Síntesis de los Leucocitos (Dulce Maria Fierro 252016)
Los leucocitos, conocidos como glóbulos blancos, son un componente del sistema
inmunitario. Son células que se encuentran en la sangre, su principal función es
defender al organismo contra infecciones y enfermedades. A diferencia de los
eritrocitos, los leucocitos no contienen hemoglobina y son mucho menos numerosos,
constituyendo aproximadamente el 1% del volumen sanguíneo. Se clasifican en dos
categorías principales según la presencia o ausencia de gránulos en su citoplasma:
granulocitos y agranulocitos.
I. Granulocitos
Los granulocitos se caracterizan por poseer gránulos específicos en su citoplasma, los
cuales se tiñen de manera particular con diferentes colorantes, permitiendo su
distinción. Todos los granulocitos son de vida relativamente corta y poseen un núcleo
lobulado.
A. Neutrófilos
• Morfología: Son los leucocitos más abundantes, representando entre el 50% y el
70% del total. Tienen un diámetro de 10 a 14 µm. Su característica más
distintiva es su núcleo multilobulado, típicamente con 2 a 5 lóbulos conectados
por finos filamentos de cromatina. El citoplasma contiene gránulos finos, que se
tiñen de color lila pálido o neutro (de ahí su nombre). Dentro de estos gránulos,
existen dos tipos principales: los gránulos específicos (o secundarios), más
pequeños y numerosos, que contienen enzimas como la colagenasa y la
lactoferrina, y los gránulos azurófilos (o primarios), más grandes y menos
numerosos, que son lisosomas que contienen mieloperoxidasa (MPO) y otras
hidrolasas.
o [Aquí podrías insertar una imagen de un neutrófilo con su núcleo
multilobulado y gránulos finos.]
• Función: Son la primera línea de defensa del cuerpo contra las infecciones
bacterianas y fúngicas. Son fagocitos muy activos, lo que significa que ingieren
y digieren patógenos. Responden rápidamente a las señales químicas de
inflamación (quimiotaxis) y migran desde la sangre hacia los tejidos infectados.
Una vez en el sitio de la infección, engullen bacterias, células muertas y
residuos. La destrucción de los patógenos se logra mediante la liberación de
enzimas hidrolíticas de sus gránulos y la producción de especies reactivas de
oxígeno (estallido respiratorio). La acumulación de neutrófilos muertos y tejido
destruido forma el pus.
B. Eosinófilos
• Morfología: Constituyen entre el 1% y el 4% de los leucocitos totales, con un
diámetro similar al de los neutrófilos (10 a 14 µm). Su núcleo es típicamente
bilobulado (en forma de "gafas" o "auriculares"). La característica más llamativa
son sus grandes gránulos citoplasmáticos, que se tiñen intensamente de rojo-
naranja o rosa brillante con tinciones de hematoxilina y eosina, debido a su
afinidad por el colorante ácido eosina. Estos gránulos contienen proteínas como
la proteína básica mayor (MBP), la proteína catiónica del eosinófilo (ECP), la
neurotoxina derivada del eosinófilo (EDN) y la peroxidasa del eosinófilo (EPO),
que son citotóxicas para parásitos.
o [Aquí podrías insertar una imagen de un eosinófilo con su núcleo
bilobulado y gránulos eosinofílicos grandes y brillantes.]
• Función: Son cruciales en la respuesta inmune contra infecciones parasitarias
(especialmente helmintos) y en las reacciones alérgicas. Liberan el contenido de
sus gránulos para atacar directamente a los parásitos. En las reacciones alérgicas,
los eosinófilos son atraídos a los sitios de inflamación alérgica, donde liberan
mediadores que contribuyen a los síntomas de la alergia, como el asma y la
rinitis alérgica. También pueden fagocitar complejos antígeno-anticuerpo.
C. Basófilos
• Morfología: Son los leucocitos menos numerosos, representando menos del 1%
del total. Son ligeramente más pequeños que los neutrófilos y eosinófilos, con
un diámetro de 10 a 12 µm. Su núcleo es irregular, lobulado y a menudo oculto
por los gránulos citoplasmáticos. El citoplasma está repleto de grandes gránulos
metacromáticos que se tiñen intensamente de azul oscuro a púrpura-negro con
colorantes básicos, como la hematoxilina. Estos gránulos contienen histamina,
heparina, leucotrienos y otras sustancias vasoactivas.
o [Aquí podrías insertar una imagen de un basófilo con su núcleo
oculto por los gránulos basofílicos grandes y oscuros.]
• Función: Están involucrados en las reacciones de hipersensibilidad inmediata
(alergias) y en la respuesta inflamatoria. Cuando se activan (por ejemplo, por la
unión de IgE a sus receptores de superficie), los basófilos liberan el contenido de
sus gránulos. La histamina provoca vasodilatación, aumenta la permeabilidad
vascular y la contracción del músculo liso bronquial, contribuyendo a los
síntomas de las reacciones alérgicas. La heparina actúa como anticoagulante, y
los leucotrienos son importantes en la inflamación. Comparten similitudes
funcionales con los mastocitos, aunque los mastocitos residen en los tejidos y los
basófilos circulan en la sangre.
II. Agranulocitos
Los agranulocitos carecen de gránulos citoplasmáticos específicos (aunque pueden tener
gránulos azurófilos inespecíficos). Sus núcleos son típicamente redondos o con forma
de riñón.
A. Linfocitos
• Morfología: Son el segundo tipo de leucocito más abundante, constituyendo
entre el 20% y el 40% del total. Varían considerablemente en tamaño, desde
linfocitos pequeños (6-9 µm) que son los más comunes, hasta linfocitos grandes
(hasta 18 µm). La característica distintiva es un núcleo grande y redondo que
ocupa la mayor parte de la célula, con una indentación en un lado. El citoplasma
es escaso y aparece como un delgado halo azul claro alrededor del núcleo.
Contienen pocos orgánulos y algunos gránulos azurófilos inespecíficos. Se
subdividen en tres tipos principales: linfocitos B, linfocitos T y células NK
(natural killer).
o [Aquí podrías insertar una imagen de un linfocito pequeño con su
núcleo grande y citoplasma escaso.]
• Función: Son los principales mediadores de la inmunidad adaptativa,
responsable de la memoria inmunológica y la especificidad.
o Linfocitos B: Maduran en la médula ósea y, tras la activación, se
transforman en células plasmáticas que producen anticuerpos
(inmunoglobulinas). Estos anticuerpos neutralizan patógenos, opsonizan
bacterias y activan el complemento.
o Linfocitos T: Maduran en el timo y tienen diversas funciones. Los
linfocitos T citotóxicos (TCD8+) atacan y destruyen células infectadas
por virus o células tumorales. Los linfocitos T colaboradores (TCD4+)
coordinan la respuesta inmune activando otras células inmunitarias,
como los linfocitos B y los macrófagos. Los linfocitos T reguladores
suprimen la respuesta inmune para prevenir la autoinmunidad.
o Células NK (Natural Killer): Son parte de la inmunidad innata.
Reconocen y destruyen células infectadas por virus y células tumorales
sin necesidad de activación previa o reconocimiento específico de
antígeno.
B. Monocitos
• Morfología: Son los leucocitos más grandes, con un diámetro de 12 a 20 µm.
Constituyen entre el 2% y el 8% de los leucocitos totales. Su núcleo es grande, a
menudo con forma de riñón, herradura o lobulado de manera irregular, y
generalmente se encuentra excéntrico. El citoplasma es abundante y de color gris
azulado, con un aspecto ligeramente "vidrioso" o "espumoso" debido a la
presencia de pequeñas vacuolas y gránulos azurófilos finos (que son lisosomas).
o [Aquí podrías insertar una imagen de un monocito con su núcleo en
forma de riñón y abundante citoplasma.]
• Función: Son los precursores de los macrófagos y las células dendríticas.
Permanecen en la circulación sanguínea por un corto período (horas a días) y
luego migran hacia los tejidos, donde se diferencian en macrófagos.
o Macrófagos: Son fagocitos muy eficientes, capaces de ingerir grandes
cantidades de patógenos, células muertas, detritos celulares y cuerpos
extraños. También actúan como células presentadoras de antígeno
(CPA), procesando antígenos y presentándolos a los linfocitos T para
iniciar la respuesta inmune adaptativa. Juegan un papel crucial en la
eliminación de patógenos, la reparación de tejidos y la inflamación
crónica.
o Células Dendríticas: Son las células presentadoras de antígeno más
potentes del cuerpo. Residen en diversos tejidos periféricos (como la piel
y las mucosas) y, al capturar antígenos, migran a los ganglios linfáticos
para activar a los linfocitos T vírgenes, iniciando así una respuesta
inmune adaptativa robusta.
III. Recuento y Significado Clínico
El recuento diferencial de leucocitos es un examen de laboratorio común que mide la
proporción de cada tipo de glóbulo blanco en la sangre. Las variaciones en el número de
cada tipo de leucocito pueden indicar diversas condiciones:
• Leucocitosis: Aumento del número total de leucocitos, a menudo indicativo de
infección o inflamación.
• Leucopenia: Disminución del número total de leucocitos, lo que puede
aumentar el riesgo de infecciones.
• Neutrofilia: Aumento de neutrófilos, común en infecciones bacterianas agudas
y estrés.
• Neutropenia: Disminución de neutrófilos, lo que aumenta la susceptibilidad a
infecciones bacterianas.
• Linfocitosis: Aumento de linfocitos, frecuente en infecciones virales.
• Linfopenia: Disminución de linfocitos, que puede observarse en
inmunodeficiencias o tratamientos inmunosupresores.
• Eosinofilia: Aumento de eosinófilos, típicamente asociado con infecciones
parasitarias y reacciones alérgicas.
• Basofilia: Aumento de basófilos, menos común, puede verse en reacciones
alérgicas graves o algunos trastornos mieloproliferativos.
• Monocitosis: Aumento de monocitos, a menudo presente en infecciones
crónicas, enfermedades autoinmunes o inflamación.
En resumen, los leucocitos son un ejército diverso de células, cada una con funciones
especializadas, que trabajan en conjunto para proteger al organismo de una amplia gama
de amenazas, manteniendo la homeostasis y la salud. Su estudio es fundamental para
comprender y diagnosticar numerosas enfermedades.
Referencias bibliográficas;
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