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Programa de Adaptación

El programa de adaptación busca facilitar el proceso de integración de los niños y niñas en el entorno escolar, promoviendo su seguridad emocional y autonomía personal. Se enfatiza la importancia del apoyo familiar y del equipo educativo para ayudar a los pequeños a afrontar cambios y establecer vínculos afectivos. Las estrategias incluyen la preparación previa de los niños, la familiarización con el centro educativo y el acompañamiento emocional durante su adaptación.

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Programa de Adaptación

El programa de adaptación busca facilitar el proceso de integración de los niños y niñas en el entorno escolar, promoviendo su seguridad emocional y autonomía personal. Se enfatiza la importancia del apoyo familiar y del equipo educativo para ayudar a los pequeños a afrontar cambios y establecer vínculos afectivos. Las estrategias incluyen la preparación previa de los niños, la familiarización con el centro educativo y el acompañamiento emocional durante su adaptación.

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PROGRAMA DE ADAPTACIÓN

Lic. Mariana Aguilar Montiel


Psicóloga Escolar
CAI PEKES VICTORIA
CENTRO
PRESENTACIÓN. -

El proceso de adaptación es un proceso único de cada niño y niña, depende de


sus características personales, de los vínculos con los adultos significativos y de su
contexto. También dependerá de la planificación que se tenga en la Estancia
Educativa para el proceso de adaptación y de la contención y apoyo que entreguen el
equipo interdisciplinario.
El rol de las familias en este proceso es esencial. Por eso es importante que
estén atentos a cualquier cambio en las niñas y niños y estén siempre disponibles a
sus necesidades, promoviendo una disposición positiva hacia esta nueva experiencia,
reafirmando su confianza cada vez que se sientan ansiosos. Los adultos deben
acompañar este proceso y transmitir en todo momento tranquilidad y confianza.
Cualquier cambio de entorno para el infante, es una experiencia fundamental
para el desarrollo y bienestar de la primera infancia, por lo que es muy importante que
los adultos acompañemos este proceso, pero siempre poniendo en el centro los
gustos, intereses y opiniones de las niñas y niños.
Por otra parte, como Centro Educativo respetamos su propio ritmo y les
acogemos con comprensión y cariño; estableciendo un clima de buena comunicación,
en el que se sientan entendidos en la expresión de sus sentimientos y estando cerca
de ellos para transmitirles seguridad.
OBJETIVOS DEL PROGRAMA. -

Promover la seguridad emocional del niño y/o niña, ya que es un aspecto


fundamental para el desarrollo su desarrollo sano.

Crear un ambiente seguro y acogedor para ellos.

Facilitar la integración de los niños al entorno escolar.

Promover su socialización.

Fomentar la autonomía personal.

MARCO CONCEPTUAL. -
La adaptación es un concepto fundamental no solo en el ámbito de la biología,
sino también en el contexto social y personal. Se refiere al proceso mediante el cual
los organismos o las personas ajustan sus conocimientos, características o actitudes
ante cambios en su entorno o en sus circunstancias. Este fenómeno permite a los
seres vivos sobrevivir y prosperar en diversos entornos, siendo una característica
esencial para el éxito en la vida.
Desde la adaptación al medio ambiente hasta la adaptación emocional y social,
es crucial comprender cómo este concepto influye en nuestra vida diaria y cómo
podemos aprovecharlo para mejorar nuestro bienestar y desarrollo personal.
Al ser un proceso educativo, los niños y niñas serán los protagonistas, puesto
que tendrán que elaborar sus propias y peculiares estrategias de afrontamiento:
elaborar el proceso de separación de sus figuras de apego, establecer nuevos
vínculos afectivos con adultos y otros niños, emprender relaciones con el nuevo
entorno y sus dinámicas, iniciarse en la expresión de sus emociones y necesidades y
comprende desde que se incorporan al centro educativo, hasta que se consigue el
equilibrio, la tranquilidad, la confianza y la formación de vínculos emocionales. No
tiene una temporalización concreta, sino que depende de cada niño, por ser un
proceso único y personal.
La incorporación a la escuela, un lugar desconocido, produce sentimientos de
abandono y pérdida. Pérdida de su mundo de referencia, de sus personas de apego,
en definitiva, su casa y su familia, donde se sienten seguros y queridos. De abandono,
porque carecen de noción temporal desarrollada, por lo que no tienen capacidad para
predecir cuando van a volver a buscarlos sus familiares. Expresar estos sentimientos
es una reacción totalmente sana, no debemos intentar evitarla. Solo los protagonistas
podrán superarla, convirtiéndose en su conquista personal.
Cada pequeño reacciona de una manera: pueden darse comportamientos de
timidez, algunos se quedan pegados al adulto, otros se aíslan o inhiben, no quieren
relacionarse con otros niños; pueden expresar tristeza, llantos, rabietas, rechazo al
adulto, en los momentos de separación de la familia, en la entrada, durante el día o en
la salida; incluso fuera del centro, pueden darse comportamientos atípicos como no
querer separarse ni un instante de los familiares más directos, no comer o dormir bien,
despertar bruscamente, tener pesadillas, regresión en el control de esfínteres;
expresar sus conflictos a través del cuerpo (tener fiebre, vómitos,…).
Frente a este conflicto interno que están viviendo, les ayudará la serenidad de
los adultos que les cuidan, proporcionándoles la seguridad y el apoyo que contribuirá a
ir calmando sus temores. La familia y los centros de educación infantil compartimos la
grata tarea de cuidar y educar a los niños y niñas.
Todos estos comportamientos irán desapareciendo paulatinamente, a medida
que el pequeño vaya evolucionando en su proceso y vaya, por lo tanto, resolviendo su
adaptación. En poco tiempo se sentirán seguros, confiados, tendrán nuevos amigos,
volverán a comer con ganas, dormirán a pierna suelta, jugarán alegremente y
comenzarán a mantener relaciones de afecto con sus educadores e iguales, formando
parte su primer grupo social, aceptando el medio educativo voluntariamente,
percibiendo que es un contexto en el que disfrutar.
Necesitan tiempo, contextos enriquecedores y apropiados en la escuela, el
mantenimiento de las rutinas, que les ayuden a anticipar lo que va a ir ocurriendo a lo
largo del día y en qué momento se dará el reencuentro con sus familias. Este proceso,
tan complejo para niños y niñas, también lo es para madres y padres. La decisión de
escolarizar a los hijos puede provocar sentimientos ambivalentes: siendo conocedores
de lo idóneo de llevar a los niños a un centro de educación infantil, puede producir
tristeza, angustia, pérdida e incluso celos, provocados por un sentimiento de
culpabilidad, derivado de no atenderles ellos en exclusiva, ya sea por necesidad,
decisión propia o por exigencias de la situación familiar.
Es conveniente aceptar y tolerar estos sentimientos como naturales y humanos,
no negarlos ni tratar de evitarlos, sino tratar de aliviarlos depositando nuestra
confianza plena en el centro educativo y sus profesionales.
BIBLIOGRAFIA
W. Neil et al. (eds.) (2009a), Adapting to Climate Change: Thresholds, Values,
Governance, Cambridge, Cambridge University Press. aDger, W. Neil et al. (2009),
“Are There Social Limits to Adaptation to Cli mate Change?”, Climatic Change, vol. 93.
Aguirre, G. (2015). Simondon como educador: una lectura transductiva en clave
latinoamericana, pp. 173 – 194. En : Blanco, J; Parente D; Rodríguez P; Vaccari A.
(Coords.)(2015).
Heredia, J. M. (2012). Los conceptos de afectividad y emoción en la filosofía de Gilbert
Simondon. Revista de humanidades.
Manrique, H. (2003). ¿Adaptación psicológica? Algunas consideraciones sobre la
utilización del concepto de adaptación en psicología. Monografía de pregrado en
psicología. Medellín: Universidad de Antioquia. Sin publicar.

ACTIVIDADES Y ESTRATEGIAS. –
Para que este proceso se lleve a cabo de manera adecuada, se desarrollan
estrategias adaptativas y dinámicas para procurar mantener una integración con el
medio, reforzando la confianza del niño en sí mismo y potenciando su autoestima de
modo que progresivamente vaya adquiriendo seguridad en sus propias capacidades.
En el caso de un nuevo ingreso al Centro Educativo, se orienta a los padres de
familia para que anticipen al niño o niña en casa, que comenzará una nueva etapa en
su vida, destacando que en este nuevo espacio podrá jugar con otros niños y niñas, y
aprender y conocer muchas cosas nuevas y entretenidas. Luego deberá explicarle
detalles más específicos de su asistencia a la estancia, quién lo llevará e irá a buscar,
con quién se quedará durante la jornada, por cuánto tiempo, qué hará durante el día
(actividades, alimentación, descanso, juegos, patio, etc.). Así mismo, se le facilita al
niño o niña asistir un día anterior a su ingreso para su familiarización con este nuevo
espacio, realizando un recorrido que le permita el primer acercamiento con la
Institución. Se propone un horario de estancia de 5 horas, para promover su
integración de forma paulatina. Se incrementará una hora a su horario de
estancia por semana, logrando que al mes, el niño o niña logre su
permanencia en horario completo. Es fundamental escuchar y acoger al niño o
niña en sus sentimientos de temor o resistencia frente a los cambios, validando y
aclarando sus miedos y dudas de forma sincera y positiva, y transmitiéndole
tranquilidad y seguridad.

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