El cuarto y último capítulo del libro de Rut es la culminación de la historia.
En él, los planes de
Dios se revelan por completo, y la trama se resuelve con la redención, el matrimonio de Rut y
la inclusión de esta mujer moabita en el linaje del rey David y, finalmente, de Jesús.
La redención y la resolución legal
El capítulo 4 comienza con Booz yendo a la puerta de la ciudad, el lugar donde se resolvían
los asuntos legales. Allí, se encuentra con el otro pariente más cercano que tenía el primer
derecho de redimir la propiedad de la familia de Elimelec. Booz lo confronta públicamente,
presentándole el caso de la tierra y la viuda. El pariente acepta redimir la tierra, pero cuando
se entera de que al redimir la propiedad también debe tomar a Rut por esposa, se niega.
La razón de su negativa es práctica: teme "dañar su herencia". Esto significa que tener un
hijo con Rut y mantener la propiedad de la tierra de Elimelec diluiría la herencia de sus
propios hijos. Por lo tanto, él se quita la sandalia y se la da a Booz, un gesto público que
simboliza la transferencia del derecho de redención.
El matrimonio y la bendición
Una vez que el pariente renuncia a su derecho, Booz proclama su intención de casarse con
Rut y redimir la tierra de la familia de Elimelec. Acto seguido, los ancianos y el pueblo de la
ciudad bendicen el matrimonio, invocando a Dios para que Rut sea como "Raquel y Lea", las
madres de la nación de Israel. Ellos reconocen que Booz está a punto de realizar un acto de
piedad y generosidad que honrará el nombre de la familia fallecida.
El nacimiento de Obed
El clímax de la historia es el nacimiento del hijo de Booz y Rut, a quien llaman Obed. Las
mujeres del pueblo celebran este nacimiento con Noemí, reconociendo que Dios no la había
dejado sin un "redentor". Le dicen a Noemí que su nuera Rut es "mejor para ti que siete hijos",
un proverbio que enfatiza el valor extraordinario de la lealtad y el amor de Rut.
El libro concluye con la genealogía que conecta a Obed con el linaje del rey David. Obed fue
el padre de Isaí, quien a su vez fue el padre de David. Esta genealogía es crucial, ya que
muestra cómo la providencia de Dios usó la lealtad de una mujer moabita, una extranjera,
para traer al linaje del Mesías.
Lecciones clave de Rut 4
● La providencia de Dios en los detalles más pequeños: Desde la decisión de Rut de ir
al campo de Booz hasta la disposición del pariente más cercano de renunciar a su
derecho, cada evento fue parte del plan de Dios para redimir a la familia de Elimelec. La
historia demuestra que la mano de Dios está obrando incluso en los encuentros y las
decisiones aparentemente mundanas.
● El ejemplo de un redentor: Booz es un ejemplo poderoso de un "redentor" que va más
allá de la obligación legal. Él no solo redime la tierra, sino que redime a la persona de Rut.
Su acción es una sombra o tipo de la redención que Cristo haría por nosotros, al
rescatarnos de nuestra situación de desamparo.
● La inclusión de los gentiles en la fe: Rut, una mujer moabita, es una de las figuras más
importantes en la genealogía del rey David y de Jesús. Su historia es una poderosa
lección de que la gracia de Dios se extiende a todas las personas, sin importar su origen.
La fe y la lealtad son más importantes que la nacionalidad.
● La redención trae gozo y restauración: La historia, que comenzó con la amargura y el
dolor de Noemí, termina con su restauración, su gozo y la bendición de un nieto. Esto
muestra que, incluso en las peores tragedias, la redención y la providencia de Dios
pueden traer un final feliz y lleno de esperanza.