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Simone de Beauvior

Simone de Beauvoir, en 'El segundo sexo', explora la construcción social de la feminidad y la alteridad de la mujer en relación al hombre, quien es definido como el sujeto esencial. La autora argumenta que las mujeres deben redefinirse como sujetos autónomos para cambiar su situación de subordinación, destacando que la relación entre ambos sexos es de interdependencia. A pesar de la necesidad mutua, las mujeres enfrentan desventajas significativas en términos legales y económicos, perpetuando su condición de 'Otro' en la sociedad.
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Simone de Beauvoir, en 'El segundo sexo', explora la construcción social de la feminidad y la alteridad de la mujer en relación al hombre, quien es definido como el sujeto esencial. La autora argumenta que las mujeres deben redefinirse como sujetos autónomos para cambiar su situación de subordinación, destacando que la relación entre ambos sexos es de interdependencia. A pesar de la necesidad mutua, las mujeres enfrentan desventajas significativas en términos legales y económicos, perpetuando su condición de 'Otro' en la sociedad.
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Resumen

Simone de Beauvoir
El segundo sexo

Simone de Beauvoir comienza el primer volumen de su obra con una introducción que explica el
origen y los propósitos de su trabajo. Ha decidido escribir El segundo sexo porque en su época
persisten los debates sobre qué es una mujer y qué significa ser mujer. Diferentes teorías y
pensadores se preguntan si la feminidad está determinada por la biología, por los
comportamientos o por algún otro factor. Entonces, para comenzar a definir esta categoría, la
autora trae su propia experiencia y resalta que se ve obligada a definirse como mujer sobre todas
las cosas. Observa que, por el contrario, los hombres no parecen tener esta necesidad. Esto la
lleva a explicar que la mujer es la Alteridad, porque el hombre es definido como lo esencial en el
mundo. A pesar de que ambos son seres humanos, el hombre es el Uno, el sujeto, y la mujer es el
Otro, un mero objeto. Es el hombre quien define a la mujer como su contrario, y ella no tiene
posibilidades de concebirse a sí misma por la positiva.

De todas maneras, Beauvoir anuncia desde el inicio que las mujeres tienen la responsabilidad de
modificar esa realidad y superar los términos en los que se configuran las relaciones entre ambos
sexos; la mujer debe redefinirse y desarrollarse como sujeto para cambiar su situación. En ese
sentido, establece una comparación con otros grupos humanos oprimidos, como los proletarios,
los judíos o los afrodescendientes en Estados Unidos. Sin embargo, señala que la mujer tiene una
dificultad particular: ellas no pueden simplemente aniquilar a su opresor; las mujeres y los
hombres se necesitan mutuamente para sobrevivir y reproducir la especie.

¿Qué es una mujer? al hablar de ciertas mujeres los conocedores dicen “no son mujeres”,
aunque tengan útero. La feminidad es descrita en términos vagos y si hoy ya no hay
feminidad es porque nunca la había. ¿La palabra mujer carece de contenido?
Dorothy Parker sostenía que todos, hombres y mujeres, deben ser considerados como
seres humanos.
La mujer no es un ser humano como el hombre y ninguna puede pretender situarse más allá
de su sexo. La humanidad se divide en dos categorías de individuos que tienen diferencias
superficiales, y que probablemente desaparezcan.
¿Qué es una mujer? A un hombre no se le hubiese ocurrido escribir un libro acerca de la
situación singular y que ocupan los machos en la humanidad, si yo quiero definirme debo
decir en primer lugar que soy mujer. la relación entre los dos sexos no es la de dos
electricidades de polos opuestos. El hombre no representa lo positivo y lo neutro y la mujer
no es lo negativo, aunque así aparezca. La humanidad es macho Y el hombre define a la
mujer respecto de él, porque no la considera como un ser autónomo. el hombre se
piensa sin la mujer, pero esta no se piensa sin el hombre. la mujer se determina y
diferencia con relación al hombre, y no esté en relación a ella, la mujer es lo inesencial
frente a la esencia del hombre, él es el sujeto absoluto y ella es el otro.
¿De dónde proviene la sumisión de la mujer?. Las mujeres no son una minoría, hay tantas
mujeres como hombres en el mundo. En otros tiempos, cada uno asumía la autonomía del

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otro, pero un acontecimiento histórico ha subordinado al más débil al más fuerte. Por más
lejano que sea al tiempo al que nos remontamos, la mujer siempre ha sido subordinada al
hombre. La alteridad aparece como algo absoluto. Las mujeres no se plantean
auténticamente como sujetos. La pareja es la unidad fundamental, que no es posible
resquebrajar. La mujer es el otro dentro de una totalidad cuyos términos son necesarios
el uno para el otro. Se necesitan mutuamente (la necesidad sexual y el deseo de una
posteridad) que pone al macho bajo la dependencia de la hembra, no ha liberado
socialmente a la mujer. También el amo y el esclavo se hallan unidos por una necesidad
económica recíproca, que no libera al esclavo. La mujer siempre ha sido la batalla del
hombre, los dos sexo nunca han compartido el mundo por partes iguales. La mujer padece
de muchas desventajas, en casi ningún país su estatuto legal es idéntico al del hombre, lo
cual la deja en una situación muy desfavorable. A nivel económico, constituyen dos castas
donde los hombres tienen ventajas sobre las mujeres en cuanto a salarios. también más
prestigio. Las mujeres comienzan a tomar parte en la elaboración del mundo, mundo que
pertenece a los hombres y se niegan a ha ser el otro ciertos Machos temen a la
competencia femenina, creen que cualquier mujer recibida les roba un puesto de trabajo a
ellos. hasta el más mediocre de los machos se crean semidiós frente a las mujeres.
los hombres se aprovechan de la alteridad de las mujeres.

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