CHARLA “MENTE SANA EN CUERPO SANO”
I. DATOS INFORMATIVOS:
Institución : Jorge Basadre Grohman
Dirigido a : Estudiantes de Nivel secundaria (1°,2°,3°,4° y 5°)
Nº participantes aprox. : 30 estudiantes
Tiempo de la charla : 45 minutos
Fecha :
Responsable : Hugo Jaime CHAUCA TINOCO
Asesor : Bella Claire, ROJAS PEÑA
II. FUNDAMENTACIÓN:
En todo este tiempo hemos escuchado muchas veces que debemos cuidarnos y
protegernos para evitar enfermarnos y estar atentas y atentos a cualquier situación de
riesgo. Pero no solo es nuestro cuerpo el que se puede ver perjudicado cuando afrontamos
una situación difícil sino también nuestra salud mental.
En esta oportunidad los estudiantes analizaran y reflexionaran sobre nuestra salud
emocional, aprendimos a identificar situaciones que afectan nuestras emociones y también
vimos algunas recomendaciones para poder regularlas. Conociendo toda esta información
podemos ahora reconocer mejor las emociones que afectan nuestra salud mental y poner
en práctica algunas técnicas para sentirnos bien.
III. DESCRIPCIÓN DE LA INFORMACIÓN OTORGADA:
Todos los días pasamos diferentes situaciones, algunas nos generan ciertas emociones,
otras pasan sin darnos cuenta. Pero, ¿qué sucede cuando las emociones fluyen dejándonos
inquietas e inquietos? Pues, lo más probable es que terminemos nuestro día con mucha
preocupación y pena. Lo importante no es solo darnos cuenta de que surgen esas
emociones, sino que podamos aprender a distinguir cuáles están afectando nuestra salud
emocional. Tú crees que, si estuvieras orgullosa u orgulloso de tus logros, ¿eso afectaría tu
salud mental? O si estuvieras enojada o enojado, ¿no te afectaría en nada? Te ayudamos a
reconocer, a través de una autoevaluación, tus emociones.
Me siento triste cuando
Estoy enojada/o cuando
Estoy muy feliz cuando
Siento temor cuando
Me siento muy ansiosa/o cuando
Siento amor cuando
A través del siguiente cuadro, te ayudaremos a descubrir qué emoción te inquieta.
Responde las preguntas de ayuda sobre la base de las emociones que consideres y,
finalmente, analiza cuál es la emoción que te afecta.
Paul Ekman, psicólogo especializado en el estudio de las emociones, considera algunas
emociones básicas: alegría, ira, miedo, asco, sorpresa, desprecio, tristeza, pero tengamos
en cuenta que también pueden presentarse otras emociones como alivio, culpa, orgullo,
satisfacción y vergüenza. Teniendo en cuenta toda esta información te resultará más fácil
identificarlas.
La salud mental es cuidar de nuestros pensamientos, es sentirnos tranquilos y en paz a
pesar de las dificultades que se nos presentan, es tener confianza en nosotros y en aquello
que vendrá. Es cuidar de nuestras emociones y canalizarlas para que no nos desborden.
QUÉ ES LA HIGIENE MENTAL O PSICOLÓGICA
Las consecuencias psicológicas de esta emergencia sanitaria han puesto de relieve la
necesidad de mantener el bienestar a través de la higiene mental. Esta práctica médica,
iniciada por el psiquiatra estadounidense Clifford Whittingham Beers allá por 1909, define
el conjunto de hábitos que permiten a una persona gozar de salud mental y estar en
armonía con su entorno sociocultural. Las conductas que abarca tienen como objetivo
prevenir comportamientos negativos, aportar estabilidad emocional e incrementar la
calidad de vida.
Una buena salud mental nos capacita para aprender, razonar, relacionarnos, producir, lidiar
con las dificultades y ofrecer nuestra mejor versión, por poner algunos ejemplos. Por ello, la
ONU y la OMS advierten que su deterioro supone un grave problema social y económico:
tan solo la depresión y la ansiedad generan unas pérdidas anuales de más de 1 billón de
dólares a nivel global, mientras que los cuadros graves de salud mental quitan de 10 a 20
años de vida.
IMPORTANCIA DE LA HIGIENE MENTAL
En un mundo con 264 millones de personas con depresión y una pandemia que amenaza
con disparar el número de casos, tal y como alerta la ONU en el informe mencionado
anteriormente, la salud mental se ha convertido en una cuestión prioritaria para los
gobiernos. La propia ONU considera urgente reforzar los servicios de atención psicológica
ante los datos alarmantes que llegan de países como Estados Unidos, donde el 45 % de la
población ha visto empeorar su estado de ánimo por la crisis del coronavirus, según una
encuesta realizada por la Kaiser Family Foundation (KFF).
En estos tiempos difíciles, la higiene mental resulta clave para proteger a los sectores más
vulnerables de la sociedad, como los jóvenes. En Reino Unido, uno de los países más
afectados por la COVID-19, el 32 % de los adolescentes con problemas previos de salud
mental se ha resentido por la pandemia, y el 31 % de los padres italianos y españoles
asegura que sus hijos se sienten más solos por las medidas de aislamiento. Conviene no
pasar por alto estos datos, ya que el suicidio es la segunda causa global de mortalidad en
personas de entre 15 y 29 años de edad.
CONSEJOS Y HÁBITOS DE HIGIENE MENTAL
La higiene psicológica empieza por uno mismo y todos deberíamos velar por nuestras
emociones, como recomienda la OMS. En este sentido, los expertos en salud mental
coinciden en la necesidad de adoptar una serie de hábitos para el autocuidado emocional:
a. Cubre tus necesidades básicas
Lo primero que debemos hacer para sentirnos bien es satisfacer nuestras necesidades
fundamentales, como comer o dormir adecuadamente. Son claves para el bienestar
psicológico y no debemos descuidarlas.
b. Cuida tu autoestima y aprende a confiar
Para gozar de una buena higiene mental es importante que nos aceptemos tal y como
somos. Además de tener fe en nosotros mismos, también es importante tener fe en los
demás.
c. Gestiona tus emociones y cultiva el autocontrol
No se trata de obviar nuestros sentimientos ni de dejarnos llevar por ellos, sino de
saber identificarlos, interpretarlos y modular su intensidad para actuar de forma
correcta. Para ello, es clave la inteligencia emocional.
d. Maneja las expectativas y establece objetivos concretos
Mantener la motivación y ser persevantes es fundamental para superarnos a nosotros
mismos, por ello debemos fijarnos metas alcanzables para no desanimarnos. No hay que
renunciar a los sueños, pero sí saber manejar expectativas y realidad.
e. Piensa en positivo y vigila las emociones negativas
En ocasiones, es inevitable que nos asalten las dudas y los temores, pero siempre
podremos contrarrestarlos y limitar su alcance con pensamientos positivos.
f. Aprende a relajarte y a tolerar la adversidad
El estrés es una reacción natural del organismo muy útil para rendir en situaciones
adversas. Sin embargo, resulta muy dañino para la salud cuando se normaliza y debemos
aprender a desconectar. Por ejemplo, a través de técnicas como el mindfulness.
g. Alimenta tu vida social y apóyate en los demás
Los seres humanos somos sociales por naturaleza y necesitamos relacionarnos con otras
personas para divertirnos y compartir nuestras preocupaciones.
h. Realiza deporte con regularidad
Hacer ejercicio de forma regular ayuda, además de a mantener la forma física y reforzar
nuestra salud, a despejar la mente. Los periodos de descanso tras el deporte también
son importantes.
IV. BIBLIOGRAFÍA:
• Ekman, P. (2004). ¿Qué dice ese gesto? Barcelona: RBA202f: Integral, 2004. ISBN 978-84-
7871-202-1.
Hacking, I. (1996). Memory science, memory politics. En P. Antze & M. Lambek (Eds.), Tense
past: Cultural essays in trauma and memory (pp. 67–87). New York & London: Routledge.
• LaBar, K. S. & Cabeza, R. (2006). Cognitive neuroscience of emotional memory. Nature
Reviews Neuroscience, 7: 54-64.
ANEXOS