Universidad Galileo de Guatemala
Tecnico universitario en laboratorio clinico
Catedrática:
Lourdes
Curso:
Pruebas Especiales
Sección:
“D”
Estudiantes:
Fecha de entrega:
Chiquimula, Chiquimula
Perfil Hormonal Femenino
El perfil hormonal femenino es un examen de laboratorio que se usa para conocer principalmente la
actividad de los ovarios y muestra la cantidad de estradiol, hormona folículo estimulante y hormona
luteinizante, en algunos casos también puede mostrar la cantidad de prolactina, progesterona y
testosterona en sangre.
Puede solicitarse en los siguientes casos:
Sospecha de desajuste hormonal
Problemas para lograr un embarazo
Menopausia
Irregularidad menstrual
¿Qué es lo que mide el perfil hormonal?
Hormona folículo estimulante
Hormona luteinizante
Estradiol
Prolactina
Progesterona
Testosterona
Dependiendo de las cantidades de cada una de las hormonas anteriores el médico definirá
su diagnóstico y le recomendará seguir un tratamiento para su sintomatología.
¿Qué son las hormonas femeninas?
El ciclo menstrual de la mujer está regulado por el eje hipotálamo-hipófisis-ovario.
El hipotálamo y la hipófisis son dos estructuras que se encuentran en el cerebro y que, entre sus
múltiples funciones, se encargan de regular muchas de las hormonas que circulan por la sangre.
Por su parte, los ovarios son los encargados de liberar hormonas sexuales que ejercen su función
sobre el útero, además de ser las responsables de la aparición de los caracteres sexuales
secundarios en la mujer.
Por tanto, cualquier anomalía o irregularidad que afecte a la liberación de hormonas por parte de
este eje puede llevar a alteraciones en el ciclo menstrual que, a su vez, causen problemas de
fertilidad.
Esta es la razón por la que el análisis hormonal en sangre es una prueba clave en el estudio de la
fertilidad femenina.
Existen dos partes claramente diferenciadas en esta regulación del ciclo menstrual: el control
hipotálamo-hipofisiario y el control ovárico. A continuación, vamos a hablar de las hormonas
involucradas en cada uno de ellos:
Hormonas hipofisiarias
Las hormonas hipofisiarias principales, también llamadas gonadotropinas, son la hormona folículo
estimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Estas hormonas actúan sobre el ovario y
estimulan la liberación de las hormonas sexuales estrógenos y progesterona.
A su vez, los estrógenos y la progesterona también ejercen su función sobre la hipófisis, de manera
que bloquean a las hormonas hipofisiarias de nuevo, cerrando así el ciclo. Esto es lo que se conoce
como regulación de retroalimentación.
La TSH y la prolactina también son hormonas liberadas por la hipófisis o glándula pituitaria con
influencia en el ciclo ovárico.
A continuación, vamos a detallar la función de cada una de estas hormonas:
FSH: es una gonadotropina que actúa sobre el ovario, favoreciendo el desarrollo y la maduración de
los folículos ováricos. En el interior de los folículos ováricos es donde crecen y maduran los óvulos.
LH: se trata de una gonadotropina encargada de desencadenar la maduración folicular y la
ovulación (salida del óvulo), lo cual conlleva la formación del cuerpo lúteo (folículo vacío tras la
ovulación) y la secreción de progesterona por parte de éste.
TSH: es la hormona estimulante de la tiroides, la cual es liberada por la glándula pituitaria y ejerce
su acción sobre la glándula tiroidea, regulando su actividad.
Prolactina: esta hormona es especialmente importante durante el embarazo, ya que estimula la
producción de leche en las glándulas mamarias y la síntesis de progesterona en el cuerpo lúteo.
Hormonas ováricas
Por otra parte, las hormonas secretadas por el ovario gracias a la acción de las gonadotropinas son
las hormonas sexuales propiamente dichas. Cada una de ellas se detallan a continuación:
Estradiol (E2): es una hormona estrogénica liberada por el folículo ovárico en crecimiento que, entre
otras funciones relacionadas con el desarrollo sexual, se encarga de activar la liberación de LH e
inducir así la ovulación en cada ciclo menstrual. Además, junto a la progesterona, interviene en la
preparación del endometrio para la implantación embrionaria.
Progesterona (P4): es una hormona esteroidea liberada principalmente por el cuerpo lúteo y la
placenta en caso de embarazo. Actúa durante la segunda fase del ciclo menstrual (fase lútea),
preparando al endometrio para la implantación del embrión. También se encarga de mantener el
endometrio durante el embarazo. Si éste no se produce, el nivel de progesterona desciende y causa
la expulsión del endometrio en lo que conocemos como menstruación.
Hormona antimülleriana (AMH): es una hormona secretada por las células de la granulosa de los
folículos antrales y preantrales del ovario durante toda la vida reproductiva de la mujer. Tiene un
papel fundamental en la formación y desarrollo de los folículos. Además, la AMH es un marcador
indirecto de la reserva ovárica.
¿Cuáles son los valores hormonales normales?
Para que el ciclo menstrual de la mujer permita la ovulación y con ello la fecundación y la
implantación del embrión en el útero, es fundamental que el sistema hormonal femenino esté bien
regulado.
El control de la regulación se lleva a cabo mediante la medición del nivel de las hormonas sexuales
en sangre y su comparación con los valores normales o de referencia, los cuales se indican en la
siguiente tabla:
A continuación, vamos a comentar cuáles serían los rangos de valores normales de las hormonas
femeninas y para qué sirve su medición:
FSH: ayuda a determinar la reserva ovárica. Un nivel de entre 3 a 9 mUI/ml es indicativo de buena
reserva ovárica. Valores de FSH por debajo de 6 indican una reserva ovárica excelente, de 6 a 9
buena, entre 9 y 10 moderada y valores de 10 a 13 indican una reserva ovárica disminuida. Valores
de FSH por encima de 13 mUI/ml manifiestan una reserva ovárica muy baja, lo cual suele coincidir
con el inicio de la menopausia.
LH: sus valores deben situarse entre 2 y 10 mUI/ml. El aumento de LH por encima de las 20 mUI/ml
muestra que la ovulación está a punto de producirse. Junto con la hormona progesterona, la LH
ayuda a determinar si se produce la ovulación de forma normal. No obstante, una LH elevada al
inicio del ciclo menstrual puede ser indicativa de algunos desórdenes como el síndrome de ovarios
poliquísticos (SOP).
TSH: debe presentar valores entre 0.2 y 4.7 mUI/ml en día 3 del ciclo. Valores por encima y por
debajo indican hiper- e hipotiroidismo, respectivamente. Ambas alteraciones pueden influir
negativamente en la ovulación y, por tanto, afectar a la fertilidad.
Estradiol (E2): sus valores al inicio de ciclo van desde los 27 pg/ml hasta los 161 pg/ml
aproximadamente. Valores por debajo de los 50 pg/ml es lo ideal en una mujer fértil. Niveles
anormalmente elevados pueden indicar presencia de quistes o baja reserva ovárica.
Progesterona (P4): los valores normales de progesterona en día 21 de ciclo deben situarse entre
los 5 y 20 ng/ml para afirmar que se ha producido la ovulación. Lo ideal es que superen las 10 ng/ml.
En día 3, la progesterona debe ser menor a 1.5 ng/ml.
Prolactina: en mujeres no embarazadas los valores oscilan entre 0 y 20 ng/ml y en mujeres
embarazadas van de 10 a 300 ng/ml. Valores de prolactina superiores a 30 ng/ml indican que hay un
problema de hiperprolactinemia, con lo que la regulación hormonal puede estar alterada y con ello
también la ovulación. Además, valores fuera del embarazo por encima de 80 ng/ml sugieren un mal
funcionamiento de la hipófisis que puede ser causado por un tumor o por SOP.
AMH: valores entre 0,7-1 y 3,5 ng/ml es lo normal. Un nivel de AMH por debajo de 0,7-1 ng/ml indica
baja reserva ovárica, mientras que valores por encima de 3.5 ng/ml pueden indicar un desarrollo
ovárico excesivo y, por tanto, se debe tener especial cuidado con la estimulación ovárica en los
tratamientos de reproducción asistida.
Perfil Hormonal Masculino
Este análisis que se hace con una muestra de sangre, y sirve para determinar si existe una
producción adecuada de las hormonas que influyen en la fertilidad así como en el funcionamiento del
aparato reproductivo y la producción de espermatozoides.
Se trata de un conjunto de análisis entre los que se incluyen al menos tres de los siguientes:
Folículo Estimulante (FSH): es una hormona muy importante que actúa a nivel testicular y regula la
producción de espermatozoides.
Es un análisis de sangre que mide los niveles de la hormona. La TSH es producida en el cerebro por
una glándula llamada pituitaria o hipófisis. Cuando los niveles de tiroides están bajos en el cuerpo, la
glándula pituitaria produce más TSH. Y cuando los niveles de tiroides están altos, la glándula
pituitaria produce menos TSH. Si los niveles de TSH están demasiado altos o bajos, esto podría
indicar que la tiroides no está funcionando bien.
Hormona Luteinizante (LH): es la hormona encargada de estimular la secreción de testosterona
testicular actuando de forma indirecta en la espermatogénesis o en otras palabras, la producción de
espermatozoides.
T4 libre: La tiroxina, también conocida como T4 libre, es un tipo de hormona tiroidea, que entra a los
tejidos del cuerpo donde es necesaria. Esta prueba mide el nivel de T4 libre en la sangre. Un exceso
o una cantidad insuficiente de T4 podría indicar una enfermedad de la tiroides.
Testosterona y dihidrotestosterona: la testosterona es la principal hormona sexual masculina. Es
fundamental para la producción adecuada de espermatozoides tanto en cantidad como en calidad.
Prolactina: si bien es una hormona característica de las mujeres; es necesaria para el buen
funcionamiento del aparato reproductor masculino.
Perfil Hormonal Masculino ayuda a detectar:
La causa de la infertilidad.
Andropausia.
Problemas de la tiroides como hipo o hipertiroidismo, nódulo tiroideo, bocio, tiroiditis e
incluso cáncer.
Padecimientos de la glándula pituitaria.