G8. de La Cruz, Lora, Morillo Doc - Antiplagio
G8. de La Cruz, Lora, Morillo Doc - Antiplagio
Título:
Inteligencia Emocional y Empatía en Estudiantes de Psicología Clínica de la
Universidad Autónoma de Santo Domingo, Sede Central
Curso Monográfico Equivalente a Tesis de Grado para Optar por el Título de:
Licenciado en Psicología Mención Clínica.
Sustentantes:
Roselin De La Cruz Antigua.
Las informaciones especificadas
Laura Nastajssa Lora Cordero. en este monográfico son
responsabilidad exclusiva de las
Catherine Del Carmen Morillo Rosario. sustentantes.
Asesora:
Ana Patricia Sosa Cross.
Coordinadora:
Alexia Jape Collins
Fecha:
San Pedro de Macorís, República Dominicana.
Julio 2025.
República Dominicana.
Universidad Autónoma De Santo
Domingo
Primada de América
Fundada el 28 de octubre de 1538
Facultad de Humanidades
Escuela de Psicología
Título:
Inteligencia Emocional y Empatía en Estudiantes de Psicología Clínica de la
Universidad Autónoma de Santo Domingo, Sede Central
Curso Monográfico Equivalente a Tesis de Grado para Optar por el Título de:
Licenciado en Psicología Mención Clínica.
Sustentantes:
Roselin De La Cruz Antigua. 100381028 Las informaciones especificadas
en este monográfico son
Laura Nastajssa Lora Cordero. 100319756
responsabilidad exclusiva de las
Catherine Del Carmen Morillo Rosario. 100450492 sustentantes.
Asesora:
Ana Patricia Sosa Cross.
Coordinadora:
Alexia Jape Collins
Fecha:
San Pedro de Macorís, República Dominicana.
Julio 2025.
Título:
INTELIGENCIA EMOCIONAL Y EMPATÍA EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA
CLÍNICA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO, SEDE
CENTRAL.
TABLA DE CONTENIDOS
AGRADECIMIENTOS
RESUMEN
CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN
1.1 Planteamiento y Formulación del Problema..............................................................................2
1.2 Preguntas de investigación........................................................................................................4
1.2.1 Pregunta general..................................................................................................................4
1.2.2 Preguntas específicas...........................................................................................................4
1.3 Justificación...............................................................................................................................5
1.4 Objetivos....................................................................................................................................7
1.4.1 Objetivo General.................................................................................................................7
1.4.2 Objetivos específicos...........................................................................................................7
CAPITULO II: MARCO TEÓRICO
2.1 Inteligencia Emocional............................................................................................................14
2.1.1 Concepto de la inteligencia...............................................................................................14
2.1.2 Concepto de Emoción.......................................................................................................15
2.1.3 Inteligencia Emocional......................................................................................................16
2.1.4 Conceptualizaciones de la Inteligencia Emocional...........................................................17
3. Historia de la Inteligencia Emocional (IE)................................................................................20
CAPITULO III: MARCO METODOLÓGICO
3.1 Tipo de estudio y tipo de investigación:..................................................................................37
3.2 Cuadro de Operacionalización de las Variables......................................................................39
3.3 Ubicación del lugar de estudio:...............................................................................................42
3.3.1 Descripción de la población:.............................................................................................42
3.3.2 Instrumentos:.....................................................................................................................43
3.3.3 Procedimiento:..................................................................................................................44
CAPITULO IV: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS
Tabla 1........................................................................................................................................46
Tabla 2........................................................................................................................................48
Tabla 3........................................................................................................................................49
Tabla 4........................................................................................................................................50
CAPITULO V: DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
5.1 Interpretación y Discusión de los Resultados..........................................................................54
CONCLUSIÓN:............................................................................................................................58
RECOMENDACIONES:..............................................................................................................59
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS..........................................................................................60
ANEXOS
Test para evaluar los estados emocionales (TMMS-24)
Agradecimientos.
A nuestra querida asesora. Ana P. Sosa Cross, por su dedicación, paciencia y enseñanza
para nosotras lograr nuestras metas.
Finalmente quiero auto agradecerme por mi esfuerzo, por persiste y nunca desistir por
más difícil que fuesen las adversidades, por la lucha constante a cumplir mis objetivos.
Antes que todo, agradezco a Dios, fuente de mi fuerza y esperanza, por guiar mis pasos y
sostenerme en los momentos más difíciles de este camino.
A mi madre, Ligia Antonia Lithgow, por ser mi ejemplo de valentía, por su amor
incondicional y por enseñarme, con su vida, el valor del esfuerzo y la dedicación, que, aunque no
puede estar en cuerpo presente por su partida de este mundo, sé que está en espíritu
acompañándome en este momento el que fue siempre nuestro sueño.
A mis hijos quienes, con su cariño, sus sonrisas y su presencia me impulsaron cada día a
seguir adelante, dándome razones para no rendirme.
Y me agradezco a mí misma, por no desistir, por levantarme a pesar de cada caída, y por creer
que era posible alcanzar esta meta, aun cuando el trayecto se llenó de obstáculos.
Agradezco a Dios, A mi madre Eliset Rosario y a mi abuela Maria Mirella, por siempre
estar presentes y ser un pilar en mi vida, por apoyarme incondicionalmente y creer en mi incluso
en los momentos en que yo no podía. Les agradezco por siempre animarme a seguir luchando
por mis sueños y por enseñarme a ser una persona resiliente que a pesar de las adversidades
sigue de pie, ustedes dos son mi ejemplo y lo que soy hoy en día se debe a los valores que me
han inculcado y al amor incondicional que me han brindado.
A mis hermanas Sandra Morillo y Yolanny Hernández por siempre estar para mí y
brindarme su cariño sincero, ustedes siempre han creído en mi potencial y me han animado a
alcanzar mis sueños y metas.
A mi amiga especial, Ericka cruceta, quien ha sido mi soporte desde el momento en que
la conocí, gracias por ser un rayito de luz en mi vida y por creer en mi a pesar de los tropiezos,
gracias por motivarme constantemente a terminar mi carrera, eres a quien más admiro, mi única
amiga.
A mi tío querido José librado, por haberme apoyado y preocupado por mí en mis años
de más carencias, gracias por el apoyo.
A mis compañeras y colegas Roselin y Laura, por haber caminado por este sendero
conmigo, no fue fácil, pero lo hemos logrado, gracias, chicas.
CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN
Este concepto es fundamental para aplicarlo tanto en la vida diaria en lo social como
también en el ámbito laboral, se establece con el fin de describir la importancia que tiene para
nosotros, la inteligencia emocional debido que al trabajar con personas que pueden estar
atravesando dificultades psíquicas como emocionales, es importante tener el control de las
emociones para poder general confianza en los demás y un rendimiento adecuado para el
bienestar del paciente y de nosotros mismos.
conducta humana. El cuarto capítulo está dedicado a la exposición de propuestas y acciones que
pueden contribuir al desarrollo de la inteligencia emocional (IE) y la empatía en distintos
escenarios. Finalmente, en el quinto capítulo se incluyen las conclusiones, donde se recogen los
aspectos más significativos del estudio y se ofrece una recomendación sobre su aplicación en la
práctica.
En este período, los estudiantes deben desarrollar competencias emocionales que les
permitan manejar el estrés, la carga emocional y la interacción terapéutica (Thompson, Amatea,
& Thompson, 2014). La inteligencia emocional (IE) facilita la regulación emocional y el manejo
de situaciones difíciles, mientras que la empatía mejora la relación con los pacientes y la
efectividad de la terapia (Schutte et al., 2007).
Dado que los psicólogos clínicos trabajan directamente con el bienestar emocional de
las personas, es fundamental que desarrollen habilidades emocionales que les permitan
comprender, manejar y responder de manera efectiva a sus propios estados emocionales y a los
de sus pacientes.
Lo expuesto sugiere que la inteligencia emocional (IE) se cultiva mediante procesos de
introspección y extrospección, los cuales permiten al individuo identificar tanto sus fortalezas
como sus áreas de mejora en distintos aspectos de su vida, como el académico, social,
3
emocional, familiar y físico. En este sentido, Salovey y Mayer (1990) definen la inteligencia
emocional (IE) como la habilidad de observar y regular tanto las propias emociones como las de
los demás, diferenciarlas adecuadamente y utilizar esta información para guiar el pensamiento y
la conducta. Por ello, en este estudio se adopta el concepto de manejo emocional como uno de
los componentes fundamentales de la inteligencia emocional, según lo propuesto por estos
autores. Asimismo, Gutiérrez Carmona y Expósito López (2015) entienden la inteligencia
emocional como la capacidad para reconocer nuestras propias emociones, comprender las de los
demás, enfrentar adecuadamente el estrés y la frustración, potenciar el trabajo en equipo y
fomentar una actitud empática y social.
Diversos estudios han demostrado que la falta de inteligencia emocional (IE) está
relacionada con el estrés, la ansiedad y la dificultad para manejar situaciones de presión.
Asimismo, la ausencia de empatía puede generar actitudes egocéntricas, baja tolerancia a la
frustración y problemas en la resolución de conflictos. En entornos laborales y educativos, esta
carencia puede afectar la productividad, la cooperación y la convivencia armónica entre los
miembros de una comunidad.
Estudios han demostrado que los estudiantes con baja inteligencia emocional (IE)
experimentan más estrés académico y agotamiento emocional (Ruiz-Aranda et al., 2014).
La inteligencia emocional (IE) es crucial para los psicólogos clínicos, ya que permite la
gestión adecuada de sus emociones y facilita la relación terapéutica. Estudios han demostrado
4
que los terapeutas con mayor inteligencia emocional logran mejores resultados en la práctica
clínica (Martínez et al., 2019).
3. ¿Cuál es la relación que existe entre la inteligencia emocional y empatía en los estudiantes de
psicología clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)?
5
1.3 Justificación.
Asimismo, este estudio servirá como base para futuras investigaciones y propuestas de
intervención, brindando una perspectiva integral sobre cómo el desarrollo de la inteligencia
emocional y la empatía puede impactar positivamente en distintos contextos.
7
1.4 Objetivos
2- Describir el grado de empatía que presentan los estudiantes de psicología clínica de la UASD.
Los resultados obtenidos a través del TMMS-24, instrumento que evalúa la inteligencia
emocional en tres dimensiones (atención, claridad y reparación emocional), muestran
puntuaciones promedio dentro o por encima de la media. En la subescala de atención, las medias
oscilaron entre 2.41 y 3.90, lo que indica que los participantes tienden a estar conscientes de sus
emociones y pueden expresarlas adecuadamente. En la subescala de claridad emocional, las
puntuaciones medias se ubicaron entre 3.41 y 3.71, reflejando una buena comprensión de los
estados emocionales propios. En cuanto a la subescala de reparación emocional, las medias
variaron entre 3.13 y 4.10, lo que evidencia una adecuada capacidad para regular emociones
negativas y mantener un equilibrio emocional.
9
Chang y Chávez (2022) realizaron una investigación cuyo título es Empatía y Estrés
Académico en Estudiantes de una Universidad Privada de Trujillo, tuvo como objetivo establecer
la relación entre las dimensiones de la empatía y estrés académico en estudiantes de una
universidad privada de Trujillo. La investigación fue de tipo sustantivo, con un diseño
descriptivo correlacional, la muestra fue de 257 estudiantes universitarios del programa
académico de psicología. Se utilizó el Cuestionario de Empatía de Toronto (TEQ), de la
adaptación realizada por Carranza y Huamani y el Cuestionario de Estrés Académico en la
Universidad (CEAU) de García-Ros. Los resultados arrojaron que el 89.5% de estudiantes
obtuvo un nivel alto de empatía, mientras que un 10.5% obtuvo un nivel bajo. Estos resultados
arrojan una correlación no significativa entre las dimensiones de empatía y el estrés académico
(p >.05), el cual significa que no hay relación entre el enfoque de la empatía afectiva y los
estímulos estresores académicos. Por otro lado, con relación a cada una de las dimensiones, no se
halla correlación significativa (p >.05) entre la dimensión resonancia empática de empatía y las
dimensiones obligaciones académicas, expediente y perspectivas de futuro, dificultades
10
los porcentajes exactos de los instrumentos aplicados. Los resultados evidencian que el 37.5% de
los individuos presentan un nivel bajo, mientras que el 62.5% de los participantes tienen un nivel
alto de empatía. En lo que respecta a la inteligencia emocional (IE) en los niveles de percepción
emocional en los estudiantes de termino de psicología clínica el 23% debe de los participantes
debe mejorar su percepción emocional, el 68% de los sujetos muestra una percepción emocional
adecuada, mientras que el 10% debe mejorar ya que presta demasiada atención.
En este capítulo se mostrará una recopilación de explicaciones teóricas que parten desde
lo general hasta lo particular entorno a la inteligencia emocional y empatía en estudiantes de
Psicología Clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Sede Central. En este
capítulo se abordará una recopilación de información considerada como la base de esta
investigación, a través de un análisis e interpretación de los conceptos relevantes de este trabajo
de investigación.
A lo largo del tiempo, la inteligencia ha sido objeto de interés para el estudio de distintos
personajes conectados a la ciencia del conocimiento. De esta manera, la inteligencia emocional
ha sido bastante investigada con el objetivo de explicar en qué consiste dicha capacidad y cuál es
su importancia en el desarrollo y evolución de la humanidad.
En la actualidad podemos notar que la capacidad para gestionar y comprender los estados
emocionales continúa siendo un tema de interés, los científicos buscan comprender el modo en
que el ser humano reacciona ante sucesos que suelen aparecer en su círculo y que pueden
afectarle de manera física y psicológica.
podemos lidiar en la vida cotidiana con mejor actitud, así como la empatía nos caracteriza al
sensibilizándonos por la situación que los demás estuvieran pasando en ese momento.
Las evaluaciones que registran el nivel de inteligencia emocional de una persona pueden
variar según los aspectos que se quieran destacar, siendo utilizados en áreas como de la salud,
educación y laboral. Sánchez (2018) menciona a Mayer y Salovey, quienes iniciaron sus estudios
sobre la inteligencia emocional en los años noventa y cómo evaluarlo, pero es importante
recalcar que las primeras investigaciones sobre la inteligencia emocional se presentaron por
Goleman.
Las emociones pueden definirse como procesos psicológicos que permiten al ser
humano responder de manera adaptativa a los estímulos del entorno. Estas respuestas abarcan
aspectos biológicos, cognitivos y conductuales, lo que influye en la forma en que las personas
interactúan y se adaptan a su entorno social y personal (Secretaría de Educación Pública, 2024).
Las emociones constituyen reacciones tanto psicológicas como fisiológicas que surgen en
respuesta a estímulos del entorno. Estas respuestas son esenciales para la supervivencia y el
bienestar general, ya que facilitan la adaptación a distintas situaciones y apoyan la toma de
decisiones.
16
Las emociones abarcan un amplio espectro, desde experiencias placenteras como la alegría y el
amor, hasta otras más desafiantes como la tristeza y el miedo, influyendo de manera distinta en el
cuerpo y la mente. Profundizar en estos procesos contribuye a fortalecer las relaciones
interpersonales y a fomentar una mayor regulación emocional. Aunque a menudo se confunden,
los sentimientos se diferencian de las emociones al representar interpretaciones subjetivas de
dichas respuestas físicas, Reconocer esta diferencia es clave para entender cómo las emociones
inciden en la vida cotidiana y en la toma de decisiones personales.
La inteligencia emocional (IE) fue descrita y conceptualizada por primera vez por
Salovey y Mayer como un constructo basado en habilidades, análogo a la inteligencia general.
Argumentaron que las personas con un alto nivel de IE poseían ciertas habilidades relacionadas
con la evaluación y regulación de las emociones y que, en consecuencia, eran capaces de regular
las emociones, tanto en sí mismas como en las de los demás, para lograr diversos resultados
adaptativos. Este constructo ha recibido cada vez más atención tanto de la comunidad científica
como del público en general debido a sus implicaciones teóricas y prácticas para la vida
cotidiana.
Los mismos autores definieron la (IE) como «la capacidad de razonar con precisión
sobre las emociones y de utilizar las emociones y el conocimiento emocional para enriquecer el
17
pensamiento» (p. 511). Esta definición sugiere que la IE dista mucho de ser conceptualizada
como un atributo unidimensional y que una operacionalización multidimensional sería
teóricamente coherente.
En la misma línea, el autor Wayne Payne (1985, citado en Marques, 2018) expone en su
tesis doctoral “A Study of Emotion: Developing Emotional Intelligence” la idea de que la
inteligencia no debe limitarse exclusivamente a aspectos intelectuales, considera que la emoción
tiene un papel relevante en la inteligencia, como un instrumento facilitador de la supervivencia.
En este contexto, propone tres tipos de inteligencia: la inteligencia intelectual o racional,
inteligencia física y la inteligencia emocional.
Barón y Benítez (2020) señalan que ejercer la Psicología implica dominar un conjunto
articulado de conocimientos, habilidades y actitudes, lo que exige integrar capacidades
cognitivas, prácticas y personales en el ejercicio profesional. En este marco, Serrano-García
(2015) profundiza en los valores esenciales que deben guiar esta práctica, como la promoción del
bienestar a través de la justicia social, la investigación con enfoque participativo, el respeto a la
diversidad cultural y la promoción de la salud desde una perspectiva preventiva. En
consecuencia, no basta con una formación teórica; es indispensable que los futuros profesionales
de la Psicología desarrollen competencias socioemocionales que les permitan colaborar
efectivamente, prestar atención activa, cultivar la empatía y aplicar una comprensión crítica en
sus intervenciones (Ceberio & Linares, 2005; Echeburúa et al., 2005; Fabregó Claparols & Viñas
Millán, 2010).
Sin embargo, en las últimas tres décadas, han surgido diferentes maneras de
conceptualizar la (IE), que se resumen principalmente en tres modelos: de capacidad, de rasgo y
mixto. Estos modelos han influido en la construcción de instrumentos de medición. En el modelo
de capacidad, desarrollado por Mayer y Salovey, la IE se considera una forma de inteligencia
innata compuesta por varias capacidades que influyen en cómo las personas comprenden y
gestionan sus propias emociones y las de los demás. Estas habilidades de procesamiento
emocional son: (1) percepción, evaluación y expresión de emociones, (2) facilitación emocional
del pensamiento, (3) comprensión y análisis de emociones, y (4) regulación reflexiva de
emociones. En consonancia con esta conceptualización, las medidas se diseñaron como pruebas
de rendimiento. Posteriormente, se desarrolló el modelo propuesto por Petrides y Furnham, el
modelo de rasgo. Este modelo define la (IE) como un rasgo; Es decir, como un patrón de
comportamiento persistente a lo largo del tiempo (a diferencia de la habilidad, que aumenta con
el tiempo y el entrenamiento), y se asocia con tendencias disposiciones, rasgos de personalidad o
creencias de autoeficacia. Se compone de quince dimensiones de personalidad, agrupadas en
cuatro factores: bienestar, autocontrol, emocionalidad y sociabilidad. El último de los tres
modelos principales de conceptualización de la IE es el mixto.
Está compuesto por dos grandes ramas que consideran este constructo una mezcla de
rasgos, competencias y habilidades. Según la primera, desarrollada por Bar-On, la IE es un
20
El concepto moderno de (IE) fue formalizado por Peter Salovey y John D. Mayer en
1990, quienes definieron la inteligencia emocional (IE) como la capacidad de percibir,
comprender, regular y utilizar las emociones para facilitar el pensamiento y la resolución de
problemas. Su modelo se centraba en cuatro componentes fundamentales:
21
Facilitación emocional del pensamiento: El uso de las emociones para mejorar la toma
de decisiones.
Este modelo teórico de (IE) se basaba en la premisa de que las emociones juegan un
papel esencial en el pensamiento y el comportamiento, facilitando la resolución de problemas y
la toma de decisiones.
Como sucede con otras capacidades, se puede trabajar para potenciar, y se han visto
útiles algunas actuaciones que podemos realizar durante nuestra vida cotidiana para favorecerla.
1. Inteligencia Personal.
2. Inteligencia interpersonal.
Hasta la fecha, la importancia que los académicos otorgan al estudio de la (IE) ha sido
reconocida por la literatura en diversos ámbitos, como el laboral. Por ejemplo, en profesiones
donde se requiere trabajar con personas, el síndrome de burnout es común. Este síndrome se
manifiesta por un aumento del agotamiento emocional y la indiferencia, así como por una
disminución de la efectividad profesional. Numerosos estudios han demostrado que la IE puede
contribuir a cambiar las actitudes y comportamientos de los empleados en puestos con exigencias
emocionales, aumentando la satisfacción laboral y reduciendo el estrés laboral. Asimismo, se ha
observado que ciertas variables psicológicas, como la IE y la competencia social, se relacionan
con un menor malestar psicológico. Por otro lado, la adquisición de habilidades emocionales y
sociales puede contribuir al desarrollo de la resiliencia, una variable protectora contra el malestar
psicológico.
Motivación: Impulso interno que nos orienta hacia el logro de objetivos por razones más
allá de recompensas externas, como la satisfacción personal.
Componente Intrapersonal.
25
Componente Interpersonal.
Este componente se refiere a la habilidad para interactuar eficazmente con los demás,
comprendiendo y respondiendo adecuadamente a sus emociones. Es crucial en entornos
universitarios donde el trabajo en equipo y la colaboración son frecuentes (Goleman, 1998). La
empatía y la habilidad para establecer relaciones interpersonales saludables son esenciales para el
éxito académico y personal (Mikolajczak, Petrides, & Hurry, 2009).
Adaptabilidad.
Los estudiantes que desarrollan este componente pueden afrontar mejor los retos académicos y
sociales (Schutte et al., 1998).
Diversos estudios han demostrado una correlación positiva entre la (IE) y el rendimiento
académico (Parker et al., 2004). Los estudiantes con una mayor (IE) tienden a gestionar mejor el
tiempo, la ansiedad y las relaciones interpersonales, lo que impacta favorablemente en su
desempeño (MacCann et al., 2020).
El concepto de inteligencia emocional (IE) fue introducido por Salovey y Mayer (1990),
quienes la definieron como la capacidad de percibir, comprender, regular y utilizar las emociones
para guiar el pensamiento y la conducta. Goleman (1995) amplió este modelo, identificando
cinco competencias clave: autoconciencia emocional, autorregulación, motivación, empatía y
habilidades sociales.
Concepto Empatía:
29
Desde una perspectiva académica, la empatía ha sido abordada desde distintos enfoques
teóricos, lo que permite un análisis amplio de sus manifestaciones y aplicaciones. Además, su
importancia en la formación universitaria radica en su impacto en la construcción de habilidades
sociales y en la preparación para entornos profesionales que requieren sensibilidad ante las
necesidades emocionales y cognitivas de los demás.
Asimismo, la empatía fomenta la capacidad de reflexión en los estudiantes
universitarios, permitiéndoles desarrollar una mayor conciencia sobre la influencia de sus
interacciones en diversos contextos. Este proceso de introspección y desarrollo personal
contribuye a la mejora continua en el ámbito académico y profesional, fortaleciendo la
responsabilidad social y ética en su desempeño futuro.
Historia de la empatía.
Orígenes etimológicos.
Perspectivas contemporáneas.
1. Empatía cognitiva
Davis (1983) la define como la habilidad para captar y analizar los pensamientos y
sentimientos de los demás, lo que contribuye a una mejor comprensión interpersonal.
Goleman (1995) subraya que la empatía emocional implica una respuesta afectiva
acorde a la experiencia ajena, lo que facilita una mayor sensibilidad ante las necesidades
emocionales de los demás.
3. Autorregulación emocional.
Decety y Lamm (2006) sugieren que esta regulación es clave para mantener el bienestar
emocional en quienes están expuestos constantemente al sufrimiento ajeno, como los
profesionales de la salud. Por otro lado, Ekman (2003) resalta la importancia de este proceso en
32
la prevención de la fatiga emocional, ayudando a las personas a mantener una respuesta empática
sin que ello afecte su estabilidad emocional.
Tipos de empatía.
Rogers enfatiza la empatía como una habilidad esencial en la relación terapéutica. Para
él, la empatía implica comprender con precisión la experiencia interna del otro sin juicio.
Modelos de la empatía:
Modelo de Hoffman (2000) Hoffman sostiene que la empatía se desarrolla a lo largo del
crecimiento individual mediante procesos evolutivos y sociales. Su modelo propone cuatro fases:
Empatía egocéntrica, donde el niño percibe el dolor ajeno, pero lo relaciona consigo
mismo.
Impacto en la salud mental de los futuros psicólogos Estudios han evidenciado que los
estudiantes con niveles reducidos de inteligencia emocional experimentan un mayor grado de
estrés académico y agotamiento emocional (Ruiz-Aranda et al., 2014).
Martínez et al. (2019): demostraron que los terapeutas con elevada inteligencia
emocional (IE) obtienen mejores resultados en procesos psicoterapéuticos.
Ruiz-Aranda et al. (2014): identificaron que estudiantes con baja inteligencia emocional
(IE) presentan niveles más elevados de estrés.
Sensibilidad hacia las señales no verbales: Las personas empáticas son adeptas a
interpretar el lenguaje corporal, las expresiones faciales y otros indicadores no verbales, lo que
les permite captar matices emocionales que podrían no ser expresados verbalmente (Wikipedia,
2023).
De campo ya que se asistió al lugar donde surgió el problema de investigación para esta
investigación y se recolectaron los datos mediante la observación. Según Sabino (2015), “una
investigación de campo se basa en informaciones obtenidas directamente de la realidad,
permitiéndole al investigador cerciorarse de las condiciones reales en que se han conseguido los
datos”.
Fue una investigación de campo por que los datos se recolectaron directamente en el
entorno de los participantes.
Adecuada regulación:
Hombres: 24 Mujeres: 24 a
A 35 34
Excelente regulación:
Hombres:>3 Mujeres: > 35
6
La empatía
es la Baja Menos de 45 2, 4, 7, 10,
capacidad 11, 12, 14,
de 15.
comprender Puntuadas
Describir el Nivel de y compartir Ordinal Encuest Cuestionario negativament
grado de Empatía las a de Empatía e.
empatía en emociones y de Toronto
estudiantes pensamient (TEQ)
de os de los
psicología demás,
clínica de la facilitando
UASD la
interacción
social y la
41
respuesta
emocional Alta Igual o mayor de 45 1, 3, 5, 6, 8,
adecuada 9, 13, 16.
(Davis, Puntuadas
1983). positivament
e.
Analizar la Relación Asociación No hay Chi cuadrado > 0.05 Ordinal Análisis Todos los Chi al
relación entre la de la asociación. estadísti ítems de los cuadrado
entre inteligencia inteligencia co dos
La asociación Chi cuadrado < 0.05
inteligencia emocional emocional cuestionarios
es
emocional y y la con la significativa. .
empatía en empatía empatía
los
estudiantes
de
Psicología
clínica de la
Universidad
Autónoma
de Santo
Domingo
(UASD)
42
Población y muestra.
La población estuvo conformada por 320 estudiantes distribuidos en ocho secciones
correspondientes a la asignatura psicodiagnóstico proyectivo y práctica supervisada con un
promedio de 40 estudiantes por sesión de esta población se seleccionó una muestra de 90
estudiantes de ambos sexos equivalente el 28.13%, mediante un muestreo no probabilístico por
conveniencia basado en la disponibilidad de los participantes
Muestra:
Fue un estudio realizado con estudiantes de psicología clínica de la Universidad Autónoma de
Santo Domingo, muestra de 90 estudiantes de sexo mixto, el tamaño fue establecido por la
coordinación del monográfico.
3.3.2 Instrumentos:
Puntuación. < 25 en hombres y < 23 en mujeres, indica que el sujeto debe mejorar su
comprensión emocional.
Una puntuación > 36 en hombres y > 35 en mujeres, indica que la persona tiene excelente
comprensión emocional.
Teniendo en cuenta que este cuestionario mide y da una puntuación por cada dimensión, el
estudio se basa en la capacidad de la compresión emocional.
44
Los ítems 2, 4, 7, 10, 11, 12, 14, 15, puntúan negativamente y los ítems 1, 3, 5, 6, 8, 9, 13, 16,
puntúan positivamente. Cabe destacar que la puntuación es diferente, los ítems negativos se
puntúan de 4, 3, 2, 1, 0 y los ítems positivos se puntúan de 0, 1, 2, 3, 4.
3.3.3 Procedimiento:
Para la recolección de datos utilizamos una modalidad mixta. Acudimos a la universidad, y con
el debido permiso del profesor, procedimos a explicar los detalles de la investigación, su
finalidad y confidencialidad de esta, aceptando voluntariamente la participación. Se les entrego
los materiales, la escala TMMS-24 y el cuestionario de empatía TEQ, al finalizar el llenado de
los cuestionarios se les agradeció por su participación.
La otra modalidad fue virtual, obtuvimos el permiso de una profesora y amablemente nos cedió
tiempo de su clase para aplicar nuestros cuestionarios, de igual manera que en la aplicación
anterior, explicamos los detalles de la investigación, finalidad y confidencialidad, al aceptar
participar voluntariamente les suministramos los cuestionarios adaptados en formularios
virtuales de Google, nos mantuvimos abiertas a cualquier duda que tuvieran durante el llenado y
al finalizar el llenado se les agradeció por su participación.
mediante hojas de cálculos de Microsoft Excel y para la correlación de las variables el programa
Chi Cuadrado.
Sexo
Femenino 83 92%
Masculino 7 8%
Religión
Católica 27 30%
Evangélica 29 32%
Ninguna 34 38%
Estado civil
Casado 13 14%
Soltero 62 69%
Unión libre 15 17%
Nacionalidad
Dominicana 90 100%
Ocupación
Empleado publico 4 4.4%
Empleado privado 30 33.3%
Estudiante 56 62.2%
Lugar de residencia
Santo Domingo. 78 86.6%
Zona norte 5 5.5%
Zona suroeste 5 5.5%
Zona este 2 2.2%
Semestres cursados
Séptimo semestre 12 13.3%
Octavo semestre 18 20%
47
Total: 90 100
Fuente: Cuestionario de datos sociodemográficos.
N= 90
La tabla 1 muestra los datos de los participantes de esta investigación, en la cual se puede
apreciar que las edades más preponderantes son la de 18 a 28 años con un 52% de la muestra, y
la de 29 a 38 años con un 27%. En cuanto al sexo se obtuvo que el femenino fue el más
predominante con un 92% de la muestra. Mientras que, en religión, se observa que el 38%
profesa no tener ninguna religión y el 32% pertenecen a la evangélica. Se destaca que un 69% de
la muestra es soltera. En cuanto a la nacionalidad, el 100% es dominicana. El 62.2% de la
muestra se dedica solo a estudiar. Se destaca que un 86.6% de la muestra tiene su lugar de
residencia en Santo Domingo. Un 54.4% de los estudiantes están cursando su noveno semestre
mientras que, un 20% cursan su octavo semestre.
48
Tabla 2.
Nivel de inteligencia emocional que presentan los estudiantes de Psicología Clínica de la
UASD, Sede central.
Comprensión
Debe mejorar su comprensión 25 28%
Adecuada comprensión 45 50%
Excelente comprensión. 20 22%
Regulación
Debe mejorar su regulación 17 19%
Adecuada regulación 37 41%
Excelente regulación 36 40%
Total 90 100%
Fuente: Test para medir los estados emocionales (TMMS-24). Salovey y Mayer.
N=90
En la tabla 2 se observa que, en cuanto a la percepción, el 59% de la muestra tiene una adecuada
percepción emocional, el 28% debe mejorar: presta poca atención y el 13% de los individuos
debe mejorar ya que presta demasiada atención.
Mientras que, en el nivel de comprensión de estos participantes el 50% presenta una adecuada
comprensión, el 28% debe mejorar su comprensión y el 22% tiene una excelente comprensión.
En el nivel de regulación se puede observar que el 41% de la muestra tiene una adecuada
regulación, mientras que, el 40% de la muestra obtuvo una excelente regulación y el 19% debe
mejorar su regulación.
49
Tabla 3.
Grado de empatía de los estudiantes de Psicología Clínica de la UASD, Sede Central.
En la tabla 3 se observa que, un 67% de los estudiantes obtuvo un grado alto de empatía,
mientras que, el 33% de la muestra obtuvo un grado bajo de empatía.
50
Tabla 4.
Relación entre la Inteligencia Emocional y la Empatía en los estudiantes de Psicología Clínica
de la UASD.
Tabla de Datos Observados
Empatía
Alta Baja Total
Excelente percepción 10 3 13
Total 60 30 90
Empatía
Alta Baja Total
Total 60 30 90
Fuente: Test para evaluar los estados mentales (TMMS-24) y Cuestionario de Empatía de
Toronto (TEQ)
N= 90
Para determinar la relación entre la dimensión Percepción emocional y Empatía, se utilizó la
prueba Chi Cuadrado a partir de los datos observados y esperados, la cual arrojo como resultado
el valor de Chi Cuadrado (x²) = 0.01373659, el valor crítico para 2 grados de libertad (g.l.) y un
valor de significancia (p) de 0.05 igual a 5.99. Este valor indica que no se rechaza la hipótesis
nula de que no existe una asociación estadísticamente significativa entre las dos variables (p >
0.05).
51
Empatía
Alta Baja Total
Excelente comprensión 17 4 21
Total 60 30 90
Empatía
Alta Baja Total
Excelente comprensión 14 7 21
Total 60 30 90
Fuente: Test para evaluar los estados mentales (TMMS-24) y Cuestionario de Empatía de
Toronto (TEQ)
N=90
En base a que el valor calculado (0.1998941) es menor que el valor critico (5.99), no se rechaza
la hipótesis nula. Esto concluye en que no se encontró evidencia de una asociación
estadísticamente significativa entre ambas variables (p > 0.05).
52
Empatía
Alta Baja Total
Excelente regulación 23 11 34
Total 60 30 90
Empatía
Alta Baja Total
Excelente regulación 17 4 21
Total 60 30 90
Fuente: Test para evaluar los estados mentales (TMMS-24) y Cuestionario de Empatía de
Toronto (TEQ)
N=90
Para estudiar la relación entre la regulación emocional y la empatía, el valor de Chi Cuadrado
(x²) = 0.95315481, siendo el valor critico de 2 (g.l.) y un nivel de significancia (p) de 0.05 igual a
5.99.
Los resultados arrojados muestran que los estudiantes de Psicología Clínica presentan que un
28% debe mejorar su percepción emocional, el 59% tiene una adecuada percepción y el 13%
debe mejorar ya que presta demasiada atención. En los niveles de comprensión el 28% debe
mejorar su comprensión, el 50% tiene una adecuada comprensión y el 22% tiene una excelente
comprensión. En los niveles de regulación el 19% debe mejorar su regulación emocional, el 41%
tiene una adecuada regulación y el 40% tiene una excelente regulación emocional.
Estos resultados concuerdan con el estudio de Manzueta, Liriano y Luis (2025), sus
resultados evidenciaron que, el 23% de los participantes debe mejorar su percepción emocional,
el 68% muestran una percepción adecuada, lo que es un porciento más alto que este estudio y el
10% debe mejorar ya que presta demasiada atención. En los niveles de comprensión el 18% debe
mejorar, este resultado tiene un 10% menos que este estudio, el 60% muestra una adecuada
comprensión, lo cual es un 10% más que este estudio y el 23% tiene una excelente comprensión.
55
En los niveles de regulación el 20% debe mejorar, el 53% tiene una regulación adecuada y el
28% tiene una excelente regulación.
En comparación con el estudio realizado por De la Rosa, Cuevas y Minyetty (2024), donde se
obtuvo que el nivel de percepción obtuvo un 12.5%, a diferencia de este estudio que obtuvo un
28%, que debe mejorar su percepción, un 75% obtuvo una adecuada percepción, a diferencia de
este estudio que obtuvo un 59% de adecuada percepción y un 12.5% presta demasiada atención.
En el nivel de comprensión un 17.5% debe mejorar su comprensión, a diferencia del 28%
obtenido en este estudio, un 62.5% tiene una adecuada comprensión y un 20% posee una
excelente comprensión. En el nivel de regulación el 12.5% debe mejorar su regulación, el 55%
tiene una adecuada regulación y el 32.5% posee una excelente regulación, en comparación con el
40% obtenido por este estudio.
Por otro lado, el estudio de Angarita Abaunza y Chacón Pardo (2019), obtuvieron resultados de
la subescala de atención, las medias oscilaron entre 2.41 y 3.90, lo que indica que los
participantes tienden a estar conscientes de sus emociones y pueden expresarlas adecuadamente.
En la subescala de claridad emocional, las puntuaciones medias se ubicaron entre 3.41 y 3.71,
reflejando una buena comprensión de los estados emocionales propios. En cuanto a la subescala
de reparación emocional, las medias variaron entre 3.13 y 4.10, lo que evidencia una adecuada
capacidad para regular emociones negativas y mantener un equilibrio emocional.
Los resultados muestran que hay una coincidencia entre los datos obtenidos lo cual concluye con
que existe un nivel adecuado de inteligencia emocional.
Estos resultados concuerdan con el estudio de Manzueta, Liriano y Luis (2025), los
resultados arrojaron que el 62,5% de los participantes poseen un nivel alto de empatía, mientras
que, un 37,5% de los participantes obtuvieron una empatía baja.
A diferencia del estudio de Chang y Chávez (2022), los resultados arrojaron que el 89.5%
de estudiantes obtuvo un nivel alto de empatía, mientras que un 10.5% obtuvo un nivel bajo.
Esto marca un contraste con relación al presente estudio, ya que los puntajes son más altos en la
empatía alta y más bajos en la empatía baja, cabe destacar que esto pudo verse influenciado por
el tamaño de la muestra del estudio, la cual fue de 257, en comparación con la muestra de 90 del
presente estudio.
Los resultados anteriores coinciden con los arrojados mediante la presente investigación.
Para establecer la correlación entre las variables se utilizó el programa Chi Cuadrado a
partir de los datos observados y esperados, los datos arrojados demuestran que en la dimensión
de percepción emocional y la empatía se obtuvo un valor de Chi Cuadrado (x²) = 0,01373659, el
valor crítico para 2 grados de libertad (g.l.) y un valor de significancia (p) de 0.05 igual a 5.99.
Este valor indica que no se rechaza la hipótesis nula de que no existe una asociación
estadísticamente significativa entre la percepción emocional y la empatía (p > 0.05).
Estos resultados concuerdan con el estudio realizado por Esperanza, Martínez y Batista
(2025), en este estudio se realizó una correlación entre la comprensión emocional y la empatía, el
resultado obtenido según el análisis estadístico del chi cuadrado fue, 2.7252, estos datos
evidencian que la relación entre las variables comprensión emocional y empatía es no
significativa, por lo que no hay asociación lo que indica que las variables son independientes.
CONCLUSIÓN:
De acuerdo con los resultados obtenidos en esta investigación se llegó a las siguientes
conclusiones:
Se evidencio que los participantes obtuvieron niveles adecuados en las tres dimensiones
de la inteligencia emocional, lo cual indica que poseen la capacidad de entender, comprender, y
regular sus propias emociones y la de los de más de manera afectiva.
Se demostró que las mayorías de los participantes presentaron alto grado de empatía, lo
cual sugiere que son capases de sensibilizarse ante las necesidades de los demás por lo tanto
cumple con los criterios establecidos en esta investigación.
Según los resultados del análisis estadístico, se determina que no se rechaza la hipótesis
nula, por lo tanto, no existe una asociación estadísticamente significativa entre las variables de la
inteligencia emocional y la empatía.
RECOMENDACIONES.
Recomendaciones Científicas.
Es necesario realizar nuevas investigaciones mediante estudios longitudinales, con muestras más
amplias y representativa de la población estudiantil, para profundizar los hallazgos que
caractericen la relación entre ambas variables y comprender mejor el perfil emocional de los
futuros psicólogos clínicos.
60
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66
ANEXOS
67
68
69
Datos sociodemográficos
70
Complete los siguientes datos y marque con una x o cotejo la respuesta que elija:
Edad:
Sexo:
Religión:
Ocupación:
Estado civil:
Lugar de residencia:
Nacionalidad:
Semestres cursados:
Seleccione la respuesta que mejor refleje la frecuencia a la que se aplica cada afirmación.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
6. Tengo sentimientos tiernos y preocupados por las personas menos afortunadas que yo.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
7. Cuando un amigo comienza a hablar de sus problemas, trato de dirigir la conversación hacia
otra cosa.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
8. Puedo decir cuando otros están tristes, incluso cuando no dicen nada.
a) Nunca
72
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
9. Me parece que estoy “en sintonía” con el estado de ánimo de otras personas.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
10. No siento simpatía por las personas que causan sus propias enfermedades graves.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
13. Me anima mucho a ayudar cuando veo a alguien que está molesto.
73
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
14. Cuando veo a alguien siendo tratado injustamente, no siento mucha lastima por él.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
16. Cuando veo que se aprovechan de alguien, me siento un poco protector con el/ella.
a) Nunca
b) Rara vez
c) A veces
d) A menudo
e) Siempre
Trabajo de campo
75
Presentación Final.
76