DOCUMENTO ENSAYO
Estudiante:
Angulo Burgoa Valentina Jazmin
Docente:
PhD. Adrian Das
Curso:
“ Matrimonio y Familia ”
Seminario Reformado Latinoamericano
Cochabamba – Bolivia
2023
I. Título: Roles y funciones dentro el Matrimonio
II. Palabras Clave: Cristo, matrimonio, evangelio, esposo , esposa
III. Tipo de Trabajo: Ensayo
IV. Desarrollo de Ensayo:
Roles y Funciones en el Matrimonio Bíblico
Los roles en el matrimonio, son distintos para el hombre y la mujer. Nos señala Génesis
del capítulo 1 al 2, el principio de la creación de Dios. En (Génesis 1: 27-28) Y Dios
creó al hombre a su imagen. Lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó. Y los
bendijo Dios con estas palabras: «¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra!
¡Domínenla! ¡Sean los señores de los peces del mar, de las aves de los cielos, y de todos
los seres que reptan sobre la tierra!», la Palabra de Dios señala que el Hombre y la
mujer fueron creados a la imagen de Dios. Por lo cual, al ser la creación de Dios,
hombre y mujer están obligados por su voluntad, sus leyes y su sangre. Dios unió al
hombre y a la mujer.
Cuando el hombre fue creado y encomendado para los propósitos que debía cumplir,
estos designados por Dios, vio Dios que no era bueno que el Hombre esté solo. Donde
Adán se encontraba no había ninguna especie igual a él, él era el único ser humano.
Entonces, Dios creó a la mujer de la costilla de Adán, no de su cabeza para que la mujer
esté sobre la cabeza del hombre, no del talón para que la mujer no sea tratada como ser
inferior, sino de la costilla como representación de su apoyo.
Tanto el hombre y la mujer fueron creados a la imagen de Dios. Esto no conlleva a que
ambos sean iguales en roles y funciones sino que sus personas son de igual importancia
para Dios. Los roles del hombre y la mujer son de igual importancia ante Dios. Porque
estos reflejan su carácter santo. Las funciones y roles del hombre y la mujer se reflejan
en la Trinidad. La Trinidad es Dios en 3 personas, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu
Santo, el Padre es la 1ra. Persona, el Hijo la 2da. Persona y el Espíritu Santo la 3ra.
Persona, siendo uno en esencia. En el evangelio vemos que el Hijo se somete al Padre
en perfecta obediencia de su voluntad, para cumplir el propósito para su gloria. En el
matrimonio la esposa se somete al esposo, siendo un reflejo del evangelio. Según el
libro de Efesios 1, nos indica que fuimos escogidos antes de la fundación del mundo y
que somos aceptos en el Amado por medio del Señor Jesucristo. El valor del hombre y
las mujer está en lo que Dios dice quienes somos en Cristo por medio de su Palabra. Por
lo tanto, nuestro valor como cristianos ya es completo en Cristo por el beneplácito de la
voluntad de Dios. Siendo nuevas criaturas en Cristo somos llamados a ser imitadores de
Dios, como nos señala Efesios 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y
andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros,
ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. Siendo este mandato para todos los
cristianos, por lo cual siendo vivido en nuestras personas, relaciones y roles. Debemos
ser imitadores de Dios como niños queridos, viviendo una vida de amor mediante la
mirada en el evangelio.
En el matrimonio la se refleja en el evangelio cuando la esposa se somete a su marido,
en el entendimiento que como cristianos nos debemos someter los unos a los otros en
reverencia a Cristo. La motivación de la sumisión debe ser el evangelio y la reverencia a
Cristo.
En Efesios 5:28-32 : Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus
mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció
jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la
iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto
dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola
carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia., la
palabra resalta la conducta de los esposos y esposas y la unidad en el matrimonio. En el
matrimonio el esposo es la cabeza de la familia, por tener una jefatura bíblica en su rol,
utilizando su liderazgo de manera piadosa, con consciencia y amor para aguardar a su
familia para la honra de Dios.
La función y rol de liderazgo en los esposos, en la época contemporánea de nuestra
actualidad ha sido distorsionada por las nuevas ideologías y filosofías de este mundo.
Por lo cual, es importante tener en claro que no es un liderazgo bíblico: No es ignorar
las responsabilidades, sino liderar responsablemente incluso en las circunstancias más
duras de la vida. Otro, no es la excusa en pasividad, sino que el esposo debe asumir con
valentía y convicción en Cristo las cosas que acontecen, si este es dado con pasividad el
marido puede perder el respeto de su esposa e incluso se puede correr el riesgo que se
intercambien o igualen los roles dentro de la relación familiar. El liderazgo bíblico no se
refiere a la superioridad o autoritarismos, sino que se entiende bíblicamente ver y tratar
a los demás como superiores a él mismo. Por lo cual, el verdadero liderazgo bíblico, es
la imagen de como Cristo da la vida por su iglesia al sacrificarse en la cruz por ella. En
el matrimonio esto se refleja en que, el esposo se sacrifica por el bien de su esposa y sus
hijos, muriendo él mismo para honrar a Dios.
La imitación de los esposos en el matrimonio, es la imitación a Cristo, los esposos
deben ser un reflejo de las funciones de Cristo hacia la iglesia. Por tanto, este cumple 3
roles fundamentales como cabeza de hogar, y son: Profeta, Sacerdote y Rey. El esposo
como profeta, esto se refleja en que el esposa habla las verdades bíblicas a su esposa y
sus hijos, bendiciendo y hablando la Palabra de Dios en sus vidas. El esposo como
Sacerdote a su esposa, el esposo enseña la Palabra de Dios y ora por las necesidades de
su esposa, como Jesus intercede por nosotros, los esposos deben interceder en oración
por sus esposas. El esposo como rey de su esposa, como Jesús guía y dirige a su iglesia,
los esposos tienen el llamado de guiar y dirigir a sus esposas, darles protección física,
emocional y espiritual. El liderazgo del esposo a la esposa en el rol de Rey es de tener
sabiduría para redireccionar hacia la voluntad de Dios para su vida.
Otro aspecto importante de la jefatura bíblica, es imitar a Cristo dando la vida por su
iglesia, el esposo debe dar la vida por su esposa. Su autoridad designada por el diseño
divino de Dios, debe ser utilizada para servir a su esposa, sus hijos y a los demás.
El propósito de Cristo para su iglesia es hacerle santa, como señala el versículo
Filipense 1:6, Cristo quien empezó la buena obra la perfeccionará hasta el día de
Jesucristo. Los esposos deben hacerla santa a su esposa, esto tiene un significado en
ayudarle a parecerse más a Cristo, en trabajar en su carácter para que se trabajen los
frutos dados por el Espíritu Santo. En esta función, el esposo debe tomar el rol
sacerdotal hacia su esposa orando y clamando por ella para la gloria de Dios. Así
también, presentar a la esposa como una novia radiante y sin manchas. Imitando a
Cristo, como él nos santifica para presentarnos a si mos sin mancha, ni arruga. Los
esposos también deben cuidar a sus esposas como a sus propios cuerpos, brindando
protección para que descanse bajo el liderazgo de la esposa. (Efesios 5: 25-28) Maridos,
amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por
ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a
fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni
cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar
a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
La imitación a Cristo por los esposos también se refleja en el amor exclusivo que ellos
deben tener hacia sus esposas, un amor profundo que no se comparte con otras personas
este amor es único para su esposa. Porque tanto el hombre como la mujer al unirse
dejaron a su padre y a su madre y se unieron en una sola carne. Dios los diseñó para que
se unan tanto físicamente, emocionalmente, espiritualmente, por tanto nadie puede
separar lo que Dios ha unido. Esta unidad es un reflejo de la unión de Cristo y su
iglesia, el cual nadie puede separar, como dice en Romanos 8:38-39: Por lo cual estoy
seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo
presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. La persona más
cercana de un esposo debe ser su esposa, ella es su amiga su compañera, su amada y su
apoyo. De igual manera la persona más cercana de una esposa debe ser su esposo,
porque él es su compañero, su líder, su amado y la persona que más le debe amar en la
tierra.
Los roles y funciones de las esposas, son la imitación de la sumisión de Cristo al Padre,
este debe imitarse en una sumisión piadosa, en el respeto al esposo. Ella es llamada a ser
una ayuda a su esposo en el propósito comisionado al hombre dado por Dios. La esposa
está llamada a usar sus dones para apoyar la autoridad de su esposo. La función de la
esposa es ser el apoyo y ayuda de su esposo en todo lo que él necesite. Sin Embargo es
importante puntualizar, que la sumisión no es adorar al esposos como a Dios, la
sumisión piadosa radica en que la esposa se somete a la autoridad de su esposo en temor
al Señor, esta sumisión no debe darse si es llamada a seguir el pecado, solo en ese caso
no deberá someterse a su esposo. Además, la sumisión no debe darse porque sea algo
que merece el esposo Sino la sumisión tiene que ver con la sumisión al Señor, este tiene
que ser en obediencia a Él. Otro punto importante, es que la sumisión no es al hombre
sino es al Señor. La sumisión de las esposas debe ser un regocijo para ellas, porque es
una obediencia al Señor, es un regocijo ser imitador de Cristo al Padre.
El matrimonio tiene objetivos importantes y divinos, uno de estos es el que es para
complementarse el uno al otro, para que ambos sean un equipo teniendo un mismo
horizonte y objetivo que es la gloria de Dios por Cristo mediante el poder de su Santo
Espíritu siendo fortalecidos para toda buena obra y para llevar el evangelio a las
próximas generaciones. Por lo cuál, un matrimonio bíblico tiene la implicación de
honrarse el uno al otro, servirse el uno al otro, donde el hombre muere así mismo para
servir, santificar y amar a su esposa. Y la esposa muere a su carne para ayudar, apoyar y
servir a su esposo amándolo. Es por eso que, en este proceso de santificación de ambos,
el esposo y la esposa van madurando cada vez más en carácter, mente y corazón, ambos
van creciendo y siendo fortalecidos por Dios a través de las circunstancias que pasan,
siendo más parecidos a nuestro Señor Jesucristo.
En el caso de las esposas que tienen a sus maridos no creyentes, su rol como esposas
debe seguir siendo el mismo para el que fueron creadas y diseñadas. Las esposas tienen
la función con la fortaleza de Dios, de afirmar, bendecir y agradecer por su esposo
cristiano o no cristiano. La importancia de los roles en el matrimonio es profundamente
importante, debido a que una distorsión de los roles puede traer terribles consecuencias
que pueden trascender de generación en generación.
La importancia de los roles en el matrimonio es que Dios es un Dios de Orden, el diseño
divino sólo puede funcionar armónicamente cuando los roles del hombre y la mujer son
cumplidos. Una de las causas principales por el que los roles son distorsionados, es
porque las personas estaban alejadas de Dios, por tantos en su Palabra, y por falta de
conocimiento, adaptan ideas que creen en sus propias opiniones ser correctas. Mediante
esto, las personas incrédulas intentan redefinir el matrimonio, por vanos y pecaminosos
pensamientos inicuos. La igualdad de dignidad del hombre y la mujer no indica que
tienen una igualdad de roles. Estas ideas de igualitarismo se impregnaron en el siglo
XXI en la iglesia evangélica, con la igualación de roles En la actualidad, gran parte de
las personas dan mayor importancia a su propia autorrealización, creyendo la mentira
que le mundo vende de autosuficiencia. Sin embargo, como cristianos estamos llamados
a ser luz y sal de este mundo, predicando y viviendo el evangelio en nuestras vidas. Los
hogares que no están sobre la base fundamental que es Cristo, son familias que pusieron
su base en cosas pasajeras que conllevan más pecado. Una de las soluciones a la
epidemia de ideologías erradas del matrimonio, es que como cristianos seamos
conscientes, diligentes, responsables y humildes en prepararnos para reflejar el
evangelio en el matrimonio. Donde hay hogares sólidos en la Palabra de Dios, los hijos
tienden a ser más estables, habiendo crecido en hogares cálidos donde se aprende,
predica, vive y respira el evangelio. Esto tiene resultados gloriosos en el evangelio, ya
que el evangelio es preservado de generación en generación.
Finalmente, como cristianos debemos seguir el patrón bíblico de los roles y funciones
de los esposos y esposas en el matrimonio, siguiendo un diseño divino creado por Dios
para su gloria y alabanza. Como cristianos estamos llamados a imitar a Cristo por el
amor que tenemos a Dios. El matrimonio debe ser un vivo reflejo del evangelio. La
expresión del evangelio en el matrimonio trae bendiciones a la familia de generación en
generación, y es una bendición para aquellos quienes son incrédulos. Un matrimonio
bíblico puede ser utilizado por Dios para el alcance de las almas perdidas. El
matrimonio bíblico también capacita a los cristianos a crecer y vivir en santidad,
mediante la madurez continua en las etapas y procesos que pasa el matrimonio. Por
último, el matrimonio bíblico debe ser un reflejo vivo del evangelio, el matrimonio a
diferencia de la idea del mundo que es para que el esposo y la esposa sean felices, es
morir a uno mismo vivir para servir, dar y entregarse a la otra persona en servicio y
amor a él o ella en obediencia a Dios, siendo todo esto para su sola gloria. (Romanos
11: 36) Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los
siglos. Amén.
V. Referencias Bibliográficas
Adams, J. E. (1985). Solucionando problemas matrimoniales. Barcelona, España:
Editorial CLIE.
Chapman, G. (1996). Los cinco lenguajes del amor. Miami, Florida: Editorial
Unilit.
Keller, T. (2014). El significado del matrimonio. Barcelona, España: Publicaciones
Andamio.
Pollard, J., & Brown, S. T. (2018). Una Teologìa de la Familia. Pensacola, Florida:
Chapel Library.
Thompson, L. (2003). La Familia desde una Perspectiva Bìblica. Miami, Florida:
Universidad FLET.