SENTENCIAS. CUESTIONES ESENCIALES.
El juzgador no está obligado a pronunciarse sobre todas las
cuestiones planteadas cuando la solución dada a una de
ellas hace innecesario el examen de las demás.
COSA RIESGOSA. COSA INERTE. ÁRBOL.
El árbol –del que se desplazó una rama- pertenece al
dominio público del municipio (arts.2339, 2340 inc.7, 2341
Cód.Civ.) y le es aplicable el encuadre normativo del
riesgo creado, pese a su condición de inerte (art.1113, 2º
párr. “in fine” Cód.Civ.).
COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE
POLICÍA.
Recae sobre el estado el deber de conservar y mantener los
bienes públicos (de los que es dueña y guardiana)
impidiendo que produzcan daños a terceros y de controlar -
poder de policía mediante- que las cosas se encuentren en
condiciones tales que los particulares puedan usar de ellas
sin peligro, ya que el estado debe velar por atender la
seguridad y salubridad de los habitantes.
COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE
POLICÍA.
El uso y goce de los bienes del dominio público importa
para el Estado la obligación de colocarlos en condiciones
de ser utilizados sin riesgos para los particulares.
COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE
POLICÍA. PODA DE ÁRBOLES.
La Municipalidad demandada incumplió un deber legal
determinado, un mandato imperativo, emergente del poder de
policía de seguridad en materia de conservación de los
bienes públicos, consistente en podar los árboles para
evitar -en el caso- que el roce o fricción de su follaje
afectara al cableado conductor de electricidad.
COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE
POLICÍA. PODA DE ÁRBOLES.
La abstención de actuar del Municipio –no ejecutando la
poda de los árboles- conlleva su responsabilidad, en base a
un doble título: dueña y guardiana del árbol, que es un
bien del dominio público, y el deber legal de custodia y
conservación, lo que fluye del poder de policía de
seguridad municipal respecto los bienes públicos o
colectivos (arts.1, 25, 26. 27 inc.2, 3, 8, 17, 24, 52, 53,
107, 108 incs.4, 5 y 16, 225, 230 y concs. Ley Orgánica
Municipal dec./ley 6769/58- T.O. ley 11664).
SERVICIO PÚBLICO. ELECTRICIDAD.
COSA RIESGOSA. ELECTRICIDAD.
El servicio público de electricidad es una cosa de riesgo,
aprehendido por el art.1113 2ª párr. "in fine" Cód.Civil.
SERVICIO PÚBLICO. ELECTRICIDAD.
COSA RIESGOSA. ELECTRICIDAD.
La cosa riesgosa (prestación del servicio de electricidad
público) resulta tanto por la actividad en sí misma que
desenvuelve la Cooperativa de Electricidad Limitada de Azul
como por las cosas de que ella se sirve (la electricidad) a
los fines de su desenvolvimiento. Es exigible a las
compañías de electricidad que extremen la vigilancia y
control de sus instalaciones (de las que son guardianas) a
fin de evitar consecuencias dañosas previsibles.
SERVICIOS PÚBLICOS. FORMA DE PRESTACIÓN.
Los servicios públicos –incluidos los de electricidad-,
deben ser suministrados en forma que, en condiciones
previsibles o normales de uso no presenten peligro para la
integridad física de los usuarios (arts.5, 6, 40 y concs.
ley 24240). Se trata de una obligación de resultado que
conlleva la armonización de la legislación específica de
los servicios públicos domiciliarios con la norma
protectora, de raigambre constitucional y el art.42 C.N.
DAÑOS Y PERJUICIOS. CAIDA DE UN CABLE. RESPONSABILIDAD DE
LA MUNICIPALIDAD Y DE LA COOPERATIVA DE SERVICIOS.
La responsabilidad por el fallecimiento del esposo y
progenitor de los actores, producida al tropezar con un
cable electrocutado tendido en la vereda, es concurrente o
“in solidum” entre la Municipalidad –dueña del árbol, una
de cuyas ramas presionó un cable del servicio público de
electricidad y produjo su caída- y la empresa prestataria
(Cooperativa de Electricidad Ltda.de Azul). La
responsabilidad de la Municipalidad proviene de su carácter
de dueña y guardiana del árbol, que es un bien del dominio
público y del incumplimiento del deber legal de custodia y
conservación de los bienes públicos, por abstención del
ejercicio del poder de policía de seguridad (omisión de
podar los árboles de tupido follaje del que una rama se
desplazó y presionó un cable de electricidad que se cayó a
la vereda). La Cooperativa responde porque los servicios
públicos, máxime si son riesgosos, deben ser prestados de
forma tal que, en condiciones normales o previsibles, no
presenten riesgo para la integridad física de los usuarios
(arts.5,6,40 y concs. ley 24240).
CAUSA Nº 42604, 03/04/02, "Andrade de Elgart Vilma y otros
c/Coop.Eléctrica de Azul Ltda. Daños y Perjuicios.
Beneficio de litigar sin gastos.” .
"Andrade de Elgart Vilma y otros
c/ Coop.Eléctrica de Azul Ltda.
Causa Nº 42604 Daños y Perjuicios. Beneficio de
Litigar sin gastos.”
Juzg.Civ.y Com.Nº1.Sec.1. Azul.
Reg...46....Sent.Civil
En la ciudad de Azul, a los tres días del mes
de Abril de Dos Mil Dos, reunidos en Acuerdo Extraordinario
el Señor Juez de la Excma. Cámara de Apelación en lo Civil
y Comercial Departamental, Sala II, Doctor Jorge Mario
Galdós integrándose el Tribunal –por excusación de la
Doctora Ana María De Benedictis- con los Señores Jueces de
la Sala I de esta Excma. Cámara, Doctores Leticia Fortunato
de Serradell y Guillermo Lázaro Céspedes, para dictar
sentencia en los autos caratulados: “Andrade de Elgart
Vilma y otros c/Coop.Eléctrica de Azul Ltda. Daños y
Perjuicios. Beneficio de litigar sin gastos.” (Causa
Nº42604 ), se procedió a practicar la desinsaculación
prescripta por los arts. 168 de la Constitución Provincial,
263 y 266 del C.P.C.C., resultando de ella que debían votar
en el siguiente orden: Dr.GALDOS – Dra.FORTUNATO DE
SERRADELL – Dr.CESPEDES.
Estudiados los autos, el Tribunal
resolvió plantear y votar las siguientes:
-C U E S T I O N E S-
1ª.- ¿Es justa la sentencia de fs. 1251/1267 y
aclaratoria de fs.1272?.
2ª.- ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?.
-V O T A C I O N-
A LA PRIMERA CUESTION, el Señor
Juez Doctor GALDOS, dijo:
I) La Sra. Vilma Luján Andrade de
Elgart deduce por apoderado –por sí y en representación de
sus hijos menores Rubén Mauricio, Rubén Enzo y Karina
Elizabeth Elgart Andrade- contra la Cooperativa Eléctrica
de Azul Ltda demanda resarcitoria de daños y perjuicios
materiales y morales derivados del fallecimiento de su
esposo Rubén Horacio Elgart. Señala que el día 14 de
Febrero de 1995, aproximadamente a las 22:40 hs., en la
localidad de Cacharí, donde vivía el grupo familiar,
encontró junto con su hija menor a su esposo caído, sin
vida, sobre la vereda de la calle Rodríguez Urrutia entre
las de 9 de Julio y Miramonte con cables de alta tensión
enredados en sus piernas.
Afirma que la demandada, dueña y
guardiana de las líneas del alumbrado público y prestataria
de un servicio de riesgo, es responsable por los perjuicios
derivados de la muerte del esposo y padre quien –reitero-
fue hallado yaciendo sobre la vereda, boca arriba, con sus
pies envueltos por un cable electrificado.
La accionada alegó su
irresponsabilidad en el evento y solicitó la citación
coactiva, como tercero, de la Municipalidad de Azul,
empresa concedente del servicio de electricidad y –a
criterio de aquella- responsable única y excluyente del
infortunio, toda vez que éste obedeció al cortocircuito que
se generó en el cableado por la acción de una rama de un
árbol que produjo un cortocircuito y cortó el cable. Siendo
la Municipalidad dueña de los bienes del dominio público -
esto es el árbol del que se precipitó la rama-, y habiendo
estado reiteradamente intimada por la cooperativa a
efectuar la poda de los mismos, solicitó se la exonere de
toda responsabilidad.
También compareció en autos y
adhirió a la “litis-contestatio” de la cooperativa su
aseguradora “El Centinela Coop.de Seguros Ltda.”
La sentencia de 1ra. Instancia
admitió la demanda exclusivamente contra la Municipalidad
de Azul y liberó de responsabilidad civil a la Cooperativa
Eléctrica de Azul Ltda. y a su aseguradora, determinando
los montos por daños materiales derivados del fallecimiento
del esposo y padre de los reclamantes (el vulgarmente
llamado “valor de la vida humana”) y los perjuicios
extrapatrimoniales, impuso las costas a la accionada
vencida (Municipalidad de Azul) y difirió la regulación de
honorarios para su oportunidad. El presentenciante, para
arribar a esa conclusión, sostuvo, en esencia, que:
- no está fuera de discusión que la línea eléctrica de la
localidad de Cacharí es propiedad de la demandada
Cooperativa Eléctrica, como tampoco que los árboles de sus
veredas pertenecen al patrimonio público de la
Municipalidad de Azul;
- asimismo señala que “está reconocido en forma clara que
el hecho que provoca la muerte del Sr.Rubén Elgart es que
un cable cortado de esa línea se enredó en sus pies y causó
la muerte. Así surge de la causa penal Nº62833 en el que se
contactó que se “halla el cuerpo sin vida de una persona
del sexo masculino en posición de cúbito dorsal con su
cabeza orientada hacia el noroeste,... pudiéndose observar
que el mismo tiene a la altura de los tobillos un cable
enredado, que siguiendo su origen se advierte que ha caído
de la línea del alumbrado público que pasa por la línea
medianera ubicada por encima del lugar donde se haya caído
el cuerpo”, (acta de constatación fs.1 de la causa
penal)...” (sic. fs.1254 vta.);
- en torno a la situación climática afirma que al momento
del hecho lo que inicialmente había sido una tormenta se
había transformado en una leve llovizna;
- valorando las pericias, actas notariales y otros
elementos formativos de convicción, colige que el cable se
cortó por un cortocircuito generado por la acción mecánica
que produjo una rama de un árbol, que se desprendió y que
golpeó contra el cableado;
- para dilucidar sobre quién recaía la obligación de
proceder a la poda de los árboles, entiende que la
responsabilidad le es endilgable exclusivamente a la
Municipalidad de Azul, quien tiene a su cargo el deber de
efectuar un programa de poda general de todos los árboles
de dicha localidad. Desecha el argumento de la comuna
codemandada quien afirma que de acuerdo al contrato de
concesión (Ordenanza General 508/80 art.4º) la Cooperativa
podría requerir la autorización pertinente a la
Municipalidad y cumplimentar con su obligación de
seguridad. Juzga que las reiteradas notas y pedidos
efectivizados por la Cooperativa a la Municipalidad en el
sentido de que proceda a la poda de árboles son elocuentes
para liberarla de responsabilidad;
- entiende que habría antijuricidad en la conducta de la
Cooperativa si procediera sin autorización a ejecutar los
referidos trabajos infringiendo el art.144 de la Ordenanza
98/84 sobre Contravenciones y Faltas;
- respecto las condiciones de seguridad del cable que se
cortó, en base a la pericia, determina que pese a ser de
una medida no usual (3,3 mm de diámetro y 7 mm2 de sección
y prácticamente fuera de comercio), se ajusta a las
exigencias de calidad y dimensiones que exige la normativa,
por lo que no cabe atribuirle deber resarcitorio alguno a
la Cooperativa. De tal forma exonera a la misma –y a su
aseguradora- y condena únicamente a la Municipalidad de
Azul;
- en lo relativo al quantum indemnizatorio derivado de la
privación de la vida humana tiene en cuenta una pericia
contable practicada donde –entiende- el ingreso mensual de
la víctima era de $ 2.377 de los que deben imputarse la
mitad a la cónyuge superstite y la otra mitad a sus hijos,
de tal forma que Vilma Luján Andrade ha sido privada de $
1.168 por mes, mientras que sus hijos de $ 389 también
mensuales. Así determina el monto resarcitorio que deben
abonarse a cada uno de ellos fijando como fecha tope la
edad jubilatoria de la cónyuge (60 años) y con relación a
los hijos su mayoría de edad;
- la condena consiste en una suma que colocada a intereses
de plaza devengue una renta equivalente al importe mensual
señalado, con más intereses a la tasa pasiva del Banco
Nación;
- respecto del daño moral lo calcula en $ 25.000 para cada
familiar y descarta la existencia de daños síquicos para la
madre y la hija que descubrieron el cadáver del padre;
- luego de otras consideraciones concluye que la
Municipalidad reconoció por ordenanza de fecha 23/5/96 que
la poda de árboles no se realizaba desde el año 1989; que
la pericia da cuenta que aún la colocación de fusibles no
hubiera impedido la muerte de la infortunada víctima, por
lo que entiende interrumpido el nexo causal entre la cosa
electricidad cuyo riesgo y vicio causó la muerte por la
actitud negligente de la Municipalidad de Azul que no
realizó la poda obligatoria de los árboles, entre ellos
aquel del cual se desprendió la rama.
Contra dicho pronunciamiento
interpusieron recurso de apelación la Municipalidad vencida
(fs.1281) y la actora (fs.1305 y 1306), obrando las
pertinentes expresiones de agravios a fs.1369/75 y
1376/1392. Dichas piezas recursivas fueron contestadas por
los otros litigantes (conf.fs.1394/1395 y 1406/1410),
haciéndolo también la Cooperativa Eléctrica de Azul
(fs.1396/1405). A fs.1413 se pronuncia la asesora de
incapaces quien adhiere, en lo sustancial, a la postura
sustentada en su agravio por la actora. Solicita se condene
a la Cooperativa Eléctrica de Azul Ltda. porque no agotó
los medios a su alcance para evitar situaciones de gravedad
como la ocurrida, omitiendo adoptar las precauciones
propias de la prestación de un servicio público. Igualmente
entiende exiguas las sumas fijadas por conceptos
indemnizatorios, peticiona la condena a ambos codemandados
y señala que no medió culpa de la víctima.
Los agravios de la Municipalidad se
centran, en esencia, en :
- la exoneración de responsabilidad a la Cooperativa
Eléctrica de Azul, la que según el art.4º de la Ordenanza
de Concesión 508/80 debe instalar sus redes aéreas sobre
postes, soportes y ménsulas “guardando las debidas
precauciones de seguridad”. Siendo de aplicación la
doctrina del riesgo creado art.1113, 2ºpárr.“in fine”
Cód.Civ., y refiriendo a un antecedente de la Sala I de
esta Cámara, entiende que la Cooperativa en cuanto
concesionaria de un servicio público de riesgo no puede
exonerarse –como la acepta el presentenciante-
transfiriendo el deber resarcitorio a la Municipalidad,
fundado exclusivamente a una inaceptable causal de
eximición: el envío de notas requiriendo se proceda por
parte del municipio a cumplimentar la poda de los árboles
mencionados;
- la Cooperativa Eléctrica es la responsable directa que
debe adoptar todas las medidas de seguridad tendientes a
aminorar o suprimir los peligros inherentes a la prestación
de ese servicio público privatizado, del cual, -además-
recibe beneficios económicos;
- pone en tela de juicio la ausencia de adecuada idoneidad
técnica en el cableado efectuado por la cooperativa
ponderando la pericia del Ing.Bocchio en la que se explica
que se reemplazó el sistema de cable preexistente por otro
preensamblado, con aislamiento, trenzado en un solo manojo,
que asegura que no habrá frotamientos ni forma de tocarse
cables desnudos. Agrega lo inapropiado de tender cables en
zonas de abundante arboleda;
- admite la responsabilidad del occiso quien contribuyó a
cocausar su propio daño, circulando de noche en día de
lluvia, por lugar oscuro en condiciones inadecuadas cuando
se había desatado tormenta que exigía adecuar las
prevenciones;
- en lo tocante a los daños se queja porque los montos son
excesivos, no se encuentra suficientemente acreditado el
ingreso de la víctima, cuestionando incluso los parámetros
ponderados.
Por su lado la extensa expresión de
agravios de la actora se funda –en síntesis- en los
siguientes aspectos:
- partiendo de la base, aceptada en la sentencia de grado,
de que no fueron las condiciones meteorológicas las
determinantes del corte del cable eléctrico, enfatiza en
las características del cable cortado, que no respetaba las
condiciones de seguridad idóneas y suficientes. No puede
sostenerse, que se trata de una línea normalizada y que se
encontraba emplazada a 5 metros de altura siendo que de
conformidad con las normas técnicas debe estarlo a partir
de 5,50 metros;
- la aplicación de la teoría del riesgo creado conlleva la
responsabilidad de la Cooperativa titular de los cables y
de la energía eléctrica conducida por éstos, y prestataria
del servicio, cuya obligación de seguridad suponía ponerlo
en condiciones de que sea brindado sin riesgo para los
particulares;
- postula, concurrentemente con la de la Municipalidad, que
es insuficiente la mera remisión de notas y comunicaciones
documentales por la Cooperativa para liberarse de
responsabilidad por la ausencia de poda de los árboles
todo lo que, en su opinión, supone que debía adoptar
medidas directas a fines de suprimir las causas del riesgo.
Señala que incluso debió haberse promovido una acción de
amparo por la Cooperativa y en contra de la Municipalidad
para garantizar la prestación de ese servicio público;
- hace referencia a la previsibilidad del hecho, con
sustento en el art.902 del Cód.Civ. y con referencia a
citas jurisprudenciales;
- cuestiona algunos aspectos de la prueba pericial
practicada y finalmente formula enfáticas consideraciones
respecto a los montos fijados en concepto de valor vida y
por daño moral, reclamando también dos rubros omitidos;
- finalmente formula extensas consideraciones con relación
a lo que, desde el punto de vista jurídico, debería
constituir el hecho de un tercero eximente de
responsabilidad desde la óptica asumida por la sentencia de
Primera Instancia.
II) 1) Aclaro liminarmente que de
los numerosos planteos introducidos por los apelantes en
materia de hechos, prueba y encuadre jurídico, habré de
concentrarme en los aspectos esenciales para resolver, toda
vez que "el juzgador no está obligado a pronunciarse sobre
todas las cuestiones planteadas cuando la solución dada a
una de ellas hace innecesario el examen de las demás"
(S.C.B.A., a.C. Sent., 1956, v.IV, p.28; 1959, v.I, p.348;
1965, v.II, p.565). En un precedente sostuvo este Tribunal
que "el derecho de defensa no exige el tratamiento de todos
y cada uno de los planteos que las partes puedan articular,
sino únicamente de aquéllos que son conducentes para la
decisión del caso" (S.C.B.A., D.J.B.A., v.107, p.226; L.L.,
1976, v.B., p.399, 33.299-S; conf. Morello, Augusto M. -
Sosa, Gualberto L. - Berizonce, Roberto O., "Código
Procesal en lo Civil y Comercial", Tº II-C, 27; esta Sala,
causa nº 39.400, 7/7/98, "Soncini, Walter Aníbal c/
Herederos de Loholaberry, Bernardo Esteban s/ cobro de
Pesos").
2) No resulta controvertido que
Rubén Horacio Elgart falleció el 14 de febrero de 1995, por
electrocución, siendo encontrado (por su esposa e hija)
sobre la vereda de calle Rodríguez Urrutia -entre 9 de
Julio y Miramonte de la localidad de Cacharí-,
aproximadamente a las 23 hs., como consecuencia de haberse
enredado los tobillos con un cable de la línea del
alumbrado público, el que se cortó por la acción mecánica
de una rama de un árbol, ubicado en la vereda, lo que
produjo un cortocircuito y determinó su desprendimiento
(conf. expte. penal 62833 agregado por cuerda: acta
policial fs.1/2; croquis fs.3; resultado de la autopsia de
fs.8; informe eléctrico de fs.17; fotografías fs.24/25 y la
de fs.26 que muestra las quemaduras producidas en el
tobillo derecho de la víctima por la descarga eléctrica;
informe del Ing.Santillán que concurrió al lugar del hecho
y al que, en tal sentido, valoro, fs.33 y 35; estos autos:
actas notariales de comprobación de fs.188/89 y 210/11 y
fotografías fs.194/201, 218/223).
Me anticipo a descartar en la
producción del hecho participación causal de la víctima
porque entiendo que caminar a hora avanzada, por la vereda
de tierra que presentaba "gran cantidad de barro y agua",
(sic., acta policial fs.1 vta. expte.cit.), no constituye,
en modo alguno, conducta o comportamiento que fracture
total o parcialmente el nexo causal entre el hecho y su
resultado (arts.901, 1111 y 1113 cód. Civ.; art.384
C.P.C.).
Con relación a los factores
climáticos existen referencias a la "caída de los cables
por los vientos" (fs.1 vta., acta de constatación
expte.penal). Añado que prescindo de apreciar lo informado
por el Ing.Santillán que alude a un "fuerte temporal de
viento y lluvia" (fs.33 expte. cit.), por su carácter de
dependiente de la Cooperativa demandada (arts.384 y 456
C.P.C.) y porque debe asignarse primacía al informe
meteorológico que refiere la existencia de "vientos hasta
35 km./h" y "tormentas aisladas" (conf. fs.838; art.392
C.P.C.). Ello no constituye un hecho anormal en los
términos de los arts.513 y 514 Cód.Civ.. Preferenciar ese
informe técnico supone desplazar la entidad probatoria de
los dichos de algunos testigos como los del Ing. Tártara
("día de tormentas, vientos y lluvias”, dice a fs.852), que
el Sr.Ginepro hace suyos en base a informes que tuvo a la
vista (fs.846), a lo que, agrego, se trata de respuestas
de dependientes de la accionada que no especifican las
efectivas condiciones existentes a la hora del hecho, ya
que responden acerca de "las condiciones climáticas del día
en que sucedió el accidente" (interrogatorio fs.842 pre.3;
arts.384 y 456 C.P.C.). Por otro lado esas manifestaciones
se contraponen de modo insalvable e inconciliable con las
declaraciones de Vidal y Milanessi, testigos que
manifiestan que la "tormenta" "era previsible en la zona",
añadiendo el primero que a la hora aproximada de ocurrencia
de los hechos la lluvia era tenue ("una garúa", sic.,
fs.836; conf.interrogatorio fs.832, preg.5ª, 6ª, 7ª, 8ª,
9ª; respondes de Milanessi a las preguntas 6ª a 9ª,
ampliaciones y amplias repreguntas, fs.834 y vta. y 835;
Vidal fs.836 y 837). La contradicción de los dichos de
ambos testigos con los de Tártara y Ginepro conllevan -en
tal sentido- a prescindir de ponderar esas declaraciones en
base a reiterada doctrina de esta Cámara, neutralizándose
entre sí las deposiciones contradictorias que recaen sobre
hechos esenciales (esta Sala, causas 42348 del 30/4/01;
37439 del 30/5/96; 37176 del 19/3/96; Sala I causas Nº30077
del 13/10/88, entre otros). Se potencia, así, la valoración
preferente del informe meteorológico que emana de un órgano
técnico (arts.384, 36, 392 C.P.C.; arts.901 y concs. Cód.
Civil).
3) Destaco el aspecto relativo al
estado climático -considerado no determinante a fs.1256 por
la sentencia de Grado y consentido por la Cooperativa a
fs.1396 vta. punto A) -no solo para apreciar la
inexistencia de un factor interruptivo, total o parcial,
del nexo causal (esta Sala, causas nº 42469, 26.06.01,
"Cerdeiro, Margarita Azucena c/ Municipalidad de Azul
s/Daños y Perjuicios"; nº 38517, 01/07/97, "Gómez, Liliana
Herminia c/ Municipalidad de Benito Juárez”, L.L., Bs. As.,
1997-1369, y sus citas y remisiones), sino para descartar
la "culpa" de la víctima que se endilga por las
codemandadas a Elgart. Ese estado climático no imponía a la
víctima el deber de precaución de abstenerse de transitar
por la vereda por lo que -reitero- no medió en el caso
comportamiento suyo causatorio de su propio daño (arts.901,
902, 1113 2º párr. "in fine" Cód.Civ.).
4) Pese al ingente esfuerzo de la
actora recurrente -y de la Municipalidad-, no advierto
motivos para prescindir del contundente y preciso informe
pericial del Ing. Bocchio sobre el estado del cableado
eléctrico, su regularidad y adecuadas condiciones técnicas.
Es decir que desecho que la causa del daño provenga -como
se postula- por déficit en la instalación en sí. En tal
sentido esa minuciosa pericia, sustentada en
consideraciones científicas a las que arribó constatando el
material peritado -lo que no se descalifica por haber sido
asistido por personal de la Cooperativa- concluye
-"brevitatis causa"- en que si bien en la actualidad se
reemplazó la línea por un "cable preensamblado, con
aislamiento, trenzado en un solo manojo...” (sic., fs.1169
vta.), “el tipo de conductores y de características de
estos valores condicen con los valores normalizados de las
líneas de distribución de baja tensión (L.B.T.). En cuanto
a las secciones, las mismas son función directa y
dependiente de la carga a la que están sometidas" y “por su
sección el conductor también condice con los valores
normalizados”... (fs.1169/1170 vta.; arts.384 y 474
C.P.C.). Es decir que el perito -que retiró de la
subcomisaría de Cacharí el conductor donde se hallaba
depositado (fs.1166/1167), como la hace notar la
Cooperativa apelada colige sin dubitaciones en que se han
cumplimentado con los requerimientos técnicos pertinentes
(fs.1168/1176). Explicó, frente a todas las partes en
audiencia convocada al efecto, que la mayor seguridad del
cable preensamblado respecto los cables normalizados ( es
decir no preensamblados), no conlleva déficit o
irregularidad en el preexistente que son normalizados
("autorizados por las normas, dijo) y que "la caída de
tensión admisible en ese tramo cumple sobradamente las
normas técnicas" (fs.1171 vta.). Añádese, con valor
probatorio corroborante, el informe de la autoridad de
aplicación (Ente Provincial Regulador Energético) que
expresa que “las características técnicas de las líneas
eléctricas instaladas por la Cooperativa Eléctrica de Azul
Ltda.en la calle Rodríguez Urrutia entre 9 de Julio y
Miramonte de la localidad de Cacharí, se ajustan a las
exigencias técnicas de los actuales sistemas de
distribución de energía eléctrica provincial, satisfaciendo
las normas de calidad imperantes y los requerimientos de la
Ordenanza Municipal de concesión vigente" (sic., fs.392
punto 1, arts.384 y 392 C.P.C.).
En cambio el perito puntualiza que
es "incorrecto, una barbaridad el paso de conductores entre
ramas" (sic.fs.1215 y vta.) y que la altura mínima para
zonas urbanas es de 5,50 metros estando en Cacharí las
ménsulas instaladas a 5,17 metros, lo que revela una
infracción (conf. "in extenso" fs.1168/1176 y explicaciones
fs.1215/1217; arts.384 y 474 C.P.C.), aspectos estos
sobre los que volveré luego.
El analizado informe pericial es
claro, concreto sustentado en reglas técnicas y lógicas y
no advierto motivos valederos para apartarme de él
(S.C.B.A., Ac.53849 del 16/11/93; Ac. 45797 del 14/5/91;
esta Sala, causas 36978, 37224 y 41224).
Recalco, en síntesis, que la cosa
en sí misma (la electricidad: art.2311 Cód.Civil) careció
de vicios, peligros o riesgos, y que el tendido de la red
eléctrica era acorde con las normas vigentes y el estado de
razonable y adecuada conservación a la fecha de los hechos
(arts.384 y 474 C.P.C.).
5) Abordo, ahora, la atribución de
responsabilidad, descartado -como quedó- que concurriera
causación o cocausación en el accionar de la víctima
(arts.1111 y 1113 Cód.Civil).
En cambio entiendo que medió
responsabilidad compartida -en igual grado de porcentaje, o
sea del 50%- entre la Municipalidad de Azul y la
Cooperativa Eléctrica, radicando la causa del daño en la
interferencia de los árboles en la línea eléctrica.
La ya señalada y mínima diferencia
de la altura del cableado (5,17 m.en vez de los 5,50
reglamentarios), en el "sub-júdice" sólo reviste carácter
de mera condición, que no configura causa adecuada desde la
óptica del nexo y del encuadramiento de la "imputatio
facti" (arts.906 y 1113 Cód.Civil). Ello pese a lo que
opiné en otro precedente en los que la referida infracción
no sólo era mayor, sino que además tenía entidad causal (mi
voto, causa nº 41961, 26.12.00, "Cooperativa Eléctrica de
Azul Ltda. C/ Etchepare, Juan León y Otros s/ Daños y
Perjuicios").
El “quid” estriba, a mi modo de
ver, en la gravitación de la conjunción de árboles de denso
follaje en medio de cables conductores de electricidad -
cosa de riesgo, sin duda- y en el deslinde de las
obligaciones legales. La causa material y jurígena del daño
(la muerte de Elgart) proviene del cable electrocutado
esparcido en la vereda, lo que obedeció a la acción
material de una rama del árbol. Ambos factores (fricción de
una parte del árbol y corte del conductor del fluído)
inician el íter causal (arts.901, 906, 1113 C.C.).
6) No tengo dudas de la
responsabilidad de la Municipalidad.
El árbol -del que se desplazó una
rama- pertenece al dominio público del municipio
(arts.2339, 2340 inc.7, 2341 Cód. civil) y le es aplicable
el encuadre normativo del riesgo creado, pese a su
condición de inerte. Así se lo reputó para "la caída de un
árbol seco en una arteria de una villa de emergencia que
produjo la muerte del peatón” (Cám. Fed. San Martín, sala
2ª, 10/11/98, “Báez, Gabriel y otra c/ Municipalidad de San
Isidro y otros"”con nota de Jorge Mosset Iturraspe, J.A.,
1999-II-193; Ver: Cám.Nac.Civ. Sala C 30/8/83 “Ruiz, Manuel
y otra c/Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires”
E.D.106-349; conf. “in extenso” esta Sala, causa Nº42469,
26/06/01, “Cerdeiro, Margarita Azucena c/Municipalidad de
Azul y/o quien resulte responsable s/ Indemnización de
Daños y Perjuicios”).
Recae sobre el estado el deber de
conservar y mantener los bienes públicos de los que es
dueña y guardiana impidiendo que produzcan daños a terceros
y de controlar, poder de policía mediante, que las cosas se
encuentren en condiciones tales que las personas puedan
transitar por ellas sin peligro, ya que el estado debe
velar por atender la seguridad y salubridad de los
habitantes (Cám.Nac.Civ., sala H, 25/4/2001, “Moltedo de
Dickson Nelly c/Empresa Distribuidora Sur S.A. y ot.”,
R.R.C.y S. 2001-106 y sus remisiones; C.N.Fed.Civ.y Com.,
sala II, 13/3/92 “Springer” L.L. 1992-E-523; esta Sala,
causa cit. Nº 42469, 26.06.01, "Cerdeiro, c/ Municipalidad
de Azul”. En efecto "el uso y goce de los bienes del
dominio público importa para el Estado la obligación de
colocarlos en condiciones de ser utilizados sin riesgos
para los particulares" (C.S., 1-12-92, "Posse, José D., v.
Prov. del Chubut y otra", en E.D., Tº 157, p.83 con nota de
Canosa; L.L., 1994-B-432, con nota de Venegas y Compiani,
J.A., 1994-II-p.262, con nota de Ricardo L. Lorenzetti,
cit.; esta Sala, causas cit.nº 42469 del 26.06.01,
"Cerdeiro..."; y nº 38517, 1/7/97, “Gómez, Liliana H. C/
Municipalidad de Benito Juárez y otro”, D.J.J., 154-77,
J.A., 1998-II-222, L.L., Bs. As., 1997-1365).
Además, y esencialmente, la
Municipalidad demandada incumplió un deber legal
determinado, un mandato imperativo, emergente del poder de
policía de seguridad en materia de conservación de los
bienes públicos, consistente en podar los árboles de
Cacharí para evitar -en el caso- que el roce o fricción de
su follaje afectara al cableado conductor de electricidad
(conf.acta notarial de constatación fs.188/189; elocuentes
fotos fs.190/192; ver también fotos fs.195/198; 203/208;
íd. acta fs.210/211 y fotos fs.216/219).
Se trata de un supuesto de
responsabilidad estatal por una omisión antijurídica frente
a “una conducta descripta normativamente y exigible” que,
en autos, denominada de poder de policía por “omisión de
cuidado de veredas y árboles” (ver Lorenzetti Ricardo en
Revista de Derecho de Daños Nº1 ps.67 y 83 Nº7 y
jurisprudencia cit., analizado la responsabilidad por
omisión y por comisión por omisión; en ese sentido
Kemelmajer de Carlucci Aida en “Responsabilidad por daños
en el Tercer Milenio” en p.493 y ss. y citas de los fallos
S.C.Mendoza “Torres” L.L. 1989-C-514, entre otros).
La obligación de acometer un
operativo general de poda incumbe a la Municipalidad, como
se desprende sin dudas de la Resolución 121/96 del
Intendente de Azul, que dispuso esa tarea el 27 de Mayo de
1996 (conf. fs.293/294), y ante la persistente actitud de
la Cooperativa que reiteradamente requirió se ejecute esa
tarea (conf.piezas documentales fs.249/289, reconocidas
como auténticas a fs.546/549 y fs.713/770; art.392 C.P.C.).
Se advierte que ese emplazamiento
resultó incumplido por la codemandada, infrigiendo su
específica obligación legal de obrar, de proceder a "la
realización de la poda de las especies arbóreas de la
ciudad ... (cuyo servicio) es impostergable atento a que no
se ejecuta desde 1989..." ( sic Resolución municipal
121/96, cit.,fs.293/295).
La abstención de actuar del
Municipio –no ejecutando la poda de los árboles- conlleva
su responsabilidad (arts.499, 505, 1074, 901, 906, 1113,
2339, 2349 y concs. Cód.Civil), especialmente a mérito de
la señalada jurisprudencia de la Corte Federal. Ello,
concluyo, en base a su doble título: dueña y guardiana del
árbol, que es un bien del dominio público, y el deber legal
de custodia y conservación, lo que fluye del poder de
policía de seguridad municipal respecto los bienes públicos
o colectivos (arts.1, 25, 26. 27 inc.2, 3, 8, 17, 24, 52,
53, 107, 108 incs.4, 5 y 16, 225, 230 y concs. Ley Orgánica
Municipal dec./ley 6769/58- T.O. ley 11664).
7) Empero esa abstención no libera
de responsabilidad a la Cooperativa, porque el
requerimiento al Municipio deviene insuficiente para la
adecuada y razonable prestación de un servicio público
generador de riesgo y del que obtiene beneficios
económicos. Si bien es cierto que la concesión del servicio
público de electricidad, conferido por Ordenanza 508/80 y
703/83 (conf.entre otras, fs.885/893), no impone ese deber
expreso, de allí no se sigue -directamente- que el
prestatario del servicio público se desentienda por
completo de las consecuencias que puedan derivarse de su
conducta omisiva (art.902 Cód.Civ.; esta Cámara Sala I,
causa Nº36004, 9/8/95 “González Silvia Bibiana
c/Coop.Elect. crédito. Obras. Vivienda y serv.púb. Las
Flores-Daños y Perjuicios” voto Dr.Ojea”).
Parto de la base -sobre la que
media consenso- de que el cableado eléctrico y,
esencialmente, el servicio público de electricidad es una
cosa de riesgo, aprehendido por el art.1113 2ª párr. "in
fine" Cód.Civil; (Ver: C.N.Civ., sala E, 14.06.91,
"Cazarre, Juan F. c/ Golf club Argentino" L.L., 1991-E-91;
Cám. 1ª C.C., San Isidro, sala II, 14.03.89, "Sánchez de
Godoy, Elisa N.y otros c/ Aparicio, Juan C.", D.J., 1999-
II-294; C.Civ. Com.y Garantías en lo Penal, Necochea,
9.9.99, "P.de M., M. c/ Usina Popular Coop. Sebastián de
María de Necochea", con voto del Dr.Humberto Garate y nota
de María Belén Japaze, "Muerte por contacto con cable de
energía y responsabilidad civil objetiva", L.L., Bs.As.,
2001-453; C.Apels. Concepción del Uruguay, sala Civ.y Com.,
15/7/94, "Núñez de González, María E.y otros v.Empresa
Prov.de la Energía de Entre Ríos", J.A., 1996-I-209;
S.C.B.A. Ac.47979, 2/11/93 “Palavecino Segundo c/Fisco de
la Pcia. de Bs.As. Ds. y Ps.” referida a la instalación
eléctrica con cables que mantenían fluído eléctrico
peligroso en un estación de bombeo de Obras Sanitarias que
funcionó en el lugar).
"La cosa riesgosa está dada en el
"sub lite" tanto por la actividad en sí misma como por las
cosas de que ella se sirve a los fines de su
desenvolvimiento" (voto Dr.Garate en causa cit., C.Civ.
Com.y Garantías en lo Penal, Necochea, 9.9.99, "P.de M., M.
c/ Usina Popular Coop. Sebastián de María de Necochea" con
la aprobación de la comentarista María Belén Japaze). En
ese precedente se añadió que "la prestación de un servicio
del que pueda resultar un daño a las personas que
participan en ella o a terceros consagra una obligación
secundaria de seguridad, por cuanto el prestador puede
prevenir más fácil y económicamente el daño que el
damnificado" (conf. "in extenso" fallo cit., con sus citas
y remisiones).
En idéntica orientación sostenía el
Dr.Ojea que es “exigible a las compañías de electricidad
que extremen la vigilancia y control de las instalaciones
(de las que son guardianas) a fin de evitar las
consecuencias dañosas” ( esta Cám. causa cit. 36004, 9/8/95
“González”; art.1113 Cód.Civ.) lo que hoy se encuentra
marcadamente acentuado y reglado en la Ley de Defensa del
Consumidor 24240, aplicable al caso
(arts.1,5,6,19,25,28,30,30bis,31,40 y concs. ley cit. t.o.
ley 24999; art.42 Const.Nac. y art.38 Const.Pcia.Bs.As.).
Es que los servicios públicos –
incluidos los de electricidad, deben ser suministrados en
forma que, en condiciones previsibles o normales de uso (ya
se vio en el “sub-lite no medió hecho fortuito) no
presenten peligro para la integridad física de los usuarios
(arts.5, 6, 40 y concs. ley cit.; Ver C.Nac.Cont.Ad.Fed.
sala 2ª, 5/11/98 in re “Ciancio José c/Resolución184/97.
Energas”, J.A. 1999-11-127; sobre la aplicación de la
fuerza expansiva de la ley 24240, Ver J.A. 2000-I-198/199).
Se trata, en definitiva, de una obligación de resultado que
conlleva la armonización de la legislación específica de
los servicios públicos domiciliarios con la norma
protectora, de raigambre constitucional, art.42 C.N. (causa
cit.; “Ciancio” J.A. 1999-II-127).
Soy de la opinión que no mediaría
conducta antijurídica -como se expresó en la Instancia de
origen- en la actuación directa de la Cooperativa para
evitar la producción del daño. La naturaleza de su
actividad -prestación de un servicio público- y la entidad
riesgosa del mismo conforman un inescindible y necesario
presupuesto fáctico y jurídico. No es de aplicación para la
Cooperativa el art.144 de la Ordenanza 98/84 (T.O.
Ord.125/84) que establece el régimen contravencional local
y determina sanciones por "la extracción o poda de árboles
ubicados en lugares públicos sin permiso de la autoridad
competente" (conf.fs.679/698), dispositivo que debe
conjugarse con el art.4 de la Ordenanza 508/80 de concesión
que la autoriza al "uso gratuito de la vía pública,
veredas, puentes, caminos, etc." para "instalar sus redes
sobre postes, caballetes, soportes y ménsulas ... guardando
las debidas precauciones de seguridad y estética, como
únicas limitaciones" (conf.fs.886).
No postulo que la Cooperativa se
ocupe de organizar un operativo de poda en Cacharí
sustituyendo la inacción municipal. Propicio, por el
contrario, que ante la proximidad y contingencia del daño
previsible (art.902 Cód.Civ.) suprima la causa de ese
peligro, y, en su caso, formule el reclamo económico (y no
meras notas de autoexculpación) a la autoridad municipal.
En un recordado caso -que cita la
actora- la Corte Federal condenó a S.E.G.B.A. como
"prestataria del servicio público que provee energía
eléctrica a los domicilios de la zona, su responsabilidad
no sólo emana del carácter de propietaria de las
instalaciones sino de la obligación de supervisión que es
propia de esa actividad (Fallos: 284:279), la que la obliga
a ejercer una razonable vigilancia de las condiciones en
que aquél se presta para evitar sus consecuencias dañosas"
(Fallos 310:2103; C.S., 15.10.87, "Graciela Cristina Prille
de Nicolini c/ Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires y
otra").
En otro precedente de marcada
analogía fáctica (caída de un cable por la presión de una
rama), aunque como en el caso fallado por el Tribunal de
Necochea sólo se demandó a la proveedora del servicio, al
condenar a la empresa provincial de energía se sostuvo que
era guardiana de los cables de los que se sirve y extrae
provecho económico (C.Apel.Concepción del Uruguay, sala
Civil y Com., 27.04.95, "Mendieta, Santiago y otra c/
Empresa Provincial de Energía de Entre Ríos", L.L., 1996-C-
149). Se añadió que "la obligación de mantener podados los
árboles, para que no afecten los cables, constituye una
obligación del guardián... De manera que ante los
daminificados, la responsabilidad de la Municipalidad no
excusaría la de la empresa...”
En otro antecedente la Corte Federal
atribuyó el 50% de responsabilidad a Entel por los daños a
un bien de su dominio, producidos por una contratista y con
fundamento en no responder el requerimiento formulado por
aquella contratista (informe sobre la existencia de
conductos cableados) -en el "sub-lite" la Cooperativa-,
porque "pese a su ausencia de diligencia tuvo a su alcance
la posibilidad de evitar legalmente las consecuencias
derivadas de su obrar" (Fallos 308:1601).
8) En definitiva: propicio
distribuir en paridad la responsabilidad de la Cooperativa
de Electricidad de Azul y de la Municipalidad local,
fundado, respectivamente en la omisión de actuar, para
conjurar el peligro concreto y en la abstención en
conservar y mantener los bienes públicos en condiciones que
no generen daño (arts.901, 906, 1113 y concs.Cód.Civ.).
Es doctrina de la Corte Boanerense
que "los copartícipes de un hecho ilícito son
solidariamente responsables frente a la víctima, con
independencia del grado de atribución causal endilgable a
ellos y sin perjuicio de que las obligaciones del causante
del daño y del responsable indirecto son concurrentes o 'in
solidum' porque si bien tienen un mismo acreedor e
identidad de objeto existe diversidad de causa y deudor"
(S.C.B.A., Ac.51687, 1-10-96, "Meza de Ocampo”; Ac.47780,
31-8-93, "Cisneros"; Ac.54369, 5-12-95, "Rodríguez";
Ac.63968, 1576/99, "Gómez, Eugenio", L.L. Bs.As.; art.1109,
2ª parte, Cód. Civ.; esta Sala, causas nº 39.345, 11.08.98,
"Saloiña"; nº 42562, 28.08.01, "Larraza"; Sala I, causas
30356, 28019, entre otras).
Por ende frente a las víctimas las
demandadas son responsables concurrentes sin perjuicio de
eventuales acciones de reintegro (art.1109 cit.).
III) En torno a los daños
resarcibles y comenzando con el perjuicio material
proveniente del fallecimiento del Sr.Rubén Horacio Elgart,
recuerdo –una vez más- que la doctrina casatoria local, y
la nacional, reconoce que la vida humana carece de valor
“per se”, y que lo que se indemniza son las consecuencias o
repercusiones que para los damnificados produjo la pérdida
o suspensión de esa vida humana. En efecto “la muerte de
una persona puede ocasionar daños a sus familiares, pero
ellos no dependen de la muerte en sí misma, sino de los
daños actuales o eventuales que dicha muerte puede haber
ocasionado. Si no hay daño económico, no existe ningún
perjuicio económico que indemnizar... No es lógicamente
correcto derivar de la presunción legal de daño por muerte
de una persona que la vida tiene por sí misma un valor
económico” (conf. entre otros, S.C.B.A., Ac.50522,
26/10/93, “Cejas, Félix Ramón y otros c/Idraste, Rubén
Oscar y otros. Daños y Perjuicios”, en D.J.J. Tº 146,p.25;
esta Sala causas Nº 33748, 15/4/99 “Fariñas de Pasos, Nora
c/a Empresa de Transporte 25 de Mayo y otros s/Daños y
Perjuicios”, con mi voto; Nº41578, 09/11/2000, “Lecuona,
Hugo c/Oroná, Eriberto G. y otros s/Daños y Perjuicios;
Nº42642, 28/8/01, “Castillos de Villamarín Fernanda
c/Etcheverry Darío H. y otros. Daños y Perjuicios”;
Nº42976, 06/9/01, “Testa Luis y otra c/Tagliaferro Carlos
s/Daños y Perjuicios”).
Se añadió que “para fijar la
indemnización por el valor vida no han de aplicarse
fórmulas matemáticas sino que es menester computar las
circunstancias particulares de la vida y de los
damnificados: edad, grado de parentesco, profesión,
posición económica, expectativa de vida, etc.(C.S.N.,
27/9/94, “Furnier, Patricia c/Cáceres, Héctor”, J.A. 1995-
II-193). Pero el hecho de que deban descartarse los
criterios estrictamente matemáticos no significa que puedan
dejar de considerarse los ingresos económicos de la víctima
–presentes o futuros-, pues el art.1084 del Cód.Civ. habla
de subsistencia, concepto que idea de lo que la ley supone
que habría podido suministrar como sostén y efectiva ayuda,
lo cual, en definitiva, queda reservado a la adecuada y
prudente apreciación judicial, (C.S.N., 17/04/97, “Savarro
de Caldara y otros c/Empresa Ferrocarriles Argentinos, L.L.
1997-E-120 y en D.J.J. 1998-210; S.C.Mendoza, Sala 1ª,
21/3/2001, “Alvarez Pedro y otros c/Municipalidad de Godoy
Cruz y otros”, voto Dra. Kemelmajer de Carlucci; causa
cit.42642 del 28/8/01),
El perito contador determinó el
ingreso (bruto) correspondiente al año 1994 (los restantes
años pertenecen a la continuidad de la explotación por los
herederos) en $ 230.392,64 (conf. Anexo I fs.992 del IV
cuerpo y detalle del informe de fs. 995vta./998; fs.1212);
a los que correspondió un neto de $ 38.356,40 (conf.
fs.1212, a mérito del auto de fs.989 y aclaraciones fs.1221
y 1232; arts. 384 y 474 C.P.C.). De modo que es muy claro
el perito al indicar que la “utilidad neta” (o sea ganancia
o ingreso de bolsillo, agrego en términos vulgares y no
contables) fue en ese período (antes del deceso) de $
38.356,40, lo que representa mensualmente $ 3.196,37 (conf.
pericia contable fs.1232 vta.). Esa cuantía surge de la
titularidad y explotación, como chofer y administrador, de
“Transportes Don Ruben,” dedicado al transporte de
hacienda. Además, y en orden a la evolución en el negocio,
se advierte un descenso de ingresos, menor en 1995, para
llegar a la mitad en 1997 es decir a los dos años del
fallecimiento del Sr.Elgart (conf. Anexo fs.992, detalle
fs.995 y vta), verificándose movimiento del personal
dependiente (fs.996 punto c) y creciente endeudamiento de
los herederos (fs.996 punto d; conf. informe de Ferrari y
Cia. S.C.A., fs.909; Maineri S.A. fs.911; id. fs.913, 915,
916, 969 y 972; Molinos Río de La Plata S.A. fs. 1016/17;
acogimiento a moratoria e impuestos automotores fs.
436/441: en 1998 por ingresos brutos fs.1025; id.informe
D.G.I. fs.39; crédito prendario por U$S 16.767 con el Banco
de Boston; testimonio Bartolomey fs.873). Que lo expresado
acerca del último año de explotación de la empresa de la
víctima debe considerarse que sólo constituye una pauta
orientadora, toda vez que no aparecen acreditados cuáles
fueron los resultados de los años anteriores para poder
sacar un cálculo más ajustado y realista, ni tampoco cuál
ha sido la evolución del mercado en torno a la actividad de
dicho ramo, con posterioridad al período informado
pericialmente (arts.384 C.P.C.; art.901 Cód.Civ.).
Con estas bases fácticas,
atendiendo a la composición del grupo familiar, esposa de
38 años y tres hijos de 17, 12 y 9 años a la fecha del
fallecimiento, a montos fijados por la Corte Nacional según
da cuenta la pertinente Base de Datos Informática, e
incluso a la de esta Cámara
(www.iijusticia.edu.ar/provi.htm) resulta cóngruo y
equitativo fijar en $ 170.000 para todos los damnificados,
discriminados del siguiente modo: $114.000 para la cónyuge,
$ 20.000 para Rubén Enzo Elgart, $ 26.000 para Karina
Elizabeth y $ 10.000 para Rubén Mauricio Elgart (arts.1083,
1084, 1085 y concs. Cód.Civ.; arts. 384, 392, 456, 474 y
concs. C.P.C.). En efecto, con relación al tope temporal
tenido en cuenta por Primera Instancia –en especial la
mayoría de edad de los hijos de la víctima- habida cuenta
que ese tope no ha merecido agravio, debe considerarse ha
quedado consentido (arts.260 y 261 C.P.C.) y deberá ser
respetado al atenderse a las apelaciones que se han
referido a sus cuantías (cuestionadas por bajas o elevadas,
según las partes).
Ello, además teniendo en cuenta que
las fórmulas matemáticas conforman una pauta gravitante,
pero no de aplicabilidad estricta.
Por otro lado, partiendo de esas
relaciones familiares, a la inmensidad del dolor por la
pérdida del esposo jóven y del progenitor, atendiendo a la
naturaleza resarcitoria del daño moral, que –en autos-
reviste el carácter de “in re ipsa” postulo fijar, para
todos los reclamantes la suma de $ 160.000 a distribuirse
por partes iguales (art. 1078 Cód.Civ); S.C.B.A., D.J.J. Tº
172, p.342; A. y S., 1989-II-15; A. y S. 1989-II-391; esta
Sala, causa Nº37202, 9/5/96, “Morales María c/Rostiburu
Rubén y otros s/Daños y Perjuicios”, D.J.J., Tº 151, p.19).
Entiendo también procede acoger los
gastos de sepelio por $850 y $ 1.000 en concepto de
sepultura, por ser propios e inherentes a erogaciones
necesarias, pese a la ausencia de la prueba de su cuantía,
perteneciente al orden habitual de las cosas. Ello totaliza
$ 1.850 a la fecha del deceso (arts. 901, 1066, 1067
Cód.Civ.; arts.165 y 384 C.P.C.).
En definitiva:
Propicio revocar parcialmente la
sentencia recurrida estableciendo la responsabilidad
concurrente de la Municipalidad de Azul y de la Cooperativa
Eléctrica de Azul Ltda., la que se hará extensiva a su
aseguradora, -en los límites del contrato- (“El Centinela
Cooperativa de Seguros Limitada), modificando los montos de
condena que se fijan: $170.000 por valor vida discriminados
del siguiente modo: $114.000 para la cónyuge, $20.000 para
Rubén Enzo Elgart, $26.000 para Karina Elizabeth Elgart y
$10.000 para Rubén Mauricio Elgart (arts.1083, 1084, 1085 y
concs.Cód. Civ.; arts.384, 392, 456, 474 y concs. C.P.C.).
Por daño moral $160.000 distribuidos en partes iguales para
cada reclamante y $1.850 en concepto de gastos de velatorio
y sepultura, con más intereses a la tasa pasiva del Banco
de la Provincia de Buenos Aires desde la fecha del ilícito.
La cuantía del daño material se discrimina fijando ante
eventuales acciones de regreso un 50% de responsabilidad
para cada demandado. Las costas en ambas instancias y en
base al principio de la derrota en juicio y la reparación
integral (art.1083 Cód.Civ.) será a cargo de las accionadas
vencidas (art.68 C.P.C.). Difiriendo la regulación de
honorarios para su oportunidad (art. 31 ley 8904).
Así lo voto.
A la misma cuestión, los Señores
Jueces, Dres.FORTUNATO DE SERRADELL Y CÉSPEDES, votaron en
análogo sentido.
A LA SEGUNDA CUESTION, el Señor
Juez Doctor GALDOS, dijo:
Atento lo acordado al tratar la
cuestión anterior, citas legales, doctrina y jurisprudencia
referenciada, y lo dispuesto por los arts. 266, 267 y ccs.
del C.P.C.C., corresponde revocar parcialmente la sentencia
recurrida estableciendo la responsabilidad concurrente de
la Municipalidad de Azul y de la Cooperativa Eléctrica de
Azul Ltda., la que se hará extensiva a su aseguradora, -en
los límites del contrato- (“El Centinela Cooperativa de
Seguros Limitada), modificando los montos de condena que se
fijan: $170.000 por valor vida discriminados del siguiente
modo: $114.000 para la cónyuge, $20.000 para Rubén Enzo
Elgart, $26.000 para Karina Elizabeth Elgart y $10.000 para
Rubén Mauricio Elgart (arts.1083, 1084, 1085 y concs.Cód.
Civ.; arts.384, 392, 456, 474 y concs. C.P.C.). Por daño
moral $160.000 distribuidos en partes iguales para cada
reclamante y $1.850 en concepto de gastos de velatorio y
sepultura, con más intereses a la tasa pasiva del Banco de
la Provincia de Buenos Aires desde la fecha del ilícito.
Fijándose ante eventuales acciones de regreso un 50% de
responsabilidad para cada demandado. Las costas en ambas
instancias y en base al principio de la derrota en juicio y
la reparación integral (art.1083 Cód.Civ.) será a cargo de
las accionadas vencidas (art.68 C.P.C.). Difiriendo la
regulación de honorarios para su oportunidad (art. 31 ley
8904).
Así lo voto.
A la misma cuestión, los Señores
Jueces, Dres.FORTUNATO DE SERRADELL Y CÉSPEDES, votaron en
análogo sentido.
Con lo que terminó el Acuerdo
dictándose la siguiente:
S E N T E N C I A
Azul, Abril 3 de 2002.-
AUTOS Y VISTOS:
CONSIDERANDO:
Por todo lo expuesto,
atento lo acordado al tratar las cuestiones anteriores,
demás fundamentos del acuerdo, citas legales, doctrina y
jurisprudencia referenciada, y lo dispuesto por los arts.
266, 267 y ccs. del C.P.C.C. REVOCASE parcialmente la
sentencia recurrida estableciendo la responsabilidad
concurrente de la Municipalidad de Azul y de la Cooperativa
Eléctrica de Azul Ltda., la que se hará extensiva a su
aseguradora, -en los límites del contrato- (“El Centinela
Cooperativa de Seguros Limitada), MODIFÍCANSE los montos de
condena que se fijan: $170.000 por valor vida discriminados
del siguiente modo: $114.000 para la cónyuge, $20.000 para
Rubén Enzo Elgart, $26.000 para Karina Elizabeth Elgart y
$10.000 para Rubén Mauricio Elgart (arts.1083, 1084, 1085 y
concs.Cód. Civ.; arts.384, 392, 456, 474 y concs. C.P.C.).
Por daño moral $160.000 distribuidos en partes iguales para
cada reclamante y $1.850 en concepto de gastos de velatorio
y sepultura, con más intereses a la tasa pasiva del Banco
de la Provincia de Buenos Aires desde la fecha del ilícito.
FÍJANSE ante eventuales acciones de regreso un 50% de
responsabilidad para cada demandado. Las costas en ambas
instancias y en base al principio de la derrota en juicio y
la reparación integral (art.1083 Cód.Civ.) será a cargo de
las accionadas vencidas (art.68 C.P.C.). DIFIÉRESE la
regulación de honorarios para su oportunidad (art. 31 ley
8904). NOTIFIQUESE por Secretaría y devuélvase. Fdo.:– Dr.
Jorge Mario Galdós – Juez – Cámara Civil y Comercial – Sala
II – Dra.Leticia Fortunato de Serradell – Juez- Cámara
Civil y Comercial – Sala I – Dr.Guillermo Lázaro Céspedes –
Juez - Cámara Civil y Comercial – Sala I - Ante mi: Dra.
Vivian Muñoz De Ciotta – Secretaria – Cámara Civil y
Comercial – Sala II.---------------------------------------