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El artículo explora la relación entre la cultura humana y el cocodrilo en el trópico, destacando su importancia ecológica y simbólica. Se enfatiza la necesidad de una adaptación cultural y ambiental para la conservación de los ecosistemas, especialmente en el Caribe colombiano, donde la biodiversidad está amenazada. Se propone una educación profunda como método para fomentar la convivencia entre especies y la protección del medio ambiente.

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El artículo explora la relación entre la cultura humana y el cocodrilo en el trópico, destacando su importancia ecológica y simbólica. Se enfatiza la necesidad de una adaptación cultural y ambiental para la conservación de los ecosistemas, especialmente en el Caribe colombiano, donde la biodiversidad está amenazada. Se propone una educación profunda como método para fomentar la convivencia entre especies y la protección del medio ambiente.

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A R T I C U L O

EL CÍR CUL
ÍRCUL
CULOO DEL CAIMÁN.
CUL TUR
ULTUR
TURAA Y MEDIO AMBIENTE
EN EL TRÓPICO*
“Pantanos del sopor (…) agua de dioses,
cópula de dioses, agua de astros y reptiles”
Octavio Paz1

Por: Javier Moscar ella


Moscarella
A Alfredo

RESUMEN

Siguiendo un hilo de pensamiento, según el cual la cultura se comprende como


estrategia adaptativa, se rastrean los hitos de la conflictiva relación entre la
humanidad y el cocodrilo en zonas tropicales del Nuevo Mundo hasta culminar en el
Valle de Cienaguas en el Caribe colombiano. La vida, siempre en expansión, permitió
que el reptil poblara los humedales y en una mezcla de admiración y temor, diferentes
culturas lo convirtieron en mito. La comprensión de esta relación cultura y ambiente
es vital para elaborar proyectos de vida adaptativos al entorno del trópico.

La Cintura Húmeda del Planeta

El Círculo del caimán es una metáfora de la biodiversidad del trópico. En él se


inscribe la historia ambiental de dos especies: la humana y la del cocodrilo. En
este artículo, que es una versión abreviada de una obra que está en imprenta,
analizamos el tránsito del cocodrilo y sus parientes, a través de una cadena
evolutiva, donde llegó a constituirse para un amplio espectro de culturas en una
de las especies más emblemáticas del trópico desde el punto de vista ecológico y
simbólico. En estas líneas se expresa un proyecto del mundo que queremos para
todos: el de la adaptación, la convivencia y la otredad entre la especie humana,
las demás especies y el planeta, por lo que su alcance pretende ser más formativo
que informativo. Al final proponemos renovar una alianza: restituirle al cocodrilo * El presente artículo
representa una síntesis y
la constelación que le perteneció en otras épocas. Ello tendría como propósito: selección de temas de un
capítulo del libro que
proteger esta especie y a la vida en general, para lo cual se requiere, cada día, sobre el mismo tema
dosis más altas de compromiso y acción de cada uno de nosotros. prepara el autor.

1
PAZ, Octavio. Mutra.
En: La estación
El trópico, cintura húmeda del planeta, fruto de una activa historia geológica y Violenta. México,
de complejos procesos de evolución bioquímica, merece de nosotros los mayores Fondo de Cultura
Económica, 1978. pp.
esfuerzos para su conservación y su adecuado aprovechamiento. Aquí la intensa 33 - 34

85
No. 6 Agosto/2005
radiación solar durante la mayor parte del año, la elevada presencia hídrica y la
laboriosidad de los microorganismos constituyen poderosos agentes activadores
para que la vida una y otra vez se cree y se recree a sí misma, combine y recombine
a su antojo las llamadas biotecnologías esenciales: la fermentación, la fotosíntesis,
la fijación del nitrógeno, la respiración y los dispositivos rotativos para el
movimiento rápido, inventadas por las bacterias desde la edad prebiótica, según
nos lo ha enseñado la moderna microbiología.2

El trópico se convierte así en el lugar con mayor biodiversidad y en donde, en el


caso de Colombia, sus pobladores históricos (indígenas, afrocolombianos,
pescadores y campesinos tradicionales) crearon complejas formas de adaptación
floreciendo una abigarrada multiculturalidad. No obstante, el trópico, en general,
y el Caribe colombiano en particular, son algunas de las regiones más azotadas
por las explotaciones no adaptativas que en forma sistemática encontramos en
la historia ambiental con especial rigor desde que ocurrió el encuentro de los dos
mundos en el siglo XVI. Esto último se ha ido agravando en la medida en que las
prácticas adaptativas tradicionales propias del trópico son avasalladas por los
presupuestos del desarrollo heredado de Occidente y entendido en la única
perspectiva de crecimiento o progreso material, con lo cual esta compleja
interrelación de formas de vida, cada día tiende más a su desaparición. La Región
Caribe de Colombia, es un ejemplo crítico de esta tendencia que en su caso tiene
al borde del colapso ecosistemas de trascendencia planetaria como lo constituyen
entre otros muchos, las Islas del Rosario, la Mojana, la Sierra Nevada de Santa
Marta, el Río Grande de la Magdalena y la Ciénaga Grande de Santa Marta
(Valle de Cienaguas).

Varios grupos de científicos con apoyo de organizaciones internacionales y de


2
CAPRA, Fritjof. La las comunidades locales se han empeñado en adelantar censos de la vida3 con el
trama de la vida.
Barcelona, Anagrama, fin de despertar conciencia sobre su valor para el futuro del planeta. Algunos de
1996. Pp. 239 y 245 los estados con mayor riqueza en animales y plantas como México, Colombia,
3
GLEICH, Michael, et. Perú, Brasil, Madagascar, Malasia e Indonesia están ubicados en la cintura
al., Las cuentas de la vida. 4
Un balance global de la húmeda del planeta. Colombia no ha sido ajena a estos inventarios. Así
naturaleza. Barcelona, conocemos alrededor de 35.000 especies de plantas vasculares; entre 3000 y
Galaxia Gutenberg -
Círculo de Lectores, 2000 3500 especies de orquídeas (aproximadamente el 15% del total mundial T.M.);
4
I N S T I T U T O 2890 especies de vertebrados ocupando el tercer lugar mundial; 454 especies de
HUMBOLDT. Edit. mamíferos (9.8% del T.M.), 1766 de aves (19.5 % del T.M.), 475 de reptiles (7.3
Colombia Biodiversidad
siglo XXI. Propuesta % del T.M.) y 583 de anfibios (13.8% del T.M).
técnica para la
formulación de un Plan
de Acción Nacional en En el trópico uno de los ecosistemas que favorece la biodiversidad es el de los
Biodiversidad. Bogotá,
1998. pp. 19 - 22 humedales. Estos constituyen una extraordinaria reserva de vida para el planeta,

86
No. 6 Agosto/2005
por lo cual se viene trabajando intensamente en su protección, entre otros
mecanismos con la Convención sobre los Humedales RAMSAR (en la cual
Colombia inscribió la Ciénaga Grande de Santa Marta).Los humedales se
entienden como: «extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies
cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o
temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las
extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis
5
metros». Una prioridad de la Convención es proteger humedales que cuentan
con especies amenazadas. Esto constituye una oportunidad para la preservación
de una especie como la del cocodrilo (y sus parientes) que está amenazada en las
diferentes regiones del planeta, incluida el Caribe colombiano.

No es fácil la decisión que le espera a las generaciones actuales y a las futuras


para escoger el camino que más conviene al planeta y alcanzar los modelos
adaptativos entre las culturas y los ecosistemas. La revisión de los mitos
fundacionales y de los llamamientos permanentes que hacen las culturas
tradicionales allí asentadas para que este legado de la evolución no sea destruido
en unos cuantos años de la llamada civilización moderna, no son sino una
dramática constatación de esa locura fáustica en que estamos imbuidos en
procura solo del progreso material y del beneficio económico para unos pocos
miembros de la especie. Ante esto hay que recuperar el sentido de vivir de
comunidades como las que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta (Kogis,
Arhuacos, Arsarios y Kankuamos) quienes recientemente nos han dicho: “La
tierra, la que fue dada desde el origen, es la que sustenta nuestra convivencia,
nuestra razón de ser como indígenas nativos de la Sierra, en ese territorio están
las normas que como portadores de una cultura determinada debemos cumplir.
Todos y cada uno de los sitios donde está nuestra historia son los que componen
lo que podemos denominar como territorio propio, como espacio sagrado que
alimenta y fortalece y nos da la existencia en este planeta».6
5
Secretaría de la
Una consecuencia importante de la aceptación de las condiciones sui géneris del Convención de Ramsar,
Rue Mauverney 28, CH-
trópico en el nuevo pensamiento ambiental, tiene que ver con la creación de 1196, Gland, Suiza. Ver:
[Link]
formas alternativas para abordar su comprensión y manejo: “La estructuración
6
del hábitat, a manera de una malla fina de nichos específicos, es la forma como OWYBT, OIK, CIT,
OGT. Declaración
se concreta la gran complejidad y biodiversidad de los ecosistemas tropicales. conjunta de las cuatro
organizaciones indígenas
Estas son características propias de nuestro medio, que han a su vez condicionado de la Sierra Nevada de
formas de pensar, sentir y actuar entre nuestros grupos culturales y étnicos, Santa Marta para la
interlocución con el
cada cual en su lugar y en su región. De esta dinámica pueden derivarse a su vez estado y la sociedad
nacional. Fotocopia.
soluciones efectivas para problemas dados, por ser relevantes al medio contextual. Valledupar, nov. 1999,
Estas soluciones no pueden entenderse ni aplicarse copiando o citando esquemas p.3

87
No. 6 Agosto/2005
de otros contextos como autoridad suficiente, sino liberándonos de éstos con el
fin de ejercer la plena autodisciplina investigativa en la observación e inferencia
propias de nuestro medio”.7

Para coadyuvar con este proceso formulamos una propuesta metodológica que
denominamos educación profunda8 que parte del supuesto de que las claves
de la problemática ambiental así como las alternativas de solución se encuentran
en la cultura.9 Esta, que ha sido al mismo tiempo creación y creadora de la
humanidad, debe comprenderse en sus múltiples y complejas dimensiones.
Abordar la solución de los problemas ambientales desde esta perspectiva resulta
muy difícil por cuanto los cambios culturales sólo se logran en el largo plazo
como fruto del ajuste de varios de los factores mencionados. En nuestro medio
es aún más complicado por la falta de continuidad de los programas públicos y
por la a veces insalvable barrera que se levanta entre la comunidad, los gremios
y las entidades públicas.

7
FALS Borda, Orlando Con la educación profunda (entendida la educación en un sentido vital, más
y MORA–OSEJO, Luis allá del aparato escolar) propendemos por la creación y recreación de nuevas
Eduardo. Manifiesto por
la autoestima en la ciencia formas de convivencia entre los miembros de la especie humana, y entre ésta y
colombiana. En: FALS
BORDA. Kaziyadu. la biosfera a través de complejos procesos sobre las cortezas de la conciencia
Bogotá, Ediciones desde personal y social, a saber: 1. Comprensión de la trama de la vida y descubrimiento
Abajo, 2001. pp.153 -
154 del territorio; 2. Análisis crítico de los modelos con los que se ha pretendido
8
MOSCARELLA, Javier. explicar –y justificar- la problemática relación sociedad–naturaleza; 3. Creación
Educación profunda. de un nuevo modelo de comprensión, análisis y cambio de la relación sociedad–
Pensamiento y acción
ambiental. Alcaldía de naturaleza y según el cual la cultura constituye una estrategia de adaptación
Ciénaga y Fundación
Ciénaga Grande de Santa de esa sociedad al ambiente; 4. Formación de líderes creativos y comprometidos
Marta. Litoguía, 2003 y con los retos culturales y ambientales y, 5. Adoptar pactos de manera colectiva
Una propuesta de gestión
ambiental adaptativa para para implementar las estrategias adaptativas a emprender y que constituyen la
el Magdalena. Litoguía,
Santa Marta, 2003 solución a la problemática ambiental. Para abordar las referidas cinco cortezas
9
proponemos unas herramientas que agrupamos con el nombre de Investigación
Al respecto hemos
seguido de cerca la obra – Planificación Ambiental con Reciprocidad INPAR, las cuales están inmersas
del filósofo ambientalista
colombiano Augusto en las corrientes de investigación participativa IP. Las mismas facilitan la
Angel Maya (ver asunción de nuevos pactos ambientales y sociales como el que proponemos con
Bibliografía)
este ensayo. A este respecto, tenemos la convicción que “la última responsabilidad
10
ÁNGEL, Augusto y
ÁNGEL, Felipe. La ética ambiental que vale la pena subrayar es la voluntad de cambio simbólico”.10
de la tierra. Ética y medio
ambiente. En: Ética, vida,
sustentabilidad. Enrique Retomamos la primera corteza para delinear la historia ambiental del cocodrilo,
Leff (Coordinador).
PNUMA y Red de cuyo origen se remonta aproximadamente a 200 millones de años,
Formación Ambiental constituyendo sus posibles antepasados algunos habitantes de los ríos y otros
para América Latina y el
Caribe. México, 2002 del mar. Acerca de los primeros se identifican los siguientes: Protosuchus,

88
No. 6 Agosto/2005
Orthosuchus, Gonipholis, Benissartia y Deinosuchus. En relación con los
antepasados marinos se reconocen: Teleosaurus, Steneosaurus, Metriohynchus y
Geosaurus. El cocodrilo es miembro de la especie de los reptiles y comprende tres
familias: crocodylidae (cocodrilos), alligatoridae (caimanes y aligatores) y
gavialidae (gaviales). A dichas familias pertenecen 23 especies, a saber: Aligator
de América, Aligator de China, Caimán, Caimán de hocico ancho, Caimán de
aguja o cocodrilo americano, Cocodrilo de hocico fino de África, Cocodrilo del
Orinoco, Cocodrilo de Johnston, Cocodrilo de Morelet, Cocodrilo del Nilo,
Cocodrilo de las Filipinas, Cocodrilo de Nueva Guinea, Cocodrilo marismeño,
Cocodrilo poroso, Cocodrilo cubano, Cocodrilo siamés, Gavial del Ganges,
Caimán negro, Cocodrilo chico africano, Yacaré coroa, Falso gavial, Caimán
con anteojos y Yacaré ñato. Dichas especies están distribuidas en 91 países de
los cuales los de Suramérica y Oceanía cuentan con el mayor número de especies
con un promedio de 4 a 6.

El cocodrilo ha sido una de las especies más acosadas por la humanidad. Se


calcula que cada año al menos dos millones se matan para abastecer el comercio
internacional de pieles. La depredación de estos animales se intensificó a partir
del siglo XVI, y aunque no se tienen datos estadísticos precisos, sí podemos afirmar
que en el continente americano desde la llamada Conquista, la caza de cocodrilos
es uno de los crímenes ecológicos más grandes en la historia. García Márquez
recreó la afición de los europeos a matar estas criaturas en tierras americanas:
“Sabía que hacia el oriente estaba la sierra impenetrable, y al otro lado de la
sierra la antigua ciudad de Riohacha, donde en épocas pasadas -según le había
contado el primer Aureliano Buendía, su abuelo- Sir Francis Drake se daba al
deporte de cazar caimanes a cañonazos, que luego hacía remendar y rellenar de
paja para llevárselos a la reina Isabel”.11

En las últimas décadas se ha formado una prometedora comunidad


internacional que estudia y lucha por la protección y adecuado aprovechamiento
del cocodrilo. El Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de la Flora y Fauna Salvaje (CITES) ha impulsado medidas
protectoras como el registro anual en los países exportadores e importadores,
programas de educación y sensibilización sobre la importancia cultural y
ecológica de esta especie, programas de estudio, vigilancia y gestión de las especies
11
GARCIA Márquez,
salvajes, entre las que se recogen los individuos genitores y las granjas donde se Gabriel. Cien años de
soledad. Buenos Aires,
los cría en instalaciones especiales y se protegen huevos salvajes recogidos de la Sudamericana, 1970.
naturaleza. p.16

89
No. 6 Agosto/2005
El Caiman en los Mitos del Nuevo Mundo

Se han consumado los grandes descubrimientos de África, Asia, Oceanía,


Australia, China, y de la joya de la corona española, América. Los mitos y los
miedos que traía la Europa decadente, victimizada por las pestes, las guerras,
los odios feudales, las disputas a muerte del reino de Dios, las monarquías
tambaleantes, las mentes afiebradas por el oro y el hambre, todo ello, se fundió
con esas otras visiones del mundo natural y sobrenatural que constituían los
territorios recién descubiertos. Así la historia de Europa se parte en dos gracias a
América. De esa historia de aguas revueltas emerge el mítico caimán. Las grandes
culturas prehispánicas asentadas en América contaron con mitos que al igual a
los ya vistos en el Viejo Mundo, hacían parte de las distintas formas de adaptación
cultural a los territorios ubicados la mayor parte en la cintura húmeda del
planeta.

Comencemos con los Aztecas refiriendo cómo Moctezuma, Gobernante Máximo


de la Alianza, “había cursado estudios superiores de Matemáticas, Astronomía
y Botánica en el Calmecac (y cómo) a instancias de él se ampliaron y embellecieron
los dos jardines zoológicos de la ciudad de Tenochitlán (en uno de los cuales) los
cocodrilos los mantenían en estanques circundados de paredes”.12 Por esta razón
es comprensible la simbiosis que se establecía entre la naturaleza y el arte de los
aztecas, para quienes el universo fue creado por Quetzalcóatl y Tezcatlipoca,
hijos de dioses que moraban en el Omeyocan, el más alto nivel del cielo. Siguiendo
los dictados divinos, tomaron el cuerpo del Cipactli, bestia ancestral de aspecto
espinoso que semeja el cocodrilo, caimán o lagarto y que caminaba sobre las
aguas universales, al que dividieron en dos partes: con una crearon el plano
celeste habitado por las deidades astrales, y con la otra, la Tierra y el Inframundo.
En esta visión vertical del universo, hombres, animales y plantas ocupaban la
región central, llamada Tlatícpac (recordemos aquí lo afirmado al comienzo del
presente artículo acerca de cómo el mito permite al ser humano buscar un nicho
entre el caos inicial y el orden instaurado por aquél). De otro lado en la formación
de símbolos uno de los productos más destacados es el calendario astronómico,
en el cual, todos los años y todas las veintenas empiezan por el signo Cipactli
corroborando el lugar del cocodrilo como “Señor de los cielos” que ya le habíamos
conocido en el Viejo Mundo.

En relación con el pueblo Maya sus restos más antiguos datan de 7000 años a.
c. y fueron encontrados en Guatemala, Belice, Maní y Loltún. En ese contexto
12
RUIZ, Mary. Del Bravo geográfico, el reptil más grande es el caimán, el cual habitaba los ríos y lagunas
a la Patagonia. La
Habana, 1973. pp.58-59 de la región, siendo objeto de representaciones en glifos y relieves de varios templos.

90
No. 6 Agosto/2005
La ciudad de Lamanai, en Belice, pudo ser un centro ceremonial dedicado al
saurio, pues en idioma maya su nombre significa “cocodrilo sumergido”. Dentro
del animal se encuentra una cabeza humana, lo cual nos remite a la función
mágica del animal que transfiere sus poderes al chamán. El entramado de los
símbolos, la naturaleza y la imperiosa necesidad de elaborar estrategias
adaptativas para el pueblo Maya, originó un cuerpo de creencias que sustenta
una particular visión del mundo: “la imagen simbólica del nivel terrestre fue un
cocodrilo o lagarto que flotaba sobre el agua y sobre cuyo dorso crecía la
vegetación. Los mayas yucatecos lo llamaban Itzam Cab Ain, «Dragón-tierra-
cocodrilo». El inframundo era el vientre de ese monstruo, por lo que además de
ser el sitio de la muerte, contenía semillas de nueva vida”.13 Los llamados “Libros
de Chilam Balam” constituyen uno de los testimonios más maravillosos de la
creatividad y la literatura indígena americana. En uno de los textos14 escritos
en la lengua yucateca (territorio de la península de Yucatán que comprende los
estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo de la república mexicana así
como de Belice), encontramos un nuevo testimonio del ascenso del cocodrilo a
las esferas celestes: El Año tun 2 Ix, trae presagios de espanto: “Será el tiempo en
que se corte el linaje de los descendientes falsos cuando se yerga sobre la tierra, se
yerga sobre el país llano, Buluc Ch’abtan, Once Ayunador, el hijo de Ah Uuceb,
El siete montañas. A las orillas del mar tendrá abiertas sus fauces el terrible
Ayín, Cocodrilo”. Otro de los documentos notables del Pueblo Maya es el “Popol
Vuh”, que recoge tradiciones de la literatura maya de Guatemala, entre las que
se destacan “La leyenda de los dos gemelos”, según la cual estos, llamados
Hunahpú y Xbalanqué, destruyen a Vucub–Caquix y a sus dos hijos por
arrogantes. Uno de los vástagos es precisamente, el cocodrilo Zipacná. Los Mayas,
consumados astrónomos, dieron al caimán un lugar en las esferas celestes: “Este
pueblo considera a la Vía Láctea como una gran serpiente blanca, elíptica y de
doble cabeza que cruza los cielos de noche conduciendo a las constelaciones en
13
Consejo Nacional para
su recorrido sideral. Esta visión se fue transformando hasta que la idea de la la Cultura y las Artes. La
serpiente fue sustituida por la de una canoa en forma de cocodrilo de la que religión vínculo del
hombre con los dioses.
cuelgan las constelaciones. Algunas veces se representa solamente al cocodrilo 2003.

como un gran monstruo sideral y sin relación con la canoa. Esto es visible en el 14
Rueda Profética de los
templo veintidós de Copán, donde, durante la noche del solsticio de invierno, la años de un katún 5 ahau.
Versión castellana de
Vía Láctea se alinea con este templo y cruza el techo de Este a Oeste entre las Alfredo Barrera. En:
SODI, Demetrio. La
fauces del monstruo cocodrilo grabado en la piedra”.15 literatura de los mayas.
México, Joaquín Mortiz,
1964. pp.32 -52
Nicaragua, Costa Rica y Panamá conforman una continuidad cultural donde
15
ALVAREZ, Pablo. LA
es fácil encontrar una raíz lingüística común Macro–Chibcha. En Costa Rica VÍA LÁCTEA.
“las representaciones de lagarto, aunque puedan corresponder a diversas especies Universidad Autónoma
de México UNAM.
de Sauria y Crocodylia, iconográficamente tienen significados similares. Este México

91
No. 6 Agosto/2005
motivo está presente desde el año 300 d.c. en objetos de jade, metales, estatuas
de piedra y objetos de cerámica y oro. Interpretar el verdadero significado de esa
figura en los diversos objetos es sumamente difícil, sobre todo cuando no se
cuenta con un amplio registro mitológico de todos los grupos que habitaron
(Costa Rica). Sin embargo, su presencia en diversos objetos y en conjuntos de
ofrendas funerarias evidencia su importancia, especialmente para los grupos
dirigentes. En los objetos de jade, cerámica, piedra y oro, ese motivo está
íntimamente relacionado con ofrendas funerarias o forma parte de diseños en
inhaladores, tambores, bastones y en sartenes donde se preparaban sustancias
alucinógenas. Todos esos objetos eran utilizados en los ritos llevados a cabo por
los chamanes”.16

Caiman y Chaman en Costa Rica

Otro pueblo Macro–Chibcha llamado Gran Coclé, asentado en el territorio que


hoy ocupa Panamá entre los años 12.000 – 8.000 a.c., desarrolló sus pautas
adaptativas siguiendo un patrón similar a las demás culturas del trópico
americano. Para el caso que nos interesa de rastrear la presencia del caimán en
su marco espiritual se reconoce que “estudios de la distribución geográfica de
imágenes de animales en el arte precolombino sugieren que los grupos sociales
prehispánicos también se asociaban genealógicamente con algunas especies o
con figuras míticas que eran mitad animal, mitad ser humano. Uno de los
mejores candidatos para este tipo de relaciones es el cocodrilo (Caiman fuscus y/
16
Banco Central de Costa o Cocodrylus acutus), el cual se volvió muy popular en las artesanías prehispánicas
Rica BCCR, Museo de las comunidades cercanas a la Bahía de Parita a partir del 500 d.C. En las
Nacional de Costa Rica y
Museo del Oro de sepulturas de las personas más ricas de esta región aparece este icono ataviado
Colombia. Oro y Jade.
Emblemas de poder en como un ser importante, con bastones, cinturones, orejeras en forma de barras
Costa Rica. Panamericana y armas de guerra y, frecuentemente, rodeado de símbolos de espinas caudales
Formas e Impresos, sf.
de rayas. En el ajuar funerario de gente más humilde, este cocodrilo humanizado
17
COOK, Richard y
SANCHEZ, Luis Alberto. no posee los atributos del alto rango”.17
Panamá prehispánico:
tiempo, ecología y
geografía política, 2001 En Colombia se destaca el pueblo Tairona, por su extraordinaria cultura material

92
No. 6 Agosto/2005
y espiritual. Desapareció en el Siglo XVI al oponer resistencia feroz al
conquistador español. Un legado importante ha sido su aprovechamiento
adaptativo de un ecosistema considerado hoy Patrimonio de la Humanidad: la
Sierra Nevada de Santa Marta. Los tairona estaban emparentados, tal como ya
vimos con la cultura Macro-Chibcha. Un análisis sobre las relaciones entre el
entorno y el mundo mítico con base en las piezas de orfebrería con
representaciones de animales que se encuentran en la colección del Museo del
Oro, permitió constatar la presencia del caimán y la babilla.18 Personalmente
hemos registrado estas evidencias tanto en colecciones privadas como en el Museo
Tairona y la Universidad del Magdalena (Santa Marta, Colombia).

Caiman Tairona
Tairona

Hombre – cocodrilo Tairona:


estatuilla elaborada en
madera con los rasgos del
Crocodilo acutus o caimán19

El pueblo Chimila ocupó los vastos territorios del Magdalena


comprendidos al sur y oste de Santa Marta, al sur del Valle de
Cienaguas hasta la subregión de El Banco. Fue uno de los más
belicosos dando al invasor español una guerra sin pausa. En 18
LEGAST, Anne. El
un relato20 se aprecia la admiración de los Chimila por el animal en el mundo
mítico Tairona. Bogotá,
caimán, un animal del cual aprendieron estrategias para sobrevivir: “Un día, Banco de la República,
1987
por la mañana, dijo un hombre: Me soñé con caimán! ¿Cómo te soñaste con
19
caimán?, dijeron los otros. Me soñé que yo andaba en la playa y me encontré un LEGAST, Anne. ibid.
p.100
huevo grande de caimán. Me lo comí. Ahora tengo miedo que el caimán me va
20
REICHEL –
a comer a mí! Tú eres muy bobo! Dijo su hermano; el caimán es gente como DOLMATOFF, Gerardo.
nosotros y no te va a comer. (Lo convence de ir al río a pescar).Entonces salió un Mitos y cuentos de los
indios Chimila. En:
caimán grande y cogió al hombre que había soñado así y se lo tragó (…) (Para Boletín de Arqueología,1,
Bogotá,se. 1945. pp. 14
liberarse) cogió su flecha y chuzó al caimán por la barriga por dentro (…); al -16
caimán le dio mucha tos y así abrió la boca. El hombre le puso la flecha 21
REICHEL –
trancándole la jeta para que no la pudiera cerrar y salió corriendo”. A partir de DOLMATOFF, Gerardo.
Orfebrería y
este episodio se vuelve un gran cazador y pescador. Cuando sus compañeros le chamanismo. Un estudio
preguntan: Cómo haces para conseguir tanta comida? El cazador contesta: Lo iconográfico del Museo
del Oro. En:
aprendí del caimán”. [Link]

22
HENRIQUEZ,
21
Según Reichel – Dolmatoff, esta es “una clásica iniciación chamánica, durante Guillermo. Cienagua: la
música del otro Valle
la cual el hombre queda esqueletado y renace luego, ahora en una relación muy (Zona Bananera del
Magdalena Siglos XVIII,
íntima con los animales (…)” (Comparar con lo ya anotado en Costa Rica). XIX y XX). En: Boletín
Henríquez22 estudia varias fuentes de cronistas y considera que la leyenda del Cultural y Bibliográfico,
Banco de la República,
caimán de Ciénaga “se remonta a los tiempos anteriores a la llegada de los Núm. 53, 2003

93
No. 6 Agosto/2005
españoles, en la cual se le rendía culto al caimán, animal totémico de los chimilas,
entregándole una niña en sacrificio, y que sería retomada siglos después, por los
mestizos del Puebloviejo de la Ciénaga, para convertirla en danza de carnaval”.
Rey23 considera que existe una relación muy estrecha entre la referida leyenda
del sueño del caimán y las leyendas del hombre–caimán de Plato y del caimán
que devoró a una niña en la Ciénaga Grande (municipios de Pueblo Viejo y
23
REY, Edgar. Nación Ciénaga). Tema este que será estudiado en el último capítulo.
Chimila: localización,
ambiente natural y
cultura. En: Rev. En El Pueblo Zenú, miembro también de la familia Macro-Chibcha, habitó las
cuentro Bolivariano,
Universidad Simón llanuras inundables del bajo río San Jorge (Córdoba y Sucre, Colombia) y nos
Bolívar, año 3, No.4, oct
– dic. 2001. p.45
legó un maravilloso patrimonio metalúrgico. Además de las continuidades de
24
tipo cultural, este pueblo había diseñado su propia estrategia adaptativa basada
BONILLA, María
Elvira. Oro colombiano en un sistema hidráulico que durante 1.300 años les permitió aprovechar las
en manos extranjeras. En:
Boletín Cultural y
aguas de inundación. En sus diseños de orfebrería prevalecían los animales: aves
Bibliográfico. Banco de acuáticas,, caimanes, peces, felinos y venados. Desde nuestro punto de vista un
la República. Bogotá,
Vol. XXII, No.3, 1989. colgante Zenú que representa un cocodrilo y un águila es una de las piezas más
p.59
hermosas del arte prehispánico.
25
Ver: HERNANDEZ,
Camilo. Ideas y prácticas
ambientales del pueblo Cocodrilo y Aguila
Embera del Chocó.
Bogotá, COLCULTURA
y CEREC, Edit.
Presencia, 1995; Esta hermosa pieza de oro Zenú debe ser recuperada
PRESCOTT, William H. para que pueda ser admirada por los descendientes
El mundo de los incas. de esta cultura hidráulica (British Museum de
Barcelona, Círculo de Londres) 24
Lectores, 1974;
LUMBRERAS, Luis G. El
mundo chavin. Museo de
Arqueología de San
En otros Pueblos Indígenas de Sur
Marcos, Perú. 1999; Lévi América25 pudimos comprobar que
– Strauss, Claude. De la
miel a las sus mitos están asociados de una u otra forma al caimán. Ejemplo de ello son:
cenizas.(Mitológicas, II)
México, FCE, 1978
los Quimbaya (Departamentos del eje cafetero, Colombia); los Embera (Chocó,
26
Colombia); los Incas (Perú); los Sanema – Yanoama (Venezuela y norte
“Sortilegio Yoruba
contra el enemigo” En: amazónico del Brasil); los Macusi (Guayana, Venezuela y Brasil); los Cubeo, los
GALEANO, Eduardo.
Memoria del fuego,
Matako y los Toba entre otros muchos. Los Pueblos Afroamericanos son el fruto
Tomo I. op. Cit. Pp. 293 de una intensa hibridación de culturas africanas con las de los nuevos desposeídos
– 294 basado en:
Martínez, Rogelio de los pueblos indígenas de América, desde el siglo XVI. Entre sus valiosos
(Selección). Poesía
anónima africana.
elementos culturales está su tradición oral, como el siguiente fragmento de un
Madrid, Miguel poema Yoruba: “Cuando intentan atrapar a un cocodrilo/en el lecho del río,/el
Castellote, sf.
cocodrilo toma el color del agua/y se confunde con la corriente./Cuando intente
27
ZAPATA OLIVELLA,
Manuel. Changó el Gran
atraparme el Hechicero,/¡que pueda yo cobrar la agilidad del viento/y escapar de un
27
Putas. Bogotá, Nuevas soplo!”.26 El Maestro Zapata Olivella nos legó en su gran obra este tributo al
Ediciones, 1992. Pp.64 -
69 reptil: “Estos olores de tierra húmeda / mar / ríos / ciénagas / saltos / olores de

94
No. 6 Agosto/2005
surcos, nubes, selvas y cocodrilos / olores son de tierra fecundada / por las aguas de
la madre Yemayá / después de parir a los Orichas / sus catorce hijos / en un solo y
tormentoso parto”

Desde el comienzo de este ensayo enfocamos la cultura como la estrategia


adaptativa que cada población elabora en relación con el entorno para lo cual el
cocodrilo o caimán nos ha servido de hilo conductor. El chamanismo encaja en
esa visión: “Haciendo abstracción de su valor económico, los indígenas actuales
frecuentemente se sirven de animales como modelos para determinada conducta
humana ejemplarizada por el comportamiento animal. Puede que se trate de su
territorialidad, de su estrategia en buscar su alimento, de sus movimientos o su
color llamativo. Según los indígenas los animales son “casi gente” y desempeñan
un papel central en la mitología y el mundo chamánico. (…)Muchos datos
arqueológicos de los Andes Centrales, de Mesoamérica y Centroamérica,
atestiguan que el caimán o el cocodrilo fue una divinidad importante en tiempos
prehistóricos. Según un mito de los Matapí, de la Amazonía Colombiana, en
tiempos antiguos el caimán era el único ser que poseía el fuego y entre los indios
Chamí de la Cordillera Central, el mismo papel de Prometeo se atribuye a la
iguana. (…) Pasemos ahora a los animales fantásticos. (…) La próxima pieza es
más explícita. Muestra un caimán que se ha tragado a una persona cuya cara
mira por el hueco en la barriga del reptil. Es una típica imagen chamánica el
hombre tragado por un monstruo acuático (ballena, serpiente, caimán, etc.) y
que sale (renace) vivo de sus entrañas, en un estado de purificación y sabiduría”.28

Chamanismo y Purificación

Caimán con hombre devorado (Museo del Oro Bogotá)

Sin duda el caimán ha consolidado su


estatus simbólico pasando de los mitos y
leyendas que cimentaban las religiones
antiguas a otras formas de expresiones del espíritu como la literatura. No se
trata de la creación de nuevos mitos. Es la supervivencia de los antiguos bajo
nuevos ropajes del lenguaje. En este tránsito, de los antiguos chamanes pasamos
a los poetas y los narradores. En este brevísimo recorrido mencionaremos a
Whitman (“Donde el áspero caimán duerme junto a la isla”); Pombo (“El fin del
Caimán te advierte/ Que la razón es más fuerte/ Que la vil fuerza brutal”);
Santos Chocano (“Enorme tronco que arrastró la ola,/yace el caimán varado
en la ribera:/espinazo de abrupta cordillera,/fauces de abismo y formidable
28
REICHEL – Dolmatoff,
cola”); Neruda (“madre caimán, metálica paloma”); Paz (“El cocodrilo / metido Gerardo. Orfebrería y
a redentor, padre de pueblos”); Huerta (“Tótem. Siempre amé con la furia chamanismo. [Link].

95
No. 6 Agosto/2005
silenciosa de un cocodrilo aletargado”); Guillén (“ese caimán oscuro nadando en
el Zambeze de tus ojos”); Artel29 (“a su paso despiertan hambrientos cocodrilos”);
Alvarado (“Retrocede, Sui,/ viejo cocodrilo/ no me acometas”). Otros escritores
del Nuevo Mundo, dignos miembros del Círculo del caimán, son: Horacio Quiroga,
Felisberto Hernández y Carlos Pellicer.

El Cír culo se Cier


Círculo ra
Cierra

Este personaje acostumbrado a navegar por la circunferencia terrestre,


metiéndose en cuanto ritual o fiesta encuentra a su paso, inspirando poetas y
narradores, como ya lo pudimos ver, no desaprovecha esta oportunidad para
ganarse un papel protagónico en el folclor del de río Grande de la Magdalena
interpretando al hombre–caimán para asustar las bellas lavanderas de Plato
(Magdalena, Colombia). Así en medio de alegría y cantos (“Se va el caimán, se
va para Barranquilla”) el río se acerca al final de su recorrido para rendirse,
agotado, después de llevar en sus entrañas nuestro personaje. En su delta final
contribuye a formar una de las ciénagas más grandes del planeta. Es la Ciénaga
Grande de Santa Marta o el Valle de Cienaguas. Mariposa azul que cierra el
círculo. Ajustamos el broche de oro de este largo cinturón que rodea el planeta.
Territorio donde el caimán levantó su reino como ya vimos desde los tiempos de
los Tairona y los Chimila. Cinco siglos después sólo queda el intenso recuerdo de
una leyenda que lucha por sobrevivir como la agotada Ciénaga Grande.

Según estudios arqueológicos30 la evidencia más antigua de poblamiento de esta


ecorregión data del año 362, “siendo el sitio Los Jagüeyes uno de los primeros
asentamientos humanos fechados, el cual formaba parte de un gigantesco
conchero de unos 12 kilómetros de longitud”. En ese entorno se destacaron el
caimán y la babilla. Así mismo, el territorio que hoy ocupan los municipios de
Ciénaga y Pueblo Viejo (Magdalena) se convirtió en una despensa para las
comunidades indígenas circunvecinas (papel que seguirá desempeñando durante
la Colonia y aún hasta nuestros días y que originó una explotación desenfrenada
que la hizo colapsar al introducirse estrategias no adaptativas).

29
ARTEL, Jorge. En la búsqueda de alternativas a la problemática social y ambiental que vive la
Tambores en a noche.
Bogotá, Plaza y Janés, ecorregión desde mediados del siglo XX varias entidades, gremios, organizaciones
1986. p.141 de la comunidad y agencias internacionales (como la GTZ de Alemania) vienen
30
ANGULO VALDES, luchando por crear conciencia local, regional, nacional e internacional sobre
Carlos. Arqueología de la
Ciénaga Grande de Santa estos valores naturales y culturales. A los reconocimientos de varios de sus sitios
Marta. Banco de la como Areas Protegidas de la Nación, Patrimonio Cultural de la Nación y Humedal
República, 1978. p.164 -
169 Internacional RAMSAR se unió la UNESCO en noviembre de 2000 declarando a

96
No. 6 Agosto/2005
esta ecorregión como Reserva del Hombre y la Biosfera, lo cual le da una
responsabilidad planetaria en la nueva sociedad ambiental que regirá el presente
milenio. Estos esfuerzos han dado lugar a una especie de pacto social expresado
en el documento Agenda Común de la Ciénaga Grande cuyo fin es reencontrar
el centro de gravedad de la ecorregión para la convivencia de la sociedad y la
naturaleza. Para ello se enfoca la cultura como estrategia adaptativa y se
adelanta un proceso de educación profunda que ayuda a modelar la cultura
teniendo en cuenta la situación actual y futura de la ecorregión.31 Las acciones
emprendidas conducen al rediseño de las relaciones entre las comunidades, el
aparato escolar, las políticas de poblamiento, las iniciativas de producción, la
disminución de las desigualdades, el aumento de las oportunidades, el trámite
de los conflictos, la consolidación y legitimación de las entidades y la creación
de una nueva cosmología que, de un lado, se nutra de lo más positivo de la
cultura ancestral (uno de estos elementos es la leyenda del caimán) y de otro,
incorpore los nuevos contenidos de la ética ambiental que será el eje de la vida en
el tercer milenio.

En el caso de la Leyenda del caimán de Ciénaga, proponemos la siguiente lectura


a partir de la historia básica de la leyenda y su expresión a través de la fiesta, la
danza, la música y la poesía. Comencemos por el principio, esto es, reconocer
que en el Valle de Cienaguas, de todas las leyendas populares la que mejor conserva
su dinamismo es la del caimán – con su pareja inseparable, la fiesta -
constituyéndose en el emblema cultural de la ecorregión. La leyenda del caimán
tiene un origen compartido por los actuales municipios de Pueblo Viejo y Ciénaga
en los que se celebra por igual el día 20 de enero, día de San Sebastián, desde el
Siglo XIX. En esta fecha se recrea un trágico acontecimiento según el cual un
caimán devoró a la niña Tomasita Bojato mientras su madre lavaba ropa en un
caño (en la versión puebloviejera) o hacía compras en el mercado de Cachimbero
(en la versión cienaguera). La acción devoradora del animal se conserva en los
versos que entonan los grupos de danzas durante la celebración de la fiesta:
““Hoy día de San Sebastián/ cumpleaños de Tomasita/ este maldito caimán/ se ha
31
El autor ha formado
comido a mijitica / Manita linda, ‘onde está tu hermana?/ -El caimán se la comió” parte de los diferentes
grupos de trabajo que se
han creado en las dos
Para dar una visión comprehensiva de la leyenda del caimán proponemos últimas décadas para
buscar una salida
examinar los siguientes elementos a la luz del enfoque de la cultura como sostenible a la crisis de la
Ciénaga Grande. Ver:
estrategia adaptativa. Comencemos por presentar dos grandes grupos de PRO–CIÉNAGA, Plan de
elementos simbólicos o variantes de la leyenda: Manejo Ambiental, 1995;
Javier Moscarella y Carlos
Pinilla: La Revolución
Azul, una salida cultural
La devoración o variante negativa: Según la cual el caimán se asimila a para la Ciénaga Grande,
eventos que nos producen temor, tales como la devoración de una persona (en la Uni-Norte, 2000

97
No. 6 Agosto/2005
mayoría de los casos se trata de niñas) o la presencia de un enemigo al que
debemos desaparecer para no ser exterminados. Darle este carácter nos permite
crear una defensa según el principio de que “la mejor defensa es el ataque” y así
como justificamos desaparecer el caimán que puede acarrearnos un mal (la
pérdida de la vida o de la libertad) por extensión podemos negar al otro
(visualizado como enemigo). En este momento debemos pedir al atento lector
que haga con nosotros una asociación de los siguientes hechos presentados en
capítulos precedentes:

La descripción de la animalística y simbolismo en la cultura indígena de la


Nación Macro–Chibcha de Costa Rica lo cual podría darnos una idea de la
poderosa corriente de energía social que se canaliza en la leyenda del caimán
de Ciénaga, donde la figura antropomorfa del hombre que se sumerge en el
caimán, queda dotado de poderes “chamanísticos” para imponer un nuevo
orden: puede ser la ejemplarización para que se eduque a los niños en la
convivencia con un animal que predominaba en la ecorregión acuática y que
constituía una potencial amenaza, o para ejercer una crítica por la mala
situación social o simplemente para erradicar el tedio y anunciar que ese
“chamán” traía un poderoso aliado, capaz de exterminar la rutina, devorarla,
instaurar lo maravilloso, y dar comienzo a la fiestas de carnaval (el 20 de
enero día de San Sebastián es en muchas partes del mundo el punto de partida
del Carnaval).
En la Nación Chimila invocamos una leyenda según la cual un caimán se
tragó un hombre y este en su vientre luchó para liberarse, lo cual consigue
hiriendo con su flecha al opresor. A partir de este episodio se vuelve un gran
cazador y pescador, lo cual él lo atribuye frente a sus compañeros de la tribu,
sencillamentea un hecho revelador: “Lo aprendí del caimán”, es decir, se ha
dado una iniciación chamánica. Aquí tenemos que se juntan dos categorías
muerte y vida, la primera representada por la devoración de Tomasita, pero
al revivir el episodio, se trastoca en vida, el lección aprendida y/o en fiesta.
Sabemos más de la muerte y por lo tanto podemos vivir mejor. Recordemos el
mito de Jonás, tragado por una ballena y muchos héroes antiguos, para los
cuales el ser tragado se convierte en castigo y luego en premio, representado
en mayor sabiduría, o en otras palabras, en mejor estrategia de adaptación
para la comunidad a la que pertenece.
Recordemos, finalmente, que una de las interpretaciones citadas sobre la
transferencia chamánica es que el sujeto queda en un estado de purificación
y sabiduría. En las fiestas precarnestoléndicas, como la del caimán de Ciénaga,
y la que le sigue: la de carnaval, la purificación es un elemento esencial: es
pecar y arrepentirse, es trastocar el orden con la fiesta, la danza, la música y

98
No. 6 Agosto/2005
el verso irreverente, es transformarse los hombres en mujeres, perder la cabeza,
ceder a los requerimientos del amor carnal, y después volver al orden. En ese
ir y venir está, la verdadera sabiduría. En conclusión, en los tres hechos aquí
recordados queda clara la función devoradora del caimán, por lo cual la
variante negativa y su simbolismo, no implica textualmente desaparecer al
contrario, sino ser devorado (en un estado impuro o de ignorancia) para seguir
viviendo (en cuanto grupo social).

La fiesta o la variante positiva:


positiva: En esta interpretación asumo la existencia
del caimán, me reconcilio con su presencia, reconozco su fortaleza, y al
ritualizarlo, lo subyugo, lo convierto en parte de mi cotidianidad y por lo tanto
disminuyo su poder de causarme daño. Al contrario, logro que me produzca
placer, por lo cual lo convierto en fiesta, danza, música y baile. Esta es la otredad,
el reconocimiento del otro, que es al tiempo el reconocimiento mío por parte del
otro. A continuación proponemos ensayar otros grupos de elaboraciones más
complejas. Al presentar los mitos del cocodrilo y el caimán en el Viejo y Nuevo
mundos, respectivamente, invocamos una interpretación según la cual aquellos
cumplen una función organizadora que le permite a la humanidad situarse en
un nicho entre el caos original y el nuevo orden, con lo cual garantiza su
existencia. Aunque una leyenda, como la que aquí investigamos no tiene ese
alcance de mito original que intente comprender la creación de un mundo y su
organización, si podemos examinar algunos rasgos parecidos.

El Valle de Cienaguas según vimos es una inmensidad de agua donde los primeros
pobladores desde hace 16 siglos, aproximadamente, han tenido un largo trato
con esta criatura que infunde respeto, miedo y admiración. La historia nos ha
permitido referenciar motivos suficientes de desaparición de niños y adultos como
para que no se tomara en serio su presencia. De ahí a ritualizarlo no hay si no
un paso: se comienza por crear un episodio típico (el caimán que cae
sorpresivamente aprovechando un descuido), esto es, la aparición de una
situación caótica; que se agudiza porque luego viene un estado de guerra entre
esos dos mundos (el animal y el humano) para intentar recuperar la persona
atacada que en la leyenda siempre muere (se suma una nueva situación según
la muerte o el caos se impone sobre el orden o sea la vida); para recuperar un
lugar en el mundo, restablecer el equilibrio, la leyenda nos indica que la guerra
no es el camino, sino la reconciliación de los elementos, por ello la historia trágica
adquiere forma de comedia, se transmuta en fiesta con toda la parafernalia que
ella implica. Aún más, en la coreografía, se impone dos filas de danzantes (una
de hombres disfrazados de mujeres, en la versión más tradicional o simplemente
de mujeres en la moderna) y otra de hombres, y en el centro, un caimán de caña

99
No. 6 Agosto/2005
y papel que tiene metido en el cuerpo, formando así una cruz, a un danzante
que acciona su cuerpo y su mandíbula con la que emblemáticamente devora a
la niña que está acompañada por su madre. Es decir: el hombre y la bestia se
reconcilian, se sitúan en el centro, simulan en la comedia lo que antes fue tragedia,
y así las cosas vuelven al orden original. Si se quiere emparentar con los mitos
antiguos la leyenda del caimán cienaguero, podríamos decir que es el Tiamat (de
la antigua Mesopotamia) sometido por el héroe (Marduk) y el hombre recupera
el paraíso perdido (la fiesta). Recordemos lo ya dicho acerca de la necesidad de
restituir el orden antropomorfizándolo todo. La escena del hombre metido en el
cuerpo del caimán, no es sino la repetición de este principio de
antropomorfización.

El mito rompe el tiempo e inscribe al ser y su mundo en un tiempo sagrado: “Un


ritual cualquiera (…) se desarrolla no sólo en un espacio consagrado (…) sino
además en un ‘tiempo sagrado’, ‘en aquel tiempo’ (in illo tempore, ab origine), es
decir, cuando el ritual fue llevado a cabo por vez primera por un dios, un
antepasado o un héroe”.32 En la leyenda del caimán de Ciénaga hay un espacio
consagrado (El caño Loro en el caso de Pueblo Viejo o el Barrio Cachimbero en el
Puerto Las Mercedes, en el caso de Ciénaga). Es un topos imaginario que los
historiadores tratan de ubicar de manera física pero siempre tendrá más fuerza
en el territorio de la imaginación.

También existe un tiempo sagrado dado que el rito se repite cíclicamente el día
20 de enero, día de San Sebastián, personaje de la tradición judeo–cristiana de
profundas connotaciones mágico – religiosas en el sincretismo que surgió con
ocasión de la mezcla triétnica de la Conquista. Así bajo la protección de San
Sebastián, se garantiza la recuperación del orden perdido. Este mártir de la iglesia
católica, cuya horrible muerte asaeteado por su antiguo protector al enterarse
de sus favores a los cristianos perseguidos del siglo III, es uno de los predilectos en
las celebraciones rituales del mundo hispanoparlante, debido a su ganada fama
de intermediario entre los desprotegidos y los pobres frente a los poderosos, sin
pensar en los riesgos (lo cual conviene con la idea de ganar un nicho según
hemos visto es uno de los propósitos de la leyenda o de lograr una mejor cohesión
entre los miembros de la comunidad, unidos por un santo que hace las veces de
puente entre los diferentes grupos sociales). Esto nos conduce al tema del eterno
retorno: “la formulación en términos modernos de un mito delata, por lo menos,
32
ELIADE, Mircea. El el deseo de hallar un sentido y una justificación a los acontecimientos
mito del eterno retorno.
Arquetipos y repetición. históricos”.33
Alianza, Madrid, 1998.

33
Ibid. Una sociedad que ha vivido en su ecorregión durante casi dos milenios, en un

100
No. 6 Agosto/2005
paisaje dominado por el agua, tiene la necesidad profunda de expresar en un
mito, una parte sustancial del proyecto de vida que le permitió en un momento
sobrevivir en determinadas condiciones y en el marco de acontecimientos
históricos específicos. Mundo este que ha ido perdiendo en por lo menos tres
grandes acontecimientos históricos: 1. La conquista iniciada en forma violenta
en 1530 por parte de los españoles; 2. El sometimiento a los criollos en la Colonia
que incluso intentaron despojar a los indígenas de los ejidos en 1757 y del
monopolio de la sal marina a partir de 1820; y, 3. El deterioro acelerado de la
Ciénaga Grande desde mediados del Siglo XX. La repetición del mito, permite la
recordación de la arcadia perdida, un sentimiento muy fuerte que aún hoy
subsiste y que al autor de estas líneas lo estremeció profundamente cuando los
pobladores más viejos, en medio de las horripilantes mortandades de peces de los
años 1994 – 95 se expresaban de la Ciénaga como si fuera casi mágica la
posibilidad de volver a restituirla como fue en otros tiempos donde los peces
prácticamente hundían las canoas con su peso.

La leyenda del caimán y su expresión en la fiesta es entonces una oportunidad


de convocar a las comunidades a seguir atentos a la evolución de la Ciénaga, a
seguir vinculados a su cultura y su ecosistema que significa la vida misma y de
las generaciones futuras, es en suma garantizar que la alianza se perpetúe, que
los miembros de la comunidad se mantengan cohesionados alrededor de un
animal mitológico y ya casi totalmente extinguido. Es darse una renovada
oportunidad para que tenga lugar un nuevo pacto social y ambiental. Es a su
vez la conciencia del ser trascendente, la victoria de la estrategia adaptativa,
encarnada en un caimán que tiene una gran capacidad de resistencia, que puede
resistir la sequía, la falta de comida, el acoso inclemente de la más intolerante de
todas las especies, la humana. En fin, en ese ser mitológico que puede atravesar
el tiempo, vencer la muerte, el olvido, están puestas las esperanzas de ese
habitante del entorno acuático que aspira a trascender la historia

Aquí se cierra el círculo. En mi mente y mi corazón hay una certeza: en el alma


del pueblo cienaguero se unen los dos puntos invisibles del círculo del caimán.
Son 1.640 años compartiendo este hábitat con el caimán y aprendiendo de él
para adaptarse mejor al territorio. En gratitud – y también por respeto o miedo,
cuyas mezclas son el origen de todos los mitos - lo hemos erigido en nuestro
tótem, tal como sucedió en otras sociedades del trópico. En cada uno de estos
vastos territorios las diferentes estrategias adaptativas creadas por las culturas
milenarias han derivado del cocodrilo actitudes decisivas para su supervivencia
y conviviencia: la capacidad de resistencia ante las adversidades naturales, la
astucia para obtener el alimento, la ferocidad para defender el territorio, el ejercicio

101
No. 6 Agosto/2005
de la reproducción, y hasta cierta capacidad de dejar hacer, dejar pasar , o mejor,
dejar vivir, que tanto caracteriza a los habitantes del trópico. Esta etología del
caimán se desliza por la sangre de nuestro pueblo cienaguero, sobreviviendo a la
hibridación o mestizaje que se inició cruelmente con la llegada de los españoles
y que no cesa, tal vez por encontrarnos en un cruce de caminos del planeta. De
la vida cotidiana ha pasado a la leyenda, la danza, la música, la representación
teatral, la pintura, la poesía oral y escrita y a la narrativa. Por supuesto también
ha sido motivo de intensa reflexión naturalista, histórica y sociológica.

Es la hora de la acción. Una forma simbólica de reconocimiento que Colombia


y el mundo le deben a este reptil y al pueblo de Ciénaga que a través de esta
tradición le ha dado sentido y cimientos a su conformación, sería que la UNESCO
declarara la Leyenda del Caimán de Ciénaga, PATRIMONIO CUL TUR
CULTUR
TURALAL
INMA TERIAL DE L
INMATERIAL A HUMANID
LA HUMANIDAD AD
AD, con lo cual se incitaría a pensar con
una visión de un largo ahora a las próximas 500 generaciones, sobre la necesidad
de dar una nueva oportunidad de supervivencia a estas especies de reptiles y a
las culturas milenarias que le son consustanciales. En armonía con esto
proponemos crear el MUSEO DEL CAIMÁN en el Valle de Cienaguas junto
con un centro de estudio y reproducción de las 23 especies de cocodrilos conocidas.

Mientras se materializa la idea en la espesa manigua institucional propongo


otra de fibra espiritual que podemos experimentar con solo asomarnos a la
ventana esta noche y dirigir la vista hacia el firmamento: restituirle al caimán
la constelación que una vez le otorgaron los egipcios y los mayas, entre otros
pueblos. Es hora de retornar al firmamento y dibujar la CONSTELCONSTELA ACIÓN
DEL CAIMÁN
CAIMÁN. Para ello basta con tomar un grupo de estrellas que se levantan
al fondo del Templete, en el Parque del Centenario, cuando suenan los primeros
compases de las danzas que vienen a celebrar el día 20 de enero el ritual totémico
en la ciudad de Ciénaga. De ese modo, restablecemos esta antigua alianza que
permitirá emprender un proyecto de vida adaptativo al entorno del trópico donde
ambas especies, la humana y la del cocodrilo, puedan perpetuarse.

Valle de Cienaguas

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SATZ
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BIOGRAFÍA

JAVIER MOS CARELL


MOSCARELL
CARELLAA

Licenciado Ciencias Sociales – Historia, Magíster Desarrollo Social y Master Educación. Investigador
y asesor de temas ambientales, culturales y de gestión pública. Poeta, autor de libros y ensayos sobre
estas materias.

103
No. 6 Agosto/2005

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