Ramsés VI (Nebmaatra - Meriamón Ramsés- Amonherjepeshef- Necherheqaiunu) también
reconocido por su nombre principesco Amenherkhepshef C, fue el quinto faraón de
la Dinastía XX de Egipto, conocida como ramésida. Gobernó durante aproximadamente
ocho años, que abarcaron el periodo de mediados a finales del siglo XII a. C. Descendiente
de Ramsés III y la reina Iset Ta-Hemdjert, Ramsés VI, en sus días de príncipe, llevaba el
nombre de Ramsés Amonherjepeshef y ostentaba los títulos de escriba real y general de la
caballería. Su hijo Ramsés VII, fruto de su unión con la reina Nubkhesbed, continuó su
legado y lo sucedió en el trono.
Después de la muerte del faraón Ramsés V —hijo del hermano mayor de Ramsés VI,
Ramsés IV—, Ramsés VI subió al trono. Durante los dos primeros años de su reinado, logró
detener las frecuentes incursiones de merodeadores libios en el Alto Egipto y sepultó a su
predecesor en una tumba hoy desconocida en la necrópolis tebana. Usurpó la
tumba KV9 en el Valle de los Reyes, originalmente planeada y destinada para Ramsés V, y
la amplió y redecoró para su propio uso. Las cabañas de los artesanos cerca de la entrada
de KV9 cubrieron la entrada a la tumba de Tutankamón, lo que la salvó de una ola de
saqueos que ocurrieron dentro de los veinte años posteriores a su muerte. Es posible que
Ramsés VI haya planeado y construido seis tumbas más en el Valle de las Reinas, aunque
ninguna de ellas se conoce hoy en día.
En su época, Egipto experimentó la pérdida del control sobre sus últimas fortalezas
en Canaán. Aunque la ocupación egipcia en Nubia persistió, la caída de los territorios
asiáticos generó tensiones en la ya debilitada economía del reino y provocó un significativo
aumento de los precios. Ante la creciente dificultad para financiar proyectos constructivos,
recurrió a usurpar monumentos de sus predecesores, al grabar sus cartuchos sobre los
originales. Destacó por su afición a las estatuas de culto que lo representaban: existen más
esculturas suyas que las de cualquier otro gobernante del Imperio Nuevo posterior
a Ramsés III.
El poder del faraón se debilitó en el Alto Egipto durante su reinado. Aunque a su
hija Iset se la nombró Esposa de Amón, el sumo sacerdote de Amón, Ramessesnakht,
consolidó Tebas como capital religiosa de Egipto, equiparándola al centro de poder de Pi-
Ramsés (en el Bajo Egipto), donde residía el monarca. No obstante, no hay pruebas de que
la dinastía de Ramessesnakht actuara en contra de los intereses reales, lo que sugiere que
los gobernantes ramésidas podrían haber tolerado estos cambios. Falleció a los cuarenta
años, durante su octavo o noveno año de mandato. Su momia permaneció intacta en la
tumba menos de dos décadas antes de ser vandalizada. Trasladada a la KV35 durante el
reinado de Pinedyem I, Victor Loret la descubrió en 1898 y se conserva en el Museo
Nacional de la Civilización Egipcia.
Era hijo de Ramsés III,[3] considerado el último gran faraón del Imperio Nuevo.[4] Esta
relación filial está confirmada por un gran relieve hallado en el pórtico del templo
de Medinet Habu, conocido como la «Procesión de los Príncipes».[3][5][6] El relieve muestra a
diez príncipes,[7] entre ellos Ramsés VI, rindiendo culto a su padre.[8] Los escultores de
Ramsés III parecen haber dejado el relieve incompleto, ya que solo aparecen las figuras del
rey y los príncipes, sin nombres inscritos junto a ellos.[n. 2][8] El relieve parece haber sido
ejecutado originalmente cuando Ramsés VI todavía era un joven príncipe, pues se le
representa con la trenza lateral que simbolizaba la infancia. Al convertirse en faraón,
añadió sus nombres de príncipe «Ramsés Amonherjepesheff»[n. 3] dentro de los cartuchos
reales, junto con los títulos que ostentaba antes de ascender al trono: «Hijo del rey de su
cuerpo, su amado, príncipe heredero, escriba real [y] general de la caballería».[9] También
modificó su figura juvenil en la «Procesión de los Príncipes» al añadir un ureo para
subrayar su estatus real y completó el relieve con los nombres de todos sus hermanos e
hijos, excepto el de Ramsés IV, quien ya había inscrito su nombre real en el monumento.[6]
[10]
Las especulaciones en egiptología durante las décadas de 1960 y 1970 sobre la cronología
y genealogía de la Dinastía XX, junto con las incertidumbres respecto a la identidad del rey
representado en el relieve de la «Procesión de los Príncipes», llevaron a algunos
estudiosos a proponer que Ramsés VI era nieto de Ramsés III y, posiblemente, hijo de un
príncipe desconocido o de Pentaur, infame por su implicación en el asesinato de Ramsés
III.[11][12] Sin embargo, estas hipótesis han sido descartadas, y hoy se interpreta que el
relieve significa exactamente lo que muestra: que Ramsés VI era hijo de Ramsés III.[n. 4][15] La
madre de este faraón probablemente fue Iset Ta-Hemdjert, Gran Esposa Real de Ramsés
III, como sugiere la presencia de los cartuchos de Ramsés VI en un dintel de su tumba en el
Valle de las Reinas.[16]
Consorte e hijos
Estela de la hija de Ramsés VI, Iset (a la derecha).
La Gran Esposa Real de Ramsés VI fue la reina Nubkhesbed.[17] Los egiptólogos Aidan
Dodson y Dyan Hilton sostienen que ella le dio cuatro hijos: los
príncipes Amenherkepeshef, Panebenkemyt[n. 5] y Ramsés Itamun —este último sería el
futuro faraón Ramsés VII, quien sucedió brevemente a su padre en el trono—, además de
la princesa Iset, quien fue designada para el cargo sacerdotal de «Divina Adoratriz de
Amón».[18] Una estela que relata esta designación se descrubrió en Coptos y confirma que
Nubkhesbed era efectivamente la madre de Iset.[19]
El príncipe Amenherjepeshef falleció antes que su padre y fue enterrado en la
tumba KV13 en el Valle de los Reyes, originalmente construida para el canciller Bay, un alto
funcionario de la Dinastía XIX. La decoración se modificó en consecuencia; algunos relieves
mencionan especialmente a Nubkhesbed.[17] La reina Tausert usurpó su sarcófago.[17]
La filiación de Ramsés VII queda establecida por una inscripción en un dintel de Deir el-
Medina que reza «el buen dios, señor de las dos tierras, Usimaare-meryamun-setepenre,
Hijo de Ra, Señor de las epifanías, Ramsés [VII], (It) -Amón, dios, gobernante de Heliópolis
—ha erigido como monumento para su padre, viva el buen dios, señor de las dos tierras,
Nebmaare-Meryamun, Hijo de Ra, [Ramsés VI]».[20]
Los egiptólogos James Harris, Edward F. Wente y Kenneth Kitchen han propuesto,
basándose en evidencia circunstancial, que Ramsés IX era hijo de Ramsés VI y, por tanto,
hermano de Ramsés VII.[21] Señalan que Ramsés IX honró a Ramsés VII en dos pedestales
de ofrendas, lo que sugiere un vínculo cercano entre ambos. Además, Ramsés IX nombró a
uno de sus hijos Nebmaatre, el prenomen de Ramsés VI, posiblemente como una forma de
rendir homenaje a su padre.[n. 6][22] Sin embargo, esta hipótesis es cuestionada por otros
estudiosos, incluidos Dodson y Hilton, quienes sostienen que Ramsés IX era más bien hijo
del príncipe Montuherkhopshef y, por ende, sobrino de Ramsés VI. Basan su conclusión en
otra evidencia circunstancial: primero, una representación de Montuherkhopshef en
la tumba KV19 donde se añadió el prenomen de Ramsés IX,[24] y segundo, el hecho de que
la madre de Ramsés IX se llamaba Takhat, y la esposa de Montuherkhopshef podría haber
sido una dama con el mismo nombre, posiblemente la misma persona.[25]