El primer capítulo del libro de Rut es una introducción conmovedora a la historia de tres
mujeres viudas y las decisiones que marcan el curso de sus vidas. A través de la tragedia y la
incertidumbre, este capítulo establece los temas de lealtad, fe y la providencia de Dios.
La tragedia y la migración
El capítulo comienza situando la historia en "los días que gobernaban los jueces", un periodo
de gran anarquía y desorden en Israel. Una familia de Belén de Judá—Elimelec, su esposa
Noemí y sus dos hijos, Mahlón y Quelión—deciden migrar a Moab debido a una hambruna en
su tierra natal. Esta decisión, de un hombre cuyo nombre significa "mi Dios es rey", de
abandonar la "casa del pan" (significado de Belén) para ir a una tierra pagana, es el primer
punto clave. A menudo, las crisis nos llevan a tomar decisiones que nos alejan de Dios, y este
versículo nos recuerda el peligro de buscar soluciones fuera de la voluntad divina.
La pérdida y la viudez
Una vez en Moab, la tragedia golpea repetidamente a Noemí:
● Primero, su esposo Elimelec muere.
● Sus hijos se casan con mujeres moabitas, Rut y Orfa.
● Diez años después, ambos hijos también mueren, dejando a Noemí, Rut y Orfa como tres
viudas sin hijos ni sustento.
En la sociedad de esa época, ser viuda sin hijos era una de las situaciones más vulnerables.
Estas mujeres no tenían un hombre que las protegiera o proveyera para ellas, quedando en
una pobreza extrema. Este contexto de desolación es crucial para entender las decisiones
que siguen.
El regreso y las decisiones
Cuando Noemí escucha que el hambre en Belén ha terminado, decide regresar a su tierra.
Sus nueras la acompañan, pero en el camino, Noemí las anima a regresar a sus hogares y a
sus familias en Moab. Ella siente que no tiene nada más que ofrecerles y que su futuro estará
mejor con sus propios pueblos y dioses.
Aquí vemos dos respuestas muy diferentes:
● Orfa toma la decisión "práctica" y regresa a Moab, a su pueblo y a sus dioses. Su
decisión, aunque comprensible, simboliza el regreso a lo conocido y la separación de la
fe de Israel.
● Rut, en cambio, toma una decisión radical de lealtad y fe. Con una de las declaraciones
más hermosas y poderosas de toda la Biblia, le dice a Noemí: "No me ruegues que te
deje... porque a dondequiera que tú fueres, iré yo... Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios
mi Dios". Esta declaración no es solo de lealtad personal a su suegra, sino una renuncia a
sus propios dioses y a su cultura para abrazar al Dios de Israel.
El significado de los nombres
Al final del capítulo, Noemí y Rut llegan a Belén. Noemí, abrumada por el dolor y la pérdida, les
dice a las mujeres del pueblo que no la llamen "Noemí" (que significa "agradable" o "dulce"),
sino "Mara" (que significa "amarga"), porque Dios ha actuado contra ella. Este cambio de
nombre refleja su profunda tristeza y su creencia de que Dios la ha castigado.
Lecciones clave de Rut 1
● Las consecuencias de las decisiones: La decisión de Elimelec de ir a Moab, aunque
motivada por el hambre, tuvo consecuencias trágicas para su familia. Nos recuerda que
nuestras elecciones pueden tener un impacto profundo y duradero.
● La lealtad y la fe en medio de la adversidad: La lealtad inquebrantable de Rut hacia
Noemí es un ejemplo de devoción y amor. Su decisión de seguir al Dios de Israel, en lugar
de quedarse en la seguridad de su hogar, es un acto de fe extraordinario.
● La providencia divina: A pesar del dolor y la sensación de abandono de Noemí, la
historia nos muestra que Dios está obrando en las vidas de estas mujeres. La decisión de
Rut de ir a Belén es el primer paso en el plan de Dios para redimir a la familia y, en última
instancia, para traer al Mesías, ya que Rut se convierte en la bisabuela del rey David. El
capítulo nos enseña que incluso en los momentos más oscuros, la mano de Dios puede
estar guiando nuestros pasos.