La Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de
Malta (SMOM), conocida simplemente como Orden de Malta o Caballeros Hospitalarios,
a veces como sanjuanistas,[2] y en origen llamada Orden del Hospital de San Juan Bautista
de Jerusalén,[3] es una orden militar de derecho pontificio reconocida como sujeto de
derecho internacional, nacida con vocación asistencial, hospitalaria, y tradicionalmente
vinculada a su carácter caballeresco y nobiliario.
Nació en un contexto histórico previo al desarrollo de las cruzadas, junto a su actividad
hospitalaria, fueron incorporando una vocación militar con el desarrollo de acciones
defensivas contra los ejércitos musulmanes (inicialmente árabes, y más tarde también
turcos).[4]
Su sede central ha ido cambiando de lugar en varias ocasiones durante los nueve siglos de
su existencia y actualmente se encuentra en la ciudad de Roma, en el Palacio Magistral.[5]
Este edificio, así como la Villa Magistral del Aventino que funciona como su embajada ante
la República Italiana, gozan del estatuto de extraterritorialidad.
Denominaciones de la Orden
Los caballeros de la Orden defendiendo las murallas de San
Juan de Acre en 1291.
Desde su fundación, la Orden y sus miembros han tenido varias denominaciones.[6] Su
nombre oficial, al completo, es Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de
Jerusalén de Rodas y de Malta o Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de
Jerusalén, de Rodas y de Malta.[a]
En un principio a sus miembros se les llamó Caballeros Hospitalarios (u Hospitalarios), lo
mismo que Caballeros de San Juan, La Religión y Giovannitio Gerosolimitani, bien fijándose
más en su santo patrón San Juan Bautista, bien en su carácter de hermandad religiosa bien
en su lugar de origen, Jerusalén, donde se fundó la Orden, indiferentemente.[6]
Después de la conquista de la isla de Rodas, sus miembros pasaron a ser llamados
caballeros de Rodas y, tras la cesión del archipiélago maltés, caballeros de Malta.
Históricamente, la Orden ha registrado dieciséis versiones de sus denominaciones y
emblemas. Algunas de ellas son Fratres Hospitalis S. Joannis del Xenodochium
Hierosolymitanum (en 1113), Militia Rodiensis Hospitalis S. Ioannis (en 1307), Ordine di
San Giovanni di Gerusalemme (en 1802) y Sovrano Militare Ordine di Malta (en 1927).
Asimismo, se ha usado para aludir a esta orden la denominación de La Religión, en alusión
a su carácter de cofradía cristiana.[6]
Historia
Artículo principal: Historia de la Orden de Malta
Sedes
históricas de la SOM de Malta
Orígenes
Gerardo Sasso, fundador de la Orden de Malta en 1048.
Los orígenes de la Orden se remontan a 1048, cuando mercaderes de Amalfi fundaron
en Jerusalén un hospital para peregrinos. El proyecto contaba con la aprobación del
gobierno del califa Al Mutansir que les otorgó una licencia para construirlo junto a
la iglesia del Santo Sepulcro. El lugar fue consagrado a san Juan Bautista, razón por la cual
su nombre completo fue Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. El padre superior
del monasterio, Gerardo Sasso, es conocido como el fundador de la Orden de Malta.
La orden recibió el reconocimiento del papa Pascual II en 1113,[7] mediante
la bula Geraudo institutori ac praeposito Hirosolimitani Xenodochii. Sus miembros
adoptaron la regla de san Agustín, el hábito negro y una cruz de paño blanco con ocho
puntas, las ocho bienaventuranzas. También recibían el tratamiento honorífico de frey. Su
misión fue primero hospitalaria (atención médica a los creyentes que habían peregrinado
a Jerusalén), pero desde el gobierno de Raymond du Puy, el segundo gran maestre de la
Orden, tomó un carácter militar. En 1140 se creó una especie de élite entre sus militantes,
una clase especial de protectores, que guardarían la doctrina, las normas y los principios
de la Orden. Es conveniente aclarar que esta orden militar no es la primera, ya que en sus
comienzos fue una orden tan solo religiosa, y tras la formación de la Orden del Temple
imitan a esta y se constituyen en orden militar. También sería interesante aclarar que esta
orden tanto como la Templaria son consideradas por el pontificado como órdenes
universales a diferencia por citar algunas: la Orden Teutónica o las
hispanas Santiago, Calatrava o Alcántara, por ejemplo. Si bien hay que decir que esta
orden hospitalaria llegó a ser casi tan poderosa como la Orden Templaria.
Algunos caballeros, representados por Juan de Mata y Félix de Valois, fundan en 1198
la Orden Trinitaria.[8] Hacia 1150 el rey Geza II de Hungría fundó la Orden de San Esteban
de Hungría tras obtener un hospital en Jerusalén que fue confiado a religiosos y caballeros
húngaros. Esta orden hospitalaria húngara (cuyos miembros eran conocidos
como estefanitas) derivó entonces de la Orden de San Juan, convirtiéndose en una
poderosa institución en el Reino de Hungría.[9]
Tras la primera cruzada los cristianos conquistaron Jerusalén. La situación de inseguridad
que caracterizó a este período hizo que se consolidara el carácter militar de la Orden, al
que la Santa Sede en un principio había opuesto ciertas reticencias.[8]
Tierra Santa y Chipre
Vista exterior del Crac de los Caballeros.
La orden tuvo su primera sede en Jerusalén, en 1142, en el castillo del Crac de los
Caballeros,[10] en Siria. Tras la conquista de Jerusalén por Saladino en 1187 (en la que
murió el gran maestre de la Orden), pasó a San Juan de Acre, donde se construyó un
hospital. Cuando fue expulsada a su vez de allí en 1291,[11] lo mismo que todos los
cristianos de Tierra Santa (mayoritariamente la región de Palestina), la Orden se instaló
en Chipre.
Prioratos y Lenguas
Para organizar y canalizar los fondos donados, desde el siglo XIII se fundaron prioratos, o
grandes prioratos, bailiajes y encomiendas. Desde un principio el poderío de la Orden vino
de las propiedades administradas por esta en Europa. Su doble vocación (militar y
religiosa) le ha permitido tener más simpatizantes que las organizaciones puramente
eclesiásticas.
En 1301 la Orden instauró un elaborado sistema de sus posesiones basado en las Lenguas,
que eran grupos geográficos de Prioratos. A principios del siglo XIV eran siete
grupos: Provenza, Auvernia, Francia, Italia, Aragón (incluyendo los prioratos de Cataluña y
de Navarra, además de la Castellanía de Amposta que es la denominación aplicada al
priorato de Aragón), Inglaterra (incluyendo Escocia e Irlanda) y Alemania. En 1462 se
incorpora una octava lengua: Castilla (incluyendo los prioratos de Castilla, de León y
de Portugal). Dentro de cada una están comprendidos los prioratos, y grandes prioratos,
bailiajes y encomiendas.[12][13]
Palacio del Gran Maestre, en la ciudad de Rodas.
Rodas
En 1310 la Orden se instaló en Rodas. Allí construyó sólidas fortificaciones que resistieron
varios asedios y sirvieron como retaguardia a su flota. Entre sus acciones más destacadas
de este período se encuentran las batallas de las cruzadas en Siria y en Egipto.
Por otro lado, en 1312 Clemente V abolió la Orden de los Templarios, y mediante la bula
pontificial Ad vitam designó, algunos meses más tarde, como heredera de sus bienes a la
Orden de los Hospitalarios.[14] La Orden de los Hospitalarios, que comienza a ser conocida
como "de Rodas", pasa de ser simplemente militar a sostener actividades con patente de
corso, que por ese entonces eran asimilables a la piratería, llegando a atacar barcos
cristianos y practicar la trata de esclavos.[15][16] Como señal de su enriquecimiento material,
al tiempo que como expresión de su soberanía, en esta época los Grandes Maestres
comenzaron a acuñar su propia moneda con su efigie en ellas.
Solimán el Magnífico, con un ejército de 200 000 hombres, sitió Rodas en 1522[17] durante
seis meses, tras los cuales la Orden capituló y abandonó la isla.
Malta
En 1530, ocho años después de haber salido de Rodas, Carlos I de España —con el
beneplácito de Clemente VII— cedió a la Orden las islas de Malta, Gozo y Comino, así
como Trípoli. La intención era proteger el Mediterráneo occidental de la avanzada
otomana, la cual en 1534 ya había conquistado la ciudad de Túnez. Por su parte, la Orden
debía permanecer neutral en las guerras entre naciones cristianas.
El sitio de Malta por Mateo Pérez de Alesio.
En esta época, sin embargo, la Orden atravesó por graves dificultades económicas, pues
varios Grandes Prioratos desaparecieron a causa de la Reforma Protestante, en particular
en Escandinavia, y otros comenzaban el proceso de conversión al protestantismo, como
gran parte de los caballeros alemanes y holandeses. Por su parte, Enrique VIII había
disuelto de facto la lengua de Inglaterra. En ese contexto tuvo lugar el sitio de Malta de
1565.
Los enfrentamientos que ocurrieron durante el sitio de Malta comenzaron el 18 de mayo.
[18]
La orden contaba con aproximadamente 540 caballeros y hombres de armas[19]
distribuidos entre la ciudad de Birgu, Senglea y los fuertes San Ángel, San Miguel y San
Telmo. El gran maestre Jean Parisot de la Valette tenía también bajo su mando a 1000
soldados y arcabuceros españoles, así como a entre 3000 y 4000 milicianos malteses e
irregulares. El ejército otomano contaba a su vez con 30 000 a 40 000 hombres (varía
según las fuentes) y más de 200 galeras.[19] Aunque la Orden logró defender la isla durante
algunos meses, en el curso de los combates se perdió el vital fuerte de San Telmo y
probablemente habría tenido que abandonar toda la isla, de no ser por el "Gran Rescate"
del 7 de septiembre prestado por el ejército español, el cual se encontraba en Sicilia.
Napoleón y la pérdida de Malta
Artículos principales: Toma de Malta (1798) y Sitio de Malta (1798-1800).
En 1798, Napoleón Bonaparte, durante la campaña de Egipto, ocupó la isla durante los
hechos conocidos como la toma de Malta, obligando a la Orden a abandonarla. En 1800,
los ingleses conquistaron el archipiélago. Aunque fueron reconocidos los derechos de la
Orden sobre la isla en el Tratado de Amiens en 1802,[20] los términos estipulados no fueron
respetados y la isla dejó de ser la sede de la Orden.
Siglo XIX
El gran maestre Ferdinand von Hompesch se retiró a Trieste con aquellos que quisieron
seguirle; pero, habiendo muerto asesinado en 1801, se proclamó protector de la Orden el
papa Pío VII, que nombró gran maestre a Bartolomeo Francesco Maria Ruspoli, el cual
estableció su residencia en Catania, una antigua población de Sicilia.[cita requerida]
En 1845, la Orden podía considerarse prácticamente disuelta, ya que en cada país existía y
se organizaba de distinta manera. Hoy día se considera como su sucesora la Soberana
Orden de Malta, establecida en Roma, y su nombre completo es Soberana y Militar Orden
Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.[cita requerida]
Siglos XX y XXI
Palazzo di Malta, Via dei Condotti 68 Roma, actual
sede de la Orden
Después de haber tenido sedes provisionales en Mesina, Catania y Ferrara, la Orden se
estableció finalmente en Roma en 1834. Durante el siglo XX la Orden volvió a centrarse en
su misión de asistencia hospitalaria. Bajo el gobierno del gran maestre frey Ludovico Chigi
Albani della Rovere, la Orden llevó a cabo misiones humanitarias durante la Primera y
la Segunda Guerra Mundial. En 1961, la Santa Sede aprobó los nuevos estatutos de la
Orden. Hasta su dimisión en enero de 2017, el gran maestre era frey Matthew Festing.[21]
El Consejo Pleno de Estado, órgano electoral de la Orden de Malta, eligió el 29 de abril de
2017, y por un periodo de un año, a frey Giacomo Dalla Torre como lugarteniente del gran
maestre, para proceder a reformar la Orden. El 2 de mayo de 2018 Frey Giacomo Dalla
Torre del Tempio di Sanguinetto fue elegido príncipe y 80.º gran maestre.[22] Fra' Giacomo
Dalla Torre murió el 29 de abril de 2020. El actual jefe de la Orden es el canadiense
Frey John T. Dunlap, lugarteniente de gran maestre desde el 14 de junio de 2022.[23]
El 3 de septiembre de 2022 el papa Francisco firmó un Decreto de reorganización y
designación de nuevas autoridades de la Orden, cuyo texto completo, en italiano, puede
leerse en el sitio Vatican News bajo el título "Orden de Malta: Francisco promulga nueva
Constitución, nombra Soberano Consejo Provisional."
Naturaleza y objetivos
La naturaleza de la Orden está expuesta en su Constitución, en donde se estipula que es
religiosa-laica (tanto por contar con miembros laicos, como por no obligar a la vida en
común), soberana, militar, caballeresca, de tradición nobiliaria, con personalidad jurídica,
aprobada por la Santa Sede y sujeta al derecho internacional. La orden también tiene su
propio ordenamiento jurídico, expide pasaportes y da personalidad jurídica autónoma a
sus organismos públicos. También dispone de sus propias matrículas.[24]
Bandera de la Orden de Malta.
Sus principios fundacionales se sintetizan en el lema 'testimonio y defensa de la fe' (Tuitio
Fidei) y 'asistencia a los enfermos y los necesitados' (Obsequium Pauperum), y se
concretan en las actividades de sus voluntarios en tareas asistenciales, sanitarias y
sociales.
La orden ocupa una posición sui géneris en el ámbito internacional, ya que no cuenta con
un territorio determinado ni con ciudadanos no institucionales, dos condiciones clave para
que su reconocimiento internacional sea indiscutido según los términos de la Convención
de Montevideo. Además, en cuanto a lo que se refiere a la Orden religiosa mantiene un
vínculo de dependencia con la Santa Sede. Por esa razón se considera que su carácter
jurídico es doble, pues se inscribe dentro tanto del derecho internacional como
del canónico.
Divergencias sobre el estatus de la Orden
El reconocimiento de la Orden como ente de derecho internacional tiene detractores.
Algunos consideran que las materias sobre las que versan los acuerdos internacionales
establecidos por ella son convencionales y en sectores muy específicos.[25] Otros sostienen
incluso que su reconocimiento internacional no es más que un vestigio pintoresco de una
gloria pasada.[26]