El Derecho a la Libertad de Pensamiento y de Expresión y las
Acciones que Atentan
contra Él
Asignatura: Formación Ética y Ciudadana
Nombres de los integrantes del grupo: Cassano Lucia, Bonetta Maximo,
Hansen Lucas y Schey Agustina
Curso: sexto año “B”
Fecha: 14/05/25
Docente: Martina Pisani
Introducción
La libertad de pensamiento y de expresión es un derecho humano
fundamental, consagrado tanto por la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (CADH) en su artículo 13, como por el artículo 14 de
la Constitución Nacional Argentina. Este derecho permite a toda persona
buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, por
cualquier medio. Su vigencia es esencial para el funcionamiento de una
sociedad democrática, pluralista y justa. Además, este derecho está
íntimamente relacionado con principios éticos como el respeto, la
responsabilidad social y la dignidad humana.
Importancia del Derecho
La Corte Interamericana de Derechos Humanos lo ha definido como “la
piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática”. Este
derecho no solo protege a quien emite un mensaje, sino también a quien lo
recibe o lo busca, reconociendo así el valor de la información como bien
colectivo.
Las tres dimensiones fundamentales de este derecho son:
- El derecho a informar: permite expresar y difundir ideas sin censura
previa.
- El derecho a ser informado: garantiza el acceso libre y equitativo a
fuentes de información.
- El derecho a buscar información: protege el acto de investigar y explorar
diversas fuentes de manera autónoma.
Desde una perspectiva ética, estos derechos están basados en el principio
de autonomía moral, ya que cada persona debe poder formarse sus
propias opiniones y participar del debate público.
Actualmente, la libertad de expresión se extiende a todos los medios:
prensa escrita, radio, televisión, cine, internet, redes sociales y
expresiones artísticas. El Estado tiene la obligación de respetar, proteger y
garantizar este derecho, evitando restricciones arbitrarias o injustificadas.
Acciones que Atentan contra la Libertad de Expresión
A pesar de su reconocimiento legal, este derecho sigue siendo vulnerado
por distintas acciones:
- Censura previa: prohibida por la CADH y por la Constitución Nacional
(excepto para proteger a menores). Ejemplos jurisprudenciales como
“Olmedo Bustos vs. Chile” (Caso “La Última Tentación de Cristo”), o casos
nacionales como “Verbitsky” y “Servini de Cubría”, evidencian los conflictos
entre la libertad de expresión y otros derechos.
- Censura indirecta: se manifiesta cuando el Estado utiliza mecanismos
como la distribución discriminatoria de publicidad oficial, presiones
económicas o políticas hacia periodistas o medios. Estas prácticas atentan
contra la ética pública y lesionan el principio de transparencia democrática.
- Concentración mediática: la acumulación de medios en pocas manos
limita la pluralidad de voces, afectando tanto el derecho individual como el
colectivo a recibir información diversa y veraz. Esto entra en conflicto con
los artículos 13 y 14 de la CADH, que exigen fomentar la diversidad
informativa.
Desde un enfoque ético, estas acciones vulneran valores fundamentales
como la justicia, la veracidad, la igualdad de oportunidades
comunicacionales y el respeto por la pluralidad de ideas.
Conclusión
La libertad de pensamiento y de expresión es esencial para la vida
democrática y el pleno ejercicio de otros derechos humanos. Su protección
no solo garantiza el derecho individual a comunicar, sino también el
derecho colectivo a construir una sociedad informada, crítica y
participativa. Limitar este derecho afecta la calidad del debate público y, en
consecuencia, debilita el Estado de Derecho.
Desde una perspectiva jurídica, es deber del Estado abstenerse de
interferir arbitrariamente, pero también actuar positivamente para
garantizar el acceso equitativo a medios y contenidos. Éticamente, implica
un compromiso activo con la verdad, la inclusión, el respeto por el otro y la
responsabilidad en el uso de la palabra.
Conclusiones personales
Schey Agustina: Comprendí que la libertad de expresión no es decir lo que
uno quiera sin medir consecuencias. Es un derecho valioso que debe
ejercerse con responsabilidad, sobre todo cuando puede afectar la
dignidad o los derechos de otras personas.
Hansen Lucas: No imaginaba que negar el acceso a ciertos medios o
manipular información también era una forma de censura. Valoro mucho
más la necesidad de pluralismo y diversidad en la comunicación.
Bonetta Máximo: Al ponerme en el lugar de un periodista o un funcionario,
vi lo complejo que es informar sin dañar. El equilibrio entre la verdad y el
respeto por los derechos ajenos es una responsabilidad ética permanente.
Cassano Lucía: Aprendí que proteger la libertad de expresión es esencial
para proteger la democracia. Sin este derecho, no podríamos participar
con libertad en decisiones colectivas ni defender otros derechos
fundamentales.