Un sistema operativo (SO) es el conjunto de programas de un sistema informático que gestiona
los recursos del hardware y provee servicios a los programas de aplicación de software. Estos
programas se ejecutan en modo privilegiado respecto de los restantes.[1]
Uno de los propósitos del sistema operativo que gestiona el núcleo intermediario consiste en
gestionar los recursos de localización y protección de acceso del hardware, hecho que alivia a
los programadores de aplicaciones de tener que tratar con estos detalles. La mayoría de los
aparatos electrónicos que utilizan microprocesadores para funcionar, llevan incorporado un
sistema operativo (teléfonos móviles, reproductores de DVD, computadoras, enrutadores, etc.).
En cuyo caso, son manejados mediante una interfaz gráfica de usuario, un gestor de ventanas o
un entorno de escritorio, si es un celular, mediante una consola o control remoto si es un DVD
y, mediante una línea de comandos o navegador web si es un enrutador.
El sistema operativo de escritorio dominante es Microsoft Windows con una cuota de mercado
de alrededor del 68,28%. MacOS de Apple Inc. ocupa el segundo lugar (18,71%) y las
variedades de GNU/ Linux están colectivamente en tercer lugar (3,01%).[2] En el sector móvil
(incluidos teléfonos inteligentes y tabletas), la participación de Android es de hasta un 70% en
el año 2017.[3] Las distribuciones Linux son dominantes en los sectores
de servidores y supercomputación.[4] Existen otras clases especializadas de sistemas operativos,
como los sistemas integrados y en tiempo real, para muchas aplicaciones.
Funciones principales
Algunas de las funciones principales de un sistema operativo son las siguientes:
• Gestionar la memoria de acceso aleatorio y ejecutar las aplicaciones, designando los
recursos necesarios: El sistema operativo es responsable de administrar
eficientemente la memoria RAM y asignar los recursos necesarios a las aplicaciones en
ejecución. Además de asignar memoria, también gestiona la liberación de memoria
cuando una aplicación ya no la necesita.
• Administrar la CPU gracias a un algoritmo de programación: El sistema operativo
coordina el uso de la CPU entre las diferentes tareas y procesos que se ejecutan en el
sistema. Utiliza algoritmos de programación para determinar el orden y la prioridad de
ejecución de los procesos, asegurando un uso equitativo de los recursos de la CPU.
• Gestionar las entradas y salidas de datos a través de los periféricos: Además de
direccionar las entradas y salidas de datos, el sistema operativo proporciona
controladores (drivers) para interactuar con los periféricos de entrada y salida, como
teclados, mouse, impresoras, discos duros externos, entre otros. Estos controladores
permiten que los dispositivos se comuniquen correctamente con el sistema operativo y
las aplicaciones.
• Administrar la información para el buen funcionamiento del sistema: El sistema
operativo gestiona información esencial para el funcionamiento del sistema, como la
tabla de procesos, la tabla de archivos abiertos y otros datos relevantes. Además,
realiza tareas de monitoreo y gestión del rendimiento para asegurar un
funcionamiento óptimo del sistema.
• Dirigir las autorizaciones de uso para los usuarios: El sistema operativo proporciona
un mecanismo de autenticación y autorización para garantizar que los usuarios
accedan solo a los recursos y funciones para los cuales tienen permisos. Esto incluye la
gestión de cuentas de usuario, contraseñas y asignación de privilegios.
• Administrar los archivos: El sistema operativo maneja las operaciones relacionadas
con la gestión de archivos, como la creación, modificación, eliminación y acceso a los
archivos en el sistema de almacenamiento. Esto implica la organización de los archivos
en directorios o carpetas, el control de acceso a los archivos y la implementación de
mecanismos de seguridad para proteger la integridad y confidencialidad de la
información.
Antecedentes
Artículo principal: Historia de los sistemas operativos
Los primeros sistemas (1945-1954) eran grandes máquinas operadas desde la consola maestra
por los programadores. Durante la década siguiente (1955-1965) se llevaron a cabo avances en
el hardware: lectoras de tarjetas, impresoras, cintas magnéticas, etc. Esto a su vez provocó un
avance en el software: compiladores, ensambladores, cargadores, manejadores de dispositivos,
etc.
A finales de los años 1980, una computadora Commodore Amiga equipada con una
aceleradora Video Toaster era capaz de producir efectos comparados a sistemas dedicados que
costaban el triple. Un Video Toaster junto a Lightwave ayudó a producir muchos programas de
televisión y películas, entre las que se incluyen Babylon 5, SeaQuest DSV y Terminator 2.[5]