DERECHO REAL DE DOMINIO
Detrás de este tema hay concepciones filosóficas y de organización social. El dominio es una estructura del
ordenamiento jurídico chileno. Se regula en el art. 19 n°21 a 25 CPR, y en los art. 582 y ss del Libro II del CC.
1. DOMINIO O PROPIEDAD
CONCEPTO DE DOMINIO
El dominio (que se llama también propiedad) es el derecho real en una corporal, para gozar y disponer de ella
arbitrariamente; no siendo contra la ley o contra derecho ajeno (art. 582 inc. 1). Sobre las cosas incorporales hay
también una especie de propiedad (art. 583).
Propiedad y dominio son sinónimos para CC. Algunos aplican dominio sólo al derecho real que recae sobre
cosas materiales y propiedad respecto de todo género de derechos. Otros dicen que el dominio es de carácter
subjetivo –poder del sujeto- y propiedad de carácter objetivo –pertenencia de la cosa al sujeto-.
El concepto del CC es de carácter analítico. Lo concibe desde un punto de vista cuantitativo, por el ámbito
de extensión de las facultades que confiere al titular sobre el objeto. Una concepción sintética concibe al
dominio desde el punto de vista cualitativo, como un señorío monolítico, imperio absoluto y exclusivo,
poder pleno sobre el objeto de la propiedad, con prescindencia de sus facultades identificables.
BASES CONSTITUCIONALES DEL DOMINIO
♥ Garantía. La CPR asegura a todas las personas el derecho de propiedad en sus diversas especies sobre
toda clase de bienes corporales o incorporales (art. 19 n°24). Al aludir a las diversas especies, abarca tanto
la propiedad que regula el CC como las normadas en leyes especiales –p.e. propiedad indígena-.
♥ Protección y reserva legal. En primer lugar, la protección viene de que sólo la ley puede establecer el
modo de adquirir la propiedad, de usar, gozar y disponer de ella. Hay reserva legal. La protección se
reafirma con el art. 19 n°26, que prohíbe afectar el derecho en su esencia, o imponer condiciones, tributos
o requisitos que impidan su libre ejercicio. Y el art. 20 incluye al dominio como uno de los derechos
fundamentales protegidos por el recurso de protección.
♥ Función social. Sólo la ley puede establecer las limitaciones y obligaciones que deriven de su función
social. Esta función social comprende cuanto exijan los intereses generales de la Nación, la seguridad
nacional, la utilidad y la salubridad públicas y la conservación del patrimonio ambiental.
♥ Regulación de la expropiación. La privación de la propiedad, o expropiación, está detenidamente
regulada. Nadie puede, en caso alguno, ser privado de su propiedad, del bien sobre que recae o de alguno
de los atributos o facultades esenciales del dominio, sino en virtud de ley general o especial que autorice
la expropiación por causa de utilidad pública o de interés nacional, calificada por el legislador. El
expropiado podrá, en todo caso, reclamar de la legalidad del acto expropiatorio, ante los tribunales
ordinarios de justicia, y tendrá siempre derecho a indemnización por el daño patrimonial efectivamente
causado, la que se fijará de común acuerdo o en sentencia dictada conforme a derecho por dichos tribunales.
CARACTERÍSTICAS DEL DOMINIO
1) Derecho real: el derecho real por excelencia, se ejerce sobre una cosa sin respecto a determinada persona.
2) Absoluto: confiere al titular la posibilidad de ejercitar sobre la cosa las más amplias facultades, de manera
soberana e independiente. La arbitrariedad a la que alude la definición legal no es la clásica romana –poder
absoluto ilimitado-, sino que se refiere al libre albedrío, no al abuso1.
3) Exclusivo: se radica en un titular único. No puede haber dos o más propietarios independientes, sobre la
misma cosa con iguales poderes sobre ella. La demarcación y el cerramiento son manifestaciones de la
exclusividad del dominio. La comunidad no constituye una excepción a esta característica, porque hay un
solo dominio, no dos independientes, y cada uno de los comuneros tiene una parte del derecho y no el total,
todos en su conjunto son titulares del dominio. Asimismo, la exclusividad no obsta a que puedan existir
sobre la misma cosa otros derechos reales que el dueño debe respetar.
Una concreción de la exclusividad es la facultad de excluir: el poder del dueño por el cual puede
impedir a los demás el uso y goce de la cosa de la que es propietario. Comprende intromisiones
jurídicas y materiales. Son excepciones a la facultad de excluir:
1. Derecho de uso inocuo o inocente: sin causar al dueño perjuicio o siendo insignificante.
2. Derecho de acceso forzoso o coactivo: p.e. recoger los frutos caídos al predio vecino.
3. Principio del mal menor: lo reconoce el art. 36 de la Ley de Copropiedad Inmobiliaria.
4) Perpetuo: el dominio sobre una cosa subsiste mientras subsiste la cosa misma, y por ende no se extingue
por el solo transcurso del tiempo o por el no ejercicio del derecho. Por lo mismo la acción reivindicatoria
no se extingue por el solo transcurso del tiempo, sino sólo cuando un tercero adquiere el derecho de dominio
por prescripción, teniendo lugar lo dispuesto por el art. 2517.
Estas características corresponden a la propiedad plena. P.e. la nuda propiedad no da el derecho a hacerse dueño
de los frutos de la cosa; la propiedad intelectual e industrial y la propiedad fiduciaria no gozan de la perpetuidad.
FACULTADES O ATRIBUTOS DEL DOMINIO
Constituyen la esencia del derecho.
1) Facultad de uso (ius utendi): el propietario puede utilizar o servirse de la cosa. El CC no menciona
separadamente este atributo, lo que ha conducido a la doctrina a entender que lo incluye en la facultad de
goce. Así aparece también en las definiciones de usufructo (art. 764) y arrendamiento (art. 1915), y en la
definición del derecho real de uso (art. 811).
2) Facultad de goce (ius fruendi): es la facultad que habilita para que el dueño se apropie de los frutos o
productos, sea que emanen de ella, como los naturales, o que se obtengan con ocasión de ella, como las
rentas. No sería justificado recurrir a la accesión (arts. 643 y ss.) para conferir al propietario de una cosa
los frutos y productos de ella; pertenecen al dueño por la facultad de goce. No obstante que el art. 643 los
llama productos –los productos de las cosas son frutos naturales o civiles- la doctrina los distingue:
- Frutos: aquello que la cosa da periódicamente, sin detrimento de la cosa fructuaria, ayudada o no
de la industria humana.
- Producto: aquello que la cosa da ocasionalmente, habiendo detrimento o deterioro de la fuente.
La facultad de gozar se puede separar del dominio, por medio del derecho real de usufructo (art. 764).
1
La tercera limitación es el abuso del derecho. La noción finalista dice que hay abuso del derecho cuando los actos que importa
su ejercicio son contrarios a los fines económicos o sociales del mismo, y la clásica dice que lo hay cuando, sin utilidad para
el titular del derecho, los actos que importan su ejercicio, se realizan principalmente para causar mal a otro.
3) Facultad de disposición (ius abutendi): deriva de su carácter absoluto. El dueño puede disponer de la cosa
según su voluntad –arbitrariamente-. Es la facultad que caracteriza al derecho de dominio.
- El dueño puede disponer materialmente de la cosa: modificar o destruir la cosa.
- El dueño puede disponer jurídicamente de la cosa: en negociaciones con terceros respecto de ella,
gravándola con prendas, hipotecas u otras limitaciones y, en fin, enajenándola.
ESTIPULACIONES LIMITATIVAS DE LA FACULTAD DE DISPOSICIÓN
Son convenciones por las que el propietario de un objeto se obliga a no disponer de él, sea material o jurídicamente.
La estipulación de no disponer materialmente (p.e. para preservar un bien histórico) no presenta dificultades. La
estipulación de no disponer jurídicamente, o cláusula de no enajenar, si bien es habitual, es objeto de debate.
En cuanto al contenido de la estipulación, se trata de una obligación de no hacer: no celebrar acto enajenativo.
Supuesta su validez, si el deudor la infringe será aplicable el art. 1489 y 1555. Por esto se dice que la cláusula
implica una verdadera condición resolutoria. Respecto del tercero, se aplican los arts. 1490 y 1491.
La cláusula de no enajenar vale La cláusula de no enajenar no vale
(el incumplimiento se sanciona con indemnización de (la cláusula adolecería de nulidad absoluta por objeto
perjuicios por responsabilidad contractual) ilícito)
Siempre debe primar la autonomía privada por la cual los La facultad de disposición es de orden público, y
particulares son libres de contratar los convenios que garantiza la libre circulación de la riqueza. Trabarla
estimen. No hay prohibición expresa en relación con estos altera el sistema económico. La ilicitud se desprende
pactos; y en derecho privado se puede realizar todo lo que del Mensaje del CC, pues existe objeto ilícito en
no esté expresamente prohibido por la ley. impedir la libre circulación de los bienes.
El hecho de que el legislador prohíba esta cláusula Si en determinadas situaciones están expresamente
expresamente en ciertos casos (arts. 1126, 1194, 2415) permitidas (art. 751, 1432, 793 inc. 3), se desprende
demuestra que por regla general están permitidas. que generalmente no se tienen por válidas.
El art. 1810 dice que pueden venderse todas las cosas
cuya enajenación no esté prohibida por ley, dando a
entender que solo la ley puede prohibir la enajenación.
Si el propietario puede desprenderse del uso, goce y Del art. 582 se ve que la voluntad del legislador es que
disposición, enajenando la cosa, con mayor razón puede la facultad de disponer sea una inherente al dominio.
desprenderse de sólo esta última facultad.
El art. 53 n°3 del Reglamento del Registro del CBR El Reglamento tiene jerarquía de norma reglamentaria,
permite inscribir todo impedimento o prohibición, sea en cambio el CC es Ley. (Pero se ha dicho que tendría
convencional, legal o judicial, que embarace o limite de fuerza de ley por dictarse en virtud de una disposición
cualquier modo el libre ejercicio del derecho de enajenar. del CC -art. 695-).
Hay quienes aceptan la validez de estas cláusulas de no enajenar en términos relativos; si se establecen por un
tiempo no prolongado y prudente, y habiendo justificación. La ICA Valparaíso así lo ha aceptado.
CLASIFICACIONES AL DERECHO DE PROPIEDAD
1) Según su titularidad.
1. Propiedad individual: un particular.
2. Propiedad asociativa: un grupo de individuos.
3. Propiedad colectiva: el Estado.
2) Según la naturaleza del objeto sobre el que recae.
1. Propiedad civil o común: recae sobre bienes muebles, inmuebles y constituye la regla general.
2. Propiedad agraria
3. Propiedad urbana
4. Propiedad intelectual
5. Propiedad minera, etc.
3) Según la integridad de facultades.
1. Propiedad plena: provista de los atributos de uso, goce y disposición.
2. Nuda propiedad: contiene sólo el derecho de disposición jurídica–uso y goce, al usufructuario-.
4) Según su duración o certeza.
1. Propiedad absoluta: no está sujeta a condición alguna en cuanto a su término o duración.
2. Propiedad fiduciaria: está sujeta al gravamen de pasar a otra persona si se cumple una condición.
ASPECTOS PASIVOS DEL DERECHO DE PROPIEDAD
1) Obligaciones reales o propter rem: aquellas que incumben al propietario o poseedor de una cosa por el
solo hecho de serlo. El deudor se determina atendiendo a la persona que sea propietario o poseedor y la
obligación se traspasa al sucesor en forma automática, cambiando el sujeto pasivo de la obligación sin que
sea necesaria ninguna estipulación especial de transferencia o declaración. La obligación sigue a la cosa y
grava a los adquirentes sucesivos, desvinculando al enajenante; es ambulatoria. P.e.:
- art. 858 contribuir a prorrata en expensas construcción-conservación-reparación de cerramiento,
- art. 859 acerca de los árboles medianeros,
- art. 942 en relación a las acciones posesorias especiales,
- art. 1962 obligación de respetar el contrato de arrendamiento.
2) Cargas reales: gravámenes que con carácter periódico o intermitente, pero reiterado, nacen de la ley o de
un contrato y que pesan sobre el que es dueño o poseedor de una cosa, y pueden consistir en entregar
cualquier cosa (productos de un predio, dinero), o en realizar prestaciones. P.e. impuesto territorial,
derechos de pavimentación, obligación de pagar los gastos comunes de un departamento, etc.
3) Responsabilidad por la propiedad: la ley impone responsabilidad al propietario de una cosa, a lo menos
en dos casos –son presunciones de culpabilidad en responsabilidad extracontractual-: la responsabilidad del
dueño de un animal (arts. 2326 y 2327) y responsabilidad del dueño de un edificio (arts. 2323 y 934).
LA EXTINCIÓN DEL DOMINIO
1) Modos absolutos de extinguir el dominio: desaparece el derecho, la adquisición por nuevo titular es
originaria. Los hay con o sin voluntad del dueño.
1. La destrucción de la cosa: voluntaria o involuntaria, total o parcial.
2. La recuperación de la libertad de los animales cautivos o domesticados: voluntaria o involuntaria.
3. Las especies al parecer perdidas: es involuntaria. Encontradas las cosas, se subastan.
4. La incomerciabilidad sobreviniente: p.e. pasa a bien nacional de uso público por expropiación.
5. El abandono: en inmuebles, adquiere el Fisco originariamente y de pleno derecho por modo de
adquirir ley; los muebles se adquieren por ocupación originariamente.
2) Modos relativos de extinguir el dominio: el derecho cambia de titular, hay un traspaso.
1. Transferencia voluntaria: la tradición con todos los títulos translaticios.
2. Transferencia no voluntaria: diversas formas de accesión, expropiación, prescripción (discutible).
2. LA COPROPIEDAD
Se emplean varios conceptos: indivisión, comunidad, condominio, copropiedad. Indivisión es el más comprensivo
y genérico. Condominio y copropiedad se les tiene como sinónimos.
- Comunidad: indivisión sobre una universalidad jurídica Alessandri: sobre cualquier derecho
- Copropiedad: indivisión sobre una especie o cuerpo cierto Alessandri: indivisión sobre el dominio
NATURALEZA JURÍDICA
1) La doctrina romana considera la comunidad una modalidad del dominio, en la cual cada comunero tiene
una cuota-parte en la cosa común, y, además, tiene derecho a la cosa en su totalidad. Cada comunero es
dueño exclusivo de una cuota que es abstracta o ideal, pero todos tienen derecho a la cosa en concreto, por
lo que el derecho de cada uno está limitado necesariamente por el concurso de los demás, de modo que
ninguno puede ejercitar actos materiales o jurídicos sobre ella sin el consentimiento de todos.
2) La doctrina germánica hace predominar el derecho del grupo. La comunidad es una propiedad colectiva,
todos tienen un derecho de goce sobre el objeto, cualitativamente igual, pero parcial, limitado por el derecho
de los demás; se llega a negar incluso, la acción de partición. Patrimonio de afectación.
INDIVISIÓN EN EL CC
El CC trata la comunidad como cuasicontrato (art. 2304 y ss.). Y las reglas sobre la partición de bienes hereditarios
(art. 1317 y ss.) tienen aplicación general en virtud de disposiciones expresas (art. 1776, 2115, 2313). Se estima que
el CC adopta la doctrina romana. Reconoce que los derechos y obligaciones de los comuneros en la cosa común se
precisan en la cuota o cuota-parte, porción ideal, determinada o determinable, que cada comunero tiene en el
objeto de la comunidad. Estas cuotas pueden ser iguales o desiguales; a falta de prueba en contrario han de
entenderse iguales (arts. 1098, 2307). Se expresan generalmente en fracciones o porcentajes.
El comunero respecto a su cuota puede vender o cederla libremente, por acto entre vivos (p.e. art. 1320, 1812) o
por causa de muerte (art. 1110); reivindicarla (art. 892); hipotecarla (2417); y puede ser embargada (art. 524 CPC).
Respecto a la cosa común, el CC no trata la administración de la cosa común, pero se aplican las normas de la
sociedad: el derecho de cada uno de los comuneros sobre la cosa común es el mismo que el de los socios en el
haber social (2305), no literalmente, sino que solo respecto a las facultades de uso y goce:
1) Derecho de uso ordinario de las cosas comunes, teniendo como límite el derecho de los demás.
2) Las expensas de conservación, si benefician a todos, las financian de consuno.
3) Las innovaciones en los bienes comunes deben contar con el consentimiento de todos.
4) Se entiende que rige el derecho a veto o ius prohibendi, la facultad de cada comunero de impedir las
actuaciones de otros en la cosa común, reconocida en el art. 2081 n°1 (sociedad): cualquier socio tendrá
derecho a oponerse a los actos administrativos de otro, mientras esté pendiente su ejecución o no hayan
producido efectos legales. La doctrina ha acudido a diversos mecanismos para intentar sortear el veto:
- Considerar al comunero que actúa como un agente oficioso de los demás (art. 2286).
- Considerar que entre los comuneros habría un mandato tácito y recíproco (art. 2305 y 2081).
El legislador no favorece el estado de indivisión porque es fuente de discordia en el aprovechamiento de la cosa;
inhibe las inversiones y mejoras; impide, en fin, la libre circulación de esos bienes comunes. El CC dispone que la
partición de la cosa común podrá siempre pedirse (art. 1317, la acción de partición es imprescriptible).
CLASES DE INDIVISIÓN
1) Según su fuente u origen: la comunidad puede tener por causa un hecho, un contrato o la ley.
1. Indivisión por un hecho: el hecho que más frecuentemente da nacimiento a una comunidad es la
muerte del causante, que origina la comunidad hereditaria, cuando hay dos o más herederos.
2. Indivisión por contrato: si dos o más personas adquieren en común una cosa por cualquier título
de dominio seguido de la tradición, o si un dueño cede una cuota de su dominio a una o más.
3. Indivisión por ley: p.e. copropiedad inmobiliaria, la medianería, las servidumbres.
2) Según su duración
1. Comunidades temporales: son por regla general indeterminadas en el tiempo, pero pueden tener
duración determinada en virtud del pacto de indivisión, sujeto a limitaciones (art. 1317). Si no se
ha celebrado pacto, la partición se puede pedir en cualquier tiempo.
2. Comunidades perpetuas: las establece la ley, aunque derivan más bien de la naturaleza misma
de las cosas, como la de la propiedad horizontal, la medianería, etc.
3) Según el objeto sobre el que recae: es la única clasificación que reconoce el CC (1317 y 2304.
1. Comunidad de una cosa universal
Universalidades que admiten comunidad.
- Unos dicen que puede haber en universalidades de hecho y de derecho. Dan como
ejemplos de las segundas la herencia (ejemplo que da el art. 2306), la que queda al
disolverse la sociedad conyugal, una sociedad civil o comercial.
- Otros dicen que las de derecho pueden tener pasivos, por lo que no admiten
comunidad, ya que habiendo dos o más comuneros, el pasivo está siempre, por el
solo ministerio de la ley, dividido entre los copartícipes (art. 1354 y 2306).
Efectos de la adjudicación. La partición es el conjunto de actos tendientes a distribuir los
bienes comunes entre los comuneros en proporción a sus cuotas. La adjudicación es el acto
por el cual el comunero recibe un bien determinado de la comunidad, en pago de su cuota.
Aquí el CC se apartó de la concepción romana y consagró el efecto declarativo de la
adjudicación (art. 1344, art. 718 para la posesión), que considera que el adjudicatario es
dueño del objeto adjudicado desde el día en que se originó la comunidad, por lo que la
adjudicación no es título traslaticio ni constituye enajenación. Ella se opone al efecto
atributivo, que entendería que es dueño desde la adjudicación.
Comunicación entre la cuota y el bien común. Los romanos comunicaban la cuota en la
universalidad y la naturaleza de los bienes en la cuota. La doctrina mayoritaria dice que no
hay comunicación, que el derecho de cada comunero recae sobre el todo común, en
abstracto, no sobre las cosas o partes materiales del mismo.
Argumentos por la incomunicación:
1. El cedente del derecho de herencia no responde de la existencia de bienes
sino sólo de su calidad de heredero, no recae sobre un bien (art. 1909)
2. Se ordena la inscripción del dominio y otros derechos reales cuando recaen
sobre inmuebles, sin mencionar el de herencia (art. 686).
3. El efecto declarativo de la adjudicación, opuesto al atributivo romano.
Consecuencias de la incomunicación: la cuota no participa del carácter de los
bienes que componen la comunidad; y escapa a la clasificación de muebles e
inmuebles. Así, p.e. si se enajena la cuota la tradición no requerirá de inscripción
bastando cualquiera de las formas del art. 684; si el indivisario es incapaz, para
enajenar su cuota no se requiere de las formalidades habilitantes, etc.
2. Comunidad de una cosa singular: cada cuota se radica en el único objeto de la comunidad y, por
tanto, participa de su carácter (art. 580). Así, los actos sobre la cuota estarán sometidos a las reglas
de los actos sobre el respectivo objeto.
EXTINCIÓN DE LA COMUNIDAD
El art. 2312 señala las causales de extinción de la comunidad:
1. Por la reunión de las cuotas de todos los comuneros en una sola persona.
2. Por la destrucción de la cosa común; y
3. Por la división del haber común.
El art. 1317 autoriza a solicitar la partición en cualquier momento, nadie está obligado a permanecer en la indivisión,
la acción de partición es imprescriptible. Salvos los casos excepcionales en que no puede pedirse:
1. Cuando se ha pactado la indivisión: por un plazo menor a 5 años, sin perjuicio de consentir en renovarlo.
2. Casos de indivisión forzada: la copropiedad inmobiliaria, tumbas o mausoleos, la propiedad fiduciaria
mientras penda la condición, y los del art. 1728 y 1729 en la sociedad conyugal.