Misal Primera Comunión
Celebración De La Eucaristía
Entrada:
Queridos niños hoy es un día muy especial pues vas a entrar a la casa de Dios
para recibir a Jesús por primera vez en el Sacramento de la Eucaristía. Este
Sacramento les va a ayudar a acercarse más a Él.
En este día se han reunido aquí tus papás, tu tus primos, tus tíos, tus abuelos y
amigos para orar y dar gracias y alabanzas a Dios y para participar del
Sacrificio de Cristo que nos alimenta espiritualmente y nos da la vida eterna.
Yo en representación de toda la comunidad cristiana, les doy la bienvenida y los
recibo con alegría y cariño.
Rito de Entrada
Saludo:
En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo
R: Amén.
La Gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del
Espíritu Santo estén con todos ustedes.
R: Y con tu espíritu.
Acto Penitencial:
Pidamos perdón a Dios Padre por nuestros pecados y los del mundo entero.
Que permitamos la entrada de la Luz de Dios en nuestros corazones, y pidiendo
perdón renovemos nuestra amistad con Jesús.
Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante ustedes hermanos que he pecado
mucho de pensamiento, palabra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi
gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los
santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios nuestro Señor
Amén.
S: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros
pecados y nos lleve a la vida eterna.
R: Amén.
S: Señor ten piedad de nosotros.
R: Señor ten piedad de nosotros.
S: Cristo ten piedad de nosotros
R: Cristo ten piedad de nosotros.
S: Señor ten piedad de nosotros
R: Señor ten piedad de nosotros.
Oración Colecta:
S: Señor, Tú que recibiste con especial cariño a cuantos niños se acercaban a
Ti, recibe con bondad la sencillez de Nombre que viene por primera vez a
recibir Tu Cuerpo y Tu Sangre. Defiéndelo (a) de todos los peligros del cuerpo y
alma, y guárdalo (a) siempre en Tu Amor. Te lo pedimos por nuestro Señor
Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
R: Amén.
Liturgia De La Palabra.
Primera Lectura:
Lectura del Primer Libro de Samuel 3, 1-10.
El joven Samuel estaba al servicio del Señor con Elí. En aquel tiempo era raro
oír la palabra de Dios, y las visiones no eran frecuentes. Un día Elí permanecía
acostado en su habitación. Sus ojos se habían debilitado y ya no podía ver. La
lámpara de Dios todavía no estaba apagada, y Samuel dormía en el templo del
Señor, donde estaba el arca de Dios.
El Señor lo llamó: «¡Samuel, Samuel!». Él respondió: «Aquí estoy». Fue
corriendo donde estaba Elí y le dijo: «Aquí estoy, pues me has llamado». Elí
dijo: «No te he llamado; vuelve a dormir». Y Samuel fue a acostarse.
Por segunda vez lo llamó el Señor: «¡Samuel!». Y Samuel se levantó, fue
adonde estaba Elí y le dijo: «Aquí estoy, pues me has llamado». Elí respondió:
«No te he llamado; vuelve a acostarte, hijo mío». Samuel no conocía todavía al
Señor, pues la palabra del Señor todavía no se le había revelado.
Por tercera vez lo llamó el Señor: «¡Samuel!». Se levantó, fue adonde estaba
Elí y le dijo: «Aquí estoy, pues me has llamado». Comprendió entonces Elí que
era el Señor el que lo llamaba, y le dijo: «Vete a acostarte, y si te llaman, dirás:
Habla, Señor, que tu siervo escucha». Y Samuel fue a acostarse. El Señor se
presentó y lo llamó como otras veces: «¡Samuel, Samuel!». Samuel respondió:
«Habla, que tu siervo escucha».
Palabra de Dios.
R: Te Alabamos Señor.
Salmo Responsorial:
Salmo 138
Lector:
Te doy gracias Señor porque me has formado maravillosamente.
Todos:
Te doy gracias Señor porque me has formado maravillosamente.
Lector:
Tú me conoces Señor profundamente, Tú conoces cuando me siento y me
levanto, desde lejos sabes mis pensamientos. Tú observas mi camino y mi
descanso, todas mis sendas te son familiares.
Todos:
Te doy gracias Señor porque me has formado maravillosamente.
Lector:
Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan
grandes maravillas: soy un prodigio y tus obras son prodigiosas.
Todos:
Te doy gracias Señor porque me has formado maravillosamente.
Lector:
Conocías plenamente mi alma, no se te escondía mi organismo, cuando en lo
oculto me iba formando y entretejiendo en lo profundo de la tierra.
Todos: Te doy gracias Señor porque me has formado maravillosamente.
Segunda Lectura:
Lectura de la Carta de Santiago 2,14-19, 23-24.
¿De qué sirve, hermanos míos, si alguien dice que tiene fe, pero no tiene
obras? ¿Acaso puede esa fe salvarlo? Si un hermano o una hermana no tienen
ropa y carecen del sustento diario, y uno de ustedes les dice: “Vayan en paz,
caliéntense y sáciense,” pero no les dan lo necesario para su cuerpo, ¿de qué
sirve? Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta. Y sería
fácil decirle a uno: «Tú tienes fe, pero yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin
obras, y yo te mostraré mi fe a través de las obras. ¿Tú crees que hay un solo
Dios? Pues muy bien, pero eso lo creen también los demonios y tiemblan».
Esto es lo que recuerda la Escritura: Abrahán creyó en Dios, y por eso fue
reconocido justo, y fue llamado amigo de Dios. Entiendan, pues, que uno llega a
la verdadera rectitud a través de las obras y no sólo por la fe.
Palabra de Dios.
R: Te Alabamos Señor.
Aleluya
Lector: Honor y gloria a Ti Señor Jesús
Dejen que los niños se acerquen a mí dice el Señor, porque de ellos es el Reino
de los Cielos.
R: Honor y Gloria a ti Señor Jesús.
Evangelio
El Señor esté con Ustedes.
R: Y con tu espíritu.
Lectura del Santo Evangelio según San Juan:
R: Gloria a Ti, Señor Jesús.
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “Yo soy el pan vivo que descendió del
cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que Yo también
daré por la vida del mundo es Mi carne.” Los Judíos, por tanto, discutían entre
sí, diciendo: “¿Cómo puede Este darnos a comer Su carne?” Entonces Jesús
les dijo: “En verdad les digo, que si no comen la carne del Hijo del Hombre y
beben Su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come Mi carne y bebe Mi
sangre, tiene vida eterna, y Yo lo resucitaré en el día final. Porque Mi carne es
verdadera comida, y Mi sangre es verdadera bebida. El que come Mi carne y
bebe Mi sangre, permanece en Mí y Yo en él. Como el Padre que vive Me
envió, y Yo vivo por el Padre, asimismo el que Me come, él también vivirá por
Mí. Este es el pan que descendió del cielo; no como el que comieron sus
padres, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.”
Palabra del Señor.
R: Gloria a ti Señor Jesús.
Homilía
Rito Para Encender La Vela
S: Niños, éste es el Cirio Pascual que representa a Jesús resucitado, En el día
de tu bautismo, Jesús empezó a iluminar tu corazón, por eso el sacerdote
entregó a tus padrinos una vela simbolizando la luz de Cristo. A lo largo de
estos años han ido conociendo en qué consiste ser amigos de Jesús y que les
ofrece.
Ahora, ustedes solitos, vas a llevar esa Luz para decir a todos que Cristo
resucitó y son sus testigos, ustedes serán su voz, serás sus manos, serán otro
Cristo con tu ejemplo, que esa luz brille, como señal a sus familia, amigos y a
todos los que los vean como muestra de lo que hay que hacer para llegar al
cielo.
Que brille en Nombre la Luz de Cristo Jesús.
R: Amén
Todos responden:
Renovación De Las Promesas Del Bautismo
Sacerdote:
Niños, cuando eran pequeños, sus padrinos hicieron una promesa en tu
nombre, que iban a seguir a Jesús y sus enseñanzas. Hoy que se encuentran
aquí para recibirlo por primera vez en la Comunión, Jesús quiere que renueven
sus promesas con Él:
¿Renuncias al pecado y a todo aquello que te aleje de Dios?
¿Prometes ser siempre amiga de Jesús, escuchar su palabra, cumplirla y
acercarte a comulgar para recibir su gracia?
¿Prometes que aprovecharas la educación y los esfuerzos de tus papás,
para ser útiles a la sociedad y a la Iglesia?
¿Prometes que te portaras bien en todas partes para demostrar que eres
hija, discípula y amiga de Jesús?
Y declaras que:
¿Crees en Dios Padre que hizo las cosas bellas, el mar, el cielo, las
estrellas, las aves y las flores pensando en todos nosotros, pero en
especial en ti, Nombre?
¿Crees en Jesucristo tu amigo, que murió por ti y te dejó un ejemplo a
seguir?
¿Crees en el Espíritu Santo que es quien te da la fe, la gracia y la fuerza
para luchar en la vida?
¿Crees en la Iglesia Católica, a la cual perteneces y con quien te
comprometes a trabajar para llevar la Luz de Cristo a los que nos
rodean?
Sacerdote:
Dios nuestro Padre conserve estas promesas y las haga fructificar, para que
llenos de sus bendiciones y de su gracia seas una verdadera cristiana.
Todos: Amén.
Oración De Los Fieles.
S: Hermanos, pidamos juntos al Señor, la gracia de creer siempre en Él,
esperar todo en Él y confiar siempre en su Amor.
R: Te lo pedimos Señor.
Te pedimos por el Papa Francisco, nuestro obispo Monseñor José Luis Escobar
Alas y todos los obispos y todos los sacerdotes, para que sigan ayudándonos a
acercarnos a Ti.
R: Te lo pedimos Señor.
Te pedimos por todos los niños, que reciben por primera vez a Jesús en la
Eucaristía, para que crezcan en la Fe, en sabiduría y gracia y permanezcan
siempre unida en la Fe de su Bautismo.
R: Te lo pedimos Señor.
Te pedimos por sus padres, para que los ayudes a dar un buen ejemplo de fe,
esperanza y caridad.
R: Te lo pedimos Señor.
Te pedimos por todos los niños del mundo, en especial por aquellos que tienen
necesidades materiales y espirituales
R: Te lo pedimos Señor.
Te pedimos por todos nuestros familiares y amigos, para que los ilumines en el
camino para llegar a Cielo.
R: Te lo pedimos Señor.
Sacerdote: Que Tu Corazón de Padre acoja todas estas peticiones. Que Tu
Hijo Jesús viva entre nosotros y se haga realidad Tu Reino en la tierra. Por
Jesucristo nuestro Señor
R: Amén.
Liturgia Eucarística.
S: Bendito seas Señor, Dios del Universo, por este pan, fruto de la tierra y del
trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos, él
será para nosotros pan de vida.
R: Bendito seas por siempre Señor.
S: Bendito seas Señor, Dios del Universo, por este vino, fruto de la vid y del
trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos, él
será para nosotros bebida de salvación.
R: Bendito seas por siempre Jesús.
S: Oremos hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable
a Dios Padre Todopoderoso.
R: El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su
nombre, para nuestro bien y el de toda la Santa Iglesia.
Oración de las ofrendas.
S: Recibe Señor las ofrendas que te presentamos, son pruebas de nuestra
gratitud por el más precioso don que podemos recibir; Tu hijo Jesucristo. Te
rogamos que este mismo pan que te ofrecemos se convierta para nosotros hoy
en el Pan de Vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R: Amén.
Prefacio
S: El Señor esté con ustedes.
R: Y con tu espíritu.
S: Levantemos el Corazón.
R: Lo tenemos levantado hacia el Señor.
S: Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R: Es justo y necesario.
S: En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias,
Padre Santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, Tu Hijo amado.
El cual, en la última Cena con los apóstoles se ofreció a ti como cordero sin
mancha, para perpetuar su pasión salvadora y Tú lo aceptaste como sacrificio
de alabanza perfecta.
Con este sacramento, alimentas y santificas a sus fieles, para que lo s hombres
que habitan un mismo mundo, una misma fe los ilumines y los una un mismo
amor. Así pues nos acercamos a tu mesa, para que penetrados por la gracia de
ese admirable misterio nos transformes en imagen de tu Hijo.
Por eso, Señor todos tus criaturas, en el cielo y en la tierra te adoran cantando
un cántico nuevo, y también nosotros, con los ángeles te aclamamos por
siempre, diciendo,
R: Santo.
Plegaria Eucarística
S: Santo eres, en verdad Señor fuente de toda santidad, por eso te pedimos
que santifiques éstos dones con la efusión de tu Espíritu, de manera que sean
para nosotros Cuerpo y Sangre de Jesucristo, nuestro Señor. El cual, cuando
iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomo pan, dándote
gracias lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:
Tomad y comed todos de Él, porque esto es Mi Cuerpo, que será entregado por
vosotros.
Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz y dándote gracias de nuevo lo
pasó a sus discípulos diciendo:
Tomad y bebed todos de Él, porque este es el Cáliz de Mi Sangre, Sangre de la
alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los
hombres para el perdón de los pecados.
Hagan esto en conmemoración Mía.
Este es el sacramento de nuestra fe.
R: Anunciamos tu muerte, Proclamamos tu resurrección, ¡Ven Señor Jesús!
S: Así pues, Padre, al recordar ahora la muerte y Resurrección de Tu Hijo, te
ofrecemos el Pan de Vida y el Cáliz de Salvación y te damos gracias porque
nos haces dignos de estar en Tu Presencia. Te pedimos que el Espíritu Santo
congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Acuérdate Señor de Tu Iglesia, extendida por toda la tierra, y con el Papa
Francisco, con nuestro Obispo __________, sus obispos auxiliares y todos los
pastores que cuidan de Tu pueblo, llévala a la perfección por la caridad.
Acuérdate también de nuestros hermanos que se durmieron en la esperanza de
la Resurrección, en especial de los familiares de Nombre, y de todos los que
han muerto en Tu misericordia, admítelos a contemplar la luz de Tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros, y así con María la Virgen Madre de Dios,
San José su esposo, los apóstoles y cuantos vivieron en Tu amistad a través de
los tiempos, merezcamos por tu Hijo Jesucristo compartir la vida eterna y cantar
tus alabanzas.
Por Cristo, con Él y en Él a Ti Dios Padre Todopoderoso, en unidad del Espíritu
Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
R: Amén.
Rito De Comunión.
S: Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza nos
atrevemos a decir:
Padre nuestro que estas en el Cielo, Santificado sea tu nombre venga a
nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden no nos dejes caer en la tentación y
líbranos del mal.
S: Líbranos de todos los males, Señor y concédenos la paz en nuestros días,
para que ayudados por tu misericordia vivamos siempre libres de pecado y
protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la venida gloriosa de
Nuestro Salvador Jesucristo.
R: ¡Tuyo es el Reino, tuyo el poder y la gloria por siempre Señor!
Unión En La Paz.
S: Hermanos antes de acercarnos a recibir el cuerpo de Cristo, vamos a
reconciliarnos unos con otros y a darnos un signo exterior de esa paz que
mutuamente nos deseamos
Señor tu que dijiste a tus apóstoles. “Mi paz os dejo, mi paz os doy”, no tengas
en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu iglesia y, conforme a tu palabra,
concede la paz y la unidad. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos
R: Amen
S: La paz del Señor esté siempre con ustedes.
R: Y con tu espíritu.
S: Démonos fraternalmente el saludo de la paz.
Fracción Del Pan
S: Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
R: Ten piedad de nosotros
S: Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo
R: Ten piedad de nosotros.
S: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R: Danos la paz.
S: Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los
invitados a la cena del Señor.
R: Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará
para sanarme.
Comunión.
Oración Después De La Comunión
S: Señor que la Hostia que hemos recibido en comunión nos permita
permanecer unidos a ti y dar frutos que siempre permanezcan, por Jesucristo
nuestro Señor.
R: Amén.
ORACIÓN UNIVERSAL
Procesión de ofrendas
Te presentamos Señor la Biblia: Palabra de Dios, en la que podemos,
conocer, amar y servir a Jesucristo nuestro Señor.
Te presentamos Señor, el libro de trabajo instrumento que nos ayuda
para instruir en la fe a los niños y así conozcan, amen y sirvan, cada vez
más a Jesucristo nuestro Señor
Te presentamos Señor el Rosario, con el cual meditamos la vida, pasión,
muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, en unión con la Virgen
María madre de Dios y madre nuestra
Te presentamos señor las frutas y los cereales: como frutos de la tierra y
del esfuerzo del trabajo del hombre.
Te presentamos Señor el pan, que pronto se transformará en el verdadero
cuerpo de Jesucristo, juntamente con su sangre, alma y divinidad.
Te presentamos Señor el Cáliz, en el que se consagra el vino.
Te presentamos Señor el vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que
pronto se transformara en la sangre de Jesucristo, juntamente con su
cuerpo, alma y Divinidad
Te presentamos Señor el Agua, signo de unión de nuestra vida en
Jesucristo.
COLECTA, Canto del Ofertorio
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
PLEGARIA EUCARÍSTICA
SANTO
En este momento se encienden las velas de los niños
PADRE NUESTRO
CORDERO DE DIOS
Monitor:
En este momento los niños, recibirán el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor
Jesucristo.
Cantos de Comunión
ACCIÓN DE GRACIAS
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
BENDICIÓN FINAL
Canto de salida