227
227
EL CÍR CUL
ÍRCUL
CULOO DEL CAIMÁN.
CUL TUR
ULTUR
TURAA Y MEDIO AMBIENTE
EN EL TRÓPICO*
“Pantanos del sopor (…) agua de dioses,
cópula de dioses, agua de astros y reptiles”
Octavio Paz1
RESUMEN
1
PAZ, Octavio. Mutra.
En: La estación
El trópico, cintura húmeda del planeta, fruto de una activa historia geológica y Violenta. México,
de complejos procesos de evolución bioquímica, merece de nosotros los mayores Fondo de Cultura
Económica, 1978. pp.
esfuerzos para su conservación y su adecuado aprovechamiento. Aquí la intensa 33 - 34
85
No. 6 Agosto/2005
radiación solar durante la mayor parte del año, la elevada presencia hídrica y la
laboriosidad de los microorganismos constituyen poderosos agentes activadores
para que la vida una y otra vez se cree y se recree a sí misma, combine y recombine
a su antojo las llamadas biotecnologías esenciales: la fermentación, la fotosíntesis,
la fijación del nitrógeno, la respiración y los dispositivos rotativos para el
movimiento rápido, inventadas por las bacterias desde la edad prebiótica, según
nos lo ha enseñado la moderna microbiología.2
86
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por lo cual se viene trabajando intensamente en su protección, entre otros
mecanismos con la Convención sobre los Humedales RAMSAR (en la cual
Colombia inscribió la Ciénaga Grande de Santa Marta).Los humedales se
entienden como: «extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies
cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o
temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las
extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis
5
metros». Una prioridad de la Convención es proteger humedales que cuentan
con especies amenazadas. Esto constituye una oportunidad para la preservación
de una especie como la del cocodrilo (y sus parientes) que está amenazada en las
diferentes regiones del planeta, incluida el Caribe colombiano.
87
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de otros contextos como autoridad suficiente, sino liberándonos de éstos con el
fin de ejercer la plena autodisciplina investigativa en la observación e inferencia
propias de nuestro medio”.7
Para coadyuvar con este proceso formulamos una propuesta metodológica que
denominamos educación profunda8 que parte del supuesto de que las claves
de la problemática ambiental así como las alternativas de solución se encuentran
en la cultura.9 Esta, que ha sido al mismo tiempo creación y creadora de la
humanidad, debe comprenderse en sus múltiples y complejas dimensiones.
Abordar la solución de los problemas ambientales desde esta perspectiva resulta
muy difícil por cuanto los cambios culturales sólo se logran en el largo plazo
como fruto del ajuste de varios de los factores mencionados. En nuestro medio
es aún más complicado por la falta de continuidad de los programas públicos y
por la a veces insalvable barrera que se levanta entre la comunidad, los gremios
y las entidades públicas.
7
FALS Borda, Orlando Con la educación profunda (entendida la educación en un sentido vital, más
y MORA–OSEJO, Luis allá del aparato escolar) propendemos por la creación y recreación de nuevas
Eduardo. Manifiesto por
la autoestima en la ciencia formas de convivencia entre los miembros de la especie humana, y entre ésta y
colombiana. En: FALS
BORDA. Kaziyadu. la biosfera a través de complejos procesos sobre las cortezas de la conciencia
Bogotá, Ediciones desde personal y social, a saber: 1. Comprensión de la trama de la vida y descubrimiento
Abajo, 2001. pp.153 -
154 del territorio; 2. Análisis crítico de los modelos con los que se ha pretendido
8
MOSCARELLA, Javier. explicar –y justificar- la problemática relación sociedad–naturaleza; 3. Creación
Educación profunda. de un nuevo modelo de comprensión, análisis y cambio de la relación sociedad–
Pensamiento y acción
ambiental. Alcaldía de naturaleza y según el cual la cultura constituye una estrategia de adaptación
Ciénaga y Fundación
Ciénaga Grande de Santa de esa sociedad al ambiente; 4. Formación de líderes creativos y comprometidos
Marta. Litoguía, 2003 y con los retos culturales y ambientales y, 5. Adoptar pactos de manera colectiva
Una propuesta de gestión
ambiental adaptativa para para implementar las estrategias adaptativas a emprender y que constituyen la
el Magdalena. Litoguía,
Santa Marta, 2003 solución a la problemática ambiental. Para abordar las referidas cinco cortezas
9
proponemos unas herramientas que agrupamos con el nombre de Investigación
Al respecto hemos
seguido de cerca la obra – Planificación Ambiental con Reciprocidad INPAR, las cuales están inmersas
del filósofo ambientalista
colombiano Augusto en las corrientes de investigación participativa IP. Las mismas facilitan la
Angel Maya (ver asunción de nuevos pactos ambientales y sociales como el que proponemos con
Bibliografía)
este ensayo. A este respecto, tenemos la convicción que “la última responsabilidad
10
ÁNGEL, Augusto y
ÁNGEL, Felipe. La ética ambiental que vale la pena subrayar es la voluntad de cambio simbólico”.10
de la tierra. Ética y medio
ambiente. En: Ética, vida,
sustentabilidad. Enrique Retomamos la primera corteza para delinear la historia ambiental del cocodrilo,
Leff (Coordinador).
PNUMA y Red de cuyo origen se remonta aproximadamente a 200 millones de años,
Formación Ambiental constituyendo sus posibles antepasados algunos habitantes de los ríos y otros
para América Latina y el
Caribe. México, 2002 del mar. Acerca de los primeros se identifican los siguientes: Protosuchus,
88
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Orthosuchus, Gonipholis, Benissartia y Deinosuchus. En relación con los
antepasados marinos se reconocen: Teleosaurus, Steneosaurus, Metriohynchus y
Geosaurus. El cocodrilo es miembro de la especie de los reptiles y comprende tres
familias: crocodylidae (cocodrilos), alligatoridae (caimanes y aligatores) y
gavialidae (gaviales). A dichas familias pertenecen 23 especies, a saber: Aligator
de América, Aligator de China, Caimán, Caimán de hocico ancho, Caimán de
aguja o cocodrilo americano, Cocodrilo de hocico fino de África, Cocodrilo del
Orinoco, Cocodrilo de Johnston, Cocodrilo de Morelet, Cocodrilo del Nilo,
Cocodrilo de las Filipinas, Cocodrilo de Nueva Guinea, Cocodrilo marismeño,
Cocodrilo poroso, Cocodrilo cubano, Cocodrilo siamés, Gavial del Ganges,
Caimán negro, Cocodrilo chico africano, Yacaré coroa, Falso gavial, Caimán
con anteojos y Yacaré ñato. Dichas especies están distribuidas en 91 países de
los cuales los de Suramérica y Oceanía cuentan con el mayor número de especies
con un promedio de 4 a 6.
89
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El Caiman en los Mitos del Nuevo Mundo
En relación con el pueblo Maya sus restos más antiguos datan de 7000 años a.
c. y fueron encontrados en Guatemala, Belice, Maní y Loltún. En ese contexto
12
RUIZ, Mary. Del Bravo geográfico, el reptil más grande es el caimán, el cual habitaba los ríos y lagunas
a la Patagonia. La
Habana, 1973. pp.58-59 de la región, siendo objeto de representaciones en glifos y relieves de varios templos.
90
No. 6 Agosto/2005
La ciudad de Lamanai, en Belice, pudo ser un centro ceremonial dedicado al
saurio, pues en idioma maya su nombre significa “cocodrilo sumergido”. Dentro
del animal se encuentra una cabeza humana, lo cual nos remite a la función
mágica del animal que transfiere sus poderes al chamán. El entramado de los
símbolos, la naturaleza y la imperiosa necesidad de elaborar estrategias
adaptativas para el pueblo Maya, originó un cuerpo de creencias que sustenta
una particular visión del mundo: “la imagen simbólica del nivel terrestre fue un
cocodrilo o lagarto que flotaba sobre el agua y sobre cuyo dorso crecía la
vegetación. Los mayas yucatecos lo llamaban Itzam Cab Ain, «Dragón-tierra-
cocodrilo». El inframundo era el vientre de ese monstruo, por lo que además de
ser el sitio de la muerte, contenía semillas de nueva vida”.13 Los llamados “Libros
de Chilam Balam” constituyen uno de los testimonios más maravillosos de la
creatividad y la literatura indígena americana. En uno de los textos14 escritos
en la lengua yucateca (territorio de la península de Yucatán que comprende los
estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo de la república mexicana así
como de Belice), encontramos un nuevo testimonio del ascenso del cocodrilo a
las esferas celestes: El Año tun 2 Ix, trae presagios de espanto: “Será el tiempo en
que se corte el linaje de los descendientes falsos cuando se yerga sobre la tierra, se
yerga sobre el país llano, Buluc Ch’abtan, Once Ayunador, el hijo de Ah Uuceb,
El siete montañas. A las orillas del mar tendrá abiertas sus fauces el terrible
Ayín, Cocodrilo”. Otro de los documentos notables del Pueblo Maya es el “Popol
Vuh”, que recoge tradiciones de la literatura maya de Guatemala, entre las que
se destacan “La leyenda de los dos gemelos”, según la cual estos, llamados
Hunahpú y Xbalanqué, destruyen a Vucub–Caquix y a sus dos hijos por
arrogantes. Uno de los vástagos es precisamente, el cocodrilo Zipacná. Los Mayas,
consumados astrónomos, dieron al caimán un lugar en las esferas celestes: “Este
pueblo considera a la Vía Láctea como una gran serpiente blanca, elíptica y de
doble cabeza que cruza los cielos de noche conduciendo a las constelaciones en
13
Consejo Nacional para
su recorrido sideral. Esta visión se fue transformando hasta que la idea de la la Cultura y las Artes. La
serpiente fue sustituida por la de una canoa en forma de cocodrilo de la que religión vínculo del
hombre con los dioses.
cuelgan las constelaciones. Algunas veces se representa solamente al cocodrilo 2003.
como un gran monstruo sideral y sin relación con la canoa. Esto es visible en el 14
Rueda Profética de los
templo veintidós de Copán, donde, durante la noche del solsticio de invierno, la años de un katún 5 ahau.
Versión castellana de
Vía Láctea se alinea con este templo y cruza el techo de Este a Oeste entre las Alfredo Barrera. En:
SODI, Demetrio. La
fauces del monstruo cocodrilo grabado en la piedra”.15 literatura de los mayas.
México, Joaquín Mortiz,
1964. pp.32 -52
Nicaragua, Costa Rica y Panamá conforman una continuidad cultural donde
15
ALVAREZ, Pablo. LA
es fácil encontrar una raíz lingüística común Macro–Chibcha. En Costa Rica VÍA LÁCTEA.
“las representaciones de lagarto, aunque puedan corresponder a diversas especies Universidad Autónoma
de México UNAM.
de Sauria y Crocodylia, iconográficamente tienen significados similares. Este México
91
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motivo está presente desde el año 300 d.c. en objetos de jade, metales, estatuas
de piedra y objetos de cerámica y oro. Interpretar el verdadero significado de esa
figura en los diversos objetos es sumamente difícil, sobre todo cuando no se
cuenta con un amplio registro mitológico de todos los grupos que habitaron
(Costa Rica). Sin embargo, su presencia en diversos objetos y en conjuntos de
ofrendas funerarias evidencia su importancia, especialmente para los grupos
dirigentes. En los objetos de jade, cerámica, piedra y oro, ese motivo está
íntimamente relacionado con ofrendas funerarias o forma parte de diseños en
inhaladores, tambores, bastones y en sartenes donde se preparaban sustancias
alucinógenas. Todos esos objetos eran utilizados en los ritos llevados a cabo por
los chamanes”.16
92
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y espiritual. Desapareció en el Siglo XVI al oponer resistencia feroz al
conquistador español. Un legado importante ha sido su aprovechamiento
adaptativo de un ecosistema considerado hoy Patrimonio de la Humanidad: la
Sierra Nevada de Santa Marta. Los tairona estaban emparentados, tal como ya
vimos con la cultura Macro-Chibcha. Un análisis sobre las relaciones entre el
entorno y el mundo mítico con base en las piezas de orfebrería con
representaciones de animales que se encuentran en la colección del Museo del
Oro, permitió constatar la presencia del caimán y la babilla.18 Personalmente
hemos registrado estas evidencias tanto en colecciones privadas como en el Museo
Tairona y la Universidad del Magdalena (Santa Marta, Colombia).
Caiman Tairona
Tairona
22
HENRIQUEZ,
21
Según Reichel – Dolmatoff, esta es “una clásica iniciación chamánica, durante Guillermo. Cienagua: la
música del otro Valle
la cual el hombre queda esqueletado y renace luego, ahora en una relación muy (Zona Bananera del
Magdalena Siglos XVIII,
íntima con los animales (…)” (Comparar con lo ya anotado en Costa Rica). XIX y XX). En: Boletín
Henríquez22 estudia varias fuentes de cronistas y considera que la leyenda del Cultural y Bibliográfico,
Banco de la República,
caimán de Ciénaga “se remonta a los tiempos anteriores a la llegada de los Núm. 53, 2003
93
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españoles, en la cual se le rendía culto al caimán, animal totémico de los chimilas,
entregándole una niña en sacrificio, y que sería retomada siglos después, por los
mestizos del Puebloviejo de la Ciénaga, para convertirla en danza de carnaval”.
Rey23 considera que existe una relación muy estrecha entre la referida leyenda
del sueño del caimán y las leyendas del hombre–caimán de Plato y del caimán
que devoró a una niña en la Ciénaga Grande (municipios de Pueblo Viejo y
23
REY, Edgar. Nación Ciénaga). Tema este que será estudiado en el último capítulo.
Chimila: localización,
ambiente natural y
cultura. En: Rev. En El Pueblo Zenú, miembro también de la familia Macro-Chibcha, habitó las
cuentro Bolivariano,
Universidad Simón llanuras inundables del bajo río San Jorge (Córdoba y Sucre, Colombia) y nos
Bolívar, año 3, No.4, oct
– dic. 2001. p.45
legó un maravilloso patrimonio metalúrgico. Además de las continuidades de
24
tipo cultural, este pueblo había diseñado su propia estrategia adaptativa basada
BONILLA, María
Elvira. Oro colombiano en un sistema hidráulico que durante 1.300 años les permitió aprovechar las
en manos extranjeras. En:
Boletín Cultural y
aguas de inundación. En sus diseños de orfebrería prevalecían los animales: aves
Bibliográfico. Banco de acuáticas,, caimanes, peces, felinos y venados. Desde nuestro punto de vista un
la República. Bogotá,
Vol. XXII, No.3, 1989. colgante Zenú que representa un cocodrilo y un águila es una de las piezas más
p.59
hermosas del arte prehispánico.
25
Ver: HERNANDEZ,
Camilo. Ideas y prácticas
ambientales del pueblo Cocodrilo y Aguila
Embera del Chocó.
Bogotá, COLCULTURA
y CEREC, Edit.
Presencia, 1995; Esta hermosa pieza de oro Zenú debe ser recuperada
PRESCOTT, William H. para que pueda ser admirada por los descendientes
El mundo de los incas. de esta cultura hidráulica (British Museum de
Barcelona, Círculo de Londres) 24
Lectores, 1974;
LUMBRERAS, Luis G. El
mundo chavin. Museo de
Arqueología de San
En otros Pueblos Indígenas de Sur
Marcos, Perú. 1999; Lévi América25 pudimos comprobar que
– Strauss, Claude. De la
miel a las sus mitos están asociados de una u otra forma al caimán. Ejemplo de ello son:
cenizas.(Mitológicas, II)
México, FCE, 1978
los Quimbaya (Departamentos del eje cafetero, Colombia); los Embera (Chocó,
26
Colombia); los Incas (Perú); los Sanema – Yanoama (Venezuela y norte
“Sortilegio Yoruba
contra el enemigo” En: amazónico del Brasil); los Macusi (Guayana, Venezuela y Brasil); los Cubeo, los
GALEANO, Eduardo.
Memoria del fuego,
Matako y los Toba entre otros muchos. Los Pueblos Afroamericanos son el fruto
Tomo I. op. Cit. Pp. 293 de una intensa hibridación de culturas africanas con las de los nuevos desposeídos
– 294 basado en:
Martínez, Rogelio de los pueblos indígenas de América, desde el siglo XVI. Entre sus valiosos
(Selección). Poesía
anónima africana.
elementos culturales está su tradición oral, como el siguiente fragmento de un
Madrid, Miguel poema Yoruba: “Cuando intentan atrapar a un cocodrilo/en el lecho del río,/el
Castellote, sf.
cocodrilo toma el color del agua/y se confunde con la corriente./Cuando intente
27
ZAPATA OLIVELLA,
Manuel. Changó el Gran
atraparme el Hechicero,/¡que pueda yo cobrar la agilidad del viento/y escapar de un
27
Putas. Bogotá, Nuevas soplo!”.26 El Maestro Zapata Olivella nos legó en su gran obra este tributo al
Ediciones, 1992. Pp.64 -
69 reptil: “Estos olores de tierra húmeda / mar / ríos / ciénagas / saltos / olores de
94
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surcos, nubes, selvas y cocodrilos / olores son de tierra fecundada / por las aguas de
la madre Yemayá / después de parir a los Orichas / sus catorce hijos / en un solo y
tormentoso parto”
Chamanismo y Purificación
95
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silenciosa de un cocodrilo aletargado”); Guillén (“ese caimán oscuro nadando en
el Zambeze de tus ojos”); Artel29 (“a su paso despiertan hambrientos cocodrilos”);
Alvarado (“Retrocede, Sui,/ viejo cocodrilo/ no me acometas”). Otros escritores
del Nuevo Mundo, dignos miembros del Círculo del caimán, son: Horacio Quiroga,
Felisberto Hernández y Carlos Pellicer.
29
ARTEL, Jorge. En la búsqueda de alternativas a la problemática social y ambiental que vive la
Tambores en a noche.
Bogotá, Plaza y Janés, ecorregión desde mediados del siglo XX varias entidades, gremios, organizaciones
1986. p.141 de la comunidad y agencias internacionales (como la GTZ de Alemania) vienen
30
ANGULO VALDES, luchando por crear conciencia local, regional, nacional e internacional sobre
Carlos. Arqueología de la
Ciénaga Grande de Santa estos valores naturales y culturales. A los reconocimientos de varios de sus sitios
Marta. Banco de la como Areas Protegidas de la Nación, Patrimonio Cultural de la Nación y Humedal
República, 1978. p.164 -
169 Internacional RAMSAR se unió la UNESCO en noviembre de 2000 declarando a
96
No. 6 Agosto/2005
esta ecorregión como Reserva del Hombre y la Biosfera, lo cual le da una
responsabilidad planetaria en la nueva sociedad ambiental que regirá el presente
milenio. Estos esfuerzos han dado lugar a una especie de pacto social expresado
en el documento Agenda Común de la Ciénaga Grande cuyo fin es reencontrar
el centro de gravedad de la ecorregión para la convivencia de la sociedad y la
naturaleza. Para ello se enfoca la cultura como estrategia adaptativa y se
adelanta un proceso de educación profunda que ayuda a modelar la cultura
teniendo en cuenta la situación actual y futura de la ecorregión.31 Las acciones
emprendidas conducen al rediseño de las relaciones entre las comunidades, el
aparato escolar, las políticas de poblamiento, las iniciativas de producción, la
disminución de las desigualdades, el aumento de las oportunidades, el trámite
de los conflictos, la consolidación y legitimación de las entidades y la creación
de una nueva cosmología que, de un lado, se nutra de lo más positivo de la
cultura ancestral (uno de estos elementos es la leyenda del caimán) y de otro,
incorpore los nuevos contenidos de la ética ambiental que será el eje de la vida en
el tercer milenio.
97
No. 6 Agosto/2005
mayoría de los casos se trata de niñas) o la presencia de un enemigo al que
debemos desaparecer para no ser exterminados. Darle este carácter nos permite
crear una defensa según el principio de que “la mejor defensa es el ataque” y así
como justificamos desaparecer el caimán que puede acarrearnos un mal (la
pérdida de la vida o de la libertad) por extensión podemos negar al otro
(visualizado como enemigo). En este momento debemos pedir al atento lector
que haga con nosotros una asociación de los siguientes hechos presentados en
capítulos precedentes:
98
No. 6 Agosto/2005
el verso irreverente, es transformarse los hombres en mujeres, perder la cabeza,
ceder a los requerimientos del amor carnal, y después volver al orden. En ese
ir y venir está, la verdadera sabiduría. En conclusión, en los tres hechos aquí
recordados queda clara la función devoradora del caimán, por lo cual la
variante negativa y su simbolismo, no implica textualmente desaparecer al
contrario, sino ser devorado (en un estado impuro o de ignorancia) para seguir
viviendo (en cuanto grupo social).
El Valle de Cienaguas según vimos es una inmensidad de agua donde los primeros
pobladores desde hace 16 siglos, aproximadamente, han tenido un largo trato
con esta criatura que infunde respeto, miedo y admiración. La historia nos ha
permitido referenciar motivos suficientes de desaparición de niños y adultos como
para que no se tomara en serio su presencia. De ahí a ritualizarlo no hay si no
un paso: se comienza por crear un episodio típico (el caimán que cae
sorpresivamente aprovechando un descuido), esto es, la aparición de una
situación caótica; que se agudiza porque luego viene un estado de guerra entre
esos dos mundos (el animal y el humano) para intentar recuperar la persona
atacada que en la leyenda siempre muere (se suma una nueva situación según
la muerte o el caos se impone sobre el orden o sea la vida); para recuperar un
lugar en el mundo, restablecer el equilibrio, la leyenda nos indica que la guerra
no es el camino, sino la reconciliación de los elementos, por ello la historia trágica
adquiere forma de comedia, se transmuta en fiesta con toda la parafernalia que
ella implica. Aún más, en la coreografía, se impone dos filas de danzantes (una
de hombres disfrazados de mujeres, en la versión más tradicional o simplemente
de mujeres en la moderna) y otra de hombres, y en el centro, un caimán de caña
99
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y papel que tiene metido en el cuerpo, formando así una cruz, a un danzante
que acciona su cuerpo y su mandíbula con la que emblemáticamente devora a
la niña que está acompañada por su madre. Es decir: el hombre y la bestia se
reconcilian, se sitúan en el centro, simulan en la comedia lo que antes fue tragedia,
y así las cosas vuelven al orden original. Si se quiere emparentar con los mitos
antiguos la leyenda del caimán cienaguero, podríamos decir que es el Tiamat (de
la antigua Mesopotamia) sometido por el héroe (Marduk) y el hombre recupera
el paraíso perdido (la fiesta). Recordemos lo ya dicho acerca de la necesidad de
restituir el orden antropomorfizándolo todo. La escena del hombre metido en el
cuerpo del caimán, no es sino la repetición de este principio de
antropomorfización.
También existe un tiempo sagrado dado que el rito se repite cíclicamente el día
20 de enero, día de San Sebastián, personaje de la tradición judeo–cristiana de
profundas connotaciones mágico – religiosas en el sincretismo que surgió con
ocasión de la mezcla triétnica de la Conquista. Así bajo la protección de San
Sebastián, se garantiza la recuperación del orden perdido. Este mártir de la iglesia
católica, cuya horrible muerte asaeteado por su antiguo protector al enterarse
de sus favores a los cristianos perseguidos del siglo III, es uno de los predilectos en
las celebraciones rituales del mundo hispanoparlante, debido a su ganada fama
de intermediario entre los desprotegidos y los pobres frente a los poderosos, sin
pensar en los riesgos (lo cual conviene con la idea de ganar un nicho según
hemos visto es uno de los propósitos de la leyenda o de lograr una mejor cohesión
entre los miembros de la comunidad, unidos por un santo que hace las veces de
puente entre los diferentes grupos sociales). Esto nos conduce al tema del eterno
retorno: “la formulación en términos modernos de un mito delata, por lo menos,
32
ELIADE, Mircea. El el deseo de hallar un sentido y una justificación a los acontecimientos
mito del eterno retorno.
Arquetipos y repetición. históricos”.33
Alianza, Madrid, 1998.
33
Ibid. Una sociedad que ha vivido en su ecorregión durante casi dos milenios, en un
100
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paisaje dominado por el agua, tiene la necesidad profunda de expresar en un
mito, una parte sustancial del proyecto de vida que le permitió en un momento
sobrevivir en determinadas condiciones y en el marco de acontecimientos
históricos específicos. Mundo este que ha ido perdiendo en por lo menos tres
grandes acontecimientos históricos: 1. La conquista iniciada en forma violenta
en 1530 por parte de los españoles; 2. El sometimiento a los criollos en la Colonia
que incluso intentaron despojar a los indígenas de los ejidos en 1757 y del
monopolio de la sal marina a partir de 1820; y, 3. El deterioro acelerado de la
Ciénaga Grande desde mediados del Siglo XX. La repetición del mito, permite la
recordación de la arcadia perdida, un sentimiento muy fuerte que aún hoy
subsiste y que al autor de estas líneas lo estremeció profundamente cuando los
pobladores más viejos, en medio de las horripilantes mortandades de peces de los
años 1994 – 95 se expresaban de la Ciénaga como si fuera casi mágica la
posibilidad de volver a restituirla como fue en otros tiempos donde los peces
prácticamente hundían las canoas con su peso.
101
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de la reproducción, y hasta cierta capacidad de dejar hacer, dejar pasar , o mejor,
dejar vivir, que tanto caracteriza a los habitantes del trópico. Esta etología del
caimán se desliza por la sangre de nuestro pueblo cienaguero, sobreviviendo a la
hibridación o mestizaje que se inició cruelmente con la llegada de los españoles
y que no cesa, tal vez por encontrarnos en un cruce de caminos del planeta. De
la vida cotidiana ha pasado a la leyenda, la danza, la música, la representación
teatral, la pintura, la poesía oral y escrita y a la narrativa. Por supuesto también
ha sido motivo de intensa reflexión naturalista, histórica y sociológica.
Valle de Cienaguas
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Licenciado Ciencias Sociales – Historia, Magíster Desarrollo Social y Master Educación. Investigador
y asesor de temas ambientales, culturales y de gestión pública. Poeta, autor de libros y ensayos sobre
estas materias.
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