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Misterios y Meditaciones Del Santo Rosario

El documento presenta una serie de meditaciones sobre los Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos del Rosario, que incluyen eventos significativos de la vida de Jesús y María. Cada misterio se acompaña de reflexiones sobre la humildad, el servicio, el sufrimiento y la fe, instando a los lectores a vivir de acuerdo con estos principios. Se enfatiza la importancia de la oración, la devoción y el cumplimiento de los deberes cristianos en la vida diaria.
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Misterios y Meditaciones Del Santo Rosario

El documento presenta una serie de meditaciones sobre los Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos del Rosario, que incluyen eventos significativos de la vida de Jesús y María. Cada misterio se acompaña de reflexiones sobre la humildad, el servicio, el sufrimiento y la fe, instando a los lectores a vivir de acuerdo con estos principios. Se enfatiza la importancia de la oración, la devoción y el cumplimiento de los deberes cristianos en la vida diaria.
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Misterios y meditaciones

Misterios Gozosos: Lunes y sábado

1º La Anunciación del Angel a la Virgen María


y la Encarnación del Hijo de Dios.

30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas,


porque has hallado gracia delante de
Dios. 31 Y he aquí, concebirás en tu vientre y
darás a luz un hijo, y llamarás su nombre
Jesús. 32 Este será grande y será llamado Hijo
del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono
de David, su padre.
Dios escoge por Madre a María, una jovencita de
Nazaret, pura, santa, humilde y adornada de todas las
virtudes. ¡Qué poco caso hace Dios de las grandezas
humanas!
Procuraré ser limpio de corazón para agradar a Dios.
Mantendré mi pureza y me impondré una fecha fija
para mi confesión sacramental.

2º La visita de María Santísima a su prima


Isabel.
En aquellos días María se puso en camino y
fue aprisa a la región montañosa, a una
ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y
saludó a Isabel.
Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo
de María, saltó de gozo el niño en su seno, e
Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y
exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú
entre las mujeres y bendito el fruto de tu
vientre"» (Lc 1, 39-42)
María estuvo tres meses en casa de su prima; y a pesar
de que era Madre de Dios, sirvió a Isabel como una
diligente empleada.
Prometo ayudar a mis semejantes siempre que pueda,
tanto en lo espiritual como en lo material.

3º El nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo


en el portal de Belén.

«Sucedió que por aquellos días salió un edicto


de César Augusto ordenando que se
empadronase todo el mundo. Este primer
empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino
gobernador de Siria. Iban todos a
empadronarse, cada uno a su ciudad.
Subió también José desde Galilea, de la ciudad
de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que
se llama Belén, por ser él de la casa y familia
de David, para empadronarse con María, su
esposa, que estaba encinta. Y sucedió que,
mientras ellos estaban allí, se le cumplieron
los días del alumbramiento, y dio a luz a su
hijo primogénito, le envolvió en pañales y le
acostó en un pesebre, porque no tenían sitio
en el alojamiento» (Lc 2,1-7).

Jesús nos da un ejemplo de humildad contra la vanidad


y soberbia de la vida; de pobreza contra el hambre
insaciable de riquezas; de mortificación contra el
desmesurado afán de delicias.
Prometo llevar con resignación las penas,
incomodidades y tribulaciones que deba sufrir, por
amor a Jesús que quiso sufrir por mi desde el momento
de Su nacimiento.

4º La purificación de María Santísima y la


presentación de Su Hijo en el Templo de Jerusalén.
«Cuando se cumplieron los ocho días para
circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús,
como lo había llamado el ángel antes de ser
concebido en el seno. Cuando se cumplieron
los días de la purificación de ellos, según la
Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén
para presentarle al Señor, como está escrito
en la Ley del Señor: Todo varón primogénito
será consagrado al Señor y para ofrecer en
sacrificio un par de tórtolas o dos pichones,
conforme a lo que se dice en la Ley del Señor»
(Lc 2, 21-24)

¿Por qué nos excusamos con tanta facilidad cuando se


trata de cumplir con nuestros deberes ?

Cumpliré con mis obligaciones sin rebeldía,


considerándome criatura de Dios. Acataré las leyes de
la Iglesia de Jesucristo, a la que pertenezco.

5º María y José encuentran a Jesús en el


Templo, después de tres días.

Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta


de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos
como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados
los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin
saberlo sus padres...
Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en
el Templo sentado en medio de los maestros,
escuchándoles y preguntándoles; todos los que le
oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus
respuestas» (Lc 2, 41-47)

La Sagrada Familia fue al Templo según su costumbre.


¿Tenemos nosotros esta costumbre de ir al Templo por
lo menos los días mandados? Encontraron a Jesús en el
Templo donde se quedó para demostrar que los hijos
tienen voluntad de seguir su vocación y que los padres
no deben oponerse a ella.

Guardaré siempre el respeto al Templo, Casa de Dios.


Procuraré ayudar a los demás a tener devoción a la
Iglesia.

MISTERIOS LUMINOSOS
(JUEVES)

1° El Bautismo de Jesús en el Jordán.


«Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en
esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de
Dios que bajaba en forma de paloma y venía
sobre él. Y una voz que salía de los cielos
decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me
complazco"». (Mt 3,16-17)

2° Las bodas de Caná

«Tres días después se celebraba una boda en


Caná de Galilea y estaba allí la madre de
Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús
con sus discípulos. Y, como faltara vino,
porque se había acabado el vino de la boda, le
dice a Jesús su madre: "No tienen vino". Jesús
le responde: "¿Qué tengo yo contigo, mujer?
Todavía no ha llegado mi hora". Dice su madre
a los sirvientes: "Haced lo que él os diga"».
(Jn 2, 1-5).

3° El anuncio del Reino de Dios

"Jesús comenzó a predicar la Palabra de Dios y


decía: “Se cumplió el tiempo y ha llegado el
reino de Dios: arrepentíos hy creed en el
Evangelio" Y su fama se extendió por toda la
región. (Mt. 4, 13-17 Mc. 1,15 Lc 4,15)

4° La Transfiguración

"Tomando Jesús a Pedro, Santiago y Juan,


subió a un monte a orar. Mientras oraba su
rostro se transformó, su vestido se volvió
blanco y resplandeciente, y Moisés y Elías
hablaban con Él. Pedro le dijo a Jesús: Maestro
¡qué bien se está aquí! Hagamos tres tiendas:
una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Mientras decía esto, apareció una nube que
los cubrió y salió una luz que decía: "Este es
mi hijo elegido, escuchadle". (Lc. 9, 28-36)

5° La Institución de la Eucaristía

"Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con


sus discípulos y les dijo: "Ardientemente he
querido comer ésta Pascua con ustedes antes
de padecer, porque no la comeré más hasta
que sea cumplida en el reino de Dios.
Tomando el cáliz, dio gracias y dijo: tomen y
beban todos de él, porque éste es el cáliz de
mi sangre que será derramada por ustedes.
Después tomó el pan, dando gracias lo partió
y se los dió diciendo: Este es mi cuerpo que
será entregado por ustedes. Hagan esto en
memoria mia." (Lc. 22, 14-23)

Misterios Dolorosos: martes y


viernes
1º La oración y agonía de Jesús en el huerto
de Getsemaní.

«Entonces Jesús fue con ellos a un huerto,


llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos:
"Sentaos aquí mientras voy a orar". Y
tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de
Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia.
Entonces les dijo: "Mi alma está triste hasta el
punto de morir; quedaos aquí y velad
conmigo". Y adelantándose un poco, cayó
rostro en tierra, y suplicaba así: "Padre mío, si
es posible, que pase de mí esta copa, pero no
sea como yo quiero, sino como quieras tú"»
(Mt 26, 36-39).

Me propongo hacer oración al despertar, antes de


dormir y antes de mis actividades más importantes.

2º La flagelación de Jesús.

«Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús,


después de haberlo hecho azotar, lo entregó
para que fuera crucificado» (Mt 27, 26).

Jesús quiso padecer la flagelación para la expiación de


los pecados de deshonestidad que marchitan tantas
flores juveniles, que roban la salud a tantos cuerpos y
que ocasionan la perdición eterna de tantas almas.

Huiré de todo acto y espectáculo que repugne la moral


cristiana. Evitaré que los pequeños y jóvenes vean
programas deshonestos.

3º La coronación de espinas de Nuestro Señor.

«Entonces los soldados del procurador


llevaron consigo a Jesús al pretorio y
reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo
desnudaron y le echaron encima un manto de
púrpura y, trenzando una corona de espinas,
se la pusieron sobre la cabeza, y en su mano
derecha una caña, y doblando la rodilla
delante de él, le hacían burla diciendo: "Salve,
Rey de los judíos"». (Mt 27, 27-29)
Seguiré la doctrina de Jesús para reinar con El
eternamente. Seré valiente para profesar
públicamente mi fe y para cumplir sin avergonzarme
mis deberes de piedad.

4º El camino hacia el Calvario, llevando Jesús


la Cruz a cuestas, por nuestros pecados.

«Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de


Cirene, que volvía del campo, el padre de
Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo
condujeron al lugar del Gólgota, que quiere
decir de la "Calavera"» (Mc 15, 21-22).
Hemos de llevar nuestra cruz, hemos de padecer
tristezas y dolores. Nos será difícil caminar entre
penas y trabajos. Tendremos nuestras caídas y no nos
desanimaremos. Dios lo permite para que pensemos
más en la vida eterna que nos espera. Pidámosle que
no nos deje caídos.

5º La crucifixión y muerte de nuestro Señor.

«Llegados al lugar llamado "La Calavera", le


crucificaron allí a él y a los dos malhechores,
uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús
decía: "Padre, perdónales, porque no saben lo
que hacen"... Era ya eso de mediodía cuando,
al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda
la tierra hasta la media tarde. El velo del
Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando
un fuerte grito dijo: "Padre, en tus manos
pongo mi espíritu" y, dicho esto, expiró»
(Lc 23, 33-46).

Jesús muere por ti, mírale bien. Tiene sus manos


clavadas para no castigarte y abiertas para abrazarte.
Tiene sus ojos cerrados para no confundirte y abiertos
para mirarte amorosamente. Sus labios se cierran para
no clamar venganza y se abren para perdonarte.

Besaré el crucifijo al levantarme por la mañana y al


acostarme. Cuando me llegue alguna tentación
apretaré el crucifijo de mi Rosario o el que llevo al
cuello.

Misterios Gloriosos: miércoles y


domingos

1º La triunfante Resurrección de Jesús.


«El primer día de la semana, muy de mañana,
fueron al sepulcro llevando los aromas que
habían preparado. Pero encontraron que la
piedra había sido retirada del sepulcro, y
entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor
Jesús. No sabían qué pensar de esto, cuando
se presentaron ante ellas dos hombres con
vestidos resplandecientes. Ellas,
despavoridas, miraban al suelo, y ellos les
dijeron: "¿Por qué buscáis entre los muertos al
que está vivo? No está aquí, ha resucitado"»
(Lc 24, 1-6).

Jesús se apareció muy en particular a los pecadores


arrepentidos como Pedro, Tomás y la Magdalena. Se ve
en esto su bondad y misericordia.
Viviré cristianamente para poder resucitar
gloriosamente, recordando que una vida cristiana
culmina en una muerte cristiana.

2º La admirable Ascensión de Jesús al cielo.

"Mientras los bendecía se separó de ellos y


fue llevado al cielo" (Lc 24, 51)

Nuestra verdadera patria no está en la tierra, sino en


el cielo, donde no existen ni el dolor, ni la tristeza, ni la
enfermedad, ni la muerte. Ahí veremos a Dios,
gozaremos de su presencia y estaremos eternamente
con El.
Pensando que estamos en este mundo, esperando ir a
la patria verdadera, procuraré utilizar los dones
terrenales en tal forma que me ayuden a ganar el cielo.

3º La venida del Espíritu Santo sobre María


Santísima y los Apóstoles.

«Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos


reunidos en un mismo lugar. De repente vino
del cielo un ruido como el de una ráfaga de
viento impetuoso, que llenó toda la casa en la
que se encontraban. Se les aparecieron unas
lenguas como de fuego que se repartieron y
se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron
todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a
hablar en otras lenguas, según el Espíritu les
concedía expresarse» (Hch 2, 1-4).

Los Apóstoles cambiaron: de tímidos se convirtieron en


valerosos, de ignorantes en sabios; de tibios en la fe
en fervorosos. Pedro predicó su primer sermón
convirtiendo a tres mil personas.
No me bastará ser católico; daré testimonio de que he
recibido al Espíritu Santo en el Bautismo y lo he
aceptado en plenitud en la Confirmación, practicando
mi fe.

4º La Asunción de María al cielo en cuerpo y


alma.

48 porque ha mirado la humilde condición de


su sierva;porque he aquí, desde ahora me
dirán bienaventurada todas las
generaciones, 49 porque me ha hecho grandes
cosas el Poderoso; y santo es su nombre. 50 Y
su misericordia es de generación en
generación a los que le temen.Lc 1 48-49

Pediré siempre a la Virgen Santísima en el Rosario, que


sea mi abogada ante Dios en la hora de mi muerte.

5º La Coronación de María Santísima como


Reina y Señora del universo.

"Una gran señal apareció en el cielo: una


mujer vestida del sol con la luna bajo sus pies
y una corona de doce estrellas sobre su
cabeza" (Ap 12, 1)

Jesús antes de morir, nos dio a María como nuestra


Madre, es nuestra abogada y medianera. Es el refugio
de los pecadores. Pongamos en ella nuestra confianza,
acudamos a ella en nuestras penas y sufrimientos.

Trataré de rezar el rosario todos los días.

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