Cada vez que se acerca una fecha de entrega, empezás a tener problemas
gastrointestinales. Pensas en renunciar a tu sueño de estudiar en Cordoba porque temés
volver a tener una crisis de desesperación, de angustia, de sensación de falta de aire, y que
no haya nadie para socorrerte. O esa terrible espera de una charla con otra persona que
sabes que está enojada con vos, el primer parcial en la facu, aplicar a un trabajo, presenciar
una pelea, perder el colectivo en la calle, el ruido de los motores autos y motos, la furia de la
ciudad.
Aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, transpiración, temblores, debilidad y
cansancio, sentimientos de peligro inminente, de impotencia o pérdida de control de la
situación, aprehensión o inquietud. mariposas en la panza que se vuelven carnívoras,
Cuidadooooo, Ahí viene la persona que tanto te gusta, actuá normal… A veces una vez por
día, otras, dos, y en muchas ocasiones, varias. Quien no haya experimentado estrés, que
tire la primera piedra.
🧘♀️ Inicio: "Las invito a buscar una posición cómoda. Podés sentarte con la espalda erguida
pero relajada, o recostarte si así lo necesitás. Cerrá los ojos si te sentís segura, o elegí un
punto fijo para mirar suavemente a 40 grados.Permitite unos momentos para acomodarte.
No hay nada que tengas que hacer bien. Solo estar presente."
🌬️ Etapa 1: Conectar con la respiración
"Imagina que tu atencion es un faro de luz, bien, ahora lleva esta luz a tu respiración.
No la cambies, solo observála… cómo entra el aire… cómo sale…Podés imaginar
que el aire que inhalás ilumina y limpia, y el aire que exhalás te libera… y con cada
respiración, tu cuerpo va encontrando un poquito más de luz y calma."
🌀 Etapa 2: Escaneo corporal
“Ahora vamos a hacer un recorrido suave por el cuerpo. No tenés que cambiar nada.
Solo notar… lleva la luz por todo tu cuerpo desde arriba y hasta la puntas de los pies.
Quedate ahi.. en los pies, ¿Cómo se sienten hoy? ¿Tienen peso, están tensos, estan
frío…. Ahora subí por las piernas… las rodillas… los muslos… la cadera…registrá las
sensaciones, sin juzgarlas."
"Seguimos por el abdomen y la panza… recorda que cada vez que inhalás se ilumina
esta parte del cuerpo y se limpia, y cuando exhalás se libera.. seguimos por el pecho
¿Hay movimiento con la respiración?… vamos a los hombros… ¿Hay tensión, hay
apertura? ¿Podés aflojarlos un poquito más? Si hace falta podes acomodarte según
tus necesidades, "Sentí tus brazos, llagamos hasta las manos y las puntas de tus
dedos. ¿Están quietos? ¿Cómo se sienten? … Ahora lleva la luz de la atención a tu
cuello, tu mandíbula, tu cara. Permití que todo se relaje un poco más…"
🌱 Etapa 3: Conectar con el presente y el bienestar
"Sentí tu cuerpo respirando. Estás acá. En este instante. No tenés que resolver nada.
Solo estar. Podés decirte mentalmente: 'Estoy aquí, en mi cuerpo. Estoy a salvo.
Permítete sentir un poco de gratitud por este momento de pausa. Por este regalo de
presencia."
Y pregúntate: ¿Qué necesito en este momento para cuidar de mí? “De a poco,
empezá a volver. Podés mover los dedos de las manos, de los pies. Estirar suave el
cuerpo si lo necesita. y cuando estén listas, vamos abriendo los ojos"
Estoy aquí, ahora. Respiro. Eso es suficiente.
Pedir y recibir ayuda esta bien Esto también va a pasar.
Me abrazo en este momento. Todo lo que necesito está en este instante.
No estoy sola. Elijo volver y escuchar a mi cuerpo.
Un paso a la vez. Soy un refugio para mí.
Mi respiración me recuerda lo importante. Me permito sentir sin juzgar(me).
Me trato con paciencia y ternura. Estoy segura, aquí y ahora.
El presente es un lugar seguro. Hoy me elijo.
Me escucho con amor y compasión. No necesito controlar todo.
Me acepto ser y suelto los mandatos. Respiro. Me conecto.
Todo lo que siento merece ser escuchado. Si, importo y elijo cuidarme.
Soy suficiente tal como soy. Autocompasión. Puedo empezar de nuevo.
Me doy permiso para descansar. Me doy permiso para disfrutar.
Estoy aquí, ahora. Respiro. Eso es suficiente.
Pedir y recibir ayuda esta bien Esto también va a pasar.
Me abrazo en este momento. Todo lo que necesito está en este instante.
No estoy sola. Elijo volver y escuchar a mi cuerpo.
Un paso a la vez. Soy un refugio para mí.
Mi respiración me recuerda lo importante. Me permito sentir sin juzgar(me).
Me trato con paciencia y ternura. Estoy segura, aquí y ahora.
El presente es un lugar seguro. Hoy me elijo.
Me escucho con amor y compasión. No necesito controlar todo.
Me acepto ser y suelto los mandatos. Respiro. Me conecto.
Todo lo que siento merece ser escuchado. Si, importo y elijo cuidarme.
Soy suficiente tal como soy. Autocompasión. Puedo empezar de nuevo.
Me doy permiso para descansar. Me doy permiso para disfrutar.