El cultivo mundial de trigo es fundamental para la seguridad alimentaria, representando una de las principales fuentes de calorías en la dieta humana. La producción de trigo se distribuye en diversas regiones del mundo, con variaciones en técnicas de cultivo y rendimientos. Factores como el cambio climático y las políticas agrícolas impactan significativamente la producción y el comercio de este cereal.