universidad Privada de Trujillo, tuvo como objetivo establecer
la relación entre las dimensiones de la empatía y estrés académico en estudiantes de una
universidad privada de Trujillo. La investigación fue de tipo sustantivo, con un diseño
descriptivo correlacional, la muestra fue de 257 estudiantes universitarios del programa
académico de psicología. Se utilizó el Cuestionario de Empatía de Toronto (TEQ), de la
adaptación realizada por Carranza y Huamani y el Cuestionario de Estrés Académico en la
Universidad (CEAU) de García-Ros. Los resultados arrojaron que el 89.5% de estudiantes
obtuvo un nivel alto de empatía, mientras que un 10.5% obtuvo un nivel bajo. Estos resultados
arrojan una correlación no significativa entre las dimensiones de empatía y el estrés académico
(p >.05), el cual significa que no hay relación entre el enfoque de la empatía afectiva y los
estímulos estresores académicos. Por otro lado, con relación a cada una de las dimensiones, no se
halla correlación significativa (p >.05) entre la dimensión resonancia empática de empatía y las
dimensiones obligaciones académicas, expediente y perspectivas de futuro, dificultades
10

interpersonales y expresión y comunicación de ideas del estrés académico, de la misma forma


ocurre entre la dimensión distancia empática y las dimensiones de estrés académico.

Rodríguez y Jiménez (2022) titulado: Empatía, Inteligencia Emocional (IE) y


Autoestima en Estudiantes Universitarios de Carreras Sanitarias, su objetivo fue determinar la
relación existente entre la empatía, la inteligencia emocional (IE) y la autoestima en estudiantes
de carreras con una orientación sanitaria en comparación con quienes eligen cursar otro tipo de
carreras. Participaron 229 estudiantes universitarios con edades entre los 17 y los 30 años
seleccionados mediante un muestreo de tipo no probabilístico. Junto con las variables
sociodemográficas, se evaluó la satisfacción percibida con la carrera y la elección vocacional y
se aplicaron tres escalas: la BES-B, el TMMS y la Escala de Autoestima de Rosenberg. En los
resultados la empatía afectiva es mayor en las alumnas y las puntuaciones en inteligencia
emocional (IE) son homogéneas entre población universitaria. Se confirmó una relación
significativa entre la empatía, la inteligencia emocional (IE) y la autoestima con la elección
vocacional de la carrera, de modo que esta predice mayores valores en empatía y autoestima,
obteniendo los estudiantes de carreras sanitarias puntuaciones más elevadas en habilidades
empáticas y en autoestima.

5.2 Antecedentes nacionales

Manzueta, Liriano y Luis (2025) su objetivo fue analizar la influencia de la empatía en


la inteligencia emocional (IE) de los estudiantes de termino de psicología clínica de la
Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Sede Central. El diseño utilizado en esta
investigación fue cuantitativo, descriptivo, transversal y de carácter correlacionar. La muestra fue
de 40 estudiantes. Los instrumentos utilizados para recolectar los datos fueron la Escala de
Empatía de Toronto (Toronto Empathy Questionnaire, TEQ) y Escala Rasgo de Meta
conocimiento Emocional (TMMS-24) de Salovey y Mayer (1990). Para hacer el análisis de los
datos se utilizó la estadística descriptiva y tablas de frecuencia y porcentajes. Se evaluó la
correlación entre las variables mediante el coeficiente de correlación Chi cuadrado. El programa
utilizado para los cálculos de los datos obtenidos se hizo mediante Microsoft Excel para obtener
11

los porcentajes exactos de los instrumentos aplicados. Los resultados evidencian que el 37.5% de
los individuos presentan un nivel bajo, mientras que el 62.5% de los participantes tienen un nivel
alto de empatía. En lo que respecta a la inteligencia emocional (IE) en los niveles de percepción
emocional en los estudiantes de termino de psicología clínica el 23% debe de los participantes
debe mejorar su percepción emocional, el 68% de los sujetos muestra una percepción emocional
adecuada, mientras que el 10% debe mejorar ya que presta demasiada atención.

En los niveles de comprensión emocional de estos estudiantes el 18% debe mejorar su


comprensión emocional, el 60% muestra una adecuada comprensión y el 23% tiene una
excelente comprensión emocional. Conforme a los niveles de regulación emocional en estos
individuos el 20% muestra que deben mejorar su regulación emocional, el 53% tiene una
regulación adecuada y el 28% tiene una excelente regulación emocional. En cuanto a la
correlación, se demostró que no existe una relación significativa entre la empatía y la inteligencia
emocional (IE) con un resultado de 0.5056 en el Chi cuadrado.

Esperanza, Martinez y Batista (2025), realizaron un estudio con el objetivo de establecer la


relación entre el nivel de comprensión emocional y empatía en estudiantes de términos de
psicología clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Su metodología fue de un
estudio cuantitativo, transversal, descriptivo, correlacionar. La muestra fue 37 estudiantes
seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Para recolectar los
datos utilizaron el TMMS-24 y el cuestionario de empatía de Toronto. Para analizar los datos
usaron la estadística descriptiva y tablas de frecuencias y porcentajes. Los cálculos se efectuaron
mediante chip al cuadrado. Los resultados obtenidos demostraron que el 24.32% debe mejorar
su nivel de comprensión emocional, el 54.051% presentó adecuada comprensión emocional y el
21.62% presentó excelente comprensión emocional. Con relación a la empatía el 29.72% obtuvo
un nivel bajo coma y el 70.27% alto. El resultado obtenido según el análisis estadístico del chi
cuadrado, 2.7252, estos datos evidencian que la relación entre las variables comprensión
emocional y empatía es no significativa, por lo que no hay asociación lo que indica que las
variables son independientes.
12

De la Rosa, Cuevas y Minyetty (2024) titulado: factores sociales que influyen en la


inteligencia emocional (IE) en estudiantes de término de psicología clínica en la universidad
autónoma de Santo Domingo, año 2024, tuvo como objetivo general analizar la cantidad de
factores sociales que influyen en la inteligencia emocional (IE) de los estudiantes de término de
psicología clínica de la universidad autónoma de Santo Domingo, se realizó un estudio del tipo
descriptivo, enfoque cuantitativo, diseño no experimental y de corte transversal. Con una
muestra de 40 estudiantes de término de psicología clínica. Se utilizó el instrumento Escala de
Inteligencia Emocional (IE) TMMS-24 de Salovey y Mayer y un cuestionario para evaluar los
factores sociales. En sus resultados se evidenció que más de la mitad de los participantes
indicaron una presencia media de los factores familiares, económicos e interpersonales como
elementos claves en el desarrollo de su inteligencia emocional (IE). Y en la evaluación de los
niveles de inteligencia emocional (IE) en los estudiantes de término de psicología clínica, se
obtuvo que el nivel de percepción obtuvo un 12.5% que debe mejorar su percepción, un 75% con
una adecuada percepción y un 12.5% presta demasiada atención. En el nivel de comprensión un
17.5% debe mejorar su comprensión, un 62.5% tiene una adecuada comprensión y un 20% posee
una excelente comprensión. En el nivel de regulación el 12.5% debe mejorar su regulación, el
55% tiene una adecuada regulación y el 32.5% posee una excelente regulación. Además, se
evidenció que no hay relación significativa entre las dos variables.
13

CAPITULO II: MARCO TEORICO


14

CAPITULO II: MARCO TEÓRICO

En este capítulo se mostrará una recopilación de explicaciones teóricas que parten desde
lo general hasta lo particular entorno a la inteligencia emocional y empatía en estudiantes de
Psicología Clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Sede Central. En este
capítulo se abordará una recopilación de información considerada como la base de esta
investigación, a través de un análisis e interpretación de los conceptos relevantes de este trabajo
de investigación.

2.1 Inteligencia Emocional

A lo largo del tiempo, la inteligencia ha sido objeto de interés para el estudio de distintos
personajes conectados a la ciencia del conocimiento. De esta manera, la inteligencia emocional
ha sido bastante investigada con el objetivo de explicar en qué consiste dicha capacidad y cuál es
su importancia en el desarrollo y evolución de la humanidad.

En la actualidad podemos notar que la capacidad para gestionar y comprender los estados
emocionales continúa siendo un tema de interés, los científicos buscan comprender el modo en
que el ser humano reacciona ante sucesos que suelen aparecer en su círculo y que pueden
afectarle de manera física y psicológica.

2.1.1 Concepto de la inteligencia

La inteligencia es un término amplio que ha sido definido de diferentes maneras a lo


largo del tiempo. Según la Asociación Americana de Psicología (1995), se trata de la capacidad
de un individuo para comprender conceptos complejos, adaptarse a nuevas situaciones, aprender
de la experiencia, razonar y resolver problemas de manera efectiva.

Es fundamental tener un grado de inteligencia emocional (IE) adecuado para poder


manejarnos en un entorno tanto social, como personal ya que al manejar nuestras emociones
15

podemos lidiar en la vida cotidiana con mejor actitud, así como la empatía nos caracteriza al
sensibilizándonos por la situación que los demás estuvieran pasando en ese momento.

Las evaluaciones que registran el nivel de inteligencia emocional de una persona pueden
variar según los aspectos que se quieran destacar, siendo utilizados en áreas como de la salud,
educación y laboral. Sánchez (2018) menciona a Mayer y Salovey, quienes iniciaron sus estudios
sobre la inteligencia emocional en los años noventa y cómo evaluarlo, pero es importante
recalcar que las primeras investigaciones sobre la inteligencia emocional se presentaron por
Goleman.

En la actualidad se plantea como imprescindible conocer los modelos teóricos de la IE


en los que el investigador, profesional o docente fundamenta su propuesta. De esta manera la
selección o creación de aquel o aquellos instrumentos de evaluación podrían adaptarse mejor a
las variables que se desean medir. (Sánchez, 2018, p. 39)

2.1.2 Concepto de Emoción.

Las emociones pueden definirse como procesos psicológicos que permiten al ser
humano responder de manera adaptativa a los estímulos del entorno. Estas respuestas abarcan
aspectos biológicos, cognitivos y conductuales, lo que influye en la forma en que las personas
interactúan y se adaptan a su entorno social y personal (Secretaría de Educación Pública, 2024).

Desde una perspectiva seudocientífica, las emociones desempeñan un papel clave en la


regulación del comportamiento y la toma de decisiones, ya que funcionan como indicadores
internos que reflejan cambios en el entorno y facilitan la movilización de recursos internos o
externos para afrontar diferentes situaciones (Palacios, 2019).

Las emociones constituyen reacciones tanto psicológicas como fisiológicas que surgen en
respuesta a estímulos del entorno. Estas respuestas son esenciales para la supervivencia y el
bienestar general, ya que facilitan la adaptación a distintas situaciones y apoyan la toma de
decisiones.
16

Fundamentalmente, las emociones funcionan como señales internas que orientan el


comportamiento humano. Desde la perspectiva de la psicología, el análisis de las emociones
permite comprender cómo estas afectan el estado de ánimo y los sentimientos de las personas.

Las emociones abarcan un amplio espectro, desde experiencias placenteras como la alegría y el
amor, hasta otras más desafiantes como la tristeza y el miedo, influyendo de manera distinta en el
cuerpo y la mente. Profundizar en estos procesos contribuye a fortalecer las relaciones
interpersonales y a fomentar una mayor regulación emocional. Aunque a menudo se confunden,
los sentimientos se diferencian de las emociones al representar interpretaciones subjetivas de
dichas respuestas físicas, Reconocer esta diferencia es clave para entender cómo las emociones
inciden en la vida cotidiana y en la toma de decisiones personales.

Asimismo, las emociones pueden entenderse como respuestas automáticas del


organismo que generan alteraciones tanto a nivel químico como neuronal. Estas respuestas no
solo están determinadas por procesos biológicos, sino también por factores culturales y sociales,
lo que explica la diversidad en la expresión y regulación emocional en distintos contextos
(Cevallos & Arias, 2020).

2.1.3 Inteligencia Emocional.

La inteligencia emocional (IE) fue descrita y conceptualizada por primera vez por
Salovey y Mayer como un constructo basado en habilidades, análogo a la inteligencia general.
Argumentaron que las personas con un alto nivel de IE poseían ciertas habilidades relacionadas
con la evaluación y regulación de las emociones y que, en consecuencia, eran capaces de regular
las emociones, tanto en sí mismas como en las de los demás, para lograr diversos resultados
adaptativos. Este constructo ha recibido cada vez más atención tanto de la comunidad científica
como del público en general debido a sus implicaciones teóricas y prácticas para la vida
cotidiana.
Los mismos autores definieron la (IE) como «la capacidad de razonar con precisión
sobre las emociones y de utilizar las emociones y el conocimiento emocional para enriquecer el
17

pensamiento» (p. 511). Esta definición sugiere que la IE dista mucho de ser conceptualizada
como un atributo unidimensional y que una operacionalización multidimensional sería
teóricamente coherente.

Según Goleman (2018), la inteligencia emocional (IE) es la conciencia de las propias


emociones, la capacidad para manejar el estrés y las situaciones que interfieren en el aprendizaje
permanente, la habilidad para trabajar en grupo, adoptar perspectivas empáticas y sociales, y
asegurar el desarrollo a nivel individual.

García (2020) analizó la relación entre la inteligencia emocional (IE) y las


dimensiones cognitivas y emocionales de la empatía en estudiantes de psicología, destacando su
importancia en el desarrollo del perfil profesional desde un enfoque basado en competencias.

Según Goleman (2005), la inteligencia emocional (IE) implica la capacidad de


automotivarse, mantener la perseverancia ante la adversidad, gestionar los impulsos, postergar
recompensas inmediatas, regular los estados emocionales, evitar que las dificultades afecten los
procesos de pensamiento, así como cultivar la empatía y una actitud optimista.
Desde una perspectiva integral, se reconoce que la inteligencia emocional no debe
quedar al margen de los procesos de formación académica formal (Cardona Carmona, 2008),
sino que requiere ser promovida tanto en contextos escolares como en espacios externos a ellos
(Gutiérrez Carmona &Expósito López, 2015), abordándola desde dimensiones tanto cognitivas
como personales (Castillo Castañeda et al., 2016). Esta competencia se entiende como la
capacidad que tienen los individuos para identificar y comprender tanto sus emociones como las
de los demás, regularlas adecuadamente y ajustarlas en función del estado emocional propio o
ajeno (Cazalla-Luna &Molero, 2016). Además, se ha conceptualizado como un rasgo personal en
desarrollo, que involucra aspectos como la atención emocional, la claridad con la que se
experimentan las emociones y la capacidad de regulación emocional (Antonio-Agirre et al.,
2015; Calero et al., 2018; Carpio Fernández et al., 2019).

2.1.4 Conceptualizaciones de la Inteligencia Emocional.


18

La inteligencia emocional ha sido abordada por varios autores desde diversas


perspectivas, destacando a Peter Salovey, John Mayer, Reuven Bar-On y Daniel Goleman; pero
adicionalmente hay otros autores que también han contribuido a esta conceptualización: para
comenzar Howard Gardner (1983, citado en Vilchez, 2002) quien al momento de plantear su
teoría respecto a las inteligencias múltiples incluyó la "inteligencia interpersonal e
intrapersonal", habilidades relacionadas a la comprensión de las intenciones, necesidades y
motivaciones de los demás así también como del individuo, indicando que el coeficiente
intelectual no hace referencia a la capacidad cognitiva del individuo, sino que también abarca
habilidades socioemocionales.

En la misma línea, el autor Wayne Payne (1985, citado en Marques, 2018) expone en su
tesis doctoral “A Study of Emotion: Developing Emotional Intelligence” la idea de que la
inteligencia no debe limitarse exclusivamente a aspectos intelectuales, considera que la emoción
tiene un papel relevante en la inteligencia, como un instrumento facilitador de la supervivencia.
En este contexto, propone tres tipos de inteligencia: la inteligencia intelectual o racional,
inteligencia física y la inteligencia emocional.

En contraste con lo mencionado anteriormente, Martin y Boeck (1997, citado en


Vilchez, 2002) definen la inteligencia emocional como la capacidad del individuo para
desarrollar diversas habilidades, estas incluyen la creatividad al enfrentar desafíos emocionales
con soluciones innovadoras y adaptativas, la capacidad de organización respuestas emocionales,
así como la habilidad de mantener la motivación y actitudes positivas hacia los demás para
fomentar relaciones más saludables, colaborativas y enriquecedoras. Este último, difiere con la
perspectiva de los autores Boccardo, Sasia y Fontanela (1999 citado en García y Giménez, 2010)
quienes sostienen que las habilidades interpersonales pertenecen a otro tipo de tipo de
inteligencia interpersonal.

Reconocen que la inteligencia emocional abarca aspectos como el autoconocimiento


emocional, el control emocional, la automotivación y el reconocimiento de las emociones de los
demás.
19

Barón y Benítez (2020) señalan que ejercer la Psicología implica dominar un conjunto
articulado de conocimientos, habilidades y actitudes, lo que exige integrar capacidades
cognitivas, prácticas y personales en el ejercicio profesional. En este marco, Serrano-García
(2015) profundiza en los valores esenciales que deben guiar esta práctica, como la promoción del
bienestar a través de la justicia social, la investigación con enfoque participativo, el respeto a la
diversidad cultural y la promoción de la salud desde una perspectiva preventiva. En
consecuencia, no basta con una formación teórica; es indispensable que los futuros profesionales
de la Psicología desarrollen competencias socioemocionales que les permitan colaborar
efectivamente, prestar atención activa, cultivar la empatía y aplicar una comprensión crítica en
sus intervenciones (Ceberio & Linares, 2005; Echeburúa et al., 2005; Fabregó Claparols & Viñas
Millán, 2010).
Sin embargo, en las últimas tres décadas, han surgido diferentes maneras de
conceptualizar la (IE), que se resumen principalmente en tres modelos: de capacidad, de rasgo y
mixto. Estos modelos han influido en la construcción de instrumentos de medición. En el modelo
de capacidad, desarrollado por Mayer y Salovey, la IE se considera una forma de inteligencia
innata compuesta por varias capacidades que influyen en cómo las personas comprenden y
gestionan sus propias emociones y las de los demás. Estas habilidades de procesamiento
emocional son: (1) percepción, evaluación y expresión de emociones, (2) facilitación emocional
del pensamiento, (3) comprensión y análisis de emociones, y (4) regulación reflexiva de
emociones. En consonancia con esta conceptualización, las medidas se diseñaron como pruebas
de rendimiento. Posteriormente, se desarrolló el modelo propuesto por Petrides y Furnham, el
modelo de rasgo. Este modelo define la (IE) como un rasgo; Es decir, como un patrón de
comportamiento persistente a lo largo del tiempo (a diferencia de la habilidad, que aumenta con
el tiempo y el entrenamiento), y se asocia con tendencias disposiciones, rasgos de personalidad o
creencias de autoeficacia. Se compone de quince dimensiones de personalidad, agrupadas en
cuatro factores: bienestar, autocontrol, emocionalidad y sociabilidad. El último de los tres
modelos principales de conceptualización de la IE es el mixto.

Está compuesto por dos grandes ramas que consideran este constructo una mezcla de
rasgos, competencias y habilidades. Según la primera, desarrollada por Bar-On, la IE es un
20

conjunto de habilidades y competencias no cognitivas que influyen en la capacidad para afrontar


con éxito las demandas y presiones del entorno, y se compone de cinco componentes clave:
habilidades intrapersonales, habilidades interpersonales, habilidades de adaptación, habilidades
de gestión del estrés y estado de ánimo general. El segundo, propuesto por Goleman, también
conceptualiza la (IE) como un modelo mixto que comparte ciertos aspectos con el modelo de
Bar-On. Está compuesto por los siguientes elementos: reconocimiento de las propias emociones,
gestión de las emociones, automotivación, reconocimiento de las emociones en los demás y
gestión de las relaciones. Estas competencias emocionales y sociales contribuirían al desempeño
directivo y al liderazgo.

3. Historia de la Inteligencia Emocional (IE).

La inteligencia emocional (IE) es un concepto que ha evolucionado significativamente


desde su introducción en la psicología. A lo largo de los años, varios estudios han abordado la
relación entre las emociones y la cognición, lo que culminó en la formulación del concepto de IE
como una habilidad clave en el bienestar y el éxito humano.

1. Primeras Teorías y el Concepto Inicial.

El término "inteligencia emocional (IE)" comenzó a tomar forma en los trabajos de


psicólogos como Edward Thorndike, quien en 1920 introdujo la idea de la "inteligencia social",
definida como la capacidad para comprender y gestionar las emociones de los demás en el
contexto social (Thorndike, 1920). Sin embargo, la idea de una inteligencia relacionada con las
emociones no se desarrolló hasta varias décadas después.

2. Desarrollo de la Teoría por Mayer y Salovey (1990).

El concepto moderno de (IE) fue formalizado por Peter Salovey y John D. Mayer en
1990, quienes definieron la inteligencia emocional (IE) como la capacidad de percibir,
comprender, regular y utilizar las emociones para facilitar el pensamiento y la resolución de
problemas. Su modelo se centraba en cuatro componentes fundamentales:
21

Percepción emocional: La capacidad para identificar las emociones en uno mismo y en


los demás.

Facilitación emocional del pensamiento: El uso de las emociones para mejorar la toma
de decisiones.

Comprensión emocional: La capacidad de comprender las emociones y sus significados.


Manejo de las emociones: La habilidad para regular las emociones de manera efectiva
(Salovey & Mayer, 1990).

Este modelo teórico de (IE) se basaba en la premisa de que las emociones juegan un
papel esencial en el pensamiento y el comportamiento, facilitando la resolución de problemas y
la toma de decisiones.

Tipos de Inteligencia Emocional (IE).

En definitiva, la Inteligencia Emocional (IE) nos permite una mejor adaptación a


nuestro entorno, ya que nos da información, nos hace conocedores, de cómo se sienten las
personas de nuestro entorno y cómo nos sentimos nosotros. Facilitándonos así poder vivir en
armonía y actuar de una manera más adecuada a la situación.

Como sucede con otras capacidades, se puede trabajar para potenciar, y se han visto
útiles algunas actuaciones que podemos realizar durante nuestra vida cotidiana para favorecerla.

Existen distintos tipos de Inteligencia Emocional, y diferentes psicólogos han realizado


distintas clasificaciones sobre ello. Tendremos en cuenta si la capacidad de entender las
emociones se refiere a uno mismo (personal) o a otros sujetos (interpersonales) y si se vincula
con la gestión de estrés, con habilidades adaptativas o con estado de ánimo positivo.
22

Distintos autores se han centrado en el estudio de la inteligencia, y más concretamente


en conocer y describir los distintos tipos de Inteligencia Emocional. A continuación
mencionaremos las principales clases de Inteligencia Emocional (IE) que nos proponen.

Inteligencia Emocional (IE) según D. Goleman

Ya hemos dicho que Goleman es el autor más reconocido en el estudio de la


Inteligencia Emocional. Este psicólogo divide la Inteligencia Emocional (IE) en dos tipos.

1. Inteligencia Personal.

Esta inteligencia hace referencia a la capacidad que tenemos para comprendernos


emocionalmente a nosotros mismos. Ser conscientes de cómo nos sentimos y así poder actuar
acorde a este conocimiento propio para lograr un mejor estado.

Esta clase de inteligencia se relaciona con tres elementos o capacidades: la


autoconciencia, la capacidad de ser consciente de uno mismo, de saber en qué estado nos
encontramos y cómo nos sentimos; la autorregulación que se refiere a la capacidad de controlar
nuestras propias emociones o lo que sentimos, no dejarnos llevar por ello; y automotivación,
vinculada con la capacidad de mantenerse activo y con fuerza para seguir adelante y poder lograr
así nuestras metas.

2. Inteligencia interpersonal.

En este caso, la inteligencia interpersonal hace referencia a cómo las personas


comprendemos a los demás y los entendemos, como nos relacionamos con ellos, Influyen dos
tipos de factores que son esenciales para que tenga lugar este tipo de inteligencia: la empatía,
como dijimos, es la capacidad de entender las emociones de los demás y hacerlas propias,
ponernos en su lugar; y las habilidades sociales, que nos permiten relacionarnos con las otras
personas de manera adecuada, desde el respeto propio y a los demás, siendo asertivos.
23

La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar


nuestras propias emociones, así como las de los demás, facilitando una adaptación más efectiva
al entorno y promoviendo relaciones interpersonales armoniosas. Diversos psicólogos han
propuesto modelos para describir los componentes y tipos de inteligencia emocional (IE). A
continuación, se presentan dos de las clasificaciones más reconocidas:

Importancia de la Inteligencia Emocional (IE).

Hasta la fecha, la importancia que los académicos otorgan al estudio de la (IE) ha sido
reconocida por la literatura en diversos ámbitos, como el laboral. Por ejemplo, en profesiones
donde se requiere trabajar con personas, el síndrome de burnout es común. Este síndrome se
manifiesta por un aumento del agotamiento emocional y la indiferencia, así como por una
disminución de la efectividad profesional. Numerosos estudios han demostrado que la IE puede
contribuir a cambiar las actitudes y comportamientos de los empleados en puestos con exigencias
emocionales, aumentando la satisfacción laboral y reduciendo el estrés laboral. Asimismo, se ha
observado que ciertas variables psicológicas, como la IE y la competencia social, se relacionan
con un menor malestar psicológico. Por otro lado, la adquisición de habilidades emocionales y
sociales puede contribuir al desarrollo de la resiliencia, una variable protectora contra el malestar
psicológico.

Características de la Inteligencia emocional (IE).

1. Modelo de Daniel Goleman:


Daniel Goleman, psicólogo y periodista científico, identifica cinco componentes clave
de la inteligencia emocional (IE).

Autoconciencia emocional: Capacidad para reconocer y comprender nuestras propias


emociones y su influencia en nuestros pensamientos y acciones.
24

Autorregulación emocional: Habilidad para controlar o redirigir impulsos y estados de


ánimo disruptivos, y regular nuestras emociones de manera adecuada.

Motivación: Impulso interno que nos orienta hacia el logro de objetivos por razones más
allá de recompensas externas, como la satisfacción personal.

Empatía: Capacidad para comprender las emociones de los demás y reaccionar


apropiadamente a sus señales emocionales.

Habilidades sociales: Aptitud para gestionar relaciones y construir redes sociales


efectivas, incluyendo la capacidad de liderar, influir y trabajar en equipo.

Componentes de la Inteligencia emocional (IE).

Diversos estudios han identificado componentes clave de la (IE) que son


particularmente relevantes en el contexto universitario según (Bar-On, 2006 - Fernández-
Berrocal & Extremará, 2005 - (Pena & Respeto, 2008 - Zeidner, Matthews, & Roberts, 2009).

Dentro de los componentes que conforman la inteligencia emocional (IE), se encuentra la


inteligencia interpersonal, la cual abarca habilidades como el liderazgo, la resolución de
conflictos y la capacidad de interpretar adecuadamente las interacciones sociales. Esta última
implica observar a las personas y relacionarse con ellas de manera constructiva. Del mismo
modo, esta inteligencia también se puede entender como la facultad para comprender a los
demás. Por otro lado, la inteligencia intrapersonal hace referencia a la habilidad para tener una
representación precisa de uno mismo y utilizar ese conocimiento para desenvolverse eficazmente
a lo largo de la vida. Ambas dimensiones conforman lo que se denomina inteligencia personal, la
cual debería tener un rol central en el ámbito educativo, ya que influye en decisiones
trascendentales como la elección de una carrera, una pareja o el lugar de residencia (Bisquerra,
2008).

Componente Intrapersonal.
25

Este componente se centra en la comprensión y gestión de las propias emociones.


Incluye:

Comprensión emocional de sí mismo: Capacidad para identificar y entender las propias


emociones y sus causas, lo que permite un mejor autocontrol emocional.

Asertividad: Habilidad para expresar pensamientos y sentimientos de manera adecuada


y respetuosa, facilitando la comunicación efectiva.

Auto concepto: Reconocimiento y aceptación de las propias fortalezas y debilidades, lo


que contribuye a una mayor autoestima.

Autorrealización: Capacidad para establecer y alcanzar metas personales que generan


satisfacción y bienestar emocional.

Estos subcomponentes permiten a los estudiantes manejar el estrés académico y


mantener una actitud positiva hacia sus estudios.

Componente Interpersonal.

Este componente se refiere a la habilidad para interactuar eficazmente con los demás,
comprendiendo y respondiendo adecuadamente a sus emociones. Es crucial en entornos
universitarios donde el trabajo en equipo y la colaboración son frecuentes (Goleman, 1998). La
empatía y la habilidad para establecer relaciones interpersonales saludables son esenciales para el
éxito académico y personal (Mikolajczak, Petrides, & Hurry, 2009).

Adaptabilidad.

La capacidad de ajustar las emociones, pensamientos y comportamientos ante


situaciones cambiantes o desafiantes es un factor clave en la transición a la vida universitaria.
26

Los estudiantes que desarrollan este componente pueden afrontar mejor los retos académicos y
sociales (Schutte et al., 1998).

Manejo del Estrés.

Consiste en la habilidad para tolerar y gestionar situaciones estresantes de manera


efectiva, manteniendo el equilibrio emocional y evitando que el estrés interfiera en el
rendimiento académico (Lazarus & Folkman, 1984). Estudios han demostrado que los
estudiantes con una alta IE presentan niveles más bajos de ansiedad y depresión (Extremará,
Durán, & Rey, 2007).
Estado de Ánimo General.

Se relaciona con mantener una actitud positiva y optimista, lo cual influye en la


motivación y persistencia ante los desafíos académicos. Un estado emocional positivo favorece
la resiliencia y el compromiso con los estudios (Fredrickson, 2001).

Relevancia de la Inteligencia Emocional (IE) en el Rendimiento Académico.

Diversos estudios han demostrado una correlación positiva entre la (IE) y el rendimiento
académico (Parker et al., 2004). Los estudiantes con una mayor (IE) tienden a gestionar mejor el
tiempo, la ansiedad y las relaciones interpersonales, lo que impacta favorablemente en su
desempeño (MacCann et al., 2020).

Influencia de la Inteligencia Emocional (IE) en Estudiantes Universitarios

La inteligencia emocional (IE) ha sido reconocida como un factor clave en el éxito


académico, el bienestar psicológico y la adaptación social de los estudiantes universitarios. Esta
capacidad, que involucra el reconocimiento, comprensión y regulación de las emociones propias
y ajenas (Salovey & Mayer, 1990), influye directamente en la manera en que los estudiantes
afrontan el estrés académico, las relaciones interpersonales y el rendimiento académico.
27

1. Definición y Modelos de la Inteligencia Emocional (IE).

El concepto de inteligencia emocional (IE) fue introducido por Salovey y Mayer (1990),
quienes la definieron como la capacidad de percibir, comprender, regular y utilizar las emociones
para guiar el pensamiento y la conducta. Goleman (1995) amplió este modelo, identificando
cinco competencias clave: autoconciencia emocional, autorregulación, motivación, empatía y
habilidades sociales.

El Modelo de Habilidades, propuesto por Mayer y Salovey (2000, como se cita en


Contini, 2004), describe la inteligencia emocional (IE) como la capacidad de identificar y
expresar las emociones de forma precisa, comprenderlas profundamente y utilizarlas para
facilitar el pensamiento. También incluye la autorregulación emocional y la influencia en las
emociones de los demás. Este modelo organiza las habilidades emocionales en cuatro áreas
fundamentales: percepción y expresión emocional, uso de las emociones para apoyar los
procesos cognitivos, comprensión y análisis emocional, y finalmente, la regulación de las
emociones.

Bar-On (1997) propuso un modelo de inteligencia emocional (IE) basado en la


adaptación social, destacando la importancia de la (IE) en la toma de decisiones y la resolución
de problemas en contextos académicos y laborales.

2. Impacto en el Desempeño Académico

Diversas investigaciones han evidenciado una asociación relevante entre la inteligencia


emocional (IE) y el rendimiento en los estudiantes universitario. Según Fernández-Berrocal y
Extremera (2006), los estudiantes que presentan un nivel elevado de IE tienden a gestionar mejor
el estrés relacionado con sus estudios, lo cual les permite enfrentar de forma más eficaz las
exigencias académicas. Asimismo, la inteligencia emocional (IE) contribuye al desarrollo de
habilidades como la automotivación y la administración del tiempo, aspectos clave para lograr el
éxito en el ámbito académico (MacCann et al., 2020).
28

3. Relación con la Salud Mental y el Bienestar Psicológico.

La inteligencia emocional (IE) influye de manera significativa en el bienestar psicológico de los


estudiantes universitarios. De acuerdo con Ruiz-Aranda et al. (2014), aquellos jóvenes con
niveles bajos de IE tienden a ser más vulnerables a padecer síntomas como ansiedad, depresión y
agotamiento emocional. En contraste, quienes poseen una mayor inteligencia emocional suelen
experimentar un mayor grado de satisfacción con la vida y presentan un menor riesgo de sufrir
estrés relacionado con el entorno académico (Sánchez-Álvarez et al., 2016).

4. Inteligencia Emocional y Relaciones Interpersonales

En el ámbito universitario, la inteligencia emocional (IE) desempeña un papel clave en


el establecimiento de relaciones interpersonales saludables, lo cual favorece un entorno de
aprendizaje positivo. Brackett et al. (2011) señalan que los estudiantes con niveles elevados de
IE tienden a demostrar una mayor habilidad para resolver conflictos, comunicarse de manera
efectiva y trabajar en equipo. Estas competencias no solo son esenciales para el éxito académico,
sino también para su futura integración en el mercado laboral.

5. Estrategias para el Desarrollo de la Inteligencia Emocional.

Diversas universidades han implementado programas de entrenamiento en inteligencia emocional


(IE) debido a su impacto positivo en el bienestar y el rendimiento académico de los estudiantes.
Estas intervenciones han demostrado ser eficaces para mejorar el manejo del estrés y fortalecer la
resiliencia (Nelis et al., 2009). Entre las estrategias más utilizadas se incluyen la meditación, la
reestructuración cognitiva y el desarrollo de habilidades sociales.

Concepto Empatía:
29

La empatía es la capacidad de comprender y compartir las emociones y pensamientos


de los demás, facilitando la interacción social y la respuesta emocional adecuada (Davis, 1983).
Batson (1991) distingue dos manifestaciones principales:
Empatía cognitiva: habilidad para interpretar y adoptar la perspectiva ajena.
Empatía afectiva: reacción emocional ante las vivencias de otros.

La empatía se manifiesta como una cualidad inherente en las interacciones humanas,


desempeñando un papel esencial en profesiones donde el contacto interpersonal es un elemento
clave. En ámbitos como la educación y las ciencias sociales, esta capacidad influye en la calidad
de las relaciones y en la eficacia profesional. Su desarrollo favorece la comprensión mutua, la
comunicación efectiva y la generación de un entorno de aprendizaje y trabajo más armonioso.

Desde una perspectiva académica, la empatía ha sido abordada desde distintos enfoques
teóricos, lo que permite un análisis amplio de sus manifestaciones y aplicaciones. Además, su
importancia en la formación universitaria radica en su impacto en la construcción de habilidades
sociales y en la preparación para entornos profesionales que requieren sensibilidad ante las
necesidades emocionales y cognitivas de los demás.
Asimismo, la empatía fomenta la capacidad de reflexión en los estudiantes
universitarios, permitiéndoles desarrollar una mayor conciencia sobre la influencia de sus
interacciones en diversos contextos. Este proceso de introspección y desarrollo personal
contribuye a la mejora continua en el ámbito académico y profesional, fortaleciendo la
responsabilidad social y ética en su desempeño futuro.

Historia de la empatía.

La empatía, entendida como la capacidad de comprender y compartir los sentimientos


de otros, ha experimentado una notable evolución a lo largo de la historia.

La evolución del concepto de empatía refleja su creciente reconocimiento como una


habilidad esencial para las relaciones humanas y el desarrollo social. Desde sus raíces
30

etimológicas hasta su aplicación en la filosofía y la psicología contemporáneas, la empatía


continúa siendo un tema central en el estudio de la naturaleza humana.

Orígenes etimológicos.

El término "empatía" tiene sus raíces en el griego "empatía", que originalmente


significaba "dolor intenso" o "sufrimiento interno". Este concepto fue utilizado por el médico y
filósofo grecolatino Claudio Galeno en el siglo II d.C.

Desarrollo en la filosofía y psicología


En el siglo XIX, el término alemán "Einfühlung" emergió para describir la capacidad de
"sentirse dentro" de las experiencias ajenas, especialmente en el ámbito artístico. Este concepto
fue posteriormente traducido al inglés como "empatía" a principios del siglo XX, ampliando su
aplicación a la comprensión de los estados emocionales de otras personas.

Perspectivas contemporáneas.

En la actualidad, la empatía se considera una habilidad multidimensional que abarca


componentes cognitivos y emocionales. Investigaciones recientes sugieren que la empatía y la
compasión han sido fundamentales en la evolución humana, compensando ciertas desventajas
físicas y promoviendo la cohesión social.

Componentes de la empatía según diferentes autores.

1. Empatía cognitiva

La empatía cognitiva implica la capacidad de comprender la perspectiva de otra


persona sin necesariamente experimentar sus emociones. Decety y Jackson (2004) destacan que
este tipo de empatía permite interpretar los estados mentales ajenos, facilitando la comunicación
y la interacción social.
31

Davis (1983) la define como la habilidad para captar y analizar los pensamientos y
sentimientos de los demás, lo que contribuye a una mejor comprensión interpersonal.

Empatía cognitiva: Se refiere a la capacidad de comprender la perspectiva o el estado


mental de otra persona (Decety & Jackson, 2004).

3. Empatía emocional o afectiva.

Este componente de la empatía se relaciona con la habilidad para experimentar y


compartir las emociones de otra persona. Eisenberg y Eggum (2009) enfatizan que esta
capacidad permite conectar emocionalmente con los demás, favoreciendo la solidaridad y el
apoyo mutuo.

Goleman (1995) subraya que la empatía emocional implica una respuesta afectiva
acorde a la experiencia ajena, lo que facilita una mayor sensibilidad ante las necesidades
emocionales de los demás.

Empatía emocional (o afectiva): Es la capacidad de sentir y compartir las emociones de


los demás (Davis, 1983).

3. Autorregulación emocional.

La autorregulación emocional hace referencia a la capacidad de gestionar las propias


emociones para evitar una sobrecarga empática y responder de manera equilibrada ante las
situaciones emocionales de los demás.

Decety y Lamm (2006) sugieren que esta regulación es clave para mantener el bienestar
emocional en quienes están expuestos constantemente al sufrimiento ajeno, como los
profesionales de la salud. Por otro lado, Ekman (2003) resalta la importancia de este proceso en
32

la prevención de la fatiga emocional, ayudando a las personas a mantener una respuesta empática
sin que ello afecte su estabilidad emocional.

Regulación emocional: Involucra la capacidad de gestionar las propias emociones en


respuesta a las experiencias empáticas (Eisenberg & Eggum, 2009).

3. Empatía motivacional o compasiva


La empatía motivacional o compasiva va más allá de la comprensión y el compartir
emociones, ya que implica una inclinación hacia la acción a favor de los demás. Singer y
Klimecki (2014) destacan que este tipo de empatía transforma el sentimiento empático en
acciones concretas de ayuda y apoyo. Rogers (1957), en el contexto de la relación terapéutica,
sostiene que una empatía auténtica no solo implica comprender al otro, sino también una
intención genuina de ofrecer asistencia y acompañamiento.

Tipos de empatía.

Daniel Goleman (1995)


Empatía cognitiva: Comprensión intelectual de los sentimientos ajenos.
Empatía emocional: Capacidad de sentir lo que el otro siente.

Preocupación empática: Motivación para ayudar a los demás basándose en la


comprensión emocional.

Paul Ekman (2003)


Empatía cognitiva: Capacidad de interpretar los sentimientos de los demás.
Empatía emocional: Reacción emocional ante la emoción de otro.
Compasión: Acción basada en la empatía emocional.

Carl Rogers (1957)


33

Rogers enfatiza la empatía como una habilidad esencial en la relación terapéutica. Para
él, la empatía implica comprender con precisión la experiencia interna del otro sin juicio.

Jean Decety y Claus Lamm (2006)


Empatía afectiva: Respuesta automática ante las emociones ajenas.
Empatía cognitiva: Habilidad de adoptar la perspectiva del otro.

Autorregulación emocional: Capacidad de controlar la respuesta emocional propia para


evitar una sobrecarga empática.

Modelos de la empatía:

Modelo de Hoffman (2000) Hoffman sostiene que la empatía se desarrolla a lo largo del
crecimiento individual mediante procesos evolutivos y sociales. Su modelo propone cuatro fases:

Reacciones empáticas globales durante la infancia.

Empatía egocéntrica, donde el niño percibe el dolor ajeno, pero lo relaciona consigo
mismo.

Empatía hacia los sentimientos de los demás, diferenciando emociones propias de


ajenas.

Empatía basada en principios morales, con una respuesta consciente ante el


sufrimiento ajeno.

Modelo de Davis (1983) Davis diseñó el Índice de Reactividad Interpersonal (IRI), el


cual evalúa la empatía en cuatro dimensiones:

Toma de perspectiva: habilidad de comprender el punto de vista de los demás.


34

Preocupación empática: disposición emocional hacia el bienestar ajeno.

Malestar personal: incomodidad generada al presenciar el sufrimiento de otros.

Capacidad de fantasear: facilidad para identificarse con personajes ficticios o


situaciones imaginarias.

3.3 Relación entre empatía e inteligencia emocional La empatía es una competencia


clave dentro de la inteligencia emocional, ya que facilita la comprensión de los estados
emocionales de los demás y la autorregulación emocional (Goleman, 1995). Investigaciones han
evidenciado que los estudiantes de psicología con un alto nivel de inteligencia emocional tienden
a desarrollar mayor empatía, lo que mejora su desempeño en la práctica terapéutica (Fernández-
Berrocal & Extremera, 2006).
Importancia de la inteligencia emocional (IE) y la empatía en estudiantes de Psicología
Clínica.

Relevancia en la práctica clínica La relación entre terapeuta y paciente está


fundamentada en la confianza y la comprensión emocional. Poseer habilidades de inteligencia
emocional (IE) y empatía favorece el manejo de la contratransferencia y fortalece el vínculo
terapéutico (Rogers, 1957).

Impacto en la salud mental de los futuros psicólogos Estudios han evidenciado que los
estudiantes con niveles reducidos de inteligencia emocional experimentan un mayor grado de
estrés académico y agotamiento emocional (Ruiz-Aranda et al., 2014).

Estudios previos y evidencias empíricas.

Fernández-Berrocal & Extremera (2006): encontraron que la inteligencia emocional


(IE) se asocia con el rendimiento académico y el bienestar psicológico en estudiantes
universitarios.
35

Martínez et al. (2019): demostraron que los terapeutas con elevada inteligencia
emocional (IE) obtienen mejores resultados en procesos psicoterapéuticos.

Ruiz-Aranda et al. (2014): identificaron que estudiantes con baja inteligencia emocional
(IE) presentan niveles más elevados de estrés.

Necesidad de buscar ayuda profesional ante frustraciones académicas y emocionales.

Estrategias para el manejo del estrés y la frustración Los estudiantes de psicología


clínica enfrentan altos niveles de estrés, por lo que el desarrollo de competencias emocionales
resulta esencial para afrontar los desafíos académicos con eficacia (Zeidner et al., 2009).
Beneficios del apoyo psicológico en estudiantes de psicología El acceso a servicios de
apoyo psicológico promueve el bienestar y autocuidado de los futuros profesionales en salud
mental. Un nivel elevado de inteligencia emocional (IE) facilita la identificación de la necesidad
de ayuda y el acceso a estrategias de afrontamiento adecuadas (Gross & Thompson, 2007).

Características fundamentales de la empatía.

Comprensión de las emociones ajenas: La empatía permite a un individuo percibir y


comprender los sentimientos y emociones de otra persona, facilitando una conexión emocional
auténtica (Gestiopolis, 2023).

Capacidad de adoptar perspectivas: Implica la habilidad de ponerse en el lugar del otro,


entendiendo su punto de vista y experiencias desde su propia perspectiva (Moya-Albiol, Herrero,
& Bernal, 2010).

Respuesta emocional congruente: La empatía conlleva una reacción emocional que es


coherente con el estado afectivo de la otra persona, lo que puede motivar comportamientos
prosociales y de apoyo (Batson, 1991).
36

Sensibilidad hacia las señales no verbales: Las personas empáticas son adeptas a
interpretar el lenguaje corporal, las expresiones faciales y otros indicadores no verbales, lo que
les permite captar matices emocionales que podrían no ser expresados verbalmente (Wikipedia,
2023).

Equilibrio entre la conexión emocional y la objetividad: Aunque la empatía implica una


conexión emocional, también requiere mantener una cierta objetividad para ofrecer apoyo
efectivo sin verse abrumado por las emociones ajenas (Moya-Albiol et al., 2010).

CAPITULO III: MARCO METODOLOGICO


37

CAPITULO III: MARCO METODOLÓGICO.

3.1 Tipo de estudio y tipo de investigación:

El presente estudio tiene como objetivo determinar el nivel de inteligencia emocional


(IE) y grado de empatía en estudiantes de psicología clínica de la Universidad Autónoma de
Santo Domingo (UASD) sede central, esta investigación es de tipo: cuantitativa, no
experimental, de campo, de corte transversal, descriptiva y correlacionar,

Cuantitativa porque se busca determinar el nivel de inteligencia emocional (IE) y su


relación con la empatía en estudiantes de psicología clínica de la UASD, los resultados serán
presentados a través de tablas de frecuencia y porcentajes. Según Hernández et al., (2014) este
tipo de estudio busca describir, comprobar, encontrar las causas del problema de estudio, generar
y probar teorías.

La presente investigación fue de enfoque cuantitativo por que se utilizaron datos


numéricos y medibles para describir y analizar las variables.

Se trata de un diseño no experimental debido a que no se manipularon intencionalmente


las variables, si no que se observaron tal y como ocurre en su contexto natural.

De campo ya que se asistió al lugar donde surgió el problema de investigación para esta
investigación y se recolectaron los datos mediante la observación. Según Sabino (2015), “una
investigación de campo se basa en informaciones obtenidas directamente de la realidad,
permitiéndole al investigador cerciorarse de las condiciones reales en que se han conseguido los
datos”.

Fue una investigación de campo por que los datos se recolectaron directamente en el
entorno de los participantes.

De corte transversal porque el análisis de la muestra se realizó dentro de un periodo de


tiempo determinado, entre febrero - abril, del año 2025. Según expresan Hernández et al., (2014)
el estudio es de corte transversal cuando los datos se recogen en un momento establecido.

El diseño fue de corte transversal, dado que la correlación de datos se realizó en un


único momento.
38

Es descriptiva porque su objetivo es recolectar información acerca de las cualidades de


los estudiantes seleccionados. Los estudios descriptivos permiten que se pueda recolectar
características que son relevantes de la población u objeto de estudio de manera independiente o
conjunta. (Hernández, Fernández y Baptista, 2014). Es correlacionar porque busca conocer la
relación o el nivel de asociación que existe entre la inteligencia emocional (IE) y la empatía en
los estudiantes de psicología clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)
Sede Central.

Se clasifico como una investigación descriptiva, porque permitió identificar y describir


las características de los estudiantes participantes.

Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), este tipo de estudio de manera


ocasional analiza la relación entre dos o más variables, pero de manera frecuente se ubican en
estudiar vínculos entre tres o más variables.
39

3.2 Cuadro de Operacionalización de las Variables

Objetivos Variables Definición Dimensiones Indicadores Escala Técnica Instrumento No. de


específicos de preguntas
Variables
Percepción Presta poca atención: Ítems del 1 al
Salovey y 8 para
Mayer Hombres: < Mujeres: < percepción
definieron 21 24
la IE como
«la Adecuada percepción:
capacidad Hombres: 22 Mujeres: 25 a
de razonar a 32 35
con
Identificar Nivel de precisión Presta demasiada atención: Ordinal Encuest Trait Meta-
el nivel de inteligencia sobre las Hombres: Mujeres: > a Mood Scale
inteligencia Emocional emociones y >33 36 (TMMS-24)
emocional de utilizar
(IE) de los las Comprensión: Debe mejorar su Ítems del 9 al
estudiantes emociones y comprensión: 16 para
de el Hombres:< Mujeres: < 23 comprensión
psicología conocimient 25
clínica de la o emocional Adecuada comprensión:
UASD para
enriquecer Hombres:26 Mujeres: 24 a
el a 34
pensamient 35
o» Excelente comprensión:
Hombres:>3 Mujeres: > 35
6
40

Regulación: Debe mejorar su Ítems del 17


regulación: al 24 para
Hombres:< Mujeres: < 23 regulación
23

Adecuada regulación:

Hombres: 24 Mujeres: 24 a
A 35 34

Excelente regulación:
Hombres:>3 Mujeres: > 35
6

La empatía
es la Baja Menos de 45 2, 4, 7, 10,
capacidad 11, 12, 14,
de 15.
comprender Puntuadas
Describir el Nivel de y compartir Ordinal Encuest Cuestionario negativament
grado de Empatía las a de Empatía e.
empatía en emociones y de Toronto
estudiantes pensamient (TEQ)
de os de los
psicología demás,
clínica de la facilitando
UASD la
interacción
social y la
41

respuesta
emocional Alta Igual o mayor de 45 1, 3, 5, 6, 8,
adecuada 9, 13, 16.
(Davis, Puntuadas
1983). positivament
e.

Analizar la Relación Asociación No hay Chi cuadrado > 0.05 Ordinal Análisis Todos los Chi al
relación entre la de la asociación. estadísti ítems de los cuadrado
entre inteligencia inteligencia co dos
La asociación Chi cuadrado < 0.05
inteligencia emocional emocional cuestionarios
es
emocional y y la con la significativa. .
empatía en empatía empatía
los
estudiantes
de
Psicología
clínica de la
Universidad
Autónoma
de Santo
Domingo
(UASD)
42

3.3 Ubicación del lugar de estudio:

Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) sede central.

La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), es una universidad pública de la


República Dominicana, y la primera universidad estatal en el país. Su sede central se encuentra
en la capital, Santo Domingo, y tiene recintos, centros y subcentros en 18 de 31 provincias. La
Universidad Autónoma de Santo Domingo tiene convenios vigentes con universidades en los 5
continentes, mediante los cuales se establece intercambio profesoral, estudiantil, becas y se
promueve la investigación conjunta. La Dirección General de Cooperación y Relaciones
Internacionales ofrece información a través de su página web.

3.3.1 Descripción de la población:

Población y muestra.
La población estuvo conformada por 320 estudiantes distribuidos en ocho secciones
correspondientes a la asignatura psicodiagnóstico proyectivo y práctica supervisada con un
promedio de 40 estudiantes por sesión de esta población se seleccionó una muestra de 90
estudiantes de ambos sexos equivalente el 28.13%, mediante un muestreo no probabilístico por
conveniencia basado en la disponibilidad de los participantes
Muestra:
Fue un estudio realizado con estudiantes de psicología clínica de la Universidad Autónoma de
Santo Domingo, muestra de 90 estudiantes de sexo mixto, el tamaño fue establecido por la
coordinación del monográfico.

El muestreo fue no probabilístico y a criterio del investigador.


43

Criterio de inclusión y exclusión.

1. Ser estudiante de psicología clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo


UASD sede central.
2. Edad de 18 a 59 años.
3. Estar en el aula durante la aplicación de los instrumentos.
4. Dar su consentimiento para participar en el estudio.
5. Completar todos los ítems de los instrumentos.

Serán excluidos todos aquellos que no cumplan los criterios de inclusión.

3.3.2 Instrumentos:

En la presente investigación se utilizó el TMMS-24, el cual es un instrumento de auto informe


elaborado para medir la percepción de la inteligencia emocional, el cual fue desarrollado basado
en el Trait Meta-Mood Scale (TMMS) Salovey y Mayer (1995). El objetivo de esta escala es
medir la inteligencia emocional mediante tres dimensiones: Percepción emocional, la cual se
encarga de medir, la capacidad de medir y expresar los sentimientos de forma adecuada;
Comprensión emocional, capacidad de comprendo bien mis estados emocionales y las de los
demás; Regulación emocional, cualidad para regular y gestionar las propias emociones.

Puntuación. < 25 en hombres y < 23 en mujeres, indica que el sujeto debe mejorar su
comprensión emocional.

Una puntuación 26 a 35 en hombres y 24 a 34 en mujeres, indica que el sujeto tiene adecuada


comprensión emocional.

Una puntuación > 36 en hombres y > 35 en mujeres, indica que la persona tiene excelente
comprensión emocional.

Teniendo en cuenta que este cuestionario mide y da una puntuación por cada dimensión, el
estudio se basa en la capacidad de la compresión emocional.
44

Cuestionario de empatía de Toronto (TEQ).

El Cuestionario de Empatía de Toronto (Toronto Empathy Questionnaire, TEQ) es una


herramienta diseñada para evaluar la empatía como un rasgo psicológico. Fue desarrollado por
Spreng, K. J., McKinnon, M. C., Mar, R. A., y Levine, B. en 2009. Se compone de 16 ítems que
miden la respuesta emocional de una persona hacia los demás, las dimensiones son dos: alta y
baja.

Los ítems 2, 4, 7, 10, 11, 12, 14, 15, puntúan negativamente y los ítems 1, 3, 5, 6, 8, 9, 13, 16,
puntúan positivamente. Cabe destacar que la puntuación es diferente, los ítems negativos se
puntúan de 4, 3, 2, 1, 0 y los ítems positivos se puntúan de 0, 1, 2, 3, 4.

3.3.3 Procedimiento:

Para la recolección de datos utilizamos una modalidad mixta. Acudimos a la universidad, y con
el debido permiso del profesor, procedimos a explicar los detalles de la investigación, su
finalidad y confidencialidad de esta, aceptando voluntariamente la participación. Se les entrego
los materiales, la escala TMMS-24 y el cuestionario de empatía TEQ, al finalizar el llenado de
los cuestionarios se les agradeció por su participación.

La otra modalidad fue virtual, obtuvimos el permiso de una profesora y amablemente nos cedió
tiempo de su clase para aplicar nuestros cuestionarios, de igual manera que en la aplicación
anterior, explicamos los detalles de la investigación, finalidad y confidencialidad, al aceptar
participar voluntariamente les suministramos los cuestionarios adaptados en formularios
virtuales de Google, nos mantuvimos abiertas a cualquier duda que tuvieran durante el llenado y
al finalizar el llenado se les agradeció por su participación.

Análisis de los datos

Para la presentación de datos se utilizó estadística descriptiva, en la construcción de tablas de


distribución de frecuencia y porcentajes, elaboradas según las normas APA 7ma edición,
45

mediante hojas de cálculos de Microsoft Excel y para la correlación de las variables el programa
Chi Cuadrado.

CAPITULO IV: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS


46

CAPITULO IV: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS


Tabla 1.
Datos sociodemográficos de los estudiantes de Psicología Clínica de la UASD, Sede Central.
Variables Frecuencia Porcentaje
Edad
18 a 28 47 52%
29 a 38 24 27%
39 a 48 15 17%
49 a 59. 4 4%

Sexo
Femenino 83 92%
Masculino 7 8%

Religión
Católica 27 30%
Evangélica 29 32%
Ninguna 34 38%

Estado civil
Casado 13 14%
Soltero 62 69%
Unión libre 15 17%

Nacionalidad
Dominicana 90 100%

Ocupación
Empleado publico 4 4.4%
Empleado privado 30 33.3%
Estudiante 56 62.2%

Lugar de residencia
Santo Domingo. 78 86.6%
Zona norte 5 5.5%
Zona suroeste 5 5.5%
Zona este 2 2.2%

Semestres cursados
Séptimo semestre 12 13.3%
Octavo semestre 18 20%
47

Noveno semestre 49 54.4%


Decimo semestre 11 12.2%

Total: 90 100
Fuente: Cuestionario de datos sociodemográficos.
N= 90

La tabla 1 muestra los datos de los participantes de esta investigación, en la cual se puede
apreciar que las edades más preponderantes son la de 18 a 28 años con un 52% de la muestra, y
la de 29 a 38 años con un 27%. En cuanto al sexo se obtuvo que el femenino fue el más
predominante con un 92% de la muestra. Mientras que, en religión, se observa que el 38%
profesa no tener ninguna religión y el 32% pertenecen a la evangélica. Se destaca que un 69% de
la muestra es soltera. En cuanto a la nacionalidad, el 100% es dominicana. El 62.2% de la
muestra se dedica solo a estudiar. Se destaca que un 86.6% de la muestra tiene su lugar de
residencia en Santo Domingo. Un 54.4% de los estudiantes están cursando su noveno semestre
mientras que, un 20% cursan su octavo semestre.
48

Tabla 2.
Nivel de inteligencia emocional que presentan los estudiantes de Psicología Clínica de la
UASD, Sede central.

Nivel de inteligencia emocional Frecuencia Porcentaje


Percepción
Debe mejorar: presta poca atención 25 28%
Adecuada atención 53 59%
Debe mejorar: presta demasiada atención 12 13%

Comprensión
Debe mejorar su comprensión 25 28%
Adecuada comprensión 45 50%
Excelente comprensión. 20 22%

Regulación
Debe mejorar su regulación 17 19%
Adecuada regulación 37 41%
Excelente regulación 36 40%

Total 90 100%
Fuente: Test para medir los estados emocionales (TMMS-24). Salovey y Mayer.
N=90

En la tabla 2 se observa que, en cuanto a la percepción, el 59% de la muestra tiene una adecuada
percepción emocional, el 28% debe mejorar: presta poca atención y el 13% de los individuos
debe mejorar ya que presta demasiada atención.

Mientras que, en el nivel de comprensión de estos participantes el 50% presenta una adecuada
comprensión, el 28% debe mejorar su comprensión y el 22% tiene una excelente comprensión.

En el nivel de regulación se puede observar que el 41% de la muestra tiene una adecuada
regulación, mientras que, el 40% de la muestra obtuvo una excelente regulación y el 19% debe
mejorar su regulación.
49

Tabla 3.
Grado de empatía de los estudiantes de Psicología Clínica de la UASD, Sede Central.

Variables Frecuencia Porcentaje


Empatía
30 33%
Baja
Alta 60 67%
Total
90 100%

Fuente: Cuestionario de Empatía de Toronto (TEQ). Spreng, McKinnon, Mar y Levine.


N=90

En la tabla 3 se observa que, un 67% de los estudiantes obtuvo un grado alto de empatía,
mientras que, el 33% de la muestra obtuvo un grado bajo de empatía.
50

Tabla 4.
Relación entre la Inteligencia Emocional y la Empatía en los estudiantes de Psicología Clínica
de la UASD.
Tabla de Datos Observados

Empatía
Alta Baja Total

Debe mejorar: presta poca 12 15 27


atención
Percepción emocional
Adecuada percepción 38 12 50

Excelente percepción 10 3 13

Total 60 30 90

Tabla de Datos Esperados

Empatía
Alta Baja Total

Debe mejorar: presta poca 18 9 27


atención
Percepción emocional
Adecuada percepción 33.33 16.67 50

Excelente percepción 8.67 4.33 13

Total 60 30 90
Fuente: Test para evaluar los estados mentales (TMMS-24) y Cuestionario de Empatía de
Toronto (TEQ)
N= 90
Para determinar la relación entre la dimensión Percepción emocional y Empatía, se utilizó la
prueba Chi Cuadrado a partir de los datos observados y esperados, la cual arrojo como resultado
el valor de Chi Cuadrado (x²) = 0.01373659, el valor crítico para 2 grados de libertad (g.l.) y un
valor de significancia (p) de 0.05 igual a 5.99. Este valor indica que no se rechaza la hipótesis
nula de que no existe una asociación estadísticamente significativa entre las dos variables (p >
0.05).
51

Tabla de Datos Observados

Empatía
Alta Baja Total

Debe mejorar: presta poca 14 11 25


atención
Comprensión emocional
Adecuada comprensión 29 15 44

Excelente comprensión 17 4 21

Total 60 30 90

Tabla de Datos Esperados

Empatía
Alta Baja Total

Debe mejorar: presta poca 16.67 8.33 25


atención
Comprensión emocional
Adecuada comprensión 29.33 14.67 44

Excelente comprensión 14 7 21

Total 60 30 90
Fuente: Test para evaluar los estados mentales (TMMS-24) y Cuestionario de Empatía de
Toronto (TEQ)
N=90

Para el análisis de la relación entre la Comprensión emocional y la Empatía, el valor de Chi


Cuadrado (x²) = 0.1998941, siendo el valor critico de 2 (g.l.) y un nivel de significancia (p) de
0.05 igual a 5.99.

En base a que el valor calculado (0.1998941) es menor que el valor critico (5.99), no se rechaza
la hipótesis nula. Esto concluye en que no se encontró evidencia de una asociación
estadísticamente significativa entre ambas variables (p > 0.05).
52

Tabla de Datos Observados

Empatía
Alta Baja Total

Debe mejorar: presta poca 11 5 16


atención
Regulación emocional
Adecuada regulación 26 14 40

Excelente regulación 23 11 34

Total 60 30 90

Tabla de Datos Esperados

Empatía
Alta Baja Total

Debe mejorar: presta poca 14 11 25


atención
Regulación emocional
Adecuada regulación 29 15 44

Excelente regulación 17 4 21

Total 60 30 90
Fuente: Test para evaluar los estados mentales (TMMS-24) y Cuestionario de Empatía de
Toronto (TEQ)
N=90
Para estudiar la relación entre la regulación emocional y la empatía, el valor de Chi Cuadrado
(x²) = 0.95315481, siendo el valor critico de 2 (g.l.) y un nivel de significancia (p) de 0.05 igual a
5.99.

Como el valor calculado es de (0.95315481) el cual es menor al valor critico (5.99), no se


rechaza la hipótesis nula. De esta manera se determina que no existe una asociación
estadísticamente significativa entre las variables (p > 0.05).
53

CAPITULO V: DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS


54

CAPITULO V: DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS

En el siguiente apartado se aborda la discusión de los resultados obtenidos mediante la


interpretación, teniendo en cuenta los antecedentes que sirvieron de referencia en el estudio y
respaldaron la investigación. En esta parte del capítulo se busca interpretar y establecer una
comparación entre los resultados de esta investigación y los antecedentes expuestos en el
capítulo uno, platear las conclusiones a la que se llegó y las recomendaciones que se deben tomar
en cuenta.

5.1 Interpretación y Discusión de los Resultados.

Luego del análisis de los resultados obtenidos en esta investigación, a continuación, se


presenta la comprobación de los objetivos planteados.

El primer objetivo: identificar el nivel de inteligencia emocional de los estudiantes de


psicología clínica de la UASD.

Los resultados arrojados muestran que los estudiantes de Psicología Clínica presentan que un
28% debe mejorar su percepción emocional, el 59% tiene una adecuada percepción y el 13%
debe mejorar ya que presta demasiada atención. En los niveles de comprensión el 28% debe
mejorar su comprensión, el 50% tiene una adecuada comprensión y el 22% tiene una excelente
comprensión. En los niveles de regulación el 19% debe mejorar su regulación emocional, el 41%
tiene una adecuada regulación y el 40% tiene una excelente regulación emocional.

Estos resultados concuerdan con el estudio de Manzueta, Liriano y Luis (2025), sus
resultados evidenciaron que, el 23% de los participantes debe mejorar su percepción emocional,
el 68% muestran una percepción adecuada, lo que es un porciento más alto que este estudio y el
10% debe mejorar ya que presta demasiada atención. En los niveles de comprensión el 18% debe
mejorar, este resultado tiene un 10% menos que este estudio, el 60% muestra una adecuada
comprensión, lo cual es un 10% más que este estudio y el 23% tiene una excelente comprensión.
55

En los niveles de regulación el 20% debe mejorar, el 53% tiene una regulación adecuada y el
28% tiene una excelente regulación.

En comparación con el estudio realizado por De la Rosa, Cuevas y Minyetty (2024), donde se
obtuvo que el nivel de percepción obtuvo un 12.5%, a diferencia de este estudio que obtuvo un
28%, que debe mejorar su percepción, un 75% obtuvo una adecuada percepción, a diferencia de
este estudio que obtuvo un 59% de adecuada percepción y un 12.5% presta demasiada atención.
En el nivel de comprensión un 17.5% debe mejorar su comprensión, a diferencia del 28%
obtenido en este estudio, un 62.5% tiene una adecuada comprensión y un 20% posee una
excelente comprensión. En el nivel de regulación el 12.5% debe mejorar su regulación, el 55%
tiene una adecuada regulación y el 32.5% posee una excelente regulación, en comparación con el
40% obtenido por este estudio.

Por otro lado, el estudio de Angarita Abaunza y Chacón Pardo (2019), obtuvieron resultados de
la subescala de atención, las medias oscilaron entre 2.41 y 3.90, lo que indica que los
participantes tienden a estar conscientes de sus emociones y pueden expresarlas adecuadamente.
En la subescala de claridad emocional, las puntuaciones medias se ubicaron entre 3.41 y 3.71,
reflejando una buena comprensión de los estados emocionales propios. En cuanto a la subescala
de reparación emocional, las medias variaron entre 3.13 y 4.10, lo que evidencia una adecuada
capacidad para regular emociones negativas y mantener un equilibrio emocional.

Los resultados muestran que hay una coincidencia entre los datos obtenidos lo cual concluye con
que existe un nivel adecuado de inteligencia emocional.

Segundo objetivo: describir el grado de empatía que presentan los estudiantes de


psicología clínica de la UASD.

Con relación a la variable de empatía, un 67% de los estudiantes de psicología clínica de la


UASD obtuvieron un grado de empatía alta, mientras que un 33% obtuvo un grado de empatía
baja.
56

Estos resultados concuerdan con el estudio de Manzueta, Liriano y Luis (2025), los
resultados arrojaron que el 62,5% de los participantes poseen un nivel alto de empatía, mientras
que, un 37,5% de los participantes obtuvieron una empatía baja.

A diferencia del estudio de Chang y Chávez (2022), los resultados arrojaron que el 89.5%
de estudiantes obtuvo un nivel alto de empatía, mientras que un 10.5% obtuvo un nivel bajo.
Esto marca un contraste con relación al presente estudio, ya que los puntajes son más altos en la
empatía alta y más bajos en la empatía baja, cabe destacar que esto pudo verse influenciado por
el tamaño de la muestra del estudio, la cual fue de 257, en comparación con la muestra de 90 del
presente estudio.

Por otro lado, Esperanza, Martínez y Batista (2025), obtuvieron en su estudio un


resultado del 29.72% con un nivel bajo de empatía, mientras que, el 70.27% obtuvo un nivel alto
de empatía.

Los resultados anteriores coinciden con los arrojados mediante la presente investigación.

El tercer objetivo consiste en analizar la relación entre inteligencia emocional y


empatía en los estudiantes de psicología clínica de la UASD.

Para establecer la correlación entre las variables se utilizó el programa Chi Cuadrado a
partir de los datos observados y esperados, los datos arrojados demuestran que en la dimensión
de percepción emocional y la empatía se obtuvo un valor de Chi Cuadrado (x²) = 0,01373659, el
valor crítico para 2 grados de libertad (g.l.) y un valor de significancia (p) de 0.05 igual a 5.99.
Este valor indica que no se rechaza la hipótesis nula de que no existe una asociación
estadísticamente significativa entre la percepción emocional y la empatía (p > 0.05).

En la dimensión de comprensión emocional y la empatía se obtuvo un valor de Chi


Cuadrado (x²) = 0,1998941, siendo el valor critico un 2 (g.l.) y un nivel de significancia (p) de
0.05 igual a 5.99. En base a que el valor calculado es menor que el valor crítico, no se rechaza la
hipótesis nula, lo cual indica que no existe una asociación estadísticamente significativa entre la
comprensión emocional y la empatía (p > 0.05).
57

En cuanto a la dimensión de regulación emocional y la empatía, se obtuvo un valor de


Chi Cuadrado (x²) = 0.95315481, siendo el valor critico de 2 grados de libertad y un nivel de
significancia (p) de 0.05 igual a 5.99. Como el valor calculado es menor al valor crítico, no se
rechaza la hipótesis nula. De esta manera se determina que no existe una asociación
estadísticamente significativa entre la regulación emocional y la empatía (p > 0.05).

Estos resultados concuerdan con el estudio realizado por Esperanza, Martínez y Batista
(2025), en este estudio se realizó una correlación entre la comprensión emocional y la empatía, el
resultado obtenido según el análisis estadístico del chi cuadrado fue, 2.7252, estos datos
evidencian que la relación entre las variables comprensión emocional y empatía es no
significativa, por lo que no hay asociación lo que indica que las variables son independientes.

Por otro lado, en el estudio de Manzueta, Liriano y Luis (2025), en el análisis de la


correlación, se demostró que no existe una relación significativa entre la empatía y la inteligencia
emocional (IE) con un resultado de 0.5056 en el Chi cuadrado.
58

CONCLUSIÓN:

De acuerdo con los resultados obtenidos en esta investigación se llegó a las siguientes
conclusiones:

Se evidencio que los participantes obtuvieron niveles adecuados en las tres dimensiones
de la inteligencia emocional, lo cual indica que poseen la capacidad de entender, comprender, y
regular sus propias emociones y la de los de más de manera afectiva.

Se demostró que las mayorías de los participantes presentaron alto grado de empatía, lo
cual sugiere que son capases de sensibilizarse ante las necesidades de los demás por lo tanto
cumple con los criterios establecidos en esta investigación.

Según los resultados del análisis estadístico, se determina que no se rechaza la hipótesis
nula, por lo tanto, no existe una asociación estadísticamente significativa entre las variables de la
inteligencia emocional y la empatía.

A pesar de que no existe una correlación entre la inteligencia emocional y la empatía,


ambas variables son fundamentales e importantes en la formación de los futuros psicólogos
clínicos, ya que son esenciales para construir un vínculo terapéutico genuino, ético y
humanizado, debido a que mejora las relaciones interpersonales, la toma de decisiones y ayuda
con la resolución de problemas en un momento determinado.
59

RECOMENDACIONES.

A los estudiantes de la carrera de psicología clínica.

Aunque los resultados obtenidos no reflejan puntuaciones bajas ni dificultades significativas en


las dimensiones de la inteligencia emocional y empatía, se recomienda, que los estudiantes
continúen desarrollando estas habilidades para garantizar futuras competencias esenciales en el
ámbito de la inteligencia emocional y empatía, para los futuros psicólogos clínicos, con el
objetivo de profundizar la posible relación entre ambas variable ya que permitirá tener resultados
más precisos y representativos al cumplir con las características emocionales y ante cualquier
dificultad interpersonal que presenten pueden acudir a los recursos de apoyo e instancia que
ofrece la universidad.

Recomendaciones Científicas.

Es necesario realizar nuevas investigaciones mediante estudios longitudinales, con muestras más
amplias y representativa de la población estudiantil, para profundizar los hallazgos que
caractericen la relación entre ambas variables y comprender mejor el perfil emocional de los
futuros psicólogos clínicos.
60

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66

ANEXOS
67
68
69

Test para evaluar los estados emocionales (TMMS-24)


A continuación, encontrara algunas afirmaciones sobre emociones y sentimientos. Lea
atentamente cada frase e indica el grado de acuerdo o desacuerdo con respecto a las mismas.
Señala con una “x” la respuesta que más se aproxima a tus preferencias.
Recuerda que, no hay respuestas correctas o incorrectas, ni buenas o malas.
No emplee mucho tiempo en cada respuesta.
Nada de acuerdo Algo de acuerdo Bastante de Muy de acuerdo Totalmente de
acuerdo acuerdo
1 2 3 4 5
1 Presto mucha atención a los sentimientos. 1 2 3 4 5
2 Normalmente me preocupo mucho por lo que siento. 1 2 3 4 5
3 Normalmente dedico tiempo a pensar en mis emociones. 1 2 3 4 5
4 Pienso que merece la pena prestar atención a mis emociones y estado de 1 2 3 4 5
ánimo.
5 Dejo que mis sentimientos afecten a mis pensamientos. 1 2 3 4 5
6 Pienso en mi estado de ánimo constantemente. 1 2 3 4 5
7 A menudo pienso en mis sentimientos. 1 2 3 4 5
8 Presto mucha atención a como me siento. 1 2 3 4 5
9 Tengo claros mis sentimientos. 1 2 3 4 5
10 Frecuentemente puedo definir mis sentimientos. 1 2 3 4 5
11 Casi siempre se cómo me siento. 1 2 3 4 5
12 Normalmente conozco mis sentimientos sobre las personas. 1 2 3 4 5
13 A menudo me doy cuenta de mis sentimientos en diferentes situaciones. 1 2 3 4 5
14 Siempre puedo decir cómo me siento. 1 2 3 4 5
15 A veces puedo decir cuáles son mis emociones. 1 2 3 4 5
16 Puedo llegar a comprender mis sentimientos. 1 2 3 4 5
17 Aunque a veces me siento triste, suelo tener una visión optimista. 1 2 3 4 5
18 Aunque me sienta mal, procuro pensar en cosas agradables. 1 2 3 4 5
19 Cuando estoy triste, pienso en todos los placeres de la vida. 1 2 3 4 5
20 Intento tener pensamientos positivos, aunque me sienta mal. 1 2 3 4 5
21 Si doy demasiadas vueltas a las cosas, complicándolas, trato de 1 2 3 4 5
calmarme.
22 Me preocupo por tener un buen estado de ánimo. 1 2 3 4 5
23 Tengo mucha energía cuando me siento feliz. 1 2 3 4 5
24 Cuando estoy enfadado intento cambiar mi estado de ánimo. 1 2 3 4 5

Datos sociodemográficos
70

Complete los siguientes datos y marque con una x o cotejo la respuesta que elija:
Edad:
Sexo:
Religión:
Ocupación:
Estado civil:
Lugar de residencia:
Nacionalidad:
Semestres cursados:

Cuestionario de Empatía de Toronto (TEQ)

Seleccione la respuesta que mejor refleje la frecuencia a la que se aplica cada afirmación.

1. Cuando alguien más se siente emocionado, yo también tiendo a emocionarme.


a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

2. Las desgracias de otras personas no me molestan mucho.


a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

3. Me molesta ver a alguien siendo tratado de manera irrespetuosa.


71

a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

4. No me afecta cuando alguien cercano a mi es feliz.


a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

5. Disfruto haciendo que otras personas se sientan mejor.


a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

6. Tengo sentimientos tiernos y preocupados por las personas menos afortunadas que yo.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

7. Cuando un amigo comienza a hablar de sus problemas, trato de dirigir la conversación hacia
otra cosa.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
8. Puedo decir cuando otros están tristes, incluso cuando no dicen nada.
a) Nunca
72

b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

9. Me parece que estoy “en sintonía” con el estado de ánimo de otras personas.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

10. No siento simpatía por las personas que causan sus propias enfermedades graves.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

11. Me irrita cuando alguien llora.


a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

12. No estoy realmente interesado en cómo se sienten los demás.


a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

13. Me anima mucho a ayudar cuando veo a alguien que está molesto.
73

a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

14. Cuando veo a alguien siendo tratado injustamente, no siento mucha lastima por él.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

15. Me parece una tontería que la gente llore de felicidad.


a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

16. Cuando veo que se aprovechan de alguien, me siento un poco protector con el/ella.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre

Gracias por su participación


74

Trabajo de campo
75

Presentación Final.
76

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