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Postivismo

El positivismo es una corriente filosófica que sostiene que el conocimiento verdadero proviene de la experiencia sensorial y la evidencia empírica, rechazando explicaciones teológicas. En México, el positivismo fue promovido por figuras como Gabino Barreda y Benito Juárez, quienes buscaron reformar la educación y la sociedad bajo principios científicos y de orden social. Esta ideología justificó la desigualdad socioeconómica y favoreció a la burguesía, al considerar la riqueza como un motor de progreso social.
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Postivismo

El positivismo es una corriente filosófica que sostiene que el conocimiento verdadero proviene de la experiencia sensorial y la evidencia empírica, rechazando explicaciones teológicas. En México, el positivismo fue promovido por figuras como Gabino Barreda y Benito Juárez, quienes buscaron reformar la educación y la sociedad bajo principios científicos y de orden social. Esta ideología justificó la desigualdad socioeconómica y favoreció a la burguesía, al considerar la riqueza como un motor de progreso social.
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Alumno:

Ing. Luis Miguel Moreno Torres

Docente:
Dr. Juan Eulalio Reyes Zúñiga

Tema: Positivismo en México

Fecha:
20 de Noviembre del 2021
¿Qué es el positivismo como corriente filosófica?

El positivismo o filosofía positiva es una teoría filosófica que sostiene que todo conocimiento
genuino se limite a la interpretación de los hallazgos «positivos», es decir, reales, perceptibles
sensorialmente y verificables. Según esta postura, todo conocimiento genuino es o bien positivo—
a posteriori y derivado exclusivamente de la experiencia de los fenómenos naturales y de sus
propiedades y relaciones—o bien verdadero por definición, es decir, analítico y tautológico. Así, la
información derivada de la experiencia sensorial, interpretada a través de la razón y la lógica,
constituye la fuente exclusiva de todo conocimiento cierto. Los datos verificados (hechos positivos)
recibidos de los sentidos son conocidos como evidencia empírica; así pues, el positivismo se basa
en el empirismo.
Esta línea de pensamiento se encuentra ya en la antigüedad griega. Como un nuevo desarrollo del
siglo XIX, se contrapuso a las visiones escolásticas tradicionalmente imperantes de una
filosofía trascendental. Estas últimas perspectivas afirmaban, en cambio, que el conocimiento se
genera por propiedades eternamente válidas -y, en últimas, creadas por Dios- de la mente o la
razón. Esto podría demostrarse sobre la base de resultados positivos.
En el contexto de los inventos, descubrimientos y la expansión del conocimiento científico durante
el Renacimiento, estos intentos tradicionales de explicación filosófico-religiosa se habían vuelto
cuestionables desde hacía ya un buen tiempo. Esto probablemente condujo a la exigencia del
positivismo respecto que los hallazgos positivos fueran interpretados sin apelar a explicaciones
teológicas o metafísicas, en contraste con la práctica habitual hasta entonces.

¿Cómo se da este positivismo en México?

Una prioridad para Barreda y sus allegados positivistas era la emancipación mental por medio de la
educación adecuada. El nuevo orden dependería enteramente de este ámbito. Con Juárez al
mando de México, Barreda sería el encargado de colaborar con la reforma en términos de
educación, reforma que seguiría lineamientos e ideas positivistas, de reorganización del orden
social mediante la ciencia, por lo que la educación y la libertad desempeñaban un papel principal
en este cambio.
Sin embargo, la libertad que los positivistas hablaban iba en contra de la libertad entendida
como dejar hacer, ya que es opuesta al orden liberal. La libertad positivista era definida como dejar
seguir el curso natural de las cosas sin obstáculos ni trabas, tal como la ley de la gravedad en la
naturaleza . La libertad era asumida por los positivistas mexicanos como un conjunto de impulsos
guiados que la sociedad necesita para su desarrollo y progreso, por lo tanto la libertad en sentido
liberal se torna egoísta y no favorecería a la sociedad en general, por lo tanto el Estado debería
intervenir en la educación moral del mexicano, preparándolo para ser buen ciudadano. Obrando
primero a favor de la sociedad, y de esta manera también podría cumplir sus metas.
Un punto que resaltaba en las ideas de los reformadores positivistas era que la interferencia
del Estado, el cual debía limitarse a intervenir en la educación, mas no en la propiedad privada,
pero con la firme convicción de que interviniendo en la educación pudiese no tener que intervenir
en lo demás, ya que los ciudadanos destinarían sus recursos al desarrollo.
El positivismo impulsado por Barreda veía a los ricos y sus riquezas como instrumentos del
desarrollo material de la sociedad, por lo tanto asumían una postura en la cual el Estado debía
favorecerlos, con el argumento de que la riqueza era el instrumento de progreso social, y se
encontraba con quienes sabían cómo llegar al desarrollo material y por eso no debía haber cambio
de posesión y distribución de la riqueza. Para el positivismo un punto fundamental radicaba en el
orden político, en el que el Estado debía preocuparse por el desarrollo de la riqueza y que los
hombres, sin atentar contra su libre pensamiento, debían permitir el desarrollo de ésta.
Esta ideología le dio sustento a la burguesía mexicana, ya que permitió justificar la desigualdad
socio económica existente y generó un ambiente favorable para generar mayor riqueza.
¿Quiénes fueron los exponentes del positivismo en México?

En primer plano, tenemos sin duda alguna a Gabino Barreda, que fue el iniciador y aplicador del
positivismo en México. Tomándolo directamente desde Francia, específicamente de Augusto
Comte. Además de haber sido el que introdujo esta ideología socio−política en México, llevo a
cabo numerosas acciones tratando de cumplir o lograr lo que dictaba el positivismo.

Benito Juárez, sin darse del todo cuenta junto con varios de sus más cercanos colaboradores
liberales, llevaron a cabo el positivismo en México, un ejemplo de eso serían las leyes de reforma
las cuales se basan en muchas ideas de positivistas, la separación iglesia − estado, la nueva forma
de impartir la educación en México, siendo esta ya meramente científica y no religiosa o basada en
creencias. A su vez, Porfirio Díaz puede ser considerado como un digno representante de algunos
aspectos del positivismo, ya que es cuando el país logra el mayor nivel de Orden y Progreso,
principio muy mencionado en la anterior doctrina. El modo en que Díaz logró el orden y progreso,
es bastante brusco, ya que es un cambio total de la recién adquirida total libertad de expresión de
las ideas, a la represión de estas mismas si representaban de alguna manera oposición al actual
régimen (Porfiriato).

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