SALA PENAL - TRIBUNAL SUPERIOR
15/06/2022 - Protocolo de Sentencias
Nº Resolución: 221
Año: 2022 Tomo: 7 Folio: 2093-2098
EXPEDIENTE SAC: 9418006 - PALAVECINO, JORGE EDUARDO - CAUSA CON IMPUTADOS
PROTOCOLO DE SENTENCIAS. NÚMERO: 221 DEL 15/06/2022
En la Ciudad de Córdoba, se constituyó la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia,
presidida por el señor Vocal doctor Sebastián Cruz López Peña, con asistencia de las señoras
Vocales doctoras Aída Tarditti y María Marta Cáceres de Bollati, a los fines de dictar
sentencia en los autos “PALAVECINO, Jorge Eduardo p.s.a. robo y violación de
domicilio -Recurso de Casación-" (SAC 9418006), con motivo del recurso de casación
interpuesto por el doctor Pedro Osvaldo Ruarte, para dar fundamento técnico a la voluntad
impugnativa de su asistido, el imputado Jorge Eduardo Palavecino, en contra de la sentencia
número ciento cuarenta y seis, dictada el quince de diciembre de dos mil veinte, por el
Juzgado de Control y Faltas n° 5 de esta ciudad.
Seguidamente el señor Presidente informa que las cuestiones a resolver son las siguientes:
1°) ¿Se encuentra indebidamente fundada la sentencia dictada en lo que hace a la unificación
de penas realizada?
2°) ¿Qué resolución corresponde adoptar?
Los señores Vocales emitirán sus votos en el siguiente orden: Doctores Aída Tarditti,
Sebastián Cruz López Peña y María Marta Cáceres de Bollati.
A LA PRIMERA CUESTIÓN
La señora Vocal doctora Aída Tarditti dijo:
I. Por Sentencia n° 145, de fecha 15 de diciembre de 2020, el Juzgado de Control y Faltas n°
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5 de esta ciudad resolvió, en lo que aquí interesa, “…1.- Declarar que Jorge Eduardo
Palavecino (…) autor penalmente responsable de los delitos de robo y violación de domicilio,
ambos en concurso real (arts. 45, 164, 150 y 55 del CP) y, en consecuencia, imponerle la
pena de diez meses de prisión de cumplimiento efectivo, la que deberá unificarse con la
condena anterior en la pena única de tres años y cinco meses de prisión de cumplimiento
efectivo (arts. 5 y 58, 550 y 551 CPP)…” (ff. 168/176 vta.).
II. Contra dicha decisión interpuso recurso de casación el doctor Pedro Osvaldo Ruarte, para
dar fundamento técnico a la voluntad impugnativa de su defendido, el imputado Jorge
Eduardo Palavecino.
Luego de realizar ciertas consideraciones vinculadas con la admisibilidad formal de la vía
intentada, precisó que su agravio se enmarcaba en el inc. 2° del art. 468 del CPP y que se
dirigía a la individualización de la pena efectuada respecto a su asistido.
Denunció que el a quo incurrió en fundamentación arbitraria y que se dio un vicio o error in
procedendo, por una deficiencia estructural de la decisión en lo que hace a la fijación de la
sanción.
Bajo el título “Falta de Fundamentación”, señaló que se advertía una “…fundamentación
arbitraria (errada valoración de premisas fácticas que hacen al quantum de la pena, en
relación de la pena de tres años de prisión dictada por el Tribunal N° 2 de la Cámara
Correccional y Criminal N° 11 de esta ciudad de Córdoba), vulnerando el principio de
proporcionalidad de la pena…” (f. 198 vta.).
En tal dirección, afirmó que, en lo que hacía al monto de la pena, el sentenciante incurrió en
falta de fundamentación, y señaló que, al momento de dar justificación interna a la
individualización de la misma, se basó en el cálculo de la pena impuesta por la Sentencia n°
55 del 22/10/2019, que presentaba un error sustancial en relación a los días de detención, pues
se computaron 15 días de arresto, cuando en realidad su defendido estuvo privado de su
libertad 3 meses. Afirmó que “…si bien la pena de tres años de prisión condicional impuesta
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por la Excma. Cámara Correccional y Criminal N° 11 ya se encuentra firme, corresponde
que la misma sea revisada en esta instancia atento que existe una arbitrariedad en la
unificación de la pena que afecta lo más apreciado que tiene la persona. Esta es su libertad.
Y es una atribución exclusiva del tribunal juzgador…” (ff. 198 vta. y 199, sic.).
A continuación, reseñó doctrina de esta Sala en torno a la facultad discrecional de fijar la pena
y su estándar de revisión en casación (f. 199 y vta.).
Seguidamente efectuó algunas citas doctrinales respecto a la individualización judicial de la
pena (ff. 199 vta./200). Afirmó que la cuestión era evaluar equilibradamente todas las
circunstancias que jugaban a favor o en contra, partiendo de la escala penal conformada para
cada caso en particular, y reiteró que lo impugnado era el cómputo de la pena de la Sentencia
n° 55 de fecha 22/10/2019, posibilitando también así el control de las partes y una eventual
revisión de la decisión. Refirió que, para graduar la sanción en el subexamen, habrá que tener
especialmente en cuenta “…la naturaleza de las acciones; los medios empleados para
llevarlas a cabo; la extensión del daño causado; la edad y la educación del imputado; la
conducta precedente, la actitud positiva en el hecho en que el imputado ha reconocido sus
faltas y pidió disculpas; la calidad de los motivos que lo llevaron a delinquir; la miseria o
dificultad en ganarse el sustento propio y de los suyos…” (f. 200). Añadió que, después de
tales consideraciones de carácter general, correspondía tratar particularmente la situación del
acusado, considerando que era equitativa la revisión de la cuantificación de la pena,
reconociéndole el período que estuvo privado de su libertad (los tres meses) y que los mismos
fueran tenidos en cuenta “…a la pena interpuesta de Tres años y Cinco meses de prisión más
costas y multa…” dispuestas por el Juzgado de Control y Faltas n° 5. Reiteró que sólo
impugnaba la cuantificación de la pena fijada.
Solicitó la casación de la sentencia y que, con las constancias de autos, esta Sala resolviera la
nulidad de la misma y que, por razones de economía procesal, dictara una nueva resolución
conforme a derecho.
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Formuló reserva del caso federal.
III. En relación a la cuestión traída a estudio obran en autos las siguientes constancias:
1.a. Por Sentencia n° 55, de fecha 22/10/2019, la Cámara Once en lo Criminal y Correccional
de esta ciudad declaró al imputado Palavecino partícipe necesario de robo calificado por
escalamiento (arts. 45 y 167 inc. 4°, en función del art. 163 inc. 4° del CP) y le impuso la
pena de tres años de prisión en forma de ejecución condicional, adicionales de ley y costas -
decisorio que se encuentra firme- (f. 73 vta.).
b. El 27 de noviembre de 2019, el tribunal mencionado fijó como plazo de cumplimiento de
las reglas de conducta impuestas el 22 de octubre de 2022, y dispuso que, para el caso de
revocarse la condena condicional por comisión de un nuevo delito dentro del término de
cuatro años desde la condena firme, esto es hasta el 22 de octubre de 2023, y efectuada la
unificación de penas, debía computarse que Palavecino estuvo privado de su libertad 14 días -
art. 27 primer párrafo del CP- (f. 73 vta.).
2. En fecha 1 de agosto de 2020, el imputado cometió un nuevo hecho, por el que resultó
condenado por Sentencia n° 146 de fecha 15 de diciembre de 2020, por el Juzgado de Control
y Faltas n° 5 de esta ciudad -resolución que aquí se impugna-. En la misma se resolvió, en lo
que aquí interesa, declarar a “…Jorge Eduardo Palavecino (…) autor penalmente
responsable de los delitos de robo y violación de domicilio, ambos en concurso real (arts. 45,
164, 150 y 55 del CP) y, en consecuencia, imponerle la pena de diez meses de prisión de
cumplimiento efectivo, la que deberá unificarse con la condena anterior en la pena única de
tres años y cinco meses de prisión de cumplimiento efectivo (arts. 5 y 58, 550 y 551 CPP)…”
(ff. 168/176 vta.).
Dicho tribunal, al responder a la tercera cuestión relativa a la individualización de la sanción a
aplicar al imputado, efectuó primero ciertas consideraciones generales, con citas doctrinarias
(ff. 174/175). Seguidamente, computó en favor de Palavecino: que era una persona joven con
posibilidades de reinsertarse en la sociedad; y, fundamentalmente, que confesó llana y
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circunstanciadamente el hecho; a la par que ponderó en contra del nombrado: que el hecho
fue cometido en horario de la madrugada, sumado a los destrozos provocados para ingresar al
local comercial (f. 175).
A continuación, aclaró que el imputado registraba una condena computable dictada por
Sentencia n° 55, proporcionó los datos que surgían de la misma, y señaló que no habían
transcurrido los términos legales, por lo que debía unificarse la última condena con la
descripta (f. 175).
Consignó que, por todo ello, demás pautas de mensuración de los arts. 40 y 41 CP, y “…a
mérito del límite dispuesto por el tercer párrafo del artículo 415 del CPP, el cual condiciona
a este tribunal de juicio a no imponer una pena mayor que la solicitada por el actor penal y
que fue parte del acuerdo originario (pena única de tres (3) años y cinco (5) meses de prisión
de cumplimiento efectivo; y de manera accesoria, el decomiso de la motocicleta propiedad
del nombrado -acta de secuestro fs. 8); y teniendo en cuenta que la defensa adhirió a los
alegatos del SFI, es correcta…” (f. 175).
Concluyó que estimaba prudente imponer a Jorge Eduardo Palavecino la pena de tres años y
cinco meses de prisión, en forma de ejecución efectiva, con costas y adicionales de ley,
juntamente con el decomiso de la motocicleta marca Honda, modelo CB 190 R, dominio
A083JXW (ff. 175 y vta.).
IV.1. El eje del planteo de la defensa, en definitiva, radica en su disconformidad con el monto
de la sanción única impuesta a su asistido. Denunció falta de fundamentación y violación del
principio de proporcionalidad de la pena, pues sostuvo que la individualización se basó en el
cálculo de la sanción impuesta por la Sentencia n° 55 del 2019, que presentaba un error
sustancial en relación a los días de detención, al computar 15 días en lugar de los 3 meses que
su defendido habría estado privado de su libertad. Por ello, planteó la revisión de la
cuantificación de la pena, para que se le reconocieran a Palavecino los tres meses de privación
de la libertad transitados, de modo que éstos fueran tenidos en cuenta respecto a la pena de
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tres años y cinco meses dispuesta por el Juzgado de Control y Faltas n° 5.
2.a. En primer lugar resulta necesario señalar que, si bien en la presente causa se imprimió el
trámite de juicio abreviado, cuya esencia es el acuerdo entre el fiscal y el acusado sobre la
sanción a imponer y su modalidad de ejecución, se ha sostenido que la unificación de la pena
es una facultad exclusiva del tribunal de juicio que no forma parte de aquel acuerdo (TSJ,
Sala Penal, “Albornoz”, S. n° 252, 14/9/2011; “Villafañe”, S. n° 606, 5/12/2019; entre otras)
y se encuentra sometida a las exigencias propias de toda tarea discrecional.
Al respecto, esta Sala ha dicho reiteradamente que la facultad discrecional de fijar la pena es
exclusiva del tribunal de juicio y únicamente es revisable en casación en supuestos de
arbitrariedad (TSJ, Sala Penal, S. nº 14, 7/7/1988, "Gutiérrez"; S. nº 4, 28/3/1990, "Ullua"; S.
nº 69, 17/11/1997, "Farías"; A. nº 93, 27/4/1998, "Salomón"; S. n° 215, 31/8/2007, “Grosso”;
“Villafañe” -ya cit.-, entre otras).
Dentro de ese estrecho margen de recurribilidad relativo a las facultades discrecionales del
tribunal de sentencia, se ha fijado el estándar de revisión en los supuestos de falta de
motivación de la sentencia, de motivación ilegítima o de motivación omisiva (TSJ, Sala
Penal, Carnero, A. nº 181, 18/5/1999; “Esteban”, S. n° 119, 14/10/1999; “Lanza Castelli”, A.
nº 346, 21/9/1999; “Tarditti”, A. nº 362, 6/10/1999; S. n° 215, 31/8/2007, “Grosso”, entre
otros).
El ejercicio de estas facultades discrecionales se encuentra condicionado entonces, sólo a que
la prudencia pueda ser objetivamente verificable y que la conclusión no aparezca irrazonable
respecto de las circunstancias de la causa, extremo éste demostrativo de un ejercicio arbitrario
de aquellas potestades (TSJ, Sala Penal, "Villacorta”, S. n° 3, 11/2/2000).
Asimismo, se advierte que tal arbitrariedad no consiste en una mera discrepancia con el
monto de la pena impuesta dentro de los márgenes de la escala penal aplicable, por cuanto tal
desacuerdo no habilita la excepcional competencia para controlar el ejercicio de una facultad
atribuida en principio a otro órgano judicial (TSJ, Sala Penal, “Medina Allende”, S. nº 12,
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8/4/1997; “Gallardo”, A. nº 111, 26/6/1997, entre muchos otros).
b. Esta discrecionalidad referida en orden a la imposición de una sanción funciona también al
momento de la unificación de penas, tarea en la cual el tribunal debe respetar las reglas del
concurso de delitos u optar por dos métodos, igualmente válidos, como son el composicional
o el matemático, según el supuesto del art. 58 del CP, de que se trate (TSJ, Sala Penal,
“Villafañe -ya cit.-).
3. Se anticipa que el recurso debe ser rechazado, pues la unificación practicada resulta
ajustada a derecho, sin que se detecte agravio alguno generado por la sentencia cuestionada.
A continuación, se dan razones de ello.
a. En relación al art. 58 del CP, recordemos que esta Sala tiene dicho que para que proceda la
unificación de la pena impuesta por una sentencia firme con la imponible en una causa
abierta, se requiere -en lo que aquí nos interesa-: "...1) que una persona haya sido condenada
por sentencia firme, dictada por un tribunal judicial del país; 2) que la pena a cuyo
cumplimiento esté sometido el penado, sea de cumplimiento efectivo o condicional (art. 26) o
se cumpla en libertad condicional y 3) que la persona esté todavía sometida a sus efectos (...)
Dadas estas condiciones el juez de la causa abierta debe unificar de oficio la pena impuesta
en la sentencia firme y la imponible en aquélla" (cfr. Núñez, Ricardo C., Las disposiciones
generales del Código Penal, Marcos Lerner Ed., Córdoba, 1988, p. 261/262; TSJ, Sala Penal,
"Funes", S. nº 80, 20/10/2000; "Palacios", S. nº 68, 2/9/2002; "Páez", S. nº 167, 17/11/2006;
“Villafañe”, S. n° 606, 5/12/2019; entre otras).
Por su parte, el artículo 27 del CP establece: “La condenación se tendrá como no
pronunciada si dentro del término de cuatro años, contados a partir de la fecha de la
sentencia firme, el condenado no cometiere un nuevo delito. Si cometiere un nuevo delito
sufrirá la pena impuesta en la primera condenación y la que le correspondiere por el
segundo delito conforme con lo dispuesto sobre acumulación de penas …” (el énfasis me
corresponde).
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Recordemos que, en relación a la condena de prisión temporal de ejecución condicional, este
tribunal ha sostenido que lo que queda suspendido es el cumplimiento efectivo de la pena
privativa de libertad, de modo tal que la referencia del art. 27 del CP a que la condenación
debe tenerse como "no pronunciada" pasados cuatro años sin que el condenado quebrante
cláusula compromisoria alguna, debe entenderse orientada a la pena impuesta y no a la
sentencia dictada (TSJ, Sala Penal, "Rovira", S. nº 26, 4/6/1997; "Olmedo", S. nº 25,
21/4/2003; "Romo", S. nº 50, 17/6/2003; "Pascual", S. nº 27, 28/4/2004; "Cardozo", S. nº 183,
31/7/2009; “Villafañe” -citada supra-; entre otras).
De la interpretación conjunta de esta norma y del art. 58 del CP surge, entonces, que, a fin de
tener por cumplida la pena de prisión otorgada con el beneficio de su ejecución condicional,
el condenado debe observar las reglas de conducta que el tribunal haya dispuesto según la
gravedad del delito (artículo 27 bis del CP) y no volver a delinquir durante el término de
cuatro años contados a partir de la fecha de la sentencia firme; caso contrario la pena
suspendida en cuanto a su ejecución se tendrá como no cumplida y deberá efectivizarse. En
cambio, si pasados cuatro años el condenado no ha quebrantado cláusula compromisoria
alguna, la pena impuesta de manera condicional se tendrá por no pronunciada (art. 27 CP) y
queda definitivamente cerrada la posibilidad de real privación de libertad por el delito
causante de la condena y, por consiguiente, de unificar en los términos del artículo 58 del CP
(cfr. Núñez, Ricardo C., Manual de Derecho Penal, Parte General, 5ª ed. act. por el Dr.
Roberto E. Spinka, Lerner, 2009, p. 323; TSJ, Sala Penal, "Pascual", S. nº 27, 28/4/2004;
“Villafañe” -ya cit-; el énfasis es mío).
b. En el caso bajo examen, la primera sentencia fue de fecha 22 de octubre de 2019, por lo
que el plazo legal de 4 años establecido por el art. 27 del CP se cumplía el 22 de octubre de
2023.
Pero se advierte que el imputado Palavecino, mientras cumplía su condena de 3 años de
manera condicional, antes de transcurridos los 4 años, en fecha 1 de agosto de 2020, cometió
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un nuevo delito, inobservando una de las condiciones impuestas para tenerla como no
pronunciada (art. 27 CP) -delito por el que resultó condenado por el Juzgado de Control y
Faltas, en sentencia que aquí se impugna-.
Ello acarreó que la pena suspendida en cuanto a su ejecución no se tenga por cumplida y que,
por el contrario, deba efectivizarse, previo unificarla con la condena dispuesta por el nuevo
ilícito.
La nueva sanción es de 10 meses de prisión; y aquella primera condena de ejecución
condicional (art. 26 CP), debido a la inobservancia señalada, se tiene por incumplida en su
totalidad, correspondiendo su unificación con la pena actual (cfrme. “Villafañe” -ya cit.-, el
énfasis es mío).
c. Asimismo -tal como se adelantaba más arriba-, es sabido que en la tarea de unificación el
tribunal puede acudir a dos métodos igualmente válidos: aritmético o composicional, para
llegar a una sanción legítima o justa.
En el caso, resulta evidente que el a quo optó por el último procedimiento, que es más
beneficioso para el imputado, por cuanto de haber sumado aritméticamente las penas a
unificar -lo que, reitero, también sería válido-, ello habría arrojado una pena de 3 años y 10
meses de prisión. En cambio, arribó a la sanción única de 3 años y 5 meses de prisión,
debiendo resaltarse nuevamente aquí que, debido al incumplimiento de las condiciones de la
primera, debe entenderse como no cumplida en su totalidad (3 años).
d. En orden a la ausencia de una debida motivación respecto de la unificación, también
denunciada por el recurrente, cabe recordar que en esta labor de imposición de una sanción
única no resulta exigible una fundamentación autónoma, siendo suficiente y lícita la
consideración de las circunstancias ponderadas por cada tribunal al momento de imponer las
condenas que luego se ensamblan (TSJ, Sala Penal, “Ferreyra” A. n° 382, 27/11/2002;
“Sampo o Zampo”, S. n° 54, del 19/3/2010; “Fiorabanti”, S. n° 71, 21/3/2017; “Villafañe” -ya
cit.-).
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4. Todo lo argumentado supra, indica claramente, entonces, que no se detecta ningún agravio
generado por la sentencia impugnada; por lo que el recurso debe ser rechazado y la resolución
debe ser confirmada.
5. Si bien resulta descartada la irrazonabilidad o arbitrariedad de la unificación practicada por
el tribunal, atento a que la crítica del impugnante se asienta en el excesivo monto de la
primera condena impuesta a Palavecino, pues no se había considerado ni descontado -ni aquél
tribunal ni éste- el total del tiempo de encierro por él sufrido (3 meses, según sus dichos),
cabe destacar que ello se vincula con un problema de cómputo y no de unificación, revisable
en todo tiempo.
En efecto, adviértase que, tal como lo ha señalado esta Sala (“Gigena”, S. n° 483, 3/11/2017),
la unificación y el cómputo de penas son institutos que, si bien se encuentran emparentados,
resultan esencialmente diferentes en su aplicación. Es que, mientras la unificación de penas
prevista por el art. 58 CP tiene por finalidad lograr, mediante el sistema de pena única, la
unificación de la aplicación de las penas en todo el país, el cómputo de penas que ordena el
artículo 504 del CPP, tiene un fin operativo, que es establecer la fecha de vencimiento de la
pena única previamente determinada. En esta dirección, vale la pena añadir que el cómputo de
pena opera en una etapa posterior a la determinación de la pena única, cuando la sentencia
condenatoria ya ha adquirido firmeza -o antes de ello de manera provisoria- y siempre que no
haya impuesto penas perpetuas. Es entonces cuando el art. 504 de CPP ordena que debe
efectuarse el cómputo de pena, especificando el tiempo en que se operará el cumplimiento de
las penas temporales (privativas de libertad o inhabilitación) o el monto si se trata de penas
pecuniarias (multa) cuando su cuantía no ha sido establecida en la sentencia (“Gigena” -ya
cit.).
A lo que debe añadirse, para satisfacer las expectativas del recurrente que, tal como surge del
art. 504 del CPP, puede afirmarse que la propia ley procesal penal admite la posibilidad de
corrección de los cómputos de pena erróneamente practicados (cfrme. TSJ, Sala Penal,
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“Venosta”, S. n° 366, 7/8/2017).
Por todo lo expuesto, voto negativamente a la cuestión planteada.
El señor Vocal doctor Sebastián Cruz López Peña dijo:
La señora Vocal preopinante da, a mi juicio, las razones necesarias que deciden correctamente
la presente cuestión. Por ello adhiero a su voto, expidiéndome en igual sentido.
La señora Vocal doctora María Marta Cáceres de Bollati dijo:
Estimo correcta la solución que da la señora Vocal del primer voto, por lo que, adhiero a la
misma en un todo, votando, en consecuencia, de igual forma.
A LA SEGUNDA CUESTION
La señora Vocal doctora Aída Tarditti dijo:
Atento al resultado de la votación que antecede, corresponde rechazar el recurso de casación
deducido por el doctor Pedro Osvaldo Ruarte, para dar fundamento técnico a la voluntad
impugnativa de su asistido, el imputado Jorge Eduardo Palavecino; con costas (arts. 550 y
551 del CPP).
Así voto.
El señor Vocal doctor Sebastián Cruz López Peña dijo:
La señora Vocal preopinante, da, a mi juicio, las razones necesarias que deciden
correctamente la presente cuestión. Por ello adhiero a su voto, expidiéndome en igual sentido.
La señora Vocal doctora María Marta Cáceres de Bollati dijo:
Estimo correcta la solución que da la señora Vocal del primer voto, por lo que, adhiero a la
misma en un todo, votando, en consecuencia, de igual forma.
En este estado, el Tribunal Superior de Justicia, por intermedio de la Sala Penal;
RESUELVE:
Rechazar el recurso de casación interpuesto por el doctor Pedro Osvaldo Ruarte, en favor del
imputado Jorge Eduardo Palavecino. Con costas (arts. 550 y 551, CPP).
PROTOCOLÍCESE, HÁGASE SABER Y OPORTUNAMENTE BAJEN.
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Texto Firmado digitalmente por:
LOPEZ PEÑA Sebastian Cruz
VOCAL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA
Fecha: 2022.06.15
TARDITTI Aida Lucia Teresa
VOCAL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA
Fecha: 2022.06.15
CACERES Maria Marta
VOCAL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA
Fecha: 2022.06.15
PUEYRREDON Maria Raquel
SECRETARIO/A T.S.J.
Fecha: 2022.06.15
Expediente SAC 9418006 - Pág. 12 / 12 - Nº Res. 221