Bendecida tarde, les saluda Alejandro y Yeniser, catequistas de la parroquia san Pablo Apóstol.
¿Cuándo las personas nos ven dicen allá van los catequistas, pero entendemos realmente que es ser
catequista?,
Alejandro, ¿alguna vez te has hecho esta pregunta?
Claro que sí, Yeniser, no solo esta sino muchas más que me cuestionan sobre el sentido de enseñar
a otros y acompañarlos en este proceso.
Yo también lo he hecho, y solo comprendí su significado, cuando decidí escuchar el llamado de DIOS,
porque debemos partir de ahí; ser catequista es un LLAMADO Y ENVIÓ POR DIOS.
El espíritu Santo llama por su nombre a cada bautizado a conocer, amar y seguir a Jesús y así poder
continuar la obra de Jesús y de los apóstoles; se coloca en línea con los obispos, los sacerdotes y los
misioneros; para lograr llevar la buena nueva de Jesucristo.
¿Y cómo logramos esto? Alejandro***
Sin lugar a duda formándonos, ya que nadie puede dar de lo que no tiene, y siguiendo fielmente la
doctrina de la iglesia que a través de los años se ha consolidado siempre bajo la inspiración del espíritu
de Dios.
Yeniser ***
Quien acepta este llamado debe captar el sentido sobrenatural y eclesial del mismo y así poder
responder con coherencia y decisión como el verbo eterno, por tanto, tener presente que no es un
evangelizador aislado actuando libremente. Al catequizar se actúa como un portavoz de la iglesia,
transmitiendo la fe que ella cree, celebra y vive.
Por tanto, Un catequista debe cultivar y fortalecer su espiritualidad todos los días, porque es el
encuentro personal con Jesucristo que llena de alegría y de esperanza la vida y nos hace sus testigos.
Como dice Pablo, “Yo no soy quien vivo, sino Cristo quien vive en mi”.
el catequista realiza su tarea convencida de esta verdad fundamental “el espíritu santo es el agente
principal de la evangelización.
ALEJANDRO******
La espiritualidad del catequista debe tener las siguientes características
1. Apertura a DIOS
reconocer que solo DIOS nos sostiene, Es abrirnos a DIOS
el primer alimento con el que cuenta un catequista en su vida espiritual, es la Sagrada Escritura.
La Palabra de Dios es la fuente viva de donde la catequesis extrae su contenido. reconociendo
que DIOS lo es todo y aceptando que sin él no somos nada
2. Apertura a la iglesia
Abrirnos a la iglesia, entender que no somos autosuficientes
Como catequistas no se puede pensar que se es autosuficiente, sino en cambio hemos sido llamados
y enviados a la misión en nombre de Jesucristo y la iglesia por medio de la cual alcanzaremos la
redención.
Ser abiertos a la iglesia significa reconocer y apreciar la relación forjada y formada en el bautismo
cuando nos convertimos en miembros del pueblo de DIOS. La iglesia
3. Apertura al mundo
Buscar a DIOS en todas las personas y [Link] abrirnos al mundo.
Nuestro DIOS de relaciones creo el mundo y todo lo que habita en el cómo un don para sus hijos,
como catequistas nuestra misión es la de invitar a que se relacionen más profundamente con él para
que la Verdad, que es la PALABRA encuentre al Pueblo de Dios dondequiera que estén. Y no a que
se retiren del mundo.
4. Autenticidad de vida
No podemos dar de lo que no tenemos.
En vez de tratar de demostrarle al mundo una versión equivoca dé cada uno, debemos descubrir
nuestro verdadero ser y nuestro verdadero potencial, en este proceso de acercamiento a la dimensión
espiritual las máscaras que llevamos en la vida van desapareciendo y nos van dejando ver poco a
poco tal cual somos; defectuosos, pero al mismo tiempo redimidos, capaces de amar como Jesús nos
enseñó.
5. Celo misionero
Debemos arder con la palabra de DIOS.
La nueva evangelización, la renovación y el enfoque de la misión de la Iglesia en el siglo XXI,
es el toque que llama a los cristianos de todo el mundo a beber del Espíritu Santo y a comenzar
a vivir una vida transformada bajo la influencia de Jesucristo.
Es imprescindible entonces que lo que emane del catequista, ante todo, sea un celo por la
Palabra de Dios, un deseo de ver que la Buena Nueva se esparce cual incendio forestal.
6. Devoción a María
Miremos a la Virgen María y a los santos en busca de guía.
“así como María estuvo dispuesta a presentar a Dios al mundo por medio de su fe y obediencia, como
catequistas somos llamados a presentar a Dios al mundo. Debemos hacerlo con: la sorpresa, emoción
y valentía; aceptación de la Voluntad de Dios; meditación y contemplación de la Palabra de Dios; y
estando siempre junto a Jesús como María lo hizo.
Yeniser usted cree que es importante la presencia de la virgen María en nuestras vidas como
catequistas?
YENISER****
Por su puesto que es importante, Alejandro.
Como una mamá está presente en la vida de sus hijos, así también los catequistas debemos tener en
nuestra vida la presencia de la Virgen María, ya que es tener un modelo sencillo y eficaz del cual
podemos guiarnos para lograr imitar su obediencia y su servicio basado en dar hasta que duela; sin
esperar nada a cambio, dar todo por amor y aprender como ella, que DIOS es el centro de nuestra
vida.
Así como no podemos dejar a un lado a la virgen María, tampoco la liturgia.
La liturgia es un don que nos ofrece la Iglesia para actualizar el misterio redentor de Jesucristo y
comunicar la salvación a todos los que participan en ella
Los catequistas deben darle la importancia necesaria a la liturgia, ya que esta es la “fuente y culmen
de la vida cristiana”, como la llamó el concilio vaticano II.
Quien participa en la liturgia está llamado a vivir lo que celebra en ella: el misterio pascual de
Jesucristo, misterio de muerte y resurrección.
Alejandro, para terminar, hablemos de un tema muy importante como lo es la eclesiología.
ALEJANDRO***
Empecemos por decir que la eclesiología es el estudio de la Iglesia como comunidad orgánica, su
papel en la salvación, su origen, su relación con Jesucristo, su disciplina, y su destino.
Examina la naturaleza de la Iglesia, su papel y su funcionamiento dentro de la fe cristiana.
La eclesiología se relaciona con el catequista ya que:
• El catequista debe tener una actitud eclesial de unidad y corresponsabilidad, estar al servicio de la
transmisión de todo lo que es la Iglesia y de todo lo que ella cree, transmitir a Jesucristo vivo en su
Iglesia; ayudar a percibir la belleza de la comunidad que existe para anunciar la resurrección y
contemplar el rostro del Hijo de Dios.
Por tanto, debemos saber la importancia:
• De la OBEDIENCIA: La Iglesia Católica se funda también en la obediencia a Cristo y a su Vicario
en la tierra: el Papa, quien con los obispos dirige la Iglesia. Por eso, cuando los católicos
obedecemos, sabemos que es a Cristo a quien obedecemos.
• De la ADHESIÓN: Si un católico está convencido de su fe y de la familia a la que pertenece va
a optar por anunciar con su vida y testimonio. Así, la evangelización surge desde el encuentro
personal con Cristo y lleva a comunicar el don recibido, para que otros puedan acceder a la
salvación
• De la ESPERANZA
"Es la más humilde de las tres virtudes teologales, porque permanece oculta", explica el Papa
Francisco: "La esperanza es una virtud arriesgada, una virtud, como dice San Pablo, de una
ardiente expectativa hacia la revelación del Hijo de Dios No es una ilusión" "Es una virtud que
nunca decepciona: si esperas, nunca serás decepcionado".