CORTE SUPREMA SALA PENAL PERMANENTE
DE JUSTICIA CASACIÓN N.° 1613-2017
DE LA REPÚBLICA ÁNCASH
Sumilla. La falta de fundamentación
de los motivos casacionales
estipulados en el artículo cuatrocientos
veintinueve del Código Procesal Penal
genera la inadmisibilidad del recurso
de casación, conforme lo indica el
literal a del inciso uno del artículo
cuatrocientos veintiocho del Código
mencionado.
Lima, dos de marzo de dos mil dieciocho
AUTOS y VISTOS: los recursos de casación
interpuestos por la defensa técnica de Félix Alfonso Castro Becerra,
con los recaudos que se adjuntan al cuaderno correspondiente.
Intervino como ponente el señor Juez Supremo Sequeiros Vargas.
RESOLUCIÓN IMPUGNADA
Es la sentencia de vista expedida el veintitrés de octubre de dos mil
diecisiete por los integrantes de la Sala Penal de Apelaciones de la
Corte Superior de Justicia de Áncash, que confirmó la sentencia
expedida el doce de mayo de dos mil diecisiete por los integrantes
del Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Huaraz de la Corte
mencionada, que condenó a Félix Alfonso Castro Becerra como
autor del delito contra la administración pública-cohecho pasivo
específico, tipificado en el segundo párrafo del artículo trescientos
noventa y cinco del Código Penal, en agravio de la Policía Nacional
del Perú; en consecuencia, le impusieron ocho años de pena
privativa de libertad efectiva y fijaron en diez mil soles el monto de
pago por concepto de reparación civil que deberá abonar a favor
de la parte agraviada.
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CONSIDERANDO
PRIMERO. DELIMITACIÓN DEL PRONUNCIAMIENTO
1.1. El recurso de casación se interpuso en virtud del presupuesto objetivo
estipulado en el inciso uno del artículo cuatrocientos veintisiete del
Código Procesal Penal –sentencias definitivas–. Los hechos imputados de
cohecho pasivo específico se subsumen en el requisito de
procedibilidad previsto en el literal a, inciso dos, del citado artículo –la
acusación fiscal del delito imputado más grave debe prever en su extremo mínimo
una pena mayor a seis años–, el cual se halla tipificado en el segundo
párrafo del artículo trescientos noventa y cinco del Código Penal,
que prevé como sanción mínima la privación de libertad no menor
de ocho años. En consecuencia, la evaluación del recurso
impugnatorio se realiza conforme a los estándares exigidos para la
denominada casación ordinaria.
SEGUNDO. FUNDAMENTOS DEL RECURSO
2.1. El recurrente Castro Becerra interpuso casación invocando el
siguiente motivo de fundabilidad:
2.1.1. Inciso uno del artículo cuatrocientos veintinueve del Código
Procesal Penal –la sentencia fue expedida con vulneración de garantías
constitucionales de carácter procesal o material–, por cuanto el Ad
quem vulneró el principio de legalidad –literal d del inciso
veinticuatro del artículo dos de la Constitución–, pues fue condenado
por el delito de cohecho pasivo específico pese a que su
conducta era atípica porque nunca fue designado como
perito oficial, sino que únicamente fue perito de turno en virtud
del rol de servicio que cubre personal policial del Deprove
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PNP-Huaraz durante los días cinco y seis de junio de dos mil
catorce.
2.1.2. En ese sentido, no se cumplió con lo estipulado por el inciso
uno del artículo ciento setenta y tres –nombramiento de perito– y
ciento setenta y cuatro –procedimiento de designación y obligaciones
del perito– del Código Procesal Penal y, como consecuencia, se
vulneró el derecho de presunción de inocencia, pues no se
acreditó suficientemente que era el encargado de expedir el
dictamen pericial cuestionado, ya que no tenía la calidad de
perito oficial.
EVALUACIÓN DEL RECURSO
3.1. El recurrente alega que se vulneró el principio de legalidad y el
principio de presunción de inocencia, por cuanto fue condenado
por una conducta atípica dado que no fue designado oficialmente
como perito, conforme a lo estipulado por los artículos ciento setenta
y tres y ciento setenta y cuatro del Código Penal. Al respecto, debe
anotarse que el alcance de ser o no ser perito, ya sea de manera
oficial o temporal, está vinculado directamente con el concepto de
funcionario público, cuyo alcance general se define como “el agente
que ocupa determinados estatus institucionales y tiene asignado específicos roles
que debe desempeñar y con los cuales responde positiva como negativamente”1.
3.2. Ante la interrogante sobre quiénes pueden ser considerados como
funcionarios públicos, se entiende que para el derecho penal dicho
concepto es más laxo que en el derecho administrativo. En ese
sentido, “ser funcionario de facto o de derecho no trae como consecuencia
1 ROJAS V ARGAS, Fidel. Delitos contra la administración pública. 4.a ed. Lima: Grijley, 2007, p. 43.
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ninguna diferenciación en el trato punitivo […]. El caso del usurpador no ofrece
mayores problemas”2.
3.3. Apartado que resulta relevante a efectos de evaluar si el imputado
mantenía o no la calidad de perito, pues del recurso de casación
interpuesto se advierte que es el mismo impugnante quien acepta
haber asumido el rol de perito de manera temporal, sin haber sido
designado oficialmente para ello. Así, si el derecho penal le otorga la
calidad de funcionario público a aquel que es funcionario de facto
o usurpador, con mayor razón debe otorgarle dicha calidad a aquel
que ostente el cargo de manera legal, aunque el desempeño de la
función sea temporal. Argumento interpretativo conocido como a
fortiori que se realiza basado en la mayor razón.
3.4. Aunado a ello, debe tenerse en cuenta que la Convención
Interamericana contra la Corrupción, suscrita por el Perú el
veintinueve de marzo de mil novecientos noventa y seis, aprobada
por Resolución Legislativa número veintiséis mil setecientos cincuenta
y siete del trece de marzo de mil novecientos noventa y siete, y
ratificada por el Decreto Supremo número diecinueve-noventa y
siete-RE del veinticuatro de marzo de mil novecientos noventa y siete,
en su artículo uno entendió por función pública, “toda actividad
temporal o permanente […]”3.
3.5. Si se atiene a lo dispuesto por el artículo cincuenta y cinco de la
Constitución –los tratados celebrados por el Estado en vigor forman parte del
derecho nacional–, lo dispuesto por la Convención Interamericana
contra la Corrupción es pertinente y, como tal, aplicable a este caso,
2 Ibídem.
3 Subrayado nuestro.
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pues ya se encontraba en vigencia cuando se produjeron los hechos
imputados4.
3.6. En ese sentido, lo alegado por el impugnante Castro Becerra en el
sentido de que su conducta era atípica por no haber sido designado
oficialmente como perito carece de todo fundamento, conforme a
los argumentos anteriormente expuestos. En consecuencia, el motivo
casacional invocado debe desestimarse, pues no se observa
vulneración de los principios de legalidad e inocencia y, ante la
ausencia de infracción de derechos constitucionales, corresponde
declarar la inadmisibilidad del recurso interpuesto.
CUARTO. COSTAS PROCESALES
4.1. El apartado dos del artículo quinientos cuatro del Código Procesal
Penal establece la obligación del pago de costas a quien interpuso
un recurso sin éxito, las cuales se imponen de oficio, conforme a lo
previsto en el inciso dos del artículo cuatrocientos noventa y siete de
la norma procesal. Por ello, atendiendo a la decisión ahora asumida,
corresponde su imposición, la cual será determinada por el Juez de
la Investigación Preparatoria de la sede de origen.
DECISIÓN
Por ello, los integrantes de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema
de Justicia de la República ACORDARON:
4 Bajo tales argumentos, el Recurso de casación número seiscientos treinta y cuatro-dos mil
quince/Lima, expedido el veintiocho de junio de dos mil dieciséis por los integrantes de la Sala Penal
Transitoria, en el apartado de fundamentos de derecho-fundamentos tercero y quinto, estableció
que el encausado Arenas Lizana, gerente general de EMMSA, era funcionario público para los
efectos penales, y las funciones de regulación y servicios que desarrollaba dicha empresa pública
integran la noción de servicio público.
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I. DECLARAR NULO EL CONCESORIO contenido en la Resolución
número cuarenta y nueve, expedida el trece de noviembre de dos
mil diecisiete por los integrantes Sala Penal de Apelaciones de la
Corte Superior de Justicia de Áncash; e INADMISIBLE el recurso de
casación excepcional interpuesto por Félix Alonso Castro Becerra
contra la sentencia de vista expedida el veintitrés de octubre de dos
mil diecisiete por los integrantes de la Sala mencionada.
II. IMPONER el pago de costas procesales, las que serán ejecutadas por
el Juez de Investigación Preparatoria correspondiente, conforme al
artículo quinientos seis del Código Procesal Penal.
III. ORDENAR que se notifique a las partes procesales personadas a esta
Sede Suprema.
IV. DISPONER que se transcriba la presente Ejecutoria al Tribunal Superior
de origen y se dé cumplimiento.
Intervino la señora Jueza Suprema Chávez Mella por periodo vacacional
del señor Juez Supremo Prado Saldarriaga.
S. S.
SAN MARTÍN CASTRO
PRÍNCIPE TRUJILLO
NEYRA FLORES
SEQUEIROS VARGAS
CHÁVEZ MELLA
IASV/ajsr