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Resumen Unidad 4

La jurisdicción es el poder estatal otorgado a jueces y tribunales para resolver conflictos legales, regulada por el Código Procesal Penal. Se manifiesta a través de actos jurisdiccionales y requiere de ciertos presupuestos como un órgano competente y una acción procesal válida. La competencia judicial se clasifica en federal y ordinaria, dependiendo del ámbito y la materia del caso, y está sujeta a criterios de territorio y jerarquía.

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Resumen Unidad 4

La jurisdicción es el poder estatal otorgado a jueces y tribunales para resolver conflictos legales, regulada por el Código Procesal Penal. Se manifiesta a través de actos jurisdiccionales y requiere de ciertos presupuestos como un órgano competente y una acción procesal válida. La competencia judicial se clasifica en federal y ordinaria, dependiendo del ámbito y la materia del caso, y está sujeta a criterios de territorio y jerarquía.

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UNIDAD 4

JURISDICCIÓN.

CONCEPTO.

Es el poder que el Estado otorga a ciertos órganos para resolver conflictos sociales de acuerdo con la ley.
La jurisdicción es ejercida por jueces y tribunales designados por la Constitución y las leyes, y su alcance
está limitado por el territorio y la naturaleza del caso. La jurisdicción penal se refiere al poder de los
tribunales para juzgar casos de delitos y decidir sobre la responsabilidad penal de los acusados,
imponiendo penas o medidas de seguridad. El Código Procesal Penal de la Nación regula la jurisdicción
penal y establece sus características y alcance.

NATURALEZA

Según Claría Olmedo, la jurisdicción es un ejercicio impuesto del poder estatal soberano. La jurisdicción
penal comprende tres potestades: declarar la aplicación de la ley penal en casos concretos, imprimir
fuerza ejecutiva a la declaración con que se aplica la ley penal en el caso concreto y dictar disposiciones
adecuadas para la ejecución de la sentencia.

La doctrina ha dividido las teorías sobre la naturaleza de la jurisdicción en subjetivas, objetivas, mixtas y
funcionalistas. Las subjetivas entienden que la jurisdicción se encuentra ligada directamente a las
personas individuales, mientras que las objetivas la ven como la actuación del Derecho y el
mantenimiento del orden jurídico en el campo social. Las mixtas, propuestas por Chiovenda, definen la
jurisdicción como la función del Estado que tiene por fin la actuación de la voluntad concreta de la ley
mediante la sustitución, por la actividad de los órganos públicos, de la actividad de los particulares o de
otros órganos públicos. Finalmente, las teorías funcionalistas y organistas distinguen las funciones
jurisdiccionales de las administrativas según el órgano que aplica el derecho.

En resumen, la jurisdicción tiene como objetivo restablecer el espíritu social y legal cuando existe un
litigio o un conflicto. El juez, al aplicar la ley al caso concreto, le está añadiendo un valor agregado a la
norma, cumpliendo una función integradora del derecho. Además, el juez sustituye la función de
raciocinio que cumplen dos sujetos en juicio, razonando por ambos al valorar las pruebas y emitir la
sentencia. En definitiva, la jurisdicción cumple una actividad funcional y de sustitución en la integración
de la ley.

MANIFESTACIONES
La jurisdicción es el poder existente en el Estado que se asigna principalmente al poder judicial y se
manifiesta a través de actos jurisdiccionales como las sentencias y resoluciones judiciales. Estos actos
tienen la facultad ejecutiva para el cumplimiento del mandato, ya que en ellos está contenido todo el
poder del Estado en punto a la jurisdicción. La jurisdicción es la actividad que desarrollan los jueces y está
regulada por principios como la indeclinabilidad, improrrogabilidad e indefectibilidad. La actividad
jurisdiccional debe seguir un proceso preestablecido legalmente en el cual las partes tengan el derecho
de defenderse ante un juez imparcial. El texto también menciona que no toda la actividad que realiza el
poder judicial es jurisdiccional, ya que existen otros actos que son estrictamente administrativos.

PRESUPUESTOS O ELEMENTOS

El texto explica que para que la jurisdicción se ponga en movimiento se necesitan tres presupuestos
concretos: la existencia de un órgano jurisdiccional competente, una acción procesal válidamente
ejercida y una conducta humana que presuntamente ha violado la norma penal. Se detalla cada uno de
estos presupuestos, destacando la importancia de su cumplimiento y cómo funcionan en conjunto para
que la jurisdicción opere adecuadamente. Se destaca que la existencia de una conducta humana debe
presuntamente contradecir una ley penal para que se pueda iniciar un proceso legal. Además, se señala
que la valoración de cada uno de los presupuestos es autónoma, pero todos deben estar presentes para
que la jurisdicción funcione adecuadamente.

CARACTERÍSTICAS

El texto describe las características de la jurisdicción, que es un poder-deber que implica la facultad del
juez o tribunal de decidir sobre los asuntos sometidos a su conocimiento y el deber de administrar
justicia. Este poder es ejercido por órganos independientes que forman parte del poder del Estado, y es
indelegable, es decir, solo puede ser ejercido por la persona designada para ello. La jurisdicción es un
aspecto clave de la soberanía del Estado y solo puede ser ejercida dentro de los límites territoriales del
Estado, y su ejercicio se limita a lo establecido en acuerdos internacionales. La jurisdicción tiene el
"imperium" necesario para emplear la fuerza si es necesario y es exclusiva, solo puede ser ejercida por los
jueces. También es de orden público, lo que implica que las leyes no pueden ser modificadas o alteradas
por la simple voluntad de las personas. La jurisdicción se vincula con la idea de conflicto y se presenta en
diferentes aspectos, como penal, civil, laboral y comercial.

COMPETENCIA

El texto habla sobre el concepto de competencia en el ámbito judicial. La competencia se refiere al


ámbito en el cual un órgano judicial puede cumplir con su función jurisdiccional. Se trata de una división
funcional dentro de la cual cada órgano ejerce sus facultades. La competencia es una sección de la
jurisdicción que está integrada por todas las competencias y delimita el espacio, materia y grado de los
asuntos que le incumben al juez o tribunal. La competencia se funda en la ley y es improrrogable e
indelegable. En la República Argentina, existen tres tipos de competencias: la ordinaria, la nacional y la
federal, que es excepcional y limitada a ciertos ámbitos territoriales, personas y materias específicas.

COMPETENCIA FEDERAL

El texto describe la competencia federal en el sistema judicial argentino. Las causas que competen a la
justicia federal son aquellas que versan sobre puntos regidos por la Constitución y los tratados
internacionales, los asuntos en los que la Nación es parte, y los que involucran embajadores, ministros
públicos y cónsules extranjeros, entre otros. La justicia federal es considerada suprema y excepcional
debido a que solo puede intervenir en los casos en los que las provincias le hayan delegado
explícitamente la competencia. La competencia federal en materia penal se determina por el criterio de
la vulneración de los intereses relativos a la seguridad, defensa y resguardo de las instituciones federales.
La competencia federal está establecida por el Artículo 116 de la Constitución Nacional y otras leyes
complementarias de naturaleza penal.
COMPETENCIA ORDINARIA

El texto explica que cada provincia de Argentina tiene su propia constitución y poder jurisdiccional para
juzgar delitos y contravenciones cometidos dentro de su territorio, a excepción de los delitos de
jurisdicción federal o militar. La competencia se estructura según criterios de jerarquía, materia, entidad
o importancia de la materia, y personas. El principio rector de la competencia territorial es "locus
commissi delicti", lo que significa que el tribunal o juez de la circunscripción o distrito donde tuvieron
lugar los hechos delictivos es el competente. En caso de desconocerse el lugar del delito, el tribunal que
interviene en primer término es el competente. Además, los códigos de procedimientos regulan la
competencia por conexión.

COMPETENCIA FEDERAL POR LA MATERIA, TERRITORIO Y LA PERSONA

El texto describe las tres maneras clásicas de determinar la competencia en la justicia argentina: por
razón de la materia, por el territorio y por la jerarquía de los tribunales. En cuanto a la competencia por
razón de la materia, la justicia federal solo interviene cuando el delito atenta contra los intereses de la
soberanía o la seguridad del Estado Nacional. La determinación de la competencia por razón de la
materia depende de la naturaleza del interés o bien jurídico lesionado y la norma penal que lo tutela.
Además, el artículo 3 de la ley Nº 48 y el artículo 33 del CPPN proporcionan pautas normativas para la
determinación de la competencia por razón de la materia. También se mencionan los casos en los que la
competencia federal por la materia está determinada por la ley, incluyendo atentados a la forma de
gobierno, delitos de defraudación o que causen disminución del patrimonio nacional, entre otros. Por
último, se mencionan las competencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la Cámara de
Casación y la Cámara de Apelación en casos específicos.

El texto trata sobre las tres maneras de determinación de la competencia en el sistema judicial argentino.
La competencia por razón de la materia se determina por la naturaleza del bien jurídico lesionado y se
basa en el interés nacional. La competencia por territorio se determina según el lugar donde se cometió
el delito, y la competencia por función se refiere a la jerarquía de los tribunales. La justicia federal solo
interviene cuando el delito atenta contra la soberanía o seguridad del Estado Nacional. El artículo 3 de la
ley Nº 48 y el artículo 33 del CPPN establecen las pautas normativas para la determinación de la
competencia. Además, se enumeran los delitos que configuran competencia federal, y se describe la
competencia de los tribunales de la Nación.

PERSONA

El texto explica el criterio de determinación de la competencia federal en casos de delitos que lesionan la
investidura nacional del sujeto. La competencia federal se deriva de la investidura del sujeto y se aplica
cuando la ofensa a la soberanía o seguridad nacional se produce debido a la función nacional del sujeto
involucrado en el delito. La investidura del sujeto debe complementarse con el efectivo ejercicio de la
función y debe existir al momento de la comisión del hecho. Este criterio se aplica a todas las autoridades
de los poderes públicos de la Nación, funcionarios y empleados nacionales, ministros diplomáticos,
cónsules de países extranjeros y personas que representan a otros estados soberanos.

TERRITORIO

El texto se centra en el criterio de competencia territorial en el derecho penal argentino. Este criterio se
basa en el lugar físico donde se lleva a cabo el delito, y puede generar la intervención de los tribunales
federales si el delito ocurre en un lugar en el que el poder central ejerce su autoridad y jurisdicción. Este
principio se aplica a cualquier porción de territorio provincial que corresponda a la Nación por compra o
cesión, como edificios destinados al funcionamiento del gobierno nacional, universidades nacionales,
puertos y aduanas. El artículo 37 del CPPN establece que el juez competente es aquel que tenga
jurisdicción sobre el lugar donde se cometió el delito, y en los casos de delitos continuados o
permanentes, donde cesó la continuidad o permanencia del delito. En el caso de una tentativa, el juez
competente es aquel del lugar donde se realizó el último acto que habría llevado a la consumación. El
artículo 38 del CPPN establece una solución en caso de dudas sobre la competencia territorial.
COMPETENCIA PENAL COMÚN

El artículo argumenta que la competencia penal provincial es la regla en Argentina, según lo establecido
constitucionalmente. La competencia penal provincial es básica, independiente e inextensa, y las
provincias solo deben dar cuenta de sus actos a la justicia federal en casos específicos. Las leyes
procesales determinan la competencia penal ordinaria en función de criterios territoriales, materiales,
funcionales y por conexión. El artículo 118 de la Constitución Nacional establece que todos los procesos
penales ordinarios se llevarán a cabo en la misma provincia donde se cometió el delito, salvo en casos de
excepción contemplados por la ley.

COMPETENCIA TERRITORIAL PROVINCIAL

El artículo explica que la competencia territorial es el primer criterio de atribución de causas en el sistema
procesal penal argentino, lo que significa que los jueces provinciales son competentes para intervenir en
casos ocurridos en el territorio que se les ha asignado. La cercanía geográfica entre el lugar del delito y el
juez o tribunal encargado de su investigación o juzgamiento resulta en una mayor rapidez y eficiencia, y
menores costos de funcionamiento. Sin embargo, en casos en los que no se conozca el lugar del delito, se
deben utilizar criterios sustitutivos, como el juez del lugar de residencia del imputado si ya se ha iniciado
la investigación, el juez del lugar de arresto si la investigación no se ha iniciado, o el juez al que se le
hayan remitido las actuaciones por parte de la autoridad policial interviniente si no se ha producido
intervención de juez alguno ni se ha llevado a cabo el arresto. El objetivo es evitar la inacción de los
órganos encargados de llevar adelante la investigación y el juicio debido a la falta de conocimiento del
lugar del hecho.

COMPETENCIA MATERIAL PROVINCIAL

El texto describe una forma diferente de establecer la competencia de un tribunal, basada en elementos
externos al hecho en sí y a su naturaleza y contenido. Este enfoque contrasta con la determinación de la
competencia material, que se basa en factores como la pena amenazada para el delito, la edad del sujeto
activo, la titularidad del ejercicio de la acción o la etapa procesal en la que se encuentra la causa, todos
los cuales son ajenos al hecho delictivo en sí mismo.

COMPETENCIA POR CONEXIÓN

El texto trata sobre la competencia por conexión en el ámbito penal, que se da cuando existen relaciones
entre objetos procesales o personas imputadas en distintas causas. Esta situación implica la conveniencia
de que se produzca la intervención de un único órgano judicial o tribunal para llevar a cabo la
investigación y el juzgamiento, lo que puede requerir la acumulación de los procedimientos en un único
proceso. Para que se proceda a la acumulación de causas se exigen tres requisitos: pluralidad de causas,
que den lugar a una acción de igual naturaleza y determinar entre qué tribunales procedería la
acumulación.

REGLAS

El texto habla sobre las reglas procesales que permiten la conexión y la unificación del tribunal en casos
donde una persona es imputada por varios delitos. Las reglas no alteran el principio de juez natural, y se
respetan las exigencias de los presupuestos procesales. La conexión puede ser subjetiva, cuando se
imputa a una persona más de un delito, y objetiva, cuando los delitos imputados se afirmaran cometidos
simultáneamente por varias personas o se cometieron para perpetuar otro delito. El ordenamiento legal
argentino regula estas situaciones de competencia por conexión en los artículos 41, 42 y 43 del Código de
Procedimiento Penal.

CUESTIONES DE COMPETENCIA

El texto trata sobre las cuestiones de competencia en el ámbito jurisdiccional. La competencia se refiere a
la capacidad de un juez para resolver un caso y está relacionada con los requisitos procesales. Las
cuestiones de competencia surgen cuando hay dudas o controversias sobre la competencia de un órgano
jurisdiccional en un asunto específico. Estas cuestiones pueden ser positivas o negativas y pueden surgir
por razones de materia, territorio o cualquier criterio que determine la competencia. Los conflictos entre
jueces competentes e incompetentes se resuelven mediante la inhibitoria o la declinatoria, y si los jueces
no aceptan lo pertinente, la decisión se remite a un superior jerárquico común. En el caso de conflictos
entre jueces de diferentes jurisdicciones, la Corte Suprema de Justicia de la Nación es el máximo tribunal
que debe pronunciarse sobre la cuestión.

ORGANIZACIÓN JUDICIAL

El texto describe la organización judicial en Argentina, que sigue un esquema jerárquico y vertical
encabezado por las Cortes Supremas o Tribunales Superiores en las provincias. Además, hay un nivel
nacional que incluye el tribunal de Casación, las Cámaras de apelaciones, los tribunales de juicio y los
jueces de primera instancia. Cada juzgado tiene una notoria autonomía y sus propias particularidades, lo
que a veces influye en las decisiones que se toman allí. En términos de organización federal, las provincias
han delegado algunas facultades al poder central, pero se han reservado el poder no delegado,
incluyendo la potestad de dictar códigos de procedimientos y de organización de tribunales. Las normas
penales pueden ser aplicadas tanto por la justicia federal como por las justicias provinciales, según la
jurisdicción en la que se produzca el delito.

Encontramos:

a.- Juez de instrucción: El texto habla sobre el rol del juez de instrucción en la etapa investigativa
conocida como instrucción formal. Este juez tiene amplias facultades en la investigación y es el
responsable de tomar decisiones de mérito instructorio, en cumplimiento del principio de oficialidad. En
algunos sistemas que disciplinan la investigación fiscal preparatoria, también existe un juez de instrucción
que actúa durante toda la etapa y se encarga de resolver las cuestiones entre la fiscalía y la defensa, así
como de tomar decisiones sobre medidas que afecten los derechos y garantías constitucionales y las
diligencias definitivas e irreproducibles.

b.- Juez correccional: El texto menciona que existe una competencia para delitos de menor importancia
que generalmente implican penas de hasta tres años de prisión y se procesan mediante procedimientos
más simples que los ordinarios. Esta competencia cuenta con facultades investigativas y decisorias.

c.- Juez de faltas o contravencional: El texto indica que existe una figura llamada "juez de faltas o
contravencional" que tiene competencia sobre las faltas o contravenciones. Esta figura está regulada por
la legislación sustantiva y procesal de cada provincia, ya que es una facultad provincial no delegada en
Argentina. En resumen, el texto destaca la importancia de las provincias en la regulación de los jueces de
faltas o contravencionales en Argentina

d.- Jueces de Cámaras de Apelaciones o Tribunales de grado: El texto habla sobre los jueces de Cámaras
de Apelaciones o Tribunales de grado, que tienen la función de revisar las causas a través del recurso de
apelación y el procedimiento de segunda instancia, con la capacidad de modificar o anular las decisiones
tomadas por los jueces de primera instancia. Estos jueces manejan apelaciones tanto en procedimientos
escritos como orales y, en los digestos que mantienen la oralidad como opción, también actúan como
tribunales de juicio oral. Las sentencias del tribunal oral son de instancia única, lo que significa que los
jueces de Cámaras de Apelaciones no tienen jurisdicción sobre ellas.

e.- Jueces de Cámara de tribunales de juicio oral: ante los cuales se tramita el juicio oral y público, en el
cual dictan sentencia de única instancia.

f.- Jueces de tribunales superiores: El texto menciona que después de la reforma de la ley 23.984, el
tribunal de casación actúa a nivel nacional en el recurso contra las sentencias de los tribunales de juicio
oral y algunos tipos de autos. En las provincias, la sala correspondiente del Superior Tribunal interviene
en el mismo recurso. Además, la Corte Suprema de Justicia de la Nación es el máximo organismo
jurisdiccional encargado de interpretar la Constitución en temas específicos y de control constitucional a
través del recurso extraordinario federal.
En relación a la organización derivada del sistema federal, encontramos dentro del orden nacional:

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN (CSJN): El texto habla sobre la Corte Suprema de Justicia de
la Nación en Argentina, que es el máximo tribunal de grado y ejerce su jurisdicción de modo originario.
También actúa como Tribunal de apelación ordinario en recursos contra resoluciones relativas a
extradición pasiva y como máximo tribunal en la resolución del recurso extraordinario de
inconstitucionalidad. La Corte también tiene competencia en los conflictos de competencia como
superior común de órganos judiciales inferiores. La Corte ha sufrido cambios en su integración a lo largo
de la historia y está regulada por la ley Nº 27.

TRIBUNAL DE CASACIÓN: El texto habla sobre el Tribunal de Casación, que se rige por la Ley 24.050 y la
Ley 24.121 en Argentina. Este tribunal es competente en los recursos de inconstitucionalidad, casación y
revisión, y opera dentro de la justicia federal y nacional en todo el territorio argentino. La Cámara
Nacional de Casación, compuesta por trece miembros divididos en cuatro salas de tres miembros cada
una, es la encargada de actuar como el Tribunal de Casación con sede en CABA.

CAMARA NACIONAL DE CASACIÓN PENAL: La Cámara Nacional de Casación Penal funciona como tribunal
pleno para resolver cuestiones reglamentarias, unificar la jurisprudencia de sus salas y establecer
interpretaciones legales. Se encarga de la justicia nacional para la investigación y juzgamiento de delitos
comunes y ordinarios en la ciudad de Buenos Aires y en el resto del país en aquellos asuntos que
corresponden a la competencia federal.

Dentro de lo primero, encontramos

CÁMARA DE APELACIÓN: El artículo 24 de la Ley 23984 establece que existen tribunales de apelación
encargados de revisar las resoluciones de los jueces de instrucción, correccionales, de menores y de
ejecución. Sin embargo, la reforma del procedimiento ha disminuido la importancia de estos tribunales al
desaparecer el recurso de apelación contra sentencias definitivas y establecerse la única instancia propia
del juicio oral. Los tribunales de apelación ahora se encargan principalmente de revisar autos como
procesamiento, falta de mérito, sobreseimiento y decisiones sobre la libertad provisional.

TRIBUNALES EN LO CRIMINAL: El texto señala que los Tribunales en lo Criminal tienen la función de juzgar
delitos de competencia del procedimiento ordinario, que son aquellos delitos con penas máximas
superiores a tres años. Estos tribunales están integrados por tres miembros, uno de los cuales actúa
como presidente de las audiencias de juicio. Es importante destacar que estos tribunales juzgan en única
instancia, es decir, su decisión es definitiva y no puede ser apelada ante otro tribunal.

JUECES DE INSTRUCCIÓN UNIPERSONALES: El texto se refiere a los jueces de instrucción unipersonales de


la ciudad de Buenos Aires, quienes tienen la competencia exclusiva para investigar delitos de acción
pública que tengan una pena máxima superior a tres años y que sean cometidos por personas mayores
de 18 años dentro de la ciudad. Esta información destaca la importancia de estos jueces en el proceso de
investigación y enjuiciamiento de delitos graves en la jurisdicción de Buenos Aires.

JUECES CORRECCIONALES: El artículo 27 del CPPN establece que los jueces correccionales son
responsables de investigar y juzgar delitos que tienen penas no privativas de libertad o penas privativas
de libertad que no superen los tres años. Además, estos jueces también actúan como tribunal de
apelación en los recursos relacionados con contravenciones policiales.

TRIBUNALES DE MENORES: El texto menciona la existencia de los Tribunales de Menores creados por la
ley 24.050, los cuales tienen la función de juzgar de manera oral los delitos cometidos por menores de 18
años de edad. Estos tribunales tienen competencia a nivel nacional y están encargados de juzgar delitos
que tengan una pena superior a tres años.

JUECES DE MENORES: El texto menciona que los jueces de menores son responsables de investigar
delitos cometidos por menores de 18 años y juzgar en única instancia delitos y contravenciones dentro de
la justicia correccional. Además, también intervienen en casos de tutela por abandono o mala conducta.
En resumen, los jueces de menores se encargan de la justicia juvenil en casos específicos relacionados
con menores.

JUECES DE EJECUCIÓN: El texto trata sobre los jueces de ejecución y su competencia en el ámbito penal.
Estos jueces intervienen en cuestiones reguladas en el libro V del Código Procesal Penal de la Nación que
se suscitan después de la sentencia definitiva. Su competencia se limita exclusivamente al ámbito penal,
ya que las cuestiones de ejecución civil están reservadas a la justicia de ese fuero, según el artículo 493
del CPPN.

Dentro de la JUSTICIA FEDERAL encontramos:

JUEZ FEDERAL: El texto describe las competencias de un juez federal en Argentina. Este juez actúa como
órgano jurisdiccional de instrucción para la investigación de delitos con una pena máxima superior a tres
años y como juez correccional en los delitos federales con una pena máxima inferior a tres años. Su sede
está en la Ciudad de Buenos Aires y en otras ciudades importantes del país.

CÁMARAS FEDERALES DE APELACIONES: El texto se refiere a la organización judicial en Argentina, donde


las Cámaras Federales de Apelaciones actúan como tribunales de alzada de los juzgados federales. Sin
embargo, su importancia se ha reducido debido a la implementación del juicio oral. La organización
judicial en Argentina es predominantemente vertical y jerárquica, con las cortes supremas o tribunales
superiores en la cima, seguidos por el tribunal de casación, las cámaras de apelaciones, los tribunales de
juicio y los jueces de primera instancia. Cada juzgado funciona de manera autónoma, lo que puede
generar diferencias en las tramitaciones y decisiones que allí se toman. Esto se hace especialmente
evidente en los juzgados de instrucción, donde la delegación de funciones y los hábitos burocráticos son
habituales.

DESIGNACIÓN DE JUECES

El texto aborda la importancia de la designación, permanencia y remoción de los jueces en el sistema


judicial. El poder judicial es de igual jerarquía que el legislativo y el ejecutivo y su estructura institucional
es independiente de los otros poderes. La selección de jueces por parte del poder ejecutivo ofrece
flancos a la crítica debido a su dependencia política. A partir de la reforma constitucional del año 1994 se
institucionalizaron los Consejos de la Magistratura para la selección y remoción de jueces mediante
métodos transparentes e idóneos. La composición de estos organismos ofrece problemas en cuanto a la
influencia de los partidos políticos, la representación de jueces y abogados, y el peso del poder
académico. El establecimiento de procedimientos selectivos asegura un mayor cuidado en la selección de
los candidatos y disminuye la influencia del gobernante en la designación de jueces. La selección de los
jueces es un tema clave para la vida republicana y implica graves responsabilidades en los organismos y
personas que tienen a su cargo esta tarea.

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