0% encontró este documento útil (0 votos)
69 vistas3 páginas

Camino

El documento aborda la idea de que la creatividad es una capacidad inherente a todos, no reservada a un grupo selecto. Se discuten herramientas y ejercicios, como las páginas matutinas y las citas con el artista, que ayudan a desbloquear la creatividad y a superar mitos negativos. Además, se enfatiza la importancia de formar grupos de apoyo para fomentar la creatividad en la vida cotidiana.

Cargado por

sil
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
69 vistas3 páginas

Camino

El documento aborda la idea de que la creatividad es una capacidad inherente a todos, no reservada a un grupo selecto. Se discuten herramientas y ejercicios, como las páginas matutinas y las citas con el artista, que ayudan a desbloquear la creatividad y a superar mitos negativos. Además, se enfatiza la importancia de formar grupos de apoyo para fomentar la creatividad en la vida cotidiana.

Cargado por

sil
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

P. ¿La verdadera creatividad está en manos de un porcentaje relativamente


pequeño de la población?
R. No, rotundamente no. Todos somos creativos. La creatividad es una fuerza
natural de la vida que todos podemos experimentar de un modo u otro. De la misma manera
que la sangre es parte de nuestro cuerpo físico y no algo que tengamos que inventar, la
creatividad es parte de nosotros y cada uno puede conectar con las grandes energías
creativas del universo y extraer lo que necesite de ese vasto y poderoso manantial espiritual
para amplificar su creatividad.
Culturalmente solemos definir la creatividad de forma demasiado estrecha y a
pensar en ella en términos elitistas, como algo que perteneciera a una pequeña tribu de
elegidos compuesta por «verdaderos artistas». Pero en realidad todo lo que hacemos precisa
de elecciones creativas, aunque rara vez lo reconozcamos. Nuestra manera de vestir, de
organizar nuestras casas, de hacer nuestros trabajos, las películas que vemos e incluso la
gente con la que nos relacionamos: todo ello son expresiones de nuestra creatividad. Son
nuestras creencias erróneas sobre la creatividad, nuestra mitología cultural sobre los artistas
(«todos los artistas están arruinados o locos, son promiscuos, ególatras, solteros, o bien
ricos herederos») lo que nos conduce a dejar nuestros sueños sin cumplir. Estos mitos
suelen tener que ver con asuntos de dinero, de tiempo y de los planes que otras personas
han hecho para nosotros. Al librarnos de estos bloqueos, podemos volvernos más creativos.
P. ¿Puedo esperar resultados espectaculares de inmediato?
R. La respuesta es tanto sí como no. Habrá cambios espectaculares en el transcurso
de las doce semanas del curso, pero los cambios realmente espectaculares suceden cuando
las herramientas del camino del artista se convierten en herramientas de vida. El cambio a
lo largo de un periodo de dos a tres años puede parecer, directamente, un milagro: cineastas
bloqueados que hacen un cortometraje, luego otro y después un largo; escritores
bloqueados que empezaron con pequeños ensayos, críticas y artículos pasando a libros
enteros y a obras de teatro. Si tienes cuidado y mantienes en su sitio las herramientas
básicas de las páginas matutinas y las citas con el artista, puedes contar con experimentar
grandes cambios en tu vida.
P. ¿Qué factores mantienen a la gente alejada de su creatividad?
R. Los condicionantes. La familia, los amigos y los profesores pueden
desanimarnos a seguir una carrera artística. Existe la mitología de que los artistas son, de
algún modo, «diferentes» y el mito de la diferencia inspira miedo. Si tenemos percepciones
negativas sobre lo que es un artista, nos sentiremos menos inclinados a realizar de forma
diligente el trabajo necesario para convertirnos en uno.
Socialmente la energía creativa bloqueada se manifiesta como comportamiento
autodestructivo. Mucha gente que se deja llevar por conductas derrotistas, como los adictos
al alcohol, las drogas, el sexo o el trabajo, están en realidad en manos de ese lado sombrío
de la fuerza creativa. A medida que nos volvemos más creativos, estas expresiones
negativas de la fuerza creativa se aplacan con frecuencia.
P. ¿Cómo libera este libro a la gente para que sea más creativa?
R. El objetivo —y el efecto— básico de este libro de El camino del artista es que la
gente entre en contacto con el poder de su propia creatividad interna. El libro libera a la
gente para que sea creativa de muchas maneras diferentes: en primer lugar ayuda a
desmantelar mitos negativos sobre los artistas. En segundo lugar ayuda a las personas a
descubrir su propia fuerza creativa, acceder a ella y expresarla con más libertad. En tercer
lugar proporciona a la gente conciencia sobre sus comportamientos autodestructivos y le
permite ver con más claridad cuáles pueden ser los impedimentos de su camino individual.
Y por último, el libro ayuda a la gente a identificar y a celebrar sus deseos y sus sueños, y a
hacer los planes para llevarlos a cabo. Les enseña a apoyarse y nutrirse, así como a
encontrar a otros que les apoyen a la hora de hacer realidad sus sueños.
P. Uno de los temas centrales de El camino del artista es el vínculo entre la
creatividad y la espiritualidad. ¿Cómo se conectan?
R. La creatividad es una fuerza espiritual. La fuerza que por el verde tallo impulsa a
la flor, como definió Dylan Thomas su idea de la energía vital, es el mismo impulso que
nos conduce hacia la creación. Existe una voluntad central de crear que es parte de nuestra
herencia humana y de nuestro potencial. Dado que la creación siempre ha sido un acto de
fe, y que la fe es un asunto espiritual, también lo es la creatividad. A medida que luchamos
por alcanzar nuestro yo más elevado, nuestro ser espiritual, no podemos evitar ser más
conscientes, más activos y más creativos.
P. Háblame de los dos ejercicios centrales del libro: las páginas matutinas y las
citas con el artista.
R. Las páginas matutinas son tres páginas de escritura de flujo de conciencia, a
mano, cada mañana. No hay que pensar en ellas como si fueran una forma de «arte», sino
más bien como una forma de meditación para occidentales. En las páginas matutinas
declaramos al mundo —y a nosotros mismos— lo que nos gusta, lo que nos disgusta, lo
que deseamos, lo que esperamos, lo que lamentamos y lo que planeamos.
Como contraste las citas con el artista son momentos para la receptividad, horas
solitarias planificadas, dedicadas a actividades placenteras cuyo objetivo es alimentar la
conciencia creativa. Utilizadas en combinación, estas herramientas construyen lo que en
realidad es un receptor de radio. Las páginas matutinas notifican y aclaran —envían señales
al fértil vacío— y la soledad de las citas con el artista permite que se reciba la respuesta.
Las páginas matutinas y las citas con el artista deben experimentarse para poder ser
explicadas, del mismo modo que leer un libro sobre hacer footing no es lo mismo que
calzarte unas zapatillas y salir a la pista de atletismo. El mapa no equivale al territorio y sin
los puntos de referencia de tu propia experiencia, no podrás sacar conclusiones sobre lo que
las páginas matutinas y las citas con el artista pueden hacer por ti.
P. El camino del artista es un programa de doce semanas que precisa de
compromisos diarios. ¿Cuánto tiempo necesito dedicarle cada día y qué puedo lograr en
estas doce semanas?
R. Es un compromiso diario de media a una hora. Una de las cosas más importantes
que aprendemos durante las doce semanas es a renunciar a nuestras ideas de perfección y a
contemplar una nueva perspectiva, a cambiar nuestro enfoque del producto hacia el
proceso.
Los participantes entran en el programa con ciertas expectativas no declaradas y con
ideas preconcebidas sobre lo que pasará y el provecho que sacarán de ello. Y mucha veces,
igual que en un gran relato corto, están profundamente sorprendidos y excitados por haber
descubierto algo completamente distinto. Por tanto, predecir lo que alguien aprenderá en
este curso minaría el principio mismo sobre el que fue construido. Se trata de
experimentarlo, y los resultados son algo que hay que descubrir, no explicar.
P. ¿Qué puedo hacer para superar mis dudas sobre ser un buen artista?
R. No se trata de superar tus dudas sobre ser artista. Se trata de avanzar a través de
tus dudas sobre ti mismo. Muchos de nosotros creemos que los «verdaderos artistas» no
experimentan dudas sobre ellos mismos. Lo cierto es que los artistas son personas que han
aprendido a vivir con dudas y a hacer el trabajo de todas maneras. Los ejercicios del libro te
ayudarán a desmantelar al hipercrítico y perfeccionista Censor interno. Aprenderás que una
buena parte de ser completamente creativos significa permitirte un «mal» día. Como el
camino del artista se centra en el proceso y no en el producto, aprenderás a valorar tus
«errores» como parte de tu aprendizaje.
P. ¿Por qué aplazan los artistas y qué significan en realidad esos aplazamientos?
R. Los artistas aplazan por miedo o porque esperan que les llegue el «humor»
adecuado para trabajar. El camino del artista te enseñará cómo separar el estado de ánimo
de la productividad. También te enseñará a valorar el entusiasmo del amor por ti mismo por
encima de la disciplina mecánica.
P. ¿Cómo puedo ampliar mi capacidad para tener nuevas ideas?
R. Aprendiendo a miniaturizar a tu crítico, a tu Censor. Aunque tal vez no puedas
expulsar del todo a tu crítico, puedes aprender a trabajar alrededor de la voz negativa.
Cuando usamos las páginas matutinas y las citas con el artista —diseñadas específicamente
para ponernos en contacto con nuestro yo intuitivo y no lineal— ampliamos nuestra
capacidad para tener nuevas ideas. A medida que bajamos el volumen del ruido blanco, de
las interferencias creadas por viejos hábitos y bloqueos, nos sentimos más lúcidos y más
capaces de escuchar, más receptivos a la creatividad y a su, a veces sutil, llegada a nuestra
conciencia.
P. ¿Cuál es la idea errónea más común sobre la creatividad?
R. La idea errónea más común es que tendríamos que abandonar nuestras vidas
actuales para poder perseguir nuestros sueños. Nos resulta más fácil utilizar nuestros
empleos, familias, situaciones financieras, obligaciones horarias, etcétera, como una forma
(o formas) de mantenernos «a salvo» de la ansiedad que causa salir de nuestras zonas de
confort y adentrarnos en el proceso creativo. Cuando nos permitimos ser cercenados así,
nos estamos negando una gran alegría. La manera más eficaz de enfrentarnos a los
bloqueos es formar grupos de racimos creativos en las vidas que ya llevamos. Lo siguiente
es una guía de esos racimos creativos.

Guía de racimos creativos

Cuando El camino del artista se publicó por primera vez, expresé mi deseo de que
surgieran grupos de camino del artista. Tuve la visión de que serían círculos dirigidos por
los propios compañeros —«racimos creativos»— en los que las personas se servirían unas
de otras como espejos de fe, unidas con el objetivo común de desbloquearse creativamente.
Mi visión era que esos círculos serían gratuitos, que cualquiera podría formar uno,
utilizando el libro como texto y guía. Tales círculos, en efecto se formaron y muchos siguen
formándose. Esta ayuda y apoyo de artista a artista, de corazón a corazón, son el alma de El
camino del artista y de La veta de oro.
No es sorprendente que muchos terapeutas, instituciones educativas, centros de
salud, universidades y profesores pronto empezaran a organizar grupos de Camino del
artista por los que cobraban. Los grupos de Camino del artista eran dirigidos, en lugar de
convocarse sin más. En la medida en la que se mantenían fieles a los principios espirituales
de la rehabilitación creativa e introducían a la gente en el uso de las herramientas, fueron —
y son— valiosos. Cualquier grupo que empieza con un liderazgo así debería, sin embargo,

También podría gustarte