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Andrade

El juzgador no está obligado a resolver todas las cuestiones planteadas si una de ellas es suficiente para la decisión. La Municipalidad es responsable por no podar los árboles que causaron la caída de un cable eléctrico, lo que resultó en un accidente mortal, debido a su deber de conservar los bienes públicos. La responsabilidad se comparte con la Cooperativa de Electricidad, que debe garantizar la seguridad en la prestación de su servicio.

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Andrade

El juzgador no está obligado a resolver todas las cuestiones planteadas si una de ellas es suficiente para la decisión. La Municipalidad es responsable por no podar los árboles que causaron la caída de un cable eléctrico, lo que resultó en un accidente mortal, debido a su deber de conservar los bienes públicos. La responsabilidad se comparte con la Cooperativa de Electricidad, que debe garantizar la seguridad en la prestación de su servicio.

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SENTENCIAS. CUESTIONES ESENCIALES.

El juzgador no está obligado a pronunciarse sobre todas las


cuestiones planteadas cuando la solución dada a una de
ellas hace innecesario el examen de las demás.

COSA RIESGOSA. COSA INERTE. ÁRBOL.


El árbol –del que se desplazó una rama- pertenece al
dominio público del municipio (arts.2339, 2340 inc.7, 2341
Cód.Civ.) y le es aplicable el encuadre normativo del
riesgo creado, pese a su condición de inerte (art.1113, 2º
párr. “in fine” Cód.Civ.).

COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE


POLICÍA.
Recae sobre el estado el deber de conservar y mantener los
bienes públicos (de los que es dueña y guardiana)
impidiendo que produzcan daños a terceros y de controlar -
poder de policía mediante- que las cosas se encuentren en
condiciones tales que los particulares puedan usar de ellas
sin peligro, ya que el estado debe velar por atender la
seguridad y salubridad de los habitantes.

COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE


POLICÍA.
El uso y goce de los bienes del dominio público importa
para el Estado la obligación de colocarlos en condiciones
de ser utilizados sin riesgos para los particulares.

COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE


POLICÍA. PODA DE ÁRBOLES.
La Municipalidad demandada incumplió un deber legal
determinado, un mandato imperativo, emergente del poder de
policía de seguridad en materia de conservación de los
bienes públicos, consistente en podar los árboles para
evitar -en el caso- que el roce o fricción de su follaje
afectara al cableado conductor de electricidad.

COSA RIESGOSA. BIENES DEL DOMINIO PÚBLICO. PODER DE


POLICÍA. PODA DE ÁRBOLES.
La abstención de actuar del Municipio –no ejecutando la
poda de los árboles- conlleva su responsabilidad, en base a
un doble título: dueña y guardiana del árbol, que es un
bien del dominio público, y el deber legal de custodia y
conservación, lo que fluye del poder de policía de
seguridad municipal respecto los bienes públicos o
colectivos (arts.1, 25, 26. 27 inc.2, 3, 8, 17, 24, 52, 53,
107, 108 incs.4, 5 y 16, 225, 230 y concs. Ley Orgánica
Municipal dec./ley 6769/58- T.O. ley 11664).

SERVICIO PÚBLICO. ELECTRICIDAD.


COSA RIESGOSA. ELECTRICIDAD.
El servicio público de electricidad es una cosa de riesgo,
aprehendido por el art.1113 2ª párr. "in fine" Cód.Civil.

SERVICIO PÚBLICO. ELECTRICIDAD.


COSA RIESGOSA. ELECTRICIDAD.
La cosa riesgosa (prestación del servicio de electricidad
público) resulta tanto por la actividad en sí misma que
desenvuelve la Cooperativa de Electricidad Limitada de Azul
como por las cosas de que ella se sirve (la electricidad) a
los fines de su desenvolvimiento. Es exigible a las
compañías de electricidad que extremen la vigilancia y
control de sus instalaciones (de las que son guardianas) a
fin de evitar consecuencias dañosas previsibles.

SERVICIOS PÚBLICOS. FORMA DE PRESTACIÓN.


Los servicios públicos –incluidos los de electricidad-,
deben ser suministrados en forma que, en condiciones
previsibles o normales de uso no presenten peligro para la
integridad física de los usuarios (arts.5, 6, 40 y concs.
ley 24240). Se trata de una obligación de resultado que
conlleva la armonización de la legislación específica de
los servicios públicos domiciliarios con la norma
protectora, de raigambre constitucional y el art.42 C.N.

DAÑOS Y PERJUICIOS. CAIDA DE UN CABLE. RESPONSABILIDAD DE


LA MUNICIPALIDAD Y DE LA COOPERATIVA DE SERVICIOS.
La responsabilidad por el fallecimiento del esposo y
progenitor de los actores, producida al tropezar con un
cable electrocutado tendido en la vereda, es concurrente o
“in solidum” entre la Municipalidad –dueña del árbol, una
de cuyas ramas presionó un cable del servicio público de
electricidad y produjo su caída- y la empresa prestataria
(Cooperativa de Electricidad Ltda.de Azul). La
responsabilidad de la Municipalidad proviene de su carácter
de dueña y guardiana del árbol, que es un bien del dominio
público y del incumplimiento del deber legal de custodia y
conservación de los bienes públicos, por abstención del
ejercicio del poder de policía de seguridad (omisión de
podar los árboles de tupido follaje del que una rama se
desplazó y presionó un cable de electricidad que se cayó a
la vereda). La Cooperativa responde porque los servicios
públicos, máxime si son riesgosos, deben ser prestados de
forma tal que, en condiciones normales o previsibles, no
presenten riesgo para la integridad física de los usuarios
(arts.5,6,40 y concs. ley 24240).

CAUSA Nº 42604, 03/04/02, "Andrade de Elgart Vilma y otros


c/Coop.Eléctrica de Azul Ltda. Daños y Perjuicios.
Beneficio de litigar sin gastos.” .

"Andrade de Elgart Vilma y otros

c/ Coop.Eléctrica de Azul Ltda.

Causa Nº 42604 Daños y Perjuicios. Beneficio de


Litigar sin gastos.”

Juzg.Civ.y Com.Nº1.Sec.1. Azul.

Reg...46....Sent.Civil

En la ciudad de Azul, a los tres días del mes

de Abril de Dos Mil Dos, reunidos en Acuerdo Extraordinario

el Señor Juez de la Excma. Cámara de Apelación en lo Civil

y Comercial Departamental, Sala II, Doctor Jorge Mario

Galdós integrándose el Tribunal –por excusación de la

Doctora Ana María De Benedictis- con los Señores Jueces de

la Sala I de esta Excma. Cámara, Doctores Leticia Fortunato

de Serradell y Guillermo Lázaro Céspedes, para dictar

sentencia en los autos caratulados: “Andrade de Elgart

Vilma y otros c/Coop.Eléctrica de Azul Ltda. Daños y

Perjuicios. Beneficio de litigar sin gastos.” (Causa

Nº42604 ), se procedió a practicar la desinsaculación

prescripta por los arts. 168 de la Constitución Provincial,

263 y 266 del C.P.C.C., resultando de ella que debían votar

en el siguiente orden: Dr.GALDOS – Dra.FORTUNATO DE

SERRADELL – Dr.CESPEDES.

Estudiados los autos, el Tribunal

resolvió plantear y votar las siguientes:

-C U E S T I O N E S-

1ª.- ¿Es justa la sentencia de fs. 1251/1267 y

aclaratoria de fs.1272?.
2ª.- ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?.

-V O T A C I O N-

A LA PRIMERA CUESTION, el Señor

Juez Doctor GALDOS, dijo:

I) La Sra. Vilma Luján Andrade de

Elgart deduce por apoderado –por sí y en representación de

sus hijos menores Rubén Mauricio, Rubén Enzo y Karina

Elizabeth Elgart Andrade- contra la Cooperativa Eléctrica

de Azul Ltda demanda resarcitoria de daños y perjuicios

materiales y morales derivados del fallecimiento de su

esposo Rubén Horacio Elgart. Señala que el día 14 de

Febrero de 1995, aproximadamente a las 22:40 hs., en la

localidad de Cacharí, donde vivía el grupo familiar,

encontró junto con su hija menor a su esposo caído, sin

vida, sobre la vereda de la calle Rodríguez Urrutia entre

las de 9 de Julio y Miramonte con cables de alta tensión

enredados en sus piernas.

Afirma que la demandada, dueña y

guardiana de las líneas del alumbrado público y prestataria

de un servicio de riesgo, es responsable por los perjuicios

derivados de la muerte del esposo y padre quien –reitero-

fue hallado yaciendo sobre la vereda, boca arriba, con sus

pies envueltos por un cable electrificado.


La accionada alegó su

irresponsabilidad en el evento y solicitó la citación

coactiva, como tercero, de la Municipalidad de Azul,

empresa concedente del servicio de electricidad y –a

criterio de aquella- responsable única y excluyente del

infortunio, toda vez que éste obedeció al cortocircuito que

se generó en el cableado por la acción de una rama de un

árbol que produjo un cortocircuito y cortó el cable. Siendo

la Municipalidad dueña de los bienes del dominio público -

esto es el árbol del que se precipitó la rama-, y habiendo

estado reiteradamente intimada por la cooperativa a

efectuar la poda de los mismos, solicitó se la exonere de

toda responsabilidad.

También compareció en autos y

adhirió a la “litis-contestatio” de la cooperativa su

aseguradora “El Centinela Coop.de Seguros Ltda.”

La sentencia de 1ra. Instancia

admitió la demanda exclusivamente contra la Municipalidad

de Azul y liberó de responsabilidad civil a la Cooperativa

Eléctrica de Azul Ltda. y a su aseguradora, determinando

los montos por daños materiales derivados del fallecimiento

del esposo y padre de los reclamantes (el vulgarmente

llamado “valor de la vida humana”) y los perjuicios

extrapatrimoniales, impuso las costas a la accionada


vencida (Municipalidad de Azul) y difirió la regulación de

honorarios para su oportunidad. El presentenciante, para

arribar a esa conclusión, sostuvo, en esencia, que:

- no está fuera de discusión que la línea eléctrica de la

localidad de Cacharí es propiedad de la demandada

Cooperativa Eléctrica, como tampoco que los árboles de sus

veredas pertenecen al patrimonio público de la

Municipalidad de Azul;

- asimismo señala que “está reconocido en forma clara que

el hecho que provoca la muerte del Sr.Rubén Elgart es que

un cable cortado de esa línea se enredó en sus pies y causó

la muerte. Así surge de la causa penal Nº62833 en el que se

contactó que se “halla el cuerpo sin vida de una persona

del sexo masculino en posición de cúbito dorsal con su

cabeza orientada hacia el noroeste,... pudiéndose observar

que el mismo tiene a la altura de los tobillos un cable

enredado, que siguiendo su origen se advierte que ha caído

de la línea del alumbrado público que pasa por la línea

medianera ubicada por encima del lugar donde se haya caído

el cuerpo”, (acta de constatación fs.1 de la causa

penal)...” (sic. fs.1254 vta.);

- en torno a la situación climática afirma que al momento

del hecho lo que inicialmente había sido una tormenta se

había transformado en una leve llovizna;


- valorando las pericias, actas notariales y otros

elementos formativos de convicción, colige que el cable se

cortó por un cortocircuito generado por la acción mecánica

que produjo una rama de un árbol, que se desprendió y que

golpeó contra el cableado;

- para dilucidar sobre quién recaía la obligación de

proceder a la poda de los árboles, entiende que la

responsabilidad le es endilgable exclusivamente a la

Municipalidad de Azul, quien tiene a su cargo el deber de

efectuar un programa de poda general de todos los árboles

de dicha localidad. Desecha el argumento de la comuna

codemandada quien afirma que de acuerdo al contrato de

concesión (Ordenanza General 508/80 art.4º) la Cooperativa

podría requerir la autorización pertinente a la

Municipalidad y cumplimentar con su obligación de

seguridad. Juzga que las reiteradas notas y pedidos

efectivizados por la Cooperativa a la Municipalidad en el

sentido de que proceda a la poda de árboles son elocuentes

para liberarla de responsabilidad;

- entiende que habría antijuricidad en la conducta de la

Cooperativa si procediera sin autorización a ejecutar los

referidos trabajos infringiendo el art.144 de la Ordenanza

98/84 sobre Contravenciones y Faltas;


- respecto las condiciones de seguridad del cable que se

cortó, en base a la pericia, determina que pese a ser de

una medida no usual (3,3 mm de diámetro y 7 mm2 de sección

y prácticamente fuera de comercio), se ajusta a las

exigencias de calidad y dimensiones que exige la normativa,

por lo que no cabe atribuirle deber resarcitorio alguno a

la Cooperativa. De tal forma exonera a la misma –y a su

aseguradora- y condena únicamente a la Municipalidad de

Azul;

- en lo relativo al quantum indemnizatorio derivado de la

privación de la vida humana tiene en cuenta una pericia

contable practicada donde –entiende- el ingreso mensual de

la víctima era de $ 2.377 de los que deben imputarse la

mitad a la cónyuge superstite y la otra mitad a sus hijos,

de tal forma que Vilma Luján Andrade ha sido privada de $

1.168 por mes, mientras que sus hijos de $ 389 también

mensuales. Así determina el monto resarcitorio que deben

abonarse a cada uno de ellos fijando como fecha tope la

edad jubilatoria de la cónyuge (60 años) y con relación a

los hijos su mayoría de edad;

- la condena consiste en una suma que colocada a intereses

de plaza devengue una renta equivalente al importe mensual

señalado, con más intereses a la tasa pasiva del Banco

Nación;
- respecto del daño moral lo calcula en $ 25.000 para cada

familiar y descarta la existencia de daños síquicos para la

madre y la hija que descubrieron el cadáver del padre;

- luego de otras consideraciones concluye que la

Municipalidad reconoció por ordenanza de fecha 23/5/96 que

la poda de árboles no se realizaba desde el año 1989; que

la pericia da cuenta que aún la colocación de fusibles no

hubiera impedido la muerte de la infortunada víctima, por

lo que entiende interrumpido el nexo causal entre la cosa

electricidad cuyo riesgo y vicio causó la muerte por la

actitud negligente de la Municipalidad de Azul que no

realizó la poda obligatoria de los árboles, entre ellos

aquel del cual se desprendió la rama.

Contra dicho pronunciamiento

interpusieron recurso de apelación la Municipalidad vencida

(fs.1281) y la actora (fs.1305 y 1306), obrando las

pertinentes expresiones de agravios a fs.1369/75 y

1376/1392. Dichas piezas recursivas fueron contestadas por

los otros litigantes (conf.fs.1394/1395 y 1406/1410),

haciéndolo también la Cooperativa Eléctrica de Azul

(fs.1396/1405). A fs.1413 se pronuncia la asesora de

incapaces quien adhiere, en lo sustancial, a la postura

sustentada en su agravio por la actora. Solicita se condene

a la Cooperativa Eléctrica de Azul Ltda. porque no agotó


los medios a su alcance para evitar situaciones de gravedad

como la ocurrida, omitiendo adoptar las precauciones

propias de la prestación de un servicio público. Igualmente

entiende exiguas las sumas fijadas por conceptos

indemnizatorios, peticiona la condena a ambos codemandados

y señala que no medió culpa de la víctima.

Los agravios de la Municipalidad se

centran, en esencia, en :

- la exoneración de responsabilidad a la Cooperativa

Eléctrica de Azul, la que según el art.4º de la Ordenanza

de Concesión 508/80 debe instalar sus redes aéreas sobre

postes, soportes y ménsulas “guardando las debidas

precauciones de seguridad”. Siendo de aplicación la

doctrina del riesgo creado art.1113, 2ºpárr.“in fine”

Cód.Civ., y refiriendo a un antecedente de la Sala I de

esta Cámara, entiende que la Cooperativa en cuanto

concesionaria de un servicio público de riesgo no puede

exonerarse –como la acepta el presentenciante-

transfiriendo el deber resarcitorio a la Municipalidad,

fundado exclusivamente a una inaceptable causal de

eximición: el envío de notas requiriendo se proceda por

parte del municipio a cumplimentar la poda de los árboles

mencionados;
- la Cooperativa Eléctrica es la responsable directa que

debe adoptar todas las medidas de seguridad tendientes a

aminorar o suprimir los peligros inherentes a la prestación

de ese servicio público privatizado, del cual, -además-

recibe beneficios económicos;

- pone en tela de juicio la ausencia de adecuada idoneidad

técnica en el cableado efectuado por la cooperativa

ponderando la pericia del Ing.Bocchio en la que se explica

que se reemplazó el sistema de cable preexistente por otro

preensamblado, con aislamiento, trenzado en un solo manojo,

que asegura que no habrá frotamientos ni forma de tocarse

cables desnudos. Agrega lo inapropiado de tender cables en

zonas de abundante arboleda;

- admite la responsabilidad del occiso quien contribuyó a

cocausar su propio daño, circulando de noche en día de

lluvia, por lugar oscuro en condiciones inadecuadas cuando

se había desatado tormenta que exigía adecuar las

prevenciones;

- en lo tocante a los daños se queja porque los montos son

excesivos, no se encuentra suficientemente acreditado el

ingreso de la víctima, cuestionando incluso los parámetros

ponderados.
Por su lado la extensa expresión de

agravios de la actora se funda –en síntesis- en los

siguientes aspectos:

- partiendo de la base, aceptada en la sentencia de grado,

de que no fueron las condiciones meteorológicas las

determinantes del corte del cable eléctrico, enfatiza en

las características del cable cortado, que no respetaba las

condiciones de seguridad idóneas y suficientes. No puede

sostenerse, que se trata de una línea normalizada y que se

encontraba emplazada a 5 metros de altura siendo que de

conformidad con las normas técnicas debe estarlo a partir

de 5,50 metros;

- la aplicación de la teoría del riesgo creado conlleva la

responsabilidad de la Cooperativa titular de los cables y

de la energía eléctrica conducida por éstos, y prestataria

del servicio, cuya obligación de seguridad suponía ponerlo

en condiciones de que sea brindado sin riesgo para los

particulares;

- postula, concurrentemente con la de la Municipalidad, que

es insuficiente la mera remisión de notas y comunicaciones

documentales por la Cooperativa para liberarse de

responsabilidad por la ausencia de poda de los árboles

todo lo que, en su opinión, supone que debía adoptar

medidas directas a fines de suprimir las causas del riesgo.


Señala que incluso debió haberse promovido una acción de

amparo por la Cooperativa y en contra de la Municipalidad

para garantizar la prestación de ese servicio público;

- hace referencia a la previsibilidad del hecho, con

sustento en el art.902 del Cód.Civ. y con referencia a

citas jurisprudenciales;

- cuestiona algunos aspectos de la prueba pericial

practicada y finalmente formula enfáticas consideraciones

respecto a los montos fijados en concepto de valor vida y

por daño moral, reclamando también dos rubros omitidos;

- finalmente formula extensas consideraciones con relación

a lo que, desde el punto de vista jurídico, debería

constituir el hecho de un tercero eximente de

responsabilidad desde la óptica asumida por la sentencia de

Primera Instancia.

II) 1) Aclaro liminarmente que de

los numerosos planteos introducidos por los apelantes en

materia de hechos, prueba y encuadre jurídico, habré de

concentrarme en los aspectos esenciales para resolver, toda

vez que "el juzgador no está obligado a pronunciarse sobre

todas las cuestiones planteadas cuando la solución dada a

una de ellas hace innecesario el examen de las demás"

(S.C.B.A., a.C. Sent., 1956, v.IV, p.28; 1959, v.I, p.348;

1965, v.II, p.565). En un precedente sostuvo este Tribunal


que "el derecho de defensa no exige el tratamiento de todos

y cada uno de los planteos que las partes puedan articular,

sino únicamente de aquéllos que son conducentes para la

decisión del caso" (S.C.B.A., D.J.B.A., v.107, p.226; L.L.,

1976, v.B., p.399, 33.299-S; conf. Morello, Augusto M. -

Sosa, Gualberto L. - Berizonce, Roberto O., "Código

Procesal en lo Civil y Comercial", Tº II-C, 27; esta Sala,

causa nº 39.400, 7/7/98, "Soncini, Walter Aníbal c/

Herederos de Loholaberry, Bernardo Esteban s/ cobro de

Pesos").

2) No resulta controvertido que

Rubén Horacio Elgart falleció el 14 de febrero de 1995, por

electrocución, siendo encontrado (por su esposa e hija)

sobre la vereda de calle Rodríguez Urrutia -entre 9 de

Julio y Miramonte de la localidad de Cacharí-,

aproximadamente a las 23 hs., como consecuencia de haberse

enredado los tobillos con un cable de la línea del

alumbrado público, el que se cortó por la acción mecánica

de una rama de un árbol, ubicado en la vereda, lo que

produjo un cortocircuito y determinó su desprendimiento

(conf. expte. penal 62833 agregado por cuerda: acta

policial fs.1/2; croquis fs.3; resultado de la autopsia de

fs.8; informe eléctrico de fs.17; fotografías fs.24/25 y la

de fs.26 que muestra las quemaduras producidas en el


tobillo derecho de la víctima por la descarga eléctrica;

informe del Ing.Santillán que concurrió al lugar del hecho

y al que, en tal sentido, valoro, fs.33 y 35; estos autos:

actas notariales de comprobación de fs.188/89 y 210/11 y

fotografías fs.194/201, 218/223).

Me anticipo a descartar en la

producción del hecho participación causal de la víctima

porque entiendo que caminar a hora avanzada, por la vereda

de tierra que presentaba "gran cantidad de barro y agua",

(sic., acta policial fs.1 vta. expte.cit.), no constituye,

en modo alguno, conducta o comportamiento que fracture

total o parcialmente el nexo causal entre el hecho y su

resultado (arts.901, 1111 y 1113 cód. Civ.; art.384

C.P.C.).

Con relación a los factores

climáticos existen referencias a la "caída de los cables

por los vientos" (fs.1 vta., acta de constatación

expte.penal). Añado que prescindo de apreciar lo informado

por el Ing.Santillán que alude a un "fuerte temporal de

viento y lluvia" (fs.33 expte. cit.), por su carácter de

dependiente de la Cooperativa demandada (arts.384 y 456

C.P.C.) y porque debe asignarse primacía al informe

meteorológico que refiere la existencia de "vientos hasta

35 km./h" y "tormentas aisladas" (conf. fs.838; art.392


C.P.C.). Ello no constituye un hecho anormal en los

términos de los arts.513 y 514 Cód.Civ.. Preferenciar ese

informe técnico supone desplazar la entidad probatoria de

los dichos de algunos testigos como los del Ing. Tártara

("día de tormentas, vientos y lluvias”, dice a fs.852), que

el Sr.Ginepro hace suyos en base a informes que tuvo a la

vista (fs.846), a lo que, agrego, se trata de respuestas

de dependientes de la accionada que no especifican las

efectivas condiciones existentes a la hora del hecho, ya

que responden acerca de "las condiciones climáticas del día

en que sucedió el accidente" (interrogatorio fs.842 pre.3;

arts.384 y 456 C.P.C.). Por otro lado esas manifestaciones

se contraponen de modo insalvable e inconciliable con las

declaraciones de Vidal y Milanessi, testigos que

manifiestan que la "tormenta" "era previsible en la zona",

añadiendo el primero que a la hora aproximada de ocurrencia

de los hechos la lluvia era tenue ("una garúa", sic.,

fs.836; conf.interrogatorio fs.832, preg.5ª, 6ª, 7ª, 8ª,

9ª; respondes de Milanessi a las preguntas 6ª a 9ª,

ampliaciones y amplias repreguntas, fs.834 y vta. y 835;

Vidal fs.836 y 837). La contradicción de los dichos de

ambos testigos con los de Tártara y Ginepro conllevan -en

tal sentido- a prescindir de ponderar esas declaraciones en

base a reiterada doctrina de esta Cámara, neutralizándose


entre sí las deposiciones contradictorias que recaen sobre

hechos esenciales (esta Sala, causas 42348 del 30/4/01;

37439 del 30/5/96; 37176 del 19/3/96; Sala I causas Nº30077

del 13/10/88, entre otros). Se potencia, así, la valoración

preferente del informe meteorológico que emana de un órgano

técnico (arts.384, 36, 392 C.P.C.; arts.901 y concs. Cód.

Civil).

3) Destaco el aspecto relativo al

estado climático -considerado no determinante a fs.1256 por

la sentencia de Grado y consentido por la Cooperativa a

fs.1396 vta. punto A) -no solo para apreciar la

inexistencia de un factor interruptivo, total o parcial,

del nexo causal (esta Sala, causas nº 42469, 26.06.01,

"Cerdeiro, Margarita Azucena c/ Municipalidad de Azul

s/Daños y Perjuicios"; nº 38517, 01/07/97, "Gómez, Liliana

Herminia c/ Municipalidad de Benito Juárez”, L.L., Bs. As.,

1997-1369, y sus citas y remisiones), sino para descartar

la "culpa" de la víctima que se endilga por las

codemandadas a Elgart. Ese estado climático no imponía a la

víctima el deber de precaución de abstenerse de transitar

por la vereda por lo que -reitero- no medió en el caso

comportamiento suyo causatorio de su propio daño (arts.901,

902, 1113 2º párr. "in fine" Cód.Civ.).


4) Pese al ingente esfuerzo de la

actora recurrente -y de la Municipalidad-, no advierto

motivos para prescindir del contundente y preciso informe

pericial del Ing. Bocchio sobre el estado del cableado

eléctrico, su regularidad y adecuadas condiciones técnicas.

Es decir que desecho que la causa del daño provenga -como

se postula- por déficit en la instalación en sí. En tal

sentido esa minuciosa pericia, sustentada en

consideraciones científicas a las que arribó constatando el

material peritado -lo que no se descalifica por haber sido

asistido por personal de la Cooperativa- concluye

-"brevitatis causa"- en que si bien en la actualidad se

reemplazó la línea por un "cable preensamblado, con

aislamiento, trenzado en un solo manojo...” (sic., fs.1169

vta.), “el tipo de conductores y de características de

estos valores condicen con los valores normalizados de las

líneas de distribución de baja tensión (L.B.T.). En cuanto

a las secciones, las mismas son función directa y

dependiente de la carga a la que están sometidas" y “por su

sección el conductor también condice con los valores

normalizados”... (fs.1169/1170 vta.; arts.384 y 474

C.P.C.). Es decir que el perito -que retiró de la

subcomisaría de Cacharí el conductor donde se hallaba

depositado (fs.1166/1167), como la hace notar la


Cooperativa apelada colige sin dubitaciones en que se han

cumplimentado con los requerimientos técnicos pertinentes

(fs.1168/1176). Explicó, frente a todas las partes en

audiencia convocada al efecto, que la mayor seguridad del

cable preensamblado respecto los cables normalizados ( es

decir no preensamblados), no conlleva déficit o

irregularidad en el preexistente que son normalizados

("autorizados por las normas, dijo) y que "la caída de

tensión admisible en ese tramo cumple sobradamente las

normas técnicas" (fs.1171 vta.). Añádese, con valor

probatorio corroborante, el informe de la autoridad de

aplicación (Ente Provincial Regulador Energético) que

expresa que “las características técnicas de las líneas

eléctricas instaladas por la Cooperativa Eléctrica de Azul

Ltda.en la calle Rodríguez Urrutia entre 9 de Julio y

Miramonte de la localidad de Cacharí, se ajustan a las

exigencias técnicas de los actuales sistemas de

distribución de energía eléctrica provincial, satisfaciendo

las normas de calidad imperantes y los requerimientos de la

Ordenanza Municipal de concesión vigente" (sic., fs.392

punto 1, arts.384 y 392 C.P.C.).

En cambio el perito puntualiza que

es "incorrecto, una barbaridad el paso de conductores entre

ramas" (sic.fs.1215 y vta.) y que la altura mínima para


zonas urbanas es de 5,50 metros estando en Cacharí las

ménsulas instaladas a 5,17 metros, lo que revela una

infracción (conf. "in extenso" fs.1168/1176 y explicaciones

fs.1215/1217; arts.384 y 474 C.P.C.), aspectos estos

sobre los que volveré luego.

El analizado informe pericial es

claro, concreto sustentado en reglas técnicas y lógicas y

no advierto motivos valederos para apartarme de él

(S.C.B.A., Ac.53849 del 16/11/93; Ac. 45797 del 14/5/91;

esta Sala, causas 36978, 37224 y 41224).

Recalco, en síntesis, que la cosa

en sí misma (la electricidad: art.2311 Cód.Civil) careció

de vicios, peligros o riesgos, y que el tendido de la red

eléctrica era acorde con las normas vigentes y el estado de

razonable y adecuada conservación a la fecha de los hechos

(arts.384 y 474 C.P.C.).

5) Abordo, ahora, la atribución de

responsabilidad, descartado -como quedó- que concurriera

causación o cocausación en el accionar de la víctima

(arts.1111 y 1113 Cód.Civil).

En cambio entiendo que medió

responsabilidad compartida -en igual grado de porcentaje, o

sea del 50%- entre la Municipalidad de Azul y la


Cooperativa Eléctrica, radicando la causa del daño en la

interferencia de los árboles en la línea eléctrica.

La ya señalada y mínima diferencia

de la altura del cableado (5,17 m.en vez de los 5,50

reglamentarios), en el "sub-júdice" sólo reviste carácter

de mera condición, que no configura causa adecuada desde la

óptica del nexo y del encuadramiento de la "imputatio

facti" (arts.906 y 1113 Cód.Civil). Ello pese a lo que

opiné en otro precedente en los que la referida infracción

no sólo era mayor, sino que además tenía entidad causal (mi

voto, causa nº 41961, 26.12.00, "Cooperativa Eléctrica de

Azul Ltda. C/ Etchepare, Juan León y Otros s/ Daños y

Perjuicios").

El “quid” estriba, a mi modo de

ver, en la gravitación de la conjunción de árboles de denso

follaje en medio de cables conductores de electricidad -

cosa de riesgo, sin duda- y en el deslinde de las

obligaciones legales. La causa material y jurígena del daño

(la muerte de Elgart) proviene del cable electrocutado

esparcido en la vereda, lo que obedeció a la acción

material de una rama del árbol. Ambos factores (fricción de

una parte del árbol y corte del conductor del fluído)

inician el íter causal (arts.901, 906, 1113 C.C.).


6) No tengo dudas de la

responsabilidad de la Municipalidad.

El árbol -del que se desplazó una

rama- pertenece al dominio público del municipio

(arts.2339, 2340 inc.7, 2341 Cód. civil) y le es aplicable

el encuadre normativo del riesgo creado, pese a su

condición de inerte. Así se lo reputó para "la caída de un

árbol seco en una arteria de una villa de emergencia que

produjo la muerte del peatón” (Cám. Fed. San Martín, sala

2ª, 10/11/98, “Báez, Gabriel y otra c/ Municipalidad de San

Isidro y otros"”con nota de Jorge Mosset Iturraspe, J.A.,

1999-II-193; Ver: Cám.Nac.Civ. Sala C 30/8/83 “Ruiz, Manuel

y otra c/Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires”

E.D.106-349; conf. “in extenso” esta Sala, causa Nº42469,

26/06/01, “Cerdeiro, Margarita Azucena c/Municipalidad de

Azul y/o quien resulte responsable s/ Indemnización de

Daños y Perjuicios”).

Recae sobre el estado el deber de

conservar y mantener los bienes públicos de los que es

dueña y guardiana impidiendo que produzcan daños a terceros

y de controlar, poder de policía mediante, que las cosas se

encuentren en condiciones tales que las personas puedan

transitar por ellas sin peligro, ya que el estado debe

velar por atender la seguridad y salubridad de los


habitantes (Cám.Nac.Civ., sala H, 25/4/2001, “Moltedo de

Dickson Nelly c/Empresa Distribuidora Sur S.A. y ot.”,

R.R.C.y S. 2001-106 y sus remisiones; C.N.Fed.Civ.y Com.,

sala II, 13/3/92 “Springer” L.L. 1992-E-523; esta Sala,

causa cit. Nº 42469, 26.06.01, "Cerdeiro, c/ Municipalidad

de Azul”. En efecto "el uso y goce de los bienes del

dominio público importa para el Estado la obligación de

colocarlos en condiciones de ser utilizados sin riesgos

para los particulares" (C.S., 1-12-92, "Posse, José D., v.

Prov. del Chubut y otra", en E.D., Tº 157, p.83 con nota de

Canosa; L.L., 1994-B-432, con nota de Venegas y Compiani,

J.A., 1994-II-p.262, con nota de Ricardo L. Lorenzetti,

cit.; esta Sala, causas cit.nº 42469 del 26.06.01,

"Cerdeiro..."; y nº 38517, 1/7/97, “Gómez, Liliana H. C/

Municipalidad de Benito Juárez y otro”, D.J.J., 154-77,

J.A., 1998-II-222, L.L., Bs. As., 1997-1365).

Además, y esencialmente, la

Municipalidad demandada incumplió un deber legal

determinado, un mandato imperativo, emergente del poder de

policía de seguridad en materia de conservación de los

bienes públicos, consistente en podar los árboles de

Cacharí para evitar -en el caso- que el roce o fricción de

su follaje afectara al cableado conductor de electricidad

(conf.acta notarial de constatación fs.188/189; elocuentes


fotos fs.190/192; ver también fotos fs.195/198; 203/208;

íd. acta fs.210/211 y fotos fs.216/219).

Se trata de un supuesto de

responsabilidad estatal por una omisión antijurídica frente

a “una conducta descripta normativamente y exigible” que,

en autos, denominada de poder de policía por “omisión de

cuidado de veredas y árboles” (ver Lorenzetti Ricardo en

Revista de Derecho de Daños Nº1 ps.67 y 83 Nº7 y

jurisprudencia cit., analizado la responsabilidad por

omisión y por comisión por omisión; en ese sentido

Kemelmajer de Carlucci Aida en “Responsabilidad por daños

en el Tercer Milenio” en p.493 y ss. y citas de los fallos

S.C.Mendoza “Torres” L.L. 1989-C-514, entre otros).

La obligación de acometer un

operativo general de poda incumbe a la Municipalidad, como

se desprende sin dudas de la Resolución 121/96 del

Intendente de Azul, que dispuso esa tarea el 27 de Mayo de

1996 (conf. fs.293/294), y ante la persistente actitud de

la Cooperativa que reiteradamente requirió se ejecute esa

tarea (conf.piezas documentales fs.249/289, reconocidas

como auténticas a fs.546/549 y fs.713/770; art.392 C.P.C.).

Se advierte que ese emplazamiento

resultó incumplido por la codemandada, infrigiendo su

específica obligación legal de obrar, de proceder a "la


realización de la poda de las especies arbóreas de la

ciudad ... (cuyo servicio) es impostergable atento a que no

se ejecuta desde 1989..." ( sic Resolución municipal

121/96, cit.,fs.293/295).

La abstención de actuar del

Municipio –no ejecutando la poda de los árboles- conlleva

su responsabilidad (arts.499, 505, 1074, 901, 906, 1113,

2339, 2349 y concs. Cód.Civil), especialmente a mérito de

la señalada jurisprudencia de la Corte Federal. Ello,

concluyo, en base a su doble título: dueña y guardiana del

árbol, que es un bien del dominio público, y el deber legal

de custodia y conservación, lo que fluye del poder de

policía de seguridad municipal respecto los bienes públicos

o colectivos (arts.1, 25, 26. 27 inc.2, 3, 8, 17, 24, 52,

53, 107, 108 incs.4, 5 y 16, 225, 230 y concs. Ley Orgánica

Municipal dec./ley 6769/58- T.O. ley 11664).

7) Empero esa abstención no libera

de responsabilidad a la Cooperativa, porque el

requerimiento al Municipio deviene insuficiente para la

adecuada y razonable prestación de un servicio público

generador de riesgo y del que obtiene beneficios

económicos. Si bien es cierto que la concesión del servicio

público de electricidad, conferido por Ordenanza 508/80 y

703/83 (conf.entre otras, fs.885/893), no impone ese deber


expreso, de allí no se sigue -directamente- que el

prestatario del servicio público se desentienda por

completo de las consecuencias que puedan derivarse de su

conducta omisiva (art.902 Cód.Civ.; esta Cámara Sala I,

causa Nº36004, 9/8/95 “González Silvia Bibiana

c/Coop.Elect. crédito. Obras. Vivienda y serv.púb. Las

Flores-Daños y Perjuicios” voto Dr.Ojea”).

Parto de la base -sobre la que

media consenso- de que el cableado eléctrico y,

esencialmente, el servicio público de electricidad es una

cosa de riesgo, aprehendido por el art.1113 2ª párr. "in

fine" Cód.Civil; (Ver: C.N.Civ., sala E, 14.06.91,

"Cazarre, Juan F. c/ Golf club Argentino" L.L., 1991-E-91;

Cám. 1ª C.C., San Isidro, sala II, 14.03.89, "Sánchez de

Godoy, Elisa N.y otros c/ Aparicio, Juan C.", D.J., 1999-

II-294; C.Civ. Com.y Garantías en lo Penal, Necochea,

9.9.99, "P.de M., M. c/ Usina Popular Coop. Sebastián de

María de Necochea", con voto del Dr.Humberto Garate y nota

de María Belén Japaze, "Muerte por contacto con cable de

energía y responsabilidad civil objetiva", L.L., Bs.As.,

2001-453; C.Apels. Concepción del Uruguay, sala Civ.y Com.,

15/7/94, "Núñez de González, María E.y otros v.Empresa

Prov.de la Energía de Entre Ríos", J.A., 1996-I-209;

S.C.B.A. Ac.47979, 2/11/93 “Palavecino Segundo c/Fisco de


la Pcia. de Bs.As. Ds. y Ps.” referida a la instalación

eléctrica con cables que mantenían fluído eléctrico

peligroso en un estación de bombeo de Obras Sanitarias que

funcionó en el lugar).

"La cosa riesgosa está dada en el

"sub lite" tanto por la actividad en sí misma como por las

cosas de que ella se sirve a los fines de su

desenvolvimiento" (voto Dr.Garate en causa cit., C.Civ.

Com.y Garantías en lo Penal, Necochea, 9.9.99, "P.de M., M.

c/ Usina Popular Coop. Sebastián de María de Necochea" con

la aprobación de la comentarista María Belén Japaze). En

ese precedente se añadió que "la prestación de un servicio

del que pueda resultar un daño a las personas que

participan en ella o a terceros consagra una obligación

secundaria de seguridad, por cuanto el prestador puede

prevenir más fácil y económicamente el daño que el

damnificado" (conf. "in extenso" fallo cit., con sus citas

y remisiones).

En idéntica orientación sostenía el

Dr.Ojea que es “exigible a las compañías de electricidad

que extremen la vigilancia y control de las instalaciones

(de las que son guardianas) a fin de evitar las

consecuencias dañosas” ( esta Cám. causa cit. 36004, 9/8/95

“González”; art.1113 Cód.Civ.) lo que hoy se encuentra


marcadamente acentuado y reglado en la Ley de Defensa del

Consumidor 24240, aplicable al caso

(arts.1,5,6,19,25,28,30,30bis,31,40 y concs. ley cit. t.o.

ley 24999; art.42 Const.Nac. y art.38 Const.Pcia.Bs.As.).

Es que los servicios públicos –

incluidos los de electricidad, deben ser suministrados en

forma que, en condiciones previsibles o normales de uso (ya

se vio en el “sub-lite no medió hecho fortuito) no

presenten peligro para la integridad física de los usuarios

(arts.5, 6, 40 y concs. ley cit.; Ver C.Nac.Cont.Ad.Fed.

sala 2ª, 5/11/98 in re “Ciancio José c/Resolución184/97.

Energas”, J.A. 1999-11-127; sobre la aplicación de la

fuerza expansiva de la ley 24240, Ver J.A. 2000-I-198/199).

Se trata, en definitiva, de una obligación de resultado que

conlleva la armonización de la legislación específica de

los servicios públicos domiciliarios con la norma

protectora, de raigambre constitucional, art.42 C.N. (causa

cit.; “Ciancio” J.A. 1999-II-127).

Soy de la opinión que no mediaría

conducta antijurídica -como se expresó en la Instancia de

origen- en la actuación directa de la Cooperativa para

evitar la producción del daño. La naturaleza de su

actividad -prestación de un servicio público- y la entidad

riesgosa del mismo conforman un inescindible y necesario


presupuesto fáctico y jurídico. No es de aplicación para la

Cooperativa el art.144 de la Ordenanza 98/84 (T.O.

Ord.125/84) que establece el régimen contravencional local

y determina sanciones por "la extracción o poda de árboles

ubicados en lugares públicos sin permiso de la autoridad

competente" (conf.fs.679/698), dispositivo que debe

conjugarse con el art.4 de la Ordenanza 508/80 de concesión

que la autoriza al "uso gratuito de la vía pública,

veredas, puentes, caminos, etc." para "instalar sus redes

sobre postes, caballetes, soportes y ménsulas ... guardando

las debidas precauciones de seguridad y estética, como

únicas limitaciones" (conf.fs.886).

No postulo que la Cooperativa se

ocupe de organizar un operativo de poda en Cacharí

sustituyendo la inacción municipal. Propicio, por el

contrario, que ante la proximidad y contingencia del daño

previsible (art.902 Cód.Civ.) suprima la causa de ese

peligro, y, en su caso, formule el reclamo económico (y no

meras notas de autoexculpación) a la autoridad municipal.

En un recordado caso -que cita la

actora- la Corte Federal condenó a S.E.G.B.A. como

"prestataria del servicio público que provee energía

eléctrica a los domicilios de la zona, su responsabilidad

no sólo emana del carácter de propietaria de las


instalaciones sino de la obligación de supervisión que es

propia de esa actividad (Fallos: 284:279), la que la obliga

a ejercer una razonable vigilancia de las condiciones en

que aquél se presta para evitar sus consecuencias dañosas"

(Fallos 310:2103; C.S., 15.10.87, "Graciela Cristina Prille

de Nicolini c/ Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires y

otra").

En otro precedente de marcada

analogía fáctica (caída de un cable por la presión de una

rama), aunque como en el caso fallado por el Tribunal de

Necochea sólo se demandó a la proveedora del servicio, al

condenar a la empresa provincial de energía se sostuvo que

era guardiana de los cables de los que se sirve y extrae

provecho económico (C.Apel.Concepción del Uruguay, sala

Civil y Com., 27.04.95, "Mendieta, Santiago y otra c/

Empresa Provincial de Energía de Entre Ríos", L.L., 1996-C-

149). Se añadió que "la obligación de mantener podados los

árboles, para que no afecten los cables, constituye una

obligación del guardián... De manera que ante los

daminificados, la responsabilidad de la Municipalidad no

excusaría la de la empresa...”

En otro antecedente la Corte Federal

atribuyó el 50% de responsabilidad a Entel por los daños a

un bien de su dominio, producidos por una contratista y con


fundamento en no responder el requerimiento formulado por

aquella contratista (informe sobre la existencia de

conductos cableados) -en el "sub-lite" la Cooperativa-,

porque "pese a su ausencia de diligencia tuvo a su alcance

la posibilidad de evitar legalmente las consecuencias

derivadas de su obrar" (Fallos 308:1601).

8) En definitiva: propicio

distribuir en paridad la responsabilidad de la Cooperativa

de Electricidad de Azul y de la Municipalidad local,

fundado, respectivamente en la omisión de actuar, para

conjurar el peligro concreto y en la abstención en

conservar y mantener los bienes públicos en condiciones que

no generen daño (arts.901, 906, 1113 y concs.Cód.Civ.).

Es doctrina de la Corte Boanerense

que "los copartícipes de un hecho ilícito son

solidariamente responsables frente a la víctima, con

independencia del grado de atribución causal endilgable a

ellos y sin perjuicio de que las obligaciones del causante

del daño y del responsable indirecto son concurrentes o 'in

solidum' porque si bien tienen un mismo acreedor e

identidad de objeto existe diversidad de causa y deudor"

(S.C.B.A., Ac.51687, 1-10-96, "Meza de Ocampo”; Ac.47780,

31-8-93, "Cisneros"; Ac.54369, 5-12-95, "Rodríguez";

Ac.63968, 1576/99, "Gómez, Eugenio", L.L. Bs.As.; art.1109,


2ª parte, Cód. Civ.; esta Sala, causas nº 39.345, 11.08.98,

"Saloiña"; nº 42562, 28.08.01, "Larraza"; Sala I, causas

30356, 28019, entre otras).

Por ende frente a las víctimas las

demandadas son responsables concurrentes sin perjuicio de

eventuales acciones de reintegro (art.1109 cit.).

III) En torno a los daños

resarcibles y comenzando con el perjuicio material

proveniente del fallecimiento del Sr.Rubén Horacio Elgart,

recuerdo –una vez más- que la doctrina casatoria local, y

la nacional, reconoce que la vida humana carece de valor

“per se”, y que lo que se indemniza son las consecuencias o

repercusiones que para los damnificados produjo la pérdida

o suspensión de esa vida humana. En efecto “la muerte de

una persona puede ocasionar daños a sus familiares, pero

ellos no dependen de la muerte en sí misma, sino de los

daños actuales o eventuales que dicha muerte puede haber

ocasionado. Si no hay daño económico, no existe ningún

perjuicio económico que indemnizar... No es lógicamente

correcto derivar de la presunción legal de daño por muerte

de una persona que la vida tiene por sí misma un valor

económico” (conf. entre otros, S.C.B.A., Ac.50522,

26/10/93, “Cejas, Félix Ramón y otros c/Idraste, Rubén

Oscar y otros. Daños y Perjuicios”, en D.J.J. Tº 146,p.25;


esta Sala causas Nº 33748, 15/4/99 “Fariñas de Pasos, Nora

c/a Empresa de Transporte 25 de Mayo y otros s/Daños y

Perjuicios”, con mi voto; Nº41578, 09/11/2000, “Lecuona,

Hugo c/Oroná, Eriberto G. y otros s/Daños y Perjuicios;

Nº42642, 28/8/01, “Castillos de Villamarín Fernanda

c/Etcheverry Darío H. y otros. Daños y Perjuicios”;

Nº42976, 06/9/01, “Testa Luis y otra c/Tagliaferro Carlos

s/Daños y Perjuicios”).

Se añadió que “para fijar la

indemnización por el valor vida no han de aplicarse

fórmulas matemáticas sino que es menester computar las

circunstancias particulares de la vida y de los

damnificados: edad, grado de parentesco, profesión,

posición económica, expectativa de vida, etc.(C.S.N.,

27/9/94, “Furnier, Patricia c/Cáceres, Héctor”, J.A. 1995-

II-193). Pero el hecho de que deban descartarse los

criterios estrictamente matemáticos no significa que puedan

dejar de considerarse los ingresos económicos de la víctima

–presentes o futuros-, pues el art.1084 del Cód.Civ. habla

de subsistencia, concepto que idea de lo que la ley supone

que habría podido suministrar como sostén y efectiva ayuda,

lo cual, en definitiva, queda reservado a la adecuada y

prudente apreciación judicial, (C.S.N., 17/04/97, “Savarro

de Caldara y otros c/Empresa Ferrocarriles Argentinos, L.L.


1997-E-120 y en D.J.J. 1998-210; S.C.Mendoza, Sala 1ª,

21/3/2001, “Alvarez Pedro y otros c/Municipalidad de Godoy

Cruz y otros”, voto Dra. Kemelmajer de Carlucci; causa

cit.42642 del 28/8/01),

El perito contador determinó el

ingreso (bruto) correspondiente al año 1994 (los restantes

años pertenecen a la continuidad de la explotación por los

herederos) en $ 230.392,64 (conf. Anexo I fs.992 del IV

cuerpo y detalle del informe de fs. 995vta./998; fs.1212);

a los que correspondió un neto de $ 38.356,40 (conf.

fs.1212, a mérito del auto de fs.989 y aclaraciones fs.1221

y 1232; arts. 384 y 474 C.P.C.). De modo que es muy claro

el perito al indicar que la “utilidad neta” (o sea ganancia

o ingreso de bolsillo, agrego en términos vulgares y no

contables) fue en ese período (antes del deceso) de $

38.356,40, lo que representa mensualmente $ 3.196,37 (conf.

pericia contable fs.1232 vta.). Esa cuantía surge de la

titularidad y explotación, como chofer y administrador, de

“Transportes Don Ruben,” dedicado al transporte de

hacienda. Además, y en orden a la evolución en el negocio,

se advierte un descenso de ingresos, menor en 1995, para

llegar a la mitad en 1997 es decir a los dos años del

fallecimiento del Sr.Elgart (conf. Anexo fs.992, detalle

fs.995 y vta), verificándose movimiento del personal


dependiente (fs.996 punto c) y creciente endeudamiento de

los herederos (fs.996 punto d; conf. informe de Ferrari y

Cia. S.C.A., fs.909; Maineri S.A. fs.911; id. fs.913, 915,

916, 969 y 972; Molinos Río de La Plata S.A. fs. 1016/17;

acogimiento a moratoria e impuestos automotores fs.

436/441: en 1998 por ingresos brutos fs.1025; id.informe

D.G.I. fs.39; crédito prendario por U$S 16.767 con el Banco

de Boston; testimonio Bartolomey fs.873). Que lo expresado

acerca del último año de explotación de la empresa de la

víctima debe considerarse que sólo constituye una pauta

orientadora, toda vez que no aparecen acreditados cuáles

fueron los resultados de los años anteriores para poder

sacar un cálculo más ajustado y realista, ni tampoco cuál

ha sido la evolución del mercado en torno a la actividad de

dicho ramo, con posterioridad al período informado

pericialmente (arts.384 C.P.C.; art.901 Cód.Civ.).

Con estas bases fácticas,

atendiendo a la composición del grupo familiar, esposa de

38 años y tres hijos de 17, 12 y 9 años a la fecha del

fallecimiento, a montos fijados por la Corte Nacional según

da cuenta la pertinente Base de Datos Informática, e

incluso a la de esta Cámara

(www.iijusticia.edu.ar/provi.htm) resulta cóngruo y

equitativo fijar en $ 170.000 para todos los damnificados,


discriminados del siguiente modo: $114.000 para la cónyuge,

$ 20.000 para Rubén Enzo Elgart, $ 26.000 para Karina

Elizabeth y $ 10.000 para Rubén Mauricio Elgart (arts.1083,

1084, 1085 y concs. Cód.Civ.; arts. 384, 392, 456, 474 y

concs. C.P.C.). En efecto, con relación al tope temporal

tenido en cuenta por Primera Instancia –en especial la

mayoría de edad de los hijos de la víctima- habida cuenta

que ese tope no ha merecido agravio, debe considerarse ha

quedado consentido (arts.260 y 261 C.P.C.) y deberá ser

respetado al atenderse a las apelaciones que se han

referido a sus cuantías (cuestionadas por bajas o elevadas,

según las partes).

Ello, además teniendo en cuenta que

las fórmulas matemáticas conforman una pauta gravitante,

pero no de aplicabilidad estricta.

Por otro lado, partiendo de esas

relaciones familiares, a la inmensidad del dolor por la

pérdida del esposo jóven y del progenitor, atendiendo a la

naturaleza resarcitoria del daño moral, que –en autos-

reviste el carácter de “in re ipsa” postulo fijar, para

todos los reclamantes la suma de $ 160.000 a distribuirse

por partes iguales (art. 1078 Cód.Civ); S.C.B.A., D.J.J. Tº

172, p.342; A. y S., 1989-II-15; A. y S. 1989-II-391; esta


Sala, causa Nº37202, 9/5/96, “Morales María c/Rostiburu

Rubén y otros s/Daños y Perjuicios”, D.J.J., Tº 151, p.19).

Entiendo también procede acoger los

gastos de sepelio por $850 y $ 1.000 en concepto de

sepultura, por ser propios e inherentes a erogaciones

necesarias, pese a la ausencia de la prueba de su cuantía,

perteneciente al orden habitual de las cosas. Ello totaliza

$ 1.850 a la fecha del deceso (arts. 901, 1066, 1067

Cód.Civ.; arts.165 y 384 C.P.C.).

En definitiva:

Propicio revocar parcialmente la

sentencia recurrida estableciendo la responsabilidad

concurrente de la Municipalidad de Azul y de la Cooperativa

Eléctrica de Azul Ltda., la que se hará extensiva a su

aseguradora, -en los límites del contrato- (“El Centinela

Cooperativa de Seguros Limitada), modificando los montos de

condena que se fijan: $170.000 por valor vida discriminados

del siguiente modo: $114.000 para la cónyuge, $20.000 para

Rubén Enzo Elgart, $26.000 para Karina Elizabeth Elgart y

$10.000 para Rubén Mauricio Elgart (arts.1083, 1084, 1085 y

concs.Cód. Civ.; arts.384, 392, 456, 474 y concs. C.P.C.).

Por daño moral $160.000 distribuidos en partes iguales para

cada reclamante y $1.850 en concepto de gastos de velatorio

y sepultura, con más intereses a la tasa pasiva del Banco


de la Provincia de Buenos Aires desde la fecha del ilícito.

La cuantía del daño material se discrimina fijando ante

eventuales acciones de regreso un 50% de responsabilidad

para cada demandado. Las costas en ambas instancias y en

base al principio de la derrota en juicio y la reparación

integral (art.1083 Cód.Civ.) será a cargo de las accionadas

vencidas (art.68 C.P.C.). Difiriendo la regulación de

honorarios para su oportunidad (art. 31 ley 8904).

Así lo voto.

A la misma cuestión, los Señores

Jueces, Dres.FORTUNATO DE SERRADELL Y CÉSPEDES, votaron en

análogo sentido.

A LA SEGUNDA CUESTION, el Señor

Juez Doctor GALDOS, dijo:

Atento lo acordado al tratar la

cuestión anterior, citas legales, doctrina y jurisprudencia

referenciada, y lo dispuesto por los arts. 266, 267 y ccs.

del C.P.C.C., corresponde revocar parcialmente la sentencia

recurrida estableciendo la responsabilidad concurrente de

la Municipalidad de Azul y de la Cooperativa Eléctrica de

Azul Ltda., la que se hará extensiva a su aseguradora, -en

los límites del contrato- (“El Centinela Cooperativa de

Seguros Limitada), modificando los montos de condena que se

fijan: $170.000 por valor vida discriminados del siguiente


modo: $114.000 para la cónyuge, $20.000 para Rubén Enzo

Elgart, $26.000 para Karina Elizabeth Elgart y $10.000 para

Rubén Mauricio Elgart (arts.1083, 1084, 1085 y concs.Cód.

Civ.; arts.384, 392, 456, 474 y concs. C.P.C.). Por daño

moral $160.000 distribuidos en partes iguales para cada

reclamante y $1.850 en concepto de gastos de velatorio y

sepultura, con más intereses a la tasa pasiva del Banco de

la Provincia de Buenos Aires desde la fecha del ilícito.

Fijándose ante eventuales acciones de regreso un 50% de

responsabilidad para cada demandado. Las costas en ambas

instancias y en base al principio de la derrota en juicio y

la reparación integral (art.1083 Cód.Civ.) será a cargo de

las accionadas vencidas (art.68 C.P.C.). Difiriendo la

regulación de honorarios para su oportunidad (art. 31 ley

8904).

Así lo voto.

A la misma cuestión, los Señores

Jueces, Dres.FORTUNATO DE SERRADELL Y CÉSPEDES, votaron en

análogo sentido.

Con lo que terminó el Acuerdo

dictándose la siguiente:

S E N T E N C I A

Azul, Abril 3 de 2002.-

AUTOS Y VISTOS:
CONSIDERANDO:

Por todo lo expuesto,

atento lo acordado al tratar las cuestiones anteriores,

demás fundamentos del acuerdo, citas legales, doctrina y

jurisprudencia referenciada, y lo dispuesto por los arts.

266, 267 y ccs. del C.P.C.C. REVOCASE parcialmente la

sentencia recurrida estableciendo la responsabilidad

concurrente de la Municipalidad de Azul y de la Cooperativa

Eléctrica de Azul Ltda., la que se hará extensiva a su

aseguradora, -en los límites del contrato- (“El Centinela

Cooperativa de Seguros Limitada), MODIFÍCANSE los montos de

condena que se fijan: $170.000 por valor vida discriminados

del siguiente modo: $114.000 para la cónyuge, $20.000 para

Rubén Enzo Elgart, $26.000 para Karina Elizabeth Elgart y

$10.000 para Rubén Mauricio Elgart (arts.1083, 1084, 1085 y

concs.Cód. Civ.; arts.384, 392, 456, 474 y concs. C.P.C.).

Por daño moral $160.000 distribuidos en partes iguales para

cada reclamante y $1.850 en concepto de gastos de velatorio

y sepultura, con más intereses a la tasa pasiva del Banco

de la Provincia de Buenos Aires desde la fecha del ilícito.

FÍJANSE ante eventuales acciones de regreso un 50% de

responsabilidad para cada demandado. Las costas en ambas

instancias y en base al principio de la derrota en juicio y

la reparación integral (art.1083 Cód.Civ.) será a cargo de


las accionadas vencidas (art.68 C.P.C.). DIFIÉRESE la

regulación de honorarios para su oportunidad (art. 31 ley

8904). NOTIFIQUESE por Secretaría y devuélvase. Fdo.:– Dr.

Jorge Mario Galdós – Juez – Cámara Civil y Comercial – Sala

II – Dra.Leticia Fortunato de Serradell – Juez- Cámara

Civil y Comercial – Sala I – Dr.Guillermo Lázaro Céspedes –

Juez - Cámara Civil y Comercial – Sala I - Ante mi: Dra.

Vivian Muñoz De Ciotta – Secretaria – Cámara Civil y

Comercial – Sala II.---------------------------------------

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